Los personajes no me pertenecen son de J.K Rowling y Rick Riordan.

Summary: Él siempre supo que pertenecía a dos mundos muy diferentes, que no interactúan entre ellos. Hijo de tres hombres. Con dos profecías sobre su cabeza y seres poderosos que lo quieren muerto. Deberá de dividir su tiempo para poder proteger a sus amigos y las personas que ama.

Hechizos Accio

Palabras griegas ¡Maya!

Idioma "Hola"

Recuerdos [Hola]


Capítulo 10 Citas

Pov Hadrien

Los dias pasaron más rápido de lo esperado, en ese tiempo me la he pasado leyendo, entrenando y yendo donde los Malfoy, las pequeñas se diviertan con Ada, por mi parte me la paso hablando con Draco, jugamos e intercambiamos anécdotas de nuestras vidas. Hoy tengo pensado pedirle una cita y llevarlo al mundo net magii de Londres, no conozco el país, pero ya estuve una vez con la abuela y tia Bella, no fue dificil. Me gusta y si todo sale como planeo, tendré un hermoso novio, ya tengo edad para eso, así que mis padres no pueden decirme nada.

No me importa si otros consideran que soy demasiado joven, es mi vida y solo me importa la opinion de mi familia y por supuesto, la de Draco.

— ¿Estás listo? Tenemos que irnos antes de que nuestros padres se den cuenta—dije apurándolo, le preste ropa net magii, debido a esto, no ha dejado de verse en el espejo. Ha pasado una hora desde que llegue a la mansion Malfoy y le pedi una cita, se sonrojo de forma adorable.

— ¿Dónde me llevaras? —pregunto ilusionado, mientras se ajustaba la chaqueta.

—Al cine y despues a comer pizza, te encantara—dije tomando su mano y guiándolo hacia la chimenea. Prefiero ir a un lugar conocido.

— ¿Qué digo? —pregunto tomando polvos flu.

—Iremos al caldero chorreante, de ahí saldremos al mundo net magii—asintió, grito fuerte y claramente caldero chorreante. Al cruzar lo miré esperándome, lo guie hacia el lado net magii. Al voltear, no me sorprendió ver temor y cautela en su mirada.

—Tranquilo, yo te cuidare—le dije mientras detenía un taxi.

—Disculpe, ¿Podría llevarnos al Cine Odeon West End? —pregunte al hombre que esperaba que le dijéramos la dirección. Busque información por internet, ya que fue tia Bella quien escogio el cine al que fuimos y olvide preguntarle, las ventajas de poseer aparatos net magii modificados, por eso amo mi celular y le comprare uno a Draco para que nos mantengamos en contacto.

—Por supuesto joven—en el trayecto, Draco miro fascinado por la ventana. Es la primera vez que viene al mundo Net magii.

—Es increíble—susurro por lo bajo, para que el conductor no lo escuchara, no quiere verse ignorante. Cuando llegamos pague y lo guie para que viéramos la cartelera, le dije el nombre de las películas que están en exhibición hoy. Nos decidimos por una de terror llamada The Others.

Compramos dulces, bebidas y palomitas, al sentarnos en nuestros respectivos lugares, sonreí ante su mirada expectante.

—El cine es una de las cosas que los net magii crearon y que disfruto, los magos tenemos cosas maravillosas, pero ellos no se quedan atrás—le dije una vez nos acomodamos.

—Todo lo que he visto es increíble, padre dice que los muggles son inferiores a nosotros y que no debemos mezclarnos—dijo Draco mirándome serio.

—La abuela y tía Bella tambien lo dicen, pero como les dije una vez, puede que los net magii sean inferiores en ciertos aspectos, pero no tiene nada de malo utilizar los artefactos que crean, además es bueno estar al tanto, así podemos crear nuevos hechizos que anulen sus tecnologías, pienso que, si nos quedamos ignorante de lo que pasa, puede que si algún día nos enfrentamos a ellos, perderemos, mas por ignorancia que por otra cosa—me gusta ese dicho net magii "Mantén cerca a tus amigos, pero aún más cerca a tus enemigos" los net magii pueden ser inferiores en lo que respecta a poder, pero ellos se valen de su inteligencia para crear cosas que los ayuda a compensar dicha debilidad.

