XXX ¡aviso antes de leer! XXX
A partir del 29 de octubre del presente año 2016 este Fanfic pasara a tener clasificación M.
Bueno, ese era solo un pequeño anuncio que les quería hacer, sin más que disfruten el capítulo.
Capítulo 10.
DESEOS DE ESTAR CONTIGO.
Luego de pasar vergüenza durante todo el periodo del almuerzo, Satellizer finalmente tenía algo de tiempo para hacer una de las cosas que más le gustaba; estar a solas con Kazuya. Después de que sonó la campana indicando que los estudiantes debían abandonar la cafetería los dos amantes se separaron del resto de las que ahora eran las nuevas amigas de Satellizer y fueron a un lugar más privado, a un lado de la campo de entrenamiento por una zona rodeada de árboles se encontraban sentados en el cesped uno al lado del otro con el tronco de un árbol para apoyarse.
Hablaban tranquilamente de los sucesos que acababan de pasar, a pesar de que a Kazuya le agrado la idea de que Satellizer tuviera más amigas, más chicas con las cuales salir le sorprendió que ellas supieran por pura deducción lo que la pareja hizo la noche anterior.
Kazuya: ¿así que ellas ya lo saben? –sorprendido.
Satellizer: si… dijeron que se notaba por cómo estaba caminando, dijeron que una chica solo camina de esa manera cuando siente el dolor de su primera vez. –un poco avergonzado.
Kazuya ahora la miro con una ceja levantada.
Kazuya: ¿en serio de dieron cuenta por la forma en que caminabas? El poder deductivo de una mujer es… espera, ¿en serio te duele? –su preocupación se veía en sus ojos.
Satellizer: -bajo la mirada y dijo- sí, un poco. –con tono suave.
Ahora Kazuya se sentía algo culpable, quizá había sido muy brusco con ella en ese momento, él no era un total ignorante y ya había escuchado que la primera vez de una chica solía ser dolorosa, por eso el trato de ser lo más amable con ella, pero al parecer no fue suficiente, quizá al haberse dejado llevar por la pasión en algún momento solo actuó por su instinto masculino y se olvidó de tratar con cuidado a su chica.
Kazuya: lo siento. Quizá fui algo brusco y…
Satellizer: eh no te preocupes –interrumpió Satellizer- esa fue mi primera vez, y… gracias por hacerla tan memorable. –le sonrió.
Kazuya se sonrojo por lo que dijo.
Satellizer: además, las chicas me dijeron que el dolor desaparecerá por completo en un rato, ya sabes que soy una pandora y que me recupero rápido así que… -se fue apagando en la última parte.
Kazuya: así que… que cosa? –pregunto.
Satella tuvo que armarse de valor para tratar de decir lo que quería, a pesar de la intimidad que compartían ella seguía siendo muy tímida para pedir estas cosas.
Satellizer: si tú quieres… más tarde podríamos… -tarareo un poco a la vez que jugaba con sus dedos.
Lastimosamente Satellizer no pudo terminar lo que iba a decir ya que cuando intento acabar la frase sonó el teléfono de Kazuya desde su bolsillo. El saco su teléfono, miro su pantalla y Satellizer al estar sentada pegada a su lado con un vistazo vio que decía "llamada entrante de Kaho Hiiragi"
Kazuya suspiro un poco, a pesar de que se trataba de una buena amiga, no parecía muy entusiasmado de recibir su llamada en ese momento. Deslizo su dedo por la pantalla del celular para aceptar la llamada y pego el teléfono a su oído, saludo a Hiiragi y escucho atentamente lo que la chica le decía, dio una mirada hacia su lado y vio como Satellizer lo miraba muy atento a lo que parecía una conversación poco interesante para él.
Kazuya: de acuerdo, no necesitas recordármelo allí estaré. –colgó el teléfono y lo guardo de nuevo en el bolsillo solo para suspirar un poco con algo de frustración.
Su pareja noto claramente el cambio de ánimo durante la conversación quiso saber que pasaba.
Satellizer: ¿por qué esa cara? ¿Algo malo? –pregunto un tanto preocupada.
Kazuya: no, nada malo, solo frustrante…
Satellizer: ¿quieres contarme? –se acercó más a su limiter.
Kazuya: bueno… se trata del festival cultural, ya sabes, el evento que hubo a noche.
