- Bueno, vamos a organizarnos ¿no? – preguntó entonces Emmett, deseoso de enfrentarla por fin
- Yo debo ir – dijo entonces Edward, para mi sorpresa
- No… no vayas, por favor – dije totalmente aterrorizada
- Tengo que hacerlo, Bella… ella esta aquí para matarte a ti… por mi culpa
- ¿Por tu culpa? – pregunté enfurecida - ¿Qué tiene esto que ver contigo?
- Yo acabé con James… - me dijo en un susurro
- Vamos, no discutáis – dijo entonces Esme – es algo que hay que hacer, muy a mi pesar. No quiero que ninguno de vosotros se ponga en peligro – comento muy lentamente – pero tampoco puedo permitir que esa maldita se acerque a Bella. Deberíamos ir todos, excepto uno que debería quedarse con ella.
- ¿Voy a quedarme aquí¡Pero si todo esto es culpa mía!
- ¿Como tengo que decirte que no es tu culpa…? – me dijo Edward un poco mas tranquilo
- Esta bien, no es mi culpa, pero quiero ir.

Era una decisión estúpida por supuesto, puede que ahora pudiera correr tan rápido como ellos, pero no sabía hacer nada más. Suponía que ellos se lanzarían a una brutal batalla¿Qué iba a hacer yo?
Sabía que Victoria no tenía nada que hacer en cuanto se encontrara con todos los Cullen, pero aun así tenia miedo. No sabia mucho de ella, solo podía conocer uno de sus sentimientos… el amor irracional hacia su pareja.
Recordé su apariencia con un escalofrío, al menos podía seguir sintiendo eso. Sus andares, esa postura felina tan amenazadora. Sus ojos color borgoña sedientos de venganza… podía imaginarme todo eso. Llegué a tenerla tan cerca en el acantilado…
Entonces caí en la cuenta de que los Cullen no debían ponerse en peligro por mí, no podía permitirlo. Me recorrió una intensa sensación de dejavú, al recordar como fui, totalmente desesperada, al encuentro de James en Phoenix. ¡Que estupidez!
¿Pero que otra cosa podía hacer?… ella me buscaba a mí, y yo ahora era fuerte… por que lo era ¿no?
Pensé que antes de enfrentarla debería comprobar eso, no sabia hasta que punto poseía nuevas habilidades. Había sido muy torpe jugando al baseball, pero podía ser cuestión de tiempo que mejorara en el control de mi fuerza, así como en el de mis sentidos.
- ¿Puedo estar un momento a solas? – pregunté entonces, sobresaltándolos a todos.
- Supongo que si… - contesto Carlisle – no deberíamos salir por esta noche, dejemos a los licántropos hacer su trabajo, también parecen ansiosos por acabar con ella… de hecho, para eso fueron creados.
- ¿No vamos a hacer nada? – preguntó Emmett molesto - ¿Esperas que me quede aquí tranquilamente estando ella tan cerca?
- Por esta noche, si – contestó tajante Carlisle – no quiero dejar a Bella aquí, y parece empeñada en acompañarnos. Dejemos que se lo piense, o que al menos se acostumbre un poco a su nuevo… estado.

Perfecto. Quizás podría hacer una escapadita al bosque… no iba a ir a buscarla, aun no. Pero quería comprobar mi fuerza…
- Estaré en mi antiguo cuarto – me dijo Edward tras darme un leve beso en los labios, cosa que me hizo estremecer. Por supuesto
- ¿Me acompañas primero a nuestra habitación? – pregunté mirando al suelo
- Claro, vamos

Una vez me hubo dejado en la puerta, y tras un largo abrazo que me hizo sentir mis ansiadas descargas por todo el cuerpo, se marchó.
Ya estaba sola, ahora solo tenía que averiguar como salir de la casa sin que se enteraran…

Decidí intentarlo por la ventana, me acerque lentamente y observe que debía ser un ventanal muy pesado, ya que ocupaba la totalidad de la pared que daba al exterior. Comprobé que estaba partida en tres, y que se abría de abajo a arriba. Me pregunté si podría con tanto peso…
Pude.
Me sorprendió un poco, pero supuse que era normal. Con la emoción de haber podido con ello no me fijé en el detalle más importante.
Recordé con angustia cuando James ya estaba en mi busca, en esta misma casa, tanto tiempo atrás. Esme activó un dispositivo de seguridad que cubría toda la casa…
Esta vez también, por supuesto.
Tras la decepción, ideé mi nuevo plan. Saldría por la puerta principal. Si Edward era tan silencioso al moverse por la casa de Charlie… ¿Por qué no yo?
Avancé sigilosamente hacia la puerta y me sorprendí de nuevo de cuanta agilidad había adquirido en tan poco tiempo. No podía compararme con Alice, eso seguro, pero el cambio había sido enorme… No escuchaba absolutamente nada a mi paso.
Abrí la puerta muy lentamente y…
- Hola Bella
Estupendo. Alice.
- Me has visto ¿no? – le pregunté totalmente derrotada
- Aja – contestó ella con una gran sonrisa
- Y vas a detenerme – no era una pregunta, claro
- No – dijo para mi sorpresa – voy contigo

