¡Buenas! ¿Qué tal? Jaja. Bueno, empecemos a hablar un poco del cap. Hay que decir que este cap es algo más de amor (como dice el título), pero también tiene algunas partes interesantes como el encuentro de Heiji y tú. No digo más que le quito sorpresa :D. Hay que decir que (creo) este cap es el más largo que he publicado, pero viene cargadito.
Ahora las respuestas a mis reviewers.
memoriesofkagome: jaja y a mí escribir más y más xD. La toma de contacto con el FBI puede que no sea muy bueno, pero próximamente verás que valdrá la pena :). Lo de Vermouth fue un encuentro fortuito como con Shinichi. El 7 de octubre fijo que me acuerdo de ti xD.
yei-lin: jaja yo también quise decirlo siempre :D.
danitax-chan: jaja a mí también me hizo gracia mientras lo escribía xD.
Moka shijagami: yo también soñé con eso y aquí lo tienes :D.
Y ahora el cap que no tiene desperdicio ;).
Capítulo 10: Detective del corazón.
Domingo. Era por la mañana muy temprano y sonó el teléfono. Conan con cara de pocos amigos,
se levantó de su cama. En verdad lo agradecía porque con los ronquidos de Kogoro, no había quien durmiera. Cuando cogió su móvil, habló una voz que le resultaba muy familiar, quizá demasiado:
- Hey, Kudo, ¿estás despierto?
- Ahora sí. ¿Qué haces llamando tan temprano?
- Es que por la tarde estaremos allí, en Tokio.
- ¿Y avisas ahora? ¿A las 7 de la mañana de un domingo?
- Jaja -rió timidamente- es que no podía dormir y hace mucho que no sé de ti. Ponme un poco al día.
- ¿Por qué vas a venir?
- Es por un caso de una familia de Tokio. Me dijeron que el padre de la familia murió hace dos años a causa de un infarto. Los policías dijeron que fue accidental, pero los hijos opinan que es imposible. Su padre estaba muy sano y el día de antes fue al médico para un chequeo completo y éste le dijo que estaba perfectamente, que no tenía riesgo de enfermedad o de infarto. Cuando llegue te sigo contando. Todavía no me has contado cómo te va.
- Bueno, no sé si te habrás enterado. El jueves secuestraron el instituto de Ran.
- ¿¡Que lo secuestraron!? -gritó Heiji al no creerse lo que le decía Conan-.
- Sí. Se pudo solucionar rápido por cierta detective que había en clase.
- ¿Cierta detective? -empezó a pensar Heiji- Sería Sera, ¿no?
- Sera se encontraba en el lugar, pero no fue ella la que lo arrestó. Ella estaba como auxiliar, digamos.
- Oye, no me digas que...
- Sí, es una detective extranjera que empezó a ir a clase ese día.
- Esa chica es sospechosa.
- Yo no creo eso. La he conocido y sabe quién soy.
- ¿Lo sabe? -Heiji no se creía lo que le estaba contando- Entonces...
- No te preocupes. Confío en ella. Ella está también buscando pistas de la Organización. Creo que ha sabido mi identidad por mi forma de comportarme. Ella dice que es una aprendiz mía y ha estado investigando sobre mi desaparición, además del testimonio de Ran del día en el que desaparecí y su intuición, lo ha descubierto.
- ¿Con qué una aprendiz, ehh? -dijo en tono graciosillo Heiji- Y entonces... ¿Ran lo sabe?
- No, ella me ha dicho que guardaría el secreto. No sé por qué, pero algo me dice que puedo confiar plenamente en ella. Además, han pasado ciertas cosas, pero eso mejor te lo cuento esta tarde... -Conan se puso colorado cuando pensó en su declaración de amor-.
- Vale, entonces la quiero conocer.
- La vas a conocer. Quedamos con ella esta tarde para dar una vuelta por Tokio, pero creo que le va a interesar más el caso que la ciudad.
- Bueno te cuelgo que Kazuha me está molestando otra vez. Adios.
- Adios.