Satellizer: oh si, lo sé. Aunque realmente no hicimos planes de ir juntos porque nos pasamos la noche… -se detuvo en la última parte al darse cuenta de lo que estuvo a punto de decir- bueno… ya sabes… -retiro la mirada para tratar fallidamente de ocultar su rostro pintado en rojo.
Kazuya: eh… si… -igualmente avergonzado- bueno, lo que pasa es que ayer en la mañana tuvimos que armar el puesto de mi clase para el festival, Arthur y yo nos pasamos la mañana completa recogiendo cajas con los demás chicos para mover el material. El problemas es que como no aparecí en la noche del festival, no ayude a la clase y ahora Hiiragi me lo está haciendo pagar.
Satellizer: ¿haciéndotelo pagar? –con una ceja levantada.
Kazuya: hoy debo ayudarla a hacer recuento del inventario que usamos para el puesto, hacer cálculo de todo el dinero que ganamos y llenar unas formas de permisos y esas cosas… en otras palabras mucho papeleo… -lamentándose.
Satellizer: ¿tienes que hacer todo eso hoy? –decepcionada y algo molesta.
Kazuya: si… pero no tengo otra opción, ya tomaron lista de los que deben ayudar con el papeleo, ya no puedo negarme.
Satellizer: no es justo –con tono de niña- quería pasar el día completo contigo.
Kazuya: tratare de terminar lo más rápido posible. Y después pasaremos el resto del tiempo solos.
Satellizer: aun así me molesta, se supone que estamos en vacaciones –Satellizer hiso un puchero inflando su mejilla izquierda.
Kazuya: sabes que si pudiera me quedaría contigo, pero ahora tengo que atender este asunto. –dijo con tono de madurez.
Satellizer solo se quedó allí en silencio haciendo pucheros. Si no podía estar con Kazuya por causa de labores escolares ¿qué objeto tenia estar de vacaciones?
Kazuya se quedó mirándola con una sonrisita, en realidad se veía muy linda cuando actuaba de manera tan infantil. Volvió a sacar su teléfono de su bolsillo, deslizo el dedo para desbloquear la pantalla y miro la hora actual. Acto seguido lo volvió a guardar.
Kazuya: bueno, tenemos una hora más o menos antes de que tenga que irme, ¿Cómo aprovecharemos el tiempo?
Satellizer: no lo sé, ¿Qué quieres hacer? –puso su mano sobre la de él y se apoyó en su hombro.
Kazuya pensó por un momento para girar a mirarla y pedirle inocentemente.
Kazuya: ¿puedo recostarme en tu regazo?
Ella lo miro por un momento para después asentirle con una cálida sonrisa.
Kazuya no se hiso esperar, se movió de su posición sentado al lado de ella y se acostó totalmente en el césped usando las tonificadas y sexis piernas de Satellizer como almohadas. Retorció la cabeza un poco para ponerse cómodo, y cuando miro hacia arriba vio los bellos ojos azules de Satellizer a través de sus lentes.
Satellizer: y bien, ¿Cómo se siente? –preguntó tiernamente.
Kazuya: es la mejor almohada que he tenido. –le dijo felizmente.
Satellizer: cielos, eres como un niño… -tiernamente empezó a acariciar la frente del chico acostado sobre sus piernas, moviendo las hebras de cabello negro de su cabeza- puedes usarla cuando quieras.
Kazuya: me alegra escuchar eso, porque planeo usarlas por mucho tiempo. –cerro los ojos y dejo que Satellizer siguiera jugando con su pelo.
Satellizer: para siempre… -dijo suavemente casi como un susurro. Luego se inclinó y coloco un beso en la frente de su limiter.
XXX
Attia estaba en la habitación que compartía con otra compañera pandora metida en uno de sus pasatiempos; jugar juegos de estrategia online. No era de esperarse que ella ganara todas las partidas, la pequeña chica era toda una genio, desde pequeña siempre fue intuitiva y muy perspicaz y ahora como una pandora de tercer año su cerebro ella lo consideraba su mejor arma.
Luego de ganar por gran diferencia su undécima partida y mofarse del resto de jugadores, la computadora salto la notificación de que había recibido un mensaje en su correo electrónico, estuvo a punto de cerrar la ventana y dejar la lectura del mensaje para después hasta que vio el nombre de quien lo enviaba, se trataba de Elizabeth. Inmediatamente suspendió lo que estaba haciendo y afanosamente dio clic con el mouse para abrir el mensaje que su vieja amiga que actualmente se encontraba fuera del servicio militar como pandora para poder atender las heridas de su querido compañero y limiter André Françoise que sufrió durante el desastre de Alaska.
