Capitulo final jaja. Bye.
Tye y G.I.R volvieron sobre sus pasos hasta toparse nuevamente con la escuela. Llegaron a tiempo para escuchar como sonaba la campana indicándoles a los estudiantes su fin de clases.
Se quedaron parados en la acera de enfrente viendo como todos los chicos comenzaban a salir. Algunos lo hacían corriendo, otros caminando con clama. Esperaban encontrarse con cierta chica de cabellos morados.
Gaz siempre era de las que se esperaba hasta el final para irse. Detestaba tener que hacerlo junto con los demás, porque la hora de salida siempre era un caos cuando todos se aglomeraban en la puerta y daban empujones entre ellos.
Cuando Tye la vio, se armó de valor para acercársele y hablarle.
-Ho-hola… ¿Eres Gaz, verdad?
-Piérdete, tonto.-Espetó ella con rudeza.
Gaz apenas y reaccionó cuando G.I.R saltó y ahora ya estaba engarruñado a una de sus piernas, dándole un abrazo.- ¡Gazy, te extrañe! ¿Me extrañaste, eh, eh?
-¡¿Qué demonios!? ¡Suelta mi pierna!-La chica movía su extremidad con fuerza para quitárselo de encima.
Tye también le ordenó que soltara.- ¡G.I.R suéltala ya, compórtate!
Cuando lo lograron, Gaz miro al perrito verde con suma molestia y después miró a Tye de igual forma.- ¿Qué haces tú con él?
-Él es mi…perro. Es muy cariñoso.-Se le ocurrió decir.
-No es cierto. Este perro no es tuyo, y ni siquiera es un perro. Es un estúpido robot disfrazado.
En lugar de ponerse nervioso o negarle algo, Tye se emocionó por lo que oía. -¡Entonces eso significa que mis sospechas son ciertas!
Gaz arqueó una ceja.- ¿De qué me estás hablando?
-Si conoces a G.I.R e incluso sabes en realidad lo que es, eso podría ligarte mucho con mi padre. Serían los dos únicos humanos que conocen la verdad.
-… ¿Sabes qué? O me estas confundiendo con alguien más, o de verdad estás loco. No sé quién eres ni mucho menos sé quién sea tu padre, así que mejor aparte o voy a...
-¡Mi padre es tu hermano!-Contestó con rapidez.- Es Dib…Y sé que si lo conoces…
Parecía que Gaz había querido darle un golpe para quitarlo del camino, pero al oír esto se paró en seco y le miró con los ojos bien abiertos. Tardó un poco en reaccionar, pero cuando lo hizo, soltó la carcajada más larga y sonora que hubiera soltado antes en su vida, que hasta le empezaba a doler el estómago.
Tye se sintió un poco ofendido por esa actitud; e incluso G.I.R también empezó a reír, pero el robot era muy inocente, Tye sabía que no lo hacía adrede, solo lo hacía porque le gustaba reírse y estar feliz por todo.
-No te burles.-Le dijo a Gaz.-Es en serio.
Gaz aun soltó otras cuantas risotadas antes de admitir.-No me cabe duda de que es en serio, pero la idea es tan graciosa cuando lo dices de repente.-Rio otro poco.- ¿Así que…eres hijo de Dib…?...Mmmhh… ¿Y cómo es qué…? Aguarda, la verdad no me interesa saber cómo es que naciste, no me importa; no me importa nada de esto en absoluto.
-¡¿C-cómo es posible de que no te importe?!... Y…además, reaccionas de una forma tan…no sé ¿Extraña? Cualquier otra persona se hubiera puesto feliz, por saber algo de su hermano, por saber de mí…es decir… ¡Soy tu sobrino!
Al quedarse callada, Gaz le siguió observando y al final admitió.-Pues yo no soy cualquier persona…-Tye tragó saliva.-Mira, he de admitir que tienes cierto parecido. Los ojos, el cabello…su actitud irritante…pero aunque así fuera, Dib ya no es mi hermano. Dejó de serlo cuando decidió marcharse de la casa; ya no lo conozco. No me interesa…
-Pero…ustedes tienen que reconciliarse. No puede ser posible que dos hermanos se odien tanto…digo, si tú, si todos ustedes quisieran verse de nuevo, tal vez eso podría hacerse…
-¡Cállate! ¡Tú no tienes idea en la horrible depresión en la que calló mi padre por su culpa!...Encerrado en el laboratorio todo el día, y cuando salía se iba a dormir sin cenar; y si yo le preguntaba que había estado haciendo, me decía que nada, y era verdad. Confinado entre cuatro paredes solo pensando en un hijo que lo abandonó para irse con…Zim…-Al mencionar aquel nombre lo hizo con un rencor tan intenso y profundo que hasta Tye pudo percibir esa aura oscura y sintió escalofríos.
