Capitulo 10- Perdidos

19 de Febrero (amanecer)

Esa mañana Ebisu permanecía mas callado y serio de lo usual; Shizune sentía la tensión alrededor de ambos. No podía ser para menos. Estaban contrarreloj y el maestro Jiraiya así como Anko no habían aparecido… Además era muy probable que ellos mismos hubieran extraviado el rastro. Al lado de Ebisu, se encontraba Nakaze, el perro guardián del ninja; lo había invocado cuando ella aun estaba dormida, y al parecer les ayudaría a encontrar el rastro… el problema es que no tenían ningún rastro.

Shizune entregó el plato con comida a Ebisu, quien lo tomó sin voltearla a ver siquiera. Puso otro plato en el suelo para Nakaze y acarició al perro. Este la miró brevemente antes de comenzar a comer.

-¿Entonces es de los que habla o no habla?- inquirió Shizune con su propio plato tratando de relajar el ambiente.

-Es de los que sabe que todo lo que diga puede ser usado en su contra- respondió llanamente Ebisu, pensativo.

-¿Cómo tu?

-Si… es mi perro guardián.

-¿Qué significa eso exactamente?- inquirió ella interesada.

-Los animales ninjas, infundidos en chakra de su Bijuu correspondiente, viven más de lo habitual- explicó Ebisu sin voltearla a ver-. Cada pactante tiene su animal guardián, que es un ser joven que pueda ser entrenado en artes relacionadas a su dueño. Eso asegura que el pactante no solo recibirá una ayuda de la invocación, sino que recibirá la mejor ayuda posible siempre que desempeñe una tarea afín a sus capacidades.

-¡Eso suena genial!- exclamó emocionada Shizune- ¿Naruto tiene su propio guardián?

-¿Naruto? No tengo idea, pero es un chico aun en formación, así que no tiene lo que podríamos denominar como "estilo" o "especialidad"- respondió Ebisu-. El pactante no suele entregarse hasta después de los 16 años o a los futuros ermitaños desde antes. El pactante de Kakashi es Pakkun, el de Jiraiya es Gamabunta y el de Akai es… es Friada…

-Vaya…

-Lamentablemente, como dije, mi especialidad no es el rastreo y la del pobre Nakaze tampoco- suspiró con algo de tristeza-. Pero debemos seguir adelante.

-¿Por qué no invocas a otro perro entonces?

-Puede que Akai esté detrás de nosotros; solo Nakaze me es leal…

-¡Pero tu dijiste que…!

-Se lo que dije- aclaró Ebisu con franqueza-. Pero todo… yo solamente prefiero ser algo más precavido…

-Entiendo…- asintió Shizune.

Nakaze volteó a ver a su amo, una vez terminada su comida. En realidad era un perro delgado; Shizune se preguntó brevemente que clases de técnica podría realizar ese perro. Tres bases del ninja, se decía: Rastreo, combate e infiltración ¿Eran esas las especialidades? No estaba segura, después de todo no era una pactante. En Konoha los archivos se dividían en demasiadas especialidades, desde estilos de combate hasta herencias de sangre ¿Un perro entrenado podría optimizar técnicas como el sharingan? En realidad no lo creía posible, pero sabía demasiado poco del mundo ninja. Suspirando, se maldijo por no haber leído más archivos en su tiempo libre. Pero en su momento, al verse rodeada de tanto papeleo, no le apeteció para nada leer más de lo necesario.

Ebisu comió en silencio mientras continuaba reflexionando; tenía una vaga idea de hacia dónde quedaba el lago de la serpiente, destino de los chicos. Pero su misión no era el lago, además de que ya estaban desviados por unas cuantas horas del camino; de nada le servía llegar al lago de la serpiente, su misión era asegurarse del bienestar de los chicos. Y de la misión de la Hokage…


-Bien, Hokage- asintió Ebisu-. Aceptó la misión.

-Esta no es cualquier misión- aclaró Jiraiya detrás de Ebisu.

-¿A qué se refiere, maestro?

-Ebisu… Jiraiya tiene sospechas muy fuertes de que algo terrible se gesta detrás de esta misión- aclaró Tsunade con firmeza-. Tenemos sospechas terribles de que la aldea de la roca se está moviendo detrás de esto…

-¿Disculpe?