Attia se preguntaba ¿qué es lo que podría querer Elizabeth en ese momento?, desde que había estado cuidando de André no había tenido tiempo para comunicarse con ella y el resto de las chicas. Attia supuso que debía ser algo importante y solo leyó el contenido del texto en la pantalla. "me gustaría hablar contigo, me gustaría que me llamaras por teléfono en cuanto puedas –atte. Elizabeth" era solo eso lo que decía en el correo, pero hizo que Attia inmediatamente se levantara de la silla y corriera a buscar su teléfono tirado sobre la cama.
Sin tomarse su tiempo abrió rápidamente la lista de contactos y tras encontrar el nombre de Elizabeth toco la pantalla en la parte que decía "llamar" se colocó el teléfono en el oído a esperar a que contestara, cuando al fin contesto Attia no dudo en decir la primera palabra.
-Attia: ¡Elizabeth! –contesto lo más rápido que pudo.
-Elizabeth: valla, eso fue rápido. –contesto suavemente con la cautelosa serenidad que siempre tenía.
-Attia: recibí tu mensaje, estoy contenta de que me llamaras.
-Elizabeth: bueno, es que tenía algo que avisarte y un correo electrónico no me pareció una buena manera de hacerlo.
-Attia: entiendo… y ¿Qué es eso tan importante que quieres hablar? –con mucha curiosidad.
-Elizabeth: volveré pronto a Genetics, quería que fueras la primera en saberlo.
Ese anuncio hizo a Attia emocionarse, después de todo Elizabeth si regresaría, finalmente podría volver a ver a su querida amiga, y sabía que las demás también estarían encantadas, sin Elizabeth estar juntas ya no era lo mismo.
-Attia: ¡¿lo dices enserio!? –en voz tan alta que Elizabeth tuvo que retirar un poco el teléfono de su oído para no quedar sorda por el grito de Attia.
-Elizabeth: si si, tranquilízate volveremos en cuanto nos sea permitido. –dijo con un tono divertido perfectamente notable aun por teléfono.
-Attia: ¿eso significa que el tratamiento de André salió bien?
-Elizabeth: si, así es, los doctores dijeron que ha tenido una recuperación asombrosa y que podrá volver al deber inmediatamente, solo estamos esperando una confirmación.
-Attia: ¡eso es genial! me muero por decirle a las chicas, seguro a ellas les alegrara saber que volverás.
-Elizabeth: ojala que así sea, espero que no me guarden rencor por dejarlas de esa manera. –un tanto preocupada con voz baja.
-Attia: no, seguro que no. Tenías tus razones para irte, ellas lo entenderán. –aseguro calmadamente Attia.
-Elizabeth: espero que si… bueno tengo que irme ahora, me comunicare contigo muy pronto.
-Attia: de acuerdo, estaré feliz de hablar contigo de nuevo.
-Elizabeth: oh por cierto, antes de irme… ¿ha ocurrido alguna novedad de la que deba enterarme?
-Attia: ooh… no tienes ni idea, se trata de la reina intocable. –dijo Attia con un tono de malicia.
-Elizabeth: ¿acaso ha estado causando problemas o algo? –pregunto tratando de indagar sobre el tema.
-Attia: no, para nada, de hecho incluso ha llegado a caerme bien a mí y al resto.
Attia esperaba una reacción sorprendida de Elizabeth, pero se sorprendió mas ella cuando Elizabeth no dijo nada.
-Attia: y bien… ¿no te parece nada raro? –confundida.
-Elizabeth: la verdad no –respondió secamente- en Alaska ella mostro un lado muy agradable como persona y como pandora. Ella es en realidad una persona muy noble, solo que quizá no sabe cómo expresarlo. Entonces… ¿qué hay con ella?
Attia por un momento considero decirle todo, pero luego recordó la conversación con las chicas en el almuerzo.
-Attia: lo lamento, no me corresponde a mí decirlo, tendrás que preguntarle cuando regreses. -Attia respeto la promesa que le hizo a Satellizer de no decir nada.
Elizabeth se preguntaba que pasaba y porque no podía decirle nada, pero después decidió ignorarlo (por ahora) y terminar la llamada.
-Elizabeth: muy bien, hablaremos pronto –se despidió.
-Attia: ok, solo regresa pronto, esperare tu llamada –igualmente se despido.
Attia dibujo una gran sonrisa en su rostro, su amiga si iba a regresar después de todo, al parecer no faltaba mucho para que las cosas pudieran volver a ser como siempre en Genetics.
