Hola a todos, aquí está la continuación de esta historia, desde aquí ya inicia la recta final.
Advertencia de Lemon
Pasen y disfruten..
Un Nuevo Comienzo
-Ni se te ocurra Asuna, ni se te ocurra!-Le dijo con un siseo frio que hizo abrir en sorpresa los castaños de Aki y el Doctor-Tu eres mía, jamás se te olvide eso.
-…-Los ojos de Asuna fríos de igual manera le dieron una sonrisa de juego-En serio? ,Y que harás espadachín negro?
-No me retes-le dijo acercándose peligrosamente a sus labios, los celos del espadachín estaban al borde de hacerle perder la compostura, nadie desconocido en su sano juicio se había atrevido hasta el momento de acercarse a su mujer estando en su presencia. De pronto una doble carcajada salió a relucir tanto de los labios de su amada como de los del sujeto haciéndolo sorprender y enojar más-Que mierda Asuna!
-Es increíble Asuna, este chico si que es una caja de sorpresas, es tal y como me lo describiste-El doctor estaba sosteniéndose su estómago tratando de controlarse, Aki hacia lo mismo desde el otro lado de la habitación.
-Eh?-se sintió perdido por aquellas palabras y un tic salió a relucir en su ceja izquierda. De pronto los brazos de su amada se posaron sobre su vientre tomándolo desprevenido, los labios se acercaron a su oído y susurraron.
-Sabes porque le aceptaría una cena después de recuperarme?-le pregunto juguetona-Porque el es como un hermano para mi, lo conozco desde que tengo memoria, no es cierto?
-Asi es, veras Kirigaya-Kun, yo soy el mejor amigo de Kouichirou desde que nos conocimos en primer grado.
-Pero, pero..entonces esto..
-Fue para que recibieras un poco de tu propia medicina-pronuncio Asuna-porque tal y como a ti no te gusta que cualquier hombre se me acerque y trate de hablarme, a mí tampoco me agrada que tengas tantas mujeres tras de ti y tu tan campante las aceptes así sin más.
-…-Los pequeños reclamos de su pequeña entre ambos, no le permitieron que explotara-Esto es el colmo, así que piensas que soy infiel?
-Por ahora no te responderé porque sabes bien cuál es mi respuesta-le dijo Asuna sonriente mientras se dirigía a su amigo-Puedes revisar a Aiko, me preocupa su estado.
-No te preocupes Asuna, por ese motivo Kouichirou y tu padre me llamaron-Dijo el Doctor mientras cargaba a la pequeña-yo seré su pediatra personal y como sabemos que esta princesa estuvo en tu vientre por tanto tiempo sin darse por enterada, debemos de hacerle todos los exámenes que faltan, necesitamos estar seguros que aunque en este momento no sufre de nada malo y que luce sana, en el futuro no vaya a tener secuelas-sus ojos se posaron en el pelinegro que estaba completamente desubicado ante la situación-Kirigaya-Kun, quita esa cara que solo era una broma, pero que te quede claro que mis sentimientos por tu amada son reales, la amo, pero como una linda y querida hermana menor.
-…-Asuna no lo dejo hablar mientras lo besaba de súbito callando cualquier reclamo que fuera hacer.
-Es una lástima-dijo Aki en voz baja-me hubiese quedado con tan suculento cuerpo-una ceja se enarco en enojo cuando los vio abrazarse posesivamente-bueno ya, sepárense-tomo al sonrojado Kirito de las solapas de su camisa y lo llevo a la cama-Tu debes de recuperarte tonto, no te pases de caliente.
Dos horas más tarde los exámenes y la fiebre dejaron fuera de combate a la pequeña princesa. Asuna estaba muy preocupada y aunque Aaron la atendió de la forma más profesional, fue incapaz de aliviar su desagrado de madre primeriza. Observo como su querido hermano hacia que su pequeña bebiese tres gotas de medicina antes de dejarla finalmente en la pequeña cuna de la habitación. Aiko se quedó dormida de inmediato.
