Hola!! Bienvenidos al mes de septiembre. Gracias por seguir leyendo :)
Simbología:
-xxxxxxxx- cuando los personajes hablan.
-xxxxxxxxx- cuando los personajes piensan.
Sin más espero que lo disfruten. Los personajes le pertenecen a Rumiko creadora de la serie Ranma 1/2. Hago esto sin ánimo de lucro. :)
Empezaba el mes de septiembre y el pobre Ranma tenía una cosa en mente, el cumpleaños de su amada prometida se acercaba, era la primera vez que pasarían su cumpleaños sin la familia y además actualmente eran una pareja real, por lo que definitivamente debía darle el mejor cumpleaños de todos... Sin embargo el chico en esos días estaba realmente tenso no solo por el asunto del cumpleaños sino también por ciertas situaciones con su hermosa novia. El joven Saotome no se caracterizaba exactamente por ser una persona paciente, más bien él era del tipo de hacer todo sin pensar, lo cual siempre lo metía en problemas, especialmente relacionados a su dulce pero muy explosiva novia Akane Tendo. Desde que decidieron empezar con una relación más íntima el chico de la trenza se la pasaba particularmente nervioso, pero más que eso estaba completamente ansioso. Sentir a su prometida tan cerca, acariciarla y besarla parecía un sueño, sin embargo; también era una prueba de fuego para el muchacho, a quien le era cada vez más difícil detenerse en tan solo caricias y besos.
-¡Ranma!, ¿vas a tardar mucho?... ¡la cena se enfría!- Gritaba la peliazul tocando insistentemente la puerta del baño dónde Ranma se estaba dando un baño nocturno de agua fría como era su costumbre últimamente.
-Ya voy a salir- Dijo el pelinegro cerrando la llave del agua -Si sigo bañándome con esta agua helada me voy a resfriar... Pero es necesario- Se decía mientras se vestía para salir a comer con su amada.
-¡Por fin!, ¿por que tardaste tanto?- Preguntó Akane sentada en la mesa donde se encontraba la comida.
-Lo siento es que tengo un poco de tensión y el agua fría me ayuda- Dijo el pelinegro sentándose frente a su amada.
-¿No sería más bien el agua caliente?- Dijo Akane analizando lo que los maestros les decían "agua fría para los músculos adoloridos y agua caliente para los músculos tensos".
-No para el tipo de tensión que tengo- Dijo el pelinegro en un tono casi imperceptible.
-¿Que dijiste?-
-Ahhh no nada...-
-¿Quieres que te de masaje Ranma? Puedo ayudarte a aliviar la tensión- Dijo sonriendo, sin quererlo esas palabras sonaron más sexys de lo debido para el pobre Saotome por lo que se atragantó con la bocanada de arroz que había metido en su boca, causando que comenzara a toser.
-E... está bien puedes darme masaje- Dijo entre la tos el sonrojado muchacho.
-¿Estás bien?- Preguntó mirando a su prometido que solo asintió mientras tomaba agua.
En la habitación Ranma estaba sentado en la cama esperando por su prometida para que le diera el masaje.
-Bueno quítate la camisa- Dijo sonriendo la peliazul mientras se ponía crema en las manos. Ranma nervioso y sonrojado lo hizo ¿Dónde tienes más tensión?-
-Eeee... en los hombros- Dijo el pelinegro. La peliazul se colocó frente a Ranma, puso las manos en los fuertes hombros del pelinegro y comenzó a masajearlo suavemente, dejando sus pechos justo frente al rostro de él. Ranma miraba hacia el techo intentando ignorar la hermosa vista que tenía en frente.
-Oye Akane... Ya casi es tu cumpleaños- Dijo intentando concentrar su mente en otra cosa.
-¡Ohh es cierto!, lo había olvidado- Dijo mientras continuaba con su masaje.
-¿Que quieres hacer ese día para celebrar?- Preguntó curioso el joven enamorado.
-Mmm no lo se... Podríamos solo tener una cita o quedarnos aquí juntos todo el día- Dijo sonriendo la peliazul.
Quizá podemos ir a la ciudad, hacer algo que te guste y luego regresar- Dijo el pelinegro.
-¡Si me parece bien!, es emocionante pasar mi primer cumpleaños ya sabes... como tu novia- Dijo sonrojandose.