-…N-no puedo imaginar todo el odio que le tienes, eso es cierto, pero…apuesto a que él no siente lo mismo…me refiero a que, si en algún momento llegó a estar igual de enfadado, ya no es así. Debe extrañar mucho a su padre también, y a su hermana…
-Si eso era lo que querías hacer, no va a funcionar, no vas a convencerme de reconciliarme, así que ya puedes rendirte.
Tye se quedó helado ante sus palabras; el carácter de Gaz era tan difícil y pesado que en verdad ya podía sentirse derrotado.-…Al menos lo intente...-Tye comenzó a caminar llevándose a G.I.R. consigo.
-Adiós nena.-Se despedía G.I.R con un dejo de tristeza.
Ya en esos momentos lo único que reconfortaba a Tye es que trató de hacer algo bueno por reunir a la familia, y eso era lo que contaba.
Por su parte, Gaz retomó su camino hacia casa. Al llegar saludó a su padre, quien estaba en la cocina, y siendo ya más de medio día, el profesor Membrana apenas estaba degustándose unos cuantos waffles.
-¿No me digas que apenas estas desayunando?
-Lo siento, calabacita, pero acabo de despertar. Anoche estuve en el laboratorio del sótano hasta altas horas y me quede dormido después.
-Si sigues con esa rutina te va a afectar. ¿Te ofendes si te digo que te ves más viejo que antes? Necesitas dormir más.
-Lo intentare, lo prometo, cielo.
-Todo es por culpa de Dib…-Mencionó con enojo, y su padre alcanzó a oírla.
-No sé…si no se hubiera ido, todo seguiría como antes… ¿No lo preferirías así?
-¿Y tú? Tú eres quien lo extraña.
Membrana suspiró.-Sí. Nunca pensé que su partida me afectaría tanto…me…me duele Gaz, quisiera que estuviera aquí. Siento que desde que se fue, irónicamente he tenido mucho tiempo libre que podría estar gastando con él, y contigo, pero siempre que estuvo, yo era quien se ausentaba.-Siguió comiendo su desayuno y después ya no dijo nada.
A Gaz también le dolía su padre, no le gustaba…es más, odiaba verlo de esa manera, le daba rabia, verlo tan decaído, tan triste, y más porque hasta él mismo se daba cuenta de que había desperdiciado sus mejores años dedicándolos a la ciencia y no a sus hijos. "Si tan solo hubiera hecho lo contario…"-Le oyó decir una vez, lamentándose. Ya no se podían cambiar aquellas cosas…pero si podían mejorarse, pensó la chica.
-Papá, saliendo hoy de la escuela se me acercó alguien.
-¡¿Y qué quería?! ¿Te hizo algo?-Preguntó exaltado, denotando su preocupación.
-Cálmate, no es nada malo. Tenía buenas intenciones, creo. Él…ese chico me dijo que sabía de Dib, dijo que si tú y yo lo quisiéramos, podríamos reencontrarnos otra vez nosotros tres. Aunque lo rechacé, pero por ti, podría buscarlo y decirle que cambié de opinión.
-Gaz, sabes que no deberías confiar en extraños, pudo haberte engañado.
-Al parecer hablaba muy en serio.
-Bueno, aunque así fuera, nosotros no sabemos si Dib también nos extraña.
-Claro que sí. Aunque ciertamente jamás lo sabremos si no nos arriesgamos.
Membrana se quedó pensativo; todo eso que Gaz le decía era demasiado raro como para ser verdad.-…Hija, ¿Quién era ese sujeto? ¿Cómo sabe tanto de nuestra familia?
-…Tal vez no me creas si te lo digo. Esto es mucha información que darte tan de repente y no quiero que te asustes. Mejor olvídalo.
-¿Por qué habría de asustarme? Dijiste que no había nada de malo en él.
-Si pero…no lo sé.
-Gaz, cuéntame, anda.-Incitó él.
Gaz fue quien suspiró esta vez.-Bien… este sujeto apenas y era un niño, en realidad…
Cuando Gaz terminó de contarle, el profesor Membrana no le daba crédito a ello.- ¿Cómo que su hijo? ¡Eso es imposible! Ni siquiera con la ciencia podría explicarme esto… ¡Si Dib se fue hace apenas poco más de seis meses! Y si ahora supuestamente tiene un hijo, este ni siquiera debe de tener un año de vida. Te repito que es imposible que ese niño que habló contigo tenga algo que ver con los Membrana.
