DISCLAIMER: La Historia le pertenece a AkaneMiiya que me permitio adaptarla con los personajes de Los Juegos del Hambre que le pertenecen a Suzzane Collins.

Capitulo dedicado a Esly XP

Cap.10 ¿Por qué?

La casa de Peeta estaba totalmente a oscuras, debía ser a causa de la hora o al menos eso fue lo que pensó Katniss con pesar, tendrían que despertar a los padres de Peeta quienes indagarían sobre su relación con el chico.
-¿Traes la llaves?- pregunto ella, aun sosteniéndole del brazo.
-No- dijo Peeta, aun sentía la mano de Katniss sobre su brazo, lo cual era muy agradable, no era que no se pudiera sostener, ahora solo estaba adolorido, pero tampoco vio la necesidad de decírselo.
-Entonces, vamos a tocar la puerta- pregunto de nuevo.
-mmm…- Peeta sabía que se enojaría cuando le dijera que…
-¿Peeta?- Katniss esperaba una repuesta – Necesitas descansar… Peeta!-
-Es que… no… pues veras no…-
-¿No qué?-
-No hay nadie- dijo con una risita nerviosa, ella le soltó el brazo como si quemara
-¿Me estas tomando el pelo?-
-En realidad tengo un plan-
-¿Qué tipo de plan?- ella en verdad estaba exasperada
-Subir por la azotea-
-¡Idiota!, ¿en que rayos estabas pensando cuando me dijiste que viniéramos?, ¡nos hubiéramos quedado en casa de Annie!, ¡porque al menos así no estarías todo golpeado!, ¡en estos momentos ya nos hubieran abierto la puerta y estaríamos bien!-
-Katniss, cálmate, todo está bien-
-Ok, voy a respirar, contar hasta diez, y recordar que estas en malas condiciones para no golpearte… haber, dime como subo y como entro-
-Es que, solo yo sé cómo hacerlo-
-Pero no puedes, así que dime como lo hago-
-Es que la escalera de incendios que da a la azotea esta quebrajada, si no pisas donde debes te vas a caer, además la ventana del techo de mi cuarto tiene una forma extraña de abrirse si la abres mal quiebras el vidrio y se estrellaría todo el cristal-
-Bueno, número uno ¿Qué tan difícil puede ser subir una escalera de incendios? incluso yo subo a mi cuarto a veces por la escalera de incendios, Número dos ¿qué chiste puede tener abrir una simple escotilla para entrar?, y número tres, si tienes que hacer todo eso, mejor vamos a mi casa, que ya queda más cerca, entramos por mi venta, que igual está cerrada, pero podemos quebrar el vidrio, total, le digo a Bob que necesito dinero para un regalo para Prim, ¡así que vamos!- dijo jalando un poco su brazo, pero él no se movió.
-Ya estamos aquí Katniss y puedo hacerlo, ya te dije que estoy bien-
-Peeta por favor si algo más pasa en esta noche, me va a dar un ataque, ¡Vámonos!-
-Katniss tendríamos que caminar más bajo la lluvia y si nos topamos con esos vándalos de nuevo, no voy a exponerte de esa manera- se resistió a seguirla.
-Vamos panadero, si no quieres que te noquee y te lleve a rastras, ¡camina!- Empezaron a moverse, apenas bajaron las escaleras de la entrada cuando él hablo de nuevo.
- ¡Oh! Lo olvide, como pude ser tan tonto-
-¿Qué cosa?- ella le miro con desconfianza
-¿Ves las masetas cerca de la ventana?, allí mi abuelo siempre guarda una llave de repuesto-
-¿En esas de ahí?-
-Si- Katniss se acercó y empezó a revisar debajo de cada maseta que vio
-Aquí no hay nada, vamos antes de que… ¿Peeta?, ¿Peeta?, ¡estúpido! ¿Qué hace haya arriba?, ¡regresa ahora mismo!- El chico rubio ya iba a mitad de escalera, directo hacia la azotea de su casa.
-¡Tranquila!, ¡ya casi llego!, ¡solo no te muevas de allí!, ¡pronto te abriré la puerta!- grito casi en lo más alto.
-¡Peeta!, ¡Panadero!- pero Peeta ya no respondió, Katniss en simples palabras sentía que le daría un colapso en ese mismo momento, demasiadas cosas en una sola noche y ahora estaba completamente nerviosa, como puede ser posible que Peeta hiciera todo esto, por el simple hecho de quedar bien con ella, ¿cómo?, ¿cómo rayos habían acabado de esta forma, el tras ella, y ella con la cabeza llena de dudas, de miedos, de todo?, menos de lo que debía. Decidió respirar más hondo de lo que lo había hecho antes, los pensamientos se le estaban yendo por otro camino, ahora lo más importante es que el panadero llegara bien hasta el interior de su habitación.
-¡Peeta!- silencio
-¡Peeta!- volvió a intentar y nada
-¡PEETA SI NO CONTESTAS AHORA SUBIRE POR TI!-
-No, ya casi abro la escotilla espera!- bufo, sentía los nervios desde la cabeza hasta la punta de los pies.
-¡ash!- Katniss escucho un quejido quedo, que le pertenecía a Peeta.
-¡Peeta!, ¿estás bien?
-¡sí!, ya estoy entrando, te abro en un segundo- lo escucho gritar, su corazón se relajó y camino hacia la puerta de entrada, luego se preguntó si estaba realmente bien quedarse con él, o sería mejor huir, evitar a toda costa que él la volviera a lastimarla de una u otra forma, ¿quién le garantizaba que si ponía un pie dentro de su casa no implicaba que él se acerca más a ella para después dejarla cuando se diera cuenta de que no es tan fabulosa o tan fuerte como el cree?