¿Venia conmigo¡Eso era mucho mejor! Ella podría ayudarme, y no reprocharía mi actitud como habría hecho Edward.
- Genial, vamos
- Tienes que saber que tenemos poco tiempo, intento bloquear mis pensamientos para que Edward no se entere, pero antes o después lo hará… sabes que tendréis bronca ¿no?
- Podré vivir con ello – le dije saliendo de la habitación.

Necesitaba probarme a mi misma, ya tendría tiempo mas tarde de discutir. Toda la eternidad.
Bajamos rápidamente los tres pisos hasta llegar a la puerta. Ella desactivo el dispositivo con un pequeño mando. ¿En que estaba pensando al decidirme por la puerta? Sin Alice tampoco habría podido salir.
"Nota mental: piensa bien tus planes antes de hacer el idiota"

Salimos al exterior, la brisa me acaricio el rostro, pero apenas sentí nada más. Para mí ya no existía el frío. Escuchaba los pequeños animalillos corretear por el denso bosque y las hojas rozarse entre ellas originando un pequeño murmullo incesante.
- ¿Qué vamos a hacer primero? – le pregunté
- Vamos a probar a levantar cosas pesadas, a ver como vas de fuerza – me contestó con su preciosa sonrisa
- Esta bien…
- Adentrémonos en el bosque. No hay ningún peligro. He visto a Victoria perseguida por esos estúpidos perros. La tendrán ocupada toda la noche – me dijo riendo
- No es gracioso – le espeté, no me gustaba que los llamara perros… en un tiempo pasado me sentí muy unida a todos ellos.

Nos adentramos en la espesura, yo la seguía a ella ya que no sabía a que se refería con "algo pesado". Me asombré de nuevo de mi perfecta visión, veía con precisión cada grieta en cada árbol, los ojos de hasta el más pequeño animal, incluso los pequeños bichitos que recorrían la corteza de los árboles más lejanos.
Me sorprendí de nuevo de no sentir la sed. Podía oír perfectamente el latido del corazón de cualquier ser cercano. Aunque seguramente no me apeteciera por ser todos animales tan pequeños.
Llegamos a un pequeño claro, vi un tronco de árbol caído y supuse que ella pretendía que lo levantara.
- ¿Esto? – le pregunté
Ella se rió estrepitosamente.
- No Bella, eso – me dijo señalando a la oscuridad
- ¿Qué hay ahí? – pregunté curiosa
- Ven, acércate – me dijo aun entre risas

Me acerqué lentamente hacia donde había señalado y me quedé alucinada.
- ¿En serio? – le dije escéptica. Debía ser una broma
- Claro

Lo que allí había debió ser un coche en otro tiempo. Me recordó al jeep de Emmett por lo grande que era. Parecía un jeep en verdad. Estaba todo corroído por el oxido y parecía un modelo bastante antiguo, pero si, era un jeep.
- ¿Cómo ha llegado esto aquí? – pregunté asombrada
- Bueno… es el antiguo jeep de Emmett
No se por que esa respuesta no me sorprendió en absoluto, pero aun no había contestado mi pregunta.
- Vale pero… ¿Cómo llegó aquí? Estamos en medio del bosque…
- Mira allí – me dijo señalando más atrás
- Oh… - fue lo único que fui capaz de decir
Justo detrás del jeep había una larga fila de árboles caídos hacia tiempo, había una senda ancha donde no debería haberla.
- ¿Se dedicaba a conducir entre los árboles? Un poco temerario ¿no?
- Se dedicaban a hacer carreras por donde fuera… él en el jeep… y Jasper corriendo – dijo para mi sorpresa – era muy divertido – y se echo a reír
- Divertido… - dije yo intentando imaginarme la situación – Increíble…
- Venga, hazlo
- No voy a poder levantar eso… ¡debe pesar toneladas!
- No te hagas de rogar, no te diría que lo hicieras si dudara de tu capacidad – comentó entonces – intenta al menos darle la vuelta, sin elevarlo ¿quieres?
- Esta bien… - total, por probar…

