Kira da una estocada que logró esquivar con el palo de madera que usábamos como espadas. La kitsune decía que era bueno saber usar más armas que solo las garras. Hace un movimiento rápido, golpeándome duro en el brazo.
— No te distraigas.- Dice ella y yo solo le gruño sobándome donde golpeo.
Era tan estúpido, al menos me sentía estúpida luchando sin mis ojos brillando y mis garras afueran. Doy una estacada, no logro darle un golpe porque lo esquiva, dando ahora ella una estocada y golpeando mi vientre.
— ¡Joder, Kira!- Grito ahora sobando mi vientre, ese golpe me había dejo sin aliento. Kira podía parecer tan débil, pero tiene en realidad mucha fuerza. — ¿Podemos parar ya? Llevamos una hora con esto.- Alzo el palo aburrida antes de dejarlo caer en sus pies. — ¿No tienes que entrenar a Lydia o Liam, también?-
Kira asiente. — Cierto.- Me da una pequeña sonrisa y recoge el palo. — ¡Liam, tu turno!-
Me alejo del lugar a la vez que Liam emocionado va hacia Kira. — Siempre eh querido aprender a usar katana como tu.- Exclama el beta como un niño pequeño.
Sonrió viendo divertida como Kira esquivaba con facilidad las estacadas de Liam. Me acerco a Lydia, que estaba sentada con su celular en mano, moviendo muy deprisa sus dedos por él. Scott se había ido con Stiles.
Me acerco a la banshee, ella no se da cuenta de mí hasta que hablo. — ¿Qué haces?-
— ¡No hagas eso!- Grita mirándome con sus ojos muy abierto.
Rio. — ¿Hacer que?-
— Llegar como si fueras un fantasma. Me has asustado.- Pone los ojos en blanco y vuelve a escribir en su teléfono celular.
— Vale, fue sin querer.- La miro curiosa. — ¿Qué haces?- Intento ver su celular pero ella lo aparta lejos.
— Nada.- Responde distraída.
Alzo una ceja y la miro, confundida ante su actitud. Estaba ocultando algo, era obvio. Agarro su celular y lo aparto rápido de sus manos. Ella me mira con sus ojos muy abiertos sorprendida. Yo rio y empiezo a leer los menajes a la vez que lucho con ella para mantenerlo lejos de Lydia.
— ¡Malia, dámelo!- Grita ella.
La ignoro y sigo leyendo los mensajes, corro lejos de Lydia que andaba furiosa.
— Oh, esto es interesante.- Digo burlona.
No me doy cuenta cuando ella logra alcanzarme, me derriba al suelo ella encima de mí. Kira y Liam nos miraba de lejos divertidos. Aparto lo mejor que puedo el celular de las manos de Lydia. Pensaba en derivarla, pero no quería hacerle daño.
— "Parrish, ¿Cómo estás?"- Leo el mensaje en voz alta. — "Hey, Lydia, bien, extraño pasar tiempo contigo."- La miro sorprendida, ella seguía luchando en arrancarme el celular, sus ojos prácticamente echaban fuego. — ¡Le gustas al diputado del papá de Stiles!- Grito sorprendida.
Lydia pasa una mano en mi boca. — Shhh, eso es mentira.- Susurra y puedo ver un pequeño sonrojo en sus mejillas. Rio aun mi boca bajo su mano. — Y nunca, Malia, nunca leas los menajes de otras chicas, puedes hacerlo solo con los chicos.- Frunzo el ceño ahora confundida por sus palabras.
Como ella no apartaba su mano yo la muerdo levemente. Lydia la aparta con un gruñido y la limpia en su jean. Mientras seguía distraída leí los siguientes mensajes.
— Oh, la pagaras coyote.- Susurra entre dientes, intentando parecer peligrosa.
Le saco la lengua infantilmente. Lydia gruñe leve y empieza a hacerme cosquillas. No puedo evitarlo, rio ante las cosquillas, me muevo para que pararla pero ella seguía. — ¡Lydia, para!- Exclamo respirando con dificultada por las cosquillas. Lydia niega y sonríe con maldad. Tiro el celular lejos cuando veo que ella se acercaba a quitármelo.
Lydia se detiene e intenta pararse para ir en busca del celular, pero soy más rápida y agarro su brazo, siendo cuidadosa porque se ella es igual a Stiles, no tiene auto curación, la derivo al suelo. Logro levantarme y voy en busca del celular, justo cuando iba a sostenerlo Lydia me agarra del tobillo y me tira al suelo. Gruño por lo bajo, Lydia arrastrándose para quedar igual que yo. La chica podía no parecer tener fuerza por sus delgados brazos, eso era pura mentira, logro una vez más derivarme cuando estaba solo unos centímetros lejos del celular.
Unos zapatos deportivos llegan a mi visión. Tanto yo como Lydia alzamos la mirada para encontrarnos con los ojos confundidos de Stiles.
