Canciones: Want U Back - Cher Lloyd / Lady Antebellum - Need you now

CAPITULO 10: Te necesito

Después que Lea dejara el apartamento de Dianna, la chica se sentía bastante confundida, todo estaba bien porque tuvo que aparecer en ese momento, siempre pone mi mundo de cabeza, pensaba la rubia, ahora quería hablar con Melissa, así que cogió su celular y le marco, pero no le contesto, seguramente está manejando pensó, así que decidió calmarse un poco y volver a la cama, ya que en unas horas tendría una entrevista para promocionar su película, amaba su trabajo pero era realmente estresante y agotador.

Por otro lado Melissa había llegado al set, saludo a sus compañeros mientras ingresaba, y se topó con Becca mientras entraba a maquillaje.

Becca: hey buen día – le dio un beso en la mejilla – y esa sonrisa.

Mel: que te puedo decir tuve una noche estupenda.

Becca: vaya por fin se te va a quitar el mal humor.

Mel: por el momento puedo decirte que me siento feliz, no puedo pedir nada más.

Mientras las chicas continuaban conversando animadamente, sintieron que alguien ingreso rápidamente a la habitación, vieron a Lea entrar con una sonrisa en su rostro.

L: hola chicas siento haber interrumpido pero tuve que venir corriendo.

Becca: no te preocupes solo estábamos conversando con Melissa acerca de su maravillosa noche.

L: ah sí y se puede saber porque fue tan "maravillosa" como dice Becca – le pregunto rápidamente, quería quitarse la duda.

Mel: bueno porque la pase con una persona que me hace sentir de esa manera.

L: ya veo que bueno que hayas disfrutado – le dijo tratando de sonreír, pero se moría de curiosidad por saber de quién estaba hablando, así que no se le ocurrió mejor idea de mencionar a la rubia – ni saben con quien hable hoy – les dijo – con Dianna.

Mel: mira tú y ¿de que hablaron? – le pregunto seria.

L: de todo un poco, tu sabes que siempre hemos sido unidas pero por diferentes circunstancias nos distanciamos, pero ahora la quiero recuperar – Melissa solo la observaba tratando de ocultar sus celos – como amiga claro está – se apresuró a aclarar.

Becca: qué bueno que se acerquen de nuevo – le dijo mientras la abrazaba – bueno yo me tengo que ir a grabar algunas escenas las dejo.

Al salir Becca del cuarto de maquillaje, el ambiente se tornó aún más tenso, Lea no dejaba de observar a la castaña, el silencio que acaparo el lugar era realmente incomodo, por lo que Melissa decidió buscar su celular y vio las llamadas perdidas de la rubia, así que aprovecho el momento y la llamo.

Por favor, ni siquiera estoy celosa

Ella no tiene nada de mí

Tratando de lucir bien esos feos jeans

Claramente no pensaste en esto

Mel: hola rubia hermosa – la saludo hablando alto para que la morocha la escuchara.

Lea se encontraba de espaldas a Melissa, por lo que cuando escucho hermosa y rubia en la misma oración su mente imagino a Dianna.

¿Recuerdas todas las cosas que tú y yo hicimos primero?

Y ahora las estás haciendo con ella

¿Recuerdas todas las cosas que tú y yo hicimos primero?

Me tienes así

Y ahora las estas llevando a cada restaurant

A cada lugar que fuimos

D: vaya que lindo que me saludes así.

Mel: como no hacerlo, tu provocas esos sentimientos en mi – Lea no dejaba de apretar sus puños, deseaba con todo su ser que no fuera Dianna la que estaba del otro lado de la línea.

D: ah sí pues tú también me provocas esos sentimientos, aparte de otros que no puedo decirte por teléfono, pero estoy segura de que te los imaginaras.

Mel: no me tientes, sabes que saldría corriendo solo para que hagas realidad tus pensamientos.

D: hace calor no crees – rió.