-Te dije que no me lo ibas a creer papá, pero yo sé que él decía la verdad, tenía tanto parecido con Dib…
-Eso no prueba nada. En el mundo existen personas que pueden parecerse mucho a uno mismo y no tienen por qué tener ningún parentesco. Quizás solo quería engañarte hija.
-Bien, solo piensa en lo que te dije. Ya sé que ahora crees que nada de esto tiene sentido, pero si cambias de opinión, eso significa que puedes volver a ver a Dib de nuevo si en verdad así lo quieres. De hecho, creo saber en dónde está ahora, es casi seguro. Podríamos ir uno de estos días y charlar.
-¿Cómo dices? ¿Sabes en donde esta Dib?
-Sí, pero no te llevare allá a menos que decidas que quieres ir. Ahora papá, si me disculpas, tengo un último nivel en mi SG que dejé pendiente y que debo terminar.-Gaz subió a su habitación y no salió de ahí en todo el día. El último nivel era en el que más se demoraba en acabar.
Tye y G.I.R continuaron su recorrido por la ciudad hasta muy tarde; el pequeño robot ya sabía muy bien andar por aquellos rumbos, así que no le fue difícil guiar a Tye a varios lugares que eran sus favoritos, al cine, al puesto de tacos, al antro, incluso a la feria, obviamente G.I.R fue quien se divirtió más en todos ellos.
Esperaron a que anocheciera para regresar.
Al llegar a casa, Tye saludó a sus padres; le emocionó saber que esta vez Dib había llegado desde temprano, pero no pensaba decir ni una palabra acerca de lo que había hecho esa tarde de encontrarse con Gaz, y para mantener eso seguro, también convenció a G.I.R de quedarse callado al respecto, pero le costó comprarle al robot toda la comida chatarra que se le fuera antojando mientras paseaban por la ciudad y todos los puestos que se hallaban.
Igualmente a Dib le agradó ver a su hijo con aquel camuflaje tan convincente; era cierto, si Tye hubiera nacido con más características humanas, él y Dib habrían sido muy parecidos.-Te vas a quedar con esa cosa, supongo.-Le dijo.
-Eh, sí, creo que sí. No estuvo tan mal como pensé.
Zim le comenzó a expresar lo inquieto que se sintió durante su ausencia.-Si no hubieras llegado, te juro que ya mismo Zim estaría allá afuera buscándote.
-Descuida papá, no pasó nada. Hasta me divertí.-Le dijo.-Pero necesito descansar. Caminamos mucho.
Tye se fue a su habitación junto con G.I.R.
Desde que le habían dado su propia habitación, G.I.R se quedaba a dormir con él todas las noches; después de haberse duchado se acostó en su cama hasta que el sueño le venciera.
Al día siguiente por la mañana Gaz se topó con su padre en la cocina. Como siempre su semblante estaba muy mal. Este al verla, se acercó a ella y con mucho afecto la tomó por los hombros.-Gaz, hija, ayer me dejaste pensando toda la tarde. Lo que me dijiste me confundió aún más, pero terminé concluyendo que nada me importaría más que volver a ver a tu hermano, sin importar qué.
Gaz suspiró profundo.-Que bien que al fin te decidieras. Eso significa que tendré que volverme a encontrar con ese niño para arreglar una cita y ver a Dib.
-Pensar que ese niño podría ser mi nieto, pensar que ya soy abuelo es…lo más difícil que pude asimilar, pero, tú confías tanto en él y en su palabra, que quizá yo también debería hacerlo.
-Claro. Hoy mismo después de clases lo voy a buscar para decirle todo esto. Con suerte y Dib querrá volver a hablarnos pronto.
-Eso espero Gaz, te deseo toda la suerte en esto.-Membrana le dio un beso a la chica en la frente, algo que Gaz no recordó que hiciera antes, y eso, muy en el interior, le hizo sonreír.
Después de haber asistido a su normal pero horrible día de clases como siempre, la chica se encaminó hacia aquella extraña casa con colores verduscos y purpuras que hace mucho tiempo no había vuelto a ver. Recordaba que antes era más pequeña, por lo que dedujo que en todo el tiempo transcurrido la casa había sufrido modificaciones.
Los gnomos en el jardín seguían siempre ahí esperando por alguien que solo se entrometiera para activar su modo de ataque, pero Gaz se previno de esto y desde casa se había reservado una pistola de agua que ahora estaba llena con ese líquido. Antes de entrar al jardín, Gaz comenzó a dispararles a chorros a todos los gnomos quienes comenzaban a sufrir fallas y se electrocutaban ahí mismo. Cuando el agua se le terminó, ya podía estar segura de que estaba fuera de peligro y pasó sin ningún problema hasta estar enfrente de la puerta y la tocó varias veces.