-¡Ja! ¿Quién lo hubiera imaginado?, antes nunca eras tan femenina y ahora dices cosas tan tiernas todo el tiempo.- Dijo el pelinegro sonriendo, abrazando la cintura de su novia -Yo también estoy emocionado- Dijo el ojiazul. Akane sonrió de igual manera y se acercó dulcemente a la boca de su amado para depositar un dulce beso, poco a poco ese beso comenzó a intensificarse, la peliazul fue acomodándose hasta quedar sentada a horcajadas sobre el pelinegro y este a su vez la atraía con fuerza juntando sus cuerpos... Ranma fue deslizando sus manos suavemente por la cintura de Akane hasta llegar a su voluptuoso trasero, que básicamente por el momento era lo único que se había atrevido a tocar... La peliazul acariciaba el cabello de Ranma mientras continuaba besándolo, pronto comenzó un camino de besos hacia su mejilla y luego hacia su cuello donde se mantuvo un momento, pronto se dirigió hacia el oído de su amado donde depositó un único beso que causo mil sensaciones en el pobre chico que no se lo esperaba por lo que se detuvo de un momento a otro y se levantó dejando a Akane sobre la cama.
-¿Qué ocurre?- Dijo la peliazul sorprendida.
-Nada. ¡OH VAYA!, ¡QUE CALOR HACE AQUÍ!, creo que iré afuera a tomar un poco de aire.- Dijo el pelinegro para luego salir rápidamente dejando a su hermosa prometida confundida. Afuera, sobre el tejado Ranma se sentó abrazando sus piernas -¡Esa mujer me va a volver loco- Dijo suspirando, después de unos minutos regresó adentro donde se encontró a su amada dormida, totalmente estirada sobre la cama, despeinada y con el cabello sobre su cara, la imagen de su desastrosa novia durmiendo siempre le sacaba una sonrisa -¿Cómo es posible que aún así se vea tan sexy?- Se preguntaba el pelinegro mientras acomodaba con cuidado el cuerpo de su amada y se acostaba a su lado.
Pasaban los días y el amoroso chico se preparaba para el cumpleaños de su amada, ya había planeado llevarla al cine, luego a un paseo por el parque y regresar a casa para una cena romántica que él especialmente cocinaría, aunque nadie lo hubiera imaginado en realidad Ranma se había convertido en un novio detallista. El día antes del cumpleaños de Akane, Ranma pidió permiso para faltar a su entreno e ir al pueblo a comprar un obsequio.
-¿Que será bueno regalarle?, a Akane le gustan muchas cosas, peluches, ropa, comida... Jummm... ¡Será mejor que revise cada tienda hasta conseguir el regalo perfecto!- Se dijo entusiasmado el chico quien empezó a recorrer todos los lugares que veía. Entró a una tienda de peluches donde vió un pequeño patito de peluche con las mejillas rosadas y una expresión de enojo, era realmente adorable e inmediatamente le recordó a Akane así que decidió comprarlo. Aún le quedaba dinero por lo que decidió buscar algo más, entro a una tienda de dulces donde compró unos chocolates rellenos de fresa que recordaba que a Akane realmente le gustaban. Y como aún no se sentía seguro de su regalo decidió entrar a una tienda de ropa para buscar algo bonito... Pronto se detuvo frente a un vestido, era rosa y con pequeñas flores blancas, ciertamente la peliazul se vería hermosa con eso.
-¿Busca un regalo para su novia?- Preguntó la dueña de la tienda.
-Ahh si...- Dijo Ranma sonrojado, decir que Akane era su novia aún se le hacía raro pero lo llenaba de emoción.
-Ohh ese vestido de seguro le quedará hermoso- Dijo sonriendo la señora.
-También pienso eso. Me lo llevó.- Dijo el pelinegro tomando el vestido.
-¡Perfecto! Con la compra de ese vestido puede llevarse gratis cualquier prenda de lencería que guste- Dijo la señora señalando el estante con las prendas.
-¿Len?... ¿lence?... ¿ría?...- Tartamudeó el pelinegro -JAJAJA NO NO... Solo el vestido está bien- Dijo nervioso el chico.
-Pero mire... Tenemos prendas relamente lindas- Dijo la señora mientras tomaba algunas prendas para mostrárselas al muchacho -¿cuál le gusta más? A su novia de seguro le encantará, y es un regalo también para usted jojojo- Concluyó la mujer con una sonora. El pobre chico no sabía donde meterse, todos en la tienda observaban la escena y se reían del avergonzado joven por lo que opto por tomar la primera prenda que tuvo a la mano.
