La deliciosa fragancia de los cerezos que decoraban el jardín trasero de la casa lleno de golpe los pulmones de Rima, quien permanecía recostada sobre el verde césped, observando las nubes con aburrimiento. Ichijo llegó a sentarse a su lado, destruyendo su paz con la conversación telefónica. Rodó los ojos y se incorporó, observándolo con molestia mientras el pelirrubio no se daba por aludido y simplemente conversaba como si el mundo dependiera de ello.
Minutos despuésZero, por lo que su anterior paraíso se convirtió en el peor de las plazas públicas. Se colocó de pie y fue hasta la cocina por algo de comer mientras sus hermanos pasaban por alto su presencia.
-eh Rima, ¿Por qué no ves quien busca? –le gritó Ichiru desde su habitación, haciendo mención de los golpes en la puerta. Chasqueó la lengua y le dio una rápida mordida a su manzana antes de dejarla sobre la mesa de la cocina y salir al salón. Una alta chica de largo y ondulado cabello rubio, ojos color miel y delicados pómulos apareció frente a ella, extendiéndole los brazos como si a su hija saludara. Tras de ella pudo fácilmente reconocer a Kaito, quien parecía más aburrido que otra cosa
-¡Sara! –exclamó animada abrazando a la bella joven, quien también parecía emocionada de verla. Luego le dio un beso en la mejilla a su primo y los hizo pasar -¿Qué hacen aquí?
-vine a ver a mi novio a su pequeña hermanita, ¿Qué más? ¿Dónde está Ichijo?
-En el jardín, iré por él
-yo voy –se apresuró a decir Kaito, a quien no veía desde hace casi 2 semanas
-y dime pequeña Rima, ¿Qué tal tu nueva vida?
-Está bien, tengo varias amigas y la escuela es fácil
-¿Algún novio? –Rima negó y la joven borró su sonrisa con decepción, lo que hizo reír a la peli naranja -¡Tienes que buscar un novio aunque sea a escondidas de estos brutos! -Ambas rieron ante el comentario de la joven.
Había conocido a Sara cuando acababa de cumplir los 12 años. En ese entonces Ichijo se la había presentado como una amiga, aunque fue solo cosa de semanas antes de que se convirtieran en novios, de eso ya habían pasado 4 años. Siempre le había agradado la pelirrubia, la única mujer que había convivido tanto tiempo con ella, era casi como su hermana mayor y siempre estaba ayudándola con los celos excesivos de los Cross.
Ichijo llegó segundos después, casi corriendo para poder abrazar a su amada novia y mejor amiga, quien no tardo en corresponderle con emoción. No era raro que se extrañaran, habían pasado casi 2 meses sin verse. Kaito suspiró y se alejo, llevándose a Rima con él hasta la habitación de la joven, donde Aidou permanecía recostado escuchando música con los ojos cerrados. El peli marrón tomo una almohada y la colocó sobre su cara, haciendo que el joven comenzara a moverse con insistencia.
-¿¡Qué haces idiota!? –gritó Aidou una vez que se liberó. Kaito y Rima sonrieron, sentándose en la cama junto a él
-también me agrada verte de nuevo primo
-me agradas más cuando no tratas de asesinarme –se quejó él guardando su celular -¿Qué haces aquí?
-bueno, quise venir a verlos, además alguien tenía que guiar a Sara y… -se contuvo mientras cambiaba de lugar a la cama de Rima
-¿Es idea mía o solo son excusas para cubrir el hecho de que viniste para ver a Yori? –le preguntó su prima recostándose junto a Aidou
-bueno, quería verla –admitió suspirando como embobado mientras Aidou chasqueaba la lengua -¿Qué tiene eso de malo? ¿No ha preguntado por mí?
-no… -contestó Aidou antes de que su melliza alcanzara a pronunciar palabra
-¡No mientas! Se acordó de ti Kaito, de hecho dijo que te diéramos sus saludos cuando llamaras, oye Aidou, no le mientas a nuestro primo, ¿Acaso no es obvio que le gusta Yori? –Aidou alzó una ceja y debió la mirada con molestia
-por cierto primo, ¿Qué tal va tu noviazgo?
