La historia del perro del hortelano
Capítulo 10
Inuyasha Taishou P.D.V.
Me acuerdo cuando la vi por primera vez. Yo soy el capitán del equipo de atletismo… siempre he sido bueno en los deportes apuesto de que si no lo fuera, no hubiera podido ingresar a la secundaria. Fue más o menos hace unos meses atrás. Me acababan de transferir pero en mi rebeldía solo me había dedicado a practicar atletismo que era lo que más me gustaba. Una tarde cuando salía de mis prácticas un ruido me llamó la atención. Me acerqué a la zona donde practican el tiro al arco… nunca me había llamado la atención esa disciplina, pero ese día algo quiso que me acercara.
La vi, estaba vestida con los implementos de seguridad y con el traje habitual de ese club. Llevaba el cabello amarrado en una cola de caballo bajo, su mirada serena fue la que me impresionó. Me quedó estático por algunos minutos admirando su belleza. Su piel blanca resaltaba sobre el traje, con precisión cogía la flecha y apuntaba con la ayuda de su arco. Me desconcentré cuando la vi disparar y acertar en el centro del blanco. Era simplemente perfecta.
Kykio Higurashi.
Nunca supe como conocía su nombre. Por primera vez, me sonrojé. Era un sentimiento tan diferente… moví mi cabeza hacia ambos lados. Supe que me había enamorado.
Kykio bajó el arco y la flecha y me miró con sus pupilas castañas. Había sido descubierto.
-"lo siento, no quise interrumpir tu práctica"-le dije a modo de disculpas ¿yo?¿disculpándome con alguien?
Ella me miró y no dijo nada. No supe si me aceptó la disculpa. Me di media vuelta y salí del lugar aun sintiéndome acalorado. El corazón me latía con rapidez y traté de calmarme y no pensar más.
Pasaron los días y casi me había olvidado del asunto. Casi. No me había cruzado con Kykio, dado que ella estaba en otra clase diferente a la mía, en ese entonces. Mi rutina diaria se había vuelto costumbre. Me saltaba las clases para ir a dormir al jardín y en las tardes practicaba atletismo. Por las noches, paseaba por los alrededores sin ánimos de regresar a casa hasta que me diera hambre.
Una tarde cuando estaba terminando mi rutina, vi a lo lejos un mechón de cabello desordenado castaño. Me llamó la atención… ¿Cómo era posible? ¿Era Kykio? me apresuré intencionalmente a admirarla, tenía el uniforme y se alejaba en dirección contraria.
No fue a propósito, cuando me di cuenta de que la había alcanzado y había tocado su hombro… fue demasiado tarde.
Ella se volteó y me miró con sus grandes ojos castaños sorprendida. Me detuve en un segundo. No era Kykio, pero se le parecía… eran casi idénticas. Pero esta chica tenía una mirada más inocente o dulce…
-"¿Quién eres?"-me preguntó asustada y la solté de inmediato
-"disculpa… te confundí con alguien"-sopesé
-"ah"-dijo ella sin sorprenderse como si estuviera acostumbrada –"debe ser mi hermana Kykio"
-"¿hermana?"-parpadeé confundido. ¿Kykio tenía una hermana? Me di cuenta de que sabía poco de ella
-"es mi gemela"-dijo con la misma parsimonia de antes -"¿Quién eres?"
-"ah… soy Inuyasha Taishou"-dije un poco brusco –"no sabía que Kykio tuviera una hermana… gemela"
-"no eres el único"-rodó los ojos –"soy Kagome, Kagome Higurashi"-dijo mientras que me tendía una mano en señal de saludo –"¿eres el transferido no?"
-"Algo así"-respondí. El transferido… así me llamaban –"¿sabes dónde puedo encontrar a Kykio?"
-"no lo sé"-dijo sintiéndose incomoda –"no somos tan unidas"-sonrió
-"Ok"-dije comprendiendo la situación a la perfección. Supuse que era algo a mi relación con Sesshoumaru, el hecho que hayamos compartido el mismo útero alguna vez, no quería decir que fuéramos inseparables.