-No tienen de que preocuparse, su sistema inmunológico está comenzando a mejorar.
-…-Asuna se secó sus sudorosas manos mientras caminaba a su lado-estas seguro Oni-chan?-pregunto con sus ojos brillantes-Quiero decir, no estoy desconfiando en tus capacidades, pero si es algo más serio que eso?, después de todo la fiebre es la forma que tiene el cuerpo para dar señales de su condición-continuo diciendo lo primero que se le venía por su preocupación, su paranoia la controlaba sin percatarse de que Kirito empalidecía y Aaron se irritaba un poco.
-…-La golpeo suavemente en su cabeza y le alboroto su largo cabello llamando su atención-Tranquilízate, ya te dije que está bien, soy su Doctor mi querida dama-dejo caer una ligera manta sobre Aiko, quien ahora dormía confortable y pacíficamente-Denle de beber tres de estas gotas esta noche antes de que se vayan a dormir y mañana al despertar, la revisare en la tarde una vez que los resultados salgan-Frunció el ceño cuando se percató de que la peli naranja apenas no escuchaba por estar concentrada en su bebe, sus puños cerrados con fuerza también la delataban, obviamente estaba atrapada en su propio mundo creado por sus miedos de madre primeriza-me estas escuchando?
-…-Asuna asintió inmediatamente haciéndole suspirar
-Seguiremos sus instrucciones no se preocupe-dijo inmediatamente Kirito en lugar de su esposa, sabiendo que no estaba prestando atención.
Pocos minutos después el Doctor se despidió con un beso en la frente y un abrazo de seguridad a su pequeña hermana, cosa que al pelinegro no le gusto, aún estaba ofuscado por la broma que le realizaron.
-Buenas noches-dijo antes de salir acompañado de Aki, quien con una sonrisa socarrona se despidió de ambos en silencio.
-Lárgate Takewaki- Soltó Kirito con aspereza.
-Buenas noches Oni-chan, Buenas noches Aki-san-replico apenada la peli naranja-Kazuto no debiste de hablarle así-le reclamo seriamente, se dio la media vuelta volviendo hacia Aiko para observarla dormir, quería estar segura que estuviera respirando.
-Y cómo quieres que reaccione asi, si cada vez que se le daba la gana de acercarse demasiado a ti, era de los más cercano y cariñoso?-se acercó a ella obviando el pedido de mantenerse en su cama y le tomo la mano con la que acariciaba el cabello de su princesa.
-No se a qué te refieres, estas paranoico-le jalo la mano bruscamente y se alejó de él observándolo con ojos entrecerrados.
-No, pero si te pusiste de acuerdo con él para jugarme una broma de mal gusto, jamás te permitiré que te encuentres a solas con él, no me importa quien sea.
-No puede creer que me reclames eso, eres un falso, entre Aaron y yo nunca ha pasado nada de lo que te estas imaginando, en cambio yo no tengo la certeza de que tu no me hayas sido infiel con algunas de las mujeres que haz conocido con el paso de los años, o aun peor con la misma Sinon.
-Tu nunca me encontraste tan cercano con Sinon como yo te vi esta tarde con Takewaki!-dijo resentido-además ya te lo he repetido mucho maldito sea, con Sinon no tengo nada!-la observo con sus ojos totalmente entrecerrados y afilados-nunca me mencionaste a este supuesto hermano tuyo, jamás se te cruzo por la cabeza presentármelo!-le grito dolido
-Te juro que no ha pasado nada Kazuto-aseguro cansada de la discusión, se plantó frente a él y le tomo el rostro con sus dos manos viéndolo a los ojos-perdóname si la broma de esta tarde se salió de control, pero te juro por lo más sagrado que nada romántico siento hacia él, tu eres el único para mí-le dio un casto beso en sus labios-Porque mejor no me dices que es lo que de verdad te preocupa?, te conozco amor, a mí no me puedes engañar.
