Capitulo 10- Declaraciones
Diario de Bulma Brief
"Mi corazón latía tan rápido que sentía que se saldría de mi pecho, el cargaba a mi hijo dormido mientras yo me separaba de él, mis manos se posaron en su rostro, se mantenía firme, mientras yo temblaba por la emoción, por la confusión. Durante ese beso Vegeta no estuvo más en mis pensamientos, solo éramos Tadeus y yo. Me correspondió, pero después estaba tan confundido como yo, tan solo cargaba a mi hijo, tan solo estábamos ahí, como si fuéramos los únicos habitantes del mundo"
Su respiración aun estaba agitada y no estaba seguro de lo que acababa de suceder, miraba a la peliazul con seriedad, impávido.
-No…no debió suceder- dijo Bulma mientras se daba la media vuelta y le daba la espalda, Tadeus dejo salir un suspiro
-Es la primera vez que una mujer me besa…casi siempre yo llevó la iniciativa- Bulma esbozó una sonrisa ligera, recordó todo, a Vegeta, de sus palabras, de lo que huía- Quizá te dejaste llevar por la emoción- interrumpió el hombre sus pensamientos
-Pues tu también…te dejas llevar por la emoción con facilidad- se sonrojó, apretó los labios como él solía hacerlo cuando no sabía que decir-y debo agregar que estabas "muy emocionado"- y se volteó nuevamente-…escucha, me siento muy confundida, ¿podríamos olvidar que sucedió?
-¿Olvidar que?- contestó Tadeus con una sonrisa cómplice- en lo que a mí respecta solo caminábamos por la playa…Deberíamos regresar, Trunks está profundamente dormido
-Cuando él se duerme así no hay poder humano que lo despierte…es tan hermoso aquí- Tadeus miro a Trunks, lo abrazo aun más fuerte y sonrió -¿Por qué sonríes?
-Recordé su mirada cuando vio al delfín de peluche por primera vez, hace mucho tiempo que no veía tanta alegría junta por algo tan simple…tu hijo es fabuloso, se parece a ti
-No, se parece a su padre, es tan difícil para él, siempre…siempre busca llamar la atención de su padre, pero él actúa como si mi hijo no estuviera ahí y cuando le dirige la palabra siempre lo hace molesto…como si mi hijo le estorbara
-Hay hombres que no merecen ser padres…si una mujer como tú me diera un hijo como Trunks, estaría loco de felicidad…sería como sacarse la lotería…
-¿Una mujer como yo?...solo llevamos unos días conociéndonos, no sabes realmente quien soy o que es lo que quiero
-Se algo de ti
-¿Qué sabes?- preguntó retante mientras se cruzaba de brazos, la brisa marina batía sus rostros y el pequeño Trunks se acurruco aun más en los brazos de Tadeus
-Es solo un aspecto de ti, eres una buena madre, te preocupas por este niño y…sé qué harías todo por protegerlo…será mejor llevarlo adentro antes de que haya más frio
-…quise abortarlo- le dijo sin más, sus ojos se llenaron de lagrimas-su padre se separo de mi, se fue lejos…no supo de mi embarazo hasta que regreso, siete meses después…pero justo cuando me entere de mi embarazo, estaba decidida a abortarlo…yo sabía que mi hijo sufriría de alguna forma, no sabía que iba a resultar, su padre no iba a tomarlo bien y así fue, y yo…no estaba segura de tenerlo
-¿Qué te hizo cambiar de opinión?
-El-y señalo a Trunks- tuve un sueño lo vi tal cual fue de recién nacido, sonriente, jugando conmigo, lleno de vida, feliz…por estar vivo, por estar conmigo…estaba feliz y yo también era feliz, en mi sueño él era mi mundo y yo era el suyo, cuando desperté le prometí que no le pasaría nada, que lo protegería…no soy la gran madre que piensas Tadeus…¿Qué mujer pensaría a la primera en negarle la vida a su bebé?
-Una con miedo, tenías miedo…un hijo cambia todo y lo quieras o no…es una conexión con su padre para toda la vida…no lo conozco, pero me imagino que tenias muchas dudas…ven vamos a la casa- y ella le siguió, siguió a aquel hombre con su hijo en brazos, cuidándolo como si fuera su propio hijo-¿Quieres tomar el delfín?- Bulma lo tomó entre sus manos mientras Tadeus cambiaba de posición al pequeño Trunks dejando que su cabeza se recargara en su hombro y sus brazos lo sostuvieran con fuerza del cuello.
