Gracias a todos por sus comentarios, espero que este nuevo capítulo les guste.
Capitulo 10
La mañana avanzaba para todos de igual manera. Rin ya se había levantado cuando el señor Jaken fue por ella. Otra vez estaba alegre, sonriente y lista para una nueva aventura ese día.
_ Señor Jaken ¿Sabe usted en donde está la señorita Kagome? Rin le pregunto a un muy adolorido Jaken.
_ Bien... yo... eh... como decirlo... intentaba decir el pequeño sirviente
_ Aquí estoy pequeña. Sonriente la joven jukai mencionó entrando a la habitación donde se hallaba la niña salvando al pequeño Jaken de dar ciertas explicaciones un poco vergonzosas y molestas para él.
_ ¿Cómo dormiste?
_ ¡Bien! ¿Te vas a quedar con Rin?
_ Se quedara con nosotros. Agrego frio e indiferente como siempre Sesshoumaru apareciendo por detrás.
Le respondió el jukai apareciendo por detrás de la joven.
_ ¡Si! Vamos señor Jaken dijo la pequeña tomando de la mano al señor Jaken y arrastrándolo cual muñeco de trapo.
Y tomo al afligido Jaken por una de sus mangas y a la rastra lo saco
_ ¡Hay niñita que me haces daño! (pero nadie escucho sus reclamos)
Kagome sonrió al ver el rostro feliz de Rin, hasta el mismo Sesshoumaru lo hizo.
_ ¿sabias que te queda bien...? dijo la joven acercándose al jukai-
_ ¿mmm?
_ Sonreír... le respondió Kagome a su nuevo compañero por elección acariciando su rostro, mus rojas marcas tan características de él.
_Usa esta habitación
_ No, es especial para ti.
_ Igual que tu lo eres para mi... Y nuevamente la beso siendo sorprendidos esta vez por la mismísima Rin que se quedo sorprendida al verlos así, tan bien juntos y sin más, sobre ellos se abalanzó, aferrándose a las piernas de Kagome.
_ ¡Ahora Rin tiene familia! ... pero todavía tengo hambre...
_ Veamos qué podemos hacer al respecto. Kagome menciono feliz salvándole el pellejo al odioso sapo verde.
Kagome se separo de Sesshoumaru llevándose consigo a la pequeña. El jukai por unos momentos solo en esa habitación solo se quedo, miro todo a su alrededor y con una delicada sonrisa en sus labios pensó "Madre, se que estarías de acuerdo" y luego, calmo, indiferente, como siempre a patrullar su territorio se dirigió.
Kagome, Rin y el pobre señor Jaken montaron sobre Ah Un y hacia el bosque más cercano se dirigieron. Al llegar, descendieron y la inexperta jukai inspecciono el lugar. Su vista, sus oídos, su olfato se agudizaban día con día.
_ Este lugar me es familiar... Kagome menciono al llegar a ese lugar.
Rin se había alejado suficiente de Kagome y Jaken cuando de entre unos arbustos una pequeña gatita amarilla emergió al ser perseguida por un kitsune, un muy joven kitsune. Y ellos dos cara a cara se encontraron.
_ Pe... Pe... pero si tu... tu eres la niña que viaja con... menciono un pequeño kitsune algo asustado.
_ ¡Hola! Soy Rin...
_ Tú… tú viajes con Sesshoumaru, dijo casi aterrado el pequeño zorrito. Hay... hay...
Correr sin mirar hacia donde fue su primera reacción tropezándose sin querer con un nuevo problema.
_ Vaya, vaya... pero ¿qué tenemos aquí...? tomando a Shippou por su cola.
_ Oh siiii Mi desayuno...
El terror se adueño del pequeño y asustado zorrito y cuando creía que su fin seria vio como una mueva de dolor en la cara de ese monstruo comenzó a surgir, y al soltarlo pudo ver una silueta, una silueta femenina que le era muy familiar, una con la cual quería estar.
No muy lejos de allí, Sango y Miroku que de a poco iban reconstruyendo la aldea de exterminadores sintieron que algo andaba mal pues ni Shippou ni Kirara habían regresado a desayunar y eso era algo que ninguno de los dos se perdían por nada o casi nada. Angustiados se fueron a buscarlos.