-Nuestros enemigos son la aldea de la roca- aclaró Jiraiya con tranquilidad-. La información que el clan Houkou tan celosamente nos ha querido guardar es que la aldea de la roca se dirige a impedir sus planes.

-¿Por qué?

-Ese es problema- suspiró Tsunade-. No tenemos idea de porque quieren llegar al lago de la serpiente. El clan Houkou es el poseedor del Jinchuriki de la aldea de la cascada: la bestia de cinco colas. Sin embargo sea lo que sea que hacen, no parecen estar apoyados por su propia aldea y me atrevo a decir que incluso lo hacen a escondidas. Pero hay algo más que nos esconden: es obvio que es una competencia, pero desconocemos porque se compite…

Ebisu guardo silencio reflexionando las palabras mientras volteaba a ver a Jiraiya quien permanecía dándole la espalda.

-Creo que el Sanbi se encuentra en el lago de la serpiente- dijo por fin Jiraiya-. Y creo que la aldea de la cascada, o al menos el clan Houkou, pretenden hacerse con el poder de ese Bijuu.

-Eso es ridículo- replicó Ebisu enojado-. Poseer más de un Jinchuriki por aldea está prohibido; cualquier aldea quisiera poseer dos Jinchuriki se echaría a todas las naciones encima.

-Como Akatsuki- replico Tsunade.

-El problema es, Ebisu- replicó Jiraiya girándose para verlo-, que estamos ante una situación más bien peligrosa. Esta información es reciente, a penas traída por mí el día de hoy. Normalmente no nos importaría que otra aldea quisiera tener dos Jinchuriki por el punto que acabas de señalar. Sin embargo, estamos ante las posibilidades de que la aldea de la roca o de la cascada tenga cuatro…

-¡¿Cuatro?- replicó impresionado Ebisu- ¡¿De qué habla maestro?

Tsunade y Jiraiya se voltearon a ver en silencio, dándose una mutua aprobación; la Hokage entregó una carpeta marcada como "confidencial" a Ebisu. Este la cogió con precaución y empezó a hojearla. Era un informe completo, al parecer copiado de una alerta interna de la aldea de la niebla sangrienta.

-Conseguí este informe hace muy poco tiempo- explicó Jiraiya-. Hace dos semanas un representante del clan Houkou vino a pedir la misión de rango A que el equipo Kakashi y Kurenai han tomado. Rechace la misión y advertí a Tsunade porque me parecía que nos inmiscuíamos en una lucha de poderes. El problema es que no sabíamos que el representante era del clan Houkou o siquiera de la cascada; se presentó a sí mismo como un ninja de la aldea del pasto.

-En principio esto no pareció extraño- continuó Tsunade mientras Ebisu revisaba los informes-. Después de todo el templo de Kamagure queda cerca del país del pasto; pensamos una misión diplomática seguramente… Jiraiya sospecho que querían al Bijuu, pero eso no podía confirmarse.

-De cualquier forma, a penas el día de hoy nos acabamos de enterar de que la aldea de la niebla ha perdido a su Jinchuriki- explicó Tsunade-. Esto no sería tan relevante de no ser porque no se han hechos reportes de actividad de Akatsuki en esa zona; la propia niebla, según el informe, desconoce quién se llevo a su Jinchuriki. Pero si el clan Houkou esta tras de esto, las piezas encajan terriblemente…

-El Gobi del clan Houkou- exclamó Ebisu comprendiendo-. El Sanbi de la serpiente; el desaparecido Rokubi. Y coronando el pastel, el Kyubi enviado accidentalmente por la Hokage…

-Lamentablemente, eso es cierto- asintió Tsunade.

Las palabras cayeron con gran peso sobre Ebisu; no se trataba de un suicidio querer atrapar al Sanbi. Muy al contrario, era una carrera bélica para declarar la tercera gran guerra ninja. Ebisu cerró el informe y lo dejó en el escritorio de la Hokage al tiempo que asimilaba las palabras; si esto era cierto, se ocuparía mucho más que solamente un equipo de cuatro personas para enfrentar aquello.

-Hokage…- tartamudeó Ebisu.