-Bulma, tu eres una gran mujer de la gran ciudad, aun si fueras de esta pobre isla, tu temperamento y tu carácter te harían salir adelante…eres más que ese sujeto…sujetos como él no deberían tenerles…- y no dijo nada más se quedaron callados mientras caminaban, Bulma miraba a Tadeus, cargando a su hijo con cuidado
-¿No te duelen las costillas?
-No, no mucho…me hubiera gustado verlo…más pequeño
-¿pequeño?
-Como tú lo viste, siendo un bebé…más dependiente, incapaz de romper costillas-Bulma no evitó sonreír
-Lo hubieras amado
-Es difícil no hacerlo…te lo vuelvo a decir…tienes un gran niño
Diario de Bulma Brief
Esa noche dormí en la casa de Gwen, a petición de ella, mientras tanto yo no sabía que pensar, difícilmente concilie el sueño, me preguntaba porque le había revelado a Tadeus un secreto tan grande que ni siquiera mis padres o el mismo Vegeta saben ¿Por qué? ¿Por qué quería que Tadeus me considera una mala mujer? estaba segura que eso le molestaría o que me odiaría por tan solo pensar en el aborto; pero fue todo lo contrario…pareció entenderme, comprenderme, quizá me quiso dar a entender que lo entendía y no era nadie para juzgarme.
Quería que me odiara…pero no fue así. Ahora me atrae más, y se inmiscuye más en mis pensamientos ganándole a Vegeta en todo momento.
Esa noche, soñó que era joven, que salía en búsqueda de las esferas del dragón, y que cuando invocaron a Shen Long pidió un novio y ese novio era un joven Tadeus Fisherman quien la miraba extrañado preguntándose qué hacia ahí y donde estaba isla paraíso… y se despertó.
-Te merecías un padre como él- le dijo a Trunks mientras apartaba los cabellos de su rostro- y el merece un hijo como tú; pero la vida no es justa
Isla Paraiso
Actualidad
Trunks cerró el diario de su madre, de nuevo se encontraba en la alegre rana
-¿Vive su madre, señora Sue?- la mujer termino de servirle café
-Ella Falleció hace unos años- contestó en tono triste- aun creyendo en el amor que nunca encontró, ¿querías hablar con ella?
-Quería preguntarle sobre mi madre y sobre Tadeus… ¿usted recuerda el primer día que cenaron todos juntos? anoche leí que fue cuando se dieron su primer beso…lo irónico es que estaba ahí y estaba completamente dormido. Al parecer en ese tiempo mi padre era un completo desgraciado, en parte…en parte le doy la razón a mi madre
-Esa noche mí madre insistió en que tú y tu madre se quedaran a dormir en la casa, tú estabas profundamente dormido y tu madre muy cansada así que aceptó. Mi mamá me contó que cuando todos nos fuimos, ella habló con mi hermano
Isla Paraiso
Diciembre 1 año 768
Tadeus estaba taciturno después de que regresó del paseo en la playa con Bulma, se sentó en el mueble y no dijo palabra alguna, pensó en aquel beso, en la textura de sus labios, en su aliento cálido y en sus tersas manos sobre el rostro, pensó en lo repentino que fue y comprendió el significado de aquello que decían de que las mejores cosas te suceden mientras menos te lo esperas, no se lo esperaba en lo absoluto, nunca en su vida creyó darse un beso así como así de la nada, jamás le había sucedido. Su madre se sentó junto a él y lo abrazó
-¿Qué piensa mi pequeño?
-En nada…y en todo
-Igual que tu abuelo…de un extremo a otro, nunca conformes con nada…vi la miradas que se intercambiaron en la mesa- le señalo con una amplia sonrisa en su rostro gentil
-Las que se intercambian todo el mundo
-Esas no son las miradas que se intercambian todo el mundo, hijo mío, son miradas nerviosas propias de los que se están enamorando, pero tú ya estas enamorado
-Claro que no- protesto el hombre reclinándose sobre el sofá
-No tiene nada de malo admitirlo
-No puedo estar enamorado de una persona que conocí hace cuatro días, se diferenciar la atracción del amor…y no tengo ninguna de esas dos cosas
-¿Tú nunca te has enamorado?
