Hola, estoy muy agradecida con los comentarios constantes, de verdad :D y lo siento, sé que están cada vez en lugar de más largos más cortos... pero el Once sí será más largo que los anteriores, incluyendo este, por supuesto, enserio...
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Despertó con ánimos, haberse encontrado con su prima era maravilloso, ahora podrían estar siempre en contacto y además tenía un plan, por medio de ella podría conocer al hermano de Inuyasha y tal vez ambas lograran una buena relación entre ambos hombres.
Ya iba saliendo al centro comercial, había quedado ir allí para encontrarse con su amiga Sango.
Mientras iba en el taxi marcó el número de Inuyasha- ¿bueno, Inuyasha?
-sí, ¿qué sucede?
-¿puedes hablar ahora?- preguntó preocupada por la seca respuesta del chico.
-estoy en la oficina, pero supongo que sí puedo.
-entonces seré breve, voy al centro comercial ahora, Sango me espera allí, si quieres puedo apartar la tarde para ti.
-no te preocupes, esta tarde tengo algunas cosas qué hacer.
-oh, de acuerdo, entonces quedaré con Sango, tal vez ella sí tenga planes, adiós.
Luego de cortar el teléfono suspiró, le molestaba que él tuviera asuntos los cuales no compartiera con ella, se sentía insegura respecto a eso.
En una heladería una chica alta, de cuerpo voluptuoso y cabello negro corto reía mientras un hombre besaba su mejilla.
-quiero que me compres un nuevo celular, el mío se estropeó- chilló ella.
-lo que pidas, my lady- concedió él tomando sus manos- todo lo que quieras.
Estos eran observados por una irritada castaña, la cual estaba sentada en la mesa de atrás.
-me tengo que ir, Miroku, nos vemos más tarde, pasa por mi apartamento- le guiñó el ojo mientras se alejaba contoneando las caderas.
-allí estaré, pequeña, allí estaré- respondió con la vista perdida en el vaivén de las caderas femeninas.
Ya no pudo más con la escena y resopló poniendo los ojos en blanco, estaba hastiada de esos chicos.
Entonces la atención del hombre se puso en ella, al mirarla sus ojos se agrandaron y caminó galantemente hasta donde estaba ella.
-¿por qué estás tan sola, bella damita?- le preguntó tan cerca que Sango sintió su escurridizo aliento perderse en su espalda.
Se dio la vuelta para encontrarse con esos ojos azules intensos- no es su problema.
-oh, Dios- pestañeó varias veces- bendita sea la cuna donde dormiste- sonrió- ¿me permites hacerte compañía? ¿Quieres algún helado?- preguntó tomando asiento.
-no, espero a alguien y no se preocupe, ya he pedido uno- respondió secamente.
-no me diga que espera a su novio, señorita- fingió desilusión.
-sí, justamente a él espero, así que por favor- hizo ademán hacia la silla que él ocupaba.
-entiendo- respondió cabizbajo- una perla tan preciosa no podría estar sin dueño.
La chica apretó los puños, quería gritarle que ella no tenía dueño y que nunca le podría gustar alguien tan descarado y machista, pero en cambio apartó la mirada con desagrado esperando a que llegara esa persona.
-me iré entonces, de todas formas, cualquier cosa que necesites no dudes en llamarme, a cualquier hora- remarcó, extendiendo su tarjeta de presentación.
La mujer la tomó para que él se marchara rápido y luego suspiró frustrada.
-¡¿Sango?!
Escuchó el chillido de esa persona tan conocida para ella y enseguida olvidó todo-¡Aome!- corrió hacia ella.
Las chicas se abrazaron y luego se contemplaron- estás lindísima- dijeron al unísono y luego rieron juntas.
-¿cómo has estado?- preguntó la castaña mientras se dirigían a la mesa en donde segundos antes había estado sentada.
-muy bien, Sango, ¿cómo has estado tú?- tomó asiento.
-bien- respondió- ¿todo bien con Inuyasha?
-de maravilla, por cierto Sango, quise llamarte para decirte, pero preferí esperar tu regreso de China para contarte… ¡me caso con Inuyasha!
-¡no puede ser!- chilló- ¿de verdad?
-sí- respondió con ilusión la azabache y extendió la mano para mostrar su anillo- me lo regaló él.
