Hola a todos mis muy estimados lectores, he aquí el capítulo final, creo que me excedí un poco en lo extenso del capitulo pero igual espero lo disfruten. Por si andaban con el pendiente he de decirles que las tortugas no me pertenecen :( ademas admito mi derrota contra el auto corrector en los diálogos de Stockman, así que si ven que habla sin las odiosas "sss" no pregunten, una vez aclarado todo, aquí vamos.
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GUARDIÁN
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-Cachorro ¿Dónde estás? ¿Dónde están todos? ¿Qué fue lo que sucedió? -Garra de Tigre seguía en el limbo pero el lugar era diferente parecía ser un bosque detenido en el tiempo.
-Leonardo logro destruir a ese demonio, ya no volverá a atormentar a nadie nunca más- La voz de Abril sonaba algo distante
-¿Y dónde están todos? ¿qué es lo que sucede?
-Los demás han despertado, Leonardo no ha querido hacerlo porque quiere hacer algo antes -
-¿Qué quiere hacer ese cachorro? si tarda mucho en despertar no puede ser bueno ¿Qué puede ser tan importante como para arriesgar su vida estando en este lugar? Puede quedar atrapado y ya no podríamos traerlo de vuelta-
-¿Papá?- Garra de Tigre se paralizó al escuchar esa voz infantil, la misma que hace años no oía, al buscar de dónde provenía se dio cuenta que se trataba de su pequeño hijo
-¡Takeshi…!- se quedó sin habla, fue corriendo a quedar de rodillas para abrazar a su pequeño – ¡hijo! ¡hijo mío! – le decía entre besos, un fuerte abrazo y un sutil llanto -Te extraño hijo, te he extrañado mucho, el perderte a ti y a tu madre oscureció mi corazón, perdí el rumbo
-Lo sé Papá, pero ya lo recuperaste ¿verdad? Papá te amo, no importa lo que haya pasado, sabemos que siempre estuvimos presente en tu corazón, que nunca nos olvidaste y eso es lo más importante, debes saber que nunca nos alejamos de tu lado.
-Gracias mi pequeño
-Es hora de que regreses – el felino negaba con su cabeza
-No, no lo haré, me quedaré aquí con ustedes
-No Papá, tú debes seguir con la vida y con el destino que se te ha dado, me siento muy orgulloso de ti, agradécele a Leonardo, él nos está dando estos instantes juntos a pesar de poner su vida en riesgo, él es bueno, por favor quédate a su lado, se un guía cuando lo necesite, un compañero cuando lo requiera, un consejero si lo solicita y un padre si lo precisa, como lo has hecho últimamente.
-Mi pequeño Takeshi, en Leonardo veo al joven guerrero que siempre desee que fueras, valiente y temerario
-Papá no estés triste, llegará el día en que nos reunamos nuevamente, mientras, vendré a verte en tus sueños, prométeme que serás feliz y que ya no te culparás por nuestra muerte… no debes hacerlo, debes seguir con tu vida, mirar hacia el futuro, así que cuida que sea uno bueno -el felino lo miro de frente tomándolo de los hombros
-Sí mi niño, esperaré hasta el día en que nos volvamos a ver, seré un guardián para el cachorro quien mucho me ha ayudado para reencontrar el camino, le agradezco infinitamente por darme la oportunidad de verte y abrazarte nuevamente.
-Ahora que sé que estas en paz me tengo que ir, te amo papá
-Te amo hijo mío- fundidos en un abrazo todo se desvaneció
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Abril salía del trance para darse cuenta de que estaba en una habitación donde los Krangs analizaban sus signos vitales y ondas mentales mientras estaba sujeta a una plancha metálica. Habían tomado parte de su sangre que pretendían usar para experimentar y querían colocar una cinta en la cabeza para manipular sus ondas psíquicas, cosa que la chica no permitiría.
El felino estaba en la misma habitación que los quelonios, pero a diferencia de ellos él solo se encontraba encadenado
-Grrr ¿Que está pasando aquí?
-¿Por qué no le preguntas a tu amigo? – Rafael golpeaba el cristal tratando de romperlo
-Me alegra que desspertarass, ahora ssolo falta uno.
-¿Qué hiciste Stockman? – Garra de Tigre comenzaba a forcejear con las cadenas
-Jajajaja, no ess lo que hice, ess lo que haré
Leonardo comenzaba a despertar y con una vista borrosa se daba cuenta de la situación, se sentía cansado, tanto física como mentalmente, todos estaban atrapados, parecían luchar dentro de sus pequeñas celdas, vio a Stockman y se dio cuenta de que no podrían escapar si el cristal de sus prisiones era el mismo que usaron durante su cautiverio, habría que hacer algo antes que a ese loco se le ocurriera hacerles algo malo, el intentar moverse le dolía.
-Essto sse pone mejor- Stockman decía en tono burlón – ssu hermano esstá desspertando, deben darme las graciasss, no lo deje morir en todo este tiempo, esssperaba que despertara y viera lo que less sucederá, para que pudiera ver cómo me cobraré la muerte de mi maestro, lo deje en essa solución para controlarlo mejor, lo mantiene congelado cassi por completo, no podrá sssiquiera mover un dedo sssi yo no ssse lo permito -acercándose a Leonardo presiono unos comandos del tablero y de inmediato el chico sintió una corriente eléctrica recorrer su cuerpo, sus hermanos hubieran escuchado sus gritos pero no pudieron debido a la máscara de oxígeno y al líquido que lo rodeaba – así puedo hacer que duerma – de una intravenosa se podía ver como un líquido azul entraba en su sistema dejando a Leonardo adormilado – o puedo despertarlo – de un cable que rodeaba su brazo se incrustaron tres agujas profundas que al inyectarle otra sustancia lo hacían reaccionar – no me molesté por curar sus heridas, sobre todo la del hombro, no tenía caso pues pienso romper cada hueso de su cuerpo, así podré matarlo frente a ti Garra de Tigre, eres un maldito traidor pero ahora veras morir a aquel por quien nos has traicionado. – la declaración de Stockman solo hacía que el Tigre luchara mas
-¡Deja a mi hermano en paz!
-¡Ya verás cuando salgamos de aquí!
-Mi hijo ya ha sufrido mucho ¡déjalo ir!
-Te equivocas, aun no es suficiente pero ahora lo hará, me aseguraré de ello – una aguja se incrustó en el pecho de Leonardo perforando su plastrón, justo en el centro, aunque el quelonio se resistía y luchaba nada podía hacer ante la mirada impotente de los presentes que solo podían ver la expresión de su hermano al gritar de dolor.
-¡¿Qué le estás haciendo?!
-¡Te arrepentirás de todo esto!-
-No, no, no, que mal educados, si siguen así tendré que callarlos- gota a gota un líquido rojo se hacía presente entrando en Leonardo que le hacía latir más rápidamente su corazón.
-¿Qué es eso? ¿Qué le estas dando a mi hermano?
-Es una pequeña sorpresa
Aunque Leonardo escuchaba distante su atención se concentraba en la forma de liberarse observo que el cristal no envolvía completamente a sus hermanos, tenían un techo y una base metálica, cada uno con un tablero, en el centro de la habitación un espacio amplio y en el suelo a lado de una pared Casey estaba inconsciente pues había sido atacado al tratar de protegerlos, pero era el único que conservaba sus armas, algunas rotas y otras quemadas.
-El primero serás tú – señalando a Donatello – quiero que pelees contra tu hermano – esto lo escucharon todos, Leonardo comprendió las intenciones del científico loco -Leonardo ahora comenzarás a perder a tu familia sin poder hacer nada, solo serás un simple espectador
-"Tengo que hacer algo, debe haber una forma de salir de aquí"- la alteración de Leonardo fue registrada por el monitor, Stockman al escuchar ese cambio en la condición del quelonio reviso inmediatamente
-No quieras morir antes de tiempo, apenas vamos a comenzar – le suministro más del líquido rojo que lo dejaba más consciente de su entorno – así está mejor, ahora tú – viendo a Donatello- quiero que pelees aquí, quiero que tu hermano lo vea.
-¡No lo haré!
-¡No te atrevas! – Sensei buscaba algún punto débil de su prisión para escapar y poder defender a sus hijos.
