LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A LA NUESTRA AMADA Y QUERIDA S. MEYER, LA TRAMA ES DE MI COMPLETA AUTORIDAD.
DEJAR DE AMARTE PERO IMPOSIBLE OLVIDARTE.
CAPITULO 9: SERAS SOLO MIA, ¿FUE UNA NOCHE MAGICA?
POV BELLA.
-Edward... por favor no..no pares-le dije, ya estaba exitada y queria que el fuera el primero en mi vida.
-Seras solo mia Bella, despues de esto, solo mia-respondió el.
Le quite la camisa y el desabrocho mi sosten, caminamos a la cama y el me deposito en ella. Comenzo a besar mis pechos, jugueteaba con uno de mis pezones y el otro lo chupaba, me sentia en el cielo, nunca habia hecho esto con nadie y con Edward sentia que esta seria una noche magica.
-Bella eres deliciosa, ¿lo sabias no?-dijo el.
-Ajam...-fue lo unico que respondi, no encontraba mi voz.
El se desabrocho el pantalon y se lo quito, quedamos el en boxer y yo con mis pantaletas (N/A pantaletas se conocen tambien como bragas o culotes. [que asi se llaman donde vivo yo]) el comenzo a frotarse, pero la poca tela que nos separaba nos molestaba, Edward me quito mis pantaletas y yo a el sus boxer, era muy grande no lo voy a negar me dio un poco de miedo, pero el miedo se me me fue al sentir sus labios sobre mis hombros y cuello.
-¡Edward! deja de hacer eso y ¡entra en mi ya!-le grite, no se de donde saque mi voz pero lo hize.
-Lo que mi lady diga-respondio el.
Se posiciono en mi entrada y de una sola estocada entro en mi, me dolio horrores, Edward parecio notar mi dolor porque se quedo muy quieto, yo intentaba acostumbrarme al nuevo intruso, pero no podia, ni si quiera mover un dedo, el siempre estubo muy quieto hasta que yo comenze a mover mis caderas.
Y de mi primera vez con Edward ah pasado una semana, el se ah alejado de mi y pasa mucho tiempo con Tanya, fue un error haberme entregado a el lo se, pero en ese momento no estaba pensando con claridad el deseo y exitacion me tenian sin cordura, por otro lado esta Ian que me esta cortejando si asi se puede decir, los tramites para la asociacion se han retrasado un poco, pero aun asi el sigue aqui, a mi lado a sido mi pañuelo de lagrimas, cada vez que veo a Edward apretar a Tanya contra el o besarla recuerdo mi primera vez, la vez que me hizo mujer, y no puedo evitar que las lagrimas fluyan de mis ojos...
Eh aceptado intentarlo con Ian el es muy atento y cariñoso conmigo, pero hay otra situacion que me preocupa y me eh enterado de algo que no pense que sucederia, estoy embarazada, Edward no se cuido la primera y unica noche que pasamos juntos, Ian sabe de mi embarazo y aun asi sigue conmigo, no me ah abandonado y eso dice mucho de el. Es muy lindo, me ah acompañado a mi primer cita con el ginecologo para ver a mi bebe, ya tengo dos meses de concepcion y aun no eh hablado con Edward.
DOS SEMANAS DESPUES.
Hiba decidida a hablar con Edward, solo para que supiera que seria padre, Ian me apoyo en la decision, el me dijo que si Edward rechazaba a mi pequeño bebe el se haria cargo de el, me lo dijo antes de salir de casa, pero tambien me dijo que si el me pedia matrimonio yo aceptara, porque mi hijo tiene derecho a estar con su padre.
Lo vi en el estacionamiento solo, era mi oportunidad para hablar con el.
-Edward-dije acercandome a el.
-Isabella-respondio el.
-Necesitamos hablar de algo importante-estaba muy nerviosa y las manos me sudaban.
-Si, necesitamos hablar- espeto el.
-Bien, ¿comienzo yo o tu?-pregunte con los nervios en un hilo.
-Yo, Isabella quiero que te alejes de mi, voy a casarme con Tanya y a tener un bebe con ella, asique alejate de nuestras vidas-me dijo el, no podia ser cierto, el no podia desentenderce asi de facil de mi, yo tambien espero un bebe de el.
-Edward... yo.. yo-pero no me dejo seguir articulado palabra.
-¡No!, ¡Isabella no hables quiero que me dejes en paz y te alejes de Tanya y de mi!-me grito.
-No, tu tienes que saber... yo es... estoy embarazada-dije sacando el aire que tenia acomulado en mis pulmones.
-¡No mientas Isabella!, ¡no puedes mentir con algo asi! maldita sea largate de mi vida y de la de Tanya, ¡dejanos en paz!-me grito furioso.
-¡No te estoy mintiendo!, es la verdad-grite tambien en respuesta.