Mel: bastante- le respondió mientras giraba un poco para ver la expresión de Lea.

D: que te iba a decir, ah sí necesito que hablemos lo más pronto posible.

Mel: no me asustes, que pasó.

D: no es nada, bueno si, no sé cómo decirlo pero tengo algo que contarte y es muy importante.

Mel: me dejas bastante intrigada, pero está bien que te parece si voy a tu apartamento en la noche y así hablamos.

D: me parece perfecto y no te preocupes solo necesito contarte algo, bueno ahora si te dejo tengo trabajo que hacer un beso cuídate mucho.

Mel: otro beso para ti, y ya hablaremos en la noche.

Melissa cortó la llamada y se levantó del asiento, está por salir cuando Lea le dijo.

L: solo espero que la persona con la que estabas hablando no sea cierta rubia que tú y yo conocemos.

Mel: y que pasaría si te dijera que si es esa persona – detuvo sus pasos y se acercó a ella.

L: Nada, solo que ese sería el inicio de una guerra en la que no querrás participar.

Mel: Tengo buenas armas para darte pelea.

L: que bien que digas eso, porque a mí me encanta luchar por lo que quiero, y esta vez no dejare que mis errores se entrometan entre nosotras, ni mucho menos otras personas.

Mel: ten cuidado con lo que dices, te podrías llevar muchas sorpresas.

Ohhh, pensé que seguirías siendo mía

Cuando te día el beso de despedida

Y quizás estés con ella

Pero fuiste mía primero

No le dejo responder, salió inmediatamente de la habitación dejando a Lea aún más confundida y nerviosa, pero sobretodo celosa. Necesitaba hablar con Dianna, si bien no podía pedirle explicaciones solo quería saber cómo, cuándo y dónde había sucedido eso, si la morocha quería reconquistar a la rubia tendría a una fuerte competidora con quien enfrentarse, quien por cierto ya le llevaba bastante ventaja, tendría que traer de vuelta a la Lea segura de sí misma capaz de hacer cualquier cosa con tal de ver a la rubia sonreír, mostrarle que había madurado, que quería comenzar desde cero, sabía perfectamente que el camino sería difícil, pero se sentía capaz de lograrlo, si ya enamoro a la chica una vez podría hacerlo de nuevo, contaba con una ventaja, la conocía perfectamente sabía lo que le gustaba y lo que detestaba, aparte se sentía decidida. Quería a la rubia de vuelta con ella, y tendría que enfrentar una de las más duras batallas, una pelea en contra de sus propios errores, pero Lea se sentía fuerte, con sus ánimos renovados y con ganas de seguir adelante.

El tiempo paso rápido, por fortuna para Melissa y Lea no volvieron a encontrarse, algo que agradecían ya que las cosas no habrían terminado de la mejor manera, la castaña aunque está preocupada por todo lo que había pasado sabía que lo que le tenía que decir Dianna le aclararía sus dudas, aunque aún no estaba muy ilusionada con la rubia, le tenía bastante cariño, por lo que quería que ambas fueran sinceras con respecto a sus sentimientos.

D: hola – le dijo mientras le daba un beso – como estuvo tu día.

Mel: un poco extraño no te voy a mentir, pero me estoy muriendo de curiosidad por saber lo que me tienes que decir.

D: De acuerdo pero primero te voy a pedir que me escuches y trates de no interrumpirme – la chica asintió – Lea y yo fuimos pareja por mucho tiempo – Melissa solo la veía sorprendida ahora entendía a la perfección el comportamiento de la morocha y todas las cosas que le había dicho.

Dianna le contó todo a Melissa, omitiendo la verdadera razón de su separación, ya que eso prefería reservárselo, el hecho era que muy pocas personas conocían la situación, además le dijo el encuentro que habían tenido en la mañana.

Mel: no sé qué decirte, sabía que eran bastante cercanas pero nunca me hubiera imaginado que estuvieron tanto tiempo juntas.

