Disclaimer: El Universo de Harry Potter pertenece a J.K Rowling. Los personajes anexos a este Universo me pertenecen.


Normal= Narración

Negrita = Conversación

Negrita cursiva = Conversación Mental

(Negrita cursiva entre paréntesis) = Flashback


Libro 1

El viaje desde el andén nueve y tres cuartos

-¿Como estas amor?-

-Bien Gin, armándome de paciencia, es momento de pedirle a mis tíos que me lleven a la estación de King Cross-

-¿Te siguen ignorando?-

-Si, aunque no es para nada malo, es mejor ser ignorado a ser maltratado y a diferencia de la primera vez, tía Petunia no me mira con odio, es mas me mira como si estuviera absolutamente avergonzada…-

-Quizás tus palabras realmente le llegaron- me dijo mi esposa

-Puede ser, pero en fin no fue fácil este mes pero fue reparador en otros sentidos, al menos pude crear un vínculo con Hedwig, aunque cuando le presente a Vera se veía un poco asustado…-

-João, no quiere salir, dice que si sale se comerá a la rata- dijo Ginny divertida

-Eso sería algo digno de ver, me imagino a Peter correr mientras una boa lo persigue- me reí

-Si no fuera porque es la carta de salida de Sirius créeme que ya hubiera mandado a João, siempre intento evitar estar en la misma habitación con él, pero desde que Ron se ha estado preparando para ir a Hogwarts ha sido casi inevitable encontrarme con esa rata, es bueno tener a João, me avisa cada vez que él se encuentra cerca...-

-Gin, que no me estás contando- demande

-Nada importante Harry, no te preocupes, como te dije João me avisó de su presencia-

-Ginny, ¿qué ocurrió realmente?- le dije un poco irritado

-...Intento verme en la ducha…-

-...eres una niña aún...- las luces de pronto comenzaron a parpadear a mi alrededor, sentí tanta ira que quería romper algo

-¿Harry?, amor en serio no ocurrió nada, no vio nada, estaba por entrar cuando João lo sintió y yo me puse a gritar, pronto llegó mamá y lo saco creyendo que me daba miedo o algo así, no tienes que preocuparte…-

-...esto no se quedara así…- dije mientras intentaba contener mi ira - atraparé a ese pedofilo inmediatamente después de que salgamos de la cámara, no me importa lo que pase, no dejare que ella esté cerca tuyo aunque tenga que reclamar el derecho que me da nuestro vínculo y llevarte lejos- tan pronto dije esas palabras comencé a sentir una oleada de sentimientos de mi esposa, me reprendí por lo idiota que fui al recordarle que tendría que volver a vivir el incidente de la cámara - Gin, amor… lo siento-

-No tienes porque disculparte, ambos sabemos que es algo que tiene que volver a ocurrir, ahora Harry vayamos paso a paso, ¿de acuerdo?, ...ve donde tus tíos…-

-De acuerdo Gin, te amo…-

-Yo también Harry-

-Hum... ¿Tío Vernon?- Vernon gruñó, para demostrar que me escuchaba -Hum... necesito estar mañana en King Cross para... para ir a Hogwarts- Tío Vernon gruñó otra vez -¿Podría ser que me lleves hasta allí?- Otro gruñido, realmente este hombre parece más cavernícola que hombre -Muchas gracias- dije retirándome pero su voz me detuvo

-Qué forma curiosa de ir a una escuela de magos, en tren. ¿Las alfombras mágicas estarán todas pinchadas?-

-¿Alfombras mágicas?-

-Es una Historia Muggle en donde una alfombra lleva al héroe a donde el quiere-

-Ese hombre nos odia sin siquiera saber sobre nosotros…- dijo Ginny

-¿Y dónde queda ese colegio, de todos modos?- Dijo Tío Vernon

-No lo sé- mentí; sacando de mi bolsillo el billete que Hagrid le había dado -Tengo que coger el tren que sale del andén nueve y tres cuartos, a las once de la mañana-

-¿Andén qué?-

-Nueve y tres cuartos-

-No digas estupideces, no hay ningún andén nueve y tres cuartos-

-Eso dice mi billete-

-Equivocados, totalmente locos, todos ellos. Ya lo verás. Tú espera. Muy bien, te llevaremos a King Cross. De todos modos, tenemos que ir a Londres mañana. Si no, no me molestaría-

-¿Por qué vais a Londres?- pregunte manteniendo el tono amistoso en vez de soltar una carcajada

-Llevamos a Dudley al hospital- gruñó tío Vernon - Para que le quiten esa maldita cola antes de que vaya a Smeltings- dijo finalmente mientras mi esposa se reía descontroladamente en mi cabeza…