Me acerqué al jeep sabiendo que no podría. Por mucho que hubiera cambiado mi cuerpo eso estaba lejos de parecerme posible. Claro que Edward apartó el coche de Tyler de mi trayectoria… pero Edward era Edward… yo solo era… ¿Quién era ahora?
Había venido para saberlo, tenía que intentarlo.
- Allá voy – dije ya totalmente decidida

Me agaché e intente buscar un buen sitio por donde agarrarlo de forma segura, no quería que después de todo, si lograba levantarlo, se me cayera encima. Eso seria bastante típico de mí…
Conseguí cogerlo bien por uno de los costados y me dispuse a intentarlo.
Lo eleve un poco del suelo sin sentir apenas peso, y de la impresión que me dio, lo solté de golpe. Hizo bastante ruido y me sobresalté.
- No pasa nada Bella, inténtalo de nuevo – me dijo Alice, aunque parecía nerviosa ¿Qué le rondaba por la cabeza? No pretendía tirarle el coche encima…
Volví a agacharme ahora mas convencida. Podía hacerlo, acababa de comprobar que no pesaba nada… así que decidí ir a por lo difícil y levantarlo del todo, en vez de limitarme a darle la vuelta.
Esta vez, al no sorprenderme su poco peso, fui capaz de elevarlo varios centímetros sin problemas. Conforme lo levantaba iba pasando el peso del coche a mi brazo derecho para introducir el izquierdo por debajo de el, centrándolo de forma que quedara por encima de mi.
En pocos segundos tenia el enorme jeep encima. Estaba totalmente excitada, era increíble. Pero entonces ocurrieron varias cosas a la vez: vi la cara de terror de Alice, el coche se resbalo de mis manos cayéndome encima y oí la voz de mí recién adquirido marido gritándole burradas a Alice.
- ¡¿Cómo se te ocurre sacarla en medio de la noche?!
- Edward, por favor… ella quería empezar a probar sus habilidades¿que más da de noche que de día?
- Estoy bien, gracias por ayudar – les comenté mientras apartaba sin esfuerzo el pesado jeep de encima mío.
Me observé minuciosamente en busca de alguna herida… debería tener al menos un rasguño… pero no encontré nada.
- Wao – dije sorprendida – ¡esto es genial!
- Si Bella, genial… - me dijo Edward cogiéndome de la mano y haciéndome caminar rápidamente de nuevo hacia la mansión.
- ¡No voy a olvidar esto, Alice! – le gritó cuando llegamos a la puerta.

Ella nos seguía a una distancia prudencial, parecía divertida en verdad, pero supuse que no querría discutir.

- Vamos, sube a la habitación ahora mismo, yo tengo que hablar con ella – me dijo enfurecido
- Claro, a tus órdenes – le dije poniendo los ojos en blanco

Subí rápidamente a la habitación y pensé en cual seria la mejor forma de quitarle el enfado. Quizás si… ¿Por qué no? Me había funcionado una vez.
Me quite toda la ropa y me metí bajo las sabanas, otra vez. Espere pacientemente a que volviera, pero después de un par de horas entendí que no iba a subir.
Salí de la cama y decidí darme un baño, había vivido grandes emociones hoy, me vendría bien relajarme.
No tuve tanta gracia como Edward para prepararme el baño, pero conseguí relajarme hasta llegar a un estado "casi" de inconsciencia. Era capaz al menos de dejar de pensar… dejar la mente totalmente en blanco.
Escuché un leve sonido, supuse que Edward había entrado en la habitación, pero de nuevo me equivocaba.
- ¿Se puede?
- Claro Alice, pasa – le dije apesumbrada - ¿Has discutido con el?
- Mas o menos – me dijo con una gran sonrisa – pero ya le he dicho que Victoria esta lejos, no tenemos de que preocuparnos por ahora.
- Bien… ¿y por que no viene a verme?
- Esta un poco enfadado por que seas tan inconsciente, pero ya me eché la culpa yo, no te preocupes – me dijo sonriéndome de nuevo – esta esperándote en su antigua habitación, quiere verte, así que estate tranquila ¿quieres?
- Claro… - dije pensativa

Edward era el mismo de siempre, pero estos enfados tontos empezaban a molestarme. No había hecho nada malo, tenia que aprender, no podía tenerme encerrada en la casa todo el tiempo…

--------------------------------------------------------------------

Muchas gracias por los comentarios, perdonad si tardo en colgar, estoy de examenes y ni me acordaba de esto jejej

Me alegro mucho de que os guste, me ha llevado casi 4 meses escribirlo, pero el esfuerzo ha merecido la pena. A mi me gusta como ha quedado ;)