-Creo que por el momento será mejor que no interfieras, así que puedes ser un espectador
-¡Deja a mis hijos! yo puedo quedarme en su lugar, pero no lastimes a nadie ¡no lastimes a mi familia! – pero Stockman hizo oídos sordos, un humo comenzó a llenar la prisión de Sensei que desesperadamente golpeaba el cristal hasta quedar sin fuerzas, aunque aún consiente no podía hablar ni moverse
- Y tu harás lo que te ordene o de lo contrario… -se dirigía a Leonardo amenazando con presionar el interruptor que le daba una descarga eléctrica.
-¡Espera! No lo lastimes-
-Muy bien, así me gusta, ahora, dime a que hermano elijes – Donatello lo pensó no quería lastimar a ninguno y si era un enfrentamiento a muerte sabía que Rafael era el indicado, lo haría sin dudar y si había una oportunidad podrían ir contra la mosca gigante.
-Elijo a Mikey – el chico trago saliva, Donatello sabía que el villano no le daría la oportunidad de escoger así que manipulo la situación.
-Muy bien, entonces será el otro – Señalando a Rafael
-¿Pero qué?
-¿Acaso creíste que te dejaría decidir? – Donatello respiro cansado
-Está bien, pero solo dime ¿Qué paso con Abril?
-Ah sí, ella, no te lo diré
-¡Eres un maldito!
-Cuidadito porque si me enojo podría ser muy malo para tu hermano, ahora pongan atención, los sacaré de sus celdas y pelearán hasta que solo uno quede en pie, pero por si se les llega ocurrir que pueden atacarme quiero que vean esto – mostrando un control remoto de presión desde su mano – si lo llego a soltar a su valiente líder se le dará una gran medicación directo a su corazón que lo matará en instantes, además de que ustedes encontrarán una muerte explosiva, así que ya saben – los dejó salir y se colocaron en posición de ataque
Las tortugas vieron a su hermano mayor, este los veía preocupado, en su mirar podían adivinar su pensamiento "no lo hagan" parecía gritar, a cada alteración Stockman revisaba su estado, ellos hubieran preferido que el mayor no se diera cuenta de lo que sucedía.
-Hermano ¿Qué hacemos? No deseo pelear contigo, ni lastimarte pero Leo…
-Rafa, has lo que tengas que hacer. De lo que pase hoy no te tendré rencor, hazlo sin dudar y no te sientas culpable hermano – Rafael lo miro con resignación
-Donnie, pelea sin tregua y por nada te detengas si de salvar a Leo se trata, le dirás que lamento todo lo que le hice pasar, que nunca fue mi intención lastimarlo, ¿se lo dirás? – Donatello afirmo, esto angustiaba a Leonardo, sus hermanos se despedían mutuamente y lo peor de todo es que sabía a qué extremo estaban decididos de llegar por salvarlo, necesitaba una distracción para quitarle a Stockman ese control, solo esperaba que alguien comprendiera lo que intentaba hacer.
-Dejen ya todas las palabrerías y comiencen de una buena vez
Los hermanos no tuvieron más que obedecer, comenzaron a pelear, era una lucha muy pareja, ambos con grandes habilidades, pero no se lastimaban, peleaban igual que un entrenamiento lo que a Stockman irritaba, en su desesperación el científico loco presionó un botón especial en su control remoto dejando que Leonardo recibiera una descarga eléctrica.
-¡AAAHHHH! – Aunque no lo escuchaban podían ver como su hermano sufría por el dolor causado
-¡LEO! Maldito infeliz – Stockman mostraba nuevamente el control y presionándolo saco a Leonardo de su sufrimiento
-¡Peleen en serio o él sufrirá las consecuencias!- con temor los hermanos pelearon con mayor intensidad, su energía se consumía y era por todos sabido que Rafael era más resistente físicamente que su hermano, tenía a su hermano menor contra el suelo golpeándolo en el rostro cuando una sai fue lanzada a su lado
-Termina con él- ordenó Stockman - ¡hazlo!
Rafael tomo su sai titubeante, miro a todos lados buscando una idea para salir de ahí
-Ni se te ocurra- Stockman mostraba el control a punto de provocar más dolor a su hermano – acaba con él.
-Te quiero, cuídate hermano- Donatello estaba preparado, Rafael sin otra opción levantaba su sai, listo para perforar el pecho de su hermano –"Por favor, no quiero hacerlo, que algo pase"- se decía Rafael, cuando una alarma se encendió, de inmediato todos voltearon a ver al origen de esa alarma, la prisión de Leonardo
-¡LEO! / ¡CACHORRO!
-¡No puede ser! ¿Qué fue lo que pasó? ¡él estaba bien! – Stockman no comprendía la caída de signos vitales del chico, desactivo el control remoto para comenzar a presionar botones en el monitor, en ese instante Garra de Tigre lo golpeo al arrojarle uno de los bates de Casey, la cabeza de la mosca gigante reboto en el monitor de Leonardo y termino inconsciente en el suelo.
Donatello y Rafael se levantaron y liberaron a Miguel Ángel, quien se encargó de liberar a Sensei y al felino y cuidar de Casey, el tigre coloco a Stockman en las cadenas que lo tenían cautivo para que si despertara no hiciera maldades. Con Leonardo tuvieron mayor cuidado, al abrir la celda el líquido donde estaba escurrió por todo el suelo, le quitaron con cuidado la máscara de oxígeno y todos esos cables de los que estaba sujeto, se sorprendieron al ver que su hermano relajado y respirando muy pausadamente
-¿Leo? – Rafael lo movía temeroso de lastimarlo
-Funcionó… – decía en tono cansado
-¿Lo planeaste?
-Que listo Leo – Mikey lo abrazaba provocando una mueca de dolor en el quelonio azul
-Sabia que solo una distracción era suficiente para que atacaran, baje mis signos vitales para tener esa oportunidad y funciono- una mueca de dolor se instaló en su rostro, mientras su brazo sano encontraba un lugar en su pecho como queriendo detener el dolor que sentía
-Leo ¿Qué tienes?
-Puede ser por lo que le suministraron, hay que irnos de aquí. Lo podré atender mejor en la guarida
-¿Cómo esta Sensei? ¿Casey? ¿Y Abril?- comenzaba a temblar del frio
-Sensei está bien, algo paralizado pero solo falta que se pase ese efecto, Casey está muy lastimado, tiene muchos golpes, pero será mejor que lo llevemos a la guarida, no sé nada sobre Abril pero la encontraremos, Leo estas muy pálido y no sabemos que ha sido todo lo que te inyectaron será mejor que te concentres en tu respiración, ya nos vamos a casa - El genio lo revisó, su hombro no lucia del todo bien, la katana que lo hirió lo había atravesado totalmente y la herida se había abierto, un fino hilo de sangre salía de él -Leo… tu hombro
-Es solo un arañón no te preocupes – le sonreía tratando de dar confianza
-¡Deja de hacerte el fuerte! ¿Quieres? Permítenos cuidar de ti – Rafael pedía a su hermano – Permítenos demostrarte que también podemos cuidarte como tú siempre lo has hecho, permíteme buscar tu perdón, Leo perdóname, yo no lo supe entender, si ese demonio llego a lastimarte tanto fue por mi culpa, porque no pude ayudarte.
-¿Hablas en serio? Rafael no tienes que pedir perdón por nada, no dudes que lo volvería a hacer si con eso ustedes están bien además ustedes… ¡AAHHH! -Donatello había aprovechado ese momento para inmovilizar su brazo – Donnie eso… no se hace, me hubieras… prevenido – ahora su voz sonaba cansada y comenzaba a sudar del dolor que sentía
-Perdón Leo pero era necesario…- de la capsula donde solía estar Leonardo comenzó a escucharse un extraño sonido, Miguel Ángel vio que el control remoto de Stockman se había caído al suelo y hecho un corto circuito, lo que a su vez hizo un corto circuito de la capsula de Leonardo – chicos, hay que salir de aquí – el monitor comenzaba a sacar chispas.
-Creo que es hora de ir por Abril
-Su hermano tiene razón – las chispas comenzaban a caer en el líquido del suelo -Debemos salir de aquí- Apuraba el tigre.