D: sé que es difícil, pero te lo estoy contando para que me entiendas un poco, no sé si estoy lista para empezar una nueva relación, por lo que no quiero lastimarte.

Mel: no creo que lo hagas, pero si llega a pasar será algo de lo que estaré consiente, acepto el desafío.

D: no te entiendo que me tratas de decir.

Mel: lo que quiero decirte es que seguiré siendo tu amiga pase lo que pase, me encanta ser parte de tu vida, no te voy a mentir, el sexo fue increíble, por lo que lo único que quiero es que seas feliz, no se los motivos del distanciamiento entre ustedes, aun así me encantaría tener una oportunidad, pero eso sí quiero pedirte que seas sincera con lo que sientes por mí.

D: cariño, agradecimiento, felicidad, tranquilidad y muchas otras cosas, pero estoy bastante confundida.

Mel: lo entiendo, aun así te quiero decir que haré todo lo posible para hacerte sonreír, ya sea como pareja o como amigas, no busco ser un obstáculo en tu vida, tan solo un apoyo.

D: No puedo creer la manera en la que estas reaccionando ante todo, eres increíble.

Mel: Lo sé – sonrió – es solo que ya lo entendí, se trata de tener un poco de madurez y aceptar las cosas, no te niego la paso increíble contigo, así que permíteme seguir en tu vida,

D: Claro que sí, eres muy importante para mí, solo el tiempo nos dará las respuestas.

Las chicas se despidieron con un fuerte abrazo, dejando en claro que siempre estarían la una para la otra de cualquier forma, todo había salido bastante bien, seguirían saliendo y disfrutando de la compañía, pero ahora la rubia tenía un nuevo problema, le había pedido a la morocha un tiempo para pensar, la pregunta era quería tener a Lea de vuelta en su vida, sería capaz de escucharla y tratar de entender sus argumentos, de algo estaba segura a pesar de las circunstancias no había podido olvidarla, y aunque trataba no lo lograba.

Pasaron los días y Dianna y Melissa continuaban con una relación abierta seguían saliendo y conociéndose mejor, claro que el sexo era algo que también disfrutaban, y mucho, la rubia no había llamado a Lea para hablar, había decidido dejar el tema de a un lado por el momento, estaba tan bien con Melissa que no quería pensar en darle una oportunidad a Lea

M: Dale Di es una va a ser muy divertido – le decía Melissa tratando de convencer a la chica de asistir a una fiesta.

D: No sé, además estoy un poco cansada.

Mel: Anda sí que si – se acercó y puso sus manos alrededor de su cuello – dime que tengo que hacer para que aceptes.

D: No vas a parar hasta que acepte verdad.

Mel: No – le dio un beso – entonces que dices.

D: De acuerdo, pero nos regresamos temprano.

Mel: Así me gusta, decidida y arriesgada – se rio.

Melissa había sido invitada a una fiesta en el centro de los Ángeles, ya que un amigo cercano a ella abriría un nuevo bar en la ciudad, las chicas se alistaron rápidamente y salieron rumbo a la fiesta.

Dianna no se sentía de ánimos para asistir, ya que los últimos días había tenido horarios muy apretados, además del acoso constante por parte de la prensa, el estrés al que estaba expuesta la rubia era bastante alto, había tenido un día pésimo primero las preguntas indiscretas por parte del entrevistador de una revista acerca de la muerte de su amigo, algo que era un tema bastante delicado, aparte de inventarle romances con algunos compañeros del medio también había tenido una fuerte discusión con su agente ya que había hecho compromisos sin avisarle a la rubia, todo se acumuló aquel día, así que pensó que la fiesta la distraería un poco de todos sus problemas, llegaron a la fiesta y para su suerte no hubieron fotógrafos ni nada, claro que algunas personas comentaban una que otra cosa fuera de lugar, pero eso les tenia sin cuidado, la rubia estaba algo cansada así que fue a la barra a pedir una botella de agua cuando escucho que alguien la llamaba.