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Luego de colgar el teléfono Elizabeth sintió una gran satisfacción después de hablar con su vieja amiga, tal vez quizá después tenga la oportunidad de hablar con el resto, pensó ella.
Se encontraba en lo que parecía ser el pasillo de un hospital. Finalizada su llamada con Attia camino haciendo su camino hasta la puerta de uno de los consultorios, la abrió sin más espera y encontró a André sentado en la camilla como si estuviese esperando algo, le habían quitado los vendajes y ahora ella podía apreciar sus ojos de nuevo, lo que la hizo feliz.
André: Elly –André la llamo por el nombre cercano que solo decía cuando estaban a solas.
Elizabeth: André! –fue hacia el ansiosa, él pudo reconocerla al otro lado del consultorio, significa que su vista si había mejorado un poco- ¿estás bien? ¿Puedes verme? –sujeto las manos del limiter francés entre las de ella y lo miro emocionada cuando se agacho para poner su rostro a nivel del suyo.
André: no del todo bien, aun me cuesta ver a distancia. Pero reconocí tu silueta cuando entraste por la puerta. –dijo calmadamente.
Elizabeth: oh… -se decepciono un poco- pero eso significa que te estas recuperando ¿no es así? –pregunto nuevamente con su tono tranquilo y maduro de costumbre.
André: si, eso creo, antes no podía ver nada ahora esto es un gran paso.
Elizabeth: y de cerca… ¿puedes verme mejor?
André: mmm como dije no puedo ver del todo bien… pero si, si estas así de cerca no hay manera de que pueda confundirte.
Elizabeth: me alegra saberlo… -ahora bajo su tono hasta casi convertirse en una voz tímida- pagaste un precio muy alto a causa de mi…
André soltó un suspiro, eran pocas las veces que Elizabeth podía sonar tan frágil.
André: como su limiter yo haría lo que fuera por usted, mi lady.
Elizabeth se alegró al oír sus siempre amables palabras. En un movimiento suave y lento se le acercó y reclamo los labios de su fiel compañero, a pesar de ser una mujer muy madura, cautelosa y siempre calmada también podía disfrutar de estar enamorada.
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Volviendo con Satellizer y Kazuya seguían de la misma manera; Kazuya usando a Satellizer de almohada y Satellizer mimándolo como a un niñito malcriado.
Pasaron el resto del tiempo que les quedaba antes de que Kazuya tuviera que ocuparse de sus asuntos con Hiiragi hablando sobre las cosas del otro, era cierto que ya prácticamente sabían todo el uno del otro, pero siempre hubo un detalle nuevo que descubrir de su pareja, eso es lo que hacía tan bella y emocionante su relación desde el inicio, incluso antes de ser compañeros oficiales.
Satellizer: así que de niño te gustaba el futbol? –pregunto en relación con la historia que Kazuya le conto cuando era pequeño.
Efectivamente Kazuya jugaba futbol de pequeño, con sus amigos de la primaria e incluso en la secundaria. No recordaba cuantas veces había sido parte del equipo de futbol de la escuela a la que asistía en ese entonces, normalmente no le estaría hablando de esto a una chica, pues según le habían dicho, ellas odian a un hombre solo hablar de deportes, pero dado que Satellizer le pregunto sobre algunos de sus hobbies de cuando era más joven fue lo primero que pensó para decir.
Kazuya: si, de pequeño me gustaba jugar al futbol. Recuerdo que en la primaria siempre estuve en el club de soccer, pero en la secundaria solo jugaba por diversión o entraba a algún evento deportivo de vez en cuando.
Satellizer: y eras bueno?
Kazuya: no lo sé… quizás un poco. –en realidad si era bastante bueno, pero no le gustaba alardear.
Satellizer: ¿estas siendo modesto? O… ¿en serio eras tan malo? –se burló Satellizer.
Kazuya: mmm… dejare que hagas tu propia teoría –se levantó del regazo de Satellizer.
Satellizer: mi teoría va a ser que eras malo en los deportes. –siguió burlándose (pero con cariño).
Kazuya: haha, que graciosa –fingiendo estar molesto con su comportamiento- últimamente actúas de manera muy poco madura no es así?
Satellizer sonrió y se pegó más a su costado.
Satellizer: está bien… porque la única persona que puede ver este lado de mi eres tú.
Kazuya: eso me alegra –como siempre le hiso feliz verla siendo honesta con sus sentimientos.