—Viéndole desde esa perspectiva, tienes razón— despues de disfrutar de la película, en la que Draco se asustó mas de una vez por la anciana, lo lleve a comer pizza, creo que tía Cissy se enojara, cuando se dé cuenta que su hijo se volvió adicto a esta.

—Vamos dragón, ya es tarde, tenemos que regresar—pasamos por el centro comercial para comprar ropa, ya que Draco quiere tener su propio guardarropa net magii, para cuando salgamos de nuevo, el celular y a una dulcería, Draco quiso probar los dulces net magii. Al regresar a la mansión, nuestros padres nos miraban molestos.

— ¿Dónde estaban? Hadrien sé que te dejamos salir en Rusia con tus amigos, pero estamos en Inglaterra y es peligroso, no conoce los lugares y puedes perderte, de paso pudiste provocar que Draco saliera herido—hice un mohín disgustado, no soporto estar encerrado, además que chiste tiene venir a otro país si no lo conoceré.

—Lo siento—susurre con voz lastimera y mirándolo con ojos de cachorro, mis padres solo asintieron.

— ¿Y tú no tienes que decir nada? —pregunto tío Lucius.

— ¿Perdón? —dijo Draco, aunque parecía más una pregunta que disculpa.

—En verdad lo sentimos Lucius, Hadrien está acostumbrado a salir con sus amigos, solo que no pensamos, que fuera tan insensato para hacerlo en un país que no conoce—dijo mi padre serio.

—Vayan a sus habitaciones—dijo tía Narcissa, lo más seria que pudo, aunque por su mirada, encuentra divertida la situación. Pronto sera mi cumpleaños y luego regresaremos a Rusia, las clases comienzan el 25 de agosto y aun debemos comprar los útiles. Les di todas sus compras, pero el celular debo adaptarlo para que funcione en entornos mágicos.

Pov Dumbledore

Me encuentro en la casa de los Weasley, estan todos los miembros de la orden. Fuimos invitados a la fiesta de cumpleaños de Harry Potter, no puedo creer que nunca me haya dado cuenta que todo fue una treta. Pero sus ojos eran tan parecidos a los de Lily, que nunca pensé que fuera de otra forma, el tono gris pense que era por parte de la familia de James, su madre tenia ojos grises.

—No puedo creer el descaro de esos dos, invitarnos como si nada hubiera pasado, nunca nos dijeron nada. Ahora comprendo muchas cosas, debieron decir algo.

Aunque nunca estuve de acuerdo con la idea, de separar al pequeño de sus padres, pero hice lo que me pediste Albus. Todos conocemos a James y Sirius, son buenos hombres, lo que me preocupa, es el resto de la familia—dijo Molly enojada y preocupada.

—Lo mejor sera que vayamos, ese niño creció con los Black, comprendo que sea hijo de Sirius, pero todos conocemos a esa familia, es muy oscura—dijo Arthur igual de preocupado.

—Arthur tiene razón, quiero que todos asistan, pienso hablar con ellos de lo sucedido y decirles que deben de meter Harry en Hogwarts, es lo mejor para ese niño, por su bien—dije serio.

—Tiene toda la razón y si es como sus padres, quedara en Gryffindor, espero y Merlín nos ayude, elimine toda la influencia que esa familia tiene. Aun no supero que dos de mis hijos quedaran en Slytherin, aunque debí suponerlo, con el carácter de los gemelos. Al menos Ron quedo en Gryffindor y estoy segura que mi Ginny no me defraudara—por más que intente, no logre convencer a la antigua ministra que me dijera donde se fueron, cuando descubrí que no estaban en el país, mande a varios miembros de la orden a buscarlos, pero los Black y Potter tienen propiedades en todo el mundo y pronto tuvimos que parar la búsqueda infructuosa, que no estaba ayudándonos en nada.

Lupin fue otra sorpresa, cuando me enteré que no se fue con ellos, empezamos a vigilarlo, con la esperanza que nos llevara a su ubicación, pero nunca lo hizo y termino uniéndose a una manada de lobos que están en un pequeño pueblo, en lo más profundo del bosque.

—Lo peor es que Lupin se salió de la orden y ni siquiera están en contacto, algo sorprendente si tomamos en cuenta, que es el padrino del chico—gruño Alastor Moody.

—Es raro que no tengan contacto alguno, recuerdo lo muy apegado que era al niño, cuando era bebé—dijo Minerva confundida.