Desde adentro se escuchó una voz que gritaba histéricamente un lago "¡Noooo!", una voz estúpida y molesta, como ella siempre solía decir.
El dueño de esa voz salió casi al instante, y aunque no dio un paso más allá fuera de la base, debía ser precavido, por lo que salió con su disfraz de humano puesto, planteándose frente a ella en una posición firme y con notorio enojo.- ¡Humana!-Le gritó.- ¡¿Qué haces aquí?! ¡¿Cómo te atreves a venir a mi casa y atacar a los gnomos de Zim?! ¡Yo soy Zim! ¡Las cámaras lo captaron todo, más te vale darle a Zim una buena razón o te destruiré con mi abeja robot!
Gaz solo frotó sus dientes con rabia, odiaba que alguien más le dijera que hacer o le pidiera explicaciones, y con mayor razón si ese alguien era un tonto como Zim.-No quería tener que llegar a esto.-Admitió.-No he venido a verte a ti, no quería tener que llegar a ver su rostro de nuevo, pero es un asunto de verdad importante.
-¡Nenaaaa!-G.I.R apareció de sorpresa a ver lo que ocurría. Al ver que la chica les daba una visita no pudo evitar saltar sobre ella y abrazarla tiernamente con todas sus fuerzas.
-Más te vale que me sueltes, o me obligaras a que te dé un buen golpe.-Habló ella con voz siniestra.
-Awww esta bieeen.-G.I.R la soltó muy a su pesar, pero no era tan tonto, ya sabía lo que pasaría si no lo hacía.
-¡Papá!-Tye se acercó también al umbral de la puerta después de haber escuchado a Zim gritar tan alterado, también portaba su apariencia humana, y hasta el momento no había notado a Gaz, pero cuando la miro se vio extrañado de su presencia ahí.- ¿Volviste?
-Tuve que hacerlo.-Respondió.-Papá realmente quiere volver a ver a Dib. Le conté de ti y todo, y decidí reconsiderar lo que decías el día de ayer.
Tye se quedó sorprendido por su pronto cambio de opinión, pero igualmente eso era muy bueno, así que le invitó a pasar a la casa.
-¡¿Qué?! ¿De qué están hablando? ¡Zim no va a dejar que la humana se quede aquí, la quiero fuera!-Espetó una vez que Gaz ya estaba dentro.
-No se quedara mucho tiempo papá.-Aseguró el otro.-Apenas nos conocimos ayer, no fue intencional. Y terminé diciéndole que la familia Membrana debía reconciliarse después de mucho tiempo.
-¡Imposible! ¡Sabes que tu padre no lo permitirá!
-¿Pero cómo sabes?-Preguntó escéptico.
-¡Yo…! Ehh…-Dudó un momento.- ¡Solo lo sé!
-Mejor cierra la boca.-Amenazó Gaz.-Tú no eres Dib para saber lo que él quiere o no.
-¡¿Qué?! ¡Humana insolente! ¡Desde un principio no quería que entraras a mi casa! ¡Piensas que puedes venir y hacer lo que quieras…!
-¡Papá, tranquilízate!-Intervino el menor.-Por mucho que te pese, y por mucho que me cueste admitirlo, pero ella tiene razón.-Señaló con su pulgar a Gaz quien estaba a sus espaldas.-No deberías meterte en las decisiones de mi padre, estás pensando por él y eso no es correcto.
Entonces Zim se quedó sin habla. Hasta su propio hijo le estaba llevando la contraria por defender a la chica. Era la primera vez que hacia eso. ¿Qué debía hacer? ¿Castigarlo, acaso?
-Si quieres castígame.-Le dijo él, como si le leyera el pensamiento.-Pero creo que eso no va a resolver nada.
Zim se puso nervioso, pero obviamente por su enorme ego no lo haría notar ante ellos. Solo siguió quedándose callado y se dirigió con pasos firmes hacia la cocina. Los que se quedaron aun ahí, supusieron sin equivocarse que el irken se encerraría en el laboratorio para quedarse ahí un buen rato.
Tye suspiro.-Hablaré con mi padre hoy. Prometo convencerlo.
-Más te vale traer a Dib esta noche, a las nueve.-Dijo Gaz en forma ruda.-O si no, habré venido a perder mi tiempo hasta aquí para nada.
Antes de que la chica se fuera, le recordó al menor que llevara a Dib a la casa de los Membrana esa noche para la hora de la cena o que si no lo iba a lamentar.