Cuando Kazuya pensaba en inclinarse hacia ella y besarla comenzando una sección larga de "cariñitos" recordó su situación actual, el hecho de que tenía un aunque importante, nada placentero compromiso le hizo suprimir por esa vez sus ansias de intimidad con Satella. Alargada ya algo más de distancia con ella Kazuya procedió a sacar su teléfono y mirar la hora.
Kazuya: -suspiro- supongo que es tiempo de que me valla ahora. –se puso de pie y se estiro, estar tirado por ese tiempo le había adormecido un poco.
Satellizer: aahh… de acuerdo –de mala gana.
Kazuya le ofreció su mano para ayudarle a levantarse, ella gentilmente accedió a su ayuda. Luego de haberle ayudado a ponerse de pie terminaron uno frente al otro aun tomados de la mano.
Kazuya: nos veremos en cuanto me desocupe. Yo diría más o menos en la tarde.
Satellizer: como quieras… de seguro estaré en mi dormitorio, puedes ir a buscarme allí. –sin querer soltar su mano.
Kazuya: bien, después de que termine el trabajo me hare un cambio de ropa e iré a verte, Luego en la noche podemos ir por unas hamburguesas del Burger Queen en la cafetería. –trataba de mejorar su humor utilizando su comida favorita, por experiencia sabía que las hamburguesas siempre podrían darle un giro de 360° a cualquier malhumor que ella tuviera.
Satellizer: eh… de acuerdo –con un poco de alegría- solo date prisa.
Kazuya: hai! –se acercó para darle un beso en la mejilla- te veré más tarde.
Satella le sonrió y dejo que se fuera, pero ya estaba ansiosa de estar con el de nuevo, se preguntó cuándo se había vuelto tan dependiente de él. Quizás se había enamorado de Kazuya más de lo que debería.
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En vez de quedarse en su habitación esperando a que Kazuya fuera a verla Satellizer quiso ir a caminar un poco por la academia, no iba a ningún lado, solo deambulaba sin rumbo fijo esperando a que algo pasara. El dolor de su cuerpo había disminuido notablemente en poco tiempo, ya casi no sentía más que un pequeño pinchazo con cada paso que daba, las chicas tenían razón sobre que el dolor se desvanecería en un par de horas gracias a las habilidades regenerativas de las pandoras, útiles en las batallas a muerte y al parecer también en la cama.
Después de un buen rato caminando hacia ningún lado pudo escuchar una voz familiar llamándola, se dio media vuelta y efectivamente era una persona conocida por no decir una buena amiga y ex rival en el amor Rana Linchen. Rana fue hacia ella a paso acelerado, lo que más le sorprendió a Satellizer fue que ahora en su rostro se veía esa actitud y forma de ser tan alegre que la definía, quizá las cosas entre ellas podrían dejar de ser raras de una vez por todas.
Rana: oh Satella-san que haces por aquí-Dearimasu? –pregunto alegremente.
Satellizer: s-solo caminaba por aquí… -pregunto confundida, no se esperaba que pudieran conversar tan normalmente.
Era cierto que ninguna de las dos había quedado en malos términos con la otra, pero todavía no había que olvidar que ambas estaban enamoradas del mismo chico, y él había escogido a una después de la otra, para Satellizer era normal pensar que aunque no hubiera rencor entre ellas Rana seguiría lastimada al ser rechazada por el que ahora era su pareja.
Rana: en serio? No esta Kazuya-kun contigo?
Satellizer: eh, no, él está ocupado con algo de su clase.
Rana: ocupado en vacaciones-Dearimasu? Suena igual que yo… -dijo con diversión- recuerda que soy estudiante de intercambio y tengo que estar ocupada incluso en vacaciones.
Satellizer: oh si, lamento que lo estés.
Rana: si… es un verdadero dolor de cabeza-Dearimasu. Pero dejando eso de lado… ¿estas caminando sola a ningún lado porque Kazuya-kun no está contigo verdad-Dearimasuka?
Satellizer solo puso una cara nerviosa y se volteó a mirar a otro lado sin decir nada, a veces era sorprendente la habilidad deductiva de alguien que no muestra mucho cerebro como Rana.
Rana: lo sabía, ¿alguien está necesitada de amor? –se reía de Satellizer, así que en verdad su actitud era la de siempre.
Satellizer: ¡metete en tus asuntos campesina! –ahora su preocupación se convirtió en enojo, olvidaba lo mucho que Rana la hacía enojar la mayoría del tiempo.
