Rencuentro.
Las palabras de Minna resonaban una y otra vez en la mente de Andrew, lo que acababa de escuchar era algo que no esperaba, algo que nunca se había imaginado que sucediera, ¿acaso no se suponía que Makoto se estaba cuidando? Ella se lo había dicho cuando él se lo había preguntado, nunca había querido embarazar a Makoto, pues pese a que la amaba, le parecía muy joven como para ser madre.
En su mente Andrew no sabia que pensar, se preguntaba que diría Serena, que dirían sus suegros, que dirían los padres de Makoto, que diría su querido amigo Darien, ¿Pero que mas daba? No le daba miedo tener que enfrentarlos a todos ellos, pues les pareciera o no, se molestaran o no él estaría dispuesto a buscar a Makoto, asumir su paternidad y luchar por estar a su lado, como había querido desde no sabia cuando, lo único que le daba miedo era la reacción de Makoto, seguramente si no le había dicho que esperaba un hijo suyo era porque estaba demasiado molesta… ¿Y si no lo perdonaba?, ¿Y si no quería una relación con él? A Andrew le quedaba claro que él era el único culpable de su cobardía, pero él saber que en el vientre de la mujer que amaba estaba creciendo un nuevo ser, un hijo tan suyo como de ella le daba el valor para luchar contra todo y contra todos para estar a su lado.
En cuanto a Minna… ¿Cómo era posible que ella lo supiera? No se lo había dicho abiertamente, pero por la manera en como lo miraba y la ansiedad por hacérselo saber era obvio que estaba al tanto de ello, ¿Acaso se lo habría dicho Makoto?, si era así no se molestaría, aunque le extrañaba que Makoto se lo hubiera dicho.
"¿Tú lo sabes?" Le preguntó a su hermana, clavando su mirada en la de ella.
"No estaba segura de ello, pero ahora me consta." Dijo Minna. "Muchas veces lo sospeche, como cuando mire que en la víspera de navidad traías aquella cajita de terciopelo que después vi en la recamara de Makoto, o la vez que ambos se desaparecieron en la cena navideña y después al checar que quien le había dado el regalo ostentaba llevar un nombre cuyas iniciales eran A.H… ¿Acaso no es obvio entonces?"
Andrew no supo que decir, jamás había imaginado que su hermana a quien muchas veces había tachado de distraída, despistada y descuidada se hubiera dado cuenta de la relación clandestina que él tenia con Makoto. Se preguntó entonces quien más sabría, si Minna lo sabía quizá también alguien mas se hubiera dado cuenta y de no ser así entonces tenia que reconocer que su hermana era un poco boca floja, que seguro alguien mas debía saberlo.
"¿Te lo dijo Makoto?... ¿Quién mas lo sabe?"
"Makoto no me ha dicho nada." Respondió Minna. "De hecho cuando se dio cuenta ya tenia seis semanas de embarazo. Al principio la pobre estaba muy asustada, mantuvo oculto su embarazo, se la pasaba llorando, no quería que nadie lo supiera, justo apenas hace poco se entero su familia, fuimos a un centro comercial y ella se desmayó, la llevamos al hospital y ahí ya no hubo manera de que lo ocultara."
"¿Se desmayó?" Preguntó Andrew algo alterado, le dolía que Makoto hubiera tenido que sobrellevar sola y sin el apoyo de nadie sus primeros meses de embarazo, le dolía saber que no había estado ahí para ella, para darle valor, para estar en aquella etapa en que su pequeño hijo crecía en el vientre de la mujer que amaba, pero sobre todo temía que su amada Makoto estuviera asustada y deprimida y que ese estado de animo afectara tanto a ella como a su hijo que aun no nacía. "¡Dime Minna!... ¿Cómo está Makoto?... ¿Cómo está mi hijo?" Reclamó desesperadamente. "No debí apartarme de su lado, debí defender mi amor por ella… y ahora… ahora sólo quiero estar cerca de ella y de mi hijo."
"Tranquilo hermano." Dijo Minna poniendo una mano sobre la de su hermano. "En todo este tiempo Rei y yo la obligamos a que se cuidara. Ella ha estado yendo cada mes a consulta con el ginecólogo y tanto ella como él bebe están bien." Minna se quedó en silencio, Makoto muchas veces le había dicho que no sabia quien era el padre de su hijo porque había tenido relaciones tanto con Sapphire como con otro hombre que ahora sabia era Andrew, ¿pero como decirle eso a Andrew?, ¿Cómo romperle la ilusión y decirle que quizá él bebe que esperaba Makoto no era suyo?