Esos fueron los primeros momentos que conversé con ambas hermanas Higurashi. Una tan distinta a la otra, a pesar de que eran gemelas. Pasaron las semanas y me di cuenta de que efectivamente me había enamorado de Kykio. Abusaba de mi tiempo de entrenamiento para ir a verla en el club de tiro al arco… a escondidas. Me carcomía por dentro, encontrar una oportunidad por hablarle. Llegaron las vacaciones de invierno y llegó un nuevo año, para mi magnifica suerte, compartía clase con Kykio.
Esa era la oportunidad que había estado esperando. El primer día de clases me dispuse a hablarle… de lo que sea, sabía que tenía pretendientes de grados inferiores o superiores, no me importó. Iba a conseguir que Kykio saliera conmigo. A veces, me frecuentaba con Kagome, pocas veces hablábamos pero ella siempre me saludaba cuando me veía, aunque no entendía que en la mayoría de veces se pusiera un poco nerviosa. No le prestaba mucha atención.
Una vez que mi situación con Kykio fue más favorable, me armé de valor y le dije que quería que fuera mi novia. Me le declaré en el salón donde la vi por primera vez, después de mi entrenamiento… ella justo terminaba su práctica con el arco.
Me miró casi inexpresiva, una de mis preguntas era por qué Kykio era tan serena, tan casi indiferente pero había algo que me atraía a ella. Espere unos tortuosos segundos. Los más largos de mi vida.
-"te daré una respuesta mañana"-dijo cautelosa después de un silencio prolongado
¿Mañana? ¿Por qué? ¿Lo iba a pensar?
-"de… de acuerdo"-dije con una pizca de temor… ¿Qué pasaría si me decía que no? –"¿voy a tu casa mañana?"
-"si, a las 4pm"-respondió mientras que pasaba a mi lado pudiendo sentir yo su perfume. Escuché como cogía el carcaj y tomaba las flechas que le quedaban para guardarlos en su locker.
Me quede meditando por unos segundos. No entendía nada. ¿Por qué tenía que esperar 24 horas para que me dé una respuesta? Positiva o negativa… las mujeres eran extrañas. Estaba claro que esa noche no podría conciliar el sueño. Me imagine una y otra vez si la respuesta era si o si era no. Lo que haría y que no haría… tenía que lograr convencerla de salir conmigo. Tenía que ser mi novia.
Al día siguiente, no hablamos. Pero había recibido un mensaje de texto como recordatorio de nuestra cita. Estuve una hora antes por los alrededores del tiempo, torturándome sobre la situación. Sobre lo que podría pasar. Cuando fue las 4 le envié un mensaje indicando que ya había llegado y esperé… escuché pasos que bajaban por una escalera y luego la vi. Estaba increíblemente hermosa. Alzó la cabeza y me miró con una sonrisa, su sonrisa era hermosa.
-"Me gustas, Inuyasha"
La besé, me besó e iniciamos nuestra relación. En ese momento, me percaté de que estaba Kagome… me sorprendió y me sonrojé sin querer. No me había dado cuenta de que estaba aturdido… ¿Por qué? Nunca quise hacerle caso a ese sentimiento. Yo había elegido a Kykio, Kagome solo era su hermana gemela…
Hasta ahora.
En los últimos días, esa chispa que había sentido ese día se había hecho más fuerte. Mi preocupación por Kagome había ido creciendo. No entendía… no me entendía. Me estruje los dedos y me pregunté porque Kykio se tardaba tanto. Me había indicado que los planes habían cambiado y que mejor nos encontráramos en el cine. No protesté, pero había algo que no me cuadraba.
Me acordé de Miroku, quien los últimos días estaba abatido y preocupado. Yo sabía que la amiga de Kagome tenía algo que ver… sus citas había cesado y creo que hasta había madurado. Aunque podría apostar que en un par de semanas todo volvería a la normalidad.
-"¿estás seguro que tus sentimientos por Kykio no han cambiado?"
Me preguntó de la nada los últimos días. Lo miré como si le hubieran salido dos cabezas.
-"¿por… por qué dices eso?"-inquirí dejando mi almuerzo
-"Porque te veo más distante de ella. Ya no hablas de ella como antes…"-dijo encogiéndose de hombros –"no es lo mismo"-sonrió –"además…"
-"¿además?"