La mañana llegó rápidamente y con ello el viaje hacia King Cross, iba vestido con ropas más anchas de lo habitual esperando que me siguiera viendo enclenque al menos para la señor weasley, aun recuerdo en mi boda con Ginny que ella me confesó que al verme tan indefenso hizo que su lado maternal despertara hacia mi, aunque claro que con los años aprendió a amarme como a un hijo fue esa primera impresión lo que comenzó todo... Llegamos pronto a King Cross, tal como recordaba Vernon estaba siendo extremadamente gentil conmigo, comencé a pensar en todo lo que se nos venía intentando resistir la tentación de hablar con Ginny, habíamos quedado en cerrar nuestra conexión, ni ella ni yo podíamos permitirnos perdernos en nuestra conversación mental en un momento tan importante como este...

-Bueno, aquí estás, muchacho. Andén nueve, andén diez... Tú andén debería estar en el medio, pero parece que aún no lo han construido, ¿no? Tenía razón, por supuesto- dijo tío Vernon mientras me mostraba un gran número nueve, de plástico, sobre un andén, un número diez sobre el otro y, en el medio, nada -Que tengas un buen curso- dijo tío Vernon con una sonrisa aún más torva. Se marchó sin decir una palabra más, mientras los veía alejarse, qué clase de ser hace eso con su sobrino pequeño… con tristeza recordé a Teddy o a la pequeña Victory, yo jamas podría hacerles eso, pensé extrañándolos...

-... lleno de muggles, por supuesto…- esa voz me hizo sonreír, volviendo mi rostro vi a una mujer regordeta, que se dirigía a cuatro muchachos, todos con pelo de llameante color rojo, rápidamente baje mi rostro y les seguí sin mirarles, se supone que en la otra realidad no les hablaba aún..

-Y ahora, ¿cuál es el número del andén?- dijo mi futura suegra… cuánto extrañaba su voz...

-¡Nueve y tres cuartos!- dijo una voz que reconocí muy bien, levanté mi vista y la vi, su cabello rojo centelleaba, una de las cosas que amaba de mi esposa pero su ropa no era igual a como la recuerdo… ella se veía realmente linda... - Mamá, ¿no puedo ir...?-

-No tienes edad suficiente, Ginny Ahora estate quieta. Muy bien, Percy, tú primero…- comenzó a ordenar Molly pero ya no estaba prestando atención, toda mi concentración estaba en Ginny, cada uno de sus gestos, su puchero, su mirada, su cabello... antes la había visto en el reino de las sombras o cuando íbamos a alguna incursión nocturna, pero casi nunca podía verla bien, ni detenidamente, creo que las únicas veces que pudimos vernos a la luz del sol fueron en nuestro viaje a Japón o en alguna clase compartida, pero aquellas veces prácticamente no había tenido la oportunidad de contemplarla como ahora… en un momento mi mundo se detuvo cuando Ginny se mordió su labio pensativa, eso me recordó a mi Gin, mi esposa, mi amiga, mi amante... de repente ya no la podía ver como una niña con su familia, a la mierda la familia yo solo tenía ojos para ella, mi esposa, mi amiga, la mujer que era antes de que Death nos llevará al pasado… Dios como quería besarla, la deseaba, la necesitaba con pasión…


La mañana fue realmente caótica en la madriguera, Ron estaba prácticamente extasiado de poder entrar a Hogwarts este año y hablaba con mis hermanos de lo bien que lo haría en su primer año, vi su maleta y recordé que en la otra realidad este había sido un mal día para mi, yo realmente no quería quedarme sola, quería entrar a Hogwarts junto con Ron, recuerdo como llore cuando se fueron y lo sola que me sentí, así entre uno que otro recuerdo melancólico nos fuimos a la estación King Cross, comenzamos caminar por la estación mientras yo alisaba mi vestido por millonésima vez, el no hablar con Harry fue prácticamente una tortura, no estuve muy de acuerdo cuando me lo propuso pero podía entender sus razones, aun así eso no significaba que quisiera verme mal para cuando me viera, así que me puse el mejor vestido que tenía (sin contar por supuesto el que ocupe en el ministerio), llamadme tonta pero quería verme bien, esta era sin lugar a duda la primera vez que nos veríamos oficialmente… Cuando llegamos al andén 9 ¾ comencé mi acto de súplica, sabía que no tenía sentido hacerlo pero igualmente debía seguir lo establecido, nuevamente mamá no me hizo caso y comenzó a dar órdenes a Percy para que pasara por la pared, obviamente mi hermano obedeció inmediatamente, mientras Fred entraba comencé a preguntarme donde estaría Harry, George estaba por entrar y aún no había aparecido, fue en ese momento que mi mente comenzó a llenarse de recuerdos, pestañee ante los sentimientos que me inundaban, cada uno de los recuerdos me tenía como protagonista a mi y a mi esposo…

