To Bind a Soul
Alma Compartida
Capitulo 9: Dos por el precio de uno.Shippou observaba a los dos humanos frente a el que hablaban acerca de Inuyasha y Kagome. Era divertido ver como la vena de la frente del moje se saltaba cuando Sango le dijo que no podía preguntarles directamente que sucedía con el hechizo.
"¿Viste como se puso Inuyasha cuando se fue Kagome? Es imposible de describir. Y para que Inuyasha demostrara abiertamente el dolor que sentía..."
"Lo se Houshi-sama, pero no les haremos preguntas sino hasta que ellos nos digan que están listos para responderlas." dijo Sango con firmeza.
Ella deseaba con todas sus fuerzas saber que pasaba, pero no debía preguntar. Sango estaba preocupada por Kagome, pero sabía que la miko no podía estar más a salvo que con Inuyasha. Ese demonio-perro era demasiado protector como para dejar que 'algo' lastimara a Kagome. Ese pensamiento hizo sentir mejor a Sango.
"Estas en lo correcto," asintió Miroku. "Solo me preocupo por ellos."
"Lo se. No te preocupes tanto. Sabes que estarán bien."
"Si. Estarán bien." agrego el.
Sango y Miroku quedaron en que no harían preguntas a Kagome ni a Inuyasha, pero Shippou no prometió nada. Y esa era la primera cosa que iba a hacer en cuanto regresaran.
Shippou observo el ocaso en el horizonte. Estaba pacientemente sentado en uno de los bordes del pozo, esperando a que su humana favorita regresara. El bebe kitsune creyó que tenia derecho a saber que sucedía, y por el momento no quería pelear consigo mismo sobre saber si tenia o no el derecho de saber.
Kagome era como su madre. Y le gustara o no, Inuyasha era lo mas cercano que tenia a una padre ahora. A veces le parecía difícil para el kitsune ver al demonio-perro de ese modo, pero eso no hacia el hecho menos verdadero.
Si Kagome no regresa pronto, me voy a quedar dormido, pensaba Shippou vagamente. Y justo cuando comenzaba a perder las esperanzas de que regresaran, escucho las voces familiares de Inuyasha y Kagome salir del pozo. O las familiares peleas. Esos dos difícilmente hablaban de algo sin terminar peleando, aunque poco a poco eso iba disminuyendo.
"No usare esa ropa, bruja."
"Tienes que usarlas si vas a ir a la escuela conmigo, Inuyasha."
"Entonces no voy contigo a la escuela."
"Vendrás conmigo."
"NO LO HARE."
"LO HARAS."
"PERRA, NO LO HARE"
"¡OZUARI!"
Dos ruidos sordos se escucharon. Shippou apenas podía creer lo que veían sus pequeños ojos. Kagome 'sentó' a Inuyasha... pero ella también sufrió los efectos del 'ozuari'.
Kagome no sentía las piernas, y su espalda le dolía mucho. "Ughh... Demonios", susurro ella cuando se paro.
Inuyasha no podía creerlo. ¿Kagome se 'sentó' también¡Kagome se 'sentó' también! Por fin Kami le sonreía.
Aunque ella también fue a dar al suelo, se recupero antes que Inuyasha. Inuyasha no pudo contenerse. Comenzó a reírse. Al principio fue solo una risilla nerviosa, pero se convirtió en una carcajada.
Shippou tuvo que cubrirse los oídos por que Inuyasha era muy ruidoso. "Kagome..." el pequeño kitsune la llamo.
Kagome observo la escena frente a ella. "Demonios."
Miroku vio un hanyou muy feliz y una muy molesta miko entrar por la puerta. "¿Tenemos otra situación extraña aquí?" pregunto Miroku sorprendido por el tono escarlata de la cara de Kagome.
"Podría decirse." respondió Inuyasha alegremente.
"¡Es horrible!" soltó de repente Kagome.
"Por favor, explíquense" pidió Miroku.
"¡Kagome ya no puede decir ESA palabra!" dijo un muy feliz Inuyasha.
Miroku escupió el agua que estaba tomando. "¿Que¿Kagome-sama, es verdad eso?"
"No, aun puedo decir LA palabra, pero..." Kagome no pudo continuar. Le costaba trabajo creerlo.
"¡A ella también le afecta!" finalizo Inuyasha.
"No puede ser cierto" dijo Sango desde la puerta.
"Es cierto" admitió Kagome, sintiéndose miserable.
Shippou estaba en shock en los brazos de Kagome. Inuyasha lo iba a matar. Y Kagome no podrá detenerlo. Era demasiado para el pequeño kitsune. Sin otro pensamiento en mente, comenzó a llorar.
"¿Shippou-chan¿Que te sucede?" pregunto Kagome, estaba realmente preocupada.
"¡Voy a morir!"
"¿Shippou-chan?" repitió Kagome, pero esta vez tenia una sonrisa en el rostro.
"¡Inuyasha me va a matar!"
Kagome pudo sentir los espasmos de Inuyasha, que luchaba por controlar su risa. "No lo hará." prometió Kagome.
"Lo hará, no puedes salvarme ahora" Shippou rompió en lagrimas.
"No te matara, no lo permitiré"
"¿Como?" dejo de llorar lo suficiente como para preguntar.
"Amenazándolo, por supuesto"
"¿Y con que me amenazaras, bruja?" pregunto Inuyasha escépticamente.
"Fácil, si matas a Shippou-chan, no te daré mas Ramen. Simple como eso."
"¿N-Nani?" Inuyasha pregunto incrédulo. "¿No serias capaz de eso, o si?"
"Si matas a Shippou-chan lo haré. Y ahora que lo pienso, también lo haré si no vienes conmigo a la escuela."
Inuyasha puso cara de pocos amigos. "Eres malvada."
"Aprendí del mejor, hanyou."
"Humph." fue la defensa de Inuyasha.
Kagome estaba feliz de nuevo. ¿Por que no lo pensó antes? Era lo que pensaba al dejar descansar su cabeza sobre el hombro del hanyou.
Sango vio como Inuyasha tomaba a Kagome y la colocaba en su regazo. La joven miko se veía muy cansada. Debía haber sido un día muy extraño y largo para ella, concluyo la exterminadora.
Shippou observaba sorprendido que Inuyasha ni siquiera movió a Kagome después de que se quedo dormida. De hecho, el Inuhanyou actuaba bastante tolerante, sino es que... amable. Definitivamente algo sucedió entre ellos, y el iba a averiguar que aunque fuera lo ultimo que lograra, después de una noche de descanso, por supuesto. El sol se oculto hace muchísimo tiempo. Enroscado entre Inuyasha y Kagome, se sentía bien y seguro. Estaba calientito, cómodo y feliz. Con una sonrisa en los labios, el bebe kitsune se quedo dormido.
Inuyasha veía como Shippou se durmió con la rapidez que solo un niño pequeño podía hacerlo. Con las manos de Kagome firmemente asidas a su haori, la cabeza sobre su barbilla y Shippou enroscado sobre su pecho. Inuyasha no pudo evitar quedarse dormido. E Inuyasha, como Kagome y Shippou, tenía una sonrisa cruzando sus rostros al dormir.