-…-Kirito se le quedo observando unos momentos mientras tomaba la cintura de su amada y colocaba su rostro sobre el hombro derecho de ella, suspiro hondo antes de contestar en voz baja-Tengo miedo del futuro que se avecina, tengo miedo de que mis acciones terminen poniéndolas en peligro a las dos, nadie asegura que los enemigos no vuelvan a aparecer, Ataúd Risueño no se quedara con los brazos cruzados al haber recuperado a su líder, recuerda lo que dijo Lux, ellos tienen pensado terminar con lo que iniciaron en el pasado, además tengo miedo de que te canses de mí, imaginarte con otro hombre es un verdadero tormento.
-No pienses en eso, nada malo va a pasar, si llegásemos a encontrarlos, debemos actuar como siempre, somos una pareja poderosa que jamás será vencida, la prueba son los acontecimientos por los que tuvimos que pasar-lo abraza con fuerza-nunca podría dejar de amarte, nunca he pensado que me he cansado de ti porque te amo mas que ha mi vida misma, porque te veo como tu me ves a mi, te pienso como tu me piensas, te deseo como tu me deseas, quiero que siempre seas el único hombre en mi vida, para mi no abra nadie mejor que tu-le susurra sensualmente al oído, terminando con una pequeña lamida que lo hizo suspirar.
-Asuna..-se sintió más tranquilo entre sus brazos, su calor es lo más reconfortante para el.
-Te amo Kazuto, te amo mi Kirito-Kun-pronuncio fervorosa para empezar a besarle el rostro.
-Yo también te amo Asuna, mi hermosa destello-susurro cuando le besaba la mejilla y luego su oreja la cual mordió delicadamente causándole una placentera sensación, no resistiendo mucho aquellas traviesas atenciones Asuna se separó un momento de su amado, se dirigió a la puerta donde paso el seguro dándoles la privacidad que necesitaban, sus ojos lánguidos y sensuales lo observaron con una traviesa idea. Los brazos de su amado la apresaron una vez más y la arrincono entre la puerta y la pared besándole los labios con ardor y pasión-Estas segura amor?
-Me siento perfecta, quiero que reclames una vez más lo que es tuyo, quiero que limpies las impurezas del cuerpo y alma que ese maldito dejo en mi-lo toco en su entrepierna-demuéstrame una vez mas esa gran pasión que nos consume, demuéstrame tu ímpetu, tu arrebato y amor-sus ojos lo observaron con amor-por supuesto si tu lo deseas, recuerda que aun estas delicado de tu herida.
-Lo haremos como tú lo desees Asuna, puedo moverme lo suficiente no te preocupes-sus gentiles manos la sujetaron y la jalaron hacia la cama de hospital.
-Te amo-escucho como su destello le confesaba antes de que sellara sus labios.
Asuna dejo que su amado devorara sus labios mientras sentía la lengua del ultimo moviéndose de forma posesiva. Gimió y se estremeció cuando su lengua era succionada, quería recibir esa misma habilidad en el área que más la necesitaba.
Le agradeció a todos los seres divinos de que ambos se encontraran con ropas tan convenientes, a medida que sus manos comenzaron a librarse de la bata de hospital de Asuna saboreaba aquella piel que se encontraba, la peli naranja copio sus acciones a medida que seguían besándose.
Encontrarse con aquellos moretones y mordidas en la piel lo hizo detenerse un momento, la furia aun no podía mermarla al saber por lo que ella tuvo que pasar, se juró hacerla sanar tanto física como espiritualmente, la haría llegar al cielo para que olvidara el mal sabor de días atrás, la haría nuevamente suya, le haría sentir el gozo del amor. Sabía que al principio le dolería por aquella parte que aunque lo necesitaba estaba resentida, pero prometía que lo haría con calma, aquel fuego de pasión por la que eran bien conocidos, lo desataría poco a poco.
Gimieron cuando sus pechos desnudos hicieron contacto con los del otro, perdidos en el cálido y salvaje beso. Cuando se separaron, sin aliento y sonrojados, un hilo de saliva conectaba sus rojos labios. Asuna hundió una vez más su cabeza en el dulce cuello de su amado, su esencia la embriagaba y le calmaba todos sus miedos, un momento después se acercó a lamer de forma lasciva la mandíbula y la comisura de sus labios.