-Esta es una situación de crisis Ebisu- suspiró la Hokage-. El Kyubi junto con el Gobi y el Hachibi son considerados los más poderosos Bijuu del mundo. Que una aldea tenga por lo menos dos de ellos al mismo tiempo puede asegurarle un poder de destrucción masivo incomparable.

-Se lo que piensas, Ebisu, pero debes calmarte- aclaró Jiraiya sonriendo-. No es el fin del mundo. El Rokubi solo está desaparecido y puede que no tenga nada que ver con estas dos facciones en conflicto. Lo cierto es que no podemos permitirnos que capturen a Naruto. Nuestra misión principal es asegurar la llegada y regreso seguro de Naruto.

-No lo hagas sonar tan fácil, Jiraiya- replicó Tsunade con enfado-. No le debemos menos que la verdad al miembro más importante de la expedición…

"¿Miembro más importante?"

Tsunade se puso en pie y volteó la espalda, mirando hacia la aldea; Ebisu se recargo contra un escritorio cercano, esperando que la Hokage continuara. Algo le olía muy mal en todo ese asunto. No era el desastre inminente que le estaban insinuando; era más bien su propia presencia en aquel despacho

-Normalmente aunque cualquiera de ellos tuviera a dos o tres Bijuu, no habría de que preocuparse- replicó Tsunade-. Como dije, estos hechos son recientes y el entrenamiento de un Jinchuriki toma años… Algunos nunca lo completan…

-Que alivio- suspiró Ebisu.

-Sin embargo…

-¿Eh?

-Nuestra mayor preocupación, más que Akatsuki o la aldea de la roca en este momento, es el clan Houkou. El clan es conocido por especializarse en entrenar a cada generación para controlar al Bijuu en caso de un imprevisto. Actualmente el Jinchuriki del Gobi tendrá unos cuarenta años, según nuestras fuentes- continuó explicando la misión Tsunade-. Según nuestras fuentes, cada generación del clan entrena a dos niños; uno como elegido definitivo y otro como reemplazo en caso de que el otro fallezca: eso asegura que siempre tendrán a tres ninjas bien entrenados para controlar un Bijuu…

-Demonios…- maldijo entre dientes Ebisu.

-El equipo de asalto de Jiraiya, tendrá la misión de rescatar a Naruto, asegurar su vuelta segura a la aldea- explicó Tsunade cruzando los brazos-. Pero tu misión será otra…

-¿Otra?

-Solo tú y Jiraiya sabrán acerca del verdadero motivo de la primera misión, la de Naruto- explico la Hokage-. Confirmaran nuestras sospechas. Si el clan Houkou, la aldea de la roca o Akatsuki aparecen por ahí con más de un Jinchuriki en su poder, será su escoltar a Naruto para poder informar al resto de los países de la traición.

-Entendido- asintió Ebisu seriamente.

-Pero…-continuó Tsunade seriamente-. Si el clan Houkou es quien tiene dos o más Jinchuriki, será tu misión asegurarte de asesinar a uno de ellos…

-¿Un Jinchuriki?

-Y esa orden… incluye a Naruto…

Un silencio sepulcral se hizo en la sala, al tiempo que Ebisu permanecía petrificado; volteó a ver a Jiraiya quien le devolvió una mirada fría. Ebisu tartamudeó inseguro de que decir, hasta que logro articular las primeras palabras.

-¡¿De qué… que habla?

-La pérdida de Naruto es nada comparada con el riesgo del mundo si una sola aldea logra controlar más de dos Jinchuriki- replicó Tsunade con frialdad-. Como te dije, el clan Houkou está especializado en controlar a los Bijuu y por mi estúpido error envié una invitación resplandeciente para que consigan tres Jinchuriki de un golpe; si solo son dos, las demás aldeas podremos organizarnos para doblegar a los rebeldes. Pero estamos hablando de tres Bijuu y entre ellos el Kyubi…

-Gran Hokage, no puede hablar en serio.

-¡Puedo y lo hago!- replicó furiosa girándose; lagrimas corrían por sus mejillas al tiempo que una furia incontrolable brillaba en sus ojos-. ¡Soy una estúpida, Ebisu! ¡No merezco llamarme la Hokage!