-no puede ser estoy soñando – dijo una chica a espaldas de la rubia.

D: Jenna que estás haciendo aquí – la abrazo rápidamente – te extrae mucho.

Jenna: y yo a ti rubia, es bueno volver a verte, y pues un amigo me invito y no pude negarme.

D: Si yo también tenía muchas ganas de volver a verte, estas bien – noto que estaba un poco pasada de tragos.

Jenna: Si rubia no te preocupes todo perfecto, tomate un trago conmigo – le ofreció su vaso – o viniste con alguien.

Mel: Hola, Jenna que sorpresa encontrarnos – llego la chica y a saludo con un beso en la mejilla.

Jenna: Divirtiéndome un poco, pero díganme ustedes dos vinieron juntas.

D. Si Melissa me invito y tampoco pude negarme – rió.

La noche siguió entre tragos y risas por parte de las chicas, tomaron bastante, la rubia un poco, pero aún estaba consiente, un poco mareada pero estaba bien Jenna no se dio cuenta de que no tenían a nadie que la llevara a casa, además no quería irse en ese estado en un taxi, y menos a altas horas de la noche por lo que no lo pensó dos veces y llamo a Lea.

L: bueno – pero nadie respondía – no estoy para bromas Jenna sé que eres tú.

J. qué carácter, solo quiero pedirte un favor, además sé que te va a interesar.

L: Evidentemente estas bastante borracha, dime en donde estas y voy por ti.

Jenna le dio la dirección del bar en donde estaban y espero pacientemente a que la chica llegara, no le había dado la oportunidad de contarle sobre Dianna.

L: Por fin te encuentro – llego la morocha algo agitada – vámonos de una vez no quiero que me vean aquí.

Jenna: Lea que bueno verte – la abrazo – ni sabes con quien estoy.

L: No me importa tenemos que salir de aquí.

D: ¿Lea que haces aquí? – le pregunto la rubia – llegando a la mesa en la que se encontraba la chica.

L: Dianna – se giró para verla - Jenna me llamo y se escuchaba bastante mal así que vine a recogerla tu qué haces aquí, bueno no me tienes que explicar pero bueno…

D: Esta bien, vine con una amiga, una muy buena amiga – le dijo sonriendo, en ese instante llego la castaña y miro a Lea – mira ella es Melissa, pero que digo ya se conocen.

L: A qué bien – trato de sonreír - pues yo te dejo sigue divirtiéndote, yo me llevare a Jenna.

D: Si hazlo, yo seguiré divirtiéndome con ella, además no sabes bien que la paso con ella, en todos los aspectos – trato de ponerla celosa.

L: Sabes Dianna si buscas echarme en cara lo bien que te va y hacerme sentir de lo peor lo estás logrando de acuerdo

D: Pues qué bueno que así sea – le sonrió arrogante.

L: No quiero discutir contigo, permiso pero mi amiga me está esperando.

Se alejó rápidamente de la rubia y salió con Jenna del bar, a la morocha le dolió mucho lo que sucedió, y ahora estaba segura de que ella mantenía una relación con Melissa.

Los días siguieron su curso, Dianna y Lea no se habían puesto en contacto desde aquella conversación, la morocha dejo que pasara un tiempo prudencial, además no quería presionar a la rubia, además a actitud de la rubia ese día la había descolocado, ya no sabía que esperar en cambio Dianna pensó que no era tiempo de darle más vueltas al asunto tenía que enfocarse en su carrera.