-Te amo, te necesito, por favor hazlo!- y antes de que pudiese decir algo más, el pelinegro la elevo de forma que quedase sobre él.
-No necesitas decirme nada amor, lo entiendo-Kirito de forma hambrienta devoro su boca y mordió con sus dientes su lechoso cuello y hombros, dejo sus propias marcas y chupones sobre los que el bastardo de Yuya había hecho, marcar su territorio le fascinaba pero más ahora que le quería demostrar su lealtad y amor a su compañera de por vida. Con el paso de los minutos comenzó a avanzar hacia abajo, su mano izquierda acariciaba suavemente su costado izquierdo, mientras que su otra mano deambulaba por los interiores de su amor encontrándose con la humedecida zona.
Cuando ella sintió sus dedos en aquella zona, llevo una mano a su cabeza y deslizo los dedos bajo su negro cabello como para asegurarse a ella misma y a su corazón que la persona que la tocaba fuese su amado espadachín, quería calmar a su terco corazón, quería dejar atrás las imágenes atroces que tuvo que presenciar y sentir días atrás. Nadia la podía culpar de esto, Kirito mismo sintió su tensión momentánea al llegar a aquel lugar y la mano sobre su cabello le confirmo que buscaba su presencia, presencia que estaba dispuesto a compartir de por vida.
Asuna entonces empujo al pelinegro para que descansara sobre su espalda, sabía bien que Kirito todavía estaba en recuperación y bajo observación de Aki y los demás doctores, asi que no le permitiría realizar movimientos exigentes, sabia eso, pero sin embargo no podía detener el deseo que fluía entre ellos, uniéndolos con una fuerza más poderosa que la que existía entre polos diferentes. Quería que los dos se mezclaran y evaporaran una vez más, quería que sus deseos por el otro se integraran en una fuerza poderosa, una como la que normalmente los dejaba sin aliento, saciados, débiles y anhelantes.
Kirito movió su cabeza hacia un costado, ofreciendo más de su piel a su posesiva mujer. Sus dedos vagaban alrededor de los largos mechones anaranjados mientras ella succionaba esa erógena zona de su cuello.
Una lengua se movió a gran velocidad para pasar por la clavícula antes de trasladarse a sus pezones, donde los engullo con anhelo, uno a uno hasta que estuviesen completamente erectos. Entonces prosiguió eróticamente hacia abajo dejando un húmedo y caliente rastro aun por sobre las vendas de su herida y que en ese momento le hacía hervir de placer bajo sus atenciones.
Nunca se le ocurrió que el firme agarre que tenía sobre el cabello de Asuna, le estaba jalando unos cuantos mechones, no importaba cuando la pasión iniciaba, incluso le jalo un poco más cuando ella comenzó a masajear sus testículos y miembro. Cuando su esposa lamio la punta de su pene con la lengua perdió toda la capacidad de pensar, su mente era simplemente un blanco orbe vacio.
-Asuna-susurro sin aliento el nombre de su esposa, queriendo mas de ese placer presiono su región baja cerca de la mano de su amor y colgó su pierna derecha sobre su hombro. Sus gemidos eran ahogados por sus suaves jadeos, mientras que ella le entregaba mas. Kirito quería mas de aquella mano que lo continuaba masajeando, mas de la lengua que lo volvia loco de placer, mas de su media naranja. Con toda la fuerza de voluntad se sostuvo sobre sus codos, obvio la pequeña punzada de dolor de su vientre y agarro por los hombros a Asuna lo suficiente fuerte como para llamar su atención. Lascivos ojos ambarinos lo observaron, preguntándole de forma silenciosa.
-Te necesito sentir plenamente-dijo roncamente.
En respuesta, Asuna se acomodó para montar su cuerpo bajo el.