El chico acomodo de nuevo el vidrio rectangular de la escotilla con cinta adhesiva gris, miro a su alrededor, había ropa por aquí y por allá, y su cama desarreglada, desde la mañana había estado tan ansioso que había dejado todo sin ordenar, incluso cuando fue por sus cosas en la tarde, saco medio closet, metió tres prendas a la mochila y se fue corriendo, tan aprisa estaba que olvido las llaves en su buro, así que en ese momento solo pateo todo lo que estuviera tirado en el suelo, dígase ropa, algunas revistas y alguna que otra basura debajo de su cama y salió lo más rápido que pudo para abrirle la puerta a Katniss.
-Listo, pasa por favor- dijo haciéndose a un lado para dejarle libre el paso, espero y… nada, ella no entraba, la observo aun en la entrada, el agua caía sobre Katniss, y ella sin impórtale eso, seguía sin entrar y con la cabeza gacha
-Vamos Katniss, entra hace frio- estiro una mano con el fin de alcanzar su brazo, pero ella se movió un paso hacia atrás, el temiendo una huida solo hablo de nuevo sin acercarse más, como si ella fuera a huir con algún movimiento en falso de él.
-Por favor entra… - suplico desde la puerta, rígido y a la vez listo para correr tras ella en el peor de los casos.
-¿por qué?- dijo ella al fin y el no entendía a qué se refería
-¿por qué, que?-
-¿por qué?- repitió la pregunta sin levantar la cabeza
-¿por qué, que?, Katniss no entiendo que…- fue interrumpido
-¿por qué haces esto?, ¿por qué te tomas tantas molestias por mí?-
-¿por qué tu eres…- ella interrumpió de nuevo
-¿por qué alguien como tú querría estar con alguien como yo?-
-Katniss yo te…-
-¿NO!, es que en verdad no lo entiendo, no soy el tipo de chica que suele gustarle a los chicos como tú, somos todo lo contrario, tú eres el bueno, yo soy la mala, y por ironías del destino tú el buen samaritano, solo me has lastimado a mí, a nadie más, con tu constante intento por acercarte, me haces daño, porque sé que un día te vas a dar cuenta que no soy lo que tu esperabas, y me dejaras igual que hace 6 años, yo no voy a poder con eso… yo…-
-Escucha, he estado tratando de ir tras de ti por años, y tú eres la que no me quiere cerca…- interrupción
-¡es que piénsalo Peeta!, ¡te estoy haciendo un favor!-
-¿Un favor?, Enserio ¿un favor?, deja de decir tonterías, yo quiero estar contigo, y sabes ¿por qué?, eso era lo que querías saber ¿no?,¡ pues te lo diré!, tú no eres un prototipo de perfección, eres un caleidoscopio de sentimientos maravillosos, tienes sensibilidad y a la vez eres fuerte, eres dulce y a la vez eres estricta contigo misma, eres …, eres lo mejor que le ha pasado a mi vida y por inútil te deje ir.-
-No sabes de lo que hablas, no soy nada, reflexiona Peeta, solo tengo una amiga, los profesores de la escuela piensan que soy un tipo de rareza que hace todo bien pero es mejor tenerla alejada, incluso mi familia me detesta, es más ni siquiera llego a eso, porque detestar sería mejor que desinterés y eso es lo que yo tengo, si ni mis propios padres ven en mi algo colorido, ¿por qué tu si?, ¿por qué tu si ves un caleidoscopio en mí?,¿por qué? ¡Dímelo! ¿Por qué?-
-Es que ese es tu problema, crees que todos ven en ti, lo que tú misma piensas de ti, y no es así, eres una mujer hermosa y grandiosa, ahora piénsalo, ¿tú crees que si no fuera así, yo habría invertido 6 años de mi vida para que me des una oportunidad?, dime Katniss, explícame entonces, ¿por qué si eres tan poco como dices te amo tanto?, dime Katniss- en este punto él ya le hablaba a la espalda dado que ella ya estaba sentada sobre los escalones del pórtico mirando hacia la calle desierta y mojada.
Él al ver que ella ya no huiría se situó a su lado.
-Dame la oportunidad de mostrarte lo que yo veo de ti- le da un beso en la mejilla- dame la oportunidad de enseñarte lo maravillosa que eres- un beso en la comisura de los labios- dame la oportunidad de amarte por lo que queda de nuestras vidas- un beso corto en los labios, luego otro, luego otro más largo, más profundo y más con sabor a sal.
-Vamos Katniss, no quiero que te enfermes- dijo el dándole la mano, la cual ella acepto sin protesta.
Entraron y el calor de hogar los acogió, cerraron la puerta y subieron por escaleras. Él le cedió el baño, ella con calma se quitó la ropa mojada, se bañó con agua tibia y se secó, salió del baño en toalla.

