La mujer se paro frente al espejo, su vestido era ajustado como una sirena la espalda la cubría una delicada tela con algunas flores de encaje en sus hombros y en las cortas mangas, así para esconder aquel murciélago que cada vez que Damian o Bruce lo veían se sentían culpable, se subió en sus zapatos y Barbara le termino de dar los últimos toques, tenía un pequeño bollo en el cabello con algunas flores junto con un pequeño velo, ella se volvió a las demás y sonrió, todas parecían satisfechas con la novia así que rápidamente se movieron a la mansión Wayne
Mientras tanto el pelinegro esperaba serio, estaba nervioso de que intentaran atacarla hoy, sabía que ella la habían intentado atacar más de una vez desde el secuestro del Joker pero ella no decía mucho, probablemente porque no lo veía como la gran cosa, pero este día… este día debía ser especial. Se tocó el pequeño auricular en su oído para escuchar el reporte de Red Hood, ella ya iba en camino, él y Arsenal iban cubriendo a la mujer, Jason iba con ella, ya que la entregaría y Roy iba con la nave de Kori observando la situación, él se uniría luego a la fiesta.
La mujer iba nerviosa sujetando un pañuelo en las manos estrujándolo moviéndolo y doblando ante la atenta mirada de Todd, el quito el pañuelo y le dio una pequeña palmada en sus manos
-pensé que estabas segura
-tengo miedo de que quiera hacerle daño de nuevo a el
-para eso estamos nosotros, para protegernos entre todos… disfruta tu día Lily… viene muchas personas a conocerte, además tendrás vacaciones
La mujer sonrió, se sentía un poco más tranquila pero aun así la mujer dejaba mucho sentir su nerviosismo, poniendo también al pelinegro de esa manera, pero ambos dieron grandes bocanadas de aire antes de salir del auto. La mujer sujeto su brazo firme y caminaron hasta los jardines donde todos esperaban, ella conocía poco a los héroes que asistieron todos con sus trajes, antes de caminar miro al pelinegro que se encontraba con su antifaz de Nightwing y un elegante traje negro con una flor blanca en su solapa. Jason se había puesto un antifaz rojo y le entrego el de ella, la mujer se lo puso y sonrió, antes de caminar al altar del brazo de Red Hood
Tuvo que conocer a muchos de los invitados, miembros de la liga de la justicia, de los titanes y cosas por el estilo a lo que ella solo conoció por archivos de Ra`s, era su misión conocer a cada uno, amigo o enemigo ella conocía a todo quien fuera alguien y quien quisiera pasar desapercibido, también
-estas hermosa
-cariño-dijo sonriente acariciando su rostro- ¿estás bien?
-no tuve la oportunidad de decírtelo ¿cansada?
-bastante… muchas personas con las que presentarme, resulta que nadie sabe quién soy… significa que era una buena espía
-ni siquiera yo lo sabía… y los miembros de la liga no pasan desapercibidos
-gracias-sonríe- es perfecto
-¿es lo que querías?
-solo me importa esto-toma su mano- tu y yo juntos… no el vestido, no la comida… -le besa- te amo Dami -sonríe
-y yo a ti, señora Wayne
-no me digas señora-dijo riendo- aun somos los mismo
-pero mejor
Se levantó y extendió la mano hasta la mujer para poder ir a bailar con ella, moviéndose delicadamente, se mecían lentamente mientras los demás disfrutaban alegre de la fiesta, en un momento la mujer desvió la mirada al techo y con un ágil movimiento empujo al pelinegro para esquivar una bala, pequeña y silenciosa casi nadie la noto solo parecía que la mujer se había caído
-¿Lily?
-Damian espera aquí
-no bromees, vamos
Ambos entraron a prisa a la mansión y ambos tomaron sus armas, la mujer se quitó los zapatos y se movió a prisa hasta el tejado para no encontrar a nadie, la mujer tomo un bastón del pelinegro y lo uso como si fuera rifle para mirar, podía haber disparado a cualquiera pero trato de disparar a su vientre
-ya veo-sonríe- bien planeado…
-¿Qué cosa?
-alguien quiere que no pueda darte hijos Damian
-¿Qué?
-no me apuntaron a la cabeza ni al cuello… podía haberme matado o a cualquiera con facilidad… desde aquí casi nadie puede verte
-madre sabe que ya no puede matarte tan fácilmente, que yo no lo dejaría… pero sin hijos, se volvería complicado
-¿me dejarías si no pudiera?
