Capitulo 10
El sol golpeo cruelmente mis ojos, para despertarme de mi profundo sueño, escucho a Tomoyo en la cocina, mientras intento con todas mis fuerzas levantarme sin llevarme algo por delante (voy a extrañar poder dormir, ya me estoy deprimiendo y ni empezó el dia).
Mire a mí alrededor, solo con algunos días en la Tierra sentía como si fuera mi hogar, era cómodo estar aquí, tenía amigos que se preocupaban por mí, me hacían reír y todos los días aprendía algo nuevo. Realmente deseo que dure para siempre.
Me puse los pantalones, cuando sentí que algo ardía en el bolsillo derecho, al meter la mano saque el mismo papel en el que me habían escrito mi misión. Al ponerlo al alcance de mis ojos letras empezaron a aparecer:
Misión terminada.
Reportarse para inspección.
Por favor desarrollar un informe sobre lo descubierto
Autorización Superior proceda.
Pude sentir como mi corazón se rompía en mil pedacitos, ya era hora debía volver y dejar todo este maravilloso mundo atrás. Las lágrimas empezaron a caer de mis ojos mientras intentaba con todas mis fuerza retenerlas.
_ ¿Sakura? –Tomoyo me llamo desde la cocina, sin contestarle seguí viendo la nota ahora en blanco - ¿Qué sucede?
Gire mi rostro hacia la puerta para ver a una Tomoyo apoyada en el marco preocupada. Al ver mis lágrimas se acerco rápidamente y se sentó en el borde de la cama justo a mi lado.
_ ¿Por qué lloras?
_ ¿Por nada? –empecé a limpiarme el rostro para ocultar mi sufrimiento (sin mucho éxito).
_Vamos la gente no llora porque si –tomo mi mano y me obligo a mirar a los ojos –Puedes confiar en mí.
Intento tomar aire y desarrollar una buena escusa (pero sin mucho éxito), desearía con todas mis fuerzas no mentirle. Pero ahora lo que quiero no está en la lista de prioridades.
_Acabo de saber que debo irme.
_ ¿A dónde?
_Al lugar donde pertenezco –silencio.
_ ¿De qué hablas? –bajo la mirada durante unos momento para intentar ver que le podría decir.
_El orfanato donde viví supuestamente, era en realidad un internado –ella no dijo nada, pero empezó a fruncir el ceño –ellos me dieron un par de días para ver como era el mundo y después debía regresar cuando ellos lo dijeran.
_Pero nadie te puede obligar regresar.
_Lo pueden hacer, es mi deber –ella se quedo callada mientras sus ojos se aguaban –me tendré que ir ahora.
_ ¿Ahora?, ¿no pueden darte unos días para despedirte? –negué con la cabeza, ella me abrazo mientras lloraba.
_Te extrañare rara –ambas largamos una risa, me levante respirando hondo varias veces.
Empezamos a caminar hacia la puerta principal, Tomoyo me la abría y al ver el enorme cielo, sentí una depresión tan profunda que provocaba que mi corazón doliera. Decidida me gire hacia ella para abrazarla por última vez.
_Cuídate, gracias por recibirme –me separe para verla a los ojos –dile a Shaoran, Shiefa y a la Sra. Li que los extrañare y que gracias por todo.
Ella asistió con la cabeza, me di vuelta y encare la calle, para ir al cementerio.
No soy experta en viajes entre mundo pero estoy segura que ahí es donde debo ir.
Caminaba sin realmente pensar en adónde iba, cada miembro de mi ser me rogaba que me quedara, por primera vez en mi vida me sentía bienvenida, amada, en casa.
Durante años intente buscar un propósito, que me permitiera encarar la vida que llevo, sin tener mucha suerte. Pero ahora me doy cuenta, que capaz mi verdadero propósito no estaba en los cielos sino en la Tierra.
En la maravillosa Tierra, esa esfera de agua y tierra que vi durante más de 10 siglos, la que me enseño tanto y la que ahora pude conocer realmente. La que me enamoro y la que me arrebato un pedazo de mi que jamás volverá.
Tarde unos minutos en llegar, me posicione exactamente en el lugar donde conocí a Shaoran, mire la tumba de su padre con tristeza y nostalgia.
_Fue un placer conocer a tu familia –una luz cayó sobre mi cabeza, para volver todo color negro.
Gracias por leer y por los comentarios.
El final ya se acerca.
Nos vemos.