-¿Harry?- le pregunté mentalmente buscándolo con la mirada y fue cuando lo vi, mi respiración se volvió irregular inmediatamente, todas las emociones que Harry estaba sintiendo se intensificaron cuando nuestras miradas se encontraron, sus hermosos ojos verdes me miraban con adoración y algo más, se veían tan opacos y nublados una mirada que conocía muy bien, la había visto tantas veces… rápidamente el recuerdo de nuestra primera vez me invadió, sentí que mi cuerpo ardía ante su mirada, mi mente racional se desconecto no soportando todas las sensaciones que estaba sintiendo, frente a mi ya no había un niño con ropa demasiado grande para su cuerpo, sino que estaba mi esposo, mi primer amor, mi Harry… quería correr y perderme en sus besos, que importaba todo lo demás yo solo quería ser suya y que él fuera mío...

-¡DETENTE!- me gritó una voz extraña cuando estaba a punto de correr hacia mi esposo, instintivamente me llevé la mano hacia mi oreja, era como si me hubieran gritado dentro de mi oído con un hechizo de amplificación

-¿Ginny? ¿cielo estas bien?- me pregunto mamá

-¿Eh?- le conteste mientras parpadeaba volviendo a la realidad

-¿Te duele el oído? cielos hija estás ardiendo, puede que tengas fiebre- dijo mi madre acercándose a mi junto con Ron, poco a poco mientras mi madre me revisaba comencé a volver en mí, el pánico me invadió, en que estaba pensando, casi arruino todo…

-No fue tu culpa Gin, fue la mía, lo siento soy tan estúpido…-

-¿Harry?-

-Si Gin, no se que me ocurrió, fue como si de repente hubiera perdido mi facultad de pensar, casi hubiéramos arruinado todo nuestro plan, si no hubiera sido por Joao y Vera nunca podría ser amigo de Ron y de seguro tu madre no me tendría aprecio, soy un idiota-

-No lo eres Harry, y si lo fueras yo también lo seria ya que reaccione igual que tú, algo nos llevo a ese estado y si mis cálculos no me fallan creo que fue nuestro vínculo, recuerdalo Death nos advirtió que a Destiny le gusta jugar y que este don se podía convertir en maldición…-

-Aun así me culpo por haber caído tan rápido-

-Eres humano Potter, ambos lo somos y ambos nos equivocamos-

-Según mi chequeo no tienes nada Gin, pero llegando a la madriguera te acostarás, quizás debemos cancelar nuestro viaje…-

-No, me siento bien, además el ministro ya pagó por nuestros pasajes, por favor mami -le dije con un puchero

-De acuerdo Ginny, ven vamos a entrar junto con Ron- dijo mamá

-Discúlpeme- dijo Harry a mamá y yo rápidamente tuve que apartar la mirada, mi corazón seguía latiendo a un ritmo acelerado

-Hola querido, Primer año en Hogwarts, ¿no? Ron también es nuevo-

-Sí... Lo que pasa es que... es que no se cómo... - comenzó a decir Harry y sonrei aun escondida al ver como manipulaba a mamá

-¿Como entrar en el andén?- preguntó bondadosamente -No te preocupes lo único que tienes que hacer es andar recto hacia la barrera que está entre los dos andenes. No te detengas y no tengas miedo de chocar, eso es muy importante. Lo mejor es ir deprisa, si estás nervioso. Ve ahora, ve antes que Ron- dijo mamá

-Hum... De acuerdo- dijo Harry y pude sentir las ruedas de su carrito ir cada vez más rápido, levanté la vista y lo vi pasar, Lo había logrado…

-Eso estuvo bien, no debe ser fácil para un hijo de muggles avanzar por primera vez al andén 9 ¾- dijo mamá y casi me pongo a reír en ese momento, si supiera que ese niño no es ni más ni menos que Harry Potter su futuro hijo en ley…- ahora Ron es tu turno, no te preocupes nosotros iremos detrás de ti- le dijo mientras que Ron no se hizo de rogar y rápidamente atravesó la pared…- ¿Lista Ginny?-

-Si mami- le dije y cruzamos, rápidamente el humo y bullicio se hizo presente mientras que mamá seguía avanzando buscando al resto de mis hermanos…

