¡Hola, hola! ¿Cómo han estado? Espero hayan tenido una excelente semana. Se supone que actualizo cada jueves, pero bueeeno, el trabajo no me dejó la semana pasada. ¡Wow! ¡Estoy sorprendida de la cantidad de comentarios que se han acumulado! ¡Muchas gracias a todos! En especial a latinVortex, que comentó varios capítulos! xD Espero que les esté gustando la historia, comienza a ponerse un poco dramática [:O] Sus comentarios son mi motivación para seguir con esta historia. Disfrútenla! :D

Capítulo X: Niña buena, niña mala

Todo iba de maravilla en el Salón de Entretenimiento. Libby veía en la pantalla una transmisión en directo y en HD de Gray Star, mientras bailaba al compás y ambientaba la guerra de almohadas que se había armado detrás de ella. Las niñas estaban felices, todas traían una copa de refresco morado en la mano y se llenaban comiendo bocadillos que Carl y Sheen les llevaban continuamente.

–¿Esto no lo hicieron ustedes, cierto? –preguntó Britney a Carl cuando tomó un canapé, desconfiada.

–Niña –intervino Sheen–, ¿crees que nosotros haríamos comida tan cursi como esa? ¿Cupcakes, sandwichitos de jamón y esas cosas? ¡JAMÁS! ¡Esa es comida de niñas! Nosotros hacemos Muffins de Ultralord y Sándwiches de Roboenemigo, como viene en el libro de recetas oficial de Ultralord.

–¿Y qué tienen de diferente? –preguntó molesta.

–¡QUE SON DE HOMBRES! –Gritó Sheen, y ella, ignorándolo, se unió a las demás.

En eso se entretenían cuando Linda Hermosa abrió las puertas. Libby apagó la música y todos se calmaron de golpe. Ella entró haciendo sonar sus tacones en el silencio de la habitación y Cindy caminaba a su lado. Ambas se pararon en medio de todas y Cindy comenzó a hablar:

–Chicas. Sé que esto va a sonar muy extraño para ustedes. No les pido que lo entiendan, sólo que me escuchen: no tenemos nada qué hacer aquí.

Las niñas comenzaron a protestar. Expresiones de asombro y otras de desánimo se dejaban escuchar por todo el lugar. Linda Hermosa paró el escándalo con un balazo en el techo.

–Ay, pero cómo es la gente… ¿Quieren escuchar a Cindy? –dijo la villana y todas se calmaron de nuevo.

Cindy tomó aire, como tratando de tranquilizarse y convencerse a sí misma de lo que estaba a punto de decir. Entonces continuó: –Sé que antes de venir dije muchas cosas, pero eso ha cambiado. Jimmy Neutrón no nos necesita, así que podemos irnos de aquí.

El alboroto comenzó de nuevo y Libby lo aprovechó para acercarse a Cindy: –¿Qué es todo esto? ¿Qué pasó? ¿Y Jimmy? ¿No fuiste a ver a Jimmy?

–No lo he visto personalmente –le contestó Cindy a su amiga fríamente–, pero ya no hace falta. Linda Hermosa me mostró un video donde Neutrón afirmaba que podía arreglárselas solo y que no me… que no nos necesitaba, así que esta aventura se termina ahora.

–¡Cindy! ¡Espera! ¿Cómo sabes que es real? –protestó Libby.

–¡Lo dijo en sus palabras, Libby! El video era genuino, no estaba editado ni nada, lo dejó correr y pude ver todo lo que pensaba de mí. Al parecer, escuchó lo que dijimos en la pijamada y se puso a decir que yo vendría a salvarlo porque A MÍ ME GUSTABA ÉL, pero que yo era tan tonta que dudaba que pudiera conseguirlo y que yo… que yo no le interesaba en absoluto.

–No puedo creerlo –dijo Libby, completamente sorprendida. Notó unas lágrimas recorrer el rostro de Cindy que ésta se secó enseguida. Casi nunca la había visto llorar y le dijo: –Amiga… ¿en verdad fue tan malo?

Cindy se llevó a una esquina a su amiga y se puso a llorar.

–No tienes la más remota idea –decía, mientras se enjugaba las lágrimas con violencia. Se sentía más y más triste y enojada; aunque en realidad no sabía qué le dolía más, si el hecho de que Jimmy pensara que era una incompetente… o que él ya conociera sus sentimientos hacia él y a pesar de ello seguía sin ser correspondida. Ambas eran igual de horribles para Cindy.

Obligándose a parar de llorar, transformando todo su pesar en deseos de venganza, dijo: –Libby… Linda Hermosa me invitó a formar parte de su plan… y ya acepté. Me lo ha revelado y no es tan malo, en realidad. Me prometió que no lo lastimarán y que mañana cuando terminen lo enviarán de vuelta a casa. Lo importante es que le darán lo que se merece de una vez por todas.

–Cindy, ¿qué estás diciendo? –Le preguntó Libby–. Entiendo que Neutrón es un idiota, pero ese no es motivo para que no tratemos de impedir que le hagan daño y peor aún, para que hayas decido ser parte de esto.

–Ya te dije que no lo lastimarán.Y de cualquier forma, ya no hay marcha atrás –dijo la rubia recomponiendo su apariencia, secándose las lágrimas y alisando su ropa.

–Cindy...

Linda Hermosa se acercó al par de amigas: –¿Y bien? ¿Cómo va todo por aquí? ¿Están listas para emprender el viaje de regreso? Excepto Cindy, claro...