"Gracias Minna." Respondió Andrew mientras se ponía de pie. "Iré a casa a preparar una maleta para tomar el primer vuelo a Londres… tengo que estar cerca de Makoto, tengo que pedirle perdón, tengo que estar cerca de ella y de mi…
"No te olvides de que Serena también ha tenido un hijo tuyo." Lo interrumpió Minna. "Andrew, sé que amas a Makoto, lo supe desde hace tiempo, pero recuerda que justo hace un par de horas tu esposa acaba de dar a luz a tu hijo… ¿Piensas irte y dejarlos así como así?... Creo que ante todo Serena va a pedir una explicación, una explicación que ella merece, además… ¿Qué les dirás a tus suegros y a nuestros padres?... Van a querer saber el motivo de tu urgencia por ir a Londres. Además los padres de Makoto no saben que tú… bueno, no saben que tú y Makoto fueron amantes."
Andrew se quedó pensativo un momento, analizando las palabras de Minna, sí, sabia que Serena merecía una explicación, que no sólo había sido cruel con Makoto, sino también con Serena por haberle sido infiel, por no haber sido honesto y encima haberse casado con ella sin amarla.
¿Pero porque le había tenido que ocurrir todo eso?... Él hasta hace poco tiempo era feliz con Serena, la amaba, estaba seguro de que era la mujer con la que quería compartir su vida, a quien quería como madre de sus hijos… ¿Y ahora?... ¿En que momento se había enamorado de Makoto?... ¿Había sido al verla convertida en todo una mujer?... ¿Había sido desde que ella lo sedujo?... No lo sabia, pero la amaba, la adoraba y en todo ese tiempo la había extrañado, había querido escuchar el sonido de su risa, aspirar el olor de su fragancia y sentir la suavidad de su piel pero por cobarde no lo había hecho… ¿Qué debía hacer ahora? Definitivamente no se quedaría con los brazos cruzados, no se perdería de estar con Makoto por los meses que le quedaban de embarazo, no estaría ni un momento mas separado de ella y por supuesto no se perdería el ver crecer a su hijo.
Su hijo, un hijo suyo y de su querida Makoto, nada mas pensar en si tendría los ojos verdes de su amada no pudo evitar esbozar una sonrisa, y podía sonar cruel, pero aunque quería al hijo que le había dado Serena, el hijo que esperaba Makoto le hacia sentirse ilusionado.
"Un hijo mio y de Makoto." Susurró casi para si mismo. "Esta vez no voy a dejarla ir Minna. Quiero estar con ella y con mi hijo."
"¿Y tu hijo con Serena?... ¿Acaso piensas dejarlo abandonado?"
"No Minna." Respondió Andrew. "Jamás abandonare a mi hijo, lo quiero y pese a todo lo espere con ilusión, pero entiende, Makoto es la mujer que amo y no quiero estar mas lejos de ella, quiero estar con ella y con mi hijo."
Una semana después…
Makoto acababa de llegar del centro comercial, donde había estado comprando ropa y artículos de bebe en compañía de su cuñada Rei a donde habían acudido luego de ir a la cita con el ginecólogo, después de que Makoto hubiera salido tan contenta al ver a través del ultrasonido a su bebe y hubiera podido escuchar los latidos de su corazón.
"¡Es hermoso!" Exclamó Makoto emocionado. "No sabes las ganas que tengo de tenerlo en mis brazos Rei, es tan pequeñito, tan mio… que ya no me importa tener que enfrentarme a la maternidad aunque sólo tenga 17 años."
Makoto iba conversando sobre lo emocionada que estaba al saber que en poco tiempo tendría a su bebe, queriendo olvidarse de que hacia una semana Andrew había sido padre por primera vez cuando para su mala suerte vio a su hermano bajar las escaleras de la mansión mientras sostenía su teléfono celular y hablaba con Andrew.
"¡Felicidades por tu hijo amigo!" Dijo Darien. "En la primera oportunidad que tengamos Rei y yo iremos a Alemania para conocer a tu hijo… Bien, te veo mas tarde porque justo acaba de llegar mi mujer." Finalizó Darien la llamada cuando miró a Rei en la mansión, guardando su celular y bajando rápidamente las escaleras para dirigirse a ella y estrecharla en un abrazo. "Mi amor… ¿Cómo estas?... ¿Qué tal las compras?"