Colgaron el teléfono. Conan no sabía que hacer "¿Estará bien llevar a (N) al caso? Es una detective muy reconocida en su país, pero la ley aquí es diferente. Yo creo que le vendrá bien.", pensaba Conan. Eran las 8:30 de la mañana, hora de levantarse. Ran se dispuso a hacer el desayuno y Conan dio la noticia.
- Hermana Ran, Tío Kogoro… esta tarde va a venir Heiji.
- Vaya, entonces no podremos quedar con (N). -se deprimió Ran-.
- Hermana Ran, ¡que venga con nosotros! Cuantos más seamos, mejor. Heiji va a venir por un caso y ella nos puede ayudar.
- Como ella es detective, a lo mejor le interesa -terminó convencido Kogoro-.
ooooo
(N) estaba en casa de Jodie. Su familia estadounidense le había proporcionado información sobre la dirección de la casa de Jodie, una de las encargadas del FBI con la misma misión que ella. Tocó al timbre y una mujer rubia de ojos claros y gafas se acercó a abrir la puerta.
- Oh, tú debes de ser (N) -dijo Jodie con acento inglés-.
- Sí, creo que ya debes de saber el por qué estoy aquí.
- Oh, yes. Andrew me ha informado de todo. Pasa.
- Gracias.
La casa parecía más grande por fuera que por dentro, pero era muy cómoda para que viviera una persona.
- Siéntate, por favor. -ahora Jodie hablaba japonés normal, sin acento-.
- Gracias.
- Entonces, tú eres la que ha visto a algunos de la Organización en tu país, ¿verdad?
- Así es, vi a dos hombres haciendo una especie de intercambio con un informático de mi barrio. Él le estaba dando gran cantidad de dinero, unos 10 millones de (la moneda de tu país) y un disco que decían que contenía un programa informático con datos de la Organización.
- ¿Te vieron?
- Por suerte, no. Conocía muy bien el lugar del intercambio y sabía dónde esconderme para que no me vieran. Creo que tuve mucha suerte.
- Ok, entonces a partir de hoy pertenecerás a la misión del FBI, como nos dijo Andrew. Él nos ha dicho que eres una chica muy perspicaz.
- Ellos me enseñaron a descubrir esa faceta mía de detective. Además de que me ha permitido descubrir cosas de mí que yo no sabía y me he convertido en una de las detective más reconocidas de mi país.
- Entonces, trato hecho ¿no?
- Trato hecho.
Me despedí de Jodie y le dejé mi número de teléfono y mi dirección por si me tenían que localizar por cualquier cosa. Eran las 11:30h de la mañana. Había quedado con Ran y Conan a las 3 de la tarde y todavía tenía que ir a terminar de prestar declaración a comisaría.
ooooo
Eran las 2 y media de la tarde y por la puerta de la agencia apareció Heiji Hattori con Kazuha Toyama. Asustaron a Kogoro por la forma tan repentina con la que habían entrado. Se disculparon y Heiji se fue a dar un paseo para hablar con Conan.
- Chicas, necesitamos salir un momento. Ahora, volvemos -dijeron al unísono Heiji y Conan-.
- No tardéis. -contestó Ran-.
Heiji y Conan abandonaron la agencia y se fueron a dar un paseo. Necesitaba saber más sobre esa chica detective.
- Kudo, me dijiste que había pasado ciertas cosas con esa chica. ¿Qué clase de cosas? -Heiji se agachó hasta ponerse a su altura y sonrió maléficamente-.
- Es que… verás… -empezó a dudar Conan sobre si contárselo o no- ella se me declaró. -Conan se puso rojo como un tomate-.
- ¿¡Qué se te declaró!? -Heiji se quedó boquiabierto. La gente de alrededor los empezó a mirar- ¿Y qué le contestaste? -preguntó Heiji susurrándole al oído-
- Me quedé pensativo, no sabía lo que decir, la verdad es que no estaba mal. -respondió con voz baja Conan- Me dijo que no me preocupara por ella, que ya sabía de mi relación con Ran y que no se iba a entrometer porque nos conocemos de hace 17 años y a ella sólo la conocía de hace 2 días y que no sería justo. Además me dijo que ella era muy fuerte mentalmente y que Ran me iba a necesitar más que (N). Me dijo que la protegiera. -Conan agachó la cabeza- Me hizo prometer de que pase lo que pase estuviera a su lado, aunque su amor no fuera correspondido.
