¿Qué hacer cuando las cosas se salen de tu control?

Esta semana ha sido la más confusa y asfixiante de toda mí vida. No obstante de la presión de la escuela, las regionales en pocas semanas y las tendencias de la moda para la temporada, los chicos se han convertido en mi mayor problema.

Hace escasos días mi único problema con el amor había sido Finn. Después de todo no se olvida tan fácil, después de puse las cosas claras con él y que por fin haya dicho lo que siento, bueno o malo, Finn se había portado bastante bien y había mantenido su distancia. Aún seguía intentando componer las cosas si veía la posibilidad, pero siempre que lo hacía bastaba una mirada mía para que desistiera.

No bastaba con Finn cuando llegaron tres chicos más para mover mi mundo de cabeza, que digo de cabeza, era como una verdadera montaña rusa.

El caballero andante y de paso gallardo, Sir Noah "Te patearé el trasero" Puckerman seguía molestando con su ahora habitual cantaleta diaria de "Si dices algo eres hombre muerto", como si fuera el único jugador de futbol que me ha besado este año. Santo Dios, me sentí como Santana o Brittany. Como sea, Puck se ha vuelto tan obsesivo con ese asunto que juraría que espía mis conversaciones hasta durante las clases, aún las que no compartíamos.

Y como dije, Puck no fue el único monstruo, cuyo propósito era hacerme sentir desde ahora el infierno en la tierra, que me ha besado. Dave Karofsky, el gigantón del equipo de futbol y fiel opositor del club Glee y de todos sus integrantes (o al menos eso creía) resultó ser un reprimido gay de closet - y de los peores, cabe aclarar – y yo resulté ser el triste desgraciado presa de su retorcida obsesión. Fui un idiota, cómo no lo noté antes, su comportamiento era únicamente dirigido hacia a mí. Él estaba reprimiendo, y si me preguntan de una forma muy infantil, su pequeña confusión de orientación sexual.

Creo que jamás lo hubiera sabido si no lo hubiese encarado, aunque fue un momento muy extraño. No es nada agradable gritarle a la cara todo lo que piensas a una de las personas que más te ha hecho daño y que detestas con todo tu ser y que te responda con un beso, y peor, que quisiera seguir, pues si no lo paro a tiempo mi primera vez de ensueño en una cabaña en las montañas nevadas con la chimenea encendida, vino tinto y cerezas con chocolate serían cambiadas por una violación en los vestidores de los hombres con ese ogro.

Al menos ya lo entiendo un poco mejor y me molesta menos, y todo gracias al apoyo de Blaine… Blaine. (Suspiro) [N/A, suspiramos los dos, tanto Kurt, como yo]

Nunca en mi vida alguien me ha hecho sentir así. Blaine llegó a mi vida como un ángel, un bellísimo ángel en el uniforme escolar más increíble que haya visto antes. Prácticamente desde que lo vi por primera vez fue algo mágico, saber que es la voz líder del Glee club de su escuela lo hace simplemente mejor. Pero la cereza de mi pastel es que a diferencia de Finn, es mucho más guapo y totalmente gay.

Creo que Blaine y Mercedes son las únicas dos cosas buenas que me han pasado en toda la preparatoria.

Desde que lo conocí y me dio su teléfono nos mandamos mensajes, salimos a comer, de compras – tiene un gusto exquisito y masculino para elegir su ropa-, hablamos por horas en casa y nos visitamos en nuestras escuelas.

Era viernes ya, Blaine me había invitado al cine, cosa que me mantuvo tranquilo a pesar de que las clases eran un asco, Finn intentaba convencerme de ir al juego de beisbol y que Puck me había interceptado dos veces para su ya gastada cantaleta. Gracias al cielo no me había encontrado a Karofsky en más de tres días, me empieza a causar lástima, ese chico necesita ayuda.

Volviendo al asunto, me sentía algo culpable por dejar sola a Mercedes, pero hasta ahora no había encontrado a ningún chico con quien me sintiera tan identificado, protegido y sentir que le importo, y que no lo demostrara lanzándome furtivamente a los casilleros para que notara que existe.

- Sabes, creo que a la próxima vez debería invitar a Mercedes, no sé si estés de acuerdo. – le dije después de la segunda vez que la dejé plantada por ir a ver "In Rent" con Blaine.

- Si, deberías, me haces sentir como el malo de la película al alejarte de tus amigos. – Me dijo ya cuando estábamos en casa y le servía mi famoso té helado con antioxidantes para desintoxicar el cuerpo.

- Claro que esa no es mi intención Blaine. Es solo que la conozco demasiado bien, ella puede parecer fuerte cuando se defiende de los ataques de los demás, pero cuando hablamos de sentimientos. Ella es mucho más frágil que yo, y en parte es mi culpa.

- Oh, vamos, el hecho de que su mejor amigo sea gay no tiene que ver.