"Muy bien Darien." Respondió Rei, quien le entregó las bolsas a su novio.
Makoto, al ver tan felices a Rei y a su hermano sintió un poco de envidia de ellos, no es que celara a su querido hermano, de hecho Darien había tenido muchas novias antes de Rei y nunca se había sentido incomodada ante la idea de saber que algún día tendría una novia a quien querría por sobre todas las cosas; sino era mas bien un tipo de tristeza al pensar en que ella había deseado ser tan feliz con Andrew como Rei lo era con Darien.
"¿Cómo estas hermanita?" Le preguntó Darien, quien pareció adivinar la tristeza en su mirada, posando una mano en su hombro. "¿Se ha estado moviendo mucho mi sobrino?"
Makoto esbozó una sonrisa, no quería causarle preocupación alguna a su hermano.
"Sí, bastante." Respondió. "Pero me encanta sentirlo. Ahora con tu permiso hermano, voy a mi cuarto, en verdad estoy un poco cansada y quisiera dormir."
Makoto se alejó de su hermano y su cuñada, subiendo rápidamente las escaleras en forma de caracol hasta llegar a la planta alta donde rápidamente se dirigió a su habitación, sabia que Rei y Darien tenían planes de ir a cenar, incluso Rei la había invitado, pero no quería ir con ellos, no deseaba estar acompañando a una pareja de enamorados y sentirse como si fuera un mal tercio.
Una vez dentro de su habitación se dejó caer pesadamente en la cama, volteando hacia la ventana que daba hacia la habitación de la mansión Hansford, aquella habitación por la cual Andrew muchas veces había entrado a su habitación para hacerle el amor y por la cual ella también había cruzado queriendo buscar las caricias y los besos ardientes de él.
"Andrew." Susurró para si misma. Lo echaba de menos, durante su embarazo mas de una vez había ansiado tenerlo a su lado, escuchar que le susurrara palabras cariñosas al oído, que la besara, que la estrechara entre su brazos y porque no admitirlo, con él embarazo el deseo que por él había sentido y muchas veces en las noches se había despertado soñando con que él estaba sobre su cuerpo, dándole aquel tan ansiado placer que necesitaba y que en sus brazos había descubierto.
Escuchó de pronto que su teléfono celular sonaba y rápidamente lo contestó al ver que era una llamada de Alemania, suponiendo que era Minna, quien aun se encontraba allá con sus padres acompañando a Andrew quien acababa de ser padre.
"¿Diga?"
Los segundos pasaron y del otro lado de la línea tan sólo escuchó el sonido de una respiración, supo entonces que no era Minna, se lo decía su intuición y si no era Minna sólo podía ser una persona: Andrew.
"¿Diga?" Insistió Makoto. "Eres tú… si no dices nada entonces voy a colgar."
Makoto estaba a punto de colgar, dentro de si tenia sentimientos encontrados, aun tenia rabia para con Andrew por no haber sido capaz de luchar por el amor de ambos, sentía también tristeza al saber que su hijo no había sido deseado y que no había pasado aquellos meses con ella, pasándolos en cambio con Serena, con aquel hijo que si deseaba.
"¡Espera Makoto, no me cuelgue!" Escuchó la voz de Andrew del otro lado de la línea, haciéndole sentir un delicioso escalofrio recorriéndola. ¿Qué era lo que quería? Sabia que la amaba, sabía que pese a negarse a tener algo con ella aun la amaba pero que si había decidido quedarse con Serena había sido por obligación y cobardía, lo cual no quitaba que ella estuviera enojada y resentida.
"¿Qué es lo que quieres?" Respondió ella. "¿Acaso deseas contarme que tu hijo a nacido?... Felicidades entonces querido Andrew."
"Makoto perdóname." Dijo Andrew. "Mira… se que fui un tonto, un cobarde… pero entiendeme, tenia miedo de equivocarme… tenia miedo de…
"Ya nada importa Andrew." Respondió Makoto sintiendo un nudo en la garganta, un nudo que tuvo que esforzarse para que no se desatara y se tornara en un sollozo acompañado de lágrimas. "Tú escogiste a Serena, y al hacerlo no sólo rompiste mi corazón, también rompiste el tuyo."
"Makoto, te amo…" Andrew hizo una pausa y Makoto se dio cuenta de que él tomaba una bocanada de aire. "En estos meses nunca toque a Serena, no hubo un momento en que dejara de pensar en ti, en tus besos, en tus caricias… mi hijo a nacido, ya no hay peligro para él ni para Serena… por favor déjame estar a tu lado… quiero gritarle al mundo entero que te amo… que te amo a ti y a nuestro hijo."
