SOOOOUUU... que tal, lectores, aquí otro capitulo de Trastorno Bipolar, y, el antepenúltimo. Así es: con este, faltarían tres capítulos para terminar esta historia, no les adelantare nada, así que disfrutenlo

CONTINUEMOS DONDE LO DEJAMOS...

Capitulo 10: Ultimo Respiro

Mikey y Murder calleron precipitadamente en la cavidad oscura que era la mente de Mikey. Al caer, y levantarse, Murder saco su guadaña y le asesto tres cortes a Mikey en la mejilla, en el hombro derecho y en la cabeza. Antes de apuñalarlo, la perseverancia de Mikey (al cual el llamo "Perse") interpuso los mangos de los nunchakus, para que Lj (la pequeña tortuga que se parece a Leo) empiece a ahorcar a Murder con el brazo. Murder suelta su guadaña y lanza a Lj lejos de él y le da una patada tal a Perse que le deja sangrando la boca

-¡NUNCA ME VENCERAN!- Murder chasquea los dedos y un grupo de ninjas aparecen detras de él. Murder se relaja, respira profundo -¿que les parece cinco contra treinta?
-para mi...- Mikey chasquea los dedos, y, sin esperarlo una espada aparece en su mano, se traga la sorpresa -es suficiente- Lj, Dj y Brutus (el parecido a Rapha) sacan sus nunchakus, y Perse su espada
ambos ejercitos se miran y Mikey y Murder gritan de todas maneras, con miradas cargadas de odio -¡ATAQUEN!

La batalla se desarrolla de una manera feroz, entre las tortugas y los ninjas. Pero Murder y Mikey se miran con odio, quietos, estudiandose, mientras las preguntas de Mikey culminan el limete ¿de verdad ese era él? ¿como era posible? ¿realmente, como le conto, corto la mano a Leo? ¿que lo condujo a llenarse de odio?... ¿su destino es ser Murdershadown?. Pero dejo de lado las preguntas y, al mismo tiempo, corrieron al encuentro de las espadas. Ambos enemigos se miran con odio, las estocadas de Murder impactan en Mikey en el brazo derecho, en ambas piernas y hasta por detrás, pero Mikey se concentra y da un gran manejo (según él) con la espada: tomando desprevenido a Murder, da cortes sumamente dolorosos en el lado izquierdo de su caparazón, en la mejilla, en la cabeza rompiendo algo su mascara y sobre un tatuaje de rombo color sangre, irónicamente. Pero ambos quedan igual de sangrantes

-¡ALEJATE DE MI CUERPO!- le grito Mikey, y ambos se dan una estocada en el cuello, justamente en una vena. Ahora, cada respiro que ambos den sera de vital importancia

-¿que se siente... estar... por morir?- decia Mikey, esforzandose en tomar oxigeno, pero Murder, lleno de sangre, le sonrie a Mikey, dandole un aire siniestro. Sin verlo, Murder saca de su cinturon un puñal. Ambos adversarios se miran, con las espadas aun bloqueandose, Mikey duda el por que utiliza una sola mano, hasta que es demasiado tarde...

-por que no... lo pruebas- el puñal de Murder, se clava horriblemente en donde esta el pulmon derecho de Mikey. Este da un grito infernal deteniendo toda la batalla, y se desmorona frente a Murder, con sangre saliendo del pecho y la boca al toser. Lj, Brutus, Dj y Perse corren en su socorro, pero unos ninjas los retienen con cadenas. Murder se rie profunda y friamente, se arrodilla frente a Mikey -¿sabes... como se... siente... eso? se... llama a... apuñalar, y... es algo... que ja... jamas probaras... por ti mismo- se incorporo, volteo a Mikey, que grito adolorido y alza su guadaña -por que... lo sentirás... tu mismo- bajo la guadaña para asesinar al chico tortuga, este seria el fin de Miguel Angel, todo acabaría, el desaparecería para siempre del mundo, ese monstruo tomaría su lugar, para unirse a Destructor, asesinar a su padre, y a sus hermanos uno a uno, de la peor manera que pudo imaginar. Mikey deeaba que en toda esa oscuridad, aun hubiera un rayo de luz de esperanza, que acabara con todod eso. Pero otro grito detiene todo

Del pecho de Murder sobresale la punta metálica de una espada, que empieza a girar lentamente para salir del pecho del ninja, este se desmorona enfrente de Mikey, con la mirada vacía, su sangre se derramaba dejando en claro que la amenaza fue neutralizada, Miket mira y se sorprende con su salvador...

Era una pequeña tortuga de a lo menos unos 3 años, con una mascara de color gris, sus ojos demostraban temor, miedo, inseguridad... timidez. Y lo mas aterrador era que esa pequeña tortuga tenia una espada ensangrentada. Esa tortuguita era el salvador de Mikey, pero su vista se volvió borrosa, empezó a ver negro. Lo ultimo que logro ver fue a la pequeña tortuga correr lejos hasta perderse. Finalmente, Mikey perdió el conocimiento, al igual que el pulso y la respiración

Mikey había muerto, todo por lo que lucho, de algún modo, esta a salvo: sus hermanos y su padre estaban a salvo, pero el... no.

-¡MIKEY, DESPIERTA, POR FAVOR!- gritaba desesperado Raphael al inerte cuerpo de su hermano, el y Donnie lo llevaron a su laboratorio, donde le desinfectaron y vendaron la herida que provoco Leo. Ahora el menor estaba en camilla, con su hermano al lado rogándole su despertar -por favor, hermanito, te necesitamos, nos haces falta- pero Mikey no reaccionaba. Donnie y Leo estaban en la entrada, viendo como Rapha trataba inútilmente de despertar a su hermano rogando, amenazando, incluso golpeando, pero siempre quedaba llorando. Donnie ya no quería ver a su hermano torturándose de esa manera, así que decidió hablarle

-vamos Rapha, el despertara pronto- le decida para calmarlo

-¿lo prometes?- preguntaba entre lagrimas, sollozos y esperanza el mas rudo de los cuatro. Donnie dudo si hacer semejante promesa...

-lo prometo- le dijo. Eso basto para que Rapha se fuera, cuando se fue, Donnie se hacerca a Leo para confirmar lo peor

-tenias razón: si lo solucionaste, pero no volverá a despertar- le dijo, con odio en las palabras. Leo se quedo solo en la entrada, sin creer que hubiera hecho semejante acto

cuando estuvo solo, se acerco en silencio donde estaba Mikey y trata de sentarlo en la camilla, cuando lo logra, abraza a su inerte hermano, con las lagrimas saliendo de sus ojos. Deposita a su hermano en la camilla, le acaricia la cabeza con cuidado y vuelvo a abrazarlo. Se dispone a irse, pero se detiene en la entrada, volteando a ver por ultima vez a su hermanos menor

-lo siento- susurro a su hermano y se fue, con las lagrimas en su cara, y el dolor no en los golpes, pero si en su corazon