— Hey.- Decimos a la vez Lydia y yo, con las respiraciones agitadas.
Stiles alza el celular que estaba a sus pies, y nos mira a ambas. — ¿De qué me perdí?- Pregunta, una sonrisa de medio lado en su rostro.
— Nada.- Hablo apartándome de Lydia. — Entrenábamos.- Miento, porque no creo que bueno decir que estaba leyendo los mensajes privados de Lydia con Parrish.
Lydia se levanta y sacude su ropa. Aparta el celular de las manos de Stiles. — Exacto, entrenábamos, no era como si alguien estaba diciendo que le gusta alguien.- Me mira, sus ojos demostrando que estaba siendo sarcástica.
Le doy una sonrisa a Lydia, intentando parecer inocente.
— ¿Eh?- Dice Stiles, frunciendo sus cejas confundido.
— Nada.- Exclama Lydia dándole ahora una sonrisa a Stiles, al parecer ella tampoco quería que Stiles supiera la verdad. — ¿Cómo te fue con tu papá?- Pregunta. Asiento con la cabeza, demostrando en ese gesto que también quería saber.
— No hemos conseguido nueva información, solo sabemos que los cazadores están matando demasiado rápido.-
Siento el remordimiento en mi estómago. Yo sabía quién eran los cazadores, y no me gustaba no poder decirles, pero era por su propio bien, ya me sentía realmente culpable con todas las nuevas muertes en Beacon Hills. Noto como Stiles me mira de reojo, sé que debe estar pensando en lo extraña que me estoy comportando.
— ¿Y Scott?- Pregunto rápidamente para desviar la conversación de los cazadores.
— Esta con su mamá.- Me responde Stiles, acercándose a mí. — ¿Cómo estuvo el entrenamiento?- Agarra mi mano y me ayuda a levantarme.
Me encojo de hombros. — Agotador.- Respondo, demostrando en mi tono de voz que fue en realidad aburrido y doloroso.
Kira y Liam se acercan a nosotros, ellos parecían igual de cansados que yo.
— Podemos ir ya a casa.- Dice Liam. — ¿Quién me lleva?- Últimamente la manada llevaba a todos lados a Liam, parecía el niño pequeño que tenemos que cuidar. Especial Scott, el aún se sentía culpable de haberlo convertido.
— Yo.- Habla Lydia. — Tu casa está cerca de la mía.- Liam asiente.
_.u._
— Odio las sorpresas.- Le susurro a Stiles.
Apenas llegamos a su casa, el me obligo en mantener mis ojos cerrados. Podía oler los nervios saliendo de él, y sentirlo moverse por toda la habitación en busca de algo. En realidad si odiaba las sorpresas, la última que recuerdo no fue muy agradable. Mis padres adoptivos habían comprado un cachorro de regalo, la sorpresa que nos llevamos todo es que resulta era alérgica a su pelo, había acabado hinchada en ese cumpleaños.
— Stiles, ¿Qué buscas?- Abro levemente uno de mis ojos.
— ¡Sin trampa!- Grita Stiles. Bufo y cierro mis ojos. — No se vale que utilices ninguna de tus cosas sobrenaturales, Malia.- Me recuerda.
Me encojo de hombros, restándole importancia. No siempre usaba mis "cosas sobrenaturales", solo cuando me interesaba algo, o me defendía. No use nada de mis poderes con Lydia esta tarde. Estaba empezando a aburrirme, cuando siento a Stiles sentándose a mi lado en la cama.
— Puedes abrirlos.- Susurra.
Abro mis ojos y lo primero que miro es un anillo que sostenía la mano de Stiles. Eres hermoso, pero definitivamente algo que yo no usaría todos los días.
Frunzo el ceño. — ¿Qué es?-
— Un anillo.- Responde Stiles, sonriendo de lado.
Pongo los ojos en blanco. — Sé que es un anillo, pero no sé porque me lo muestras.- Hablo con suavidad.
Antes que Stiles pudiera hablar, explicarme lo del anillo, mi celular empieza a sonar en la mesilla de noche de Stiles. Los dos tratamos de ignorarlo.
— En poco tiempo nos iremos a la universidad.- Empieza. — Pero Malia, no me quiero separar de ti.- Traga en seco, de nuevo los nervios saliendo de él. — Esto es como un lazo. ¿Entiendes?-
Niego con la cabeza. En realidad no entendía lo que me quería decir. ¿Por qué nos separaríamos? Me gusta estar con él. Miro el celular en la mesita, no ha parado de sonar y me estaba llegando a desesperar un poco.
— Espera.- Le digo a Stiles, cortándolo antes que empezara a explicar ahora lo del lazo.
Me levanto de la cama y agarro el celular. El número era desconocido. Stiles se hace a mi lado, y también mira extrañado el número, era compresible, no es que yo tenga amigos, solo a la manada.
— Hola.- Contesto.