- Si, si tiene, sobre todo cuando ese amigo fue su primer amor, o algo por el estilo. – le conté lo que me llevó a confesarle que era gay a ella en particular en un principio. – Además me preocupa mucho la forma en que está llevando esto. Hace seis meses estuvo a nada de caer en problemas de anorexia, cuando estábamos con las Cheerios, ahora tiene un trastorno obsesivo compulsivo con la comida, está hipnotizada con esas bolitas de carne cubiertas de harina frita en litros y litros de grasas trans.

- ¿No has pensado en presentarle a alguien? – me sugirió pensativo.

- ¿Hablas de conseguirle una cita? - No sé por qué no se me ocurrió antes. - ¿Pero quién?

- No lo sé, que te parece si buscas durante la semana y luego que te decidas le dices, mientras tanto tendremos cena para tres en Breadstix este viernes.

- ¿En serio no te molesta? – le dije con entusiasmo.

- Al contrario, cualquier amigo tuyo es mi amigo.

La atmósfera era perfecta, me sentía como pez en el agua, todo fluía con total naturalidad, hasta que algo, mejor dicho, alguien lo estropeó todo.

- Kurt necesito ayuda con algo que voy a llevar con R… - Finn salió del sótano con un par de camisas y se detuvo en seco al verme platicando junto a Blaine. Fue uno de esos momentos en los que uno no sabe qué hacer. – Perdón, no sabía que tenías compañía. – dijo con voz afectada, no entiendo por qué.

- Finn, el es Blaine, Blaine, Finn. – simple cortesía de mi parte. Blaine se levantó a estrecharle la mano a Finn, haciendo alarde de esa caballerosidad que me fascinaba.

- Mucho gusto. – se dijeron. De repente algo en mí se puso alerta y me hacía vigilarlos muy detenidamente.

Blaine regresó y retomó su lugar junto a mí, mientras Finn se quedaba estático en su lugar. Cuando Blaine me tomó de la mano para ver mi anillo preferido, con una enorme K forrada de pedrería, Finn se puso pálido, después rojo, después verde.

- Respétalo, estás en su casa. – escupió Finn con el rostro contraído en una mueca de coraje, jamás lo vi así.

- ¿Perdón? - dijimos al unísono Blaine y yo. Él confundido y yo molesto.

- Ya me oíste.

- Finn, por favor, no… - instintivamente me puse al frente de Blaine, pero me puso con gentileza tras de él.

- No entiendo de que hablas. – le dijo Blaine con determinación.

- Bien sabes a que me refiero, a tus perversas desviaciones.

- Más vale que cuides tus palabras Finn. – Salí en defensa de Blaine. – También soy gay ¿lo olvidas?, no, claro que no. Así que por favor, vete, no me arruines la tarde.

- No te pienso dejar a solas con él.

- Sé cuando no me quieren aquí, gracias. – Blaine tomó sus cosas para irse.

- Blaine, no hace falta que te…

- No hay problema Kurt, luego te llamo. Tenemos pendiente ir a ver Harry Potter al cine. – Salió de la casa como si nada hubiera pasado. Ojalá pudiera haber hecho lo mismo.

- ¿Cuál es tu problema? ¿Qué rayos pasa contigo?

- Deberías agradecerme que…

- ¿Agradecerte? Estás totalmente loco.

- ¿Cómo puedes traer a ese tipo de personas aquí? Es peligroso, ni siquiera lo conoces.

- Perdón, pero yo no soy quien no se da el tiempo de conocer a las personas, ni a los que se dicen tus amigos. – Claro que no captó que me refería a Karofsky o Puck. Me encaminé hacia el sótano con la esperanza de que me dejara en paz. – Para tu información, él solo es un amigo y hace ya dos meses que lo conozco. – Cerré de un portazo la puerta del baño.

Me encerré en el baño por más de tres horas, necesitaba relajarme, pero estaba demasiado tenso, enojado, colérico. ¿Cómo diablos Finn tenía tan poca vergüenza para tratarlo así?, después de cómo lo ha hecho conmigo era verdaderamente contradictorio.

Salí del baño a regañadientes, no podía tardarme más ahí dentro, por más que quisiera. Por suerte Finn no abrió la boca en toda la tarde, aunque sé que se moría de ganas de hacerlo. Vi cómo se movía nervioso y varias veces trató de empezar una conversación sin éxito alguno. ¿Es patético burlarse de alguien que te ha lastimado muchas veces y ahora no sabe cómo arreglarlo y sufre por ello? Si lo es no me importaría serlo ni en lo más mínimo.

Desde esa tarde supe que por más que se lo negara esta vez, Finn no se rendiría para reponer los platos rotos. Tendría que hablar muy seriamente para que me lo quitara de encima, pero presiento que por más insistente y necia que se ponga no va a lograr que desista.