-Agghh… ¿Cuál es su problema?-Le preguntó a G.I.R cuando al fin se quedaron solos.
-Es muy bonita.-Respondió con tierna inocencia.
Tye se pasó todo aquel día intentando pensar en lo que le diría a su padre cuando volviera. En ratos se encerraba en su cuarto, y después volvía a salir, practicando con G.I.R todas las posibles respuestas que Dib podría decir cuando se enterrar de todo.
Y de nuevo, en ningún momento apareció Zim por ahí. Su hijo no podía imaginarse que tanto estaría haciendo en el laboratorio si actualmente ya no hacía casi nada en él, tan solo perder el tiempo. Y si así era, pensó también en su abuelo; en ese aspecto el Profesor Membrana tenía mucho en común con Zim actualmente. Se sentía horrible que tu progenitor tuviera un semblante muy decaído, y ahí era donde se compadecía por Gaz, con razón ella estaba dispuesta a hacer todo lo que pudiera por ver a Membrana feliz una vez más, y le correspondía a él también el lograr ese objetivo.
Esa tarde Dib al fin estaba en casa. Al llegar la vio vacía, pero no se preocupó, al contrario, había sido un día agotador y lo primero que pensó fue irse a recostar al sillón y descansar un rato.
Comenzaba a quedarse medio dormido hasta que sintió una presencia junto a él. Abrió lentamente los ojos y se dio cuenta de que era Tye, quien lo miraba un poco angustiado.
-Hola Tye.-Saludó el humano.- ¿Dónde estabas?
-Hola papá.-Se limitó a contestar él.-Estaba en mi cuarto.
-¿Y qué sucede? ¿Quieres decirme algo?
-Estuve esperándote todo el día para decírtelo.
La voz del pequeño se escuchaba seria, por lo que quizá lo que le fuera a contar también lo sería, entonces el humano se irguió de nuevo en el sillón y se acomodó para escucharle.-Dime que pasa.-Inquirió.
-A-ayer cuando G.I.R y yo salimos, conocí a una chica…-Con esas palabras Dib no pudo evitar pensar que su hijo le hablaría de cosas como una novia, que estaba enamorado, o algo parecido, pero él aún era muy chico para eso. En dado caso de que se le metieran ideas de coquetear con alguien, seria simplemente de tantas telenovelas que a veces veía con G.I.R.-es…es alguien que tú también conoces…-Continuó.
Dib se extrañó un poco ¿Una chica que el también conocía? ¿Quién podría ser?-Aja…-Alcanzó a decir. Dejo que Tye siguiera contándole.
-Pero no quise decirles nada porque…yo hablé con ella, pero simplemente me ignoró, así que no le vi caso contarles, pero hoy, ella vino aquí. Ella supo encontrarme, recapacitó todo lo que yo le conté, y bueno, ella es…-Dib siguió sin decir nada, guardando silencio a la espera de que Tye le revelara la identidad de esa persona.-es tu hermana, Gazlene Membrana.
-Gaz…-Dib sintió como si le quitaran el alma de su cuerpo, se sintió sin aliento. Hacía tiempo que no sabía nada de su hermana, y ahora saber que ella y su hijo se habían conocido apenas ayer, para él era como si le cayera un balde de agua fría.
-¿Q-quieres decir…que tú y ella…? P-pero…no entiendo… ¿C-cómo se encontraron?
-Sé que puedes estar malentendiendo todo, pero no es lo que tú piensas. Ella no me gusta, nuestro encuentro fue pura casualidad. Y cuando me entere de que tenía una relación familiar contigo, lo que yo le dije fue que sería bueno que volvieran a reunirse, y ella me ignoró y se fue. Me dijo que tú te habías ido de casa y que por eso no te perdonaría, que por eso es que mi abuelo estaba siempre deprimido, y lo sigue estando.-Dib seguía sin decir nada, estaba tan sorprendido que las palabras no le salían, no sabía cómo responder a lo que Tye le decía, entonces él aprovecho para seguir.-Papá, no se me hace justo que nunca me dijeras que tenía más familia aparte de ustedes. A mí me gustaría que todos estemos juntos, y quiero saber si tú también. Hoy, ella regresó a buscarme, diciendo que te convenciera para eso.
-E-ella vino a buscarte…-Logró decir.- ¿Pero cómo…? ¿Acaso Zim lo sabe?
