!Hola gente! Me siento muy feliz de que más y más gente sigue esta locura de historia. Me han llegado mensajes, felicitaciones solicitudes y demás. !Me motivan mucho! !Gracias por apoyar este fanfic!
Advertencias : Este fanfic es de contenido homoerótico no apto para menores de 18 años. Además contiene MPREG. Este fic no pretende insultar ni a los personajes del mismo ni a sus fanáticos, es una historia sin fines maliciosos destinada únicamente a fans de la misma pareja y del género en si. Bajo esta advertencia su autora y todos aquellos que trabajan ofreciendo ideas y correcciones se limpian las manos de posibles daños psicológicos (?)
Por último pueden estar atentas a las actualizaciones en mi página de Fb : Zakki
!~Enjoy~!
.
~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~Pev~Pev~
—Debe ser difícil para él justo ahora…—susurró mientras miraba el techo de aquella pieza. A su alrededor sus compañeros de banda yacían dormidos. El concierto fue un éxito, habían tomado unas copas pero aun cuando se embriagara no podía olvidar esa sensación confusa entre la felicidad y el dolor.
Se removió un poco del suelo quitando uno de las piernas que lo apresaban. Rio sutil viendo a sus amigos y compañeros recordando que antes de él las cosas eran diferentes, antes de Zakki cuando celebraban había mujeres y sexo, el alcohol permanecía pero Tatsuhisa se había vuelto más moralista, más cuidadoso con su aspecto, más practico con las palabras. Ellos, sus amigos, de alguna forma le habían seguido los pasos y aceptado un camino moderadamente correcto. Nadie sabía la causa ni el porqué del cambio de su vocalista, solamente Yorke, pero ciegamente siguieron su idea de no ser tan descarados y guardar compostura.
—Yorke…detenme antes de que haga una estupidez…—dijo a su amigo quien dormía profundamente entre el sillón y la alfombra con una botella en mano. Tattsun suspiró cansado —…bien…—y se levantó con dificultad del suelo.
Ya habían pasado algunos días desde que le dijo a Yoke lo que ocurría, para su suerte él no es la clase de amigo que lo abofetearía por descuidado ni lo felicitaría por algo así. Yorke simplemente hizo lo que un verdadero amigo podía haber hecho: hacer burla de ello. Con frases como "Eso sucede cuando no usas protección ¿Sabías?" o "Pequeño Tatsuhisa, tan joven y descarriado". Tattsun no se rio en absoluto pero de alguna forma agradeció que su amigo aligerara el peso de sus hombros y lo hiciera ver como algo que le ocurre a cualquiera y no el fin del mundo.
No estaba hablando del apocalipsis, era solamente sobre su hijo.
Pero pese a todos esos intentos de un día de trabajo y bromas entre líneas había algo que dolía en el pecho, una sensación preocupante e incómoda que no le permitía dormir. Se lavó el rostro y se miró al espejo unos momentos, tal vez debería llamar ¿Pero qué podría decir? "Lo siento por embarazarte", "Me haré responsable" aunque esto era obvio, tal vez un "No me arrepiento…" sonaría muy atrevido, osado y maléfico pero esa era una realidad, no podía arrepentirse de los besos ni de las veces que acarició esas regiones inexploradas. Mientras iba a la habitación donde dormía y observaba en el buró aquel cuadro pensó que ser padre en la cúspide de su carrera no era el acto más inteligente.
—Mi teléfono…—buscó entre sus prendas y después entre las cobijas desarregladas de la cama hasta que dio con él. Se sentó y empezó a teclear el mismo buscando un número, divagando entre contactos hasta dar con ese nombre. Tatsuhisa se relamió los labios y cuando iba a dar click en el icono de llamada su móvil fue arrebatado—mmh…—alzó la vista, delante de él estaba Yorke observándole con ese móvil en mano y finalmente lo guardó en el bolsillo.
—Tienes que hacerlo pero no es la hora ni estás en tu mejor condición…—dijo poniéndole la mano en la frente para obligarlo a recostarse en la cama —lo contactarás hasta que aclares tus ideas… deja de culparte…. No solo él la está pasando mal ¿Verdad?
Tattsun cerró los ojos temblando un poco. Yorke, a pesar de ser algo burlón y corto de palabras sabía que decir y cuando decirlo.
Por otro lado Zakki estaba en las afueras del consultorio médico. Un cubre bocas le hacía mantener un poco el anonimato aunque la presencia destellante de Mamoru Miyano no ayudaba del todo a no captar la atención.
—¿Pasa algo?—preguntó inocente el más alto y Zakki solo negó moviendo las manos.
