Notas Del Capítulo:
Hola Hola! Ya he regresado con este grandioso cap jajaja
Muchos se han de preguntar wtf! ya ke es confuso espero ke les guste
Maluz:*w*
Y a ti ke diablos te pasa?
Maluz: Es ke ya esl 10 cap y en este hay l...
Spoiler! O.O jajaja AL fic!
Este fic como saben y no
Disclairmer: Yu gi Oh! no es de mi propiedad ni el anime o los personajes, sino Atem se hubiera quedado con Anzu y Marick con Serenity y tal vez Joey con Seto en estilo yaoi. Aunque agradezo que no lo sea sino capaz Yu gi oh NO SERIA LO QUE ES, si fuera mio claro!
Summary: El regreso que muchos esperaban fue solo el comienzo de varios errores, el amor y el odio se juntan formando una catástrofe, el pasado con el presente se fusionaran pero solo uno ganará y el otro regresará. Podrán sobrevivir a los juegos de la muerte
Simbología:
-Dialogo-
-Recuerdos-
me cansaré de repetirlo es dedicado a mi kerida amiga Danx!
La muerte en camino
Esto es una estupidez, una grandiosa e idiota estupidez, qué adjetivos podría colocar para esta situación, claro ninguno más. Suspiro, cómo es que llegaron a estar en esta situación, hace un día atrás conoció una chica de hermosos ojos verdes que hipnotizaban a toda persona pero tal vez solo a él, para variar tomo el impulso de besarla y salir huyendo como un cobarde ¿Seto Kaiba un cobarde? ¡Oh vamos! Qué diantres estaba pensando, más aun en que momento cambió de puestos con el idiota del cachorro. Suspiro.
Mi mirada se ubico en la chica que se encontraba en esta habitación, dormida, ausente de mis pensamientos. Su cabellera rubia caía grácilmente a su alrededor, su fina figura cubierta por las suaves sabanas, finalmente sus ojos cerrados impedían observar aquellas perlas que tanto a él le gustaban. Acerco su mano al rostro de aquella mujer acariciando sus cabellos que posaban sobre una de sus mejillas.
–Yuzuki, quién eres realmente – pregunto sabiendo que no iba a haber respuesta.
– ¡Atem! – el grito de la castaña hizo reaccionar a su cuerpo. Se había podido mover justamente antes de que Oyuki/Yuzuki volviera a besar a Atem, la tomé entre mis brazos alejándola del faraón quien simplemente cayó de golpe al suelo. En el preciso instante en que todos recuperaron la movilidad del cuerpo.
–Suéltame – grito Yuzuki/Oyuki mientras se removía furiosamente entre mis brazos – ¡Ahora! –
–Haz que regrese Yuzuki – le respondí mientras la sostenía
– ¡Nunca! – gritó ella mientras reía – Tendrás que hacerle regresar, pero no creo que sus tontos dibujitos sirvan –
–Esto ella si recordara – le dije, entonces uní rápidamente mis labios con sus labios, entonces su cuerpo se tensó para después darse el lujo de relajarse, entonces sentí como el beso comenzó a ser respondido pero con cierta timidez. Entonces sonrió entre ellos, Yuzuki había regresado. Se separo de ella, permitiéndose ver unas perlas verdes mirarle con sus ojos entre abiertos.
–Kaiba-san – susurro ella – Lo lamento – fue su última palabra antes de desmayarse
–Yuzuki – susurro – Por qué tú – suspiro – Diablos, qué es esto – entonces solo se limito a dirigir su mano a su pecho y mirar a la joven en la cama de la habitación – Este sentimiento –
Mientras tanto en los corredores de uno de las pasillo de la mansión…
–No entiendo – susurró Malick mientras se dejaba resbalar en la pared más cercana hasta quedar sentado – Por qué, ¡Mierda! Me siento tan…–
–Insignificante – concluyó Ryu mirando al moreno – Te entiendo – miro a una de las puertas que tenía el pasillo – Nosotros aquí sanos y salvos mientras que nuestros Yamis son los heridos físicamente –
–Si ni Marick o Bakura pudieron protegerse –Chasqueó la lengua molesto
–No quieres saber como vas a hacer para protegerte a ti ¿verdad? – Pregunto Ryu mientras se sentaba a su lado – Esto es una porquería –
–No es eso – Respondió Malick mientras miraba al peliblanco – Si ellos no pudieron protegerse, no sé como haré para protegerte –
Ryu le miro sorprendido, un claro sonrojo subió a sus mejillas y su cuerpo sintió un estremecimiento – Malick – susurro, entonces dejó fluir una sonrisa pequeña.