Peeta busco algo entre sus ropas algo que le pudiese servir a ella, por lo menos por esa noche, por fin encontró un bóxer suyo que tenía años que no usaba por quedarle pequeño, y una sudadera lo bastante larga para servirle de camisón.
Estaba a punto de emprender el viaje al baño pero al salir de su habitación se encontró con una Katniss semi-desnuda parada en el pasillo, su boca se colgó y las prendas cayeron de sus manos, no tenía ni la menor idea de cómo se hacía para hablar ni caminar o mover la cabeza hacía otra dirección, ella solo se acercó y recogió lo que había en el piso.
-Vamos Peeta, ve y dúchate, no quiero que estés peor de lo que ya estas- y avanzo con dirección al cuarto de él diciendo un "gracias" a la distancia.
Después de lo que pareció ser una eternidad, sus piernas se movieron automáticamente al baño, el cual juraría que tenía un poco de olor a ella.

Katniss recorrió con la vista la habitación de su amado, estaba tan diferente a como la recordaba, hacía años que no entraba ahí, casi todos los muebles habían sido remplazados, a excepción de la cama.

Después de vestirse, empezó a ir y venir tratando de memorizar cada detalle de aquella alcoba desordenada, que ella recordara, el panadero siempre había sido bastante limpio. Se indago entonces, que tanto había cambiado Peeta en estos 6 años que ella no quiso nada de él, tendría que averiguarlo.
-Kat… Katniss, ¿estás ahí?- pregunto una voz detrás de la puerta
-Sí, aquí estoy-
-Eh, mmm… pues… ¿me podrías dar la ropa que está en la cama?, por favor-
-Hay mucha ropa sobre la cama Panadero- genial ella recobraba su sentido del humor
-Es la que está en la cabecera- ella vio como la mano apuntaba allí
-Esto es un desastre Peeta, no la encuentro entra tú por ella- dijo ella, realmente ya había visto la ropa, solo quería saber si él era capaz de entrar.
-Vamos Katniss, es la única que esta doblada, yo la acabo de dejar ahí- más claro no podía estar él no iba entrar, bien entonces ella saldría, tomo la dichosa ropa y en vez de dársela a la mano que se asomaba abrió la puerta por completo encontrado a un sorprendido rubio, con una toalla en la cintura y un lindo sonrojo en su rostro.
-Entra y cámbiate-
-No… yo solo…-
-De todas formas yo iba a la cocina a preparar algo de comer, muero de hambre, ¿tú no?- y salió del cuarto.