-¿Noviaz…? ¡Ah! ¡Eso! ya terminamos –murmuró encogiéndose de hombros con desinterés –es mejor ser amigos con derechos
-ya veo…
-oye Kaito, ¿Qué tal si vamos a ver a Yori? –propuso Rima, a quien le emocionaba la idea de que su primo fuera novio de su pequeña y tímida amiga
-bueno…
-¡Voy con ustedes! Quiero hablar con Yuuki –los tres jóvenes fueron hasta la casa de los Kuran luego de que Aidou saludara rápidamente a Sara en el salón y Rima terminara de comer su manzana.
..
..
-¿A qué crees que se refiera con que nos tiene una sorpresa? –preguntó María jugando con su cabello mientras permanecía recostada en el sofá
-hmm… mamá suele ser muy rara –murmuró Yuuki imitando su posición en el sofá del lado
-es la primera vez que pasamos tanto tiempo sin verla –habló esta vez Ruka quitando los pies de María de encima de la pequeña mesa de vidrio -¿Cuánto ha pasado ya? ¿Unos 8 meses?
-sí, y la última vez que la vimos dijo que tenía un novio –Yori se quitó un mechón de cabello de la cara mientras su melliza le hacia un espacio en el sofá –no creo que se vaya a casar
-mamá sabe muy bien que en esta casa no puede meter a ningún hombre –Shiki se sentó junto a María, quien sonrió de medio lado –no confío en que ningún hombre pueda soportar la tentación de vivir bajo el mismo techo que 5 chicas guapas
-al menos nuestro hermanito nos considera guapas –murmuró Seiren –de cualquier forma, ¿A qué hora dijo que llegaba? –los otros 5 se encogieran de hombros al mismo tiempo que alguien llamaba a la puerta. Ni siquiera se les pasó por la mente que fuera su madre, ella tenía sus propias llaves. Todos intercambiaron miradas, hasta que fue Yori quien abrió
-¡Hola Yori! –fue el animado saludo por parte de Aidou antes de darle un repentino beso en la mejilla y abrirse paso para poder entrar
-Ho-hola –tartamudeo ella haciéndose a un lado para dejarlo pasar – ¿Rima? ¿Buscas a Ruka?
-realmente vine para acompañar a mi primo –murmuró la peli naranja dándole un empujón a Kaito –llegó hace poco y se moría de ganas de verte
-no digas esas cosas Rima
-¿Desde cuándo eres el tímido? –rió ella dejándolo solo con la peli castaña para poder saludar a su amiga
-hola Yori
-hola… -¿Sabes? Ese día que te vi en la fiesta tenia la duda de cómo te verías sin tu disfraz… ahora creo que me gusta más esta Yori que la que vestía de ángel –ella se sonrojo, sonriendo a modo de agradecimiento mientras lo hacía pasar –es bueno verte de nuevo
-me alegra saber que te morías de ganas por verme –bromeó Yori sin acercarse a sus hermano
-bueno… ese día ni siquiera me diste tu numero
-no recuerdo que me lo hayas pedido
-oye, estás muy rápida hoy día, es grato conversar contigo, creo que tendré que visitar a mis primos con más frecuencia –sonrió de medio lado antes de acariciarle el cabello ante la atenta mirada de sus hermanos mayores –hey, creo que Rima no es la única sobreprotegida
-nadie me sobre protege –susurró Yori recuperando su clásica timidez –Shiki me cuida desde lejos
-ya veo…
Yori sonrió levemente, dejando que la mano del joven jugara cuidadosamente con su cabello. Después de todo, no era ninguna caricia atrevida como para alejarlo, además la hacía sentirse especial, ese chico había dicho que ella era la más hermosa de todas sus hermanas, y aunque sabía que eso no podía ser cierto, le agradaba que él lo creyera así. Aunque hubiese dado cualquier cosa para quien hubiera pronunciado esas palabras hubiese sido el pelirrubio de linda sonrisa.