–Pase lo que pase – dijo Malick ante la atenta mirada de Ryu – Tú eres lo más importante en mi vida – entonces abrazo a Ryu dejando más atónito aún – No quiero perderte – susurro en su oído izquierdo – Pero si pasa lo predicho, entonces quiero hacer algo antes – sin perder tiempo Malick unió en un casto beso sus labios con los de Ryu, entonces se separo y se encamino fuera del alcance del albino.
– ¿Era una despedida? – Pregunto Ryu al silencio, mientras sus dedos tocaban sus labios – No quiero un beso como despedida Malick – se quedo ahí sentando mirando por donde se había ido el moreno – Si tengo que morir no deseó tener un beso de despedida, porque el último es el más doloroso –
Las despedidas eran normales antes de una muerte segura… ¿Todos vamos a morir?
–No quiero nada de esto – dijo Duke mientras daba un mordisco a la manzana que llevaba en sus manos – Tengo tantas cosas que quisiera hacer –
–No vamos a morir – le contradijo Tristán mientras le quitaba la fruta de sus manos para darle un mordisco – Además tan poco me crees como para protegerte –
Duke no respondió más bien le dio la espalaba a Tristán – Igual moriremos juntos – susurro Duke mirando sus manos que sostenía fuertemente la mesa que se encontraba al frente suyo – Tal como dijo Anzu – entonces tembló, su cuerpo comenzó a temblar de ¿Miedo? Sintió unos brazos rodearle por la espalda, y como si arte de magia se tratara su cuerpo comenzó a dejar de temblar, sintió el suave rose de labios en su cuello, y un recuerdo se le vino a la mente
– ¡Qué diantres le pasa a ese tipo! – Grito a todo pulmón Tristán, regresando a ver a Duke el cual mantenía la visita clavada en la mesa – Que no vas opinar nada o qué –
–No entiendo porque tus celos a Seto – respondió tranquilo Duke, dejando ver sus perlas verdes con su delineado dark en su rostro – Solo es mi amigo nada más, como tú –
–Ese es el problema – dijo el castaño mientras camina apresuradamente donde Duke – él es tu amigo, pero yo soy… – Paró sus palabras al darse cuenta de algo importante. Era verdad igual era amigo de Duke no era nada más, entonces que era ese algo que le calcomanía dentro cuando veía a Duke con otro chico o chica. ¡Oh Ra! No me digas que me gusta mi amigo.
Duke se quedo en silencio, viendo como él mismo Tristán se daba cuenta de sus palabras. Él ya sabía hace algún tiempo atrás de esos celos de su amigo, pero comenzó a extrañarle y ya sabía la respuesta, pero tenía que agradecerle más luego al Ceo por hacerle ver las cosas a Tristán. Vio fijamente como el chico negaba para luego volver a sentarse donde antes había estado sentado todo el receso.
–Tu no me gustas – soltó de repente. Sentí mi corazón vibrar, cerré mis ojos tratando de no aguar mis ojos – No me gustas, eres mi amigo nada más –
–Eso quieres creer tú – le dije tranquilo, suspire y cogí los papeles para guardarlos en una carpeta para después guardarlos en mi maleta –Pero repítelo hasta que lo creas – Finalicé mientras me paraba y me dirigía a la puerta. Oírle negar sus sentimientos por alguna extraña razón era doloroso.
Pero un alón hizo que caiga mi maleta al suelo, sentí el golpe de mi espalda contra la pared, mi cuerpo tenía un peso extra, y mis muñecas fueron sostenidas entre sus manos y mis labios fueron callados por los suyos. Tristán me estaba besando y yo simplemente no hacía nada por detenerle.
–Quieres que me aleje – me pregunto Tristán a lo que mi silencio fue la única respuesta, entonces sentí como sus brazos dejaron de rodearme. Y tuve miedo, tal vez muera pero si quiera no quiero perder de paso a mi amigo y ahora persona que me gusta. Me di media vuelta sorprendiéndolo por mi rápida acción entonces tome su rostro entre mis manos y deje mis labios correr entre los suyos. No querría perder los minutos sin él.