_ No sé quién eres pero a este ogro nadie le quita su desayuno, grito enojado el ogro que había tomado a Shippou por su colita.
La desafortunada criatura trato de atacar a Kagome pero, rememorando cada movimiento de Inu Yasha pudo derrotar con facilidad al ogro con sus garras, al enemigo que a sus amigos en peligro puso.
Shippou seguía temblando de miedo acurrucado casi en el suelo. Kirara junto a él al ver a esa desconocida criatura se transformo pero al acercarse escucho esa cálida y conocida voz.
_ Nadie se mete con mis amigos y menos con Shippou. La desconocida jukai le grito a su contrincante dejando a Shippou algo desconcertado.
Los oscuros ojos del kitsune se abrieron para poder ver el rostro de ese ser tan querido para él. No lo podía creer y a sus brazos salto sin pensar y en ellos comenzó a llorar.
_ eres… eres tú: !Kagome! ¡Por qué por qué no viniste! Buaaaa… comenzó el pequeño a llorar entre los brazos protectores de su amada Kagome.
En ese momento llegaron Sango y Miroku que se quedaron anonadados al ver al pequeño Shippou en los brazos de Kagome.
_ ¡Kagome! La pareja exclamo.
Ella también estaba triste y sollozando. Hasta sus amigos se dirigió y a la exterminadora el pequeño kitsune le entrego.
_ Perdónenme amigos, todavía no estoy lista...
_ Kagome chan...
_ Señorita Kagome... Inu Yasha...
_ Eligio a Kikiou, ¿verdad?
_ Si...
Kagome recordó el momento en el cual lo conoció, sellado en el Árbol Sagrado, una parte de ello lo maldecía pero otra parte de ella, todavía quería estar con él, nunca lo olvidaría, nunca lo dejaría de amar como estaba segura, que él, no importa donde estuviera, de igual manera lo haría para con ella.
_ No se preocupen por mí, estaré cerca. Solo denme algo de tiempo, tiempo es lo que ahora necesito...
_ El tiempo que sea necesario, amiga...sabes a donde encontrarnos... menciono la exterminadora luego de golpear al monje como siempre, lo que provoco una gran sonrisa en su vieja amiga.
_ Gracias y adiós...
_ ¡Kagome! No te vayas... no me dejes... el zorrito llorando otra vez grito.
El pequeño trato de escapar pero Sango lo retuvo con todas sus fuerzas, sabía que algo raro había en ella.
_ Volvamos a casa menciono el houshi con la marca de la mano de su amada todavía fresca en su cara.
Cada grupo volvió a su hogar. Sango, Miroku, Kirara y un muy triste Shippou a la aldea se dirigieron y en la bestia bicéfala, Jaken, Rin y Kagome retornaron a su hogar.
La aldea de Kaede desde hacía varios meses que no era la misma. Cada habitante se había acostumbrado a la presencia y protección de ese hanyou al cual echaban de menos. Nadie quería pasar por su bosque, por su árbol, Nadie le recriminaba a la anciana Kaede por no haber intercedido por su alma con eso que alguna vez fue su hermana.
Dentro de su vivienda, la anciana miko, tenía la visita de viejos amigos.
_ Gracias a todos por venir, la taiyi menciono
_ Ni lo menciones niña, pero ¿Qué es tan importante para reunirnos hoy aquí? La vieja pulga demonio menciono
_ Es sobre Kagome ¿Verdad? La anciana miko pregunto.
_ Si, así es ¿Cómo lo sabe usted?
_ ¿La han visto? ¿Ha regresado? Myouga menciono sentándose en el hombro del viejo Toutousai
_ Mas bien diría que nunca se ha ido... exclamo Miroku observando la mano que llevaba su maldición familiar.
_ ¿Qué quieres decir con que "nunca se ha ido"? el fabricante de los colmillos de Inu no Taishou pregunto.
_ Hace unos días atrás, Shippou y Kirara estaban jugando cerca de la aldea cuando fueron atacados por un ogro...