Del otro lado del salón, Shiki observaba con extremo cuidado cada movimiento que ese joven hacia con su hermana. Una mínima señal de aprovechamiento y saltaría de su lugar para romperle unos pocos huesos. Tan concentrado estaba observando que ni siquiera notó cuando una a una sus hermanas fueron retirándose. Ruka y Seiren fueron a preparar la habitación de su madre para cuando esta llegara, María y Yuuki subieron junto a Aidou a la habitación de la peli plateada, y Yori seguía conversando con Kaito junto a la puerta.
-deberías relajarte, mi primo no es ningún pervertido –murmuró de pronto Rima a su lado –si lo fuera no lo habría dejado acercarse a Yori
-nunca dije que lo fuera
-lo miras como si desconfiaras de él
-desconfío de todos los hombres que se acercan a mis hermanas, supongo que sabes a qué me refiero
-si estas insinuando que mis hermanos desconfían hasta de los profesores que se acercan a mí… no estarías exagerando del todo –bromeó la peli naranja, haciéndolo sonreír –las demás parecen algo inquietas… ¿Estaban ocultando un cadáver antes de que llegáramos?
-claro, el del ex novio de Ruka
-muy gracioso
-hoy llega mamá, y dijo que nos tendría una sorpresa –Rima lo observó en silencio, soplando su flequillo con disimulo –las sorpresas de mamá por lo general son… demasiado sorpresivas
-eso… ¿Es malo?
-lo es si conoces a mi madre
-Shiki…
-¿Hmm?
-¿Por qué no les damos algo de privacidad? –murmuró refiriéndose a Yori y Kaito. El pelirrojo la observó desconfiado, soltando el poco aire que tenía en los pulmones antes de tomarla de la mano y llevarla a la cocina. Obviamente quería vigilar a su hermana, pero las ganas de estar a solas con Rima era mucho más tentadora.
..
..
-¡Ya llegó mamá!
El fuerte grito resonó por todas las habitaciones de la casa. Yuuki y María no tardaron en reconocer la voz de su madre, mientras que Yori y Kaito, que conversaban en el salón, se quedaron casi sordos. Rima desde la cocina pudo comprender al fin de donde había heredado Yuuki sus tan buenos pulmones a la vez que Shiki dejaba el vaso de agua sobre la mesa de cocina antes de colocarse de pie.
Salieron de su escondite rápidamente, antes de que Aidou alcanzara si quiera a notar que se habían encerrado los dos solos en la cocina, si eso pasaba de seguro comenzarían con una cacería que tendría como premio la cabeza de Shiki.
La madre de los Kuran era una mujer alta de largas y contorneadas piernas, bien formado físico, de cabello rojo ondulado que llegaba hasta su estrecha cintura y alegres ojos marrones similares a los de las mellizas más pequeñas. Podía fácilmente reconocerse su trabajo como modelo por su apariencia, lo que no podía comprender Rima era de donde habían heredado el cabello las 3 hermanas mayores. Pero lo que nadie en esa casa alcanzaba a comprender era de dónde había salido el bebé que la mujer exhibía con total orgullo entre sus brazos.
-mamá… ¿Qué es esto? –preguntó Seiren inspeccionando a la pequeña criatura que se removía en los brazos de la pelirroja
-querrás decir quién es, es una bebé, ¿Qué no lo ves?
-¿Qué hace una bebé en tus brazos? –atacó esta vez Shiki, quien se mantenía apartado junto a Rima
-ella es Rin, su hermanita
-¿¡Hermana!? –el fuerte grito que hicieron los hermanos Kuran termino por asustar a la niña
-claro, su hermanita Rin acaba de cumplir los 3 meses de nacida, ¿A qué es una preciosura?