-"Además no me respondiste directamente, si no con una pregunta"-dijo suspicazmente. Mientras que yo palidecía… era cierto. Últimamente, mis sentimientos por Kykio habían cambiado aunque no sabía el motivo, pero sospechaba que tenían que ver con Kagome.
Ahí había quedado esa conversación. Me cambió el tema, pero sabía interiormente que Miroku no me había pregunto aquello sin tener una base sólida que respaldara sus sospechas. Era tan astuto como un zorro… y por supuesto, tenía más experiencia.
Y… si me había enamorado de Kagome. No sé si fue la manera en como lo pensé, pero me pareció un poco divertido. Era imposible… era una niña caprichosa y engreída… pero la sangre me hervía cuando recordaba los intentos de Kouga Ookami y el beso… ¡ese imbécil me las tiene que pagar! Me di cuenta de que había apretado mis puños hasta hacerme daño en las palmas de las manos.
Después, no me pareció una idea tan descabellada lo de Kagome.
Pero en ese momento estaba con Kykio, yo la había elegido a ella… yo estaba ilusionado con ella. ¿Por qué hablaba todo en pasado? Últimamente, también el comportamiento de Kykio hacia mí había cambiado.
Lo sabía, allí había algo que no cuadraba, ni por mi parte ni por la de ella.
-"Inuyasha"
Me giré y miré a Kykio. Como siempre, estaba hermosa. Pero su mirada era diferente… y yo también me sentía diferente después de mi descubrimiento.
-"¿tienes los boletos?"-preguntó haciéndome volver a la realidad –"la película ya va a comenzar"
-"ah… si"-dije mientras que sacaba de mi bolsillo los arrugados boletos
-"¿sucede algo malo?"-me preguntó. Kykio era muy intuitiva
-"no, nada…"-dije mientras que me acomodaba la casaca y entrabamos al cine. Estaba seguro que no iba a prestar atención a la película. Tenía tiempo para pensar… esas dos horas que duraría la proyección.
Kagome Higurashi P.D.V.
Siento frío… este lugar es oscuro y húmedo. Estoy agotada, adolorida y no sé qué hacer. Mis ojos hinchados ya se acostumbraron a la oscuridad y me cansé de tanto gritar y llorar. El tobillo ha vuelto a dolerme como los mil demonios ¿Qué se ha creído Kykio? no sé qué es lo que estará planeando pero no puede ser nada bueno, y estoy segura que tiene que ver con Inuyasha.
–"si las cosas se salen de control. Deberás aplicarlo en Inuyasha. No debes dejar que regrese a la mansión ante de la medianoche"
¿De qué mansión me está hablando? Súbitamente, me acuerdo de mi descubrimiento del viernes.
Perla de Shikon. Izayoi Taishou. Sacerdotisa.
Viernes en la tarde inspeccionar mansión Taishou. Descubrir la ubicación de la perla de shikón.
Mansión Taishou… debe ser la casa de Inuyasha… no sabía que viviera en una mansión. Mi abrumada mente ata cabos al instante cuando recuerdo el nombre de perla de shikón. Debe ser una joya… no puede ser posible… ¡Kykio y Naraku la van a robar! Tengo que hacer algo e ir a avisarle a Inuyasha… ¿Cómo? Miro hacia mi detrás… sé que hay un pozo, tengo miedo. Siento otras presencias dentro. Maldigo mi facilidad con la que puedo sentir espíritus, pero si hasta ahora no me han hecho daño, eso quiere decir que no lo harán ¿verdad?
Cierro los ojos tratando de pensar y de convencerme de que será así. Trago saliva y procuro caminar suavemente, sintiendo que el tobillo me hinca como nunca antes. Tengo que salir de aquí. Tengo que llegar a mi habitación y ubicar mi móvil. Avisarle a alguien… a quien sea.
Tengo poco tiempo, aunque desconozco cuanto tiempo he pasado ahí.
Súbitamente algo me llama la atención. Me mantengo en mi sitio temblando… sabiendo que es posible que sea algo sobrenatural. Siento como un destello de luz inunda la estancia por un segundo. Mi instinto me dice que viene del pozo.