-Me enamore de Anne- esgrimo en su defensa
-Nunca estuviste enamorado de Anne y lo sabes muy bien, esa fue una atracción; pero esta mujer te ha removido algo en ti que nunca nadie había logrado
-Nadie se enamora en cuatro días mamá, no soy un chiquillo, soy un hombre, se lo que quiero y Bulma es una amiga…tú quieres que en cuatro días me comprometa y en una semana nos casemos
-No, hijo…quiero que sepas reconocer lo que tienes frente a ti, Isla la trajo a ti, a ella y su niño, tú le gustas y tú te enamoraste de ella y adoras a ese niño como si fuera tuyo.
-El niño es perfecto, si me hubiese casado tendría un hijo de su edad…
-Piensa en ello, Tadeus- le abrazó- ¿dormirás aquí?- el negó con la cabeza-Te amo, lo sabes
No durmió esa noche, pensó en aquel beso, pensó en Bulma y en las palabras de su madre; pero se negaba a reconocerlo, nadie se enamoraba en cuestión de días.
Vegeta no podía conciliar el sueño, cada vez que cerraba los ojos recordaba a Bulma.
Recordaba aquel momento en que la nave explotó, recordaba muy bien despertar y que ella estaba a su lado, dormida con medio cuerpo apoyado sobre la mesa…la mujer terrícola ¿Por qué se preocupaba por él? Nadie lo había hecho desde que era pequeño, Nappa no se preocupaba por él, solo le era leal y le era leal porque tenía miedo, esa era la única razón…nadie jamás se sentó a su lado hasta quedarse dormida por él.
Sin duda, le llamó la atención, y después…aquella impetuosa primera vez, vinieron otras, donde parecían estar conectados físicamente, aunque no sentimentalmente, para él; ella era un simple objeto que lo satisfacía, la experiencia se hacía más y más intensa hasta el punto de que sentía que ella se convertía en una adicción, no podía vivir sin el olor de su cuerpo, sin sentir el contacto de su piel con la suya y el momento en que se convertían en uno, cuando su corazón latía tan rápido como si fuera a explotar y él también, se sentía distinto junto a ella, como si le despertara la chispa de una pasión y eso le hacía sentir vivo, no había amor, no…ella era una droga y se hizo adicto para su maldita desgracia. Logro conciliar el sueño, su hijo apareció ahí, era un bebé de seis meses que dormía plácidamente, Trunks de futuro se había ido ya, y por una fortuita ocasión estaba a solas con él bebé, el niño dormía, se sentó junto a su cuna, en la silla mecedora
-Me volví débil- le dijo al niño dormido- por tu culpa y la de tu madre…debí dejarlos morir ese día…- y en aquel momento el bebé despertó llorando desesperado, el ki de Bulma se acercaba, no estaba de humor para confrontarla ni a ella ni a nadie…se despertó ¿Era un recuerdo? ¿Un sueño? en esa época estaba tan confundido que no podía diferenciar entre los dos. El niño perpetuaba su estirpe. Hacia las 4 de la mañana cuando no podía conciliar el sueño, comenzó a pensar en Trunks, su estirpe se había perpetuado en él…si se iba a otro planeta, si forjaría un nuevo reino en un nuevo Vegeta, el niño era clave para la perpetuación de su raza…se iría de la tierra y Trunks, siendo su sangre, le pertenecía y en su forma de verlo tenía derecho a él, en cuanto tuviera la nave iría en busca del niño y se lo llevaría.
Isla Paraíso
Año 768
Bulma miraba al niño dormir mientras intentaba no pensar en Vegeta, al mismo tiempo se imaginaba a Tadeus, siendo el padre que su hijo nunca tuvo. Le atraía…le gustaba; pero aun no podía saber que era lo que realmente sentía hacia él, ya llevaban cerca de un mes ahí y desde aquel beso no habían avanzado mucho. Tadeus les llevaba a pasear y una que otra vez les llevo con Ronald, el niño estaba emocionado y parecía que lo estaría siempre. Aquel hombre aun llevaba al niño a pescar, lo cargaba en sus hombros e incluso un día le llevó a conocer los patos de Sue, a él parecía no gustarle los patos; pero disfrutaba el ver a Bulma y Trunks disfrutando de ese momento, único, fugaz.
Esa noche del 28 de diciembre, Tadeus Fisherman se armó de valor e invitó a la señora Brief a una cena. Al igual que ella no sabía que sucedía con él.