-¡Esta! Quiero esta... Ahora por favor solo deme el vestido- Dijo apenado el pelinegro que solo quería salir de aquel lugar.
Por fin Ramma regresó a su hogar, aún su amada no llegaba por lo que aprovechó para guardar sus regalos donde ella no pudiera encontrarlos. Y la prenda de lencería que le obsequiaron en la tienda la oculto en el cajón su ropa interior, de seguro que allí no la encontraría la peliazul. Por fin todo estaba listo, faltaban pocos días y Ranma había preparado todo para que su amada lo pasara bien. Por otro lado la peliazul no estaba tan contenta...
-Ese bobo... No entiendo por que ahora huye de mi todo el tiempo si hasta hace poco estábamos bien...- Pensaba cabizbaja la pequeña tendo sentada bajo un árbol -¿Será que no lo hago tan bien?, debe ser eso, seguramente no lo estoy haciendo bien- pensaba triste la peliazul -No pienses eso Akane, siempre que sacas conclusiones apresuradas termina en un malentendido... Quizá lo mejor sea hablar con Ranma- Se dijo tranquila y luego regresó a casa.
-¿Akane estas emocionada?, mañana es tu cumpleaños- Dijo sonriendo el pelinegro mientras ambos se encontraban cenando.
-Emmm... Ah si... Estoy emocionada- Dijo no muy alegre la peliazul.
-¿Akane?, ¿que sucede?- Preguntó extrañado el muchacho.
-Bueno yo quería hablarte de algo- Dijo jugando con su comida nerviosa.
-Claro dime-
-Bueno es que ya sabes, nosotros a veces nos besamos y esas cosas... pero... últimamente parece que no quisieras que estemos tan cerca- Dijo la peliazul mirando el piso.
-Akane... yo...-
-Solo dime si es que no lo hago bien... Si es así puedo mejorar pero no puedo hacer nada si no me dices que sucede- Dijo la peliazul ocultando su rostro entre su pelo.
-¿Que, que, que, que?, ¿dijiste que no lo haces bien?- Dijo el pelinegro sin creérselo -Tonta... El problema es lo contrario-
-¿Como?- Preguntó sin entender la peliazul.
-Si bueno... Es que tu eres increíblemente se...xy Akane y si a eso le sumas los besos y las caricias bueno... Es realmente difícil contenerme, yo solo me detengo por eso- Dijo sonrojado el pelinegro.
-¡¡Ahhhhh!! ¿Es por eso?, ¿en serio?... ¿Entonces no te disgusta lo que hago?- Preguntó contenta la pequeña Tendo.
-No, más bien diría que me gusta demasiado- Dijo el pelinegro rascándose la cabeza nervioso.
-Gracias Ranma- Dijo la peliazul para luego dirigirse hacia su amado y abrazarlo - Yo se que aún nos da vergüenza hablar de algunas cosas pero creo que todo sale mejor cuando somos sinceros-
-Si yo pienso igual- Dijo el pelinegro depositando un dulce beso sobre la cabeza de su novia.
Ya en la cama los prometidos se encontraban acostados simplemente abrazados. Todo era perfecto entre ellos, podían hablar sinceramente y expresar su amor libremente, era un ambiente totalmete pacífico...
El día por fin llegó, el sol se levantó y una linda peliazul abrió sus ojitos para empezar con el esperado día de su cumpleaños.
-Te vez tan linda cuando duermes...- dijo el pelinegro que llevaba unos minutos observando a su bella durmiente... Se acercó a su amada y le dio un dulce beso en la boca -Feliz cumpleaños Akane- Dijo sonriente.
-¡¡Gracias Ranma!!- Dijo sonriendo la pequeña Tendo.
-Vamos te preparé un desayuno especial- Dijo el ojiazul, pero al momento de levantarse Akane lo detuvo y lo atrajo hacia ella, quedando muy cerca sus rostros.
-Ranma...-
-¿Si?-
-Gracias- Dijo la peliazul sonriendo dándole un dulce y corto beso a su amado. Ranma la observó, tan bella, él se sentía realmente afortunado de por fin tenerla de ese modo.