Garra de Tigre cargó a Leonardo y a Splinter, Mikey trataba de ayudarlo, Rafael llevaba a Casey a la espalda y todos fueron a buscar a Abril, la encontraron en una habitación rodeada por un campo de fuerza que los krangs no podían atravesar, era una forma de autodefensa que la chica había puesto a su alrededor.
Dontello y Miguel Ángel comenzaron a atacar a los krangs, faltaban pocos cuando luces parpadearon en toda la estación, pequeñas explosiones se escuchaban desde la habitación de donde provenían
-Krang al parecer el laboratorio del conocido como Stockman está por explotar, un fallo en los sistemas lo indican –
-Krang hay que regresar a la dimensión X
-Debemos llevar a la conocida como Abril O'neal a la conocida dimensión X
-¿Eso significa que todo explotará?
-Eso fue lo que dijeron, hay que darse prisa ¡Abril– el grito de Donatello fue escuchado por la pelirroja que de inmediato desapareció el campo de fuerza, todo comenzaba a explotar
-¿Donnie?
-Si Abril, ven hay que salir pronto – la ayudo a liberarse y entre todos buscaban una forma de escapar. Cada vez las explosiones se hacían más fuertes y más cerca, al no encontrar una salida no tuvieron más opción que tratar de saltar desde la azotea, cuando llegaron se dieron cuenta de que no había otro edificio cercano, la guarida Krang donde estaban era un pequeño edificio sobre el acantilado, la ciudad se podía ver a lo lejos pasando una zona boscosa.
-¡Pronto! busquen por donde podemos saltar- al separarse para buscar una salida el lugar explotó, todos cayeron al mar entre piedras y demás escombros provenientes del edificio, uno de ellos golpeo a Rafael incrustándole una gruesa varilla en uno de sus muslos, aun así el quelonio rojo no soltó a su amigo humano, Abril pudo levantar un campo de fuerza que la cubrió junto con Miguel Ángel y Donatello, al caer al mar pudo esquivar los restos que podrían dañarlos.
Escombros habían golpeado a Garra de Tigre haciendo que soltara tanto a Splinter como a Leonardo, alcanzó a ver que el maestro se recobraba de su parálisis comenzando a moverse mientras que Leonardo trataba de nadar hacia el felino, Splinter se dirigía hacia su hijo mayor que comenzaba cansarse debido al esfuerzo, los ojos de Leonardo miraban desolado al Tigre hasta que sintió los brazos de su padre.
Una explosión más, partes de vigas y paredes comenzaron a caer al agua, Abril había podido reunirse con los demás en la superficie, expandiendo su campo de fuerza los pudo proteger pero no a todos. Leonardo y Splinter fueron golpeados por un trozo pared que los llevaba al fondo a gran velocidad, dejándolos atrapados, Garra de Tigre comenzaba a sentir el ahogo que implicaba estar bajo el agua, pero nadó hasta donde ellos, veía cómo Leonardo dejaba escapar las ultimas burbujas de aire que contenía en sus pulmones, le alarmo ver que no se resistía, no luchaba, no se movía y su mirada estaba perdida. Splinter había quedado atrapado por uno de sus pies y por su expresión esa lesión era de cuidado, aunque trataba de levantar el escombro sus fuerzas se perdían.
-No por favor, sé que he hecho muchas maldades en mi vida, pero por favor, que sea con mi vida que deba de pagar no con la de él, por favor Leonardo, no mueras, permíteme cumplir con mi promesa- Al llegar donde estaba el quelonio con su padre no dudo en liberarlos, apoyo los pies en la suave arena y comenzó a cargar la pesada pared que de no ser por la gravedad dentro del agua nunca hubiera podido levantar, observo cómo Leonardo era llevado por Splinter libre del escombro, una vez visto esto, Garra de Tigre dejo caer el concreto relajando inmediatamente su cuerpo y por ende lo que le quedaba de aire, todo comenzó a verse oscuro ante la imagen de Leonardo y Splinter flotando a la superficie – resiste cachorro, resiste- Fue su ultimo pensamiento
Abril, Donatello y Miguel Ángel fueron al encuentro de Splinter y Leonardo, pero al ver que Garra de Tigre necesitaba ayuda Donatello fue el indicado para ir por él. Llegando a la orilla el felino comenzó a toser recobrando la conciencia, podía ver al chico humano sentado en la arena junto al temperamental que veía con temor lo que sucedía.
-¿Cómo está Leonardo?- Preguntaba Splinter que no se podía mover con facilidad por las herida recibidas, Donatello revisó a su hermano que había sido recostado sobre la arena pero no contesto, los presentes veían alarmados cómo el chico genio comenzaba a realizar una reanimación cardiopulmonar pero no reaccionaba.
-Sus costillas, se ha roto las costillas. Vamos Leo, vamos, no te rindas – insistía el menor sin detenerse e incrementaba la fuerza del masaje torácico pero veía con horror una faz inexpresiva de su hermano, Donatello comenzó a llorar -Leo, no nos dejes, tu eres fuerte, no te rindas, por favor, regresa a nosotros, danos la oportunidad de cuidarte, de protegerte – el cansancio comenzaba a hacer mella en el quelonio, hasta que derrotado se desplomó sobre su pecho abrazándolo y llorando inconsolablemente -Leo, yo tengo la culpa, si no hubieras ido por mí al otro mundo nada de esto hubiera pasado, perdóname, soy el culpable de todo tu sufrimiento, perdónenme todos, todo ha sido por mí –
Miguel Ángel comenzaba a llorar tratando de encontrar consuelo en los brazos de Abril. Splinter no podía creer que después de todo no hubieran podido salvarlo y la verdad todo había sido por él, porque no pudo ser lo suficientemente fuerte para evitar el ataque del Rey Rata, sentía su corazón oprimirse llegando al punto que le dolía respirar.
-¡No te detengas! Él no se rindió a pesar de las circunstancias ¡así que no tienes derecho de detenerte! Si él lo soportó tú también puedes, yo te ayudaré – Garra de Tigre comenzó a golpear de forma tosca el tórax del chico, sintió que algo se rompió, pero no se detuvo, mientras, Donatello seguía con la respiración artificial sobre su hermano, no tardo mucho para que Leonardo comenzara a toser sacando el agua ante la alegría de todos, rápidamente lo dejaron de lado para ayudarlo, por fin, escuchaban respirar a su hermano
-Leo… - la voz quebrada de Rafael era el sentir de todos, estrés, frustración y temor de perderlo nuevamente, lo abrazó fuertemente como si tuviera miedo que se escapara de entre sus brazos.
Leonardo lucia al borde de la inconciencia – Chicos… – decía apenas audible sobre el hombro de su hermano, el tan solo escucharlo conmovió a Rafael y lo abrazó ahora con ternura y delicadeza que muy pocas veces mostraba, pero comenzó a sentir cómo su hermano se abandonaba a la inconciencia relajando todo su cuerpo
-¡Donnie! ¿Qué tiene Leo? – Donatello limpio sus lágrimas y se dio cuenta de la inconciencia de su hermano
-Solo duerme hermano, hay que ir a casa, todos necesitamos un respiro
Miguel Ángel fue el indicado para ir y buscar algún transporte para llevar a todos a la guarida, en el camino encontró a los mutanimales quienes al saber lo sucedido no dudaron en ayudar, Sin descanso, Cabeza de Piel había cuidado de los heridos junto a Abril, Donatello y el mono psíquico.
Habían pasado un par de días desde que pudieron regresar a la guarida, Splinter se había roto una pierna, Rafael solo una herida en su muslo que sanaría pronto, Casey estaba muy adolorido por la paliza que los robopies le habían propinado, pero afortunadamente nada roto.
Garra de Tigre no se había separado ni un momento de Leonardo, la familia no se atrevía a desconfiar de él después de que había demostrado a pulso que sus intenciones eran las de ayudar, dormía de a ratos vigilando el sueño de Leonardo que parecía haber entrado en hibernación, sus signos vitales eran monitoreados.
