Harry se había tirado en el ala de la enfermería de Hogwarts 4 días aburrido sin nada que hacer excepto la montaña de deberes que le traían todos los días. Harry le había tenido que pedir a Ron que recogiese su capa de invisibilidad. En ese tiempo también había pensando en cómo hablar con sus amigos sobre la sospecha que lo carcomía por dentro.

Había estado tomando sus pociones y aún tendría que terminar de tomarse la que ayudaba a sanar el pulmón durante media semana más, durante ese tiempo tenía prohibido jugar Quidditch. Madam Pomfrey aún lo quería retener más tiempo pero había hecho un trato con ella. Se tomaría la poción restante todos los días delante suya antes de dormir y se mantendría alejado de una escoba 4 días más.

Al menos ahora era libre de asistir a sus clases y ver a sus amigos, que más de una vez se habían colado por la noche para hacerle una visita. Incluido Matt que si bien parecía estar preocupado por él y le había traído unos dulces, no conseguía relajarse a su alrededor. Harry esperaba estar equivocado por una vez. Si Matt en realidad era Voldemort, era algo que no se iba a perdonar y que le iba a doler, porque lo consideraba su amigo y lo apreciaba y había sentido que le importaba y si era Vodemort eso significaba que todo había sido una mentira, que se había aprovechado de él y que él ilusamente le había contado todo lo que había querido además de darle acceso directo a todos sus amigos.

Harry había quedado con Ron y Hermione a las 12:30 de la noche en la sala común de Gryffindor. Solo les había dicho que tenía algo importante que contarles y que lo mantuvieran en secreto. Sus amigos pensaban que se debería a algo que había hablado con Dumbledore por la mañana cuando había ido a su despacho por lo que llenos de curiosidad y algo cautelosos bajaron a la hora acordada cuando todos estaban ya dormidos, teniendo cuidado de no hacer ruido al salir de las habitaciones o al bajar la escalera.

Se sentaron encima de unos cojines en el suelo haciendo un pequeño círculo al lado de la chimenea.

-¿De que se trata Harry? Nos tienes todo el día dándole vueltas- dijo Ron.

Harry había ensayado el discurso varias veces antes de decírselo a sus amigos porque sabía como iba a sonar.

-Prometerme que no diréis nada hasta que termine de explicarlo y que solo asentiréis o negareis con la cabeza- los dos asintieron en respuesta- ¿Os acordáis de que Luna cuando conoció a Matt dijo que le sonaba?-volvieron a asentir- ¿Te acuerdas Ron de que te dije que su mirada me sonaba?- y el aludido nuevamente asintió- pues ya se de que Ron, no eran solo imaginaciones mías- sus amigos se inclinaron hacia él llenos de curiosidad- se como va a sonar esto pero creo, no en realidad estoy bastante seguro de que conocemos a Matt demasiado bien- hizo una pausa y vio a sus amigos a los ojos- Matt Dirled es Lord Voldemort.

Sus dos amigos le miraron fijamente y luego la respuesta de Ron no era lo que se esperaba, soltó una carcajada y Harry lo fulminó con la mirada.

-No es una broma- espetó molestó.

-Harry, eso es imposible, Matt es un buen chico- dijo Ron.

-No se parecen en nada. Ni físicamente ni en la voz ni en nada- dijo Hermione.

-Pero sus ojos son los mismos- vio que sus amigos iban a protestar y rápidamente añadió- no el color, sus ojos en sí, su forma de mirar, su expresión, ¡es la misma! Creo que podría estar usando un glamour.

-Harry, a mi no me parece que su mirada sea la misma y aunque estuviese usando un glamour no se parecen en nada y no solo físicamente sino sus gestos y acciones tampoco se parecen, tendría que fingir muy bien.

-Bueno, eso es lo que los Slytherin hacen, ¿no?- dijo Harry

-Aún así, la comunicación no verbal es algo muy difícil de controlar- refutó Hermione.

-Además, Quien-Tu-Sabes es un sádico, ya habría matado o torturado a la mitad del colegio- repuso Ron.

-Pensarlo bien, desde que ha venido él, la cicatriz también me ha molestado más, casi todos los días me duele y hasta ahora casi siempre que pasaba es porque Voldemort estaba cerca.

-Eso podría ser perfectamente una coincidencia-dijo Hermione- no tiene porque ser por él, también depende de sus emociones, puede que esté frustrado desde el ministerio o cualquier cosa Harry.