-Te amo tanto- Dijo el pelinegro para luego besar de nuevo a su amada esta vez un poco más duradero luego se separó de ella, pero Akane lo atrajo de nuevo y continuaron besandose, lo que que fue tornándose en una batalla entre sus labios. Ranma se colocó sobre el cuerpo de la chica sosteniéndose con sus brazos para no poner el peso sobre ella. Akane acariciaba con fervor la espalda de su amado, luego con timidez introdujo sus manos por debajo de su camisa para tocar el fuerte abdomen del muchacho. Ranma comenzó a tocar la cadera de su amada con una de sus manos mientras comenzó a besar su cuello, siempre que Akane lo besaba allí se sentía realmente bien por lo que quiso que ella disfrutara lo mismo. La peliazul sentía los labios de Ranma sobre su cuello y como de vez en cuando su lengua rozaba su piel. El pelinegro fue deteniendo su ritmo con la poca cordura que le quedaba.
-Akane...- Dijo entre jadeos -Sino me detengo ahora yo...-
-No te detengas- Dijo la peliazul.
-¿Que?- Preguntó el chico atónito.
-No quiero que te detengas Ranma- Dijo decidida.
-¿Estás segura?- Preguntó ansioso el pelinegro. Akane solo le contestó atrayéndolo para besarlo nuevamente. Ranma comenzó a moverse un poco sobre su amada... La peliazul comenzó a sentir como la anatomía de Ranma comenzaba a reaccionar, primero se sorprendió un poco al sentirlo pero no pensaba echarse para atrás, ya lo había decidido... Ranma se sentía nervioso y ansioso, Akane se estaba entregando a él, era como un sueño. La peliazul continuaba acariciando con fervor la espalda y el abdomen de su musculoso prometido. Ranma por su lado decidió aventurarse en terreno aún no explorado y dirigir una de sus manos hacia los pechos de Akane, cuando la peliazul sintió la mano de su prometido allí dió un pequeño saltito.
-Lo siento- Dijo Ranma preocupado retirando la mano rápidamente.
-No no yo lo siento, está bien puedes hacerlo- Dijo la peliazul sonriendo. Ranma no se lo pensó dos veces y de inmediato regresó su mano al lugar en el que la tenía, tocar los pechos de Akane era como la mejor cosa que había hecho hasta ese momento.
Los prometidos se encontraban totalmete sumidos en su feroz batalla de caricias y besos cuando...
-¡¡Sorpresa!!- Se escuchó desde fuera de la habitación.
Ranma no supo lo que pasó, solo sintió como su cuerpo salió volando atravesando el techo de la casa y cayendo a varios metros de esta. Totalmete confundido y un poco adolorido regresó a casa para intentar comprender lo sucedido y al cruzar la puerta lo comprendió.
-¡Cuñado!- Escuchó la voz de la impertinente Nabiki que había llegado junto con Kasumi y Nodoka de visita por el cumpleaños de la peliazul.
-¡Hijo!, ¿Dónde estabas?, queríamos sorprenderlos a los dos con nuestra llegada pero solo estaba Akane- Dijo la madre del muchacho.
-Créanme que me sorprendieron- Dijo mientras saludaba a su madre con un abrazo y le dirigía a su prometida una mirada entre enojo y sorpresa.
-Que gusto verlos después de tantos meses- Dijo amable la mayor de los Tendo con su típica sonrisa.
-Si nos han hecho falta, la verdad no es tan divertido sin sus peleas... Bueno en todo caso vinimos para celebrar el cumpleaños de mi hermanita, lastimosamente los monjes solo nos dieron permiso el día de hoy para estar con ustedes, así que debemos aprovechar el día y partimos devuelta a casa en la tarde...- Dijo la mediana de las hermanas.
-Así es... Papá y tío Genma no pudieron venir debido a que el maestro Happosai ha estado causando algunos desastres y era necesario que lo vigilaran- Dijo risueña Kasumi.
Ambos prometidos se alistaron para ir a comer al pueblo con las mujeres, en motivo de celebración por el cumpleaños de la peliazul. Un tiempo después se encontraban todos en un acogedor restaurante esperando a que les trajeran sus respectivos platillos, Ranma tenía una cara de malhumorado, definitivamente ese no era el cumpleaños que había planeado para su amada... y Akane tenía un rostro más de culpa, ya que sabía que Ranma había planificado ese día de manera distinta y a parte de eso se ganó un buen golpe que no merecía propiciado por ella cuando escuchó la voz de sus hermanas en la mañana.