-Isabella no mientas, porque juro que te arrepentiras, largate, tu solo fuiste una diversion, una mas de varias en mi cama, ¿acaso fuiste tan ingenua y te creiste lo que te dije cuando me acoste contigo?, solo queria un revolcon nada mas, ¡la mujer para mi es Tanya no tu!-dijo el, yo me encontraba petrificada en mi lugar, no podia dar credito a lo que mis oidos escuchaban no podia ser el me engaño.
Me sentia mal, la cabeza me daba vueltas, el me tenia agarrada y me sacudia, deje de sentirlo cuando ya no senti sus manos en mis brazos y senti mis rodillas tocar el piso, despues de eso no recuerdo nada.
Desperte horas despues en un hospital, con Edward a mi lado, el me sostenia las manos, quite sus manos de las mias y el levanto la mirada, se levanto y comenzo a decirme.
-Bella, ¿como estas?-me examinaba de arriba a abajo-dime por favor, los medicos no han querido decirme nada, al unico que han informado es a San Roman porque el dice ser tu prometido.
Estaba por negar lo que Ian ah dicho, pero sus palabras me golpearon en la cabeza."fuiste una diversion", "una mas de varias en mi cama", "acaso fuiste tan ingenua y te creiste lo que te dije cuando me acoste contigo", "solo queria un revolcon nada mas", "la mujer para mi es Tanya no tu" y cai en la cuenta de que el solo me utilizo, no negue lo que Ian habia dicho, despues de todo eramos novios.
-Te voy a pedir que te largues y vallas con tu futura esposa y me dejes sola, para que mi prometido pueda entrar a verme- espete, muy tranquila.
-Isabella, ¡dime que no es sierto lo que haz dicho! y solo lo hiciste para que no te dejara dimelo-pidio el.
Ya no lo queria ni en mi vida, ni en la de mi pequeño, asique lo mejor era decirle que si era mentira.
-Edward largate y dejame en paz, ¡no estoy embarazada asique largate!-grite con lagrimas en mis ojos por tener que negar mi embarazo por sus malditos juegos.
El salio pero antes de eso deposito un beso en mi cabeza. ¿ De que servia eso ahora? ¿Para que lo hacia? ¿Porque me besaba en la cabeza?
POV EDWARD.
-Edward... por favor no..no pares-me decia ella jadeando.
-Seras solo mia Bella, despues de esto-dije.
Le quite la poca ropa que tenia y la hice mia, era lo mejor, era virgen y me entrego ese gran regalo a mi, ¿esa noche para mi fue magica? ¡no!, no estaba loco, solo la quieria para acostarme con ella, no para enamorarme, pero termine haciendolo, paso una semana completa en la cual no me acerque a ella, tenia que sacarmela de la cabeza y decidi hacerlo, tenia que acostarme con Tanya sea como sea, era mi solucion mas rápida, acostandome con Tanya olvidaria sus caricias, sus besos y sus gemidos, lo estrecha que era, la tenia que olvidar, cada noche soñaba con la esa magica noche que le hice el... que tube sexo con ella...
El fin de semana llego y yo me acoste con Tanya, estaba demaciado borracho y no use proteccion, lo hicimos en la fiesta que dio Jessica otra de las zorras con las que me habia acostado, al mes de eso, Tanya me informa que estaba embarazada, eh decidido que nos tenemos que casar, eh tratado en lo posible de no acercarme, ni cruzarme con Isabella, no podria mirarla a la cara, ya que me enamore como un estupido de ella, de su dulzura y su amor, pero primero estaba mi deber como padre.
DOS MESES Y MEDIO DESPUES.
Eh visto a Isabella con San Roman en el mismo hospital al que acompañe a Tanya para ver a nuestro bebe, ya tiene 1 mes y 3 semanas de embarazo, me eh preguntado que hacia ella aqui, a lo mejor se ah sentido mal, pero salio de un consultorio de Ginecologo a esos lugares solo se van a tratar embarazos, bueno y tambien a hacerse una revision.
Estaba decidido a decirle a Isabella que me casaria con Tanya, no sabia porque lo tenia que hacer, pero lo haria ella sabria de mi casamiento y de mi paternidad por mis labios, no por los chismes, estaba en el estacionamiento esperandola, todos los alumnos estaban en clases y ella, salia temprano el dia de hoy, tenia un permiso especial y era ahora o nunca, nadie escucharia nuestra conversacion.
-Edward-me llamo ella.
-Isabella-respondi.
-Necesitamos hablar de algo importante-estaba nerviosa podia notarlo.
-Si, necesitamos hablar- espete.
-Bien, ¿comienzo yo o tu?-pregunto.
-Yo, Isabella quiero que te alejes de mi, voy a casarme con Tanya y a tener un bebe con ella, asique alejate de nuestras vidas-le dije no podia decir nada mas.
-Edward... yo.. yo-pero no la deje seguir articulado palabra, ella me saldria con el maldito reclamo de que le quite su virginidad.
