Hola

como estan? bueno espero que bien, bueno primero perdon por no haber actualizado antes pero no tuve tiempo y pues ahorita estoy hasta el cuello de atareas y me di una escapadita para actualizar y tambien muchisimas gracias por todos sus reviews ahh me hacen muy feliz leerlos

bueno espero que no me maten por tardarme tanto

y tambien gracias a SatandUp2 por tu ayuda para mejorar el capitulo

los personajes de Inuyasha no me pertenecen son de Rumiko Takashi

Capítulo 10. "El corazón de Kagome abierto"

Inuyasha y Kagome se quedaron abrazados un rato más. Kagome se aferraba a su pecho y dejaba caer lágrima tras lágrima. Él no sabía que hacer, el dolor de su amiga lo sentía como propio, sentía que le desgarraba el pecho el solo verla llorar.

Maldición no puedo hacer nada por ti, pensaba una y otra vez. Se sentía tan impotente de no poder hacer que cesara su dolor – Kagome. – dijo por fin dulce y profundamente a su oído y ella se estremeció al escuchar su voz tan cerca - ¿Qué puedo hacer para que dejes de sufrir?

Sólo amarme, decía en sus pensamientos Kagome. - Con abrazarme hiciste suficiente. – Decía mientras se separaba de él. – Gracias, Inuyasha. Gracias por estar conmigo cuando te necesito. Gracias por ser mi amigo. – Cuando dijo lo último bajó la cabeza. "Amigo"…empezaba a odiar esa palabra.

- Kagome, sabes que siempre estaré cuando me necesites. Eres una de las personas más importante en mi vida. ¿Cómo no voy a estar contigo? Yo creo que más bien… Yo debería agradecerte por soportarme, con lo molesto que soy – Dijo sonriéndole y acariciando con suavidad su mejilla.

En ese instante Kagome deseó besarlo y decirle lo mucho que lo amaba, pero no podía y menos ahora que él ya estaba tan feliz con Kikyo.

Inuyasha se despidió de ella y bajó por el balcón; Kagome entro en su habitación dispuesta a dormir estaba cansada de tanto llorar. Inuyasha vio una última vez hacia la ventana de su amiga.

- Voy a descubrir quién te hace sufrir, Kagome. – Se dijo a sí mismo antes de caminar hacia su casa.

Cuando llegó a la casa ya había anochecido. Subió a su cuarto y empezó a buscar algo entre sus cosas. Cuando lo tuvo en sus manos meditó un momento. ¿Estaría haciendo bien?

********

Aunque había decidido dormir, no podía. Aún tenía la sensación de estar en los brazos de Inuyasha… Podía sentirlo rodearla con fuerza y dulzura. ¡Diablos! Tenía que dejar de pensar en él si tenía intención de darle una oportunidad a Koga. Se levantó de la cama, caminó hacia la venta y salio al balcón. Sintió la brisa fría de la noche… Levantó la vista y miró el cielo. Había una hermosa luna llena y nuevamente se le vino a la mente su amigo y deseó estar nuevamente en sus brazos.

********

Inuyasha miró por la ventana, no sabía qué hacer. Miro el cielo y vio la luna llena, entonces recordó las lágrimas de su amiga. De sólo pensar en ello se le volvió a romper el corazón, la quería mucho y si quería hacer algo por ella debía descubrir qué era lo que la hacía sufrir. Así que decidido fue a su escritorio y volvió a tomar el pequeño libro rosado y lo abrió. No en las primeras páginas sino en las últimas y empezó a leer.

Me siento realmente fatal, lo que escribí en la mañana en esa simple liberta me temo que no podré cumplir. Es imposible sacarme del corazón este sentimiento. Pues a pesar del dolor y rabia que causaron sus palabras en mí, no soy capaz de odiarlo y eso de arrancarme el corazón es más imposible… Aún si hiciera eso, ese mismo día moriría. Lo amo, lo amo con toda el alma y no puedo hacer nada para evitarlo así que, lo más sensato en este momento será alejarme de él por un tiempo para que las cosas tomen el rumbo que deben y yo siga con mi vida pero ya sin él.

Definitivamente no puedo odiarlo, cuando por fin él hace algo para herirme y decepcionarme, de repente hace algo que me sorprende y me hace seguir teniendo confianza en él. Esos actos llenos de ternura y cariño, ¿Cómo pasarlos por alto? Apuesto que a ninguna de sus novias las ha mirado tan dulcemente como a mí me mira pero… ¿Qué hago ahora? ¿Qué hago si he vuelto a caer en el mismo juego?

Inuyasha detuvo la lectura algo confundido, no explicaba bien quién era pero, si se ponía a pensar, todo indicaba que el chico del que escribía Kagome era él. Se quedó pensando en eso unos instantes pero sacudió la cabeza tratando de quitarse esas cavilaciones de la mente… Eso no era posible, ella era su mejor amiga, ella no le ocultaría algo tan importante a él ¿O si?

Con esa pregunta interna cambio de página hacia atrás pues eso era lo último que había escrito y siguió leyendo.