-¿Oye debías lanzarme de ese modo?- Le susurró Ranma a su prometida.
-Lo siento yo me sorprendí ¿Querías que nos vieran en esa situación?- Preguntó la peliazul entre susurros también, el comentario de ella les hizo recordar lo que estuvieron a punto de hacer en la mañana y ambos se sonrojaron muchísimo.
-¿Y cuéntenme han estado durmiendo juntos?- Preguntó Nodoka curiosa interrumpiendo la conversación privada de los muchachos.
-Mamá por favor- Dijo Ranma cubriéndose el rostro avergonzado y si era posible aún más sonrojado.
-Ayy vamos cuñadito de seguro que has aprovechado al máximo el regalo que les envíe, ¿no?- Preguntó Nabiki refiriéndose a las pijamas de Akane, lo cuál hizo enmudecer al pobre muchacho que prácticamente ya había visto cada una de las prendas en el cuerpazo de su amada -por tu cara diría que si jajajajaja- se rió sonoramente la mediana de las Tendo.
-¡Nabiki!... Para que sepas compré pijamas nuevas- Dijo molesta la peliazul.
-Aquí está la comida- Interrumpió el mesero, dejando todos los platillos sobre la mesa. Enseguida todos comenzaron a disfrutar los alimentos. Durante la comida hablaron de todo un poco, del entrenamiento, algunas bromas de Nabiki, algunas preguntas incómodas de Nodoka, historias sobre como seguía todo en Nerima, entre otras cosas. Al finalizar la comida Ranma vió como un mesero le giñó un ojo desde lejos y entonces recordó...
-¡Que idiota soy!, ¿como se me olvidó?- se recriminó a si mismo, se puso de pie repentinamente pero fue muy tarde. Un grupo de meseros venía con un gran pastel entonando alegremente...
-¡Cumpleaños feliz, te deseamos a ti, cumpleaños Akane... Cumpleaños feliz...-
-¡Ohhh vaya que bonito!- Dijo alegre Kasumi.
Akane apagó las velas del pastel y los meseros se retiraron.
-Ayyy tía, hermanas... No debieron molestarse- Dijo la peliazul contenta.
-Mi niña, pero si no fuimos nosotras... De seguro es cosa del restaurante traer pastel y cantar a los clientes el día de su cumpleaños- Dijo Nodoka pensativa.
-Pero eso no tiene sentido, ¿como sabían que hoy era el cumpleaños de Akane y como sabían su nombre?- Razonó Nabiki.
De pronto Kasumi dió un saltito en su lugar y señaló tímidamente a Ranma, que se encontraba con una cara de trágame tierra.
-¡Kasumi tiene razón! Fuiste tu, ¿verdad cuñado?- Dijo Nabiki sorprendida, mientras Nodoka no cabía dentro de si por la emoción.
-No se de que están hablando...- Dijo el pelinegro colocando las manos detrás de la cabeza.
-¡¡Mesero!!- Gritó la mediana de las Tendo.
-Dígame señorita- Dijo amablemente el joven.
-Gracias por el pastel, toda la sorpresa quedó muy bien- Dijo Nabiki en su intento de atrapar a Ranma que le hacía señas al hombre para que no fuera a decir nada.
-Ahhh fue un placer, desde el día en el que vino el caballero de allá para pedir este pastel tuvimos muy presente la fecha para no fallar con la sorpresa para su novia- Dijo el mesero alegre sin percatarse de las indirectas de Ranma y luego se retiró. Ambos jóvenes estaban sumamente sonrojados.
-Ja ya no puedes negarlo Ranma- Dijo risueña Nabiki -Más bien dinos que tanto han avanzado ya...-
-No los molestes Nabiki- Dijo Kasumi reprendiendo a su hermana -Ranma fue un muy lindo detalleDijo risueña la mayor de las hermanas.
-Así es mi muchacho tan caballeroso- Dijo la madre de Ranma al borde del llanto.
-Ayy ya solo fue un pastel no es para tanto- Dijo el pelinegro restándole peso a su acción, cuando sintió la mano de su amada tocando la suya por debajo de la mesa.
-Gracias Ranma el pastel está delicioso- Dijo Akane disimulando a lo que Ranma solo asintió, sin embargo; bajo la mesa apretó un poco la mano de su prometida con amor.
