Bienvenidos. Agradeceros como siempre vuestros comentarios. Algún comentario me mencionó estar enamorado de mi historia, no sabes lo feliz que me hace saber eso, muchas gracias y también leer que no soy la única que aunque pasen meses y meses jamás seré capaz de olvidar a Cory, DEP. Y aparte creo que todas seremos de las que no juzgan su final, sino todo lo que vivió antes. Perdonadme por soltar estar cursilerías, pero de vez en cuando necesito desahogarme con este tema y mis amigas no ven Glee, así que me tendré que desahogar con vosotros. Si no lo habéis leído no importa… os dejo que disfrutéis de este capítulo cargado de emociones. Por cierto, el final se acerca…

P.D. DISCLAIMER, NO ME PERTENECEN NI LOS PERSONAJES DE GLEE NI LA HISTORIA DE GLEE.

Aún sigo sin creerme todo lo que está pasando. Estoy sentada en el sillón del salón pensado en ese beso en la puerta con Finn. Es la una de la mañana y sigo aquí tumbada despierta. Me interrumpe el llanto de Ryan, es su hora de comer.

Al cabo de una hora, me meto en mi cama. Miro mi móvil y tengo un mensaje. No lo había escuchado cuando me llegó. Es de Finn. Me sale una sonrisa al instante.

"No puedo dormir, no paro de pensar en ti y en aquél precioso bebé que es mi hijo. No espero la hora de que llegue mañana".

Es tan mono… Sinceramente me sorprende lo bien que se ha tomado ser padre y que no se haya enfadado conmigo por ocultárselo. Poco a poco se me va nublando la vista y noto que me va entrando el sueño.

Abro los ojos y los rayos del Sol entran por mi ventana. Me resulta raro que Ryan no me haya despertado él antes que el despertador. Voy a su cuarto me doy un pequeño susto al encontrarme a alguien allí.

-Kurt, me has dado un susto de muerte- digo llevándome una mano al corazón- ¿Qué haces aquí tan pronto?

-Cuidar a tu hijo mientras tú te preparas para ir a tu trabajo. Por cierto, ¿qué tal anoche con mi hermano?- me dice levantando las cejas.

-Me tengo que ir a duchar- dice escaqueándome su pregunta.

Pasé el día más tranquila en la oficina. Como no tuve mucho que hacer pude marcharme antes de lo previsto. La verdad me encantaba ese trabajo, era exactamente lo que deseaba cuando entré en la universidad. Lo que más me molesta de todo esto es pasar tiempo alejada de mi hijo cuando es tan pequeño.

Llego a mi casa pronto y encuentro a Kurt jugando con Ryan. Entro y le cojo en brazos.

-Hola, mi bebé. ¿Me has echado de menos?- lógicamente no me contesta- ¿Te ha cuidado bien, Kurt?

-Su tío se porta genial- responde Kurt- Me ha contado algo Finn…- dice con voz pícara.

-¿Ah sí? ¿Qué te ha contado?- le pregunto con curiosidad.

-¿No prefieres contármelo tú?- niego, sé que no le contó nada- Os odio…- dice cruzando los brazos en su pecho enfadado como un niño pequeño.

-Te lo contaré… pero tienes que ayudarme a hacer la comida, Finn vendrá a comer.

Inmediatamente después, nos pusimos a hacer la pasta para comer. Kurt exageró las cosas que habían pasado entre Finn y yo. De momento solo habíamos quedado en darnos una segunda oportunidad y en quedar para comer.

Pasaron dos horas y Finn aún no había llegado a mi casa. Sinceramente me estaba preocupando porque no creía que fuese a perderse la comida por nada. Kurt se percató de mi nerviosismo.

-Rachel, tranquila, estará ocupado con el trabajo. Normalmente ni para para comer.

-Lo entiendo, pero… no sé, tenía muchas ganas de… vernos. Voy a llamarle.

Marco su número y se escucha el tono. Pasa mucho y me salta el contestador. Vuelvo a intentarlo y me responde.

-Finn, ¿ocurre algo?

-¿Rachel? No te preocupes, enseguida voy a tu casa, estaba muy ocupado.

-Vale hast…- me colgó sin dejar despedirme.

Veinte minutos después llaman al timbre y voy a abrir. Es Quinn. ¿Qué narices hace Quinn aquí?

-Rach- me saluda contenta- Te he echado de menos, tengo muchas cosas que contarte- me dice entrando a mi casa.

Menos mal que Ryan ya estaba durmiendo porque él comió hace rato. Tengo miedo de que llore Ryan o de repente aparezca Finn.