-¡Es muy linda! –Gritó Yuuki corriendo para tomar a la niña de fino cabello rojizo y ojos azules tan oscuros como los de su único hermano –se parece mucho a ti Shiki
-¡Es cierto! Es una de las razones por las que es tan bella, igual a su hermano mayor –murmuró la emocionada mujer apoyando las palabras de su hija -¿No piensan saludar a su nueva hermanita? Que descortesía de su parte chicas… -las otras 4 jóvenes se reunieron con Yuuki y su madre, mientras que Shiki se mantuvo en su lugar
-no niego que es linda pero… ¿¡Podrías por favor explicarme cómo es que no nos avisaste que tendrías un bebé!?
-no le grites a tu madre jovencito, por cierto, no había notado que tenían visitas – se apresuró a cambiar de tema, acercándose a Rima, quien la observaba confundida junto a su mellizo, mientras Kaito se encontraba tras de ellos –no me habían dicho que la familia había crecido, ¡Tu novia es muy linda hijo!
-Rima no es mi novia –aclaró el pelirrojo implorando por paciencia –ninguno de ellos es novio de nadie de esta casa, y no cambies el tema
-esas cosas se hablan en privado hijo, por ahora déjame descansar… ¿Podrían ayudar con el equipaje mío y de Rin? –preguntó dirigiéndose a los tres únicos hombres presentes –tú niña, ¿De dónde eres?
-vivo en la casa de enfrente…
-¿Eres amiga de Shiki?
-soy amiga de sus hijas –murmuró en voz baja
-entonces no eres amiga de Shiki… vaya, que pena
-soy la hermana de su mejor amigo, pero no sé si yo y él somos amigos exactamente –la mujer asintió en silencio, pasándose la mano por el cabello –etto… ¿Se acabó el interrogatorio?
-¡Me encanta tu estilo! Eres tan directa… me encantan las mujeres así, eres perfecta para ser la novia de mi hijo, creo que la soledad lo ha vuelto un amargado
-…-Rima se encogió de hombros y fue donde su amiga Ruka, quien acababa de tomar a la niña en brazos –es muy linda…
-claro… aunque creo que esta vez mi madre exagero con su sorpresa –le comentó la joven en voz baja -¿No quieres cargarla?
-nunca he tomado a un bebé
-siempre hay una primera vez para todo –Rima sujetó con cuidado el pequeño bulto rosa que su amiga dejó en sus brazos. Realmente era una niña muy parecida a Shiki, sin duda sería muy guapa cuando creciera –se te da muy bien Rima
-¿tú lo habías hecho alguna vez?
-la hermana de mamá tiene dos hijas, Tsukiko, que es de la misma edad que Yuuki y Yori, y Kaede, que tiene 2 años, solía cuidar de ella cuando mi tía vivía en la ciudad
-entonces sabes mucho de niños
-¡Claro que no! Cuidar de Kaede fue una experiencia que no quiero repetir –ambas sonrieron disimuladamente ante las palabras de Ruka –creo que Shiki terminara asesinando a mi madre
-¿Siempre son así?
-digamos que a mamá le gusta hacerlo enfadar, a veces pareciera que Shiki es el padre y mamá solo una más de sus hijas
-Rima, creo que lo mejor sería irnos –dijo Aidou apareciendo a su lado. La peli naranja asintió en silencio antes de entregarle la niña a Ruka y seguir a su mellizo hasta donde estaban Kaito y Yori despidiéndose
-¿Cuándo te irás? –le pregunto la peli castaña al joven jugando con sus dedos
-esta noche… supongo que no me iré junto a Sara
-¿Quién es Sara?
-la novia de Ichijo, vino a visitarlo –explico Rima suspirando
-bueno… con la llegada de mamá no creo que tenga mucho tiempo libre –se lamentó Yori suspirando a la par con su amiga –me hubiera gustado enseñarte la ciudad
-¿los dos solos? –Preguntó Aidou alarmado –n-no creo que Shiki los dejara
-yo puedo ir con ellos, no sería una molestia para ustedes –murmuró Rima encogiéndose de hombros
-vendré a verte durante la semana –se limitó a decir Kaito –entonces saldremos con Rima, los tres juntos para que tu hermano esté tranquilo
-será genial
-ya nos vamos, despídenos de tu madre –pidió Aidou dándole un beso en la mejilla a la joven, quien bajó la mirada con nerviosismo
-Nos vemos en otra ocasión Yori –se despidió el peli marrón saliendo tras su primo
-por cierto, tu madre es muy linda –dijo Rima cerrando la puerta tras de sí
..