-está hermosísimo- halagó- amiga me alegra que estés tan feliz- dijo sinceramente.
-sí, pero basta de hablar sobre mí, lo siento- sonrió- me emocioné, quería preguntar ¿por qué estás así? Pareces algo triste.
-no pasa nada, Aome.
-por favor, Sango, ¿qué es eso de "bien"?- repitió cósmicamente.
-es que estoy bien.
-¿solo bien?- arqueó una ceja- vamos, Sango, creí que al verte no dejarías de hablar sobre tu viaje a China y tu relación con Naraku.
-¿qué te puedo decir Aome? El viaje fue bueno.
-¿ves? Nuevamente con una respuesta seca, ¿cómo estuvo? ¿A dónde fuiste?
-fueron varios lugares, me enteré que fuiste a Inglaterra- dijo sonriendo- ¿cómo estuvo?
-¿por qué evitas hablar sobre ti?- se acercó más- ¿pasó algo con Naraku?
-lo dejamos- dijo suspirando- oh bueno, él me dejó.
Aome arqueó las cejas-¿cómo se atreve?
-no lo sé, fue muy inesperado- dijo sinceramente- me llamó cuando me encontraba en China y me lo dijo- se encogió de hombros- ahora que lo busqué para hablarlo mejor me encontré con una chica de cabello azabache, ondulado, cuerpo esbelto y mirada fría, se llama Kagura.
-¿por teléfono?- remarcó indignada- y por una mujer- se masajeó las sienes- no lo puedo creer, Sango- le tomó las manos- es un cerdo.
-lo sé- sonrió- pero estoy bien, no tenía muchas ilusiones con él- se encogió de hombros nuevamente- además con la expansión de sus empresas Extensiones no iba a tener tiempo para nosotros, era lo mejor- apretó las manos de su amiga- pero dime los detalles de tu boda, Aome.
-bueno- ya no estaba tan animada- lo decidimos como algo normal al principio, sin anillo, fue improvisado- rio-pero luego él preparó una cena lujosa, era espléndida, Inuyasha llevaba traje y yo un vestido, todo estaba planeado por él, entonces me dio el anillo- comentó- también fui a ver a sus padres ayer y me encontré con Kikyo.
-ah… Kikyo- repitió- ¿y entonces?
Sango y Kikyo nunca se habían llevado bien, de hecho se tenían cierto recelo y Aome nunca supo por qué.
-bueno, ella está hermosa, se casó con el hermano mayor de Inuyasha del cual Inuyasha no quiere hablarme- suspiró.
-¿por qué no quiere?
-bueno, es que no son hermanos de verdad, son de distintas madres- dijo bajando la voz- tal vez se sienta incómodo con él, no lo sé, el caso es que como nos casamos debo conocer a toda su familia, incluyendo a su hermano.
-¿y cuando se casan?- preguntó.
-no lo sé- se recostó a la silla- estamos planeándolo apenas, no tenemos fecha aún.
-¿en dónde vivirán?
-estamos buscando un lugar, él me dijo que dijera en dónde deseo vivir y él me lo concederá- dijo con ilusión.
-¿cómo se mantendrán?- cruzó los brazos sobre su pecho- no puede vivir toda su vida costeándose del dinero de su padre.
-ya lo sé- hizo un mohín- comenzó a trabajar en las empresas familiares, él va enserio.
-me alegra mucho, Aome- sonrió.
-Sango, lo siento por tu ruptura con Naraku- entornó los ojos- ya vendrá alguien más, alguien mejor.
-no quiero saber nada más sobre hombres- sentenció- son todos unos machistas y descarados- dijo con repulsión al recordar al chico de hace unos momentos- sin ofender a Inuyasha- aclaró.
-no te preocupes, sé que Inuyasha es diferente.
Sango la miró preocupada- no quiero desanimarte, Aome, pero…
-¿sí?
-no, no es nada- sonrió- no tendremos la misma suerte, no seré negativa con tu relación, ustedes se aman después de todo ¿no?
-por supuesto que sí.
Continuará…
N.A. amo a Miroku, de verdad... es tan descarado JAJA XD mañana trataré de actualizar en la mañana, será un cap largo, de verdad, para reivindicar mis pecados :'( espero que los demás luego de ese sean también largos, trataré con todas mis fuerzas :V hasta mañana