-¿Qué haces aquí?- la pregunto mientras cierro la puerta.

-Yo también me alegro de verte.

-Lo siento, Quinn, pero me sorprende que estés aquí.

-Tengo que contarte algo que me pasó hace unos meses y no te quise contar porque fui una imbécil… te quise dar envidia con mi perfecto matrimonio y no lo era. He hecho algo que te debo contar de lo que me arrepiento de verdad.

-¿Qué has hecho, Quinn?

-Déjame que te lo cuente más tarde, ¿vale? Tengo que ir a mi hotel e ir a ciertos sitios. Te prometo que esta noche te lo contaré todo.

-De acuerdo. Adiós.

Cuando abrí la puerta para que se marchase, solo pude rezar porque Finn no estuviese abajo y se encontrasen. Por suerte, Finn apareció diez minutos después.

-Hola- le saludé cuando abrí- ¿Qué tal?

-Bueno, ahora te contaré… ¿podemos sentarnos y comer? Estoy muy cansado.

-¿Ocurre algo, Finn?- pregunta Kurt preocupado desde la cocina.

-No, tranquilo.

Comimos con algo de tensión en el ambiente. Finn parecía que quería contarme lo sucedido solo a mí, no a Kurt. Dentro de lo que cabía nos divertimos comiendo comentando anécdotas de cuando estábamos en el instituto. Me enteré que Finn también estuvo en el Glee Club de nuestro instituto, el mismo lugar donde yo gané mi concurso de canto. Lugar donde comenzó y se acabó mi carrera de cantante.

-Bueno, os dejo solo, Finn te veo en casa esta noche.

-Hasta esta noche Kurt- se despidió Finn.

-Hasta mañana- dije yo.

Nos quedamos solos y Ryan comenzó a llorar. Me levanté yo y fui a su cuarto. Le cogí en brazos y comencé a acunarle. Descubrí que Finn estaba apoyado en el marco de la puerta viéndome.

-¿Quieres cogerle?- asintió- Ya sabes cómo- le coloqué en sus brazos y Ryan rápidamente se calló- Es increíble, parece que quería que le cogiese su padre.

No me contestó y se fue al salón a sentarse. Estaba muy serio y yo sabía que algo grave le podía pasar. Le seguí y me senté junto a él. Le acaricié el pelo y me sonrió, pero comenzó a hablar.

-Estoy jodido…

-¿Qué te ocurrió?

-Quinn me quiere joder, me ha contado uno de mis empleados que ha estado en mi despacho y se ha llevado la mitad del dinero de mi caja fuerte. Decía que como es mi mujer tiene derecho a la mitad de mis cosas, me cogió el dinero y firmó los papeles de divorcio.

-…- no me puedo creer que Quinn haya hecho eso y haya venido a mi casa. Lo peor es que yo no le digo nada de eso a Finn.

-Esa maldita zorra me quiere joder. Se intuía que había una chica por la que no tardé en decidirme a dejarla y ahora me quiere arruinar la empresa.

-Y... ¿qué vas a hacer?- le pregunto preocupada.

-Tendré que marcharme unos días a Ohio- dijo triste- En cuanto solucione todo volveré.

-Tranquilo, estaremos bien- le consuelo.

-Lo sé, pero no quiero separarme ahora que estamos… juntos.

-¿Quieres que te acompañe?- le propongo- Sé que acabo de comenzar en mi trabajo, pero puedo pedirme unos días de asuntos propios.

-No, Rach. Quédate y cuida a Ryan. Volveré pronto, tengo que solucionar los temas con la empresa y estaré de vuelta.

-¿Qué harás con Quinn?

-Nada, el abogado me dijo que sabe que es una putada, pero que será mejor dejarlo pasar si no quiero andar de juzgado en juzgado con el tema divorcio y no quiero permanecer ni un minuto más atado a ella.

-Haces bien.

La que hago mal soy yo por no contarte que estuvo aquí, pero tenía algo importante que contarme y no quiero dejar pasar la oportunidad de enterarme de lo que es.

Finn se levanta y me dice que espere en el sofá. Él fue a dejar a Ryan a su cuna a que siga durmiendo.

Vuelve y me aparta un mechón de pelo de mi cara. Me acaricia la mejilla y me atrae hacia él para besarle. No me niego, es más, avanzo por mí misma. Comienza a acariciarme el brazo y bajando por mi cintura hasta mis muslos, subiendo su mano por debajo de la falda. Se me escapa un gemido. Yo mientras le doy besos en el cuello que hace que él también suelte algún gemido.

-Rach… no deberíamos… dijimos que ir despacio.

