ATENCIÓN: Voy a ser directa con ustedes, porque realmente no quería dejarlo, pero no me quedó otra alternativa, porque no podía ni empezarlo de nuevo, ni editarlo, pero bueno: dejo el fic. Bueno... La verdad es que además de que mucha idea de como seguir el fic no tenía, también tengo que agregar que se me hace imposible seguirlo rápido, debido a lo anterior, y a algunas otras cuestiones. También, tengo que decir que no me está gustando para nada como queda la historia, se me hace un tanto muy... Exagerado (esta es una de las principales razones por las que lo dejo).

De todas maneras, tengo dos fics más en mente, y de uno ya sé como va a transcurrir la historia (aunque no va a ser muy largo). De verdad lo siento mucho por la gente a la que le gustaba esta historia, porque a mi también me gustaba mucho escribir y recibir sus hermosos reviews y mensajes privados que muchas veces me motivaron a seguir y me alegraron el día. Pero, sepan entender, la verdad es que no me siento en condiciones como para poder seguirlo.

No voy a borrar esta historia, va a permanecer en mi perfil como siempre, solo que ya voy a darla por terminada. Debido a mi decisión (la cual pensé bastante), creé algunos hechos improvisados de lo que va a pasar después de el capítulo nueve, porque tampoco me gustaría que los que leían la historia se quedaran con la duda, no soy tan mala. Así que bueno, nada. Supongo que pueden tomarse esto como un "último capítulo".


Mi idea era que, Goten no pudiera terminar con Pan (verán, no me gustan demasiado los finales tan felices). ¿Por qué? Bueno, ellos no pudieron resistir aquella distancia, y volvieron a verse seguido, e incluso hasta optaron por salir en secreto. Esto último no resultó, ya que Goten engañó a Pan en su propia cara. ¿Quieren una reacción de parte de ella? Bien, aquí va:

"La pelinegra se encontraba paseando por el centro comercial, consiguiendo la mirada de todas las señoras coquetas que pasaban, debido a el aspecto que traía después de entrenar. Esa tarde se encontraba bastante contenta, ya que vería a Goten en su casa. Caminaba tarareando una canción, sin prestarle atención a nada... Hasta que en cierto punto, distinguió aquella inconfundible cabellera alborotada de Goten, pero no estaba solo. De pronto sintió como la ira y la tristeza invadían su ser, y las lágrimas inundaban sus ojos. Se acercó hacia él y esperó a que terminara de besar a aquella chica, mirando hacia otro lado; finalmente, le dijo: 'Debí esperarlo de ti, Goten. No puedes estar con la misma chica más de un día, ¿cierto?' Sin esperar respuesta, Pan derramó unas cuantas lágrimas y salió volando, dejando a la compañera de Goten pasmada. Él no la siguió, pero suspiró y se llevó la mano a la cabeza; luego se despidió de aquella chica, quien estaba totalmente confundida, y se fue."

Aunque, luego de varias semanas, ambos volvieron a verse en la habitación de Pan y se dieron los besos que tanto les habían hecho falta. Para su mala suerte, justo en ese momento entró Gohan, acompañado de Videl. Horrorizados por la situación, los padres de Pan optaron por llevarse lejos a su hija, ya que no podían confiar en que todo lo que ellos habían hecho no volviera a pasar. Sin embargo, nadie más que ellos dos se enteraron de aquella situación, ya que no era algo de lo que estar hablando.

La instancia de Pan fuera de la Capital del Oeste duró tres meses, dos de los cuales fueron de pura depresión, de desesperación, de tener padres fríos y enojados con ellas constantemente. Finalmente, la pelinegra los encaró una vez para pedirles disculpas, las cuales ellos aceptaron muy su pesar. Un mes después, decidieron que era momento de volver, ya que pensaban que Pan había superado todo aquél asunto, porque tenía un novio nuevo (que en realidad solo fue para olvidar a su tío, aunque finalmente le terminó queriendo).

Al volver, Goten se enojó demasiado apenas se enteró de aquella noticia, aunque, luego decidió dejarla ir definitivamente. No podía seguir esperando que algo más pasara, no después de toda aquella situación, y mucho menos ahora que su sobrina estaba con alguien de su edad, con alguien que podría besar sin esconderse... Mucho menos ahora que su sobrina era realmente feliz. Solo lo aceptó y la dejó ir como un buen recuerdo, estando seguro solo de una cosa: jamás la olvidaría.

Ellos siguieron siendo amigos, sí. Mejores amigos. No hablaban casi nunca del tema, y cuando lo hacían era solo para reírse de aquello, que no podían creer que habían hecho.


Muchas gracias por todo el apoyo durante esta historia, y lamento decepcionarlos y romper mi promesa, de verdad que lo lamento mucho... Pero bueno, como ya les dije, se vienen dos fics (aunque uno no es de Dragon Ball) más (o eso espero) en cuanto pueda. ¡Gracias por todo! Hicieron de mi primer fic algo que disfruté muchísimo, y que no lo voy a olvidar. Los quiero. Saludos y abrazos. ¡Hasta la próxima!