Hecho núm. 10
Fred fue el único hermano al que Ron le confesó que Hermione le gustaba. Él también fue el único Weasley que nunca los vio juntos.
Ron estrujó nerviosamente la hoja que tenía entre las manos, había pasado la última hora de su vida trabajando en ella, casi se había perdido la comida por estar metido en su habitación de Grinmuld place intentando terminarla; nunca le había dedicado tanto esfuerzo a nada como lo había hecho con esa lista y no estaba cerca de encontrar algo que fuera lo suficientemente bueno.
La observó largamente, sólo para sentirse desanimado. Todo lo que estaba en esa lista costaba más galeones de los que él había tenido en su vida. Quería algo especial pero como siempre lo especial costaba.
Había pensado en pedirle opinión a sus hermanos: Bill siempre había tenido suerte con las chicas, en Hogwarts fue un rompecorazones y tenía novias por montones pero ahora estaba muy ocupado con cosas de las Orden y no quería importunarlo. Charlie había regresado a Rumania, con él siempre había podido hablar cómodamente, nunca se burlaba y le daba buenos consejos pero para el tiempo que le enviara la carta y obtuviera una respuesta, la navidad ya habría pasado.
Con Percy no podía contar, él había abandonado a la familia y no quería saber nada de ellos.
Eso solo le dejaba a los gemelos y con los gemelos era mejor no tratar esos temas a menos que quisiera escuchar sus burlas por el resto de la eternidad.
Mamá se pondría toda loca, papá también estaba muy ocupado y Ginny era aún muy pequeña para que supiera de esas cosas.
-¿Qué haces?
Pero Fred no espero respuesta alguna, sino que le arrebató de las manos la lista que tanto trabajo le había costado hacer y la leyó con una sonrisa en los labios:
Posibles regalos para Hermione
Un libro que aún no haya leído.
Un perfume.
Un nuevo listón para su gato.
Dulces sin azúcar.
El brazalete que tanto le gustó.
Un suéter.
Una diadema
Algo verdaderamente especial.
-¿Algo verdaderamente especial? – repitió Fred lo último que había escrito.
Las orejas de Ron estaban tan rojas que bien podían confundirse con su cabello, la vergüenza que sentía lo estaba poniendo realmente de malas, eso era justo lo que intentaba evitar.
-¿Así que al pequeño Roonie le gusta Hermione? – le dijo lo más serio que podía pero aún era patente el dejo de burla que siempre había en su voz.
-¡Es mi amiga! – el malestar en su voz lo arruinó todo.
-No te veo haciendo listas de "posibles regalos para Harry" y él también es tu amigo.
-¡Y sí me gusta a ti que más te da! – soltó antes de poder evitarlo. La sonrisa de Fred se hizo aún más amplia.
-Dale el perfumen, eso sería algo verdaderamente especial – le sonrió nuevamente y después salió.
Ron no podía creerse lo que acaba de suceder: Fred no sólo no se había burlado de él, sino que también le había dado un muy buen consejo.
- Años después -
El tranquilo cementerio se vio de pronto perturbado por el sonido de una aparición, no era algo común pero como el cuidador se había marchado algunos momentos antes, nadie se vio molestado por la repentina aparición.
Un hombro pelirrojo caminó entre las tumbas durante unos momentos, el silencio no le molestaba, ya estaba acostumbrado, siempre era lo mismo cuando visitaba a su hermano, en realidad lo prefería porque así era más sencillo. Reconocía la mayoría de los nombres en las tumbas, todas exhibían la misma fecha de deceso, la misma que estaba en la de su hermano.
Se detuvo frente a una tumba blanca en la que rezaba:
Fred Weasley
1 de abril de 1978 - 2 de mayo de 1998
Hijo
Hermano
Bromista
-Hola Fred.
Ron nunca se acostumbraría a hablar de esa forma con su hermano pero era lo único que le quedaba. Dejo el acostumbrado arreglo de flores que soltaban olores desagradables cuando alguien se acercaba a olerlas. Era una tontería pero sabía que Fred lo hubiera encontrado graciosísimo.
Sentado frente a la tumba de su hermano comenzó a hablar sobre todo lo que había hecho desde la última vez que lo había visto, de los nuevos productos de la tienda, de la familia y de todo aquello que creía podría interesarle.
-¡Ah, por cierto, voy a ser papá! – casi podía jurar que había escuchado la risa de su hermano pero sabía que era una tontería – Va ser una niña.
Fred había sido al primero de su familia al que le había hablado de sus sentimientos hacía la morena pero el único que nunca había podido ver su relación y lo lamentaba porque Fred también había sido el primero que le había dicho que Hermione también tenía sentimientos por él.
-Quería que fueras el primero en enterarse, estoy muy feliz – y sonrió aunque no había nadie que le devolviera la sonrisa. – También encontré la lista, recuerdas, esa que se titulaba "Posibles regalos para Hermione". Estaba revisando mis cajones y…
Ron siguió hablando y hablando durante horas, era bueno tener con quien hablar, alguien que no se burlaba de él y le daba buenos consejos.
- Nota de la autora -
¡Hola!
Yo nuevamente con otro capítulo de esta historia que tanto me ha gustado , es tristona, creo que se está convirtiendo en una constante pero que se le va a hacer, espero que les guste.
¡Feliz año a todos!
Les tengo una noticia, ojala pudiera decirles que voy a publicar un día sí y otro también, pero desafortunadamente no es eso . Al terminar las vacaciones voy a comenzar un empleo ¡el primero! Y eso me hace feliz, soy una de esas personas afortunadas que tendrá el placer de trabajar en la carrera que estudie. También es el motivo por el cual ya no voy a publicar los lunes pero espero poder hacerlo el viernes o sábado.
Creo que el cambio será bueno, así no les fallaré.
Lu: nuevamente, muchas gracias por tu cometario y claro que voy a seguir actualizando y no me cierro a las peticiones que tu u otros me quieran hacer, con gusto las tomaré en cuenta para la historia
Saludos
Leanne Black