-Ho-Ho… Hokage…

-¡Mira por esta ventana, Ebisu!- gritó Tsunade cerrando los ojos- ¡¿Podrás vivir sabiendo que estas personas morirán porque no mataste a un niño? ¡Todo el mundo caerá si esos desgraciados hijos de puta consiguen el Kyubi!

Tsunade se desplomó en el suelo sollozando, mientras Ebisu a su vez se desplomaba en el suelo, tapándose el rostro; se quito su paliacate de la cabeza y sus lentes, y miró al suelo apesadumbrado. Era cierto, era terriblemente cierto; antes una vida que la de miles. Si mataba a Naruto, el Kyubi moriría con él. Además, si Naruto era capturado por el enemigo, de todos modos moriría…

"Nunca escapas de la muerte ¿Eh, Ebisu?"

-Ebisu… Tsunade…- susurró Jiraiya agachándose junto a la Hokage y abrazándola-. No es el fin; podemos salvar a Naruto, déjalo en mis manos.

-¿Pero porque yo?- preguntó Ebisu perdido.

-Eres el heredero de Akai- explicó Jiraiya sin voltear a verlo-. Eres el más grande peleador de la aldea, y tus técnicas son mortales ¿Debo recordarte que rechazaste el puesto de Hokage? Tú y yo trabajaremos juntos; si llega el momento, yo me quedare atrás cubriéndolos… Y si llegaran a matarme a mí, y vieras toda esperanza perdida, deberás matar a Naruto…

-¡¿Pero porque yo?- replicó con frustración Ebisu- ¡Hay muchos ninjas tan capaces como yo y que no conocen de nada a Naruto!

-Pero tú conoces la técnica secreta de Akai: Akai Tsume no Jutsu. La garra roja- exclamó Jiraiya-. Una técnica capaz de eliminar cantidades impresionantes de Chakra. Si Naruto está a punto de morir, será obvio que liberara el poder del Kyubi. Deberás usar tu técnica y matarlo…

-Yo… debo matarlo…- susurró Ebisu.

-Ebisu, solo es una opción- replicó Jiraiya-. Una opción de la que queremos que estés bien informado; yo daré mi vida por ustedes para que logren traer a Naruto de vuelta, pero si todo se ve perdido…

Ebisu suspiro y su semblante se volvió más frió; se colocó su paliacate y se levanto, caminando hacia la puerta. Jiraiya solo lo miró en silencio mientras Tsunade aun seguía alterada. Por un momento, Jiraiya pensó que abandonaba la misión.

-Lo espero en la entrada, maestro- exclamó Ebisu-. Matare a Naruto si es necesario; aceptó la misión… Por el bien de la aldea…

Ebisu salió sin decir ninguna palabra más o voltear a ver atrás; Jiraiya hubiera querido felicitarlo si fuera otra la situación. Pero las circunstancias no lo ameritaban. Dejó a Tsunade en el suelo tras darle un beso en la mejilla. Era momento de ir por el resto del equipo: un rastreador para alcanzar pronto a los chicos y una medico para imprevistos.


-¿Maestro?

-¿Eh?- exclamó Ebisu saliendo de sus pensamientos.

-¿Se encuentra bien?

-No es nada, Nakaze- dijo Ebisu a la ligera a su perro guardián-. Solo estaba recordando unas cosas…

-Si, yo también- exclamó Nakaze-. Como ese prendedor que usa la joven Shizune… Es el de la joven Akane…

-Si, lo es- exclamó Ebisu con ligereza.

-¿Usted la quiere?- preguntó Nakaze.

Ebisu se sonrojo ligeramente y su mente no pudo evitar recordar la información del día anterior que su clon le había transmitido; sin embargo suspiro. No estaba seguro de ello en realidad. No quería volver a salir con alguien que solo le atrajera físicamente; ese había sido el error con Anko: ella quería amor mientras él solo quería una mujer guapa. No era que no la amara… solo que no le podía dar lo suficiente de si a ella. Ya no podía dar lo suficiente de si a nadie. Incluso estaba en una misión a punto de matar a la persona con quien había creado el lazo más fuerte en años. Naruto.

-Si…- replicó con ligereza Ebisu.

-Bueno, solo tenga cuidado porque está en días fértiles y no estoy…

-¡¿Qué coño significa eso?- gritó Ebisu poniéndose de pie.

