Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi
Vivian: Lo del anillo se me ocurrio a ultima hora jeje, y Ryoga sufriendo, espera y veras algo peor jejeje (Si soy algo malvada)
Isabel: Espero que te guste este capitulo
Gabyhyatt: Me alegra que pienses que es un buen fic, espero que te siga gustando
Capitulo 10
Obedecer, eso es lo que me enseñaron
Ranma observo a través de la niebla del alba, el espectro que era la montaña, el amanecer comenzaba a despuntar y ellos ya se habían puesto en movimiento, siguiendo las ordenes de Nabiki, cada salto y cada paso que daba lo alejaba en silencio de la dulce presencia de ella, maldiciendo por lo bajo saltó a un árbol, seguido silenciosamente por los demás
Cada uno armado provisoriamente y con la única defensa de su camuflaje y su habilidad avanzaban rápidamente por el espeso bosque, Ranma volvió a mirar hacia atrás, a lo lejos aun se podía divisar, irguiéndose orgullosa por sobre el horizonte a la pequeña colina, cerro los ojos y meneo la cabeza, tenia que relajarse y concentrarse
-Akane, prometo volver contigo- Susurro suavemente, jurándole al viento y a si mismo volver por la mujer que tanto amaba
La joven Tendo miro otra vez a la entrada de la sala con un suspiro atorado en los labios, todo parecía tan silencioso, tan vació, tan abandonado…, sacudió la cabeza intentando deshacerse de esas molestas sensaciones que la invadían ahora que estaba sola en el enorme espacio de la sala, ni Kasumi ni Nabiki estaban con ella, la primera estaba preparando algo de comer, la segunda como siempre desaparecida en algún lugar. Y ni siquiera había podido hablar con Ryoga, el joven había amanecido serio, silencioso y muy oscuro, solo la miraba fijamente con los ojos vacíos, estaba segura de que había rehuido su presencia, un ligero ruido a su espalda la hizo darse vuelta tan rápido como su dañado cuerpo le permitía
-¿Ryoga?-
El joven se sentó a su lado sin mirarla, con la vista en el suelo, perdido en sus propios pensamientos, en el dulce olor de la mujer y en los malditos recuerdos de su pasado
Flash Back
El joven Hibiki comenzó a temblar mientras los recuerdos se vertían sobre el como mares, sangre, odio, muerte, asesinatos todo formaba parte de el, de su pasado, su presente, su futuro, los espectros de sus victimas lo seguían, transpiro frió, recordando el porque de esa herida que tenia en el estomago, un peso enorme le callo sobre la espalda y mordiendo su mano para ahogar el grito que le nacía del alma se levanto y comenzó a correr, intentando alejarse de todo, las lagrimas cruzaron rápidamente sus mejillas a medida de que revivía cada corte, cada grito, cada ruego
Entro desesperado a la pequeña habitación que le habían cedido y golpeo el piso, las tibias lagrimas llegaron al suelo formando un pequeño charco, un terrible escalofrió le recorrió la espalda cuando recordó la ultima orden que la China le había dicho
-Akane- Susurro casi imperceptiblemente, se dejo caer al piso, intentando que la tierra lo tragara, intentando deshacerse de ese sentimiento que lo empapaba, cerro los puños pensando que diablos hacer
Fin del Flash Back
Ryoga con la mirada perdía en el vació apretó un poco los puños, deseando volver a olvidar
-Ryoga¿Sucede algo?- La joven Tendo se acerco lentamente a el, el joven la miro, no deseaba matarla, no quería siquiera tocarla, pero… el estaba acostumbrado a obedecer
-Akane, tu crees en las segundas oportunidades- Pregunto roncamente
-No lo se, depende… ¿Por qué lo preguntas?-
-Que harías tu si tu vida no es lo que deseas, si todo lo que has vivido sea una farsa-
-… Supongo que lucharía por una nueva vida, lucharía por una nueva identidad, lucharía por un amanecer distinto- Akane lo observo intranquilamente, no le gustaba demasiado el aire que rodeaba al hombre, oscuro, frió y depresivo
-Y que harías si conocieras a alguien que te hubiera contado una farsa de su vida, solo por temor a que lo rechazaras, por no saber la verdad, por ser un ignorante programado- El joven miro a la chica anhelante, en sus manos estaba su destino
-Le preguntaría el porque de su mentira, el porque de su engaño, y creo que lo aceptaría no importando lo que haya echo, yo lo conocí como un ser y así se quedara- La joven vio el fuego encenderse en los ojos del joven que tenia enfrente -¿Por qué lo preguntas¿Acaso recordaste algo?