-"hola"
-"WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA"
Kykio Higurashi P.D.V.
La verdad, no me interesa la película. Solo deseo que se pase el tiempo para que todo este plan se culmine. Miró mi reloj con impaciencia… son casi las 9 en punto. Naraku ya debe estar de camino a la mansión Taishou. Inuyasha apenas me ha mirado y sospecho que tampoco está prestando atención a la película. Quisiera saber qué es lo que piensa… golpeo mi bolso pensando que la jeringa que me dio Naraku para la situación extrema está bien guardada, esperando por ser utilizada.
Finalmente después de casi dos horas de estar en completo silencio y maquinando los planes y mis siguientes movimientos, salen los agradecimientos de la película. La gente empieza a murmurar sus críticas y a levantarse de sus asientos. No sé qué decir, porque ni sé de qué se trató.
-"¿te dejo en tu casa?"-pregunta Inuyasha sacándome de mis pensamientos
-"no, aun no quiero regresar"-respondo sabiendo que aún tengo tres horas para impedir que Inuyasha vuelva a su casa –"¿Por qué no vamos a comer algo?"
-"¿estas segura? Me dijiste en la tarde que tu familia se fue a Kyoto y que Kagome está sola, pensé que podríamos ir a cenar con ella"
-"¿Kagome?"-pregunto instintivamente –"ah… creo que salió… con Kouga"-murmuré observando la reacción de Inuyasha.
Pude ver como a la alusión de Kouga sus músculos se tensaron. Agudicé mis sentidos observando cada movimiento que daba. Le incomodaba la noticia. Podía ser cierto…
-"creo que ya son novios"-comenté e Inuyasha bajo la mirada rápidamente –"bueno, está bien por ella… ¿no crees que hacen una pareja estupenda?"
-"No"-dijo mientras que era rápido y sincero –"No, importa, ¿Qué quieres ir a cenar?"
Uh. Inuyasha acababa de darme una pista valiosa, realmente la curiosidad me carcomía… ¿acaso sentía algo por mi gemela? Eso era totalmente absurdo… es decir, es Kagome, la torpe, fea, caprichosa Kagome.
Salimos en silencio del cine, la calle estaba solitaria. Probablemente ya las personas que habían estado haciendo cola habían ingresado. Había unas cuantas parejas y una familia dirigiéndose a los estacionamientos.
-"¿ya pensaste en algún lugar?"-me preguntó sin si quiera mirarme. Odiaba sentirme ignorada.
Realmente odiaba saber que era probable de que Kagome me hubiera quitado a Inuyasha. Eso no era posible. YO, Yo, Kykio era la mejor de las dos. Esa estúpida… amplié mi sonrisa pensando en donde realmente estaba ella en este momento… encerrada en ese oscuro, patético y triste lugar. Muriéndose de miedo, seguro… gritando y llorando como un bebé.
-"¿Kykio?"-preguntó una vez más.
Levanté mi mirada y me encontré con sus pupilas mirándome desconcertado.
-"¿te gusta, verdad?"
-"¿Qué?"-preguntó Inuyasha –"¿de qué hablas?"
-"Kagome, te gusta"
Inuyasha me miró con sorpresa sin creer lo que le estaba diciendo. Creo que hasta el momento, no se había dado cuenta de eso. Es un estúpido. Apreté mi bolso contra mi cuerpo.
-"¿Qué sucede, Kykio? ¿Por… porque me preguntas eso?"-dijo con el afán de acercarse a mí, pude sentir como su mano izquierda intentaba acercarse
-"¡No!"-grité apartándola y no sabía porque me dolía saber la verdad. No estaba enamorada de Inuyasha. Solo lo utilizaba para mis fines. Pero el hecho de saber que a él le gustaba Kagome… me hervía la sangre.
-"¿sabes dónde está Kagome en este momento?"-susurré siendo llevada por mi ira. Reí histéricamente.
-"¿Kykio?"
-"está encerrada en el almacén que está detrás de mi casa. Se portó mal y no tuve opción más que dejarla ahí"-seguí susurrando.