Ella vistió un vestido floreado de tirantes, y él un pantalón blanco con una filipina verde limón
-¿Por qué no puedo ir?- preguntó el pequeño Trunks
-Porque, hablaremos sobre cosas de adultos- le dijo Bulma- Te quedaras con Sue, podrás jugar con los patos que tanto te gustan
-Quiero ir con ustedes- insistió el niño
-Mañana te llevaremos con Ronald- se decepciono, eligió no hablarle como solía hacerlo cuando se molestaba, ese día incluso estaba molesto con Tadeus, cuando se lo encontró ni siquiera pudo contentarlo como solía hacerlo, era el primer berrinche del cual Tadeus era testigo, pero era uno de muchos para Bulma.
-Se le pasara- le tranquilizo Bulma- vamos
Isla Paraíso no contaba con ningún tipo de restaurante, más que la alegre rana, así que aquella noche, Sue se encargo de que la velada fuera en la cabaña del delfinario, para ese momento la comida ya estaba servida, había velas alrededor, ambos estaban sorprendidos
-Nunca pensé que organizaras esto
-Yo tampoco- le contesto Tadeus sinceramente- en realidad fue Sue la que hizo todo esto, ella cocinó y estoy seguro que decoro todo esto también…
-Pues…lo hizo bien- ambos se sentaron y disfrutaron de una cena esplendida, algo que jamás había disfrutado aquel hombre, y menos en la presencia de aquella mujer. Para ella, la cena se reducía a algo muy humilde; pero no le quitaba lo interesante y menos en la compañía de aquel hombre.
No hablaron mucho mientras comían, él se limitó a preguntarle si el último mes la había pasado bien en la isla, ella le dijo que sí, que estaba adorando Isla Paraíso a cada día y por el momento no tenía planes de irse y por alguna razón que no pudo entender, Tadeus, se tranquilizó.
-¿quieres ir a caminar a la playa?
-Si, por supuesto
Caminaron varios minutos uno junto al otro sin decirse nada, en un silencio que no era incomodo, pero que ambos querían romper de una manera u otra, la brisa del mar les daba en el rostro, el sonido del oleaje golpeando contra la arena les impulsaba a actuar y al mismo tiempo los cohibía.
-Extraño la luna- le dijo Tadeus interrumpiendo el silencio
-Yo estuve ahí cuando fue destruida, por primera vez…
-¿En verdad?-preguntó el hombre con curiosidad
-La magia existe aun en el mundo, Tadeus…sé que es difícil de creer…cuando era joven encontré una esfera del dragón
-¿Qué es eso?-inquirió el hombre
-Según me dijeron si reunías siete esferas te cumplían un deseo…y yo tenía un deseo importante para mí en ese momento, ahora que recapitulo mi vida…eras más un capricho de la adolescencia
-¿cuál era tu deseo?
-Tener un novio- dijo ella con una sonrisa- así que invente un radar que buscara específicamente esas esferas y salí por el mundo a buscarlas encontré amigos…uno de ellos, un gran amigo, Gokú, él me ayudo con la parte técnica, como un guardaespaldas, lo conocí siendo un niño salvaje, tenía una cola de mono, pensé que esa era la razón real por la cual sus padres lo habían abandonado, en nuestro viaje nos encontramos cosas increíbles, una de ellas en una aldea…un cerdito que podía cambiar de forma, era libidinoso y holgazán, pero creí que de algo ayudaría y en su momento así fue, después nos encontramos con Yamcha, un ladrón del desierto, que tenia terror de las mujeres y de alguna forma, todos comenzamos como enemigos; pero después nos unimos contra un enemigo común…un ser tonto llamado Pilaf que también estaba tras las esferas del dragón y nos atrapó, su deseo era convertirse en el rey del mundo
-Creo que no lo logro
-No, pero en ese momento, cuando nos atrapó, dábamos todo por perdido hasta que Gokú por accidente vio la luna llena y sin previo aviso, sin que él mismo se lo esperara, se convirtió en un simio gigante
-Bromeas
-No, destruyó el castillo justo cuando Pilaf estaba a punto de pedir su deseo, salto el cerdito
-¿el libidinoso?
-Sí y pidió unas pantaletas…nos salvo de Pilaf, la construcción del radar, las aventuras, todo lo que vivimos por unas pantaletas
-¿y qué paso con tu amigo simio?