Rana: ok ok tranquilízate Satella-san… -mientras seguía riéndose- solo estoy jugando contigo-Dearimasu.
Satellizer tomo un poco de aire y se calmó.
Satellizer: realmente eres molesta, ¿porque te gusta tanto fastidiarme? –con su habitual tono duro y maduro.
Rana: no lo sé… quizá porque me caes muy bien-Dearimasu.
Ahora Satellizer solo guardo silencio mientras escogía con cuidado las palabras que quería decir a continuación, no quería abrir viejas heridas que afectaran la relación con la primera chica con la que había hecho amistad.
Satellizer: Rana gracias…
Rana se quedó confundida por un momento.
Rana: ¿gracias? ¿Por qué Dearimasu? –pregunto con cara inocente.
Satellizer: por tratarme como siempre, ya lo hablamos, pero sé que lo de Kazuya y yo te… -fue interrumpida por la palma de Rana frente su cara haciendo la seña de alto, se preocupó por un momento de haber tocado un nervio sensible en la chica del Tíbet, hasta que la miro con detalle y vio que estaba sonriendo con los ojos cerrados.
Rana: eso es lo que te preocupa Satella-san? –Rana dio un pequeño suspiro- no te preocupes ya todo está bien-Dearimasu… –Rana dijo con su tono alegre natural.
Satellizer se sorprendió de la forma tan pacifica como se tomó el tema, ella no se creería capaz de tal madurez si Kazuya hubiera elegido a Rana en vez de a ella. Pero aquí estaba su amiga y rival sonriente ante la persona que había escogido el chico que le gustaba.
Satellizer: ¿de verdad?, no tienes… -fue interrumpida nuevamente.
Rana: en serio, todo bien. Eso para mí ya es agua pasada-Dearimasu, solo me queda desearles lo mejor a ambos.
Satellizer: Rana… -sonrió- de verdad gracias por seguir siendo mi amiga.
Rana: ya deja de agradecerme-Dearimasu. –Se quejó Rana- además viendo las cosas bien, solo me gustaba Kazuya-kun porque creía que era mi destinado o algo así-Dearimasu.
Satellizer: si… no parabas de decir idioteces de que Kazuya era compañero del destino todo el rato… -recordando el pasado.
Rana: ahora tú no te burles-Dearimasuka! –hizo un puchero Rana- bueno y entonces… -con una sonrisa pervertida- ¿Ya hicieron "cosas"?
Satellizer: ¡QUÉ CLASE DE COSAS ESTAS PREGUNTANDO! –avergonzada al máximo. Ya tuvo que lidiar con sus nuevas amigas de primer año, y ahora tendría que hacer frente a Rana sobre este tema. De nuevo sentía venir la vergüenza de su vida.
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Hiiragi: bien, ahora encárgate de estos. –Hiiragi coloco frente al escritorio que ahora estaba usando Kazuya una pila de documentos que tendría que revisar.
Kazuya: haaai… -hablo con un tono tan pobre que parecía que la vida estuviera abandonando su cuerpo. Apenas llevaban cerca de una hora de trabajo y ya estaba harto, se arre costo en su silla del cansancio y pensó en cómo le gustaría estar en brazos de Satellizer ahora.
Mientras más papeles revisaba y clasificaba más rápido espero poder terminar para estar a solas con su novia, cosa que vería muy difícil considerando la gran cantidad de papeles en su escritorio y las otras pilas que faltaban por revisar. Maldijo en silencio a Arthur que en estos momentos estaría libre por el mundo pasándosela de lo mejor con Ganessa.
Hiiragi: por tu cara veo que no te la estás pasando bien. A mí tampoco me gusta y Lo siento, pero mientras más rápido acabemos más rápido podremos irnos.
Kazuya: si, lo se… -respiro Kazuya- ser la presidenta de la clase es duro ¿verdad?
Hiiragi: si, es un dolor de cabeza, pero alguien tiene que hacerlo. –Se quejó- y bien, ¿qué hay de tu vida amorosa? Te va bien con Satellizer-Sempai? –se le antojo preguntar sobre el tema, ella era la que estaba menos enterada que el resto.
Kazuya al principio se aturdió con su pregunta, pero luego se relajó y de la manera más natural respondió orgullosamente.
Kazuya: nos va muy bien, las cosas entre nosotros van de maravilla. –felizmente.
Hiiragi: ooh, ¿podrías contarme un poco más?