El rostro de Inuyasha era cómico… comiquísimo para ser exactos. No daba crédito a lo que le estaba diciendo.
-"¡¿pero estas loca?! ¡¿Qué estás diciendo, Kykio?! ¿Por qué?"-dijo mientras que se acercaba a mí y me asía de ambos brazos –"¡tenemos que sacarla de ahí enseguida!"-bramo podía sentir su ira recorriendo cada parte de su cuerpo, el cual empezaba a temblar. Me sentí satisfecha con mi hazaña.
Sabía que había sido impulsiva… pero no podía dejar que Inuyasha interfiriera con mis planes.
–"si las cosas se salen de control. Deberás aplicarlo en Inuyasha. No debes dejar que regrese a la mansión ante de la medianoche"
Estaba a punto de irse cuando de un momento a otro saqué la jeringa que estaba guardada en mi bolso y me giré a él con tal rapidez que no lo vio venir.
-"¡Kykio!"-gritó mientras que había esquivado por un segundo la aguja con el paralizante de Naraku. Había pasado por alto de las habilidades de Inuyasha debidas al atletismo –"¡¿Qué es eso?! ¿Qué tratas de hacer?"
-"no voy a dejar que vayas por ella"-dije mientras que me preparaba para atacarlo de nuevo. Inuyasha sabía demasiado –"¡Inuyashaaaaaaaaaa!"
El me miraba sorprendido en todo momento, dudando si debería hacerme frente o no. Yo… yo parecía una desquiciada con una jeringa en su mano derecha. Tenía que detenerlo… tenía que…
-"¡¿estás loca?!"-gritó Inuyasha mientras que esquivaba mis ataques sin atacarme de frente… -"¡te vas a hacer daño… ¿Qué es lo que sucede?!"
Cogió rápidamente mi brazo, hasta hacerme daño… me dio un golpe en el torso que me hizo botar la jeringa al instante, la cual rebotó sobre la desolada calle. No me di cuenta cuando me aprisionó sin dudarlo y de pronto un golpe…
No sé si fue suave o fue fuerte. Todo se tornó completamente oscuro.
Inuyasha Taishou P.D.V.
Idiota. Mil veces idiota.
No sabía lo que acababa de pasar, observé la jeringa con la que Kykio había procurado atacarme segundos antes. Ese extraño líquido brillaba con la intensidad de las luces que había alrededor del estacionamiento donde estábamos. Cargué el cuerpo de Kykio, quien estaba inconsciente. No había querido dejarla inconsciente pero realmente estaba actuando como una demente.
Tengo que hacer algo… Kagome, está encerrada en un almacén… fui un completo idiota todo este tiempo.
-"Kagome, te gusta"
Qué demonios le habrá hecho a Kykio para encerrarla ahí. No importaba, tenía que sacarla de ahí cuanto antes. Me aproximé a la avenida, la cual se encontraba con algunos transeúntes quienes me miraron extrañados… y paré un taxi. El conductor me miró como si se tratara de un asesino o algo así al notar que cargaba a Kykio.
-"¿no quiere ir a un hospital?"-me preguntó cuando terminé de decirle que me dirigía al templo de la ciudad
-"no"-dije sin darle más explicaciones. El rostro del hombre se tornó azul y me obedeció. Saqué mi móvil de mi bolsillo… buscando el número de Kagome, timbrándole con alguna esperanza de que pudiera contestarme o que todo lo que me había dicho Kykio era una broma de mal gusto.
Nada. Me mandaba de frente al buzón.
Maldije una vez más y me sentía enojado conmigo mismo. No lo había podido ver… maldita sea, hasta Kykio se había dado cuenta… y también Miroku.
-"¡¿no puede ir más rápido?!"-reclamé al pobre hombre que me miraba de reojo asustado. Seguro pensaba que era un violador o un delincuente. Me valía un rábano lo que pensara de mí.
Mi mente pensaba que sería lo próximo que haría… sacar a Kagome de ahí… y esperar a que Kykio se despertara para arreglar todo este embrollo.
Era lo único que estaba en mi mente en ese momento.
Kagome Higurashi P.D.V.
-"¡WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!"