–No quiero alejarme nunca de ti – le susurre antes de volverle a besar.
Aun si eso es lo último que haga…
– ¿Te lastime? – Pregunto la pelilarga mientras aflojaba el agarre de las vendas – Perdóname –
–Serenity, deja de disculparte – gruño molesto el moreno mientras miraba a la chica que estaba al frente suyo –No es tu culpa ¡Así que deja de disculparte! –
–Este bien – respondió con una pequeña sonrisa – Pero, me siento inútil –
–No lo eres – fue la respuesta del moreno – Si no vez me estas curando, por lo que yo considero demasiado útil –
–Pero… – protesto la castaña
– ¡Pero qué! – dijo de mala manera Marick mientras miraba fijamente a la pelilarga
– ¡No pude evitar que te hicieras daño! –Gritó la muchacha mientras una lágrima corría por su mejilla – Ni antes y ni ahora – siguió con su oración – Me siento inútil viéndote sufrir y yo sin hacer nada –
–Y esperas que te deje a al merced que hagas lo que quieras – respondió Marick mientras acuchillaba con la mirada a Serenity – Qué no entiendes que no quiero que te pase nada –
Serenity se quedo callada a tal brutal confesión, simplemente siguió vendado el abdomen de Marick. Cuando finalmente termino su labor, le hizo señas a Marick de que se podía colocar la camiseta, a lo que él respondió haciéndolo. Ella simplemente se paro y se dirigió a la ventana que tenia la alcoba, y se quedo viendo el exterior.
–Serenity, en serio crees que te borre la memoria de la nada – dijo Marick mientras se posaba atrás suyo – Mis planes en ese tiempo eran peligrosos, y tenerte a mi lado no era lo correcto –
– ¿Correcto el qué Marick? – preguntó la castaña dándose la media vuelta encarando al moreno – Con el plan o contigo –
– Con ninguno de los dos – respondió el moreno, mientras suspiraba – Qué no ves lo que soy – entonces tomo la mano de la chica guiándole a su abdomen herido – Mira este fue mi primer deseo de muerte – entonces soltó la mano de ella – Crees que mereces estar conmigo, un asesino, un villano – A lo que Serenity simplemente negó con la cabeza – Tal vez no lo sea, pero siempre me seguirá – Marick no pudo decir nada más, la chica al frente suyo le miraba estupefacta, se comió lo más amargo cuando vio la silueta de una lágrima caer de sus ojos. Pero era verdad, él no podía prometerle cosas acerca el futuro a Serenity ni felicidad, amor tal vez pero nada más que eso, y con amor no solo se basa una relación, peor con personas como ellos. Aun más después de lo que sucedió lo preferible es terminar.
Tomando fuerza que ni el mismo sabía habló – No voy a borrarte la memoria esta vez Serenity – entonces ella comenzó a negar angustiada – No quiero que te me vuelvas a acercar nunca más – Y comenzó los sollozos.
–No, esto no Marick – susurro ella mientras las finas lágrimas caían – Todo menos esto –
–Si dices a alguien lo que pasó entre nosotros – siguió él ignorándola – Lo negaré –
–Marick ¡Basta! – gritó ella
–No quiero saber de ti – entonces miró sus ojos, con tristeza, angustia, porque solo eso sabía traer a la vida de esa muchachas angustias y tristezas –Lo nuestro se acabó –
Serenity no pudo más y se lanzo sobre los brazos de Marick llorando – ¡Basta! ¡Cállate! ¡No quiero que termines conmigo! ¡Qué no ves que te quiero demasiado! – Esas palabras fueron dagas para Marick pero este mantuvo el semblante frío, causando más confusión en el rostro de ella – No digas que no fue nada – grito la muchacha histérica, entonces ella acerco su rostro al del moreno, uniendo sus labios, pero fue inútil para un beso se necesitaba respuesta, que nunca fue dada por Marick, la muchacha se separó llorando más aún – Por favor…No lo digas – susurro la muchacha anticipando lo que iba a decir el moreno pero este le ignoro olímpicamente
–No te quiero – tan seco como cuando era antes
Serenity simplemente quedo inmóvil por unos segundos pero luego una sonrisa pequeña se surco en su rostro causando confusión en el rostro de Marick –No esta vez Marick – susurro la chica entonces rodeo el cuello del mayor con su brazos y escondió el rostro en este mismo – Te quiero, me escuchaste – le dijo mientras dejaba un corto beso en el cuello de este – No te voy a dejar, Marick… Quiero luchar junto a ti – entonces comenzó a repartir castos besos en el cuello de este, poco a poco sintió los brazos del moreno rodearle la cintura, entonces la chica sonrió y aumento el nivel de besos, comenzando a lamer poco a poco cada lugar que tenía a la vista.