Tiempo después en la plaza del pueblo todos se despedían.
-Bueno muchachos creo que es hora de que nos vayamos... Solo antes debo hablar un segundo en privado contigo hijo- Dijo Nodoka, Ranma asintió y siguió a su madre hasta alejarse de las hermanas Tendo.
-¿Que sucede mamá?- Preguntó Ranma.
-Mira hijo, toma esto... y escucha con atención...Dijo su madre dándole un objeto.
Mientras tanto Akane esperaba con sus hermanas.
-Oye Akane te trajimos unos regalitos- Dijo Nabiki sacando de su bolso tres pequeñas cajitas -Míralos después- Dijo la chica entregado los obsequios a su hermana menor.
-Esperamos que te gusten- Dijo Kasumi sonriendo amable como siempre.
-Bueno niñas, vámonos- Dijo Nodoka al acercarse de nuevo con su hijo.
Después de abrazos y lágrimas, las mujeres emprendieron su camino dejando solos a los prometidos.
-Uffff que día- Dijo Akane suspirando. Ranma enseguida levantó a la peliazul en un abrazo y la hizo girar.
-¿Estás feliz? Aún tenemos tiempo para hacer algunas cosas juntos, ¿quieres?- Dijo el pelinegro emocionado por tener por fin a su prometida solo para él.La peliazul sonrió y asintió. Los prometidos corrieron hasta llegar al parque donde comieron algodón de azúcar y otros dulces que Akane amaba, jugaron algunos juegos en una feria y al anochecer dieron un corto paseo en bote por el lago al que siempre solían ir.
De vuelta en casa Ranma se dispuso a preparar la cena para su amada como lo tenía planeado, mientras tanto la peliazul en la habitación comenzó a abrir los regalos que sus hermanas le entregaron en la tarde...
-Primero este- Dijo sujetando una pequeña caja de color azul que tenía el nombre de Nodoka en una tarjetita. Al abrirlo encontró un hermoso y delicado brazalete de oro -¡Ohh es tan bonito!- Dijo sonriendo -Ahora este... El de Kasumi- dijo tomando la siguiente cajita, al abrirla encontró un lapiz labial y una polvera Kasumi siempre intentando que sea más femenina, aunque creo que se me verá bien- pensó emocionada -Y el de Nabiki- Dijo tomando la última caja, al abrirlo se sonrojó inmediatamente, tomó una nota que venía con el obsequió y leyó "Hermanita supongo que tú y el cuñadito ya se gastaron la caja de condones que envíe en tu maleta así que aquí te dejo dos más" -No puede ser... ¿Que tiene Nabiki en su cabeza?- Se preguntó aún avergonzada por el obsequio. De pronto Ranma entró a la habitación por lo que ocultó la caja entre su ropa.
-Ya traje la comida, ven- Dijo el pelinegro desde la puerta de la habitación.
-Ahh si en un segundo voy- Dijo la peliazul, en cuanto Ranma salió la muchacha se apresuró a esconder el vergonzoso regalo -Lo ocultaré entre mi ropa interior aquí Ranma nunca los verá- Pensó mientras guardaba rápidamente las cajitas. Luego se dirigió a la sala para comer con su prometido.
-Y bien... ¿que te regalaron tus hermanas y mi mamá?- Preguntó curioso el chico de la trenza.
-Un brazalete, maquillaje y... ya- Dijo la peliazul sonriendo nerviosa.
-Ahh que bien... Yo... bueno también te compré algo- Dijo el pelinegro.
-¿En serio?- Preguntó Akane sorprendida.
-Si... Te lo traeré- Dijo el ojiazul para luego dirigirse a traer los tres obsequios para du novia. Le dió cada uno de los regalos que había comprado, la peliazul los abrió y admiró con tanta ilusión como una niña, en especial el vestido.
-¡Ranma gracias!, ¡Me encantan!- Dijo alegre abrazando a su amado.
Yaacostados ambos enamorados se sentían realmete agotados.
-Gracias por hoy Ranma, la pasé muy bien- Dijo Akane entre bostezos.
-Me alegra mucho Akane- Dijo el ojiazul sonriendo para luego bostezar también.
Ambos se rindieron de inmediato ante el sueño. Debido a lo que soñaba en ese momento el pelinegro estaba realmente inquieto...
-Akane...- Dijo entre jadeos -Sino me detengo ahora yo...-
-No te detengas- Dijo la peliazul.