Pero no todo sale como lo planeamos, y finalmente Dianna exploto, aquellos días en los que todo se veía gris no terminaba, seguía muy estresada por su trabajo así llego a su apartamento malhumorada, lanzo su bolso hacia el sillón y fue directamente hasta la cocina donde saco una botella de vino y una copa, comenzó con pequeños sorbos, pero después de algunos minutos ya se había bebido la mitad de la botella, no estaba pensando con claridad, se sentía sola, En esos momentos eran en los cuales mas extrañaba a Lea, podía tener a millones de personas a su alrededor pero nada se comparaba a sentirla cerca, la soledad la invadía, por primera vez se dio cuenta de lo sola que estaba, al llegar a su departamento lo único que esperaba era ver a Lea sentada en el sillón preguntándole como le había ido, la morocha siempre fue muy detallista y tenía las palabras justas y adecuadas de acuerdo al momento, decidió no pensar más así que tomo su celular y la llamo.

Imagina los recuerdos perfectos

Regados alrededor en el suelo

Tratando de alcanzar el teléfono, porque no puedo luchar contra esto mas

Y me pregunto, si alguna vez he pasado por tu mente

A mí me sucede todo el tiempo

L: bueno – contesto la morocha pero nadie respondía – diga.

D: Lea soy yo Dianna – dijo la rubia arrastrando las palabras.

L: Dianna, te encuentras bien.

D: No, no estoy bien te extraño, mi vida es un completo caos si tu no estas.

L: bien dime en donde estas, al parecer estas bastante borracha, sino no me llamarías.

D: Creo que estoy en mi casa.

L: como que crees, dime no hay alguien a tu lado.

D: No, pero mi perro cuenta, él está aquí.

L: oh por dios quédate en donde estás de acuerdo no se te ocurra moverte yo ya estoy saliendo para allá.

No dijo nada mas solamente busco las llaves de su auto y manejo lo más rápido que pudo, Bajo de su auto y toco la puerta pero nadie respondió así que busco la llave de repuesto entre una planta que estaba afuera, finalmente la encontró y entro.

Dianna estaba sentada en su sillón mirando hacia la ventana, la morocha solo camino hacia ella y le abrazo. No hubo palabras solo varias lágrimas de ambas partes, el día de ambas había sido un desastre, por su parte Lea había tenido un día pésimo, todo comenzó mal, primero estaba leyendo una revista y se encontró con un artículo lleno de mentiras en donde hablaban sobre la muerte de su amigo de manera poco profesional, su ira aumento cuando al salir del set de grabación fue abordada por un paparazzi quien insistía en sacarle una fotografía.

Para terminar el día con broche de oro recibió una llamada de Ryan donde le pedía que diera una entrevista para hablar del episodio tributo que estaban preparando, la morocha no se sentía lista para hablar con los medios, de esa manera, tuvo mucho coraje al enfrentarse a su público cuando recibió un premio otorgado por la gente, lo que la animo en ese momento fue el amor que le demostraban sus fans, y entendía que se sintieran preocupados por ella por lo que saco fuerzas y asistió al evento, pero esto era diferente era exponerse a preguntas que no quería contestar y aparte no le gustaba la idea de impulsar el show con el drama que ella y sus compañeros habían vivido días atrás. Todo está en su contra por lo que decidió llamar a Jonathan, uno, dos, tres, veces fueran las cuales trato de localizarlo pero siempre la mandaba al buzón de mensajes, no sabía a quién más recurrir, no quería molestar a sus padres, ya suficiente había tenido, tampoco quería molestar a Jenna o algún otro amigo, fue en ese momento en el que recibió la llamada de la rubia, como si de una señal se tratara, ambas atravesaban situaciones difíciles.

Es la una y cuarto, estoy sola y te necesito ahora

Dije que no vendría, pero he perdido todo el control y te necesito ahora

Y no es como estar sin ti, solo te necesito ahora

Otro trago de Whiskey, no puedo dejar de ver la puerta

Esperando que entrarías arrasando, tal como lo hiciste la vez anterior

Y me pregunto, si alguna vez he pasado por tu mente

A mí me sucede todo el tiempo

Cuando se calmaron un poco Lea rompió el silencio.

L: yo no podría seguir si algo te llegara a pasar mírame – alzo su rostro para encontrarse con aquellos ojos color verde que tanto amaba – a pesar de la distancia o de la relación que tengamos siempre me preocupare por ti de acuerdo ….dime que paso – le pregunto.