Marick, empujo suavemente a Serenity a una pared y acorraló con su cuerpo a la castaña, entonces tomo como suyo los labios de ella, besándolos con pasión, jugando con sus lenguas mientras que sus manos repartían suaves caricias en la espalda de ella, sacándole breves suspiros. Serenity hundió sus manos en los cabellos del moreno mientras sentía que él recorría con su lengua el cuello de ella, sitió una mano viajar debajo de su blusa pero no le detuvo, deseaba estar con Marick así de unidos.
La mano del moreno acariciaba grácilmente el abdomen de la chica, pero no deseaba incomodarla así que sacó de ese lugar para poder permitirse viajar hacia las esbeltas piernas que traía la chica consigo, entonces subió recorriendo por el muslo interno de ella causando un suspiro que le encanto, lentamente sin dejar de disfrutar el contacto llego hasta la parte más sensible de ella. Donde se permitió colocar la mano y moverle suavemente.
–Ahh– el gemido que salió de la boca de Serenity inundo de placer los oídos de Marick quien simplemente movió otra vez para que volviera a disfrutar de ese contacto, y así fue otro suspiro más sonoro se oyó en la alcoba. Marick volvió a tomar posesión de los labios de Serenity, volviendo a tener una pelea de lenguas, entonces retiro la mano suavemente para posesionar su pierna entre las piernas de la muchacha y comenzó un hermoso vaivén de caderas causando a los dos un gemido más sonoro.
–Marick – suspiro la chica comenzando a seguir el vaivén de su amante – Entonces guió su propia mano al pecho del mayor, comenzando a acariciarlo, entonces sintió el estremecimiento de Marick a lo que ella respondió con una sonrisa. Mientras que acariciaba cada parte del torso y unos suaves suspiros salían de la boca de su chico, bajo la mano hasta colocar en el centro del pecho de Marick entonces tomando toda su fuerza física y de voluntad empujo lo más lejos a Marick de ella.
El moreno quedo estupefacto a al reacción de ella ¿Tal vez la lastimó?
–No Marick… – Susurro Serenity mientras se acercaba lentamente hasta abrazarlo – No voy a creer ninguna de tus palabra – Entonces alzo la vista para ver los ojos de Marick – Tus acciones dice más que mil palabras–
Marick soltó una carcajada, era tal vez tonto o muy inteligente Serenity, se había olvidado que aquella chiquilla no era como cualquiera, por eso la gustaba por eso…
–Te quiero – Soltó de la nada Marick correspondiendo el abrazo brindado por la pelilarga. Y así se quedaron simplemente abrazados…
Aunque después de todo, aun así siempre serás la primera…
–Esto me resulta algo muy extraño – dijo Rebeca mientras miraba tranquilamente a Yuugi
–Me resulta extraño que tú no te preocupes por morir – le respondió el tricolor mientras tomaba la mano de la rubia
–Yuugi, tengo miedo a morir – entonces ella sonrío – Pero, hasta eso no quiero preocuparme por ellos, solo quiero vivir – dirigió su mano al pecho de ella misma, señalando su corazón – Aquí contigo y con el resto –
Solo la respuesta de Yuugi fue una sonrisa, tomo la mano de ella con más firmeza y siguieron caminado a su habitación, a la de los dos.