- Esa chica, por lo que oigo, tiene potencial. -Heiji se llevó sus brazos a la cabeza-.
- Hattori… no sé que hacer. -confesó Conan- Esa chica transmitía algo como lo hace Ran y con ella me sería más fácil estar a su lado. Con Ran, cuando le diga la verdad, puede que me odie y no quiera saber nada más de mí -Conan volvió a agachar la cabeza-.
- Kudo... -dijo para sí Heiji-.
De repente, una chica venía a lo lejos. Era (N).
- Hola, Kudo.
- (N)… -susurró Conan-.
- No me digas que todavía estás así. Veo que tu punto débil son las mujeres. -dijo (N) guiñando un ojo-.
- ¿Tú quién eres? -Heiji se quedó asombrado por la belleza de la chica. Era realmente guapa y sabía la verdad de Kudo-.
- Veo que tú debes de ser Heiji Hattori. -(N) se dirigió a Heiji- Me llamo (N) y como Kudo te habrá contado soy detective.
Heiji se quedó impresionado. Ahora entendía a Kudo, esa chica transmitía algo fuerte, pero no sabía el qué.
- Venid a mi casa. Todavía queda media hora para la hora que acordamos quedar. -dijo (N)- Además, veo que Kudo está inseguro de sí mismo.
(N) acompañó a Conan y a Heiji hacia su casa. (N) entendía perfectamente como se sentía Kudo y se sentía culpable de haberse declarado.
- Kudo, dime lo que te pasa. -le obligó (N)-.
- Es el miedo. -suspiró Conan- Tengo miedo de que a la hora de contarle la verdad a Ran, ella me odie y no quiera saber nada de mí y tú te vayas de mi lado.
(N) sabía por dónde iban los tiros y para calmarlo se propuso a darle un abrazo. Heiji estaba espectante ante todo lo que estaba sucediendo y sólo se limitaba a mirar.
- Si quieres te digo mi deducción con mi Sexto Sentido.
A Heiji le extrañó mucho esa expresión. "¿Sexto Sentido? ¿Qué diablos es eso?", se preguntó y siguió escuchando lo que decía (N).
- Vale. -asintió Conan-.
- Ayer, cuando volví, me puse a pensar en la actitud que Ran tenía cuando estábamos todos. Yo sé que, sin duda, te está esperando a que abras la puerta de la agencia y le digas ya estoy de vuelta y no me voy a ir. Cuando puedas, en la situación adecuada, le confiesas tus sentimientos y no te preocupes pensando si serás correspondido o no, porque seguro que sí lo serás. Todo esto tendrá que ser, a ser posible, después de derrotar a la Organización y, claro, para ser novios le tendrás que contar toda la verdad. Tendrá que ser a solas para que no se vea influenciada por el entorno. No sé si le sentará bien o mal porque no he estado todo este tiempo a tu lado, pero que sepas que yo siempre estaré ahí para ayudarte en todo lo que necesites. Yo y Hattori. Ahora quiero que te dejes de comer la cabeza porque no vale la pena ahora. No vas a conseguir nada con eso.
Heiji y Conan se quedaron estupefactos. Lo decía como si hubiera pasado por la misma situación muchas veces y eso reconfortaba a Conan. Ahora estaba más seguro de sí mismo gracias a las palabras de (N). Le debía mucho a ella por solucionar todas sus dudas y se encontraba mejor que antes, incluso. Heiji se quedó boquiabierto, sin duda era una gran detective que tenía muchos conocimientos sobre temas que ellos no tenían ni idea. Desde luego, también era detective del corazón.
Y, bueno, ¿qué os ha parecido? En el próximo cap es el caso que les trae Heiji y, os aseguro que está muy interesante. He de decir que me llevó una semana prepararlo buscando información y el 99% de lo que se dice en el caso, como el truco, es verdad. Aunque he tenido que inventar algunas partes para que fuera algo más inmediato de resolver y que diera alguna explicación. Cuando lo cuelgue, digo lo que es verdad y lo que no, ¿ok? En el próximo cap...
Capítulo 11: Un caso verde.
