Bueeeeeno... Se acabó "Resurrección". Espero que os haya gustado y que hayáis disfrutado leyendo este fic tanto como yo escribiéndolo :-)

Os dejo un epílogo de regalo... Quizás no tenga mucho que ver con la historia (o sí) pero me apetecía escribir algo más y ha salido esto ;-)

Sin más, os doy de nuevo las gracias por leer y comentar. ¡Nos leemos!

Hawaiana


7 años después…

-Y fueron felices y…-.

-¡VIVIERON EN UN BARCO!-.

Henry sonrió. –Eso es… Vivieron en un barco-.

-¡En el Rolly Jogers!-.

Killian entró en la habitación. –Realmente es Jolly Rogers, cariño. Y no, no vivieron allí… Vivieron muy felices en una casa, con jardín, cerca de la playa-.

-¡Para vigilar que nadie robara de nuevo el Rolly Jogers!-, insistió la pequeña.

Su padre se encogió de hombros. –¡Milah! Es Jolly Rogers-, Liam le dio un codazo a su hermana melliza.

-NO ME CORRIJAS-, la pequeña se tiró encima de su hermano dispuesta a darle su merecido.

-Eh, eh, eh, jovencitos-, Killian se interpuso entre sus hijos. –Quietos-, estuvo a punto de llevarse un bocado por parte de la niña. -Milah, ese no es un comportamiento adecuado de una señorita y tú, Liam…-.

-¡YO NO SOY NINGUNA SEÑORITA!-, protestó la niña. –¡SOY UNA PIRATA! ¡Y ÉL ES UNA NENAZA!-.

El pequeño se soltó de su padre. -¿NENAZA? ¡TÚ SI QUE ERES UNA NENA! ¡QUE TE DA MIEDO EL COCODRILO! Y TE TENGO QUE DEFENDER YO, TONTA-, dijo enfadado.

-Pero, bueno, ¿qué está pasando aquí?-, Emma apareció en la puerta de la habitación con cara de pocos amigos. –Vosotros dos, ¿no sois capaces de poner orden?-, dijo mirando a Killian y a Henry. –Y vosotros, ¡dejad de pelear! A la cama ¡YA!-.

-Pero, Mami…-, fue a decir Milah.

-Nada, a la cama Milah. Liam, tú también. ¡VAMOS!-.

-Pero, Mami… Solo era broma…-, se disculpó el niño. –Estábamos jugando… Milah no sabe decir "Jolly Rogers"… Pero no eso no significa que sea tonta-.

-Y Liam no es ninguna nenaza. De verdad, es muy valiente-, la pequeña puso los mejores ojos de cordero degollado de sabía. Con el pelo rubio y los ojos azul océano, era la viva imagen de Emma, excepto por el color de ojos, pero utilizaba todos los trucos de su padre para salirse siempre con la suya. –¿Abrazo fuerte?-.

La mujer sonrió. –Algún día ese truco no te va a funcionar, pequeña pirata-, le acarició el pelo. –Venga, abrazo fuerte entre hermanos-.

Liam abrió los brazos y recibió el abrazo de su hermana de buena gana. De pelo oscuro y ojos claros, era la viva imagen de Killian, pero no había heredado su carácter extrovertido. Sin embargo, su sentido de la responsabilidad, era increíble para un niño de solo seis años.

-Marineros, hora de dormir-, dijo Killian. –Buenas noches-.

-Buenas noches, Papá. Buenas noches, Mami. Buenas noches, Henry-, contestaron los dos a la vez, mientras Emma apagaba la luz.

Una vez en el pasillo, la mujer detuvo a los dos hombres de su vida (Liam era todavía un hombrecito). Con los brazos cruzados, se dispuso a decir su discurso.

-Y si Milah va dando bocados por ahí cada vez que se enfada, esa carita adorable no le va a servir de nada… Tiene atemorizado a todos los niños del barrio. Incluso a los mayores…-.

-Vamos, Emma… Tiene a quién parecerse-, Killian sonrió. –Además, el hijo de Aurora y Felipe si que es una nenaza…-.

-¡Garfio!-, se mordió el labio para no reírse.

-Swan, es cierto…-, le guiñó el ojo. –La última vez que vino a jugar, tu hermano Neal le dijo algo y empezó a llorar. Creo que fue algo así como que no encontraría a su verdadero amor…-.

-Tendré que hablar con mis padres… Neal no puede ir por ahí diciéndole a los chiquillos que no encontraran nunca a su amor verdadero…-.

-Eso no es del todo cierto…-, añadió Henry. –Está segurísimo que Milah y Mike Gold son almas gemelas… Y que Liam y la pequeña Sarah Hood también-.

Killian negó con la cabeza. –Eso ya lo veremos. Mi princesa…-.

-Pirata, tu pequeña pirata-, interrumpió Emma con una sonrisa de oreja a oreja.

-Mi pequeña pirata no va a ser el amor verdadero del hijo de Rumple. Me niego-.

-Eso ya lo veremos, Jones…-, Emma le guiñó un ojo. –Buenas noches, Henry. Que descanses-, se despidió de su hijo mayor. –Hora de dormir, pirata-.

-¿Ya?-.

-Bueno, si tienes algún plan más interesante que no sea quejarte por el futuro amor verdadero de tu hija…-.

-Sabes que yo siempre tengo planes interesantes-, le dio un beso en el cuello mientras la guiaba hasta su dormitorio. –¿Qué te parece si te llevo a tocar el cielo?-.

-Me parece un buen plan… Pero me acompañarás, ¿no?-.

-Por supuesto, Swan. Siempre-.