¡Hola!

Mil disculpas por actualizar tan tarde, es que… les juro, NO TENGO VIDA. El colegio ocupa TODO mi tiempo, además estoy en semana de certamen (y la proxima también) y entra mucha materia, y tiene dos notas. Así que les reitero: disculpenme. Muchas Gracias por leerme y dejar reviews. Son lo mejor X).

Aquí les dejo un capi, que uff… escribí hace mil años, ya ni me acordaba que existía. Porque creo que les dije que el fic ya lo tenía escrito xD. A mi no me gusta mucho el capi, pero bueno… es lo que puedo dejar ahora. Y disculpen por lo corto que es, hasta yo me averguenzo de esto xDD. En fin... muchos besos y abrazos. Que tengan un buen fin de semana, no como yo que tendré que estudiar xD.

Byee!


Bella Traición

10.- Mentiras y juegos.

- Malfoy – Pronuncié alejándome aún más. Él también lo hizo, se levantó exaltado y apretó el puente de su nariz con la mano derecha - ¿Qué significa todo esto? – Pregunté con temor. Al escuchar mi pregunta, inspiró y me miró. Una sonrisa burlona se dibujó en su pálido rostro.

- ¿Qué? – Preguntó sentándose mientras se revolvía el cabello con las manos.

- ¿Qué significa todo esto? – Repetí.

- Nada – Contestó secamente, esperaba cualquier respuesta menos esa, en el fondo de mi corazón esperaba que le importara algo y por eso me entristeció su respuesta.

Según mi opinión uno no se besa con alguien si no siente nada por ella, tiene que haber al menos una atracción. ¡Si! Si se que lo que estoy diciendo es ilógico, sé también que Malfoy nunca podría sentir mas que asco y repudio hacia mí, y yo nada mas que odio hacia él. Y además era indebido sentir algo diferente a eso, porque era mi enemigo, el peor de todos. Era el ser que más me humillaba en el mundo, y eso no iba a cambiar de un día para otro. No podía.

- ¿Y por qué me besaste? – Pregunté con una mirada gélida y que carecía de expresiones.

- Porque se me dio la gana – Respondió como si fuera lo más normal del mundo ir besando a quien quiera porque sí.

- Ah… - ¿Por qué mi mente me jugaba malas pasadas? No se porqué no me imaginé que sería esa respuesta, que además era la más obvia.

- ¿Tu no creíste que tu, que tu…?

- Yo no creí nada – Lo interrumpí – Yo no creí nada, Malfoy.

- Me alegro.

- ¡Pero no puedes besarme así como así, estúpido! – Grité ante su reacción – No puedes. ¡Yo no soy una cualquiera!

- Entonces ¿por qué te dejas besar tan rápido, Granger? – Dijo acercándose nuevamente dejándome bajo él.

- Yo no soy una cualquiera, Hurón – Lo golpee en el pecho, en cierta parte para descargar con él la rabía que sentía, y por otra parte para alejarlo de mi. De algun modo había jugado conmigo, y no puedo negar que mi inconsciente se dejo llevar por sus besos, pero sabía que solo eran ideas mías, y que además me hacia falta un poco cariño - ¿Por qué a veces eres tan, tan…?

- ¿Irresistible? – Me interrumpió.

- No – Grité con su rostro más cerca aún, el maldito cada vez se acercaba más – Tan imbécil, tan arrogante. Simplemente, tan Malfoy – Suspiré derrotada y resignada. La estupidez y la crueldad las llevaba en la sangre. "Ay, Hermione te está importando demasiado como se comporta" ¡Pero es que me confundía! A veces era tan pasable, pero todo se rompía como un vidrio cuando se volvía a comportar como el era verdaderamente. "Tu lo has dicho… verdaderamente".

- Soy un Malfoy – Dijo levantándose – Y jamás voy a cambiar, ratita.

- No tiene derecho a llamarme así – Contesté levantándome y tirándolo del brazo – No tienes derecho.

- ¿Y tu puedes llamarme "Hurón"? – Preguntó volteándose y mirándome a los ojos.

- …

- Además tengo todo el derecho del mundo, soy superior a ti – Dijo caminando a su dormitorio.

- ¿Por qué a veces eres tan pasable y a los dos minutos cambias al otro extremo y te vuelves tan humillador y arrogante? ¿Cómo puedes?

- Granger, contigo jamás seré amable ni menos "pasable" – Dibujo las comillas con sus dedos en el aire - Ni contigo ni con nadie, solo sentí curiosidad sobre el limite al que podía llegar.

Solo había jugado conmigo y me lo volvía a dejar claro. "Es solo una más de sus humillaciones" Pensé, pero no se por qué me causaba más angustia que otras veces. Por más que me trataba de convencer que no había nada de diferente en la mirada de Malfoy, algo me hacía dudar. Yo le ví los ojos, y por un momento supuse que había dicho algo que realmente no quería decir.

Sabía que estaba pensando demasiado en él, y no era bueno prestarle demasiada atención, porque me perjudicaba a mi misma.

Luego de esa "conversación" corrí a encerrarme en mi "burbuja". No me podía quedar quieta y era desesperante. ¿Acaso me estaba atrayendo Malfoy? "No, no y mil veces no. Hermione, estás loca"

No me podía ni atraer, porque no era mi tipo; alguien cariñoso, tierno y respetuoso era lo que quería para mí, y él era todo lo contrario. No demostraba amabilidad con nadie, solo aparentaba superioridad y arrogancia, y eso me molestaba considerablemente. "Te molestaba ¿o te molesta?"

Me senté al borde de la ventana de mi habitación. Tenía una amplia vista, hermosa por sobre todo. Hacía frío y los árboles danzaban al ritmo de la brisa. Era tan tranquilizador, afuera todo estaba en paz, siguiendo lo que deparaba la naturaleza. En cambio en mí todo parecía un tornado. Una nube de humillación se posaba sobre mí. Ser parte de un juego no es grato, y claramente él me había robado los besos, porque yo no los reparto porque sí. Cuando doy uno es porque de verdad lo siento y yo no sentía nada por Malfoy, o al menos de eso me trataba de convencer. Prefería mil veces que me gustase Neville, o el propio Harry, que un ególatra narcisista, clasista, frío y vacío. Porque simplemente él no iba a cambiar.