Capitulo 10
Signum recibió el mensaje de Carim Gracia a las 10:00 de la mañana, era claro, sin tapujos y con un aire de desesperación poco corriente en la capitana, había oído que era la reina de hielo y por eso se puso en alerta rápidamente.
Investiguen a Shiro Takamachi, busquen todo sobre el tiempo que no estuvo en la policía, es de prioridad máxima para la misión.
Vita estaba en ello ahora, buscando en sus archivos mientras Teanna hacía las llamadas pertinentes, cada una cambiando el tono de voz de más duro a más suave para conseguir las respuestas que necesitaba. Su equipo estaba en plena acción mientras ella localizaba la casa de los Takamachi dispuesta a derribar su puerta si era necesario.
-Signum, tenemos algo.-dijo Teanna.-...Takamachi trabajo solo un tiempo a las ordenes de un científico, pero su ex-comandante no puede decirme nada más, al parecer es alto secreto.
-Algo es algo...-murmuro Signum.-...¿Vita?
-Todo esto esta encriptado, no puedo acceder a la base de datos de Takamachi, es como si la hubieran borrado.
Aquello cada vez le gustaba menos, se suponía que Takamachi se había marchado un tiempo para estar con su familia y después de una misión que acabo mal, se retiro con honores de la policía, esa era la versión oficial que todos tenían.
-Llama a Zafira.-murmuro Signum.
Vita la miro, medio en pregunta medio en sorpresa, sabía que si Zafira conocía la misión, Arf también lo haría y eso las metería directas al infierno de aquella mujer. Por otra parte, no había nadie mejor para descifrar un encriptado que Zafira y necesitaban todo el conocimiento que podían antes de acusar a Takamachi de nada.
-¿Estas lista?-pregunto Vita.
-Haré lo que sea para aclarar esto y salvar a mi mujer.-dijo Signum.
-Ya la puedo oír desde aquí...-murmuro Teanna.
Vita soltó una pequeña risa cuando recibieron una llamada, Teanna abrió la comunicación algo extrañada, pues solo había un departamento que conociera la frecuencia que usaban y eso podían no ser buenas noticias.
-Capitana Gracia, adelante.-dijo Teanna.
-¿Signum? Tenemos un enorme problema, todo el plan a fallado.-dijo Carim.
-¿¡Que!?-grito Vita.
Signum podía sentir la creciente migraña golpear sus sentidos mientras analizaba todo a velocidad de la luz, su mente pensando en un nuevo plan aún cuando no conocía los fallos del original.
-Se llevaron a Fate.-respondió Carim.
La voz de la capitana estaba al límite, Signum podía decir que estaba muy preocupada por su oficial y las buscaba a ella como última vía para salvar a Fate lo antes posible.
-Díganos que pasó.-dijo Teanna.
-Fate fue secuestrada por un científico años atrás, alguien que hacía los mismos experimentos que Karpenski.-explicó casi sin voz.-...y ahora esta en manos de un tipo que podría hacerle algo mucho peor.
Entonces Signum miro a la Capitana Gracia, había oído vagas referencias a lo que estaba diciendo y algunas historias sobre una niña que podría ser el arma más mortifera de todos los tiempos.
-Eso...-dijo Vita.
-El científico, Anton Masaf, altero a Fate como Karpenski lo esta haciendo con los rehenes.-dijo Carim.
-Como la altero.-dijo Signum hablando por primera vez.
-Eso no es lo importante...-comenzó Carim.
Pero si lo era, igual que había oído rumores sobre todo aquello también había oído sobre la única superviviente de aquella catástrofe, un fantasma que nunca se dio a conocer, escondida entre las sombras pero con un poder digno de un dios.
-Por favor.-dijo Signum.-...dime como fue alterada.
-...tendréis que hablar con Chrono Harlaow para eso.-dijo Carim.-...fue quien la salvó y quien debe tener los detalles.
Signum se levantó de su silla y se coloco su chaqueta mientras sus dos compañeras la miraban perdidas sobre lo que iba a hacer ahora.
-Vita, haz lo que te he pedido y llama a Zafira, dile lo que pasa y que no le diga una palabra a Arf hasta que vuelva.-murmuro.-...Teanna, marcharte ya a la estación de policía de Carim y ayuda a sus chicos en una nueva estrategia, rutas, formas, lo que sea, pero quiero algo para cuando vuelva, ¿Esta claro?
-¡Si!-gritaron las dos a la vez.
-Carim, voy a ver a Chrono para que me explique las habilidades de Fate y lo puede llegar a hacer si Karpenski altera lo que no debe.
-¿Y que pasa con Takamachi?
-Sus datos están encriptados, he avisado a mi mejor informático para que se encargue de esto, cuando acabe y sepa todo, iré allí.-dijo finalmente.
-Esta bien..-murmuro Carim.
Singum asintió mientras apagaba la transmisión asegurando que no pudiera escucharla y miro a sus dos compañeras, decidida a hacer lo que debía a hacer si era estrictamente necesario.
-Quiero que preparéis las armas por si hay que acabar con Testarossa.-dijo arrepintiéndose en el mismo momento.
-¿Que?
-¿Como dices?
Ellas no la entendían y no podía culparlas, a diferencia de ella, Vita y Teanna no habían escuchado hablar de lo que podía ocurrir cuando un ser humano era realzado o se salía de control.