_ ¿Pero qué tiene que ver eso con la Señorita Kagome? Myoga le pregunto a la taiyi
_ Ella... ella los salvo...
_ Debe haber incrementado sus poderes de sacerdotisa en este tiempo... el armero menciono escupiendo algo de fuego a un trozo de carne que tenía en una vara.
_ ¡No! Lo hizo... lo hizo como si fuera... Miroku trato de relatar pero las palabras no lograban salir de su boca.
_ Como si fuera un demonio, utilizo garras, sus manos... me hizo recordar a Inu Yasha... su novia si pudo decir lo que habían visto en aquella ocasión.
Los ojos de la joven exterminadora se inundaron de lágrimas recordando a sus amigos.
_ ¿Qué?
La miko escondió aun mas su mirada mientras avivaba el fuego.
_ Era imposible... en algún momento debía pasar... Kaede al fin hablo.
_ Anciana Kaede... que... ¿Qué quiere decir? ¿Qué saber usted al respecto?
_ Lo siento Sango. Prometí guardar silencio pero... pero es justo que ustedes sepan lo que sucedió... pero ¿Recuerdan el día que Kagome e Inu Yasha pelearon?
_ Como olvidarlo! Ese día Kagome estaba más furiosa que nunca...
_ Déjala terminar, Sango
_ Perdón... continué por favor...
_ No, está bien. A todos nos duele lo que paso después. Como les decía, ese día salió Kagome corriendo hacia el bosque para tratar de tranquilizarse pero se encontró con Kana...
_ ¡No! La amiga de la joven miko exclamo llevándose sus dos manos hacia su boca.
_ Kana y Naraku nos hicieron su última jugada, le tendieron a Kagome su última trampa...
_ ¿Pe?... ¿Pero que le hicieron? Pregunto la vieja pulga bebiendo algo de té en su pequeña taza.
_ Sabiendo que ella era lo más importante para Inu Yasha y que él se había decidido convertirse en humano a ella, a Kagome, la convirtieron en jukai...
_ ¡Qué! Los hombres gritaron.
_ Eso explica las garras… Miroku observo recordando la forma de pelear de Kagome.
_ Y su velocidad, su fuerza...
_ Pero sus movimientos. Era como ver a....
_ Recuerda Sango que ella conoció a Inu Yasha mucho antes que nosotros, estoy seguro, que de alguna manera, ella hizo lo mismo que Inu Yasha hubiese hecho en ese momento.
_ Supongo que todavía, de alguna manera, el joven amo la sigue cuidando de alguna manera... Toutousai interrumpió muy apenado por la pérdida del hijo menor de su Amo.
_ Anciana Kaede, ¿por qué no nos dijo nada de esto antes?
_ Ay querida, no tienes idea lo que la pobre de Kagome está pasando, ninguno de nosotros se lo puede imaginar. Ella me lo pidió, todavía tenía demasiado dolor en su interior, perder a Inu Yasha, su humanidad, su familia... es mucho incluso para alguien como ella, alguien tan joven y con todo un futuro destrozado... Sintió que no podía enfrentarlos. Pues tiene miedo de si misma.
_ Pobre pequeña, no me imagino lo que debe estar sufriendo dijo el diminuto sirviente casi llorando.
_ Descuiden, ella volverá cuando sus heridas hayan sanado y haya aceptado su nueva vida, su nuevo destino... la anciana menciono
_ ¿Y Shippou?, ¿Qué harán con él? La pulga pregunto conociendo el amor que sentía el joven kitsune por Kagome.
_ No quiso venir. Esta muy triste por no haberse quedado con Kagome.
_ Aunque no me explico porque esa niña, Rin, estaba cerca de ella.... se dijo el monje para si.
_ Al igual que todos nosotros, pero estoy segura que después de esta tragedia, algo bueno va a nacer de todo esto, suspiro Sango pensando en su amiga.
_ Espero que los dioses la escuchen, anciana, eso espero...
_ Tengan seguros que así es... respondió la miko sorbiendo su te recién preparado. Y todos juntos, en la aldea, en la cabaña se quedaron pensando como continuaría, como seria todo de ahora en adelante.