-No es nada Akane- Ryoga la observo en silencio y, ante el asombro de la chica, la abrazo cuidadosamente "Shampo me enseño a obedecer, pero tu Akane me enseñaste a amar" las lágrimas volvieron a correr por su rostro, mojando las vestimentas de la muchacha, por primera ves se sentía en casa
Mousse observo tranquilamente como los hombres atacaban el pequeño pueblo, la sangre corría a raudales por los senderos de piedra, ensuciando el verde césped de las orillas, manchando el oscuro empedrado, mientras dejaba que el fuego de las venas se apagara, llevándose la risa, el calor, la esperanza
Los gritos inundaron el valle, las espadas se mancharon de vida, los ojos se llenaron de lagrimas, el agua se tiño de rojo, el cielo le dio la espalda al triste espectáculo, los asesinos enardecidos masacraron sin piedad a sus presas, el caos reino en la tierra, el ser humano dejo ver lo débil que era
Shampo termino de asegurar su katana sonriendo, a su lado Ukyo la miraba intranquila, esperando que terminara
-¿Ya terminaste?- Pregunto por décima ves
-Aun no-
-Rayos, vamos Shampo apúrate, quiero estirar los músculos- La joven dio unos pequeños saltos para acompañar sus palabras
-Ya, estoy lista- La China camino hacia la salida, con la sonrisa pegada en el rostro –Parece que por fin se cumplen los sueños- Comento de pasada, la castaña afirmo mientras la seguía deprisa
Ranma sintió el metálico olor de la sangre, acompañada de los lamentos y gritos de mucha gente, les hizo una seña a sus compañeros de apurar el paso, salto del árbol cercano al camino, exponiéndose a las heridas de flechas, los gritos se intensificaron, echo a correr a todo lo que daban sus piernas, los ruidos de pisadas detrás suyo le indicaban que sus compañeros lo seguían, rodeo rápidamente la ultima curva del camino y casi se cae al piso ante el espectáculo que se extendía frente a sus ojos
El pueblo se había transformado, del apacible lugar que solía ser a una verdadera carnicería tapada de sangre, los hombres corrían con las espadas en mano enarboladas, transformados en animales sedientos de sangre con los rostros contraídos en una horrible mueca de gozo y de crueldad, las mujeres corrían desesperadas, en busca de algún refugio, con las caras manchadas de sangre y suciedad, algunas cargando algún niño a la cadera o la espalda, otras gritando en su lecho de muerte, pidiendo algo de piedad, mientras los desgraciados las manoseaban, mordían, violaban, golpeaban para luego matarlas sin piedad, deseoso de seguir con la siguiente; los ancianos desvalidos eran masacrados sin siquiera una oportunidad para pedir clemencia, los hombres del pueblo ya estaban muertos y por encima de todo, arriba del tejado de la pequeña iglesia, observaba un joven Chino, con anteojos y las manos en las mangas, divertido la escena a sus pies
-¿Por qué los atacaste¿No me querías a mi?- El joven Saotome observo como el Chino lo miraba y sonreía
-Porque te estabas tardando mucho y ya estaba aburrido- Dijo restándole importancia
-Eres ¡UN MALDITO!- Ranma desenfundo rápidamente y se lanzo al ataque, rebanando a todo aquel que se le interpusiera, el joven de gafas solo acentuó su sonrisa y mostró sus manos
Shampo caminaba tranquilamente por los senderos del bosque, delante de ella Ukyo gesticulaba algo sobre el paso de tortuga y que solo los seniles caminaban a esa velocidad, apuro un poco el paso para quedar al lado de la castaña y poso una de sus manos en la katana
-¡Shampo caminemos mas rápido¡Ya quiero llegar a…¿A dónde vamos?-
-Ya lo sabrás- La China comenzó a trotar ante los gritos de jubilo de su amiga, rápidamente la silueta de una montaña se dibujo en el horizonte
Ranma salto lejos ante el golpe que le había propinado el joven de anteojos
-Así que tu eres Saotome, será divertido pelear contigo- Mousse se puso en guardia, al ver que el joven se levantaba rápidamente del tejado y hacia lo mismo, debajo de ellos se había desatado un infierno entre ambos bandos
-¡Maldito!- Ranma salto rápidamente en su dirección, dispuesto a atravesarlo con su espada, el joven Chino lo esquivo por unos centímetros, apoyo uno de sus pies en el suelo y se impulso en una patada circular por detrás, el joven Saotome alcanzo a bloquear el golpe, aunque parte de la fuerza resintió su brazo, aprovechando la pose del chico Chino le dio un fuerte rodillazo en la espalda, ambos saltaron al mismo tiempo hacia atrás
-Eres bueno, esto será muy interesante- Mousse se limpio el sudor que comenzaba a bajar por su frente mientras sonreía abiertamente y guardaba su espada
-Lo mismo digo- Ranma también enfundo su katana, ambos se miraron un momento antes de saltar al ataque otra vez
Ryoga se separo con cuidado de Akane, liberando a la perpleja chica de su abrazo, se limpio con cuidado las lagrimas que corrían por su rostro y sonrió, como no hacia en mucho tiempo
-¿Ryoga te sientes bien?- Si la joven hubiera tenido los brazos buenos le abría tomado la temperatura, el chico la miro como si fuera una estrella sacada del firmamento
-Perfectamente, Akane ¿Tienes una katana que me prestes?- El joven Hibiki miro la fina espada que pendía del cinto de la mujer
-Si- Dijo mientras le entregaba su arma -¿Para que la quieres?-
-Necesito comprobar algo- Dijo tomando la espada y sacándola de su funda, se levanto y realizo algunos cortes al aire, su técnica era fluida, rápida, fuerte, casi perfecta
-¿Ryoga donde aprendiste a manipular un arma así?- Akane miraba con los ojos muy abiertos el lugar donde el joven Hibiki practico el paso de uno de los katas mas avanzado en el arte de la espada
-No estoy seguro-
-Ryoga¿Por qué no le dices que yo te enseñe?- Ambos jóvenes dieron vuelta, en la entrada de la sala dos jóvenes de similar edad, una China de pelo y ojos violetas y la otra japonesa, de pelo castaño y ojos azules –Vamos, dile que yo te lo enseñe para acabar con ella- Dijo la China mientras se acercaba lentamente
Notas de la autora: Vaya, nunca crei que haria una historia que superara los diez capitulos, bueno estoy feliz de haber superado este pequeño desafio personal, esperando que le agrade los dejo hasta el proximo capitulo