—Bien, lo importante ahora es que todos asistamos, si somos muchos lo que tratamos de hacerlos entrar en razon, tendremos mas posibilidad de conseguir algo. Alguien puede hablar con los Longbottom, estoy seguro que Alice y Frank tendran mas posibilidades, el pequeño Neville es un niño encantador y amistoso, puede que logre llevarse bien con Harry—despues del ataque de los Lestrange, pasaron meses antes que Frank y Alice pudieran estar bien, recibieron mucha terapia para estabilizar su magia y sus nervios sanaran. Aun siguen siendo parte de la orden, pero ya no vienen tanto como antes.

Debo de empezar a moldear a ese niño para la guerra que se avecina y la unica forma que lo lograre, es que ellos vivan en Inglaterra, donde estaran al alcance de mi mano y Hogwarts sera el lugar perfecto para empezar a instruirlo y prepararlo para su rol, lamentablemente debe de morir, pero todo sea por el bien mayor.


Pov Sirius

Sonrei cuando Hadrien pidio permiso para salir con Draco, sino me equivoco es su octava cita, nos dejo sorprendidos cuando tranquilamente nos informo que tiene pensado pedirle ser su novio, pero quiere que sea especial, por eso quiere cumplir con las diez cita, solo le faltan dos y esta seguro que tendra un novio.

—Esta creciendo tan rapido—susurro James contra mi cuello, luego que nos despedimos de nuestro hijo.

—¿No crees que es muy joven? —pregunte preocupado, se que una vez que esos dos este juntos, sera para casarse, por lo que Hadrien sera del tipo de un solo novio, me gustaria que experimenta, antes de llegar con el que sera el amor de su vida.

—Tu primera novia la tuviste a los nueve, tu mismo nos dijiste y decenas que siguieron una vez entraste a Hogwarts. Se que te preocupa que solo este con Draco, pero admitamos que es mas maduro que nosotros dos juntos y si quiere comenzar una relacion seria, pues lo apoyaremos. Hable con él, le comente sobre el compromiso que quiere hacer Narcissa y en vez de indignarse y reclamar, djio que al menos estara seguro que nadie intentara robarle a su novio, porque su tia Cissy no se lo permitira—lo mire incredulo, en definitiva no es como nosotros en este aspecto.

—Bueno cuando mi madre me dijo, si me indigne y tu tambien, incluso le exigiste a tu padre que lo rompiera, que tu eras lo suficientemente sensato para elegir a tu futura esposa o esposo—solo rodo los ojos por mi comentario.

—Si y por supuesto que ellos apoyaron mi eleccion, pero Hadrien lleva viendose con Draco desde que llegamos a Inglaterra, debe de gustarle mucho para no renegar. Ambos son muy parecidos y diferentes a la vez, se complementan—bueno no es como si esta conversacion influyera algo y James tiene razon, Hadrien siempre supo lo que quiere y nunca a cambiado de opinion al respecto.

—¿Qué tal si disfrutamos un poco este tiempo juntos? Las niñas estan con su abuela. He extrañado tenerte dentro de mi, sentir el calor de tu cuerpo cuando me haces el amor—ronroneo en mi oido, para luego morderlo y chuparlo, provocandome escalofrios en todo el cuerpo. Siento como sus caderes se mecen, queriendo ampliar el contacto.

Lo acerque a mi cuerpo y nos apareci en nuestra habitacion, sin previo aviso lo bese. James gimió y se derritió en mi abrazo. Exploré la suave superficie con mis labios y cuando nuestras lenguas finalmente se encontraron, creí que iba a explotar. Las caderas de James volvieron a mecerse, frotando con gran fuerza en sus pantalones sobre mi pierna.

Quiero hacerlo temblar y gritar por el placer. Soy el único que le da esa dicha. Empuje mi mano dentro de su pantalón y agarre su magnifico pene en mi puño. Ambos gemimos en armonía cuando finalmente toqué su carne.

—Sir… —James gimió. Volví a besar a mi hermoso ángel otra vez. Cuando mis jalones se hicieron más rápidos, añadí un giro a su muñeca. Por los sonidos que hace, le gustó eso. Mucho.

Unte el pre-semen de la cabeza del hinchado miembro con mi pulgar y mi boca comenzó a hacerse agua. Quiero probarlo. Con un movimiento de mano, nos dejé desnudo y guie a nuestra cama.