El menor de los hermanos no dudo en hacer una trasfusión de sangre a Leonardo, por él podía vencer cualquier miedo a las agujas que tuviera, después le suministraron suero y medicamentos, tenía un par de costillas rotas y tuvieron que intervenirlo para drenar algo de líquido que presionaba los pulmones, la aguja de una jeringa fue incrustada en los costados de Leonardo, entre las costillas, para que succionaran el líquido con tal precisión que no perforara los pulmones y sin esa presión facilitar la respiración. Donatello agradecía la inconciencia de su hermano pues, aunque no era una operación invasiva si era muy dolorosa, ese líquido había aparecido por la frágil salud de su hermano y la constante baja temperatura a la que había sido sometido al grado de casi causarle una neumonía. Esperaba que con el medicamento adecuado no hubiera consecuencias.
Diversos exámenes que le habían practicado no revelaban nada en relación a esas sustancias que le había suministrado Stockman – Posiblemente era solo para controlarlo y mantenerlo vivo mientras Stockman lo quería – Había concluido Donatello
Después de quedar todos atendidos Splinter solicitó hablar con el felino, este estaba dispuesto a afrontar cualquier consecuencia que por causa de su villanía tuviera que pagar, pero no estaba dispuesto a separarse del cachorro, sobre todo estando en esa condición, una vez despierto y seguro que estaría bien podría dejarlo, pero solo hasta entonces y eso se lo haría saber al maestro y padre. Entró al dojo y se sentó a escuchar lo que Splinter tenía que decir.
-Lo primero que tengo que decirte es gracias, cuidaste de mi hijo, de mi familia, salvaste nuestras vidas, nos ayudaste en los momentos de mayor adversidad y no permitiste que mi hijo se perdiera en sus desesperanzas, por todo eso no tengo la forma de agradecerte-
El felino quería gritar, suplicar que le permitieran permanecer al lado del cachorro, pero sabía que no podía pedir nada después de todas las fechorías que había hecho, así que solo se dedicó a escuchar antes de hablar.
-Sabes lo que ahora preguntaré ¿verdad? - el Tigre afirmo sabiendo que Splinter quería saber lo sucedido durante todo ese tiempo que el chico estuvo separado de la familia – Entonces explícame
-Splinter, tú me dices que agradeces todo lo que he hecho por tu familia, pero en realidad solo ha sido por él, Leonardo me ha dado la oportunidad de enmendar mi villanía, me ha regresado al camino correcto al que me había negado por un gran dolor – el tigre conto su historia, desde lo pasado a su familia hasta el momento en que Leonardo arriesgo su vida en el limbo para que él se pudiera despedir de su pequeño niño – Es así como soy yo el que está en deuda con él.
-Ya entiendo… pero dime ¿Qué piensas hacer de ahora en adelante? Sé que Leonardo y tú han desarrollado un vínculo, lo noté desde que lo encontré en tus brazos y al momento en el que él trató de nadar hacia ti ¿así que cuales son tus planes?
-No lo sé, solo pido me permitan estar junto a él hasta que despierte, después de eso no sé qué pueda pasar
-Agradezco tu sinceridad, pero permíteme ser sincero contigo, tengo mis reservas hacia ti, después de escucharte sé que no eres capaz de lastimar a mi hijo, pero temo que una vez despierto lo convenzas de acompañarte en tu camino y eso es algo que no permitiré, debe quedarte claro – el tono de Sensei era severo.
-¡Esa nunca será mi intención!- dijo casi en un grito -Entiendo que para Leonardo lo más importante son ustedes, yo no me atrevería a intervenir en eso, yo… no quiero verlo sufrir nunca más – Sensei lo creía sincero pero a pesar de eso tenía temor de verse separado nuevamente de su hijo. Todo lo sucedido lo habían hecho sentir el peor de los padres al dejarlo tan indefenso ante ese enemigo, no quería verse separado de él nunca más – Haré lo que me pidan, solo denme una oportunidad
-La tienes- Garra de tigre vio esperanzado a Splinter – Pero esa oportunidad no te la he dado yo, te la ha dado mi hijo, por favor no la desperdicies
-No lo haré Maestro, gracias – haciendo una reverencia se retiró del dojo al momento de que Abril entraba
-Maestro, necesitamos más implementos médicos, yo iré a comprarlos, pero ya no tenemos dinero ¿Qué hacemos? -El felino entonces salió de la guarida, esto no pasó inadvertido por Sensei pero decidió no actuar
-¿Ya se terminaron?
-Solo alcanzan para hoy- el viejo maestro respiro muy hondo, fue a su cuarto y saco un par de viejas katanas
-Ve que puedes obtener con esto, son unas Katanas muy especiales, a pesar del tiempo no pierden su filo– un triste suspiro dejo escapar - eran de mi padre, esperaba un día entregárselas a Leonardo, pero prefiero quedarme sin katanas a quedarme sin hijo – Abril lo vio con tristeza, no quería que su maestro se deshiciera de algo con tan grande valor sentimental.
-Pero maestro, son muy valiosas, no creo que las casas de empeño me den lo que realmente valen, yo tengo un televisor, puedo usarlo- Sensei se negó
-Eres lista Abril, consigue lo suficiente para no preocuparnos por ello en cuatro meses, si en realidad Leonardo esta hibernando hasta recuperarse ese es el tiempo que creo tardará en hacerlo
-Pero maestro, son sus recuerdos, tienen un valor sentimental muy grande ¿está seguro?
-Abril, esas Katanas no son valiosas para mí, lo realmente valioso es mi familia, esas son solo cosas materiales, nada más que eso -Abril comprendía
-Volveré lo más pronto que pueda- Abril salió del dojo y de la guarida para cumplir con su misión, Sensei fue con su hijo mayor, no había podido contactarlo en el plano espiritual y no sabía la razón, era posible que no significara nada o significara todo.
Al cabo de unas horas Abril regresó con amplias bolsas de suministros tanto médicos como víveres acompañada de Garra de Tigre
-Abril al parecer has sabido negociar muy bien- Decía Sensei complacido cuando de una bolsa sacó el par de katanas y entrego para confusión de su maestro
-No te enojes Sensei es solo que use los ahorros que Garra de Tigre nos ofreció- esto molestó al maestro quien de inmediato miro al tigre
-No estoy comprando nada, solo pretendo ayudar- Aclaro de inmediato el felino
-¿Ahorros?-
-Destructor pagaba bien – pero este comentario no le causó gracia a Sensei – Sé que este dinero fue mal habido, pero ahora lo usaré para ayudar, no pretendo ninguna clase de pago, solo ayudar
-Esta bien, lo aceptaré- dijo finalmente tomando sus katanas y caminando con lentitud al dojo ayudado de Abril – Sé que sus intenciones son buenas, pero temo lo que suceda cuando Leonardo despierte
-¿Teme una traición?- preguntaba Abril pero Sensei lo negó
-Temo que trate de robarme el amor de mi hijo -decía triste
-¿Acaso desconfía de Leonardo? Sensei, Leo ha vivido toda una vida contigo y las tortugas, no creo que ese lazo sea fácil de romper, después de todo él ha soportado todo por regresar a su lado, debe tener más fe en él ¿no lo cree?
-Eres sabia mi pequeña estudiante, es solo que, mi hijo había elegido vivir un infierno solo porque yo no tuve la fortaleza suficiente para cuidar de ustedes, temo que se dé cuenta que soy débil para protegerlos y elija dejarnos en busca de un maestro más fuerte. No dudo de él, dudo de mi – la tristeza se hacía presente
-Eso no tiene sentido, le has enseñado todo lo que sabe, es tu hijo, es una parte de ti y como parte tuya no buscarías dañarla, siempre buscarías su bienestar, Leonardo debe saber que nunca pensarías en dañarlos que siempre tratas de protegerlos brindándoles de tu amor y conocimientos, él se sabe amado por ti y tienes su amor y lealtad, no sientas culpa Sensei, si tú tienes inseguridad se la transmitirás a él y le puedes causar el sentimiento de que hizo algo mal o peor aún, de que te ha fallado ¿No te parece que ya necesitan un descanso? no dudes porque el miedo sí puede provocar el perderlo – Sensei vio a Abril sorprendido
-Abril… muy pronto serás tú la que de los consejos a esta familia mi pequeña estudiante
-No Sensei, todas estas son tus palabras, solo necesitabas que alguien te las recordara- le sonrío -
-Espero que tengas razón- nuevamente una sombra de tristeza se posó en los ojos de Sensei.