-Deberías relajarte-dijo Ron compartiendo una mirada con Hermione.

-Estoy relajado- dijo respirando profundamente- Mirar, me dijisteis que os contara las cosas, necesito vuestra ayuda para comprobar esto. No puedo seguir con esa duda y no quiero dudar de él pero es que la mirada de sus ojos es...

Se quedaron en silencio unos minutos, nadie sabía lo que decir.

-Está bien Harry. Mañana lo llevamos a la sala de los menesteres y realizas el finite incantatem o revelio. Si es un glamour eso lo deshará. Yo sigo pensando que no es él pero si te vas a sentir mejor lo haremos. Si resulta ser Quien-Tu-Sabes, le haremos frente dos de nosotros mientras que el tercero va a buscar a Dumbledore. Si finalmente no lo es, te olvidas de todo esto para siempre y nos disculpamos, ¿bien?

-Gracias Hermione.

-¿Puedo ser el que avise a Dumbledore?- dijo Ron con los ojos abiertos como platos.

-¿Ahora contemplas la posibilidad de que lo sea?- preguntó Harry divertido.

-Bueno, hay que estar preparados si hacemos un plan- dijo Ron.

-Si, puedes ser tu- dijo Hermione negando con la cabeza.


La noche anterior no se habían percatado de que al día siguiente era Halloween. Y en ese preciso instante en el que Hermione y Ron le pidieron a Matt que fuera con ellos a la sala de los menesteres para tratar algo con Harry, no se les ocurrió nada más espeluznante que intentar desenmascarar a un supuesto Voldemort. Y por mucho que le decían a Harry que estaba equivocado y que no podía ser él, estuvieron muy nerviosos con Matt durante todo el día. Al llegar, en lugar de encontrarse con la habitual sala cómoda que habían visto últimamente, parecía que estaban en una chatarrería, habían enormes pilas de trastos esparcidas por toda la habitación, que parecía más grande de lo usual.

Encontraron a Harry al pie de un espejo que Ron inmediatamente reconoció como el de Oesed. Palmeó su hombro, haciendo que se sobresaltara.

-Te hemos estado llamando- dijo Hermione.

-Estaba algo distraído- dijo con una sonrisa que no le llegó a los ojos.

-Sigues viéndolos- afirmó Ron.

Al escuchar eso Hermione identificó finalmente el espejo y supo a que se refería Ron. Harry se giró nuevamente hacia el espejo.

-Si-dijo Harry a pesar de no haber sido una pregunta- Aquí está mi madre- dijo señalando a su derecha- aquí mi padre- dijo señalando a la izquierda- y justo aquí detrás Sirius- dijo con la voz temblorosa- Es lo más cerca que los puedo tener.

-Harry, sabes que el espejo...

-Lo se, es solo una ilusión- dijo cortando a Hermione- no he olvidado las palabras que Dumbledore me dijo la primera vez que lo vi. Por eso, cuando nos vayamos le diré que lo esconda en otro sitio porque lo he vuelto a encontrar- dijo con una sonrisa- parece que tengo una especie de imán.

-Tu igual no lo conoces. El espejo de Oesed es en cierta forma la contraparte de un boggart mientras uno te enseña tu mayor miedo, este espejo te enseña lo que más deseas, lo cual puede hacerlo bastante-

-Si,si, conozco el espejo-la cortó Matt- he leído sobre él.

Ron se puso delante del espejo y tras unos instantes sonrió.

-Si, sigue siendo más o menos igual que en primer año, ahora incluso mejor- dijo Ron- Deberías probar Hermione.

-No, confío en saber lo que quiero, no me hace falta. Esperaré hasta que lo consiga para verlo- dijo dirigiéndole una sonrisa a Ron.

Voldemort conocía el espejo de sobra, era el que había contenido la piedra filosofal que el estúpido mocoso le había quitado delante de sus narices. Pero en este momento en el que se había enterado de que el deseo de corazón de Harry eran sus familiares muertos se sorprendió. Al fin y al cabo, de todas las cosas que hay en el mundo y que podría desear, lo que quería era algo que nunca podría tener. Voldemort fue incapaz de verse en el espejo cuando lo invitaron a hacerlo. Lo más probable es que se viese así mismo con el mocoso muerto a sus pies, rodeado de sus seguidores y alzado en el poder. Sabía que una vez vista la imagen realizada delante suya, no podría conservar su expresión delante de ellos y sabía lo que habían ido a hacer, no podía darles más motivos, llevaba esperando este momento desde que vio aquel reconocimiento en los ojos de Harry.