—No, no es nada…—rio tímidamente y bajó la mirada hacia esa zona. Ya estaba por arribar los tres meses, a pesar de que el tiempo no variaba sentía que todo se apresuraba. Aun entre sus ropas podía ocultar un poco lo que crecía más si se levantaba la camisa una pequeña curva se vislumbraba. Cuando empezó a notarlo sus horas frente al espejo habían aumentado. Había días en los que reía, había días en los que lloraba y su amo solo decía "Son las hormonas, así estarás un tiempo" mientras le sonreía con comprensión.
Él, Mamoru, parecía la clase de hombre apasionado a esos temas. Le había dado un sinfín de consejos que aprendió de su experiencia y algunas más investigando. Se mantenía al tanto de él, de lo que necesitara. Estaba muy agradecido con el cantante y seiyuu aunque desde hacía unos días había una duda que le albergaba.
—Mamoru-san…—el chico le miró fijo — ¿Sucedió algo con Hosoya-san?
Aquella pregunta tomó por sorpresa a Mamoru, un poco de esa felicidad irradiante disminuyó para volverse en una sonrisa no muy animada. El chico despeinó los cabellos de Zakki como hace un padre cuando su pequeño pregunta algo que no comprendería.
—Nosotros tuvimos diferencias en el pasado…pero ahora estamos bien, somos buenos amigos —Zakki podía ser muy inocente y a veces no entendía bien a las personas pero podía entender si algo no estaba bien, si alguien no quería tocar ese tema o si había metido la pata al cuestionar algo que no debía.
—Lo siento…—dijo bajando la cabeza.
—¿Eh?...¡EH? No, no tienes que disculparte no es nada malo —decía Mamoru algo culpable de haber incomodado al chico —es solo un tema muy del pasado yo he olvidado los detalles y… no es nada grave.
Zakki sonrió cuando vio nuevamente la sonrisa de Mamoru un poco más sincera y fresca. El momento fue interrumpido por el doctor quien los llamó y sin más entraron al consultorio donde una camilla y un aparato curioso esperaban a Nobunaga y a su pequeño.
—Recuéstate aquí, por favor —pidió el doctor y un tanto nervioso el seiyuu se sentó en aquel sitio recostándose con cuidado. Miró el techo mientras su camisa era levantada y el doctor decía algunas cosas que cuidadoso escuchaba y respondía pero mientras aquel liquido extraño y amarillento paseaba por aquella zona alrededor de su ombligo, se quedó con la vista a techo pensando una sola cosa.
¿Qué estaría haciendo Tatsuhisa ahora?
Zakki apretó los labios como un pequeño berrinche, aun grabada en su mente estaba la mirada de sorpresa que Tatsu lanzó en su último encuentro y el sentimiento de tristeza que le produjo decir adiós. A pesar de que estaba convencido de que esa decisión fue la mejor justo ahora le estaba doliendo y una parte fantasiosa y soñadora de él deseaba que su senpai hubiese detenido el elevador, abierto la puerta y abrazarlo diciendo que se haría responsable de sus sentimientos, del hijo de ambos.
Pero seguir por su cuenta para no entorpecer la vida del otro era su elección.
"Tatsuhisa…" pensó en su nombre y en esas sonrisas sinceras que el chico lanzaba mientras platicaban de cosas casuales, en aquellos días donde se estaban conociendo, en ese ayer tan sencillo que extrañaba, donde no había sentimientos que chocaban contra la correctitud, donde su amor no estaba bloqueado por una malla de confusión.
—Joven Shimazaki…—con aquella última imagen que tuvo giró la vista hacia donde le hablaba el doctor justo cuando una lagrima quería salir, más esta se detuvo ante las imágenes de la pantalla, ante ese punto que se movía cuyo corazón pequeñito latía, aun sin tener una forma clara ahí estaba y eso le hacía recobrar la más hermosa y sinceras de las sonrisas. No sabía dónde estaba Tatsuhisa si estaría feliz o tal vez muy molesto como para llamar, no sabía lo que pensaba pero sabía que, aun cuando sus caminos se hubiesen separado por las circunstancias, siempre tendría algo de él a su lado.
Ese pequeño punto era el regalo más bello del hombre que más amaba.
—Es hermoso… no puedo creer que yo…—las palabras no salían, se tenía que cubrir los labios para contener su sonrisa y miraba a Mamoru de momentos como para saber que no soñaba.
—No me mires con cara de que no lo crees porque es verdad…—dijo señalándole con un dedo —tu sabes bien lo que has hecho, Homonaga-kun.
—¡Mamoru-san!—gritó avergonzado y con las mejillas rojas mientras el médico reía.
—Parece que todo está en orden, seguiremos observando su crecimiento —dijo apagando la máquina —les entregaré un disco con las fotografías tomadas, parece que su pequeño le encantará estar tras el lente ha sido fácil encontrarlo.