Makoto al escuchar la confesión de Andrew no pudo seguir conteniéndose y las lagrimas comenzaron a salir de sus ojos, recorriendo sus mejillas, en otras circunstancias le habría dicho que lo perdonaba, pues sabia que él la amaba y en parte había comprendido su decisión, ¿pero entonces como decirle que el hijo que esperaba no era de él? Sabía que Andrew no tenia derecho a reclamarle que se hubiera acostado con Sapphire o con cualquier otro, pero aun así temía decepcionarlo y romperle la ilusión al hacerle saber que aquel hijo podría no ser suyo.
"Mi amor… ¿Estas llorando?" Escuchó la voz de él del otro lado de la línea. "Mako… dime algo pequeña… te prometo que en estos días hablare con Serena y tomare un vuelo a…
"No vengas." Lo interrumpió Makoto. "Quédate en Alemania y continua tu vida con Serena y con tu hijo."
Makoto apagó el teléfono por si a Andrew se le ocurría querer llamarla de nuevo y se acostó de costado en la cama, llevándose una mano a su vientre que ya estaba notoriamente abultado; ansiaba que aquel hijo que esperaba fuera de Andrew pero… ¿Y si no era así? No quería pensar en las posibilidades de que no fuera así, de que su bebe fuera hijo de Sapphire y no de Andrew.
Berlín, Alemania…
"¡Makoto, Makoto mi amor, por favor contéstame!" Suplicaba Andrew al darse cuenta de que Makoto había terminado la llamada. Sabia que probablemente estaba resentida y dolida por la cobardía de él para defender su amor, por haberla dejado de lado con el corazón roto y no haberla acompañado en sus casi seis meses de embarazo en que él tanto la necesitaba.
Le marcó una y otra vez, pero ella no contestaba. ¿Qué debía hacer ahora?
Minna le había aconsejado esperar a que Serena estuviera mejor, a que pasara un tiempo para que Serena se recuperara… ¿Pero y Makoto?, ¿Acaso no debía pensar en su Makoto?
Gracias a dios o a la vida o cualquier ser superior que existiera, Serena y su hijo estaban bien, tarde o temprano tendrían que darse cuenta así que decidió que no postergaria mas las cosas, que con cualquier pretexto viajaría a Londres para estar cerca de Makoto y ganarse su perdón y en cuanto a Serena, bueno, Serena estaba mejor, ya no había riesgo alguno y para su suerte su hijo también estaba bien.
"¿No vas a bajar a cenar?" Escuchó de pronto la voz de Serena y volteó encontrándose con ella que estaba de pie en la entrada de la habitación. "Tus padres están abajo Andrew, recuerda que mañana se van a Londres… ¿Qué es lo que tienes? Ni siquiera haz sido capaz de prestarle la suficiente atención a tu hijo." Dijo Serena en algo que parecía un reproche.
Andrew se puso de pie, caminó hasta donde estaba Serena, sabia que tenia que decirle las cosas, aunque no hallaba la mejor manera de abordar el tema, aun así sabia que tenia que decirlo, que no podía seguir en aquel matrimonio por obligación en el cual no era feliz y en el que tarde o temprano terminaría por hacer muy infeliz a Serena e incluso a su hijo.
"¿Qué sucede Andrew?"
"Mañana mismo tomare un vuelo para ir a Londres."
Andrew esperaba que Serena se mostrara sorprendida ante la noticia de aquel viaje que pensaba hacer, esperaba que le preguntara las razones por la cual tenia que ir a Londres, pero contrario a eso miró como los ojos de Serena de pronto se cristalizaban y un par de lagrimas comenzaban a desbordarse, resbalando por sus mejillas. ¿Por qué lloraba?, ¿Acaso sospechaba de su relación con Makoto?, ¿Acaso así como Minna se había dado cuenta ella también los había descubierto?, ¿Entonces porque callarlo?
"Serena yo…
"¿Qué es lo que sucede Andrew?" Preguntó ella a modo de reproche. "Tu hijo acaba de nacer hace apenas una semana, ¿y tú estas pensando en viajar a Londres? Sabes perfectamente que nuestro hijo aun no puede viajar… ¿Qué es lo que sucede Andrew?"