-¿Fred? ¿George? ¿Estáis ahí?- llamó nuevamente mamá

-Ya vamos, mamá- gritaron los gemelos, rápidamente ellos llegaron y comenzaron a molestar a Ron quien estaba viviendo la vergüenza de ser descubierto con mugre en la nariz, en si eso es vergonzoso, aun más cuando tu madre te la limpia, no culpo a los gemelos por burlarse de él, sin embargo mi mente no estaba ahí, sino pegada al vidrio en donde Harry tenía su cabeza gacha negándose a mirarme, sabía que se sentía culpable pero demonios ¡no era su culpa!, poco a poco comencé a ganar su batalla mental en contra a la culpa y la autocompasión, pero aun así Harry se negaba a mirarme…

-Eh, mamá, ¿adivinas a quién acabamos de ver en el tren?- dijo mi hermano mientras veía a Harry agacharse aún más, lo que me hizo bufar fastidiada

-¡Harry Potter!- dije interrumpiendo a mi hermano -Mamá, ¿puedo subir al tren para verlo? ¡Oh, mamá, por favor...!- le suplique a mi madre y pude ver complacida que mi esposo levantaba la vista volviendo a mirarme incómodo por la atención de mi familia

-Ya lo has visto, Ginny y, además, el pobre chico no es algo para que lo mires como en el zoológico. ¿Es él realmente, Fred? ¿Cómo lo sabes?- dijo mamá después de salir de su asombro al ver por la ventana a el mismo niño que ayudó a entrar a la estación…

-Se lo pregunté. Vi su cicatriz. Está realmente allí... cómo iluminada-

-Pobrecillo... No es raro que esté solo. Fue tan amable cuando me preguntó cómo llegar al andén…- dijo susurrando mamá ya que temía que Harry escuchara nuestra conversación

-Eso no importa. ¿Crees que él recuerda cómo era Quien-tú-sabes?- preguntó mi hermano y la mirada de mamá se puso seria mientras que yo contaba hasta 10, se me había olvidado que Fred había osado a preguntar esa estupidez…

-Te prohíbo que le preguntes, Fred. No, no te atrevas. Como si necesitara que le recuerden algo así en su primer día de colegio-

-Está bien, quédate tranquila- dijo mientras que el silbido del tren hizo que mis hermanos subieran definitivamente al tren mientras que todos se asomaban por la ventanilla para que los besáramos, mis lágrimas comenzaron a brotar, nuevamente el cuerpo de niña me ganaba

-No llores, Ginny, vamos a enviarte muchas lechuzas-

-Y un inodoro de Hogwarts-

-¡George!-

-Era una broma, mamá- dijo mi hermano mientras el tren comenzaba a moverse, comencé a correr junto al tren pero esta vez no hacia mis hermanos, sino que mi mirada cambio hacia Harry que me veía desde la ventana, sentí una punzada de dolor mientras que mentalmente nos prometíamos que pronto estaríamos juntos y así no pudiendo correr más me despedí agitando mi mano…


-¿Hay alguien sentado ahí?- preguntó Ron sacándome de mis pensamientos, en si ya no me sentía tan miserable por casi arruinar todo, gracias a Ginny aunque aún seguía melancólico, verla correr diciéndome palabras de aliento y amor me hizo sentir como si nos estuviéramos despidiendo y en cierto sentido así era, con la vigilancia de Dumbledore había que ser mucho más cuidadoso, es por esto que fue bueno ver a Ron ya que me hizo recordar mi misión, después de todo la última vez que lo había visto no era más que partes, sangre y tripas, ese recuerdo estaba grabado a fuego en mi mente, no volvería a permitir que mi mejor amigo terminara así…- Todos los demás vagones están llenos-

-No hay nadie, puedes sentarte- le dije y él casi aliviado se sentó

-Eh, Ron- dijo Fred, Los gemelos habían vuelto

-Mira, nosotros nos vamos a la mitad del tren, porque Lee Jordan tiene una tarántula gigante y vamos a verla-

-De acuerdo- murmuró Ron, mientras que yo me preguntaba si era verdad o lo decían para deshacerse de su hermanito aracnofobico

-Harry, ¿te hemos dicho quiénes somos? Fred y George Weasley. Y él es Ron, nuestro hermano. Nos veremos después, entonces- dijo graciosamente George antes de retirarse

-Hasta luego- dijimos con Ron… 5...4...3...2...1...