-no dije eso
-Damian… -suspira- volvamos a la fiesta-dijo enojada
-Lily-toma su mano
-está bien, cariño-dijo alejándose- no debemos dejar a nuestros invitados solos
La mujer estaba molesta y eso no pasaría desapercibido de los más cercanos, luego de unas horas ambos iban a embarcar en el avión de Bruce para su luna de miel, la mujer se sentó sobre uno de los sofá y se puso el cinturón metida en su cuaderno de dibujo ante la atenta mirada de su ahora esposo, sus dibujos eran solo de líneas oscuras a diferencia de la normal Lily.
Cuando ya estaban en el aire camino a Italia la mujer se quedó en la misma posición cuando Nightwing apareció con dos copas de champaña y le extendió una, la mujer le observo un segundo y finalmente acepto, él se sentó frente a ella con una leve sonrisa para extender la copa, la mujer se acercó y la choco ligeramente pero ella seguía algo seria
-no dije que te dejaría si no podemos tener hijo
-no dijiste que era problemático si yo no podía tenerlos
-¿acaso no te sentirías mal si no? ¿Crees que yo no? habría más tensión sobre nosotros y tú lo sabes
-si-suspira- pero estamos hablando de algo serio que debe ser pensado más que con tu cerebro, Dami… puedo tenerlos ¿crees que tu abuelo hubiera dejado que me fuera contigo si no?
-claro que no… Lily no estoy contigo por eso
-pues debiste explicarte antes-dijo molesta
La mujer se levantó enojada pero se detuvo un segundo antes de que el avión comenzara a moverse irregular y a perder altitud, ambos corrieron hasta la cabina para ver al piloto muerto, la mujer le movió a prisa y tomo control de esta, mientras tanto el pelinegro se puso a buscar al responsable de tal ataque, un Talon. Antes de que pudiera hacer algo hizo volar la puerta y a él con esta, la mujer trato de estabilizarla pero antes de que pudiera hacer algo otra explosión hizo volar la cola de esta
-¡Lily! ¡Tenemos que saltar!
-lo se… ya llame refuerzos
-¿Qué? ¿A Grayson?
-¡solo saltemos!
La mujer solo pudo encontrar uno de los paracaídas así que obligo al pelinegro que se lo pusiera y gracias a su bufanda se ató fuertemente a él y cuando comenzó a descender se lanzaron por el gran agujero del avión. El pelinegro abrió su paracaídas y sujeto firme a la mujer mientras ella se agarraba como podía y comenzaban a descender cerca de las costas de Inglaterra
-¿a quién llamaste?
-¿importa?
-no estés enojada… no nos ayuda aquí arriba-observa- quizás podemos nadar no estamos tan lejos
-deja que nos venga a recoger y nos lleve a Italia… necesito un descanso-dijo molesta
-Lily…
-si vas a decir algo este es el momento
-seria duro no tener una familia, de eso no hay duda, yo te conozco te echaras la culpa sea o no tuya, eso nos hará pelear… Lily-suspira- solo me importa estar contigo lo demás lo veremos cuando sea el momento… que madre no haga su cometido
-lo sé-le besa- lo siento cariño… si no hubiera estado tan enojada hubiera sentido el instinto asesino del Talon
-no fue tu culpa, esto es interesante-dijo besándole
-no te emociones tanto... vienen en camino por nosotros
Escucho el suave sonido de una nave alienígena, Red Hood esperaba que cayeran al agua para recogerles, ambos nadaron hasta la nave y subieron algo exhausto, así no era como esperaba que empezara su matrimonio, ambos se lanzaron en las mullidas sillas de la nave Tamaran
Red Hood pensaba volver al continente americano pero la mujer le detuvo y le indico a Arsenal donde debían dejarles, cerca de Génova, en medio de un bosque la mujer ya tenía preparado algo para el pelinegro. Ella había gastado su último centavo que gano como asesina de Ra`s en una casa en Italia como sorpresa por su reciente matrimonio. Entraron exhaustos, la mujer se metió a la cocina para preparar un poco de té aun con la ropa pegada al cuerpo, mientras tanto el pelinegro recorrió la casa, era acogedora y ya estaba equipada, tenía un cuarto para ambos y otro extra donde mientras descansaba un atril y cosas de pintura, también una bodega en el sótano donde había equipo para ellos, miro por la ventana y podía verse a lo lejos la cuidad rodeada de árboles y luego el mar, estaba asombrado. Vio a la mujer entrar a la habitación y la siguió, se quitó la camiseta y suspiro.
-¿pasa algo?-pregunto ella observándole
-te amo, Lily
-y yo a ti, cariño-sonríe
-¿estas aun molesta?
-no cariño-se acerca y le abraza ¿le gusta?
-¿desde cuándo?
-desde que me pediste que nos casáramos, la tenía vista y junte todo lo que tenía en todos lados y compre esto, los muebles y otras cosas
-¿viajabas aquí mientras salía?