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Ya se habían hecho las 5 de la tarde, no faltaba mucho para que oscureciera, tras una larga charla de chicas Rana había conseguido que Satellizer revelara casi todo sobre lo que había pasado con ella y Kazuya últimamente. Satellizer le conto que ya habían realizado el bautismo arreglándoselas para ocultar su noche de pasión con el Limiter.
Tras despedirse después de charlar otro rato, Satella recordó ir a su habitación a esperar por Kazuya tal y como habían acordado, pero antes de hacer el recorrido se dio cuenta de que estaba muy cerca de los dormitorios de los chicos, así que en vez de ir directo a su recamara decidió ir a buscarlo en vez de que fuera el por ella. Lastimosamente para ella su limiter no se encontraba allí, había tocado a su puerta varias veces y nadie le habría, "seguro está ocupado todavía" pensó Satellizer mientras daba media vuelta para alejarse de lugar.
Antes de que pudiera alejarse mucho, paro su marcha y se quedó pensativa un momento. Tras pensar y al fin encontrar una idea, siguió su camino una vez más pero esta vez con otro destino.
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Una media hora después Kazuya estaba bastante agotado, de ahora en adelante preferiría dar 300 vueltas al campo de entrenamiento de la escuela antes que hacer un trabajo como ese de nuevo. Aun así se las arregló para llegar rápidamente a su dormitorio poco después de haber terminado tan molesta tarea.
De seguro ya estaba retrasado en su encuentro con Satellizer, tendría que apurarse una vez entrara a la habitación. "rayos me tarde más de lo que debería, quizá este algo enojada conmigo" pensó para sí mismo suplicando que no fuera de esa manera sin imaginarse la sorpresa que estaba a punto de llevarse.
Abrió y entro a su recamara, tras cerrar la puerta detrás de él y mirar con más cuidado se llevó la increíble sorpresa de encontrar a Satellizer dormida sobre su cama. Quedo aturdido sin decir nada con los ojos bien abiertos, ella seguía teniendo puesto su uniforme en incluso sus gafas, pero de hecho verla de esa manera tan vulnerable le pareció extrañamente lindo, eso y sumando el hecho de que estaba abrazando su almohada mientras dormía realmente la hacían verse adorable.
A pesar de que le hubiera gustado seguir observando la belleza que tenía por compañera sabía que tendría que despertarla para primero; cumplir con la cita que tenían, y segundo; preguntar cómo demonios había entrado si había cerrado la puerta con llave. Antes que nada se sacó rápidamente los zapatos y se aproximó silenciosamente a la chica que dormía absteniéndose de cometer cualquier acto lascivo. Cuando estuvo lo bastante cerca trato de despertarla dándole toquecitos por toda la cara, al principio sin éxito logrando solo unos pocos quejidos de ella.
Satellizer finalmente despertó para encontrarse a Kazuya mirándola como si estuviera a punto de reírse, se tomó un momento para pensar y recordó donde estaba y lo que había hecho apenándose un poco.
Kazuya: buenos días bella durmiente –se burló Kazuya- espero no haberte hecho esperar demasiado.
Satellizer: si cielos… te tardaste bastante, incluso te estuve esperando aquí –a pesar de sus quejas seguía un poco apenada al ser sorprendida dormida.
Kazuya: lo lamento –se sentó en el borde de la cama- me tarde más de lo que pensé, no tienes idea de lo mal que me lo pase. –quizá exagerando un poco.
Satellizer: ni tú lo frustrante que fue esperarte, aunque solo hayan sido unas horas, ya me moría de ganas de estar contigo.
Kazuya: si, yo también… ¡espera! Tengo que preguntar, ¿cómo entraste? Estoy seguro de que cerré la puerta con llave. –no es que le molestara demasiado el encontrar a una chica linda dormida en su cama pero aun así tenia curiosidad.
Satellizer: por la ventana. –respondió naturalmente como si hubiese sido la cosa más normal del mundo.
Kazuya: ¿entraste por la ventana del tercer piso? –con una ceja levantada.
Satellizer ahora si se avergonzó de verdad.
Satellizer: ¿y qué? ¿Cuál es el problema si quise entrar? Tú incluso has dormido varias veces en mi habitación, es normal que yo también pueda entrar libremente por aquí. –usando un tono descarado y dominante para fallidamente tratar de ocultar la vergüenza que obviamente teñía de rojo su cara.
Kazuya se rio ligeramente de esto.
Kazuya: no, no hay problema –mientras trataba de ocultar su risa.