-Sí. Al principio quería que se fuera, pero yo hice que ella se quedara otro poco. Papá se enojó por eso, y desde entonces no ha salido del laboratorio. Así es como mi abuelo está ahora, y no quiero que siga así. Mi papá no quería ver a Gaz aquí, le tiene mucho rencor y viceversa, pero al menos ella quiere que tú aceptes verles de nuevo, hizo un intento y eso es lo más importante ¿O no?... ¿Tú qué opinas?-Dib de nuevo se quedaba callado, como si no reaccionara a que le estaban hablando y eso hizo a Tye desesperarse.- ¡Papá por favor! ¡Por favor acepta! ¡Quieren verte de nuevo! ¡Quieren que hoy vallas a cenar con ellos como la familia que son!
Dib aún se quedó callado pocos segundos antes de por fin decir algo.-… ¿En verdad mi padre quiere verme?...
-Sí.-Dijo su hijo muy convencido.
-La última vez que hablé con él… ¡Ni siquiera hablamos! Más bien discutimos, no puedo llegar allá así como así, Tye, no podría dar la cara, me daría mucha vergüenza.
-Claro que puedes. Y ya verás cómo terminan haciendo las paces.-Sonó optimista.
-¿Pero qué hay de ustedes?-Preguntó angustiado. Tye fue quien ahora guardaba silencio.-Mi padre nunca creyó en la vida alienígena. Zim lo es, y tú en parte, también. ¿Qué crees que vaya a decir de eso? ¿Eso que le hará pensar de mí? Ni siquiera sé si Gaz te ha visto cómo eres realmente, ¿O sí?
Por ese lado tenía razón, a Tye ni siquiera se le ocurrió hablar con Gaz de eso. Durante sus dos encuentros él siempre tuvo puesto el camuflaje humano, por lo que la chica debía pensar que si lo era; ese fue un pequeño error de su parte, pero él respiró profundo.-No te preocupes, Todo estará bien.-Le mostro una sonrisa para transmitirle confianza.
La seguridad que le transmitió en ese momento le hizo a Dib pensar que, si aceptaba la invitación de Gaz para esa misma noche, en efecto, nada tendría porque salir mal, todo iba a estar perfectamente bien.
El humano fue a ducharse para estar preparado. Se vistió con la ropa más formal que encontró, y aun le dio tiempo para ir a buscar a Zim.
Lo encontró arreglando sus armas irken, pero en realidad no estaban atrofiadas, solo lo hacía para entretenerse en algo, ese se había convertido en un pasatiempo para él.
-Zim…-Habló Dib.-Supongo que ya estas enterado de la situación…
Hasta entonces Zim no se había girado para verlo, pero al oírlo, lo miro, y sin tomarle importancia siguió haciendo lo suyo.-Y supongo que si irás…-Dijo el irken.
-Sí…
-No puedo creerlo, ¡Zim no puede creerlo, Dib! ¡Después de cómo te trataron!
-¡Zim, debes comprender que para eso es esta cena! ¡No puedo pasar el resto de mi vida sin hablarle a mi familia!
-¡Nosotros somos tu familia ahora!
-¡Suficiente, ya te he dicho que no me gusta discutir! ¡Te pones como loco por nada!...-Zim guardó silencio; al parecer ya no supo que contestare.-…Mira, si piensas disculparte, estaré arriba, aun sobra tiempo antes de irme.-Comenzó a marcharse, pero antes de salir, recordó algo y se lo dijo.-Por cierto, Tye y G.I.R quieren ir, así que los llevaré, y si tu cambias de parecer, ya sabes, te esperaremos.-Fue ahí que se fue, dejando a Zim solo.
Se quedó ahí, reflexionando las palabras del humano.
Y Cuando Dib volvió a subir a la casa, Tye y G.I.R ya lo esperaban.- ¿Y bien?-Preguntó el menor.
-No lo sé.-Le contestó Dib.-Tal vez no vaya a venir.-La respuesta desanimó un poco a Tye.-Tampoco podemos obligarlo; así que solo seremos nosotros tres, y si queremos ser puntuales, más vale que nos vayamos ahora mismo.
Tye se preparó con su camuflaje de humano, y G.I.R. con el disfraz de perrito verde.
Así partieron, encaminándose a la casa de los Membrana.
Tye se extrañó al ver que simplemente se pusieron a caminar, por un momento se imaginó que llamarían a un taxi para que los llevara.- ¿Qué tan lejos está?
-No mucho. Solo son unas pocas cuadras.
Y no podía creerlo, viviendo relativamente cerca, y todo este tiempo su padre no se tomó la libertad de decírselo, así pudo haber ido a visitar a la tía Gaz y al abuelo Membrana desde hace mucho antes.
Aquella noche estaba muy tranquila y serena. Durante todo su recorrido no se toparon con nadie más. Dib tampoco decía mucho, lo cual hacía notar que aún se sentía nervioso.