Corrí hacia la puerta golpeándola salvajemente y olvidándome completamente de mi lesión del tobillo. Había escuchado una voz… eso era una voz! ¿Qué rayos?! Mis puños me dolían de tanto golpear… pero no me atrevía a mirar hacia atrás… hacia el pozo.
-"¿Por qué te desesperas?"
No. Concéntrate. Esa voz, únicamente está en tu mente… si, eso es lo más razonable. Me mentalicé cerrando fuertemente los ojos y rezando… rezando para que se fuera. Maldije a mi familia por ser dueña del templo, me maldije por tener estos poderes sobrenaturales.
-"Eres una torpe"
Abrí los ojos con asombro. La voz estaba justo encima de mí y… me acababa de llamar "torpe". ¿Torpe? ¿Qué… que era? Me atreví a mirar sobre mi cabeza y vi una extraña criaturita. Era pequeña, con pelo y grandes ojos. No me daba miedo. Me calmé.
-"¿qu… que eres tú?"-dije después de unos segundos
Después la tierna criaturita me dio un golpe con sus manos peludas sobre la cabeza. Me había dolido.
-"¡Torpe!"-gritó con más fuerza –"Mi nombre es Shippo y soy un demonio zorro"
-"¿demonio?"-pregunté instintivamente sobándome la cabeza donde me había golpeado –"¿eres la criatura que vive dentro del pozo de mi casa?"
-"Duh… eres lenta y torpe. Sé podría decir que si"-dijo él mientras volaba alrededor mío –"siempre he visto a tu familia desde aquí. Jugaba contigo cuando eras una niña, supongo que a esa edad no me tenías miedo"
Ahora recordaba que cuando apenas tenía 5 años me gustaba jugar por el jardín de mi casa, y tenía un amigo imaginario que exactamente… se veía igual que él. Palidecí. Esa extraña criatura, es decir, demonio, ha vivido durante siglos en el pozo de mi casa.
-"por tu expresión me doy cuenta de que me has recordado"-dijo con orgullo –"¿Qué haces aquí? hace años que no te veo"
Parpadeo muchas veces y me sobo los ojos para convencerme que no estoy soñando o estoy inconsciente. Shippo (o como se llame) me golpea la cabeza nuevamente y me doy cuenta de que es muy real.
-"eso me dolió"-me quejé
-"¡entonces no me mires como si estuvieras viendo un fantasma!"-exclamó perdiendo la paciencia –"no sé porque me molesté en aparecer…"-se cruzó de brazos
-"necesito tu ayuda"-dije de repente. Si era una criatura sobrenatural, entonces también podría ayudarme ¿no? –"tengo que salir de aquí… ¡algo muy grave va a suceder si es que no me doy prisa! ¿Puedes sacarme de aquí?"
-"que preguntas niña torpe ¡Por supuesto! Mi magia es muy fuerte"-siguio diciendo con orgullo. Mis ojos se iluminaron de esperanza -"¿de verdad quieres mi ayuda?"
-"¡Oh si, si!"-dije entusiasmada. De pronto me di cuenta de que el tobillo se me había hinchado hasta ser irreconocible. Shippo se dio cuenta de eso y me sonrojé.
-"¡Me deberás un gran favor para que te ayude!"-dijo con capricho –"pero primero creo que sanaremos esa herida…"
-"¡Claro! ¡Lo que quieras!"-dije agradecida. Súbitamente de sus patitas salía una llama de color verde intensa. Me quedé absorta mirando la flama que cambiaba de colores. La llama saltó de su mano a mi tobillo y me empezó a escocer… el dolor era soportable, después de unos minutos el hinchazón fue disminuyendo y en su lugar había una herida. Pero al menos ya podía mover el tobillo con facilidad.
-"¿lo ves? Soy muy poderoso"-se halagó a sí mismo y creo que sería conveniente seguirle la corriente, así que aplaudí agradecida
-"¡Ahora sí, sácame de aquí!"
-"¿Qué me vas a dar a cambio?"