Como siempre, mi Ipod sabía que canción tocar para esta ocasión. En las bocinas de mis audífonos empezaba la tonada a la que me uní con impecable precisión.

Silicone

Saline

Poison

Inject me

Baby I'm a freak bit(ch)

I'm a freak bit(ch)

Some guys won't dance to the beat of the track

He won't walk away, but He won't look back

He looks good but her ex-Girlfriend says he's a mess

He's a mess, he's a mess

Now the girl is dressed

He's a mess, He's a mess

He's a mess, He's a mess


Bueno, en el caso de Finn, que tiene dos pies izquierdos. Hay que reconocer que es perseverante en lo que hace, por eso ahora es un problema para mí. Intentando que caiga una y otra vez.

Baby love to dance in the dark

Cos when he's looking she falls apart

Baby love to dance in the dark

Baby love to dance in the dark

Cos when he's looking she falls apart

Baby love to dance,

Love to dance in the dark

Around her kiss is a vampire grin

Moonlight's away while she's howling at him

He looks good but his girlfriend says she's a tramp

He's a tramp, he a vamp

But he still does his dance

He's a tramp, he's a vamp

But he still gives the dance

Pobre Rachel. ¿Cómo soporta a una alimaña como esa? Aunque realmente dudo que esa garrapata sobrealimentada de Finn llegue algún día a tener la gracia vampírica de mi Blai... Edward.

Mercedes, Tina, Rachel

Tell them how you feel girls

Work your (Blondie, Benét Ramsey ?)

Haunt like Liberace

Find your freedom in the music

Find your Jesus

Find your Cupid

You will never fall apart Diana

You're still in our hearts

Never let you fall apart

Together we'll dance in the dark

La mañana siguiente resulto ser una especialmente fría. Subí a mi auto para salir a comprar algo de despensa que no sea alta en carbohidratos y lípidos, como todo en esa casa. No había caso, papá y Finn no lo iban a entender jamás, así que por mi bien y el de Carole fui yo a surtir del supermercado algo decente.

Iba concentrado en la lista que tenía en la mano, al parecer Finn o papá habían violado mi orden de no alterar esa lista, vi un producto que no había puesto yo, claramente remarcado. Una caja grande de hojuelas de maíz cubiertas de chocolate y bombones. Accedí a tomarlos por papá, claro que iba a tener que ponerle algunas condiciones para que los comiera. ¿Desde cuándo soy yo el padre en casa?

Alguien tomó la misma caja que yo tomé, y por desgracia voltee a ver quién era. Instintivamente me recargué en el estante opuesto. Karofsky me miró confuso y podría ser que… tímido.

- Pensé que la señorita no comía chocolate por el acné. – Me dijo como si fuera divertido y estuviera bromeando con un viejo amigo.

- No tendría por qué darte una explicación, pero déjame decirte que no es para mí, ¿sabes acaso la cantidad de azúcar y calorías que tiene esa porquería? Vas a engordar más si comes esa basura. Bueno, eres lo que comes no es así. – Creo que me excedí con eso. Me miró con gesto dolido. Hasta casi me hizo sentir culpable.

Me dirigí lentamente al final del pasillo cuando su mano me jaló de regreso y me acorraló contra los estantes.

- Si quieres advertirme qué pasará si suelto la lengua, descuida, no pienso morir golpeado por alguien que no sabe responder por sus actos o aceptarse como es. – le dije casi en susurros.

- ¿Quieres dejar de hablarme así? – me quedé helado.

- Solo déjame ir por favor. – le rogué.

- No, no quiero que te vayas, no todavía. – Es la situación más bizarra que había vivido hasta ahora.

- Te lo dije antes, no eres mi tipo, lo siento, pero… - me abrazó con fuerza, aunque gentil, cortando mis palabras.

- Hueles bien Homo. - ¿Cómo contestar eso?

- Karofsky suéltame por favor. – Forcejeé un poco para salir de entre sus brazos. Salí corriendo de ahí. Ni siquiera compré lo que ya tenía en el carrito.

Blaine me llamó esa tarde, pero no le pude contar mucho porque Finn nos observaba descaradamente, sin molestarse en prestar atención a su estúpido juego.


Hola a todas y a todos!

Nuevo capítulo al fín XD

Pues como ven me tardé un poquito en subir, es que los últimos dos capítulos de Glee derrumbaron de nuevomi voluntad de hacer ya una trama distinta a la de la serie. En especial el capi de Never Been Kissed.

Ya sé que lo he dicho antes, pero talvez no pueda subir muy seguido (otra vez) ya que voy a empezar epoca de examenes de final de semestre y pues va a ser complicado compajinar mi historia con mi vida académica. ¡¿Por qué Dios?

Bueno, este va dedicado a sanjixzoro-fan, que pidió Dance In The Dark para un capi.

Y esta historia de principio a fin está dedicada a mis mejores amigas Akira Janeth Y Medu Itzuzeru 33