Al cabo de un mes todos excepto Leonardo ya se habían recuperado y comenzaban la etapa de rehabilitación con ejercicios sencillos, Miguel Ángel al verse bien librado de cualquier lesión no dudaba en ir a entrenar, apoyar a sus hermanos en la rehabilitación o ayudar como podía en la recuperación de Leonardo, junto a Abril hacían las comidas pero algo extraño pasaba, tal vez era el agua que usaban pero ya tenía tiempo que el sabor era extraño.
Había veces que se la pasaba noches enteras junto a Garra de Tigre cuidando de Leonardo, platicando y conviviendo con el tigre, la inocencia del quelonio naranja no dejaba lugar a dudas que el felino le simpatizaba, después de todo ese tiempo había aprendido a tenerle cariño y el sentimiento era reciproco, desafortunadamente las noches de desvelo estaban comenzando a pasar factura en el cuerpo del menor, grande ojeras, pérdida de peso y dolores de cabeza comenzaban a afectarlo.
Cabeza de Piel y Donatello se turnaban para atender a Leonardo, Splinter lo cuidaba gran parte del día, hablándole con la esperanza de que despertara al escuchar su voz.
El felino se pasaba todas las noches cuidándolo y por el día dormía en la guarida de Cabeza de Piel, acepto la invitación del lagarto a vivir con él para no incomodar a la familia pero estaba a rápidos dos minutos de distancia del cachorro, con la aprobación de Sensei dejo gran parte de sus ahorros al cuidado de Abril quien se dedicaba a administrarla prudentemente, de seguir así podría durar años.
En realidad, el felino planeaba, aparte de sus ahorros, usar el contenido de la caja de seguridad de Destructor con un amplio botín que dudaría décadas, por dinero no se preocuparían por un buen rato, le parecía una buena venganza, que Destructor hubiera ahorrado todo eso con su vida criminal para terminar sosteniendo a sus peores enemigos, pero eso nunca se lo diría a las tortugas, su sentido de moral de seguro les haría donarlo a la caridad o algo similar.
Una mañana Splinter estaba a lado de la cama de Leonardo leyendo las cartas que sus hijos le había dejado antes de irse a la prisión donde se refugiaba su hijo mayor
Sensei recién había encontrado las cartas llenas de dolor y odio para el monstruo en el que se había convertido Leonardo o por lo menos eso era lo que pensaban sus hermanos al momento de escribirlas, se alegró que nada de lo que decían se hubiese hecho realidad, había decidido deshacerse de ellas cuando un fuerte golpe se escuchó desde el dojo
-¡Sensei! ¡Sensei! ¡Venga rápido es Mikey! – Sin pensarlo dos veces y bajo el grito de alerta, tomo su bastón y camino lo más rápido que pudo a ver que sucedía
-¿Rafael? ¿Qué sucede?
-Eeestabamos practicando Sensei, no sé qué pasó, comenzó a quejarse que le dolía la cabeza y se desvaneció
Sensei rápidamente revisó a su hijo -¿Dónde está Donatello?-
-Salió con Abril, Cabeza de piel encontró un nuevo medicamento que podía ayudar a Leonardo y los llamo a su casa- estaban solos, Sensei podía ver la faz de su hijo de cansancio, no sabía lo que tenía pero trataría de ayudarlo con la técnica de manos curativas.
-Ayúdame a llevarlo a mi habitación, allá podré atenderlo mejor – el hermano rojo no dudo en hacerlo, al llegar, el de rojo le quito su cinturón, rodilleras, coderas y su banda naranja que atenuaba un rostro demacrado - ¿De quién consiguieron la sangre para tu hermano? – preguntaba Sensei deduciendo lo que pasaba.
-De Mike… - Rafael comprendía – él se ofreció y en cuanto llegamos Donatello tomo de su sangre para la transfusión – decía culpable de no haberlo detenido
-Y déjame adivinar, Cabeza de Piel tiene una unidad extra por alguna emergencia- Rafael entendía que su hermanito se había sobre exigido mucho para cuidar de Leonardo, a su manera. – Tu hermano es muy pequeño, él dono mucha de su sangre para Donatello y en muy corto tiempo ha donado otras dos veces más, se ha desvelado, ha entrenado y casi no ha comido… como no lo vi antes, solo era cuestión de tiempo – una culpa indescriptible hacia mella en su corazón
-Perdóneme Sensei, no debí dejar a Mikey, no pensé que esto pasara, no pensé que por tratar de ayudar a Leonardo mi hermanito sufriera las consecuencias, debí ser yo, ahora Mikey esta… - Rafael mostraba verdadera desesperación, se tomaba su rostro con gran culpa. Splinter se acercó a su hijo temperamental y lo tomo de su hombro para consolarlo
-No te culpes hijo mío, estoy seguro que Miguel Ángel sabia el precio a pagar, seguramente estaba desesperado por Leonardo
-No Sensei, ¡odio todo esto! no debió suceder solo un descuido y mira lo que pasó, mi hermanito no merecía vivir todo esto, Leonardo, el demonio, la explosión – lágrimas de frustración comenzaron a salir – yo debí cuidarlos y no pude hacerlo – ahora Splinter lo abrazaba dejando que su hijo se desahogara, después de unos instantes Rafael se separó – Gracias Padre, prometo ser más cuidadoso, lo último que quiero es que mis hermanos se encuentren mal, Leonardo siempre nos ha cuidado y yo quiero hacer lo mismo, ya no quiero que el intrépido sufra, me he dado cuenta que si él sufre nosotros también y cómo no hacerlo si él es una parte importante de nosotros…
-Me alegra escucharlo, ahora déjame ayudar a Miguel Ángel – con las manos curativas comenzó a sanar el cuerpo del menor, aunque aun así necesitaría mucho descanso y alimento para acelerar su recuperación.
Una vez terminado dejaron al pequeño durmiendo en la habitación de Sensei mientras que el maestro se dirigía nuevamente a cuidar de su primogénito, una gran angustia sintió al ver vacía la cama donde estaba recuperándose
-¡RAFAEL! – grito y casi inmediatamente apareció asustado su segundo hijo -¡Leonardo no está! ¡ayúdame a buscarlo en la guarida! puede que se haya despertado- sin más explicación salieron del laboratorio a buscarlo ¿Por qué no estaba ahí? ¿Dónde había ido? ¿Por qué no se dio cuenta? ¿Alguien se lo había llevado? Sus pensamientos fueron hacia Garra de Tigre. Al ir al dojo encontró en el piso de la puerta las cartas hechas bola que había dejado en el laboratorio - ¿Qué hace esto aquí?
-Sensei, Leonardo no está por ningún lado, parece como si se hubiera ido – sintió un balde de agua fría al darse cuenta
-Tenemos que salir a buscarlo, no debe estar muy lejos llama a los demás, hay que encontrarlo – Rafael obedeció, llamo a Cabeza de piel y este a su vez a los presentes, despertaron a Garra de Tigre para que ayudara a buscarlo y sin pensarlo dos veces todos corrieron en diferentes direcciones para encontrar a Leonardo.
-"¿Qué te pasó cachorro? ¿Dónde estás?"- Garra de Tigre corría por las alcantarillas tratando de detectar su aroma hasta que la encontró, el felino no se explicaba cómo es que se había alejado tanto de su hogar, tampoco sabía las razones, pero no permitirá que corriera peligro.
Leonardo estaba sentado contra la pared, observaba hipnóticamente cómo el agua de diversas alcantarillas caían de las paredes a una plancha de concreto que conducía el agua al drenaje profundo, varios puentes viejos atravesaban de uno a otro lado de ese caudal de agua, se podía ver los restos de un par de ellos que habían caído años atrás dejando en Leonardo un triste recuerdo.
-¿Qué haces aquí cachorro?- Garra de Tigre se acercaba a paso lento sentándose a lado de Leonardo, este con ojos tristes le dirigió una mirada.
-Tigre, estas aquí, gracias
-¿Cómo no estarlo? todos te están buscando ¿Porque saliste de tu casa sin decir nada a nadie? No estás en buen estado como para andar explorando.