-Si Fate sigue siendo alterada y pierde el control no podrá ser neutralizada de otra manera.-dijo Singum.-...si realmente no puede controlarlo...tendremos que matarla.
Y aunque no la conocía y no debería importarle lo que pasara con ella, Signum no pudo evitar la pequeña punzada de dolor que atravesó su corazón al decir aquellas palabras.
No puedo salvarte sin sacrificar a nadie, Shamal...perdóname...
Nanoha necesitaba algo para aclarar sus ideas, necesitaba hacerse útil a si misma y encontrar a Fate antes de que fuera demasiado tarde, dejaría el tema de su padre para Carim y las Fuerzas Especiales porque no era lo bastante fuerte para hacerse cargo de eso, dejaría a Hayate buscar más pistas con el equipo porque ella no podía ver el lugar donde se habían llevado a su Fate-chan, dejaría las pruebas en manos de Jaila y Yuuno para investigar porque ella era una cobarde...
-Nanoha, ¿quieres ayudarme?
La voz de Yuuno resonó en su cerebro y levanto su mirada para chocar con la de él breves segundos, quería su ayuda y quería distraerla, justo lo que ella estaba buscando para escapar de la soledad.
-Puedes ayudarme a analizar ya que es de Fate y...-comenzó Yuuno.
-Ella debe creer lo peor de mi.-murmuro Nanoha.
Yuuno la miro por unos segundos hasta que finalmente dejo a un lado el vaso de pruebas y se quito los guantes para levantar el mentón de Nanoha.
-Dudo que sea así.-dijo él.-...ella te quiere.
-Lo se...-sollozó Nanoha.-...pero se fue pensando que no la acepto y no es así, Yuuno, te juro que no es así.
El joven suspiro abrazándola mientras Nanoha se liberaba de su carga entre sus brazos, gritando como si no hubiera futuro posible al que volver, como si sin Fate, ya no tuviera más vida que vivir.
-Es fuerte.-murmuro Yuuno.-...si alguien puede volver es Fate.
-Es distinta...-comenzó Nanoha.-...se asusto porque pensaba que yo no la aceptaría por ser distinta.
-Jaila también es distinta, Nanoha.-dijo Yuuno.-...y eso la hace especial.
Nanoha suspiro tragando sus lágrimas y mirando a su pareja de hasta hace unos días, Yuuno parecía más feliz y más relajado, podía notar que sabía toda la verdad de Jaila y la quería igual, tal y como era.
Justo como tu deberías haber hecho...
-Yo también me asuste.-dijo Yuuno.-...cuando me lo dijo, pensé en acabar lo nuestro.
-Pero no lo hiciste...-dijo Nanoha.
-No.-dijo él.-...me di cuenta de que la quería de verdad y que todo podríamos hacerlo juntos, fuera lo que fuera, porque me había enamorado de ella...¿y tu, Nanoha? ¿Estas enamorada de Fate?
Nanoha se tomo su tiempo para contestar, quería a Fate, ansiaba saber hasta donde podían llegar juntas y ya había podido confirmar que veía estrellas cuando ella le hacia el amor, pero...¿Amarla?
No puedo vivir sin ella...
No se respirar sin su sonrisa...
Quiero protegerla, quiero...quiero el resto de mi vida con ella...
-Si, Yuuno.-contesto dándose cuenta de la verdad.-...la amo como a nadie en este mundo.
Yuuno sonrió y le tendió la mano mientras con el guante cogía la muestra del vaso y le señalaba los restos de cabello de Fate que había en la mesa.
-Jaila se ha ido con Hayate así que...¿me ayudas?-pregunto Yuuno.
-No se muy bien como hacerlo.-dijo Nanoha.
-Eres la que mejor conoce a Fate.-dijo Yuuno.-...me serás de mucha ayuda.
Y Nanoha asintió, sintiendo la determinación y la fuerza crecer en ella mientras dejaba que sus sentimientos por Fate la llenaran.
Te encontrare, Fate-chan y haré pagar a todos los que te han hecho daño para que nadie más pueda hacerlo, aunque para eso tenga que enfrentarme a mi padre.
La oscuridad era algo a lo que estaba acostumbrada, casi toda su infancia la había vivido así y por eso no le importaba que la mantuvieran sin luz.
-Así que aquí estas...
La voz que murmuro frente a ella era fría, perversa y volvió a sentirse como aquella niña asustada de tiempo atrás que no sabía si iba a vivir o a morir.
-No has cambiado nada, Fate.
La luz de repente la cegó y tardó mucho tiempo en ajustar su mirada, sentía el dolor de cabeza fuerte y la presencia de más personas de las que deseaba a su alrededor, pero sus poderes captaron la energía de un solo hombre con un aura tan oscura que la asusto. El hombre sostenía una fotografía que para ella fue difícil de ver hasta que consiguió ajustar su mirada.
Y en cuanto lo hizo, deseo volver a quedarse en la oscuridad para siempre.
-Soy Bardock Karpenski, Fate.-dijo el hombre.-...y tu, el arma perfecta como Masaf quería llamarte has vuelto a casa para terminar la obra, ¿Verdad?
Fue entonces cuando Fate miro fijamente la foto de una niña rubia, llorando, golpeada y con una tela alrededor del cuerpo por vestido. Era su infancia, su peor pesadilla hecha realidad. La que ella misma había retomado al dejarse capturar.
Si lo pierdo todo, dios, solo deja que me maten...
Porque si no lo hacían, ella lo haría y no podría vivir con la culpa.