-¿Que?- Preguntó el chico atónito.
-No quiero que te detengas Ranma- Dijo decidida.*
Ranma despertó agitado, el atareado día lo había mantenido distraído pero ahora ya en calma recordó con claridad la situación de esa mañana, para su mala suerte Akane ya dormía profundamente...
-¿Lo habrá dicho en serio?- Se preguntó Ranma pensativo -¿No quería que me detuviera?.
Los días pasaron y el pelinegro no encontraba la manera de sacarle el tema a su amada. Siempre algo le impedía sacar esa conversación, además últimamente los entrenamientos de ambos estaban siendo realmete duros por lo que llegaban muy cansados a casa como para que se diera una situación subida de tono como la de aquel día... Ambos habían estado tan agotados que algunas veces Ranma llegaba a casa y encontraba a su amada ya dormida y en otras ocasiones él mismo se había quedado dormido esperándola a ella.
-Finalmente llegó el día- Pensó Ranma sentandose en la sala mirando hacia la puerta. Ese día por fin el entrenamiento de ambos terminaba en horas de la tarde por lo que el muchacho decidió que esa conversación no pasaría de ese día. Akane cruzó el umbral de la puerta y enseguida percibió la penetrante mirada azul de su amado sobre ella como si quisiera leerle el alma observándola de ese modo.
-Ya llegué...- Dijo Akane nerviosa sintiendo aún la extraña mirada sobre ella -¿Como te fue en tu entrenam...-
-Ven Akane siéntate- Dijo Ranma con un tono decidido, interrumpiendo a su prometida que simplemente se sentó frente a él a ver si por fin descifraba de donde venía la extraña actitud de su novio.
-¿Que sucede?- Preguntó la peliazul.
-Pues mira... Yo te quería preguntar- el pelinegro sintió como las palabras se le ahogaron en la garganta, claro había pensado desde días atrás preguntarle a su amada sobre el tema del que tenía curiosidad, sin embargo; nunca pensó en cómo se lo iba a preguntar -"Akane, ¿cuando dijiste aquella mañana que no me detuviera te referías a que siguiera hasta el final?"... No puedo decirle eso... Si no se refería a eso de seguro me manda volando por pervertido...- Pensaba en silencio el pelinegro sosteniendo una boba expresión que Akane observaba confundida.
-¿Ranma?- Dijo la peliazul moviendo su mano frente al rostro del joven Saotome para sacarlo de sus pensamientos.
-No es nada- Dijo el pelinegro para luego salir de la casa rápidamente y tomarse un segundo para pensar. -¿Como se lo pregunto? Quizá debería ser directo y decirle "¿Akane quieres hacer...?"... No no no de seguro me mata si le digo algo así, quizá puedo decir "Oye Akane, ¿recuerdas lo que pasó en la mañana el día que llegaron tus hermanas?"... ¡Si eso es! Así le sacaré el tema y entonces ella me dirá el resto.
Decidido entro de nuevo al hogar donde Akane lo esperaba sentado en la sala.
-Oye Akane-
-Oye Ranma- Dijeron ambos al mismo tiempo.
-Ahhh dime tu primero- Repitieron al unísono.
-No tu primero- De nuevo juntos. Ambos rieron por la absurda situación. Finalmete habló solo la peliazul.