Mordisqueé, lamí y sorbí su cuerpo, asegurándome de evitar la parte que James quería más. Lo estiré completamente y extendí las piernas y mostré la misma atención a toda la longitud de los muslos. Cuando llegué bajo el saco que colgaba, le di una vuelta con la lengua y mientras a la vez sorbía una pelota hasta que se retorció en la cama. Justo en la manera que había querido.

Los sonidos que él dejó salir me volvían a loco. Finalmente, use la punta de mi lengua para seguir la vena bajo el grueso eje, y luego alrededor de la cabeza sobre el glande, gimiendo cuando tome el primer sabor de mi hombre.

Mío. James es mío.

Cubriendo mis dientes con mis labios, tome la perfecta erección profundamente en mi garganta. Arremoliné mi lengua bordeando su cabeza y sorbí con fuerza; acariciando las pelotas y apretándolas con una mano y acariciando debajo de mis labios con la otra, queriendo desesperadamente dar el mayor placer posible. Las caderas de James comenzaron a caerse de la cama, tratando de forzarme a llevarlo más profundo.

Finalmente, con un grito de liberación, me dio exactamente lo que quería y el fluido caliente golpeó mi garganta. Jadeando, James me miro extasiado, lo bese, se ve tan ardiente.

—¡Mierda! —se rio entre dientes jadeando.

— Trae aquí tu culo —le dije aun excitado y queriendo mas. Abrió las piernas, donde me acomode y penetre con los dedos, empezó a gemir y pedir mas.

—Por Merlin, entra ya, necesito sentirte—sin previo aviso entre de una sola estoacada, la habitacion se lleno de nuestros gemidos, siento como James mueve su cuerpo para dar mas profundida, como una danza, donde su unico objetivo es nuestro placer.

—Mas…se siente tan bien—gimio con fuerza y coloco sus piernas en mis caderas, empujandome aun mas cerca de su cuerpo, es como si fueramos uno solo.

—Estan tan apretado amor, tu culo es perfecto—empece a besar y mordisquear su cuello, dejando un rastro de marcas, una estocada mas en su punto dulce y senti como James me apretaba para luego correrse.

—Ahhhh…te amo—segundo despues, me corri en su interior.

—Yo tambien te amo—susurre besandolo con devocion. Suspire feliz y luego de limpiarnos, lo abrace con fuerza, creo que merecemos unas horas de descanso.


Pov Annabeth

Han pasado dos semanas desde que Hadrien se fue, Caronte llego hace unas horas, con un grupo de almas, que estan construyendo la cabaña de Hades. Verlo fue como una bofetada para muchos, quienes aun no creian que el dios del inframundo tendria una cabaña. Cuando viajabamos juntos, le conte a Hadrien el motivo del porque hui de mi casa y como encontre a Luke y Thalia.

Dijo que hice algo estupido, que mi padre pueda estar asustado por su familia, pero no de mi, pero que si ambos hubieramos hablado, pueda que nuestra relacion no hubiera acabado como lo hizo.

Admito que pense que me odiaban, por eso no me atrevi a llamarlo nunca, hasta hace una semana, para pedirle que dejara que me quedara con ellos, cual fue mi sorpresa, que ambos, tanto mi padre como madrastra, estuvieron felices de saber que estoy viva y sana, estan encantado con la idea que este con ellos. Reconstruiremos nuestros lazos familiares.

Me acerqué al estadio de los luchadores de espada y descubrí que Luke al parecer tuvo la misma idea. Su bolsa de deporte esta al borde de la tarima. Trabaja solo, entrenando contra maniquíes con una espada que nunca le había visto.

Debía de ser de acero normal, porque esta rebanándoles las cabezas a los maniquíes, abriéndoles las tripas de paja. Tiene la camiseta naranja de consejero empapada de sudor. Su expresión es tan intensa que su vida bien habría podido estar en peligro. Lo observé mientras destripaba la fila entera de maniquíes, les cercenaba las extremidades y los reducía a una pila de paja y armazón.

Siempre me ha gustado, es un chico decidido y fuerte. Sólo son maniquíes, pero aun así no pude evitar quedar fascinada con la habilidad de Luke. El es un guerrero increíble. Una vez más me pregunté cómo podía haber fallado en su misión. Al final me vio y se detuvo a medio lance.

—Annabeth

—Oh… perdona. Yo sólo…

—No pasa nada, solo estoy haciendo unas practicas de ultima hora —dijo bajando la espada.