Mientras que en otra habitación, un albino no dejaba escapar a cierta grisácea de la pared en la cual le tenía acorralada…
– ¡Ya basta Bakura! – Gritó molesta la rubia mientras miraba de mala manera al albino – Déjame ir –
–No – soltó Bakura simplemente –Dime porqué tu preocupación primero–
–Haber Bakura, que alguien este tratando de arañarse cada rato que puede – Soltó la rubia – No es algo de que preocuparse –
–Si pero aquí es que fui yo tu preocupación – respondió socarronamente Bakura
–Qué quieres que te diga – grito la chica – Que no puedo verte hacerte daño porque me duele – dijo mientras sus ojos se aguaban – No puedo verte sufrir – susurro – Que sin ti yo no lograría seguir – la primera lágrima salió – No me importa que sea la rencarnación de tu novia, siempre y cuando sepas quién es quién – finalmente dejo susurrar lo último – Que simplemente llegué a quererte demasiado –
–No era necesario el resto – sonrío Bakura – Solo lo último –
Bakura tomó el rostro de Kumiko y el beso, moviendo suavemente sus labios sobre los de ella, causando sensaciones que nunca experimentaron. Rodeó el cuello de Bakura con sus brazos, apegándole a él, mientras que el albino tomó la cintura de la chica. Sus lenguas se entrelazaban, jugando entre ellas, teniendo una danza que cualquier podría envidiar.
–Ahh Baku… Ra – gimió la grisácea entre besos, al sentir como el albino jugaba con sus dedos sobre la tela de su blusa justamente en el abdomen. Bakura en una rápida acción alzo a Kumiko del suelo, haciendo rodear con sus piernas la cadera de él entonces sin dejar de besarla fue a la cama que tenía la habitación.
La acostó suavemente mientras que él se posesionaba sobre ella, se limitó a observarla toda sonrojada con sus ojos entrecerrados y sus labios entreabiertos esperándoles, cosa que él no hizo esperar. La beso nuevamente, mordiendo su labio inferior, mientras que dejo que una mano corriera libremente por la pierna derecha de Kumiko, acariciando el muslo, dejó que sus dedos se aventurar al muslo interior, causando un escalofrío en la chica y un suspiro que fue oído por Bakura.
Guio a sus dedos hacía la parte sensible de ella. Kumiko se removió pero dejando un gemido salir de sus labios, Bakura tomo de las muñecas sus dos manos y las colocó arriba de la cabeza de la chica. Sus labios reclamaron el cuello de ella, su lengua saboreaba el sabor de la piel de la grisácea, mientras que los dedos movían de arriba y abajo sobre el jean que llevaba puesto, llenando de hermosos y placenteros gemidos la habitación.
Se acercó al oído izquierdo, lamiendo y succionando, causando sonoros gemidos de la chica, entonces al ver que Kumiko estaba llegando a un orgasmo, se permitió decir esas palabras que tanto guardaba para ella…
–Yo te quiero por lo que eres – le dijo a su oído, finalmente un gemido se oyó en esa habitación, mientras que Kumiko abrazaba a Bakura, ya que este le soltó las muñecas.
No todo era despedidas, también eran declaraciones…
–Sabes que es ridículo – pregunto Joey mientras miraba por la ventana de la habitación
– ¿Qué? –preguntó cierta rubia mientras miraba fijamente al rubio
–Mi mejor amigo se fue con Duke, el enemigo en su amorío por mi hermana – Señalo primero –De ahí tenemos que Ryu con Malick están juntos – señalo el segundo –Igual no descontemos con que el frío ególatra del Seto se fue con Yuzuki – señalo tercero – Contemos también que Yuugi y Rebeca están por ahí juntos – señalo lo cuarto – También no quitemos de vista a Bakura junto a Kumiko – señalo lo quinto – Y finalmente tenemos nosotros dos –
Mai se limito a asentir sin entender por donde iban las cosas
–Por qué mierda a nadie se le hizo raro que Marick se haya ido junto con mi hermana – explotó el rubio, dejando ahora si atando todos los cabos sueltos en la mente de Mai – Desde cuando salen –
–La pregunta que tienes que hacerte es desde cuando NO salen – dijo Mai volviendo a ver su revista – Ellos ya estuvieron juntos antes, regresaron simplemente –
– ¿Cómo? –gritó espantado Joey mientras miraba como si estuviera loca la rubia
–No me mires así – respondió esta – Marick y Serenity estuvieron juntos en ciudad batallas, pero Marick le borro la memoria a Serenity, luego regresaron cuando el volvió – finalizo la rubia
Joey estaba simplemente sorprendido, su pequeña hermana se había fijado en Marick antes que Duke o Tristán, realmente le sorprendía ¿Esperen borrar la memoria? –Por qué le borro la memoria –
–Marick había enviado a mi ya al reino de las sombras, entonces Serenity fue a rogarle que me devolviera pero él se negó, entonces él le borro la memoria para que no siguiera con eso – Conto Mai
–Siguiera con qué – pregunto nuevamente extrañado el rubio
–Con tratar de cambiarle – respondió la chica – Marick estaba cambiado gracias a Serenity, pero cuando Odión perdió el control sobre él, entonces no pudo seguir, borro la memoria a Serenity para que ella no vea a la persona que querría en lo que se convertía –
Joey quedo estupefacto ante esto – Desde cuándo sabes todo esto – pregunto nuevamente por tercera vez el rubio
–Serenity me conto una parte hace una semana pero Marick me conto todo hace tres días – contó Mai mientras volvía a hojear su revista – No preguntes el por qué me lo conto –
–Este bien – susurro el rubio.