Cuando el humano logró ver la casa aun desde una distancia considerable, se detuvo apenas por un momento.-Es ahí.-Dijo.
-¿Esa es la casa?... ¡Wow! Es muy bonita, y grande.-Comentó Tye.
-¡Ya quiero ver a Gazy!-G.I.R se emocionó ahí mismo y comenzó a dar brincos. Si no fuera porque estaba amarrado con la correa que Tye sujetaba, ya se hubiera alejado de ellos para llegar pronto.
-Tranquilo G.I.R, ya casi llegamos, falta poco.-Le calmó el menor. Aun cuando ya estaban justo enfrente de la casa, Dib sentía miedo y no se atrevía a acercarse a tocar el timbre.-Yo lo hago, si quieres.-Dijo Tye.
-Sí, gracias.-Contestó Dib.
Tye fue quien llamó varias veces a la puerta y luego de esperar un rato fue Gaz quien les atendió.
-Ya era hora de que llegaran. Pensé que iban a fallarnos.-Dijo ella con un tono molesto en su voz, como siempre.
-Perdón, pero ya estamos aquí.-Le dijo Tye.
G.I.R inmediatamente se lanzó a abrazarla fuertemente.- ¡Gazy, te extrañé!
-¡Suéltame ahora, o estarás muerto!
Tye se apresuró a quitarle a G.I.R de encima, por segunda vez.- ¡Compórtate G.I.R, por favor!-Le reprendió.
-¡Solo entren, ¿está bien?!-Les apresuró.
-Sí, ya voy; lo siento.-Tye entró llevándose a G.I.R entre brazos muy a pesar de este último, quien seguía alegando como niño pequeño e inquieto que lo bajaran.
Fue ahí que ambos hermanos se quedaron solos. Fue un momento incomodo, pero Dib fue el primero en hablar y saludar a su hermana.
-Ho…hola.
-Hola.-Gaz le respondió secamente, y luego le aparto la mirada, se cruzó de brazos y se recargó a lado del umbral de la puerta. Pareciera que se trataba de dos desconocidos que apenas y se dirigían la palabra.
-Emm… ¿C-como han estado?-Dib insistió para crear platica.
-Umm…bien, creo. Quizá…no tanto… ¿Normal?-Gaz no se decidía que contestarle con certeza.
-Oh…
-¿Bueno, vas a pasar?-Con una seña le indico hacia el interior para que no se entretuvieran más estando ahí afuera.
Dib le tomó la palabra e ingresó.
En esos momentos Tye y G.I.R admiraban la casa y todo lo que había en ella.- ¿Dónde está…?-Tye probablemente preguntaría por el profesor Membrana, pero ya no fue necesario puesto que este ya comenzaba a bajar por las escaleras muy atareado.
-Gaz, creo que ya están aquí, atiende la…-El profesor se quedó a mitad de la oración cuando vio que ya todos estaban adentro.
-… ¿Abuelo?-Preguntó Tye con un dejo de emoción en la voz.
El profesor se le quedo observando, sin duda era de la familia, no cabía duda de que si era su nieto.-…S-sí…-Respondió el mayor, esbozando de a poco una sonrisa.- ¿Cuál es tu nombre?-Preguntó.
-Soy Tye, y…él es G.I.R.-El perrito al ver al profesor le saludó sin pena.
-¡Hooola! ¿Vamos a cenar taquitos?
Membrana tomó una bocanada de aire antes de exclamar.- ¡Por los bigotes de Einstein, nunca había oído a un perro hablar!-Se exaltó el profesor, aunque sin duda, el oír a un can parlar era increíble.- ¡Es asombroso! ¿Cómo lo hace?
-Es que…en realidad no es un perro.-Aquella voz era la de Dib. Su padre le miró a él también, y la expresión que puso fue de dicha pura al reencontrarse.
Sin que Dib se lo esperara, su padre se le acercó y le abrazó con fuerza. Dib al sentirlo también le abrazó, y entonces se sintió ser el chico más feliz del planeta, aunque no negaría que también sentía ganas de llorar, de llorar de alegría. Ya hasta juraba que no recordaba por qué se había marchado de casa desde un principio.
Tye se acercó a ellos lentamente, su rostro no dejaba de mostrar una gran sonrisa por la escena que presenciaba. El profesor se giró hacia él y también lo atrajo para abrazarlos a ambos.
-Ustedes dos tienen mucho que contarme.-Aseguró Membrana, en lo que los dejaba de abrazar.-Asegúrense de no omitirme detalles, quiero saberlo todo.-Encaminó a Dib, Tye, a Gaz e incluso a G.I.R a la cocina para comenzar con la cena.