—Esos maniquíes ya no molestarán a nadie más—Luke se encogió de hombros.

—Los reponemos cada verano—Entonces vi en su espada algo que me resultó extraño. La hoja estaba confeccionada con dos tipos de metal: bronce y acero. Luke se dio cuenta de que estoy mirándola.

—¿Ah, esto? Un nuevo juguete. Ésta es Backbiter.

—Vaya—Luke giró la hoja a la luz de modo que brillara.

—Bronce celestial y acero templado. Funciona tanto en mortales como en inmortales—frunci el ceño, recordando una de las primeras lecciones de Quirón, un héroe jamás debía dañar a los mortales a menos que fuera absolutamente necesario.

—No sabía que se podían hacer armas como ésa.

—Probablemente no se puede. Es única. Oye, iba a buscarte. ¿Qué dices de una última incursión en el bosque, a ver si encontramos algo para luchar? —me dedico una sonrisa y envaino la espada, no pude evitar ruborizarme, solo de pensar estar a solas con el.

Bajamos hasta el bosque y dimos una buena caminata buscando algún monstruo, pero hacía demasiado calor. Todos los monstruos con algo de seso estarían haciendo la siesta en sus fresquitas cuevas. Encontramos un lugar en sombra junto al arroyo donde Hadrien habia congelado a Clarisse durante su primera partida de capturar la bandera. Nos sentamos en una roca grande, bebimos las Coca-Colas y observamos el paisaje.

—¿Echas de menos ir de misión? —pregunto Luke despues de un rato.

—¿Con monstruos atacándome a cada paso? ¿Estás de broma? Vale, lo echo de menos ¿ Y tú? —Su rostro se ensombreció.

Soy de las primeras en decir que Luke es guapo, pero en aquel instante parecía cansado, enfadado y nada atractivo. Su pelo rubio se veía gris a la luz del sol. La cicatriz de su rostro parecía más profunda de lo normal. Fui capaz de imaginarlo de viejo. No se porque, pero un escalofrio recorrio mi cuerpo.

—Sabes que llevo viviendo en la colina Mestiza desde que tenía catorce años. Desde que Thalia… Bueno, ya sabes… He entrenado y entrenado y entrenado. Jamás conseguí ser un adolescente normal en el mundo real. Después me asignaron una misión, pero cuando volví fue como si me dijeran: Bueno, ya se ha terminado la diversión. Que tengas una buena vida—Arrugó su lata y la arrojó al arroyo, lo cual me dejó anonada y confundida.

Una de las primeras cosas que aprendes en el Campamento Mestizo es no ensuciar. De lo contrario, las ninfas y las náyades te lo hacen pagar: cualquier día te metes en tu cama y te la encuentras llena de ciempiés y de barro.

—Al diablo con las coronas de laurel. No voy a terminar como esos trofeos polvorientos en el desván de la Casa Grande—aprete los labios y lo mire nerviosa.

—¿Piensas marcharte? —Luke me sonrió maliciosamente.

—Pues claro que sí, Annabeth. Te he traído aquí abajo para despedirme de ti—Chasqueó los dedos y al punto un pequeño fuego abrió un agujero en el suelo a mis pies. Del interior salió reptando algo negro y brillante, del tamaño de mi mano. Un escorpión. Hice ademán de agarrar mi espada.

—Yo no lo haría. Los escorpiones del abismo saltan hasta cinco metros. El aguijón perfora la ropa. Estarás muerta en sesenta segundos. Ya lo sabes, es una de las primeras lecciones que recibimos—me advirtió Luke.

—Pero ¿qué…?—Entonces lo comprendí. Pense que era por Hadrien, pero cuando le dije que no toda la profesia se cumplio, simplemente se encogio de hombros, diciendo que aunque la mayoria de las personas en el campamento le agradan, no las considera amigos, sino conocidos amistosos y que Grover y yo estamos mas cerca de ser sus amigos, por el simple hecho de haber convivido mas con el. Pero puede que esa advertencia no fuera directamente para el, sino para quienes lo acompañamos. «Serás traicionado por quien se dice tu amigo».

—Tú… —musité con los ojos llorosos. Se puso en pie tranquilamente y se sacudió los vaqueros.

El escorpión no le prestó atención. Tenía sus ojos negros fijos en mí, mientras reptaba hacia mi zapato con el aguijón enhiesto.