Mordió un poco sus labios mientras que Kirito la sostenía, ambos gimieron cuando la penetración comenzó a ser más profunda, las manos de ambos se juntaron en apoyo al ella sentir una oleada de dolor, un dolor que necesitaba superar. Kirito nunca quito la vista del hermoso rostro, donde las diferentes facetas del placer y deseo eran mostradas con todo detalle. Quería verlas todas para recordarlas vívidamente todos los días de su vida.
Espero un momento dejando que ella tomara el control, debía de adaptarse lo sabía bien, poco después Asuna comenzó a moverse. Su mano derecha y su lengua se encargaron de sus pechos mientras que la izquierda se movía a la par de las penetraciones en aquella erógena zona que hacía a su amada temblar.
Asuna cabalgo sobre Kirito con desesperación, quería alcanzar la gloria. Su ritmo se volvió errático, reflejando sus sentimientos. Sintio que faltaba algo y de inmediato se percato que Kirito no se estaba moviendo con ella, solo se dedicaba a tocarla. Miro a su Esposo a través de sus parpados entre abiertos y le pregunto.
-Que sucede amor, no lo disfrutas?
-Eh?
-No te sientes bien?, tu herida te molesta?-Hundió sus caderas contra las del pelinegro-Quiero que te sientas tan bien como yo, muévete-Inclino su cabeza, chasqueando su lengua contra los labios de Kirito molestándolo, además apretó sus músculos contra el intruso pero bienvenido miembro, enterrándolo más profundamente en su interior.
-Amor!-fue todo lo que pudo decir cuando su espadachín la empujo rudamente contra la cama. Una conocida mirada depredadora la observo con hambre.
-No me contendré Baka, asume las consecuencias de ponerme celoso-dijo lascivamente, se había contenido por cuidado de su amada, pero ya no más.
-Esas consecuencias me encantan-bromeo Asuna-Ahora, hazlo.
Kirito no respondió, salió de su amada, cambio su ángulo y entones volvió a hundirse en ella casi de forma brusca, pero a ella no le importó. Incluso lo animo con afrodisiacos gemidos. Empujo los muslos de su esposa contra su pecho, blancas piernas sobre sus hombros mientras el movimiento se volvía más necesitado y demandante.
-Te amo Asuna, Te amo
-Yo, yo también, oh, te amo!
Más profundamente se ahogaron de forma mutua. Más tiempo, estiraron el tiempo que compartían olvidando el mundo exterior y donde se encontraban.
Más alto, ambos se alzaban hasta perder el aliento, volando hacia su lugar especial, hacía el santuario de su unión.
-Siempre juntos-susurro Asuna antes de que todo estallara en pequeño polvo dorado de luz, antes de que la pequeña muerte blanca los alcanzara y los llevara momentáneamente al silencio y la pureza.
Bua Bua Bua!
Pocos minutos más tarde, Asuna se movió con rapidez al escuchar a su pequeña desde la cuna, al parecer la habían despertado con su candente encuentro.
-Mi bebe!-Oscuros ojos la observaron con atención mientras que se levantaba en sus temblorosas piernas y le regalaba una radiante sonrisa a su retoño-Ya tranquila amor, está bien.
-..-Sus negras orbes cambiaron de posición a medida que miraba el pegajoso fluido que se deslizaba por la parte interna de los muslos de su desnuda esposa. La alcanzo mientras arrullaba a su pequeña y le daba de comer, la acaricio y masajeo la deliciosa piel con sus dedos. Esos mismos dedos que se deslizaron hacia abajo con claro camino.
Mirando los profundos ojos de su esposo, Asuna sabía que una ronda no era suficiente, pero era momento de prestarle atención a la condición de Kirito y a su pequeña que a sus deseos. Lamentándolo con una suave sonrisa, aparto la mano de su esposo y sacudió la cabeza.
-Asuna-El no dejo que le respondiera de forma momentánea, la beso con hambre y toco el pecho que su amada hija no estaba usando.
-…-Asuna sostuvo una traviesa mano que se deslizaba hacia la parte baja de su espalda y guio alternamente una cadena de besos sobre la mandíbula de su esposo. Entre suaves mordidas sobre su oreja le dijo-Aunque no cumplí con lo que dije esta tarde, ahora si lo hare por el bien de los dos-el dio un casto beso en sus labios-cuando estés completamente sano y nos casemos lo podemos hacer en cualquier momento y cuantas veces quieras-Se apartó y le sonrió-es una promesa.