En todo el tiempo en que duró, Dib le contó a su padre acerca de Zim, de G.I.R, de Tye, y este se mostró sin el camuflaje que traía. Membrana le mostró envidiable comprensión y tolerancia a todo aquello sin dejar de sorprenderse de todo lo que oía; Dib también le dijo en donde había estado todo el tiempo desde que se fue, le pidió mil disculpas por haberlo hecho, y Membrana igualmente le pidió disculpas a él por siempre haberle considerado un hijo poco cuerdo, y también lo perdonó por todo. Convivieron como nunca lo hicieron.
G.I.R, quien ya al sentirse en confianza, se despojó del disfraz de perro. No se alejaba de Gaz y al principio a la chica le parecía molestó pero se acostumbró a su compañía. Parecía que los dos se llevarían bien.
Un toque a la puerta les hizo detener su charla.
-¿Quién podrá ser? Yo abro.-Membrana se levantó de su lugar y fue a atender.
Membrana mantuvo su vista hacia enfrente cuando abrió, pero al oír una voz que le dijo "Aquí abajo", así lo hizo, bajo la miraba y ahí estaba aquel chico extranjero de piel verduzca y ojos violetas que ya había visto varias veces anteriormente. Apenas y Zim era un poco más alto que Tye.
-¿Dib se encuentra aquí?
-Oh sí, aquí esta.-Le dijo el otro con notable alegría de verlo ahí, al parecer.- ¿Tú eres Zim, verdad? Adelante, pasa, eres bienvenido.
Zim entró a la casa en busca del humano, de Tye y de G.I.R. Los halló en la cocina donde seguían comiendo.
-¿Zim, que haces aquí?-Dib se levantó y se acercó hacia él.
-Bueno, siéndote sincero humano, Zim vino porque pensó que cuando tu familia te viera otra vez y te diera la espalda, Zim debía estar aquí para decir "¡Te lo dije!" y burlarme delante de tu cara…pero ya veo que las cosas no fueron así.-Zim echó un vistazo a la cocina, observando que todos convivían sin ningún problema ni disputa.
"Oh Zim, tu siempre tan orgulloso."-Pensó el humano.
-¡Papá, viniste!-Tye salió a recibir a Zim y abrazarlo por el hecho de estar presente con ellos.
-Tye…no tienes activado tu…
-Lo sé, no importa, ya lo saben y todo está bien.-Le tranquilizo.
Membrana ya había entrado de nuevo a la cocina, y los llamó a todos otra vez, incluso a Zim, para que continuaran con la cena.
Tye fue el primero en regresar allá, y Dib se esperó otro poco para poder quedarse con Zim y darle un beso rápido sin que nadie los alcanzara a ver.-Me alegra que hayas llegado.-Diciendo esto, él fue el segundo en acudir a terminar la cena y con Zim, algo apenado por ese beso, le siguió muy de cerca.
-Cla-claro ¿Qué esperabas? Zim estuvo pensando en todo lo que me dijiste humano, ¡Pero ni creas que soy así de fácil de convencer!
Fue ahí que ya estaban todos reunidos, y Membrana no pudo esperar para entablar una conversación con el recién llegado.-Dib me contó que los de tu planeta son muy sensibles con nuestra comida, pero entonces, cuéntame ¿Con que se alimentan allá en tu planeta?
-¡Oh! Emm…pues…básicamente mi gente se alimenta con cosas que tengan un sabor dulce. Todo se prepara a base de una sustancia que le da ese sabor, algo que aquí se le consideraría como azúcar, pero la verdad solo los lideres, los más altos, son los únicos que están autorizados a comer de eso.
-¿Y entonces ustedes que hacen?
-Bueno, a los irkens en su etapa de entrenamiento prácticamente se les mata de hambre todo el tiempo, pero eso es lo que nos hacía mantener más energía.
-¡Entonces su sistema digestivo funciona diferente al nuestro!
-Al contrario de los humanos, los irkens, entre menos comen, más fuerza adquieren.
-Que interesante. Entre menos calorías almacenen en su cuerpo, eso les permite tener mayor agilidad para estar en constante actividad física.
-Exactamente.
-¡Tu raza es impresionante Zim! Debes contarme ms acerca de ella, ¡Oh! Y de agujeros negros también. Los demás científicos siempre han querido demostrar ciertas teorías de ellos.
Así la familia Membrana continuo con una cena llena de pláticas acerca del espacio, planetas y galaxias distantes, también con varias carcajadas que G.I.R les hacía sacar incluso a Gaz. Era la cena ideal para todos ellos.
Convivían como la familia que eran, como desde un principio debieron hacerlo.
