¡Privet! ¡Bueno! ¡¿Qué más puedo decir?! Primero, me disculpo en nombre de todos los autores arrepentidos por dejar un Fic. de lado, en segundo lugar quiero decir que me siento feliz de estar de regreso en tercer lugar, este capi será un poco más corto que los anteriores al ser sólo la continuación del capítulo anterior. No se preocupen. Los Siguientes serán más largos.

Y si más que decir…

¡COMENZAMOS!

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¡Ahhhh! ¡Ya volvimos! Jeje fue tan épica la cara de Gilbert cuando vio el poster de los Teletubbies… ¡Casi se muere! ¡Debí grabarlo para subirlo a internet! Junto con el álbum de fotos de las formas en la que lo despierto a diario… ahhh, será tan triste no poder hacerle nada mañana.

Bueno, ¡Ah! ¿En qué estaba?

¡Cierto! ¡Este día fue horrible! Te seguiré contando, después de que encerraran a Gilbert y sus dos subnormales amigos Iván y yo nos fuimos, aunque él se estaba comportando extraño.

-J-Julchen… -Susurró Iván mientras caminaban a través de un parque, ya era algo tarde por lo que estaba prácticamente vacío.

-¿Mmmhh? ¿Qué pasa? Si es por lo que pasó en el centro comercial… ¡Sabes que mi primo puede ser un dolor en el trasero! ¡Digo! ¡Cuando teníamos seis años me reto a trepar un árbol y me caí sobre un charco de lodo entonces…

-No es eso…

-¿Entonces qué es?

Iván se quedó sin palabras, miraba el piso, aún con sus mejillas rojas y recordando lo cerca que estuvieron sus labios de los de ella, lástima que era sólo una trampa.

-¡Mira! –El ruso señaló entonces a una persona que caminaba por el parque, al parecer iba rumbo al centro comercial. ¡Era Arthur! Llevaba un abrigo y bufanda, no necesitaba nada que le protegiera la cara del frio ya que sus enormes cejas eran más que suficiente.

-Vaya… ¡Alfred me debe una grande!

-Mmm, oye, ¿No querías una cerveza? Podemos ir a un bar… si quieres… -Iván dijo con su voz casi inaudible y con una pequeña sonrisa en el rostro.

-¡Siii! ¡Mi cerveza! ¡Vamos Iván! –Entonces la chica emocionada salió corriendo.

-¡Julchen! ¡E-Esperame!

¡Ah! ¡Por cierto! ¡¿Quieres saber que le pasó a mi ropa?! Bueno, creo que esta vez… si fue mi culpa. ¡Pero sólo esta vez! ¿Cómo iba a saber que crucé una calle sin fijarme? ¡Estúpidas calles de Inglaterra! ¡Son raras! ¡Extraño tanto Alemania!

-¡¿Qué?! –Julchen se levantó del piso, su ropa estaba toda llena de lodo y a su lado estaba Iván, igual que ella pero se veía adolorido.

-No… cruces sin fijarte antes… ¿Da? –Dijo mientras se levantaba y sacudía su abrigo, su respiración estaba agitada.

-Tú me salvaste…

¡Iván me salvó de ser atropellada! ¿Sabes? Le preguntaré a Gilbert cómo se siente ser arrollado por un auto, ya le ha pasado varias veces de hecho. Una vez terminó en el hospital, fue una Navidad y… ¡Ah! Eso te lo cuento luego. ¡Kesesesesese!

Ahhh, bien, después de eso simplemente ya no tuve ganas de ir al Bar, no le digas a nadie, menos al torpe de mi primo pero, estaba asustada… Caminamos hacia la casa de mi West, yo aún estaba, ¡Sólo un poco! Nerviosa.

-¿Estas bien? – Preguntó el chico mientras caminaban.

-E-Eh… Si… eso creo.

-¡Qué bien! Me alegra que no te hayas hecho daño. Ufuu. –Sonrió Iván, al parecer ya recuperado después del casi- beso del centro comercial.

-D-Danke… por salvarme… ¡Digo! ¡Aún te tienes que disculpar tú por haberme tirado y ensuciado mi ropa nueva!

-Bien, lo siento, por cierto, esa blusa de la bandera de Rusia te queda preciosa.

-¿Eh? ¡Pero claro que sí! ¡Cualquier prenda en mi bella figura luce como la más hermosa! –Sin darse cuenta ya estaban frente a la casa de Ludwig, así que era hora de despedirse.

-Mmmm, bueno… creo que ya entraré a la casa…

-Lo sé, jeje… Bueno, hasta el lunes, nos vemos en la escuela. –Iván se despidió con la mano y se dio la vuelta para caminar a su casa que no estaba muy lejos de todos modos.

-¡Espera! –Entonces Julchen se acercó y muy rápidamente lo jaló de la bufanda para agacharlo a su altura y beso su mejilla.

-J-Julchen…

-¡N-No te sientas especial! ¡Fue por haberme salvado simplemente! ¡Ya vete! –La chica se dio la vuelta dejando allí al sonrojado ruso y entro por la puerta rápidamente.

Iván caminó hacia su casa, aun sin poder creer todo lo que ocurrió en su cita con la prusa, digo… se puso celoso de Alfred, encerraron a su primo en la cárcel y casi los atropellan, pero aun así no pudo evitar esbozar una sonrisa. Metió las manos a los bolsillos y sintió un pequeño paquete.

-Ahhh… se me olvidó… -Susurró Iván mientras entraba a su casa y cerraba la puerta detrás de él.

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¡Lo sé! Besé su mejilla, pero… ¿No tiene nada de malo o sí? Bueno, y así terminó mi día. Ahora que lo pienso no fue tan malo, digo, obtuve una crepa gratis y a pesar que casi me atropellan me salvé y lo más importante… ¡Metieron a Gilbert a la mini prisión de un centro comercial! Bueno… *YAWN* creo que ya me voy a dor…

*Ring ring*

-Bueno… habla la awesome Jul… ¿Alfred? ¡¿Qué dices que ocurrió?! Tranquilo, sé que es tarde. ¡Sí! Sé en dónde vives, no me perderé. ¡Espera voy en camino!

Querido diario, no sé qué le pasó a Alfred pero debo ir a su casa. Mañana te diré que ocurrió.

P.D. La mejilla de Iván es muy muy muy suave, como terciopelo… ¡Pero estoy segura que la de Feli es mucho más suave!, en cuanto lo vea me encargaré de saberlo.

P.D 2. Me siento un poco mal porque Gilbert este en la cárcel, espero no lo violen. Y si es así… bueno, creo que ya era hora de que perdiera la virginidad ¿No?

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Y hasta aquí esta entrega, una vez más, me siento terrible por dejarlos esperando, pero no, no morí, no me secuestraron los aliens, tampoco me encerraron en la cárcel de un centro comercial con un Teletubbie, y ahora que estoy de regreso, ¡A seguir torturan… imaginando cosas nuevas y divertidas! ¡Hasta el próximo capítulo!

¡Do svidanya! ¡Nya!