–¿De regreso? –dijo Libby–. ¡Ni loca! Nosotras nos quedamos con Cindy –decretó y después, en un susurro, le dijo a su amiga: –Ni creas que te dejaré sola con esta loca mujer.

Las demás se acercaron a ellas.

–Escuchen –les dijo Libby en tono imperativo –Cindy está pasando por un momento difícil. No quiero que le pregunten nada, todas sus dudas las aclararé yo. Nos vamos a quedar un rato más y ya está dicho. Ahora les explico cómo estará todo, ¿de acuerdo?

–¿Pero no vamos a rescatar a Jimmy? –preguntó una.

–¡Sí, a eso habíamos venido! –dijo otra.

–Escuchen, sé que esto es difícil de entender… pero Jimmy Neutrón ha traicionado a Cindy y con ella, a nosotras. ¡Vinimos a arriesgar nuestras vidas y prefiere arreglárselas solo! Y ha dicho cosas horribles sobre ella. Cindy ha decidido quedarse y nosotras la tenemos que apoyar, ¿quién está conmigo? –terminó Libby, levantando la mano. Pero ninguna de las chicas la siguió.

–No lo sé, Libby… todo esto está muy raro –dijo una.

–Sí, y la verdad ya quiero regresar a mi casa –dijo otra.

Así que Libby, dando un profundo suspiro, preguntó: –Entonces, ¿quién quiere quedarse y seguir jugando en la Sala de Entretenimiento?

–¡Yo! ¡Yo! –respondieron las niñas sin dudarlo un segundo. Todas volvieron a lo que hacían antes de que llegara Cindy. Libby se volteó hacia ella, diciendo: –Estamos contigo.

–En verdad adoro a estas niñas –dijo Linda Hermosa en un tono cursi, y luego, volviendo a ser la mandona de siempre, exclamó:– ¡Muy bien mocosas, aquí se quedan, y no rompan nada! Me llevaré a Cindy, que está demasiado cansada y necesita limpiarse también.

–¿Limpiarse? –preguntó Libby–. ¡A mi mejor amiga le acaban de romper el corazón! Lo que ella necesita es un CAMBIO TOTAL. Y de paso, todas nosotras.

Linda Hermosa asintió con una sonrisa y dio unas palmadas. En ese momento, las paredes de la Sala de Entretenimiento se voltearon para revelar enormes espejos y las ninjas llegaron con telas en las manos. Carl y Sheen estaban deslumbrados y se sentaron a presenciar el espectáculo que se desarrollaba frente a sus ojos. Libby puso la música fuerte, y en seguida, lo que era la Sala de Entretenimiento se convirtió en algo así como un taller de diseño de modas, donde cada ninja medía a una de las niñas y les ponían telas de color negro con diferentes estampados y texturas por encima de sus trajes de camuflaje rosa.

–Este te queda divino –le decía una ninja a Nissa mientras ponía en su cabeza un sombrero negro de ala ancha.

–¿Y si usamos mejor ésta otra tela? ¿Qué tal una falda, eh? –preguntaba Britney a la ninja que estaba intentando formar una falda con tul color negro.

Todas las niñas estaban entusiasmadas con el cambio de look, y Linda Hermosa las animaba aún más con sus palabras: –Me da gusto que estén disfrutando esto, chicas. ¡Mírense! Lucen increíbles, dignas de pertenecer al equipo de Linda Hermosa. Se ven fuertes, astutas y hermosas, y que nadie se atreva a afirmar lo contrario. Mucho menos un hombre, mucho menos Jimmy Neutrón –dijo ella y miró a Cindy, que a pesar de estar siendo parte del cambio no se veía con muchos ánimos.

Carl y Sheen estaban absortos mirando a las niñas y todas esas telas ir y venir, como bailando al compás de la música de Libby, cuando Linda Hermosa los descubrió: –¿Y ustedes qué tanto miran? ¡Muévanse, y traigan las bebidas, que está empezando a hacer demasiado calor aquí!

Carl y Sheen se levantaron y dándose golpes entre ellos, torpemente fueron a la cocina por las bebidas.

–Esta sombra resalta el color de tus ojos –decía una ninja a Amber mientras le quitaba los lentes y la maquillaba.

–¿Y este labial de quién es? –preguntó Libby tomando un lápiz de labios rojo todavía sin abrir.

–Oh, eso es mío, dámelo –contestó Linda Hermosa arrebatándoselo con violencia. Entonces dirigiéndose a Cindy y usando un tono que en verdad parecía honesto, le dijo:

–Cindy. Este es el labial que he usado desde que decidí convertirme en una villana… Bueno, no éste en específico, claro, me refiero al tipo y la marca… como sea. Desde que era pequeña, mi padre me crió como una villana, pero no fue sino hasta que tuve tu edad que abandoné mis sueños de convertirme en una… Bueno, eso no importa ahora. Cuando cumplí tu edad, decidí que no dejaría que nadie dudara de mí o mi capacidad, que no dejaría que nadie me humillara o me hiciera menos. Decidí dejar de pensar en otros y comenzar a pensar únicamente en mí!. Y eso, querida Cindy es lo que estás a punto de hacer ahora. Así que toma, te lo has ganado.

Linda Hermosa extendió la mano para regalarle a Cindy el labial, y ésta lo tomó con recelo. Miró a sus amigas, divirtiéndose como nunca, recordó los planes que tenía para su pijamada, recordó que Jimmy iba a explotarles una bomba, y entonces volvió a ella la imagen de su rostro en la pantalla, diciendo que ella no le importaba. Así, tomando el labial entre sus manos y mirando de vuelta a Linda Hermosa, Cindy dijo:

–No voy a decepcionarte.