-No quiero regresar, no puedo regresar, no me atrevo a regresar después de lo que hice
-¿Qué hiciste? No lo entiendo
-Mira ese puente- Leonardo invito al tigre señalando uno que estaba roto – hace años jugaba con mis hermanos cuando se derrumbaron, yo no supe que hacer, mi hermano Rafael casi muere por salvarnos, en ese instante me prometí no dejar que mis hermanos sufrieran por mis errores y no lo he cumplido… Miguel Ángel murió por mi culpa – decía al borde de las lagrimas
-¿De qué estás hablando cachorro? ¿Qué le paso a tu hermano? – La confusión de Garra de Tigre era genuina
-Desperté -Leonardo comenzó a narrar lo sucedido – no vi a nadie alrededor así que decidí ir a buscarlos, vi unas cartas, de Rafael y Donatello, eran cartas de despedida, se iban de casa por mi culpa, por como los trate, por el monstruo que soy –
Garra de Tigre no podía creer lo que escuchaba seguramente había una malinterpretación, un mal entendido pero lo siguió escuchando – fui al dojo, Sensei y Rafa hablaban, ahí escuche que Mikey había muerto por mi culpa, Rafael se lo decía "no debí dejar a Mikey, no pensé que esto pasara, no pensé que por tratar de ayudar a Leonardo mi hermanito sufriera las consecuencias, debí ser yo, ahora Mikey esta…"
Vi a mi hermano llorar, mi padre lo consolaba, Rafael lo dijo "¡odio todo esto! no debió suceder, solo un descuido y mira lo que pasó, mi hermanito no merecía vivir todo esto, Leonardo, el demonio, la explosión" Ya no aguanté más, decidí salir, dejarlos vivir en paz, me quiero ir, quiero desaparecer, por favor ayúdame – Los ojos suplicantes de Leonardo lastimaban el corazón del Tigre
"Sería tan fácil llevármelo y convencerlo de que no estará en mejor lugar que a mi lado" -Garra de Tigre levanto la barbilla de Leonardo para ver su mirada, ojos tristes, desolados y a punto del llanto fue lo que pudo ver "Pero si lo hago él nunca será feliz"
-Cachorro, estas equivocado, Tus hermanos están bien, todos han estado esperando pacientemente tu despertar, ahora mismo te buscan con frenesí y de seguro enloquecerían de dolor si los abandonas después de lo que han vivido, ¿no te parece que tanto tu como ellos merecen estar juntos y tranquilos?
Leonardo lo veía con esperanza
- ¿Estás seguro? ¿Ellos están bien? ¿No me odian? ¿No me engañas?
-Vamos cachorro, te ayudaré a regresar- se levantaba ofreciendo su mano para que el pequeño se apoyara a levantarse, pero Leonardo lo miraba pensativo – si acaso me estoy equivocando y alcanzas a ver una luz de recelo en tu contra te prometo que yo mismo te sacaré de ahí sin importar lo que digan los demás, lo prometo – Leonardo confiaba en el Tigre y accedió a regresar
Pasaban por un túnel oscuro cuando las voces de Donatello y Rafael se escuchaban, Leonardo pidió silencio al Tigre, quería escuchar la conversación
-¿Pero qué caparazones pasó Rafa? No entiendo porque Leonardo nos abandono
-No lo sé, pero no tenemos derecho de juzgarlo, él siempre hace lo que es mejor para nosotros aunque a veces no lo entendamos
-Tienes razón, perdóname, no debemos de dudar de Leonardo, nunca lo debemos de hacer
Rafael le iba a contestar cuando sintió una mirada, señalo a su hermano que lo siguiera por el túnel y a mitad de camino encontró caminando al Tigre quien ayudaba a su hermano a caminar
-¡Leo! ¿estás bien? ¿Qué paso?
-Chicos… me encontraron – decía contento pero cansado
-Bromeas ¿verdad Leo? Te encontramos en el mismo infierno, con mayor razón te encontraríamos aquí, no te libraras tan fácilmente de nosotros – Leonardo lo miro cansado mientras sonreía -ni que tuvieras tanta suerte
-Gracias hermanos- Garra de Tigre dejo que los chicos ayudaran a su hermano a regresar a su hogar, platicaban del mal entendido, cuando Leonardo se cansó de caminar fue el turno del felino el cargarlo y acunándolo entre sus brazos se quedó dormido, a Sensei le regreso el alma al cuerpo cuando vio a sus hijos regresando a su hogar, los demás ya estaban esperando, dejaron a Leonardo descansar ahora en su habitación y haciendo una reunión familiar Sensei pidió le explicaran
Los chicos y el Tigre comentaron lo sucedido, Sensei ya no tenía dudas sobre el tigre, se acercó al felino
-Perdóname, has roto todas mis defensas y disipado mis dudas ante una traición, has demostrado que eres digno de confianza y puedes vivir junto a mi familia todo el tiempo que deseen. Te ofrezco una disculpa, no has hecho más que cuidar de mis hijos, sobre todo de Leonardo y eso no te lo podré pagar ni esta vida ni en la siguiente – Garra de Tigre en realidad se había quedado sin palabras, eso no se lo esperaba.
-Como lo dije, solo quiero ayudar
-Y lo has hecho amigo mío- era la primera vez en mucho tiempo que Garra de Tigre realmente se sentía en casa, en familia.
Ruidos provenían del dojo, era un hecho que Mikey despertaba y caminaba a la cocina, al pasar por la estancia vio a todos reunidos
-¿Paso algo malo? ¿Leo está bien? ¿Dónde está? - comenzaba a alarmarse
-Miguel Ángel ven aquí -el tono severo de su padre y la mirada acusadora de Rafael le decían que estaba en problemas – Eres el más chico de todos tus hermanos y por lo visto el más descuidado, dime hijo, si sabías que ya habías donado de tu sangre para Donatello ¿Por qué te atreviste a volver a donar? Por tu peso y estatura eso puede ser muy peligros para tu salud, aparte de eso no te cuidaste, entrenando de mas, sin dormir, medio comer ¿Por qué ese descuido tuyo?
El pequeño respondió con toda la inocencia del mundo
-No es eso Padre, es solo que me preocupaba la salud de Leo, como ya había donado sangre para Donnie no dude en dar para Leo, yo no sabía que era peligroso, siempre me estoy desvelando, jugando, viendo TV, platicando con mis hermanos, no pensé que fuera peligroso
-¿Y la comida?
-Es que pasa algo raro, la comida no sabe bien, sabe cómo a cartón ya he hecho de todo pero no me gusta su sabor, perdóname – entonces Splinter comprendió su hijo estaba en depresión por la ausencia de su hermano y no sabía cómo manejarlo
-¿Desde hace cuando que la comida sabe a cartón?
-Como dos meses- decía agachando la cabeza
-Desde que Leonardo desapareció... Perdóname hijo, te he descuidado y eso no tiene escusa, mi niño, lo que tienes es una profunda tristeza, debí cuidarte, darme cuenta desde antes, pero no volverá a suceder, lo prometo –
-¿Sensei?- La voz de Leonardo se escuchaba desde el barandal de las escaleras que daba a las habitaciones -¿Qué sucede?
-¡Leo!, ¡Ya estás bien! ¡Despertaste! – el menor corrió a abrazarlo siendo correspondido
-Mikey, estas bien, como me alegra, chicos, muchas gracias a todos, gracias por no rendirse, gracias por salvarme.
-Tu siempre velas por nuestro bien estar, solo seguimos tu ejemplo intrépido líder, pero por favor, ya no nos des esos sustos ¿quieres? - el chico solo sonreía
-Leonardo, tu padre me ha permitido convivir con ustedes, pero debo saber si tú estás de acuerdo – el chico camino junto a él apoyado de su hermano
-Me has salvado, has salvado a mi familia y has cuidado de todos, de no ser por ti en estos momentos la historia sería muy diferente, Garra de Tigre, no podría ni dejaría que fuera de otra forma, si tu estas aquí para nosotros, nosotros estaremos aquí para ti, somos familia.
-Cachorro… gracias- desvió la mirada para evitar que lo vieran con los ojos enrojecidos
-Bueno, me alegra que por fin todo esto ha terminado, siéntate hijo mío, Rafael, Miguel Ángel vayan por algo para comer
-¡Sii! ¡Vamos por una pizza!