Entonces Joey se fijo en lo que estaba pasando. Hace unos minutos atrás Anzu había informado acerca de tal vil noticia, entonces Atem había solicitado más bien ordenado que todos descansen, pero insinuando que tal vez nos despidamos. Y ahí si quedaron, en parejas, vio a la rubia que estaba acostada en la cama, leyendo una revista de modas. No sabía como decirle o como tratarla respecto a su "Relación" si es que se podía llamar a eso relación, lamentablemente no han tenido tiempo de hablar respecto a eso. Pero…
Hace un día Mai cambio repentinamente de Facultad, siguiendo lo que tenían que seguir desde un principio, no le importo nada ni que dijeran o cualquier blasfemia o insulto que alguien le dijera. Ella volvió a ser como era antes, sin embargo sea como sea, él siempre la seguirá queriendo. Una sonrisa surcó su rostro y camino hacia ella, llamando su atención, entonces se coloco en sima de Mai, a lo que la rubia contesto con un enarque de ceja, él se limitó a sonreír. Quitó la revista de sus manos y el tiro por quien sabe donde, cuando ella abrió la boca para protestar, él la beso.
No fue un beso de pasión, ni de ternura, tampoco fue de esos momentos cursis, más bien simplemente dejaron que ese beso expresara dos palabras que para ellos ya estaban dichas desde algún tiempo atrás…
Te amo…
Las cosas eran extrañas, raras, o en ocasiones hasta absurdas, pero todas tenían algo en común, el sentimiento. Con ese pensamiento Atem estaba atravesando el umbral de la puerta de la Mansión Secreta Kaiba. Estaba dejando todo atrás, no podía dejar que sus amigos se separaran, no querría y no podía poner en riesgo a la vida de ellos.
Antes sus duelos siempre fueron por los artículos del milenio, pero ahora es por él, lo quieren a él y ellos pagaran las consecuencias.
–Perdóname Anzu – susurro Atem mientras tomaba la mano de la castaña – Perdóname –
–Perdonarte qué Atem – le respondió la castaña mientras miraba fijamente al ojivioleta – No es tu culpa tener a cierta ex – prometida asesina reina de las sombras tras tuyo –
Lo que causo cierta gracia en Atem. Ella le sonrió brindándole toda la confianza que necesitaba, y lo logró, sacó fuerzas de donde no sabía. Y acerco su rostro a Anzu, y la beso con extremada delicadeza, dejando que el beso dijera lo que sentía, fue corto y se separó de ella, quien estaba anonada y le miro interrogándole –Te quiero – soltó el de repente
–Atem, por qué – pregunto desconcertada – Por qué me dices esto ahora, y qué diablos con el beso ¡Espera! –dijo ella pero cuando dijo su última palabra, Atem había encajado perfectamente un golpe en su nuca, dejándole completamente inconsciente. La acomodó en la cama, cobijándole bien.
Escribió una nota para todos y otra especialmente para ella. Dejo en un sobre en el velador que posaba al costado de la cama. Una ultima mirada hacia Anzu y se fue.
Cerró la puerta dejando el olvido a todos ellos sobretodo a cierta castaña que amaba con su vida. Dejo sus pies fluir tranquilamente y corrió hacia cualquier lugar menos ese en donde estaba su felicidad, sus amigos, su corazón…
Hola a todos.
Cuando estén leyendo esta carta,
Probablemente es porque ya no estoy ahí con ustedes…
Notas finales del capitulo:
Anne y Maluz: *w* Sin comentarios
Sayo!
Lady Anette
¿REVIEWS?
Deja el review sino quieres que Atem se vaya para siempre
¬¬U