Bua Bua Bua!
Aiko se separó un poco de su pecho y llamo la atención de sus padres, al parecer se sentía desplazada.
-Lo se amor, perdóname-dijo su madre mientras le besaba su cabeza y sentía como una bata era colocada sobre su figura. Su padre se había movido a la cama y trajo la bata de su madre para taparla-te cuidare bien para que mejores-sus tiernos ojos no dejaban de ver a aquellos dos seres que la habían traído al mundo y que la amaban con toda su alma.
En eso Kirito sonrió-No creía que pudiese ser posible, pero me he enamorado aún más, mi esposa, mi princesa y mi tesoro, tengo 3 mujeres hermosas que llenan de vida de color de rosa.
-Y nosotras te amamos a ti.
Sin que ellos lo supiesen, Sinon se encontraba afuera, su mano sobre la perilla. La muchacha había escuchado parte de lo ocurrido en la habitación, había planeado visitarlos para disculparse, cuando noto que la puerta estaba cerrada. Se preocupó de inmediato, hasta que escucho los gemidos, los llantos de la pequeña y las palabras llena de amor que se decían. Su corazón dolió con fuerza, más que ayer, más que siempre, su cuerpo comenzó a temblar y de sus ojos salieron lágrimas tanto de perdida como de aceptación.
Jamás tendría a ese hermoso y valiente caballero, pero al menos quería no perder su amistad, aceptando todos los hechos de los últimos días como su realidad quito su mano y retrocedio sus pasos. En su camino hacia las escaleras que conectaban al pasillo se encontró con la enfermera Aki.
-Buenas tardes
-Vaya, Buenas tardes joven Shino, vienes de visitar a la familia estrella?-le pregunto sonriente
-Lastimosamente no pude, estaban dormidos y no quise molestarlos-le dijo con rapidez para evitar que los fuera a descubrir
-Puedes visitarlos mañana temprano si quieres
-Es una lástima, pero muy bien-procedió a tomar camino al ascensor-Con permiso me retiro, que tenga feliz día.
-Espero que lo tengas tu-escucho que le decía a sus espaldas-Tu corazón debe de dejar ir de una vez aquel amor por Kirigaya-Kun, te estas lastimando a ti misma si crees que con solo ser su amiga te curara las heridas que tu misma provocaste.
-No sé de qué habla-Se tensó sin voltear
-No soy ninguna tonta Shino, se toda la verdad y será mejor que vuelvas mañana con mejores intenciones porque Asuna-san no se contendrá en decirte lo que mereces, no lo ha hecho porque a pesar de todo aun te considera su amiga, así que no pierdas eso-observaba que los hombros de la joven temblaban-Te perdonaron por todo lo que hiciste y en los hechos en los que estuviste involucrada, te dieron una nueva oportunidad, así que aprovéchala niña.
La joven no volvió a responder camino con rapidez hacia el ascensor mientras lagrimas salían por sus ojos. Solo cuando la frágil figura de la francotiradora se dejó de ver entre las puertas del ascensor fue que la expresión de Aki cambio a uno de tristeza.
-Pobre niña, la vida no ha sido nunca justa con ella, pero debe de entender cuál es su lugar en la vida-camino hacia la habitación familiar-Ellos dos jamás podrán ser separados solo porque una vela fue encendida en el corazón de una solitaria vida.
Si tuviese un deseo, sería que siempre fueses lo primero que veo por la mañana al despertarme, y lo último que veo por la noche antes de dormirme, no quiero compartirte, quiero que seas mío.
¿Debo sonreír porque al final solo somos amigos? ¿O llorar porque nunca seremos más que amigos?
Continuara…
Próximo Capitulo será el final y después vendrá un Epilogo que dará por terminada este Fic.
Nos vemos en la siguiente actualización.
Sayo.