Pasó ya una semana desde que Kikyo llego a la escuela. Es una chica a agradable, divertida y sumamente inteligente, lo suficiente para mantener a raya a Inuyasha y sus intentos de conquista. Aunque creo que eso lo anima más a intentarlo una y otra vez, ya que como me dijo esta tarde "me gustan los retos y ella es un reto para mi" ¿Cómo puede ser tan persistente en una causa perdida? Pero tengo que decir que verlo contemplar a Kikyo con deseo me hace sentir realmente mal y bastante celosa, tanto que hay veces que deseo que Kikyo se fuera y nunca regresara. Pero no puedo culparla ni detestarla porque ella no es la culpable de nada… Pues hasta lo rechaza rotundamente, pero la insistencia de Inuyasha me destroza el alma. ¿Por qué no puede verme a mí con esa intensidad? ¿Por qué no me pide insistentemente que este a su lado? ¿Por qué no soy la mujer de sus sueños? ¿Por qué? Aunque sé de sobremanera las respuestas a todas esas preguntas, y se resumen a una pequeña pero significativa frase: porque soy su amiga.

Se quedó paralizado leyendo una y otra vez las últimas líneas. ¿Por qué no soy la mujer de sus sueños? ¿Kagome estaba enamorada de él? ¿Él era la causa de su sufrimiento? Entonces recordó los últimos días. Desde que Kikyo había llegado Kagome había cambiado, la veía a menudo triste y justamente esta día él le había dicho lo que sentía por Kikyo. Recordó como había palidecido y luego lloraba en su cuarto. Se sintió el ser más miserable sobre la faz de la tierra, había lastimado a su pequeña y dulce Kagome. Se levantó del escritorio… Ya no tuvo fuerza para seguir leyendo y fue a su cama, se acostó sintiéndose abatido.

- ¿Por qué no me lo dijiste Kagome?- dijo para sí. Ladeó el rostro y miró la luna por la ventana. Volvió a recordar cómo lloraba y se aferraba a su pecho. "Si te lo dijera sufriría mas Inuyasha" Esas habían sido sus palabras. ¿Tenía miedo acaso, de que la volviera a lastimar? Se maldijo una y otra vez. – Eres un imbécil Inuyasha, lastimaste a una de las personas más valiosas que hay en tu mundo. – Se dijo a sí mismo. – Pero voy a curar esa herida. – Se dijo nuevamente.

Pasó la noche en vela pensando en ella. Vio por la ventana cómo salía el sol: ya era hora de ir a la escuela. Se levantó y se preparó para irse. En el camino ella siguió rondando en su mente. Su rostro lleno de lágrimas, las palabras escritas en el libro y las heridas tan profundas que él había causado y nuevamente se maldijo.

*********

- Hola Inuyasha. - Escuchó la dulce voz de su ahora novia, Kikyo - No pude dormir por pensar en volverte a ver. – decía ella mientras lo abrazaba y le dejaba un fugaz beso en los labios.

- Y yo no pude dormir pero por Kagome – Pensaba él. – ¿Ah si? Pues debes dejar de hacer eso porque te van a salir ojeras. – Intentó que su tono pareciera normal como había sido ayer cuando por fin ella lo había aceptado. Pero las cosas habían cambiado de un día para otro.

Ya habían entrado a la escuela y a Kikyo no le paraba el pico pero, Inuyasha no le ponía mucha atención. Miraba en varias direcciones buscando a la chica que le había quitado el sueño y entonces pudo verla. Estaba fuera del salón sonriendo, se sintió por un momento aliviado de verla con su hermosa sonrisa, pero cuando vio quién provocaba esa sonrisa apretó los puños con fuerza. Koga otra vez él.

- ¡Ay! ¡Oye esa es mi mano!- Inuyasha volteó a ver a Kikyo que lo miraba molesta – ¿Qué te pasa? Apretaste mucho mi mano. ¿Te molestó algo que dije? – Inuyasha había olvidado que venía con ella y la había tomado de la mano.

- Perdón Kikyo, no fue mi intención.

- Te perdono… Pero si me das un beso. – Decía dándole una hermosa sonrisa.

Inuyasha dudó por un instante, ya no le parecía tan hermosa si la comparaba con la belleza de los pensamientos de su amiga, con las lágrimas puras que ella había derramado por él, se acerco a ella y la besó.

Kagome que hablaba distraídamente con Koga, volteó el rostro y al final del pasillo pudo ver como Inuyasha y Kikyo se besaban, sus ojos se volvieron a opacar y bajó el rostro.

- Mira… Ya decía yo que esos eran novios. - Habló Koga sin pensar en el efecto devastador que causaba en Kagome.

- Sí, me alegro por ellos – Dijo sin mirar a la pareja que ahora se acercaba a ellos.

Inuyasha no le quitaba la vista a Kagome, ya había comprobado todo, ella no los miraba ni a el ni a Kikyo. Tenía la cabeza baja y ya no sonreía. Se acercó para saludarla y fue hasta entonces que ella lo miró, se paralizó al ver esa mirada… Estaba mas opaca que la del día anterior, ya no podía ver ese brillo que hacia a sus ojos la cosa mas bella. Al ver esa imagen no pudo contener el impulsode abrazarla, la estrechó fuerte contra su pecho ante la mirada de desconcierto que le daban Kikyo y Koga.

- Inuyasha…- Murmuró Kagome débilmente, con un esfuerzo sobre humano para no llorar y abrazarlo ella también. – ¿Qué pasa?

- Nada… sólo que sabes que no me gusta verte tan triste. – Se separó de ella con pesar y la miro con dulzura. – Te quiero mucho, pequeña.

En ese instante él pudo ver como un pequeño brillo se asomaba en lo profundo de sus ojos y una pequeña sonrisa se formaba en sus delicados labios. Fue entonces que se dio cuenta que él viviría y moriría para que esa sonrisa y ese brillo no se fueran nunca.

Continuará...

bueno aqui lo dejo porfavor dejen reviews

noe leemos luego

atte

caroeome