-No, Isabella no hables ¡quiero que me dejes en paz y te alejes de Tanya y de mi!-le grite.
-No, tu tienes que saber... yo es... estoy embarazada-dijó sacando el aire que tenia acomulado era mentira ¡si!, ella queria retenerme.
-¡No mientas Isabella!, no puedes mentir con algo asi maldita sea largate de mi vida y de la de Tanya, ¡dejanos en paz!-le grite furioso.
-¡No te estoy mintiendo es la verdad!-grito tambien en respuesta.
-¡Isabella no mientas!, porque juro que te arrepentiras, largate, tu solo fuiste una diversion, una mas de varias en mi cama, acaso fuiste tan ingenua y te creiste lo que te dije cuando me acoste contigo, solo queria un revolcon nada mas, ¡la mujer para mi es Tanya no tu!-dije, aunque fuera mentira, tenia que mentirle era necesaria la mentira.
La agarre de los brazos para que me dijiera que era mentira lo que decia, no podia tener un bebe con ella tambien, no podia, la sacudia para que reaccionara pero no lo hacia, ella se desmayo y se cayo de mi agarre, cayo al piso inconciente.
Lo primero que hice fue llamar a una ambulancia, y luego muy a mi pesar llame a su casa, para informarle a su nana, ella me dijo que apenas llegara el niño Ian el vendria para aca.
Luego de 30 min. de espera San Roman llego, pidio hablar con el medico que atendio a Isabella, el dijo que era su prometido y el maldito medico se lo llevo a su consultorio para informarlo, y a mi no me quiso dar informes sobre su estado, maldito medico.
Me quede en el cuarto de Isabella, ella desperto, tenia sus manos entre las mias, pero de pronto ella las quito bruscamente levante la mirada y le dije.
-Bella, ¿como estas?-la examinaba de arriba a abajo-dime por favor, los medicos no han querido decirme nada, al unico que han informado es a San Roman porque el dice ser tu prometido.
Ella parecio meditarlo por un momento y luego dijo.
-Te voy a pedir que te largues y vallas con tu futura esposa y me dejes sola, para que mi prometido pueda entrar a verme- dijo firme y fria.
Tenia que preguntarle si era cierto lo que habia dicho del supuesto embarazo, ¿si lo estaba que haria?, tenia a dos mujeres embarazadas esperando a mis hijos en cada vientre de ellas crecia un niño mio.
-Isabella, dime que no es sierto lo que haz dicho y solo lo hiciste para que no te dejara dimelo-pedi ansioso por la respuesta.
-Edward largate y dejame en paz, ¡no estoy embarazada asique largate!-grito con lagrimas en sus ojos.
Sali del cuarto, asombrado por su reaccion y sus gritos, afuera estaba San Roman y apenas me vio, se acerco y me dijo.
-Cullen, no te quiero cerca de mi futura esposa, me la llevare lejos de ti, no te ah bastado con burlarte de ella, que la has hecho venir a parar al hospital tambien, ¿quieres matarla?- me escupia el las palabras y me sujetaba de la camisa.
-¡Sueltame! y no te preocupes, esa chiquilla que por cierto es una delicia en la cama ya no me interesa, si a ti te gustan las sobras y zorras pues ve y consuelala porque esta muy mal-espete con una sonrisa de burla.
-¡Largate! y ¡Isabella no es nada de lo que has dicho!, es lo mas puro y bueno que hay en la tierra-dijo el.
-Dime San Roman, tu que eres tan... como te puedo decir, tan antiguo no, tan puritano si, puritano como aceptas que tu futura esposa no sea virgen, por que Isabella ¡no es virgen!.-dije refregandole en la cara que esa mujer habia sido mia antes que de el.
-No sera virgen, pero es pura en amor, en bondad, es sincera y es una mujer maravillosa con la que quiero formar mi familia y que sea la madre de mis hijos y ¡si no es virgen es por tu culpa!-me decia tomandome de la camisa y levantandome en el aire.
El maldito me saco del hospital y me golpeo, me dejo en el piso mal herido y se largo, la maldita zorra consiguo que ese imbesil me golpeara, porque ella era una zorra.
Juro que me vengare de el y de Isabella...
Hola chicas... ¡Volvi! despues de una semana totalmente agotadora para mi... Se que deben querer matarme y las comprendo. Desapareci una semana completa.
Y wOw ¿se esperaban esto? ¿Bella embarazada de Edward?. Que idiota es Edward, solo la queria para acostarse con ella, pero luego de eso el muy tonto se enamoro de Bella, y ahora la perdio. ¿Ian sabra querer a Bella como se lo merece?.
Les cuento con respecto a mi problema personal, no eh logrado acomodar mis tiempos, asique actualizare todos los Viernes. Espero que comprendan y que disfruten el capitulo...
PD:Si tienen alguna duda haganmela saber con un MP (mensaje privado)aqui...
¡Saludos!
Atte:Barbe. *-*