-¿En que estabas pensando para que la sala tenga este aspecto?- preguntó Ron mirando a su alrededor.

-No fui yo, vi a Malfoy salir justo cuando entré. Estaba muy nervioso cuando lo vi por eso me adentré para ver que había estado haciendo y así fue como encontré el espejo.

-Bueno, ¿y de qué queríais hablar?- interrumpió Matt, ya habían estado perdiendo demasiado el tiempo.

Los chicos compartieron unas miradas antes de que Harry tomara la palabra.

-Hay algo que quiero comprobar- dijo sacando su varita y Matt le imitó.

-¿Y si me niego?- preguntó altivo.

-Ellos me ayudarán a hacerlo, es algo que tengo que hacer si o si pero te prometo que no es un hechizo dañino ni una maldición ni nada- Matt lo miró fijamente antes de bajar ligeramente su varita.

-Con una condición. Quiero que luego me des una explicación y te advierto que si esto es una broma o me hieres de alguna forma, no voy a contenerme- dijo con un tono amenazante y una expresión seria que nunca antes le habían visto.

Harry asintió en respuesta y antes de lanzar el contrahechizo que es efectivo para la gran parte de los encantamientos, incluido un glamour tragó ruidosamente, lo que provocó una sonrisa ladeada en Matt.

-Revelio- dijo seriamente apuntando a Matt.

Pero no ocurrió nada. Matt seguía con el mismo aspecto solo que con el ceño fruncido. El trío soltó el aire que había retenido, mostrando su alivio. A Harry casi se le doblan las piernas al ver que estaba equivocado en esto. Eso significaba que hasta ahora su relación con Matt era sincera, no fabricada.

Fue entonces cuando Voldemort se alegró de haber puesto su glamour con parselmagic, las cosas habrían acabado demasiado pronto y por suerte o desgracia había empezado a sentir que conforme más tiempo pasaba con Harry más podía pensar con claridad, como si una nube se disipara y dejara salir el sol, sentía que su simple presencia tenía ese efecto.

-Menos mal- dijo Ron rompiendo el silencio- por un momento pensé que iba a tener que ir a por Dumbledore.

-Te lo dije Harry.

-Lo siento Matt. Yo... esto va a sonar raro pero tus ojos, bueno no tus ojos, tu mirada más bien. No te lo tomes a mal, no digo que os parezcáis, yo creo que solo estaba muy paranoico con lo que ha pasado últimamente, los últimos años tampoco parece que me hayan ayudado mucho- dijo rascando su cabeza nerviosamente- Pero.. el caso es que tu forma de mirar me recordaba a alguien y no quiero que pienses que eres escalofriante o que tu mirada lo es, de hecho me gusta-dijo antes de poder detenerse, ni siquiera entendía porque lo había dicho- Lo que quiero decir es que bueno, me recordaba a alguien con el que no me llevo muy bien, más que no llevarme muy bien es que nos odiamos y bueno-dijo harry sin respirar.

-Al grano, ¿a quien te recordaba?- dijo cortando el discurso de Harry que había perdido todo el sentido.

-A...-tragó saliva- a Voldemort.

-¿Qué?- exclamó fingiendo estar sorprendido.

-Lo siento, lo del bosque del otro día me volvió loco. Siempre pierdo un poco los nervios cuando tengo un encuentro con él. Pero ya está, gracias por haberme dejado hacerlo, siento si te sorprendimos.

-No importa, ¿tu estás bien?-dijo enarcando una ceja.

-Si, ya si- dijo sonriendo y poniéndole un brazo por encima de los hombros- ¿aún quieres que vayamos a Hogsmade?- Matt asintió en respuesta- Te compraré algo en compensación.


LindenCorina15: Muchas gracias, me alegra que te gustara tanto. Y sí, tienes razón, espero mejorar con el tiempo en la narración ^^

Alec: jaja no lo dejaré, no pienso abandonar ninguna de mis historias y de esta en concreto tengo varios capítulos hechos (me queda revisarlos), así que puedes estar tranquilo. Y muchas gracias :D