Nakaze se encogió en el suelo escondiendo su cabeza entre las patas. El grito hizo que Shizune volteara sorprendida, al tiempo que Ebisu se sonrojaba al darse cuenta de su reacción. Ebisu tosió tratando de calmarse y propino una patada a Nakaze.

-No digas tonterías, Nakaze…

-Ebisu, se que es tu guardián- exclamó Shizune acercándose y abrazando al animal-. Pero no deberías golpearlo. No me gustan los hombres que abusan de los animales…

-¿Eh?- exclamó Ebisu confundido.

-¡¿Eh?

-¿No te gusto?

-¡No me refería a eso!- replicó Shizune sonrojada agitando sus manos- ¡Digo, si me gustas! ¡No, no, eso no! ¡Me refiero a que dejaras de gustarme!

Ebisu se sonrojó ante las palabras de Shizune, mientras Nakaze discretamente se reía en el suelo; Shizune horrorizada cubrió su boca.

-¡Me refiero a que detesto a los abusadores de animales!- gritó Shizune- ¡Pero no te detesto ti! ¡Tú me gustas… Me agradas!

-Eh…

-¡Diablos!- gritó cubriéndose el rostro Shizune-. Solo no le pegues al pobre de Nakaze ¿Ok? Es a lo que me refiero, a que no quiero que le pegues…

-Bien lo tomare en cuenta…- respondió Ebisu sonrojado, dándose la vuelta.

-Técnica sexual: estilo perrito…- susurró Nakaze muriéndose de la risa. El comentario no fue escuchado por Shizune, pero fue perfectamente escuchado por Ebisu.

-La pagaras muy caro, Nakaze- susurró a su vez Ebisu-. Desearas que nunca te haya convocado…

Por el momento, Nakaze prefirió ignorar la amenaza de su amo a cambio de continuar divirtiéndose del momento; si, lamentaría en serio haberse burlado de Ebisu… No, pensándolo bien, no lo haría. No había oportunidad como esas de divertirse tanto, así que simplemente se levanto y dejo su risa escapar sin disimularla. Shizune volteó a verlo apenada al tiempo que Ebisu apretaba sus puños furioso.

Shizune suspirando volteó a ver a Ebisu, quien le daba la espalda en ese momento; la había cagado terriblemente, tal vez mas de lo que nunca hubiera imaginado. La vergüenza la consumía, y más al pensar que debería avanzar todavía junto a Ebisu por tiempo indefinido. De cualquier forma, esperaba que todo el malentendido se olvidara en cuestión de unas horas. Era momento de seguir; los tres miembros del equipo continuaron su camino.

Fin Capitulo 10


Corenote:

Muajaja… Me encanto este fic; un pequeño flashback que nos explica la presencia de Ebisu en el equipo así como además el terrible peso que carga en sus hombros; en las manos de Ebisu sobre cae el destino de Naruto y Konoha. En lo personal era una idea que ya tenía planeada pero no sabía cómo plasmarla. Siento que me quedo muy aceptable y sobre todo dentro de contexto.

Una pequeña escena de romance entre Shizune y Ebisu (si se le puede nombrar romance), aunque como viene el gran final la tensión esta al máximo así que no esperen una declaración en medio de la pelea; eso no implica, sin embargo, uno que otro lemon. Ya me las arreglare, jeje... En otras cosas, el capitulo siguiente corresponde al enfrentamiento de Kakashi, Ebisu y Shizune contra los hermanos Hashi y Jaoshi ¿Sera capaz Ebisu de salvar a Naruto? ¿Shizune le revelara sus sentimientos a Ebisu aun más claramente que en este capítulo? ¿Quién es el ninja misterioso que sigue al equipo de Naruto? Bien, pues eso y más en el próximo capítulo. Si les gusto no dejen de comentar!


PD- Por favor no dejen de comentar, el romance entre Shizune y Ebisu avanza poco a poco pero seguro; en caso de que JTA no revisa más aceptación me temo que el proyecto terminara cuando JE termine (recordemos que JE es parte de una saga, la primer parte). Si deseas ver realmente acción del equipo Jiraiya, así como romance y humor no dejes de poner tu comentario apoyando este fic. Por favor, recomienda el fic si te agrada. Gracias.