..
-y bien…–murmuró Shiki una vez que la niña se hubo dormido al fin en los brazos de María -¿Por qué no nos contaste de Rin?
-les dije que tenía un novio
-pero no que estabas embarazada de él, ni siquiera nos dijiste su nombre… -comentó Ruka -¿Qué apellido tiene Rin?
-pues… es una Kuran tal como ustedes
-no nos digas que tu novio es alguno de los hermanos de nuestro padre
-¡Claro que no! Es… uno de sus primos, lo conocí en una sesión, es fotógrafo y muy apuesto, y las cosas solo pasaron
-¿Solo pasaron? Mamá, nos visitaste hace 8 meses… ¿Era mucha molestia contarnos que estabas embarazada?
-tenía 4 meses entonces… -comentó ella riendo –quería que fuera una sorpresa para ustedes
-¡Vaya que lo fue! –Shiki chasqueó la lengua mientras sus hermanas se mantenían en absoluto silencio -¿Cuándo se van?
-etto… yo me iré dentro de una semana para realizar un trabajo en París… Rin se quedará con ustedes
-¿Qué? Es… es una broma ¿Verdad?
-no puedo llevármela conmigo, y Key está en España… solo puedo recurrir a mis lindos hijos para que la cuiden por el tiempo que esté fuera
-¿Cuánto tiempo será?
-hmm… bueno, luego de París está la semana de la moda en Berlín… y luego otros cuantos proyectos, ya saben cosas así, supongo que podríamos vernos de nuevo en unos… ¿3 o 4 meses?
-¿Por qué tuviste otra hija si no pensabas cuidar de ella? ¿En qué estabas pensando? ¡Te comportas peor que una niña!
-Ya te dije que no me grites, soy tu madre, no lo olvides jovencito
-entonces compórtate como tal, nosotros estamos en la preparatoria todo el día, luego en el restaurante… Yuuki, Yori y María acaban de empezar a trabajar también, ¿Quién pretendes que cuide a Rin durante ese tiempo? Ni siquiera entre los 6 ganamos suficiente dinero como para pagar además una niñera
-¿Qué quieres que haga? No puedo llevarme a Rin conmigo y creí que ustedes como sus hermanos mayores podrían cuidarla, pero ya entiendo… no la quieres porque no son hijos del mismo padre, jamás pensé que mi lindo hijo mayor fuera así –Shiki suspiró con cansancio, observando de reojo a su hermanita, que dormía en brazos de María
-eres una manipuladora –murmuró al fin colocándose de pie para ir a su habitación
-eso… qué significa
-significa que Rin se quedara con nosotros –explicó Ruka sirviendo un vaso de agua fría para su hermano mayor –y que ya verá la forma de cuidar de ella
-mamá, ¿Qué le trajiste además de pañales? –preguntó Yori tímidamente
-bueno, algo de ropa y leche… les dejaré dinero para que compren lo que haga falta… arreglen la habitación que utiliza tu prima cuando viene para Rin, si Tsukiko nos visita, tendrá que dormir con Ruka, no por nada cada dormitorio tiene dos camas
-supongo que podremos comenzar cuando a Shiki se le quite el mal humor…
-¿No dijo Rima que estaba buscando un empleo de medio tiempo? –Recordó María pasando a la niña a los brazos de su madre –ella podría cuidar a Rin mientras nosotras trabajemos…
-¿Y mientras estemos en la escuela?
-bueno, podemos llevarla la guardería que está cerca de la preparatoria, Rima podría pasar por ella al salir de clases…
-¿No creen que antes de hacer tantos planes deberían preguntárselo a Rima primero? –Las interrumpió Shiki pasándose una mano por el cabello –mientras tanto… ¿Por qué no la llevas a la pieza de mamá para que duerma más tranquila? –dijo refiriéndose a la pequeña pelirroja