-Algo que Leonardo pueda comer hijos míos.
-Te traeremos una rica ensalada Leo
-Esstee si gracias hermanos
-Yo voy con ustedes, Donnie, ¿tu vienes?
-No Abril yo me quedaré, revisaré a Leo – con una mirada Sensei indico a Garra de Tigre y a Cabeza de Piel los dejaran solos, necesitaban hablar.
-Cachorro, tengo unos pendientes en la guarida, volveremos en un rato – Leonardo afirmó sin comprender del todo porque esa actitud
-Leo, yo… - Donatello no sabía cómo comenzar
-¿Qué pasa Donnie? ¿Algo malo?
-No hijo mio, es solo que…
-Están molestos conmigo ¿Verdad? Les he fallado-
"No tengas miedo Sensei, no dudes o él podría sentir que te ha fallado y con eso si lo perderías" las palabras de Abril retumbaban en su mente
-Hijo mío quiero pedirte perdón
-Si Leo, todo lo que has sufrido ha sido por nuestra culpa, si no hubieras ido por mí al otro mundo no te hubieran maldecido
- No hijo mío, toda la responsabilidad ha sido mía, me dejé engañar por el Rey Rata, de haber sido más fuerte no hubiera podido afectarme y nada de lo que sufriste hubiera pasado, me sentí tan impotente, tan inútil, no te pude ayudar, he vivido la peor pesadilla que un padre puede tener, estabas desaparecido y a merced de ese demonio, hijo mío yo… - pero Leonardo no le dio tiempo de terminar lo abrazo con fuerza que un solo brazo le podía dar.
-Padre, nunca te culpes si me llega a pasar algo, mi felicidad está en sus sonrisas, mientras ellas estén presentes cualquier sacrificio habrá valido la pena, por favor, olvida todas esas penas y remordimientos, no quiero que eso nuble nuestra felicidad – mirando a Donatello – que muestra más grande de amor ha sido la de ustedes al ir y buscarme en el mismo infierno ¿acaso no hicieron lo mismo que yo? ¿acaso se arrepienten de ello? Yo no dude ni un segundo en ir por ustedes, así como ustedes tuvieron la determinación de ir por mí, dejemos todo lo pasado en su lugar, el pasado, en este momento lo más importante es que están aquí y estamos juntos, es el presente lo que importa, vivámoslo felices ¿de acuerdo? – Tanto Donatello como Sensei abrazaron a Leonardo olvidando con ello los malos ratos que vivieron
Llegaron los demás, compartieron la comida, la enorme sala se convirtió en cama con algunas colchonetas y mantas, platicaban, veían una película y jugaban, la tranquilidad de Sensei se hizo presente al ver a toda su familia junta, contenta y conviviendo.
El sueño comenzó a vencerlos, primero a Miguel Ángel que se quedó dormido en el hombro sano de su hermano mayor, este al sentir la tibieza del pequeño y el cansancio de su cuerpo se abandonó a un sueño reparador, los otros hermanos comenzaron a contagiarse de ese sueño, inconscientemente dormían abrazando a Leonardo como si temieran que al despertar ya no estuviera ahí.
-Maestro, gracias por aceptarme en su clan
-Garra de Tigre, te has ganado ese lugar, serás su amigo y centinela, puedo estar seguro que cuidaras bien de ellos
-Me parece que no lo necesitan
-No importa, tu y yo estaremos aquí siempre que nos necesiten, ve a descansar, mañana será un nuevo día
-Si maestro, como diga – antes de salir Garra de Tigre miro a los hermanos dormidos "Son tan tiernos" pensó al ver la afecto con la que unos y otros se abrazaban
-Hasta mañana hijos mios, descansen- dijo Splinter antes de apagar la luz
En los momentos de mayor desesperación Leonardo tuvo la entereza de sobrevivir para asegurar el bien de sus hermanos, afortunadamente un alma atormentada encontró su redención ayudando al quelonio azul en lo posible y más allá. Tanto él como sus hermanos vivieron una pesadilla desde que todo comenzó, combatieron grandes enemigos, afrontaron peligros extrasensoriales, se enfrentaron a demonios, a la muerte y a los infiernos a los que el miedo puede atarnos, todo con una firme convicción y con el conocimiento de que el amor es más fuerte que cualquier maldad y cuando se combina con la voluntad no hay nadie quien lo detenga, ahora nuestros héroes descansan con el deseo de un mejor mañana.
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¿Fin?
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Lo siento, no lo pude evitar, sí este es el final. Gracias por acompañarme en esta nueva aventura, espero la hayan disfrutado tanto al leer como yo al escribir. Sobre todo, gracias a los que han dejado reviews pues ustedes me motivaron para continuarla, me es muy agradable leerlos y aclarar dudas, escuchar consejos y peticiones.
En especial gracias a:
Rose Black Dragon: ¿Fin? ¡Ah verdad! ¿Qué se siente? Sí, soy malvada, bueno ya en serio, gracias por acompañarme a lo largo de mi historia, tus sabios consejos han sido una guía para no "meter la pata" a cada rato, espero sigas con esa ciencia y paciencia para aguantarme porque no creas que te librarás de mi wuajajajaja. Siempre es un placer leerte y conocer tu punto de vista que, no por nada, se ha ganado mi respeto ;-) saludos y felices trazos.
Talia43: Esta bien, me convenciste, dejé un final que creo te gustará, hazme saber si fue así, pero debes de admitir que sería una buena historia si el Tigre se robara a Leonardo y la familia emprendiera una gran cruzada para poder encontrarlo, mmm sí... sería una buena historia. Gracias por seguirme a lo largo de esta aventura, espero poder leerte pronto y conocer tu opinión, un favor, lee hasta el final ;-)
Yukio87: Llego la hora, ahora ya no podré chantajearte para que actualices, bueno tendré que esperar pacientemente, te agradezco el interés que has dado a mi historia, me gusta mucho leer tus reviews y espero dejes uno en esta ocasión, debo de saber tu opinión sobre el final, ¿se respondieron tus dudas o algo se me paso? Estaré al pendiente ;-)
Alix Hamato Saotome: Nuevamente llegamos al final, espero sea de tu agrado, era eso o todos morían muy felices para siempre, creo que quedo bien ¿tú qué opinas? Me agrado contestar las dudas sobre el fic, espero te interese leer mis futuras historias, nos leemos pronto. Saludos hasta tu hermoso estado.
Dragonazabache: No he visto esa película de los X-men pero se me hizo una forma valiente de derrotar al demonio usando la fe y el amor, Leonardo sabe que el miedo siempre estará presente pero nunca dejará que nuevamente lo domine a tal grado de dañarse o dañar a los demás, espero el final te haya agradado, espero tus comentarios. XP
DraognsIshshah: Gracias por seguir mi historia y estar tan interesada, recuerda que aun espero el final de la tuya, nos seguimos leyendo.
I Love Kittens too: Espero de corazón no haberte decepcionado con el final, a mí me gustó pues Garra de Tigre encontró un nuevo rumbo, una nueva familia a lado del quelonio, ser su guardián por elección depositando en él todo el amor paternal que tenía dentro de sí, un amor sin envidias, celos o ambiciones, pero nada de esto se hubiera logrado de no ser por la valentía de Leonardo al enfrentar todas las circunstancias que vivió. Por favor hazme saber que te pareció. Saludos.
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La familia decidió ir a la granja después de todos los sucesos vividos, Miguel Ángel no había estado muy de acuerdo pues según su padre no llevarían ningún tipo de videojuego, Donatello ningún tipo de tecnología, lo que lo tenía muy afligido, Rafael era el único que no se inmutaba ante tal entrenamiento, aunque ya sabía que hasta las sais le dolerían, el viaje sería solo para meditar y descansar para Leonardo en lo que se recuperaba, cosa con la que no estaba de acuerdo, no se había recuperado de su hombro, necesitaba tenerlo inmóvil por lo menos un mes más, tratar de caminar un trayecto largo lo cansaba, levantar su espada con su brazo sano le provocaba dolor en el que estaba inmovilizado, era algo desesperante se sentía un inútil, ni siquiera podía subir o bajar las escaleras solo y Sensei no le permitía ni por error que hiciera movimientos rápidos o fuertes, sus costillas ya casi terminaban de sanar, solo si lo abrazaban le dolía.