-Bueno te diré yo primero... Emmm... ¿Tu... recuerdas lo que pasó en la mañana el día de mi cumpleaños?- Preguntó sonrojada la pequeña Tendo. Ranma abrió los ojos sorprendido, ¿sería posible que Akane estuviera todo este tiempo nerviosa por el mismo asunto que él? Finalmete tomó una bocanada de aire y mandó la prudencia al diablo, estaba seguro de que ella deseaba estar con él tanto como él con ella, estaba seguro de que esta vez había entendido bien las señales. Se acercó apresuradamente y la levantó de suelo... La sujeto entre sus brazos y con impaciencia comenzó a besarla apasionadamente. La peliazul estaba feliz de que su distraído prometido entendiera las indirectas y no tuvieran que pasar por la incómoda conversación que había imaginado. Ranma la alzó y ella colocó sus piernas alrededor de su cadera... Entre besos fue llevándola hasta la habitación donde la colocó con delicadeza sobre la cama y se posicionó sobre el cuerpo de la chica, la miró un segundo a los ojos y ambos sonrieron tímidamente. La peliazul pasó sus manos por el cuello del muchacho y lo atrajo hacia ella besándolo... Ranma moría de ganas de volver a experimentar algo que había hecho hasta entonces solo una vez, posicionó su mano sobre el pecho de su amada, y está vez ejerció solo un poco más de presión. Akane sentía aquella nueva y placentera sensación que eso le provocaba por lo que soltaba pequeños gemidos, se separó de la boca de Ranma y comenzó a besar y mordisquear el cuello del muchacho... Ranma se moría por tocar la piel de Akane, por lo que deslizó una mano por debajo de su blusa tocando su abdomen... La peliazul fue más rápida y en pocos segundos había retirado la camisa del muchacho. Ranma no quiso estar en desventaja así que comenzó a retirar la blusa de su prometida encontrándose con un sostén negro de encaje totalmente provocativo, al ver lo sexy que se veía por simple impulso dirigió su rostro directamente a los pechos de su amada y comenzó a besárlos sobre la prenda... Akane no se esperaba esa acción pero se sintió poderosa al ver lo que esa parte de su cuerpo (de la que su prometido tanto se había burlado en el pasado) provocaba en Ranma. Ranma estaba totalmente inmerso en el cuerpo de su amada, realmente podría quedarse allí para siempre; sin embargo, el destino como siempre estaba en contra de los deseos de los muchachos.
-¡Ranma!- Gritó el maestro Kwong desde fuera de la casa.
El pelinegro se quedó congelado, no podía estar ocurriendo de nuevo, definitivamente el universo había hecho un complot contra él. Como quién no escuchó nada decidió continuar con lo suyo y regresó a besar a su amada.
-¡Ranma, sal rápido es importante!- Gritó de nuevo el maestro.
-Creo que es mejor que salgas- Dijo agitada la peliazul. Ranma hizo un puchero y negó con la cabeza -ve... Aquí te espero- Dijo con un tono ligeramente sexy.
-Iré y regresaré rápidamente- Le dió un beso rápido y salió a encontrar a su inoportuno maestro.
-Muchacho que dicha que te encuentro- Dijo el maestro al ver salir al muchacho que tenía una cara de odio a la que no le prestó importancia -¿Recuerdas el favor que me pediste?- Preguntó el maestro, lo que hizo que la cara de Ranma se relajara -Lo encontré Ranma-
-¿Es en... enserio?- Preguntó Ranma sorprendido sin creérselo. Akane que escuchaba la conversación desde adentro se colocó una blusa y salió para preguntar de que se trataba.
-¿Que sucede?- Preguntó la peliazul cuando salió y vio el rostro sorprendido de Ranma.
-Lo encontré niña Tendo- Dijo el maestro sonriendo.
-¿Que cosa?- Preguntó Akane sin comprender nada.
-Encontré la cura para Ranma, lo que queda del pozo que curará a Ranma... Está aquí en China- Afirmó el maestro -Ranma me pidió si podía investigar un poco con los monjes y entre los pergaminos antiguos que él no lograba entender por el idioma, así lo hice y por fin di con la solución
-¡No puede ser maestro! Eso es maravilloso, díganos que debemos hacer- Dijo Akane emocionada.
-Ese es el único problema... El agua aparece una vez cada mil años sobre el monte nevado- Dijo pausadamente el maestro -Y eso ocurrirá pasado mañana... Tienen una pequeña oportunidad de llegar, pero deben irse ahora- Concluyó.
-¡Vamos!- Dijo Akane decidida.
CONTINUARÁ...
¡¡EN SERIO LO SIENTO!! SE QUE TARDÉ DEMASIADO EN ACTUALIZAR, YA ESTOY A LA MITAD DEL SIGUIENTE CAPÍTULO ASI QUE LES PROMETO PUBLICARLO A MÁS TARDAR EL PRÓXIMO LUNES. GRACIAS POR LA PACIENCIA QUE HAN TENIDO. LO LAMENTO :(
Nota: El cumpleaños de Akane realmente no es en septiembre pero lo utilicé por simple narrativa del capítulo. Espero que no les moleste.
GRACIAS A TODOS LOS QUE COMENTAN Y ME APOYAN A CONTINUAR LES JURO QUE NO VOY A ABANDONAR LA HISTORIA. GRACIAS POR SEGUIR LEYENDO.
BESOS A TODOS!!