Abrió el refrigerado y no encontró mucho, solo queso y aguacate, busco en la alacena y lo único que encontró fue pan de caja, decidido cenarían sándwiches de queso y aguacate.
Puso agua para café, el cual sería negro porque no había leche, por lo menos tendría azúcar, y mientras el agua hervía, empezó a hacer su cena, esperaba que al estar ocupada así se sacaba de la mente la imagen de Peeta en toalla, bastante había crecido el chico, ahora le sacaría como 30 cm, y tenía un cuerpo marcado a base del deporte.
-Respira hondo Katniss, respira muy hondo- se dijo a sí misma.
-Katniss, ¿Qué haces?-
-Amm… - balbuceo un poco luego se aclaró la garganta- lo único que encontré fue pan, queso y aguacate, puse agua para café, aquí es donde me pregunto porque aprendí a cocinar- dijo con humor.
-Te ayudo con el café- Peeta estaba ansioso por hacer algo más que ver las piernas de Katniss.
-Oye Panadero, tengo unas preguntas que hacerte-
-Tú dirás-
-Primero ¿por qué no hay nadie en la casa?-
-Es que hace varias semanas empezó a salir una plaga de cucarachas, con eso de que la casa es vieja-
-iuc- Peeta rio ante la cara de ella
-Por eso el sábado pasado se tomó la decisión de fumigarla, se harían cuatro días, uno para fumigar y los otros tres para que se fuera el olor, pero por una u otra causa, mi familia decidió tomarse una especie de vacaciones y partieron con rumbos diferentes, solo yo me quede, para supervisar todo y tener la casa abierta, pero el miércoles que ya todo estaba listo decidieron irse a la playa, yo aún tenía escuela y por supuesto la reunión con ustedes, así que no fui, todos regresan el lunes, o eso dijeron.
-vaya… bueno segunda pregunta, ¿por qué la escotilla de tu cuarto está pegada con cinta adhesiva?-
-Bueno, en realidad, es algo… como decirlo…- Katniss lo miraba con una ceja alzada- ¿gracioso?...-
-¿Por?-
-Es que hace un año, paso algo que me… enfureció un poco y bueno yo… rompí algunas cosas, y arroje otra cuantas, en especial un libro que fue a dar a la escotilla y la quebró…-dijo Peeta con nerviosismo, Katniss había dejado lo que estaba haciendo y lo miraba entre asombrada y escéptica – yo arroje un pequeño despertador y bueno… no podía dejarlo sin cubrir, así que tome un vidrio cualquiera y lo pegue con cinta-
-Vaya, no sabía que fueras tan salvaje-dijo ella volviendo a lo suyo, Peeta termino de preparar el café.
-Y tercera pregunta, en realidad solo iban a ser dos pero ahora tengo curiosidad, ¿por qué estabas tan enojado?-
-Yo… yo…es algo, mmm… como decirlo…-
-Solo dilo-
-Sí, sí, solo, bueno…, yo escuche…-
-¿Qué escuchaste?-
-Un rumor sobre alguien y yo me enoje, ¿quieres que saque algo del refrigerador para los sándwiches?-
-Ya no hay nada en el refrigerador, dime ¿qué era el rumor?, ¿era de tus abuelos?-
-No en realidad-
-Entonces ¿de alguien cercano?-
-Sí bueno, algo así, en ese entonces no tanto como ahora- dijo un poco sonrojado.
-¿De quién? ¡ya dime!-
-Pues de cierta… cierta chica… morena…-
-De… mi…?- él solo asistió con la cabeza-
-¿Qué escuchaste de mí?- pregunto ella con curiosidad
-Que te habían visto salir de un Hotel con Cato-
-a…a…a- ella le dio la espalda- pues bueno eso…-
-¿No me digas que si es verdad?- pregunto él muy exaltado
-¡No!, bueno, sí pero no es lo que tú estás pensando- él se relajó un poco- bueno… sí..-
-¡¿Qué?! ¡Tuviste sexo son él!-
-¡No!, eres muy directo ¿no crees?-
-Pues ya deja de darle vueltas, estuviste con él ¿sí o no?- Katniss se molestó por la forma en que le estaba gritando
-¿Y eso a ti qué?, ese no es tu problema, lo que no paso en tu año, no te hace daño-
-es… en serio, ¿si estuviste con él?- Peeta sentía que alguien le apretaba el pecho y que no podía respirar bien, se sentó sobre una silla y se pasó las manos por la cara y pelo, ella al verlo en ese estado contesto
-Por supuesto que no Panadero, te lo acababa de decir, ¿quieres que te lo deletree? ¡N-O-T-U-V-E-S-E-X-O-C-O-N-C-A-T-O!, ¿contento?-
-¡Katniss no me asuste de esa manera!-
-Bueno pues tú eres el que lo menciono y no me dejas terminar-
-Entonces, ¿qué paso?-