Satellizer: ¡n-no te burles! –se arrodillo sobre la cama para quedar a su nivel y frenéticamente empezó a lanzar golpecitos hacia el Limiter que lo único que hacía era reírse aún más ante esto.
Kazuya siguió recibiendo los "ataques" de Satellizer por otro rato más hasta que esta se calmó y se quedó en la cama con los cachetes inflados haciendo un acto de niñita enojada. Miro el reloj de pared que tenía colgado y vio la hora, eran las 5:37 pm.
Kazuya: creo que es hora de que nos cambiemos de ropa, ya quiero quitarme este uniforme. Sempai deberías ir a tu habitación a cambiarte también, yo estaré allí en unos minutos. –intento levantarse de la cama para ir a cambiarse, pero no pudo pues algo no le dejaba moverse.
No pudo levantarse porque Satellizer le había tomado con firmeza el brazo, Kazuya estuvo a punto de preguntarle si pasaba algo malo cuando ella fuertemente tiro de él arrojándolo sobre el colchón quedando encima de ella.
Satellizer: yo tengo una mejor idea… -dijo casi como un susurro antes de enganchar sus brazos en el cuello de su Limiter y fundir sus labios con los suyos en un beso apasionado.
Kazuya: Satellizer?... –cuando sus labios fueron liberados se quedó aturdido por la inesperada acción de Satella.
Satellizer: creo que sabes lo que quiero hacer ¿verdad? –pregunto con lujuria y deseo en su voz.
Kazuya: aahh… si, entiendo pero… -tarareando- ¿ya te sientes mejor? –un tanto nervioso.
Satellizer: si… -mientras le daba pequeños besos rápidos- ya no me duele, te dije que es gracias a las habilidades de recuperación que tenemos las pandoras.
Kazuya: ok pero… ¿en serio quieres hacerlo aquí? Este es el dormitorio de chicos.
Satella hizo otro rápido y casi violento movimiento en el cual quedo ella encima de Kazuya.
Satellizer: eso no me importa ahora… -sonrio lascivamente- y dudo que sea la primera vez que una chica visita a un chico en su dormitorio –lo beso nuevamente- supongo que debe ser suerte que ninguno de nosotros tenga compañero de habitación.
Kazuya: nunca pensé que podrías tomar la iniciativa de esta manera, ¿y no se supone que debería ser yo el que te estuviera suplicando para hacerlo? –pregunto con una voz sarcástica.
Satellizer dejo de besar a Kazuya y tras quedarse mirándolo por un rato agarro la mano izquierda del adolescente y la coloco en su pecho derecho. Esto sorprendió y sonrojo a Kazuya aún más.
Satellizer: ya casi acaba el mes de vacaciones que nos dieron… -mientras lo miraba con una mezcla amor, lujuria y cariño- cuando empiecen las clases no podremos volver a hacer esto por un tiempo… ahora que podemos, quiero estar contigo… -sonrio- quiero que me toques y nos sintamos bien juntos…
Al escuchar sus palabras Kazuya sabía que tenía razón, cuando las clases recomenzaran y estuvieran ocupados con los deberes de la academia ya no podrían juntarse para hacer esto tan fácilmente de nuevo.
Sin dejarse llevar más por sus pensamientos decidió hacer caso a su instinto y a los deseos de Satella. Con cuidado pero con firmeza apretó el pecho izquierdo de su amante haciéndola gemir en voz alta, a lo que después ella reacciono lanzándose hacia el de nuevo para besarlo nuevamente con desenfreno. Gustosamente se entregaron al placer sabiendo que acababa de comenzar otra noche apasionada para los dos.
Bueno, hasta aquí el capítulo 10 espero que les haya gustado leerlo como a mi escribirlo, trate en este capítulo de incluir parte de las vidas de otros personajes para crear una base para la posible segunda temporada de este fanfic. Quiero decirles también que esta primera temporada ya estará llegando a su fin en el capítulo 12, pero la cosa no se queda allí, subiré especiales, que quien no lo sepa son capítulos extras y aunque un poco más cortos estoy seguro que no les decepcionaran. El capítulo 12 me dispongo a subirlo en diciembre como ya se imaginaran. Esto es todo lo que tengo que decirles por ahora.
Bueno sin más que decir espero que les haya gustado (de nuevo) envíenme sus comentarios, agradecimientos y amenazas de muerte en los review. Y nos vemos…
¡HASTA LA PRÓXIMA!