-¿Eres realmente Harry Potter?- dejó escapar Ron, mientras que yo asentía con una sonrisa -Oh... bien, pensé que podía ser una de las bromas de Fred y George… ¿Y realmente te hiciste eso... ya sabes...?- dijo señalando mi frente, rápidamente levanté mi flequillo para enseñarle la luminosa cicatriz. Ron la miró con atención, realmente quería reír, no recordaba que mi primera conversación con Ron había sido en un principio tan incómoda…

-¿Así que eso es lo que Quien-tú-sabes...?-

-Sí, pero no puedo recordarlo-

-¿Nada?- dijo Ron en tono anhelante

-Bueno... recuerdo una luz verde muy intensa, pero nada más-

-Vaya- dijo Ron contemplando mi cicatriz durante unos instantes y luego, como si se diera cuenta de lo que estaba haciendo, con rapidez volvió a mirar por la ventanilla, al fin…

-¿Sois una familia de magos?- le pregunté

-Oh, sí, eso creo- respondió Ron -Me parece que mamá tiene un primo segundo que es contable, pero nunca hablamos de él-

-Entonces ya debes de saber mucho sobre magia- le dije intentando recordar que habíamos conversado la primera vez que nos conocimos…

-Oí que te habías ido a vivir con muggles, ¿Como son?-

-Horribles... Bueno, no todos ellos. Mi tía, mi tío y mi primo sí lo son. Me hubiera gustado tener cinco hermanos magos-

-¿Cómo lo sabes?-

-¿eh?-

-¿como sabes que tengo cinco hermanos?-

-Creo que los gemelos me lo dijeron, 6 varones y una niña-

-Oh, entiendo, bueno yo soy el sexto en nuestra familia que va a asistir a Hogwarts. Podrías decir que tengo el listón muy alto. Bill y Charlie ya han terminado. Bill era delegado de clase y Charlie era capitán de quidditch. Ahora Percy es prefecto. Fred y George son muy revoltosos, pero a pesar de eso sacan muy buenas notas y todos los consideran muy divertidos. Todos esperan que me vaya tan bien como a los otros, pero si lo hago tampoco será gran cosa, porque ellos ya lo hicieron primero. Además, nunca tienes nada nuevo, con cinco hermanos. Me dieron la túnica vieja de Bill, la varita vieja de Charles y la vieja rata de Percy- ante la mención de Peter mi cuerpo se tenso mientras que Ron buscaba en su chaqueta sacando a su rata, estaba tan cerca de Peter y no podía hacer nada…

-Se llama Scabbers y no sirve para nada, casi nunca se despierta. A Percy, papá le regaló una lechuza, porque lo hicieron prefecto, pero aún no podían comp... Quiero decir, por eso me dieron a Scabbers- Las orejas de Ron enrojecieron y sabia el porque -aunque me dijeron que era temporal, papá está ganando mejor en el ministerio al igual que Bill y Merlín me perdone pero Ginny también está sacando bastante dinero- sonreí ante este cambio de ánimo, de avergonzado pasó a estar esperanzado, rápidamente le comencé a hablar de mi vida de pobreza y miseria mientras intentaba no maldecir a Peter que seguía dormido, los minutos pasaron y cada vez más sentía que mi amistad con Ron crecía, incluso fingí no conocer a Albus Dumbledore cuando apareció en mi cromo, así fue pasando el viaje hasta que alguien entró a nuestro vagón…

-Perdón ¿Por casualidad no habréis visto un sapo?- me había olvidado del sapo de Neville, con un movimiento de mano imperceptible lance un hechizo accio para traerlo hasta acá

-¡La he perdido! ¡Se me escapa todo el tiempo!-

-Ya aparecerá- le dije

-Sí...- dijo Neville apesadumbrado -Bueno, si la veis…- no alcanzó a decir más porque un ruido llamó su atención, rápidamente Neville se lanzó sobre él agarrándolo muy contento, con unas palabras de despedida se retiró dejándonos solos nuevamente

-Vaya, al parecer alguien sigue haciendo cambios- dijo la voz de Ginny llenando mi mente, inmediatamente se me vino el recuerdo de todo lo ocurrido en la mañana - No te atrevas Potter o tendré que irme y volver cuando ya no sientas culpa- me amenazó mi esposa…

-¿Y tu que opinas?-

-¿Eh?- respondí volviendo a la realidad - Lo siento me perdí en mis pensamientos- me disculpe al ver la mirada interrogante de Ron

-No te preocupes estoy acostumbrado a Ginny le pasa lo mismo algunas veces, te decía que no sé por qué está tan triste, si yo hubiera traído un sapo lo habría perdido lo más rápidamente posible... Aunque en realidad he traído a Scabbers, así que no puedo hablar- dijo apuntando a Peter que seguía durmiendo en las rodillas de Ron -Podría estar muerta y no notarías la diferencia, ayer traté de volverla amarilla para hacerla más interesante, pero el hechizo no funcionó. Te lo voy a enseñar, mira…-