—Va a posar igual que el tío Mamo-chan —se auto crédito el más alto aquel título mientras reía gustoso y Zakki sonreía por lo bajo.
Aun en medio de tantas penas y pensamientos negativos aquella pequeña luz de vida parecía anular todos los peros.
Tatsuhisa despertó aun cuando era de noche. Miró con dolor de cabeza y un cansancio descomunal la habitación donde estaba. A unos pasos de ahí, en un sillón solitario, estaba su viejo amigo dormitando con la cabeza hacia atrás, los labios entreabiertos y los brazos cruzados. No había tomado tanto como para sentir ese dolor tan punzante pero sus ojos ardían así que entendió la causa de su malestar: había estado llorando.
—Se ha vuelto un habito ¿no?—dijo para si mismo tocando entre sus ropas esperando encontrar su móvil. Apenas unos segundos bastaron para recordar que fue Yorke quien se lo había quitado y que lo había guardado en su bolsillo.
Con sigilo y de la mejor manera que pudo se levantó de cama yendo paso a paso hacia donde el pintor estaba. Se talló el rostro como para aclarar sus ideas y estando frente a él estiró el brazo hacia donde una esquina de su móvil alcazaba a vislumbrarse desde la bolsa de Yorke. Apenas pudo tocarlo con la yema de los dedos cuando la sorpresiva mano del pintor detuvo su plan sosteniéndolo por la muñeca.
—Hey hey ¿No crees que es muy tempra…—Yorke se detuvo pues apenas cuando abrió los ojos bajo esas gafas y las imágenes empezaron a hacerse claras notó los ojos cristalinos de Tattsun. —Vaya… ¿Tanto así te ha puesto?
Preguntó al aire soltando su muñeca y sacando el móvil de su bolsillo. Jugueteó con él, fingió entregárselo pero se arrepintió y con su mano libre palmeó el sillón donde estaba, justo a su lado, como una señal de que tomara asiento y que tendrían una larga charla. Y un poco más instalado en sus cinco sentidos y con leve fastidio se sentó a lado de su amigo esperando tal vez otra ronda de burlas o una charla seria, con él era difícil saberlo.
—¿Se lo has dicho?—preguntó Yorke.
—¿De qué hablas?...
—De lo que sientes —esa era una pregunta muy general pero la respuesta era simple, concisa.
—Sí, lo hice —respondió a su sorprendido amigo mientras recordaba aquel día, ese momento en que terminó de caer ante la luz y la alegría que emanaba Nobunaga.
Fue después de aquel programa de radio que hicieron, el mismo donde víctima de la curiosidad decidió que era buena idea escuchar a Zakki declararse a él. Lo que en un principio creyó que serían risas y risas a causa de la vergüenza del seiyuu se volvió más una sensación compleja y un latir desesperado y nunca antes sentido por Tatsuhisa. Zakki había hecho una epifanía de su confesión, pensaría de ello como una broma si no hubiese sonado tan sincero, si no hubiese dicho "espero que permanezca a mi lado". Tattsun mostró un nerviosismo genuino, Nobunaga no paraba de hablar sin poder verlo con las mejillas rojas mientras el único que se divertía ante la escena era Mamoru Miyano. Ese día en que Zakki abrió su corazón frente a un micrófono, Tatsuhisa tragó saliva y pensó que era demasiado tarde para él, para salvarse.
—¡Kampai!—gritó el seiyuu de Haru alzando la copa al aire después de haber bebido suficiente. Apenas terminaron de grabar y había caído en cuenta de su vergonzosa actuación por lo que, cuando Mamoru propuso ir a beber, Zakki aceptó en automático esperando que con eso se olvidaran sus adorables palabras de amor y admiración.
—Creo que pararemos chicos, tengo que ir a casa—dijo Mamoru mirando su reloj—los llevaré a sus hogares no creo que…—miró a los otros dos seiyuus en estado medio inconsciente y suspiró. Esos dos siempre eran una fiesta andando. Aun así Tattsun pudo mantenerse en pie, entre los dos llevaron a Zakki hasta el auto — ¿Sabes dónde vive Nobunaga?...
—Mhh… si, él vive…—Tattsun miró a todos lados y su mente decidió no cooperar.
—Lo dejaré en tu casa, confió en ti Tatsuhisa —al seiyuu de Makoto no le pareció importante, después de todo ya había ido a su hogar aunque nunca a dormir o en estado de ebriedad. Apenas llegaron a casa fueron a depositar a Zakki a una cómoda cama. Balbuceaba cosas incomprensibles y reía de momentos mientras los dos jóvenes le miraban desde lo alto — repito nuevamente, confío en ti Tatsuhisa.