—He visto mucho en el mundo de ahí fuera, Annabeth¿Tú no? La oscuridad se congrega, los monstruos son cada vez más fuertes. ¿No te das cuenta de lo inútil que es todo esto? Los héroes son peones de los dioses. Tendrían que haber sido derrocados hace miles de años, pero han aguantado gracias a nosotros, los mestizos—dijo Luke. No puedo creer que este pasando.

—Luke… estás hablando de nuestros padres —dije. Soltó una carcajada.

—¿Y sólo por eso tengo que quererlos? Su preciosa civilización occidental es una enfermedad, Annabeth. Está matando el mundo. La única manera de detenerla es quemarla de arriba abajo y empezar de cero con algo más honesto—dijo como cualquier fanatico.

—Estás tan loco como el dios de la guerra—Se le encendieron los ojos.

—Ares es un insensato. Jamás se dio cuenta de quién era su auténtico amo. Si tuviese tiempo, Annabeth, te lo explicaría, pero me temo que no contamos con tanto. Otro motivo por el que odio a los dioses es que me quitaron la oportunidad de tener lo que quiero—dijo furioso. El escorpión empezó a trepar por la pernera de mi pantalón.

—El ser de la fosa. Ése es tu amo. ¿Qué es lo que quieres? —mis manos sudan y un fuerte dolor empezo a emerger en mi pecho. El aire se volvió repentinamente frío.

—Te dire que me quitaron, a Hadrien —dijo Luke.

—Hadrien, no comprendo ¿Qué tiene que ver con todo esto? —pregunte confundida.

—Me enamore, pero al ser un mestizo, las posibilidades que haya algo entre nosotros es nula. Le pregunte casualmente si saldria con algunas de las hijas de afrodita, sabes que dijo, que nunca saldria con un mestizo, debido que su magia rechaza cualquier contacto mas que amistoso con nosotros.

Por ser hijo de un dios, no puedo siquiera soñar con tenerlo, digamos que eso me motivo aun mas, si no puedo tener lo que quiero, al menos cumplire con uno de mis objetivos—sin darme cuenta, lagrimas empezaron a caer por mi rostro, tenia la esperanza de tener algo con Luke, pero con esto y su traicion, no creo que pueda haber nada.

—Ese ser hizo que robaras el rayo maestro y el yelmo. Te hablaba en sueños—Percibí un leve tic en uno de sus ojos. Aunque me duela saber que ya hay otra persona en su corazon, debo de enfocarme en sacarle informacion, es importante que consiga lo necesario.

—También le habló a Hadrien. Supongo que no te lo dijo—negue con la cabeza.

—Te está lavando el cerebro, Luke—le dije con la esperanza que cambiara de opinion.

—Te equivocas. Me mostró que mi talento está desperdiciado. ¿Sabes qué misión me encomendaron hace dos años, Annabeth? Mi padre, Hermes, quería que robara una manzana dorada del Jardín de las Hespérides y la devolviera al Olimpo. Después de todo el entrenamiento al que me he sometido, eso fue lo mejor que se le ocurrió.

—No es una misión fácil. Lo hizo Hércules—le dije sorprendida que me lo dijera, desde que regreso le he preguntado sobre su mision, pero nunca dijo nada.

—Exacto. Pero ¿dónde está la gloria en repetir lo que otros ya han hecho? Lo único que saben hacer los dioses es repetir su pasado. No puse mi corazón en ello. El dragón del jardín me regaló esto—Contrariado, señaló la cicatriz.

— Y cuando regresé sólo obtuve lástima. Ya entonces quise derrumbar el Olimpo piedra a piedra, pero aguardé el momento oportuno. Empecé a soñar con Cronos, que me convenció de que robara algo valioso, algo que ningún héroe había tenido el valor de llevarse.

Cuando nos fuimos de excursión durante el solsticio de invierno, mientras los demás campistas dormían, entré en la sala del trono y me llevé el rayo maestro de debajo de su silla. También el yelmo de oscuridad de Hades. No imaginas lo fácil que fue. Qué arrogantes son los Olímpicos; ni siquiera concebían que alguien pudiese robarles.

Tienen un sistema de seguridad lamentable. Ya estaba en mitad de Nueva Jersey cuando oí los truenos y supe que habían descubierto mi robo—El escorpión esta ahora en mi rodilla, mirándome con ojos brillantes. Intenté mantener firme mi voz.