-No hallo la hora en que Ron tenga una mejor varita-

-¿Alguien ya salió de su melancolía?-

-Tú sabes porque estaba así… pero si-

-Es bueno oírlo, convencí a mamá y a Papá de invertir primero en la casa, Bill aún está de viaje así que no ha podido ayudarle e yo le prometí darle un buen regalo en navidad ya que se que en su segundo año es esencial que Ron tenga una varita vieja que se rompa o sino tú y él hubieran sido desmemoriados, Voldemort hubiera vuelto y yo hubiera muerto-

-Ni lo menciones, eso no pasara… aunque eso no me impide enseñarle, magia sin varita-

-¿Alguien ha visto un sapo? Neville perdió uno- dijo la voz mandona de mi mejor amiga, gire rápidamente y la vi, tal como la recordaba, aunque la Hermione del futuro tenía los dientes más pequeños...

-Él ya la encontró- dijo Ron ignorándola

-No se como Hermione se pudo enamorar de mi hermano, es un trol-

-Oh, ¿estás haciendo magia? Entonces vamos a verlo- Se sentó. mientras que Ron pareció desconcertado.

-Eh... de acuerdo - Se aclaró la garganta - «Rayo de sol, margaritas, volved amarilla a esta tonta ratita.»- Agitó la varita, pero no sucedió nada. Peter siguió durmiendo, tan gris como siempre.

-¿Estás seguro de que es el hechizo apropiado?- preguntó mi amiga -Bueno, no es muy efectivo, ¿no? Yo probé unos pocos sencillos, sólo para practicar, y funcionaron. Nadie en mi familia es mago, fue toda una sorpresa cuando recibí mi carta, pero también estaba muy contenta, por supuesto, ya que ésta es la mejor escuela de magia, por lo que sé. Ya me he aprendido todos los libros de memoria, desde luego, espero que eso sea suficiente... Yo soy Hermione Granger. ¿Y vosotros quiénes sois?- Dijo todo aquello muy rápidamente. Sonreí amistosamente mientras que Ron mantenía su rostro aturdido.

-Yo soy Ron Weasley- murmuró Ron

-Harry Potter- dije

-¿Eres tú realmente?- dijo Hermione- Lo sé todo sobre ti, por supuesto, conseguí unos pocos libros extra para prepararme más y tú figuras en Historia de la magia moderna, Defensa contra las Artes Oscuras y Grandes eventos mágicos del siglo XX-

-Lo sé también leí los libros, aunque te puedo decir que gran parte de lo que dicen de mi es falso-

-Oh, es bueno saberlo, no puedo creer que venden libros con información mentirosa- dijo Hermione -¿Sabéis a qué casa vais a ir? Estuve preguntando por ahí y espero estar en Gryffindor, parece la mejor de todas. Oí que Dumbledore estuvo allí, pero supongo que Ravenclaw no será tan mala... De todos modos, es mejor que vosotros dos se cambien ya, vamos a llegar pronto- dijo mientras se levantaba y se marchaba

-Cualquiera que sea la casa que me toque, espero que ella no esté- dijo Ron. Arrojó su varita al baúl- Qué hechizo más estúpido, me lo dijo George. Seguro que era falso-

-Yo espero que ella esté en mi misma casa, se veía simpática e inteligente, además por lo que le escuche es una hija de muggles, todo esto es nuevo para ella, así como lo es para mi que fui criado como un muggle...-

-M… si tu lo dices- dijo inseguro Ron

-¿En qué casa están tus hermanos?- pregunte cambiando de tema

-Gryffindor- dijo Ron. Otra vez parecía deprimido - Mamá y papá también estuvieron allí. No sé qué van a decir si yo no estoy. No creo que Ravenclaw sea tan mala, pero imagina si me ponen en Slytherin-

-Es solo una casa Ron-

-No Harry, quien-tú-sabes estuvo allí- dijo echándose hacia atrás en el asiento, con aspecto abrumado

-Lo que hizo una persona no define que toda la casa esté mal Ron- dije con una sonrisa amistosa - no se en cual quedare, solo se que me gustaría quedar en la misma casa que quedes tú amigo - le dije a Ron quien abrió grandemente los ojos, sus orejas se volvieron coloradas y me sonrió amistosamente

-Oh no… ¡mi hermano se enamoro de ti!-

-¡GINNY!- le grité mentalmente mientras ella seguía riéndose de mi

-A propósito, ¿qué hacen ahora tus hermanos mayores?- Le pregunté a Ron

-Charlie está en Rumania, estudiando dragones, y Bill está en África, ocupándose de asuntos para Gringotts- explicó Ron - ¿Te enteraste de lo que pasó en Gringotts? Salió en El Profeta, pero no creo que las casas de los muggles lo reciban: trataron de robar en una cámara de alta seguridad-