—Sí, si…—dijo aplastándose en el colchón a lado de Zakki. Mamoru suspiró aliviado, después de todo ambos estaban demasiado mal como para que las cosas se salieran de control. Seguro al día siguiente despertarían con una resaca atroz y sería divertido molestarlos. Sonriendo con malicia salió del apartamento apagando las luces de todo el lugar.
La posición en que dormía empezó a incomodarle. Se giró un poco en la cama chocando con algo a su lado que le impedía seguir, ese algo se quejó, se removió y terminó dándole espacio. Tatsuhisa se recuperó solo un poco, al menos el mareo de sus orbes seguía presente, y observó mejor el cuerpo que estaba a su lado. Las luces del exterior entraban por la venta de la habitación iluminando un poco el cuarto, un poco el rostro de Zakki. El chico entreabrió los ojos y los volvió a cerrar al tacto de Tatsu, al sentir como su mano le acariciaba la mejilla. Tatsuhisa se perdió en las facciones tan finas del chico, en esos labios delgados, en esos lunares bajo su ojo.
—Nobunaga…—dijo con tranquilidad. Zakki emitió otro sonido como para indicar que lo escuchaba —me estás enloqueciendo…—dijo con una suave risa —he estado soportando las ganas de decirte tanto… de abrazarte aún más.
—Senpai…—susurró Zakki aun con los ojos cerrados. Tattsun suspiró
—Me gustas de todas las formas que alguien me puede gustar, como amigo, como compañero de trabajo, como persona, como hombre —Zakki apretó los ojos somnoliento— y cuando siento que no puedes gustarme más…termina pasando… ¿Podrías dejar de verme solo como senpai y empezar a considerarme?...
—Yo…—entreabrió los ojos —senpai…. Quiero seguir a senpai, no puedo más que eso…—Tattsun bajó la mirada, Zakki volvió a caer en otro sueño y de alguna forma algo dentro de él se rompió. Aun así, cuando lo debió haber hecho por su salud, prefirió aferrarse a Zakki rodeándolo con sus brazos antes de poner distancia mientras el más alto soñaba con aquella declaración y a si mismo frente al espejo diciéndose algo con claridad "Él solo te ve como kouhai, te lastimas si aspiras a más".
Y después de ese extraña charla que Tatsuhisa nunca olvidó solo vinieron más besos y menos intentos, tomar de su cuerpo sellando sus labios que querían gritar sus sentimientos, se sentía vil y horrible por hacer suyo a Nobunaga, por tomarlo egoístamente sintiendo que de todas seria esa la única forma de mantenerle cerca, de unirlo a él. No pensó en las consecuencias solo en el amor que sentía.
—De alguna forma fui rechazado…—dijo a Yorke cubriéndose un poco el rostro —y ahora siento que he arruinado por completo su vida…
El pintor no respondió, solo revolvió los cabellos de su amigo mientras le pasaba el móvil. Tatsuhisa lo rechazó, ahora menos sentía el valor de llamarle, no tenía la valentía para disculparse.
Tatsuhisa no tenía miedo a ser padre, no temía a las represarías, no estaba huyendo y no se comunicaba por una sencilla razón: estaba enamorado de Nobunaga y lamentaba haberlo llevado hasta ese punto por causa de su lujuria.
~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~PeV~Pev~Pev~
WoW ¿Como les quedó el ojo? Tattsun no está escapando de su responsabilidad es solo que se siente culpable !Ama a Zakki! !Pero piensa que ha sido rechazado! !Ah! Cosas así pasan en la vida real jajajaja !Demasiado estresante! Vamos a los reviews.
Sophia : Esta vez la espera fue corta jajajaja y si, la realidad es que Hosoyan sufrió depresión hace unos años !Casi se nos muere! Aunque no por las causas que yo plantearé en el fic ¿Que nadie huele lo que está pasando? Gracias por tu review!
Sofi : Hay mucho que saber de Hosoya y si aun no lo sabes igual y con este fic te gana la curiosidad !Te llevarias gratas sorpresas! Y si, Zakki con pancita estará hermoso! Gracias por leer.
Guest : Jajajajaja siii con Hosoyan habrá de eso y de lo otro. !Ropa de bebé! !Eso sería genial! Seguro los chicos de OCD le regalaran ropa muy a lo rock jajaja Saludos!
Freee: Gracias! Mil gracias por leer.
Diana K : Gracias por tus palabras y por lo primero que mencionas de Tatsu...bueno, ahora sabes por que está dudando... siente que la regó y no está preocupándose por él si no por Zakki pues seguro a estas alturas piensa que terminará odiándolo o algo así...!Saludos!
Gracias a todos los que están leyendo, comentando y compartiendo ideas.
Atte. Zakki, lo que sigue!