-Yamcha tenía a Puar, un gato que también tenía la habilidad de convertirse en lo que quisiera y era más talentoso que Oolong, así que se convirtió en unas tijeras, le cortó la cola a Gokú y se acabó…y de alguna forma cumplí mi deseo, Yamcha se convirtió en mi novio
-supongo que lo ayudaste a no temerle a las mujeres
-Algo, por el estilo…es más se tomó esa terapia demasiado en serio…al final se volvió un mujeriego- Tadeus rio divertido
-La noche que me quede en casa de tu madre tuve un sueño muy curioso- le dijo Bulma, deteniéndose justo frente a él, mirando aquellos ojos castaños vivaces que no podían dejar de mirarla- …soñé que la historia era distinta y que nunca existió Pilaf y pude pedirle mi deseo al dragón y mi novio apareció
-¿Quién era?
-…Tú-las aguas eran tranquilas, las olas se rompían suavemente sobre aquella blanda arena
-¿Qué podría yo ofrecerte? soy un pez grande en un estanque pequeño…y tú…eres una mujer de la ciudad, una mujer inalcanzable…solo soy un isleño apartado del mundo
-Gokú es un saiyajin…
-… ¿es el padre de Trunks?
-Kami, no…hace años-y se llevó la mano a la boca
-No tienes que decirme nada si no quieres
-… ¿recuerdas que hace un tiempo vinieron unos extraterrestres a la tierra?- Bulma comenzaba a confirmarle lo que Trunks le había dicho-Los saiyajins
-Los de la televisión dijeron que destruirían la tierra, lo recuerdo bien
-El padre de Trunks…es uno de ellos, el príncipe de los saiyajins…Vegeta…de alguna forma sin darnos cuenta él ya estaba del bando de los buenos, con nosotros y de alguna forma él y yo terminamos juntos, pero…desde que Trunks nació fue diferente…distante, no es que él haya sido cariñoso y apegado antes de nuestro hijo; pero nos distanciamos mucho después…y Trunks siempre lo ha buscado y sé que él cree que su padre piensa que es un estorbo o que no le agrada, a veces me lo pregunta…y no sé qué decirle- las lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos, Tadeus no pudo evitar abrazarla
-¿Por qué no te conocí antes?...quizá si hubiese pedido ese deseo
-Bulma…
-Dices que no tienes nada que ofrecerme- y lo abrazó con más fuerza- pero la forma en cómo tratas a Trunks…y a mí…Trunks te adora y yo…yo te amo- se separaron, sus miradas se encontraron, ambos estaban confundidos
-Hay una diferencia entre el amor y la atracción, Bulma
-No soy una niña, Tadeus…lo se
-Bulma- la tomó de las manos mientras las observa, tan finas entre sus manos toscas- siento algo por ti…que jamás he sentido por nadie, pero que he tratado de negar, de ocultarme a mí mismo…nunca he creído en el amor a primera vista, o que te enamores en cuestión de días, pero me enamore de ti, no puedo negarlo más no es justo para ninguno; pero si te entregó mi corazón…te prometo ser fiel, que no me burlaría de ti, que esto no sería un juego…tu hijo sería mío también si tú así lo quieres, porque es tuyo y te amo y es lo único que importa para mí…
Las estrellas brillaban en aquella noche inolvidable, cuando después de desnudar el alma se volvían a besar y esta vez más apasionadamente, dejándose llevar, sin ningún freno
-Quiero empezar una relación contigo- dijo aquel hombre- si tú también lo deseas
-Para mí, ya ha comenzado-y le besó nuevamente- estoy en el paraíso y no quiero irme jamás
Esa noche, el príncipe bebía un vaso con agua, el cual rompió entre su mano derecha furiosamente, se le lleno de astillas, sangraba…un ki un poco más elevado que el de Bulma estaba yaciendo junto a ella…la mujer no perdía el tiempo, era el mismo ki que la rondaba desde hacía más de un mes y que rondaba a su hijo
-¡Maldita sea!...estoy sangrando-rápidamente se lavó la mano, se retiró las astillas
Era la primera vez que Tadeus Fisherman Y Bulma Brief hacían el amor, en algo que ninguno de los dos planeó. Después de aquel beso posterior a su declaración, terminaron en la cabaña dejándose llevar aun más. La experiencia fue completamente distinta a lo que estaba acostumbrada con Vegeta, no, con Tadeus no existió la pasión desenfrenada, pero si cuidado, delicadeza, amor…al terminar sudorosos, jadeantes se miraron a los ojos se abrazaron mirándose uno frente al otro
-Si me das la oportunidad- le dijo en un susurró- te hare la mujer más feliz del mundo