-juras que iba a terapia, pero yo misma puedo hacerla-dijo sonriente- no es primera vez que pasa algo así… así que cariño-sonríe-¿te gusta nuestra propia cueva?
-vamos a hacer buenas cosas aquí
La mujer se lanzó sobre él, después de todo lo sucedido aún no habían podido consumar su matrimonio, la pelinegra no le soltaría ni un momento al menos ese día, la emoción de lo sucedido entre estos días le había hecho estar enérgica y alegre lo que le encantaba al pelinegro.
La mujer se alzó y miro al pelinegro bajo ella con la respiración agitada mientras ella sonreía alegre antes de acomodarse sobre su pecho observándole mientras el trataba de recuperar el aliento de las extenuantes horas que la mujer le hizo cumplir sus obligaciones de esposo
-¿te estas poniendo viejo cariño?
-acaso quieres tener un hijo ahora –dijo cansado
-no es eso pero este es nuestro hogar, había que… inaugurarlo de alguna manera-sonríe-
-ok… -suspira-solo iré a comer algo y seguimos inaugurándolo
Pero todo no podía ser perfecto, claro que Bruce iba a saber que atacaron su avión, al menos nadie les había visto así que debían volver a Gotham y decir que si estaban vivo, ya que al parecer reportaron que el avión de Wayne Enterprise se había estrellado en el mar cerca de las costas de Brighton, incluso él pensó que pudo haberles sucedido algo malo
No tardo Batman en recogerles en las coordenadas que le dio la mujer, la mujer estaba algo molesta, se sentó en el asiento del piloto y se fue en silencio ante la atenta mirada de ambos pelinegro, que se quedaron atrás debido a la aura de enojo y a la velocidad increíblemente rápido en que la mujer se movía en el Bat-Plane. Normalmente un vuelo directo desde Gotham hasta Génova serian unas doce horas como mínimo, la mujer se tardó unas 3 horas, quizás las tres horas más larga de la vida de Dick y Damian ya que la mujer fue a toda velocidad, cercana a los 1500 kilómetros por horas, casi rompiendo la barrera del sonido.
Bajaron algo mareados del Bat-Plane, la mujer solo descendió molesta y miro a Alfred pero este negó con la cabeza, no era el momento de reclamar con Bruce, debían ir a decir que estaban bien y que estaban a salvo ya que en todos lados corría el rumor de que el heredero Damian Wayne y su esposa habían muerto en una accidente en su luna de miel.
-estamos bien, eso es lo importante-dijo el pelinegro ignorando las preguntas
-ha sido Red Hood quien nos ha salvado-sonríe la mujer- su familia me debía un favor por el murciélago que le joker me hizo en la espalda
-¿usted conoce a Red Hood?-preguntaron entre la multitud
-ahora si-respondió ella sonriente
-queremos reiterar nuestro apoyo a Batman y su familia-dijo el pelinegro- a pesar de los ataques, Wayne Enterprise seguirá ayudando a Batman en su cruzada por Gotham
La mujer le miro sonriente antes de tomar su mano y volver a la mansión, al menos tenían unas horas antes de salir a patrullar, pero apenas la mujer dio un paso dentro de la mansión volvió a molestarse, así que solo se quedó paseando sola por el jardín.
-saben… pensé que él lo haría mas fácil… pero tengo que decirles algo… su hijo es un idiota
La mujer miraba la tumba de Thomas y Martha Wayne, se presentó delante de ellos y hablo un poco de ella y de cómo conoció al pelinegro, no se guardó nada, hablo cada cosa aunque ellos no pudieran responderle, solo siguió y siguió hablando mientras el sol comenzaba a ponerse. Escucho el llamado de Alfred para cenar así que la mujer se levantó, se reverencio un segundo y se despidió antes de volver a la mansión más relajada.
El pelinegro la rodeo por la espalda cuando la vio entrar, pero ella estaba mejor lo supo enseguida, ya no tenía ese instinto asesino que invadía el avión. Un banquete completo para la familia, debido a que no habían podido salir a cenar en Italia al menos podría comer algo delicioso en casa antes de salir de patrulla por Gotham.
Bajaron hasta la cueva luego de una deliciosa cena, la mujer deslizo su anillo fuera de su dedo al igual que el pelinegro y lo dejaron en una cajita en los casilleros, se cambiaron, era hora de salir y buscar a los responsables del ataque
La mujer se sentó sobre la cornisa de Wayne Enterprise y el pelinegro no tardó en aparecer con una cajita de chocolates para ella
-te amo Damian-sonrió ella- ¿tratas de engordarme?
-busco esa sonrisa-dijo dándole uno- ha sido un día loco… pero lo soportaste muy bien… te amo Lily
-cariño-dijo alegre -¿no van a ser así todos nuestros días?