D: he tenido un pésimo día todo lo que trato de hacer me sale mal he llegado un punto en el cual me siento perdida y vacía, además estuve pensando en lo que nos ha pasado, y no te das una idea de lo mucho que te necesito, si es verdad que mi carrera me mantiene ocupada y todo pero al final del día me encuentro sola ….. – su voz se empezó a quebrar.

Es la una y cuarto, estoy algo ebria y te necesito ahora

Dije que no vendría, pero he perdido todo el control

Y te necesito ahora

Y no sé cómo estar sin ti, te necesito ahora

Si, prefiero lastimarme, que no sentir nada en absoluto

L: No estás sola de acuerdo tienes a tu familia, a tus amigos y por supuesto a mí, puedes contar conmigo para lo que necesites, no quiero que te derrumbes Di, sé que has tenido unos días difíciles pero todo va a mejorar, mira que te lo estoy diciendo yo la reina del drama – le sonrió – eres una profesional increíble estoy segura de que tus proyectos saldrán bien solo tienes que tener un poco más de paciencia.

D: Eso lo se Lea pero mi vida personal es un completo desastre, no puedo estar con nadie porque siempre vuelves a mi cabeza, no puedo dejar de pensar en ti.

L: Yo creía que estabas con Melissa – le pregunto con cautela.

D: Bueno hemos salido un par de veces, no importa, el punto es que la he pasado muy bien pero no quiero hacerle daño.

L: mira Di yo también te extraño y te necesito más que a nada en este mundo, sé que te hice mucho daño, estoy plenamente consciente de aquello, pero te quiero decir que hare todo para enmendar lo que hice solo necesito que me des la oportunidad de volver a tu vida, ya sea como amiga, es algo que estoy dispuesta a aceptar, pero por favor ya no quiero que sigamos así.

D: Yo tampoco quiero seguir así, pero por ahora Melissa me puede brindar todo lo que necesito.

Aquellas palabras le causaron mucho dolor a la morocha.

L: Entiendo, pero te solo te quiero decir que no me daré por vencida tan fácilmente, te voy a volver a enamorar dejare el pasado atrás, quiero luchar por ti, te demostrare que los golpes que me ha dado la vida me han hecho madurar y ser una mejor persona para ti, no volveré a dejar que los errores nos separen.

D: Estoy muy cansada de esta situación, sabes que no será nada fácil recuperarme verdad.

L: Lo sé pero aun así lo intentare

D: Ya no quiero seguir hablando solo necesito sentirte cerca.

No dijeron nada mas solamente se abrazaron, y disfrutaron del momento, sentirse tan cerca era lo único que deseaban, tal vez ese sería el comienzo de algo bueno quizás algo mucho mejor de lo que ya habían vivido, pero ahora enfocándose en el presente.

No te amargues si quieres algo ve por ello, si tienes que equivocarte lo harás, pero tendrás la satisfacción de haberlo intentado, es horrible quedarse con la sensación de que pudo haber pasado si le dabas una nueva oportunidad a esa persona, de tus errores aprenderás y seguirás adelante, si tienes una oportunidad aprovéchala, es tu vida y tus decisiones, tampoco olvides dejar a un lado los consejos de tus amigos o de tu familia sin duda son importantes, además miran las cosas desde otra perspectiva, muy diferente a la tuya, pero al final del día está en ti decidir. Lo que das recibes, si te equivocaras desearías que te dieran una nueva oportunidad, quien no quiere eso, por lo que tienes que ponerte en el lugar de la otra persona por un momento.

En algún momento del día las lágrimas terminan ganando la batalla, creemos que todo está cuesta arriba, que los problemas que tengamos no desaparecerán, o que ya no hay solución, pero son solo momentos oscuros que pasaran y le darán la bienvenida a nuevos momentos con risas, llenos de felicidad, amistad y amor.