-¿De verdad? ¿Y qué les ha sucedido?-

-Nada, por eso son noticias tan importantes. No los han atrapado. Mi padre dice que tiene que haber un poderoso mago tenebroso para entrar en Gringotts, pero lo que es raro es que parece que no se llevaron nada. Por supuesto, todos se asustan cuando sucede algo así, ante la posibilidad de que Quien-tú-sabes esté detrás de ello-

-¿Cuál es tu equipo de quidditch?- preguntó Ron y le sonreí agradecido, no sabia que decir después de eso

-Eh… a decir verdad no conocía a ninguno, ese deporte no es practicado por los muggles pero cuando iba caminando con Hagrid vi un cartel de las Holyhead Harpies, poco después me encontré un chico que me mencionó su equipo favorito y yo las nombre, así que se puede decir que ellas son mi equipo, aunque me compre un libro de Quidditch para seguir aprendiendo- le dije mientras fingiendo vergüenza mientras que él asentía

-Y así cubres tu desliz con Malfoy, inteligente amor…-

-Oh, ya verás, es el mejor juego del mundo…- dijo Ron mientras me explicaba todo acerca del juego, en algún momento saque mi libro mientras que Ron lo tomaba casi como si fuera un libro sagrado, pero todo el ambiente cambió cuando abrieron la puerta del compartimiento…

-¿Es verdad?- preguntó Malfoy -Por todo el tren están diciendo que Harry Potter está en este compartimento. Así que eres tú, ¿no?-

-Sí- respondí no sabiendo qué más hacer, por una parte el recuerdo me mi anterior conversación y algunos hechos del futuro me hacían querer darle a Malfoy otra opción más allá del chico narcisista que se convertirá en mortifago, mientras que otra parte de mi sabía que debíamos odiarnos, al menos de momento, Malfoy fue importante en la realidad pasada…

-Puede que haya una forma de salvar y convertir a más de uno Harry, tú sabes que hubieron varios chicos de Slytherin que se reformaron después de la guerra- Dijo Ginny, mi mirada se fue hacia los acompañantes de Malfoy, les recuerdo bien, uno de ellos tendría una temprana muerte...

-Oh, éste es Crabbe y éste Goyle- dijo Malfoy con despreocupación creyendo que me estaba preguntando por ellos -Y mi nombre es Malfoy, Draco Malfoy- Ron dejó escapar una débil tos, que podía estar ocultando una risita. Draco (dragón) Malfoy lo miró pero antes que hablara le corte

-Eres el chico fan del Quidditch, te recuerdo, ¿pudiste traer tu escoba de contrabando?- Malfoy giró toda su atención hacia mi

-No, pero mi padre va a interceder, no creo que la casa de Slytherin quiera perder a su futura estrella- dijo Malfoy prepotente mientras que Ron seguía escondiendo su risa en una tos falsa, Malfoy arrugó el ceño

-Eso si quedas en Slytherin, después de todo es el sombrero seleccionador quien elige-

-No tengo dudas de que quedare en Slytherin, toda mi familia ha entrado a Slytherin, mi padre dice que no debo de preocuparme, que el sombrero seleccionador sabe nuestro linaje- Dijo Malfoy aun lanzando miradas irritadas a Ron

-Bueno si es por linaje entonces creo que seremos rivales de casa, ya que mis padres son de Gryffindor- le dije y él arrugó aún más el ceño, sin embargo su mirada cambio a confusión cuando extendí mi mano, mi postura, tono de voz era la de un Lord, Draco Malfoy miro mi mano y casi automáticamente la tomo, mirándome a los ojos - Sin rencores- le dije con tono firme

-Como digas Potter, aunque ten cuidado con la gente con la cual te juntas- dijo mirando de reojo a Ron

-Créeme que se puedo darme cuenta de quién vale para ser mi amigo, igualmente gracias por el consejo- dije con tono firme y apretando con un poco de fuerza su mano

-Si,si, Crabbe, Goyle vayámonos- dijo Malfoy dando una última mirada de desprecio a Ron

-Bueno eso no salió del todo mal-

-Si, pero en algún momento Ron y Malfoy se van a enfrentar y al apoyar a Ron me convertiré en su enemigo, creo que tengo que hablar con él… Gin, se me está ocurriendo una idea, más tarde la conversamos-

-Ok amor-

-¿Conocías ya a Malfoy?- me pregunto Ron una vez se fueron, así que comencé a contarle como lo había conocido