-"¿eh?"-pregunté sin saber que decirle -"pues… ahorita no tengo nada que ofrecerte"-dije mirando dentro mi pijama, el cual estaba sucio y en algunas partes roto. Parecía un harapo. El demonio zorro me miró con desconfianza. –"pero… ¿Qué es lo que quieres? Seguro podré conseguirlo"-dije para que no perdiera la esperanza de ayudarme
-"déjame pensar…"-dijo mientras que volvía a volar sobre mí. Era como un niño pequeño. El ser daba vueltas alrededor del almacén mientras que pensaba que era lo que podía darle a cambio.
Yo empezaba a perder la paciencia. Tenía miedo de que Kykio le fuera hacer algo a Inuyasha
–"¡Ya lo sé!"-exclamó contento –"¡¿tienes algún dulce delicioso?!"
-"¡¿un… un dulce?!"-dije con sorpresa
-"sé que en el mundo de los humanos hacen dulces deliciosos…. ¡Quiero probar, quiero probar, quiero probar!"
-"de… de acuerdo"-dije en un hilo de voz… ¿había sido tan fácil convencerlo?
-"bien, apártate de la puerta"-dijo mientras que se concentraba y se preparaba. Obediente hice lo que me indicó. Sacó un trompo que reposaba en su mano derecha, presté atención a lo que estaba a punto de hacer –"¡TROMPO MÁGICOO!"
Súbitamente observé como el pequeño juguete comenzaba a crecer hasta convertirse en un gran trompo. Me quedé asombrada… cuando la punta del trompo tocaba el suelo y atravesaba la puerta alzando escombros y polvo.
El abuelo me iba a matar… pero primero tenía que salir de ahí.
-"¡Hecho! ¡Quiero mis dulces!"-dijo mientras que salía tosiendo por la nube de polvo que se había formado, para mi sorpresa el trompo había regresado a la normalidad
-"¡Muchas gracias!"-dije contenta era libre gracias a la magia de ese ser. –"veré si hay dulces en la casa, pero primero necesito avisar que…"
Me detuve antes de terminar la frase dado que dos pupilas doradas me miraban con asombro. Era Inuyasha… y en sus brazos estaba Kykio, durmiendo o no sé…
-"Inuyasha…"
Las antipáticas notas de Lime: Lo sé, sé que me demoré una ETERNIDAD en actualizar :( pero he estado llena de controles de lecturas, trabajos, exámenes y tareas del post grado. Además también he tenido problemas personales u.u que no vienen al caso contar y para variar la inspiración se fue y no quiso regresar a este fic. Dudaba si ingresar a Shippo o no, pero creo que sería divertido algo de magia al fanfic. Uyuy… ¿Naraku ya habrá robado la mansión de Inuyasha? Kykio como que actuo como una demente en este capítulo ¿no? xD que mal me cae! Por fin, Inuyasha se dio cuenta de que siente algo por Kagome, cuando todo el mundo (incluidos ustedes) ya se habían dado cuenta de eso jajajaja… ahhh es que Inuyasha, es Inuyasha U.U! bueno, se acerca el final. Uno o dos capítulos más y se acabó! Gracias, gracias a todos los amables lectores que siguen el fic. Nos leemos en el siguiente capítulo.
Para los interesados, empecé un nuevo fanfic de Card Captor Sakura y se llama "¿Boda? ¿Cuál Boda?", si desean pueden ir a chequear en mi perfil, son bienvenidos.
**Sección Reviews**
Guest: Jajajaa holaaa en el siguiente capítulo veremos más sobre Sesshoumaru y Kagura ¿Qué sucede exactamente entre esos dos? :)? A mí también me gusta Rin, pero quien sabe… falta algo más gracias por comentar. saludos!
Jazmin L: Aquí está la continuación. Espero te guste, al final todos tienen su merecido jijijii… si yo también odio a Kykio ¬¬ esta loca! Grgrgrgrr
Lela: creo que todos estamos de acuerdo en que Kykio es un mal necesario para la historia. Yo también la detesto xD, al menos Inuyasha ya se dio cuentaaaa! Al finnnnnnnnnn! Siento mucho la demora U.U espero que te guste el cap.
Angelica: Holaaaaaaaaa! Que bueno que te haya gustado aquí esta el capítulo! :D! nos leemos!