-Voy despacio…

-Sabes a lo que me refiero- dijo riendo.

-De acuerdo, pero una sesión de besos vale, ¿no?

-Ajá- me dice asintiendo.

Después de nuestra sesión de besos nos pusimos a ver una película sentados en el sofá. Otra de terror. A Finn le encantaban, pero yo las odio porque luego tengo pesadillas y vivir en una casa yo sola aumenta mis miedos durante la noche.

Acaba la película y ya es tarde, probablemente Quinn no tarde en llegar. Así que me tengo que deshacer de Finn.

-Finn, me quiero ir a descansar. El próximo día que esté más descansada te puedes quedar a dormir, si quieres.

-¿Cómo tu novio?

-Yo no he dicho eso- digo intentando ponerme seria- ¿No será que tú quieres que sea tu novia?

-Puede ser. ¿Te lo tengo que pedir?- miro a otro lado y él sabe lo que tiene que hacer- Rachel Berry, ¿quieres ser la novia de Finn Hudson hasta que…?

-Sí, Finn Hudson, quiero- me rio y le beso.

-Hasta mañana, preciosa- dice saliendo por la puerta.

Ceno algo rápido y espero ansiosa a que Quinn llegue. Ryan mientras estuve esperando se quedó despierto jugando un rato conmigo y cenando, después justo antes de escuchar el timbre fui a acostarlo, no quería que Quinn se enterase de que tengo un hijo.

-Buenas noches, Quinn.

-Que seca eres, Rachel- me dice riendo y pasando haciendo que me tenga que apartar de la puerta.

-Bueno, creo que venías a contarme algo- digo directa.

-Sí. Primero de todo, no te enfades conmigo, hice las cosas sin pensar y espero que me perdones y podamos volver a ser amigas como en la secundaria.

-Eso es difícil, Quinn.

-Primero escúchame. Me separé de Finn a los cuatro meses de matrimonio, más o menos, y no te lo quise decir porque fui una estúpida y te tenía envidia.

-¿De qué?

-No sé, de que tú pudiste superar lo tuyo con Puck y a mí me costó, pero lo superé y firmé los papeles ayer mismo, pero le di su merecido a ese… tipo y le cogí la parte que me correspondía como su mujer.

-Quinn eso no está bien, deberías devolverlo.

-Olvídalo. Principalmente, venía a contarte algo que sucedió hace un par de noches… me encontraba sola en mi casa y habíamos hecho una fiesta algunos de los ex compañeros de la secundaria, de los que sigo hablando. Puck se encontraba entre ellos y los dos estábamos borrachos y…

-¿Te acostaste con mi ex novio?- pregunto ofendida.

No sé por qué le respondo de esa manera tan brusca, si en verdad lo mío era peor yo estaba saliendo oficialmente con su ex marido.

-Lo siento, Rach… no sé cómo ocurrió pero…

-Márchate, Quinn- me levanto y voy a la puerta para abrirla- Y te aconsejo que le devuelvas ese dinero a Finn. Por cierto, no vuelvas aquí- se levanta y me hace caso y se marcha- Adiós.

Le cierro la puerta en las narices. No quiero tener nada que ver con ella. Tengo que contarle a Finn que estuvo en mi casa. No sé cómo se lo tomará, pero tengo que contárselo. Así que lo mejor es llamarle al teléfono, pero no lo coge así que le mando un mensaje.

"Necesito contarte algo. Aparte me gustaría que estuvieses aquí conmigo, por tu culpa tendré pesadillas…".

Al rato recibo la contestación.

"¿Qué tienes que decirme? Puedo ir a tu casa si quieres…".

"Quinn ha estado en mi casa, esta noche y esta mañana. Siento no habértelo contado, pero me dijo que tenía que contarme algo importante y no pude evitar sentir la curiosidad. Resulta que se acostó con Puck y me contó lo del dinero… la eché de mi casa enseguida".

La respuesta no llega con la misma rapidez que el anterior, no sé qué estará pensando ahora mismo.

"¿Cómo puedes haberme mentido de esa manera, Rachel? Mira mañana tengo un vuelo por la mañana a Ohio, déjame pensar sobre esto… pero que sepas que no me gusta que me mienta y menos mi novia, son cosas que no suelo perdonar…"

Ya. ¿Perdonará Finn a Rachel? ¿Se marchará a Ohio sin despedirse de ella y su hijo? ¿Será este el final de Finchel? Todo puede ocurrir… para descubrir que pasará solo tenéis que dejar o un fav o review y subiré un capítulo mañana lo antes posible. Hasta pronto.