-Tienes que recuperarte completamente antes de volver a entrenar, no quiero que un descuido provoque un atraso en tu recuperación
-¡Pero Sensei!
-No seas necio hijo mío, tu hombro aun esta lastimado y tienes estas costillas rotas ¿no lo recuerdas? – dijo mientras presiono el tórax de su hijo provocando un gesto de dolor - ahora ve a descansar –
Después de un par de días Leonardo salía al bosque por las mañanas para comenzar con un entrenamiento según sus posibilidades, odiaba solo ver como sus hermanos entrenaban y él se quedaba mirando, se llegaba a sentir desplazado. Para no recibir el regaño de su padre o hermanos siempre se alejaba de la granja lo más que podía, se adentraba muy profundo en el bosque. Para no levantar sospechas siempre regresaba antes del atardecer, antes de que sus hermanos regresaran de su entrenamiento.
En las noticias se había hecho famoso un cazador que aseguraba poder atrapar cualquier tipo de bestia en este mundo y que se internaría en el bosque muy cerca de la granja para capturar a los que más pudiera, esto no le gustaba a Abril, como de todas formas iría a llevarles víveres decidió acompañarse con Garra de Tigre y Casey.
Los chicos vieron llegar el fiesta móvil alegrándose que Abril les diera un respiro, de seguro tendrían algo rico de comer y ellos morían de hambre.
-¿Y dónde está Leo? – Garra de Tigre preguntó al no tenerlo a la vista
-Debe estar dentro de la casa, su deber ahora es descansar – Respondió Sensei ayudando a bajar las bolsas de comida – Ese niño tiene mucho que recuperarse
Una vez adentro Abril les comenzó a platicar sobre lo visto en las noticias
-No creo que se trate de este lugar, además ¿Qué posibilidades habría de que el Cazador nos encontrara? Es casi imposible, no hay de qué preocuparse – Aseguraba Donatello
Garra de Tigre había subido a ver a Leonardo pero se sorprendió al no verlo en su habitación así que regresó con los demás
-Maestro Splinter, Leonardo no está arriba ¿Cree que habrá salido? – A Sensei no le gustó saber esto
-Puede que esté en el granero, Miguel Ángel, ve a buscarlo- pero a los pocos minutos el menor regreso corriendo
-Tampoco está en el granero Sensei – Haciendo un gesto de enojo Sensei lo pensó un momento
-Hay que buscar a su hermano, si es verdad que el cazador está cerca podría estar en problemas- así fue como todos salieron en parejas para buscar al quelonio.
Leonardo no podía hacer mucho ejercicio, cuando se cansaba se recostaba en el pasto y veía cruzar las nubes, en algunos momentos se dormía y despertaba para comenzar a entrenar nuevamente.
Las horas pasaban y los demás no tenían noticias de Leonardo, comenzaban a angustiarse, Rafael y Casey habían comprobado que el cazador se encontraba acampando no muy lejos del pueblo, Abril, Donatello y Miguel Ángel buscaban rio arriba para tener una mejor vista del lugar, Splinter y Garra de Tigre fueron rio abajo con la esperanza de encontrarlo, a lo lejos escuchaban un ligero sonido de lucha, cuando avanzaron un poco más reconocieron la voz de Leonardo, sonidos de pelea, no lo pensaron dos veces, corrieron velozmente en ayuda del joven líder, saliendo de los arbustos saltaron rodeando a Leonardo en posición de ataque para defenderlo, se llevaron una gran sorpresa cuando vieron que el chico estaba solo
-¿Sensei? ¿Tigre? ¿Qué sucede? – Al darse cuenta de la ausencia de peligro los mayores se giraron al chico para darse cuenta de que solo estaba entrenando
Leonardo se sabía descubierto y esperaba una reprimenda, Garra de Tigre solo lo veía con seriedad y los brazos cruzados
-Sensei yo… - pero antes de decir más sintió un fuerte abrazó por parte del padre
-No te atrevas a asustarnos nuevamente así- le dijo Sensei e inmediatamente comenzó a encaminarse de vuelta a la granja
-Lo que él dijo – dijo seriamente
-¿Están molestos? Discúlpenme, lamento no haber avisado – se sentía avergonzado
-No Leonardo, aun no lo lamentas. Nos vamos a casa, Garra de Tigre tráelo por favor
-No Tigre, no te preocupes yo puedo caminayyy! – Para el final de la oración Leonardo estaba en los brazos del Tigre acunándolo como un bebe, algo que le causaba mucha vergüenza al quelonio, le hacían ver que lo tratarían como a un niño por comportarse como tal.
-No te resistas, solo será TODO el camino de vuelta hasta que estés en casa
-Pero… - a Leonardo le comenzaron a llover regaños
-Desobedeciste hijo mío
-No estas descansando
-Aun no te recuperas
-Te escondiste en lo profundo del bosque ¡solo!
-Entrenaste sin mi autorización
-Nos has tenido preocupados – Al ver que Leonardo estaba por reclamar el felino le aconsejo -Mejor no digas nada, ya no te metas en problemas – el chico izo caso al consejo del tigre, era claro que no lo tendría de su lado, hizo ademan de cruzar los brazos y espero la llegada a la granja.
Todos ya estaban esperando el regreso de Leonardo
-¿Qué fue lo que pasó?- Rafael estaba asustado
-Nada de qué preocuparse, su hermano solo fue a dar un paseo para entrenar – Garra de Tigre bajaba a Leonardo y ahora fue el turno de los hermanos.
-¿Estás Loco?
-Aun no te encuentras bien Leo
-¿Sabes por lo que pasamos pensando que te había atrapado ese cazador?
-No sé de lo que hablan, yo ya estoy bien y ustedes no me dejan entrenar – dijo en tono acusador – ¡Sensei míreme ya estoy bien! Solo falta que me quiten esta venda.
Splinter entonces le dio el beneficio de la duda, en realidad no, pero esa rebeldía debía tener un castigo, más bien habría de ser una pequeña venganza por asustarlo de la forma en que lo hizo
-Muy bien, Donatello quitale la venda
-Pero… - una mirada de Sensei le ordeno a Donatello obedecer, una vez hecho Leonardo comenzó a mover su brazo sintiendo el sutil dolor en él.
-Garra de Tigre, abraza a mi hijo por favor – El felino comprendió lo que Sensei quería
-¿Qué?... eso que signi… ayyy ayy no, no, ya bájame – Tigre lo abrazó midiendo su fuerza, no quería romperle nuevamente las costillas, solo quería recordarle que tenía un par de ellas rotas y un hombro por rehabilitar – ya, ya entendí, no debí, perdónenme – esa fue su señal para bajarlo, Splinter y Garra de Tigre tenían a Leonardo de frente examinando sus reacciones – Pero es que yo solo quería… – ahora aparentaba a un niño pequeño queriendo justificarse
-**¡VE A TU CUARTO!**- dijeron al unísono Splinter y Tigre
- ¡Estas castigado!
- Nada de entrenamiento
- Solo descanso
- No saldrás de la granja
- Hasta que soportes su abrazo
No tenía caso tratar de convencerlos, Leonardo suspiro derrotado, se daba cuenta de su error -Perdónenme - y se fue cabizbajo hacia la casa y habitación
-Estos niños- Splinter decía en voz alta
-Hay que tener mano dura -Le completaba el tigre
-Creen que nos engañan
-Tienen tanto por aprender – En ese momento Splinter se dio cuenta de cómo se compaginaba con Garra de Tigre
-Vamos a dentro, creo que es hora de comer. Me alegra que estés aquí amigo mío – y así fue como todos se dirigieron a dentro para convivir con un, muy pocas veces visto, castigado Leonardo
Garra de Tigre sonreía y hacia planes para el futuro, un futuro más prometedor que a lado de Destructor.
. . . . . . . . . . .
Espero haber sido coherente en la historia y no se me hayan pasado ningún detalle, también espero poder leerlos en mi nueva historia (aun no la escribo, pero ya se maquina en mi mente wajajajaja) mi reto es escribir un one shot espero poder lograrlo XP… este… algún día, nos leemos pronto y felices trazos.