-Oí hablar sobre su familia- dijo Ron en tono lúgubre - Son algunos de los primeros que volvieron a nuestro lado después de que Quien-tú-sabes desapareció. Dijeron que los habían hechizado. Mi padre no se lo cree. Dice que el padre de Malfoy no necesita una excusa para pasarse al Lado Oscuro- dijo volviéndose hacia Hermione que acababa de entrar -¿Podemos ayudarte en algo?-

-Mejor que os apresureis y os cambiéis de ropa. Acabo de ir a la locomotora, le pregunté al conductor y me dijo que ya casi estamos llegando-

-¿Te importaría salir para que nos cambiemos?- le dijo con cara de pocos amigos

-Vuelvo a repetir, no se que le vio Hermione a mi hermano…-

-Muy bien... Vine aquí porque fuera están haciendo chiquilladas y corriendo por los pasillos- dijo Hermione en tono despectivo -A propósito, ¿te has dado cuenta de que tienes sucia la nariz?- Ron le lanzó una mirada de furia mientras ella salía.

-Quien es ella y que ha hecho con mi Hermione, ella parece Malfoy-

-Así era antes de volvernos amigos, después de todo es una chica brillante de buena situación económica-

-Vamos a cambiarnos- me dijo Ron, comencé a sacar mi camisa cuando me di cuenta que Ron me miraba de forma extraña

-¿Ron?-

-Demonios Harry nunca imagine que debajo de toda esa ropa enorme ibas a tener músculos-

-Hey Hermano deja de mirar, él es propiedad privada-

-¡GINNY!-

-Bueno tenia que hacer algo para evitar ser golpeado por mi primo- le dije

-Vas a tener que enseñarme, después de que mi hermanita se puso a entrenar, Fred y George me molestan diciendo que soy un debilucho-

-Te enseñare todo lo que se Ron- le dije con sinceridad -Pero no será fácil tendrás que obedecerme y no rendirte, si tu no pones tu parte nunca lo lograras- le dije y para mi satisfacción el accedió

-Esto es un gran cambio en Ron-

-Si Gin, fue beneficioso para nosotros comenzar desde temprano nuestro entrenamiento, si Ron Hermione y algunos más se unieran estaríamos listos cuando Voldemort regrese-

Seguimos cambiándonos la ropa. La de Ron era un poco corta para él, y se le podían ver los pantalones de gimnasia. sin embargo ese no era el problema que hizo que tragara saliva, comencé a hacer memoria y me di cuenta que nunca le había pedido a madam Malkin que me hiciera mi ropa más ancha de lo normal, estaba tan concentrado en Malfoy que lo había olvidado...mi ropa estaba hecha a medida… mierda…

Mire a Ron por enésima vez pensando que si no hubiera crecido después de la buena alimentación o por el ejercicio podría haber intercambiado mi ropa con la de él, pero ahora mi cuerpo era distinto sería peor para mi si intercambiara la ropa, también pensé en agrandarla con magia pero Ron ya me la había visto puesta y un encantamiento confundus o desmaius no eran opción, no tan cerca de hogwarts, de Albus ni de Peter...

-Solo espero que ninguna chica te mire más de lo debido- me dijo Ginny en tono de advertencia, mientras que yo suspiraba de resignación...

Una voz retumbó en el tren sacándome de mis pensamientos

-Llegaremos a Hogwarts dentro de cinco minutos. Por favor, dejen su equipaje en el tren, se lo llevarán por separado al colegio-

Poco a poco fuimos divisando el colegio, Ron prácticamente había guardado todos los dulces en su afán por reducir sus nervios, hasta que el tren finalmente se detuvo, comenzamos a salir del tren y pude ver a Hagrid tal como lo recordaba…

-¡Primer año! ¡Los de primer año por aquí! ¿Todo bien por ahí, Harry? Venid, seguidme... ¿Hay más de primer año? Mirad bien dónde pisáis. ¡Los de primer año, seguidme!- comenzamos a seguirlo, estaba oscuro y creo que Neville lloraba un poco, tenía que hacer que mi amigo volviera a ser aquel líder que fue en la guerra...

-En un segundo, tendréis la primera visión de Hogwarts- exclamó Hagrid por encima del hombro -¡No más de cuatro por bote!- gritó Hagrid señalando a una flota de botecitos alineados en el agua, al lado de la orilla del lago negro. Rápidamente nos subimos con Ron, Neville y Hermione en uno de los botes

-¿Todos habéis subido?- continuó Hagrid, que tenía un bote para él solo -¡Venga! ¡ADELANTE!- y con esas palabras entramos a Hogwarts…