— Malia, Malia.- Me quedo paralizada al reconocer de inmediato la voz. Paul. — ¿Cómo estas pequeña, werecoyote?-
— No te importa, ¿cierto?- Respondo, al lado mío noto como Stiles me mira extraño por mis palabras.
Desde el otro lado de la línea hay una risa seca. — Cierto. Solo llamaba para decirte que te esperamos.-
Doy un paso lejos de Stiles. — ¿Estás loco? No estaré sola con ustedes.- Susurro, lo mejor que puedo para que Stiles no me oyera.
— No es una opción.- Paul ahora hablaba frio. — A menos que quieras que nosotros lleguemos a la casa del chico humano. El no sobrevira como tu ¿no es así?-
Me quedo callada unos minutos, procesando todo lo que pasaba. Si no iba, iban a atacar a Stiles. Si voy es lo más seguro que me maten. Si lo segundo pasa todo esto acabara, Stiles y la manada estarán a salvo, lo cazadores se irán de Beacon Hills y con ellos todas las muertes.
"No siempre tienes que pensar solo en ti, Malia". Recuerdo las palabras de Lydia, ella me había enseñado, al lado de Stiles, todas las reglas humanas. Al principio creía que eso era tonto, pero ahora tenía sentido.
— ¿Estas bien?- La pregunta de Stiles me saca de mis pensamientos.
Sonrió y asiento, intentando parecer realmente bien. Si Stiles sospechaba que estaba mal no me dejaría salir.
— De acuerdo, nos vemos en 15 minutos.- Le respondo a Paul.
— Adam te estará esperando afuera.- Dice, y en realidad no me sorprendió que alguno de ellos estuviera esperándome.
Cuelgo, y me encuentro con los ojos curiosos de Stiles sobre mí.
— ¿15 minutos?- Pregunta, su ceño fruncido. — ¿Quién era?-
— Adam.- Sonrió leve, el me mira serio. — Voy a salir con él, para mostrarle unos lugares del pueblo junto con su hermana.- Digo una mentira convincente.
— ¿Cómo siquiera tiene tu número de celular si lo acabas de conocer?- Puedo sentir el enojo saliendo de su voz.
Me pareció extraño que ahora se estaba enojando conmigo. — Yo se lo di.- Me encojo de hombros, para no darle importancia. — ¿Puedes explicarme lo del anillo ahora?- Pregunto desviando el tema.
Stiles asiente, pero sé que el aún estaba pensando sobre lo de Adam. Me sentía tan mal mentirle, pero él debía sentirse orgulloso, estaba progresando.
— Malia Tate.- Sonrió por eso, él sabía que odiaba el Hale. — ¿Quieres ser mi novia?-
Ahora yo lo miro confundido, pensé que eso éramos. — ¿No lo éramos ya?- Pregunto ladeando la cabeza a un lado.
Stiles se acerca y sonríe, pasando sus manos por mis brazos. — Algo así, pero ahora seriamos oficiales.-
Era tonto, en el bosque no tenía el que preguntármelo para saber que lo somos, aun así sé que era cosa de humanos.
Sonrió y asiento feliz. — Si, si quiero.-
Stiles parecía ahora aliviado y feliz. — Este anillo, representa que seremos más que novios, en un futuro.- No lo entendía, pero me pareció lindo sus palabras. — Siempre volveremos a nosotros.-
— Nunca me alejaría de ti, ¿recuerdas?- Le digo pasando mi mano por su cabello.
— Y yo nunca te dejaría atrás.- Susurra, dando otro paso adelante, quedando cerca de mí.
Sonrió antes de besarlo, pero somos interrumpidos por el claxon de un auto. Maldigo por lo bajo alejándome de Stiles. El idiota de Adam estaba esperándome afuera. Miro a Stiles, que no parecía muy feliz.
— Me tengo que ir.- Susurro algo triste. — Nos vemos esta noche.-
Mentira.
— Claro.- Stiles agarra mi mano, y pasa el anillo por mi dedo anular. Lo miro, parecía en realidad antiguo, pero seguía siendo hermoso. — No te diviertas mucho.- Dice en broma.
Sonrió. Eso lo que menos pasara, ellos quieren matarme. Salgo de la habitación antes que me arrepienta y me quede con Stiles.
Adam me esperaba al frente de la casa de Stiles, apoyado en su auto costoso con una sonrisa petulante en su rostro, quería tanto golpearlo.
— Te demoraste preciosa.- Habla, lo ignoro y entro al lado del copiloto del auto. En seguida el también entra al auto. — ¿Estas enojada? ¿Interrumpimos algo importante?- Seguía hablando mientras ponía su cinturón de seguridad. — Es interesante lo que está en tu mano.- Sigo la dirección de su mirada para ver mi anillo, el que Stiles me regalo.
— Mira, Adam, lo que menos quiero ahora es hablar con uno de mis asesinos.- Digo entre dientes.
Adam ríe con soberbia. — Esto será divertido preciosa.-