—¿Y por qué no le llevaste esos objetos a tu amo? —pregunte aun sin atreverme a decir su nombre. Los nombres tienen poder, es algo que le repeti continuamente a Hadrien y que obviamente nunca le importo. La sonrisa de Luke desapareció.

—Me… me confié en exceso. Zeus envió a sus hijos e hijas a buscar el rayo robado: Artemisa, Apolo, mi padre, Hermes. Pero fue Ares quien me pilló. Habría podido derrotarlo, pero no me atreví. Me desarmó, se hizo con el rayo y el yelmo y me amenazó con volver al Olimpo y quemarme vivo. Entonces la voz de Cronos vino a mí y me indicó qué decir.

Persuadí a Ares de la conveniencia de una gran guerra entre los dioses. Le dije que sólo tenía que esconder los objetos robados durante un tiempo y luego regocijarse viendo cómo los demás peleaban entre sí. A Ares le brillaron los ojos con maldad. Supe que lo había engañado. Me dejó ir, y yo regresé al Olimpo antes de que notaran mi ausencia—Luke desenvainó su nueva espada y pasó el pulgar por el canto, como hipnotizado por su belleza.

—Después, el señor de los titanes… m-me castigó con pesadillas. Juré no volver a fracasar. De vuelta en el Campamento Mestizo, en mis sueños me dijo que llegaría un segundo héroe, alguien a quien podría engañar para llevar el rayo y el yelmo al Tártaro. Supongo que la personalidad de Hadrien es algo que no anticipamos, es simplemente fascinante—susurro con deleite.

—Tú invocaste al perro del infierno aquella noche en el bosque.

—Teníamos que hacer creer a Quirón que el campamento no era seguro para el, así lo iniciaría en su misión. Teníamos que confirmar sus miedos, que Hades iba tras de el. Y funcionó. Aunque Hadrien ayudo, exigiendo ir—comento con una sonrisa, como si el solo hecho de recordar a Hadrien lo llenara de felicidad.

—Las zapatillas voladoras estaban malditas. Se suponía que tenían que arrastrarlo con la mochila al Tártaro—dije horrorizada, no comprendo como es que lo ama y pensaba condenarlo.

—Y lo habrían hecho si las hubieses llevado puestas, pero sabia que Quiron le advertiria y se la daria al satiro, cosa que formaba parte del plan—Luke miró al escorpión, que ya estaba en mi muslo.

—No moriras Annabeth, simplemente quiero evitar el teatrito que haras al tratar de detenerme, por eso prefiero neutralizarte temporalmente, aunque no lo creas, te estimo, despues de todo, llegamos juntos a este lugar—comento con una sonrisa.

—Thalia dio su vida para salvarte ¿Así es como le pagas?—dije, y me rechinaban los dientes, estoy furiosa.

—¡No hables de Thalia! ¡Los dioses la dejaron morir! Ésa es una de las muchas cosas por las que pagarán—gritó.

—Te están utilizando, Luke. Tanto a ti como a Ares. No lo escuches—suplique.

—¿Que me están utilizando? Mírate a ti misma. ¿Qué ha hecho tu madre por ti? Cronos se alzará. Sólo han retrasado sus planes. Arrojará a los Olímpicos al Tártaro y devolverá a la humanidad a sus cuevas. A todos salvo a los más fuertes: los que le sirven—Su voz se tornó aguda.

—Aparta este bicho. Si tan fuerte eres, pelea conmigo.—dije, sabiendo que puede vencerme con facilidad, pero al menos le dare pelea. Luke sonrió.

—Buen intento, Annabeth. A mí no vas a engatusarme. Mi señor me espera, y tiene misiones de sobra que darme—lo mire sin dar credito a sus palabras.

—Luke…—rogue.

—Adiós, Annabeth. Se avecina una nueva Edad de Oro—Trazó un arco con la espada y desapareció en una onda de oscuridad. El escorpión atacó.

Lo aparté de un manotazo y saque mi espada. El bichejo me saltó encima y lo corté en dos en el aire. Iba a felicitarme por mi rápida reacción, cuando me miré la mano: tenía un verdugón rojo que supuraba una sustancia amarilla y despedía humo. Después de todo, el bichejo me había picado.

