Chispas... pos creo que ya no les esta gustando mi fic por que ya no me lo mandan reviews y siento arto fello en mi cucharon, asi que creo que pos... u.u, ya no le sigo u.u
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
CAPITULO IX: LOS NUEVOS ADVERSARIOS
Kiki y Mu regresaron finalmente a la Torre…
- Maestro, permítame ayudarlo a curar sus heridas…
- No! – contestó abruptamente, desconcertando al chico – Sólo tráeme unas vendas y agua!
- Cómo usted diga! – saliendo de la habitación – No sé qué es lo que pasa con el Sr. Mu, espero que sólo sea mi imaginación! – regresó con una jarra con agua limpia y fresca, varias vendas y algunas otras cosas para curarlo – Maestro, aquí está todo lo necesario para aliviar sus lesiones! – se miraron por un momento en silencio
- Déjalas ahí, yo solo lo haré, únicamente necesito recostarme por un momento!
- Sr. Mu, yo puedo limpiar sus heridas mientras usted descansa?
- Dije que no, tú vete hacer lo que estabas haciendo antes de ir por mí!
- Cómo usted diga!
Kiki salió muy desconcertado y molesto de la habitación, aún así obedeció las órdenes que se le habían dado…
Por la mañana ya con las heridas de Mu bastante recuperadas, se sentía como gato enjaulado ya que sin puertas, escaleras y puras ventanas, no encontraba la salida y a punto de gritar, el pequeño aprendiz se apareció frente a él…
- Qué bueno que estás aquí, necesito salir y aún me siento muy débil para transportarme, así que ayúdame a llegar a fuera!
- Está seguro de que es bueno que salga?
- Estás cuestionando mis ordenes moc… – como reaccionando de la barbaridad que iba a decir – Kiki?
- No Maestro, sólo me pregunto si se siente lo suficientemente recuperado para salir, tan sólo ayer apenas y podía moverse?
- Deja de decir tonterías y ayúdame que tengo que salir de aquí! – levantándole un poco el tono de voz al chiquillo
- Como usted quiera Sr. Mu! – los transportó a las afueras de la Torre y Mu caminó unos pasos antes de voltear y advertirle…
- Ni se te ocurra seguirme y sigue con tu entrenamiento, que pronto regresaremos al Santuario! – siguió caminando hasta alejarse de la vista de Kiki
- Mi Maestro está… será mejor que deje de pensar en cosas y me ponga a entrenar…
Jeana llegó a donde Jaken estaba esperándola y con un beso en la mejilla la recibió…
- Cómo estás?
- Tonto, hasta la pregunta es obvia!
- No te pongas así conmigo, estuve preocupado, sabes que no puedo acercarme a la Torre, Kiki se daría cuenta en un segundo y nuestros planes se verían muy afectados; ese maldito de Mu si que lo ha estado entrenando muy bien!
- Por cierto dónde está ese idiota?
- No lo sé, estuve buscándolo toda la noche y ni rastro de él o del estúpido muchacho!
- Pensé que tu poder extrasensorial era mejor?
- Es como si hubiese desaparecido de la faz de la tierra!
- Al menos pusiste el veneno en la Espada como habíamos quedado no es así?
- Claro que lo hice, si no murió en ese momento morirá muy pronto! – de repente se oye una voz extraña a sus espaldas
- Estás completamente seguro de que eso pasará?
- Madre, qué haces aquí?
- He venido a cerciorarme que las cosas estén saliendo justo como las habíamos planeado y veo que no es así!
- Mi señora, no debe usted preocuparse, nuestro plan va de acuerdo a lo pactado!
- Eso no es cierto! – dijo la mujer con exaltación – Habíamos acordado que ese Caballero tenía que morir y ahora discuten si morirá después o no?
- La Espada estaba envenenada, no hay manera que sobreviva! – contestó Jeana a la reclamación de su madre
- Y qué pasó con ese muchacho y la anciana, ya tienen alguna pista de dónde está la Espada, recuerden que sin ella los planes se vendrán abajo!
- Seguiré buscándolos, creo tener una pista de dónde pueden ellos encontrarse y de una u otra forma haré que me lleven a dónde está la Espada!
- Olvídalo, Crista se encargará de arreglar ese problema, ustedes sigan con el plan y sólo espero que no estropeen más las cosas! – Jaken sólo asintió con la cabeza
- Hablando de eso, ese mocoso nos dará muchos problemas, creo que lo mejor será deshacernos de él! – comentó Jeana
- Estás loca, lo necesitamos para no levantar sospechas cuando regresen al Santuario, además recuerda de que Jaken no tiene el poder para aparentar ser alguien más! – tomándola por los hombros – Piensa hija, no en vano te he entrenado todos estos años para que ahora vengas con estupideces!
- Lo siento madre!
- Ahora toma éste brebaje, cuando regreses dáselo con agua y estará bajo tu control!
- Mi señora, se quedará con nosotros?
- No, regresaré a preparar las tropas para que estemos listos una vez que se introduzcan al Santuario!
- Está bien madre! – la mujer se alejó de ellos sin decir más palabras…
- Jeana, por favor ten mucho cuidado, aunque es un chico, tiene grandes habilidades y podría descubrirte!
- Qué rayos estás insinuando… qué no sé lo que tengo que hacer?
- Sólo no te exaltes, recuerda que estaré observando!
Con un beso se despidió momentáneamente de ella y tomando nuevamente la apariencia del Santo de Aries, regresó calmadamente a la Torre…
Jaken no muy contento de que Crista la hermana de Jeana fuera quien se encargara de recuperar la Espada, hizo un último recorrido por el bosque en busca de la anciana, el muchacho y Mu…
Ya en la mansión…
- Kiki, ven, vamos a comer… – el chico aún molesto por lo sucedido en la mañana, no respondió al llamado de su Sensei – Kiki, deja eso y ven que tengo cosas importantes que decirte!
- Dígame Maestro?
- Horita que terminemos de comer, necesito que prepares todo para nuestro regreso al Santuario!
- Pensé que regresaríamos cuando yo hubiese terminado mi entrenamiento, y las Armaduras que estaba usted reparando?
- Por última vez te lo digo… Kiki, deja de estar cuestionando mi autoridad y siéntate que ya vamos a comer! – el aprendiz estaba más desconcertado aún y había algo muy en su interior que lo tenía enormemente inquieto, aún así se sentó y sin decir más palabra comenzó a ingerir sus alimentos, cuando finalmente tomó el vaso para servirse agua y beberla… Jeana en su mente – Tómala, toda hasta el fondo y harás lo que yo te diga y no necesitaré de esconderme más de ti!
- De repente Kiki comenzó a sentirse mal, mareado y a sudar mucho hasta que cayó desmayado en la mesa y después de más o menos unas 3 horas despertó…
- Cómo te sientes? – Jeana estaba aún en su apariencia de Mu
- Bien Maestro, me siento bien!
- Perfecto, ahora descansa que mañana partiremos de vuelta al Santuario! – Tomando su apariencia normal susurró algunas palabras al oído de Kiki quien al fin cayó bajo sus órdenes…
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