-Un día me enoje con él por una tontería, había veces que no lo aguantaba, después de dos horas me llamo a mi celular y me dijo que se sentía muy mal, que había tenido un accidente en su auto y quería verme, yo pues me asuste, una cosa era que no lo aguantara y otra que quisiera que le pasara algo serio, le dije que donde estaba y me dijo que había sido por la avenida el quemador, que ahí había un hotel y ahí lo tenían mientras llegaba la ambulancia.
Llegue en poco más de 20 minutos y aunque se me hizo raro lo del hotel, entre y pregunte por él, me dieron una llave, yo no sabía si subir o no, así que lo llame, me dijo que estaba muy mal, yo le conteste que no le creía- en esto Katniss le pasa los sándwiches a Peeta, a su vez él le pasa su café.-me dijo que por favor no me pusiera a indagar en un momento como este y seguía insistiendo que estaba muy mal y colgó, yo me quería ir pero tendría ese remordimiento de conciencia de que si era cierto y no haberlo ayudado, ahora que lo pienso creo que fui una total estúpida, pero bueno, busque la habitación y entre, no había nadie, lo llame por su nombre y me salió por detrás de la puerta, me abrazo y me dijo que se quería reconciliar conmigo, y que esa era la manera más adecuada, sabes a lo que me refiero- Él dejo de comer su sándwich para observarla, aunque ella ya le había aclarado que no había pasado nada su corazón retumbaba a mil por hora.
-¿Qué paso..?.-
-Pues me aleje e intente pasar pero no me dejaba, me dio un discurso muy largo diciéndome cuanto me amaba y lo mucho que me… bueno lo que sea, y me beso un rato, pero decidí que él estaba loco por traerme de esa forma y yo estaba más si dejaba que pasara, así que…-
-¿así que…?-
- Le di una patada donde le doliera más y salí corriendo, no sé como pero me alcanzo en el lobby y me pidió perdón, como ya era noche se ofreció a llevarme a mi casa a modo de disculpas, yo no quería del todo que me llevara pero ya era tarde y mi casa estaba lejos, salimos juntos y eso fue todo-
-Pero tú le correspondiste el beso, entonces si no querías ¿por qué lo hiciste?- dijo un poco enojado, gracias a los celos que esta sintiendo en esos momentos.
-Era mi novio Peeta un beso no significa que quieras tener sexo con alguien, tú me besaste en el pórtico hace un rato y no por eso yo me pongo a pensar ¡qué quieres eso conmigo!- el muchacho se sonrojo pensando en lo ingenua que era, no era que en el momento del beso el estuviera pensando en eso pero, después…
Siguieron comiendo en silencio.
-¿Qué crees que haya pasado con Annie y Finnick?-
-¿Tú qué crees?- respondió él
-No creo que sea lo que piensas, Annie no quería del todo-
-Pero él si-
-Ves Peeta, como eres de mal pensado-
-¡No soy yo!, ¡fue lo que me dijo Finnick!- se defendió
-Si claro, yo creo que si por mucho se dieron unos cuantos besos, no digo que muy inocentes pero, de ahí no paso-
-¿Crees?-
-Segurísima-
-¿Tanto como para apostar?-
-Pensé que no te gustaban las apuestas-
-No me gustan, pero estoy seguro que ganare esta y necesito el premio-
-mmm… está bien, ¿qué apostaremos?-
-Pide tú primero-
-Creo que lo que yo quiero no puedo pedirlo, así que pide tú-
-Yo creo que deberías intentar, tal vez si puedes-
-No, no me atrevo, pide tú-
-Quiero que seas mi novia formal- ella quedo en estado de shock era como si le hubiera leído la mente, y era extraño el giro que había tomado la conversación-¿eso es un sí?- Ella se lanzó sobre él.

Rato después se encontraban en el cuarto de él, que ya estaba un poco más decente, acurrucados el uno contra el otro, era hora de dormir, él podría haber tomado ventaja pero no lo hizo, esperaría, porque aunque ya había esperado mucho, todo llega a su momento, y estaba totalmente seguro que si su corazón ya le pertenecía, tendría tiempo suficiente para tomar todo de ella a su tiempo.


Hola, aqui de vuelta en tan poco tiempo. Como les dije prometi terminar la historia y aqui está. Este es el último capitulo de esta gran historia, espero que la hayan disfrutado como yo lo hice al leerla y adaptarla.

Saludos a todos, espero sus reviews para leer sus quejas, dudas, comentarios, y más!

Mucha suerte y a los que sigan en vacaciones siganlas disfrutando y a los que no pues... aplicarle en la escuela y ser mejores cada día.

pd. Esly XP gracias por tu comentario, y la suerte que me deseas creeme la voy a necesitar y mucho... Saludos y nos estamos leyendo luego.

Hasta Luego...