Me laten los oídos y se me nubló la visión. Pierdo la visión y apenas me mantengo en pie…«Sesenta segundos», me había dicho Luke. Tengo que regresar al campamento. Si me derrumbo aqui, mi cuerpo serviría de cena para algún monstruo. Nadie sabría jamás qué había ocurrido.

Siento las piernas como plomo. Me arde la frente. Avancé a tropezones hacia el campamento, y las ninfas se revolvieron en los árboles.

—Socorro… Por favor…—gemí. Dos de ellas me agarraron de los brazos y me arrastraron. Recuerdo haber llegado al claro, un consejero pidiendo ayuda, un centauro haciendo sonar una caracola. Después todo se volvió negro.

Me desperté con una pajita en la boca. Sorbía algo que sabía a fresas y Néctar. Abrí los ojos.

Estoy en una cama de la enfermería de la Casa Grande, con la mano derecha vendada como si fuera un mazo. Argos monta guardia en una esquina. Quiron, esta a mi lado, sostiene mi vaso de néctar y me pasa un paño húmedo por la frente. Sollozando, le conte todo lo que paso, debo escribirle a Hadrien y decirle lo ocurrido.


Pov Draco

Desde que Hadrien me pidio la primera cita, he estado en las nubes, han sido las mejores que he tenido, en realidad las unicas, la que Pansy me obligo a ir con ella al lago para san valentin, no cuenta. El seria el novio perfecto, quiero pedirselo, pero temo que me rechace y no soy muy bueno lidiando con eso. Asi que prefiero esperar. Nos encontramos en un parque de atraccion llamado Alton Towers, ubicado en Staffordshire, al noroeste de Inglaterra. Admito que Hadrien me mostro un lado de ellos que no conocia y que puede ser muy divertido.

Creo que tiene razon al decir que los muggles son utiles, como herramientas para ser usadas, tengo muchas cosas, Hadrien me regalo un celular para que nos comuniquemos cuando tenga que regresar a Rusia, es una lastima, me hubiera gustado que estudiara en Hogwarts, pero comprendo que el nivel de ambas instituciones es abismal y solo se atrasaria.

—Vamos a esa montaña rusa—dijo señalando la gigantesca obra maestra frente a nosotros, mentiria si dijera que no siento temor, despues de todo, no confio al cien por ciento en las cosas hechas por los muggles, pero confio plenamente en Hadrien y se que no me pondria en peligro.

Desde que llegamos, atraemos la atencion de todas las personas en este lugar, supongo que se debe al hecho que dos niños anden solo, sin la compañía de un adulto.

Despues de pasar toda la tarde con Hadrien, me llevo de regreso a la mansion, mi madre nos recibio contenta, al comienzo padre no queria que fueramos solos, pero Hadrien insistio en que no es necesario, que estariamos seguro, con Aisha de guardiana, supongo que eso, termino de convencer a padre.

—¿Se divirtieron? —pregunto mi madre con una enorme sonrisa.

—Si, fuimos a un parque de diversiones, los muggles crearon cosas interesantes—comente feliz. Justo en ese momento bajo Adahra, quien sonrio con burla, carraspee y trate de controlarme.

—Hola hermano, Hadrien—saludo sentandose junto a madre.

—Me gustaria quedarme, pero tia Bella llamo y quiere que la ayude con algo, nos vemos manaña—dijo besandome la frente, no pude evitar ruborizarme al ver las miradas de mi madre y hermana, se despedio con un movimiento de cabeza de ellas y viajo por red flu a su casa.

—Es tan romantico, sabes que mañana es tu cita numero diez, debes de ponerte guapo querido, seguro te pedira que seas su novio. Hadrien esta cortejandote como hacian los nobles en los tiempos de antes, es el yerno que cualquier madre querria—volvi a ruborizarme, me despedi de ambas y subi a mi habitacion, cuando se ponen en ese plan, el unico que termina avergonzado y con ganas de desaparecer soy yo, asi que prefiero no estar presente. Me pregunto donde me llevara mañana y si me pedira ser su novio, me gustaria mucho, tengo que escoger la ropa que me pondre, espero que madre tenga razon.


Bueno, espero que les haya gustado, como pueden ver, decidi que tanto Draco como Hadrien tendran una relacion, no esperen nada mas que tiernos besos y agarradas de manos. Dumbledore aparecio y bueno, ya saben su plan.

Gracias por sus comentarios, cualquier duda, escribanla, procurare responder en cuanto pueda.

Nos seguimos leyendo

Bella.