Andrew tomó una bocanada de aire, pese a todo le tenia cariño a Serena, le dolía no corresponder a sus sentimientos, pues sabia que de no haber sido por que Makoto se atravesara en su camino él habría sido muy feliz con Serena y jamás habría tenido la necesidad de estar con otra mujer que no fuera ella, pero tampoco estaba dispuesto a renunciara su felicidad, no estaba dispuesto a hacer infeliz con ello a Makoto ni asi mismo, ni por supuesto a negarse el ver crecer a su hijo, aunque el precio de ello fuera tener que estar lejos del hijo que había tenido con Serena.
"Serena, hay algo de lo que tenemos que hablar."
"No me digas nada Andrew." Lo abrazó Serena, apoyando su cabeza en el pecho de él y mojándolo con sus lagrimas. "Por favor Andrew… aun estoy muy sensible, tu hijo y yo necesitamos de ti."
Andrew acarició su cabello, pese a que le dolía ver así a Serena no pensaba seguir callando pero cuando estaba a punto de retomar la palabra escucharon el llanto de su hijo proveniente de la habitación que había sido preparada para él.
"Creo que nuestro hijo nos necesita." Dijo Andrew. "¿Ya le has dado de comer?"
"Justo le he dado de comer." Dijo Serena. "Quizá necesita un cambio de pañal."
"Tú estas muy cansada aun." Respondió Andrew. "Ve a la sala y espérame allá con mis padres. Ahora mismo voy."
Ambos salieron de la habitación, separándose cuando Andrew entró a la habitación y Serena, quien iba pensativa se dirigió a las escaleras con la intención de bajar a la sala, donde todos los esperaban, mas en su camino, a la mitad de las escaleras se encontró con Minna quien iba subiendo.
"¿Y Andrew?" Le preguntó Minna.
"Está cambiando al pequeño Andy." Respondió Serena. Ambas se quedaron en silencio un momento, era como si de pronto al ver los ojos de Minna, Serena encontrara en ellos aquel secreto a voces del que todos sabían pero callaban. "¿Por qué Minna?" Preguntó Serena.
"¿Por qué que Serena?" Respondió Minna con otra pregunta.
Serena esbozó una sonrisa amarga, le daba rabia que todos la creyeran una tonta que no se daba cuenta de nada, cuando la verdad era que lo sabía todo y que si había callado era porque pensaba que Andrew cambiaria, que estando lejos de ella la olvidaría y que la ilusión de aquel hijo lo haría olvidar.
"Andrew quiere viajar a Londres." Respondió Serena. "Supongo que tú mejor que yo sabe los motivos… ¿Por qué nunca me dijeron nada?"
"No sé de que hablas."
"Lo sabes." Respondió Serena con nerviosismo. "¿Recuerdas la noche en que llegue a Londres?... El día de la cena navideña en tu casa, ese momento en que Andrew y Makoto desaparecieron, no se porque pero en ese momento yo tuve un presentimiento." Serena apretó los labios, queriendo contener el llanto. "Algo dentro de mi me dijo que Andrew estaba con Makoto… y no me equivoque… después aquella tarjeta que estaba dentro del estuche del regalo que le había dado a Makoto un supuesto admirador secreto." Serena hizo una pausa sin poder evitar que las lágrimas esa vez comenzaran a resbalar por sus mejillas. "Pero todo lo confirme el día en que llegamos a Pluckley y que él aprovechando que yo me bañaba salió de la mansión con esa zorra para tener sexo dentro del auto."
Minna miró como Serena lloraba desconsoladamente, y aunque apreciaba a Makoto mucho mas de lo que podía apreciar a su cuñada, no pudo evitar sentir compasión por ella, al ponerse en sus zapatos e imaginar que estuviera en su situación, que su novio le hiciera lo mismo que Andrew le había hecho con Makoto.
"¡Si no hubiera sido por ese maldito viaje a Londres Andrew y yo estaríamos muy bien, demasiado bien!" Exclamó Serena. "Pero ahora quiere ir tras esa maldita puta!"
"No hables así de Makoto, por favor." Pidió Minna. "Se como te sientes, pero ella es mi amiga y…
"¡No la defiendas!" Gritó Serena. "¿Cómo te sentirías si después de dos años te cambiaran por una maldita zorra arrastrada de una noche?...¡Ya se que…
Serena no pudo terminar de hablar, pues tras de si entonces escuchó la voz de Andrew.
"No hables así de Makoto por favor."
Serena volteó para entonces encontrarse con la mirada de Andrew, su Andrew, quien a diferencia de años atrás en que la miraba con amor, con deseo y pasión, ahora la miraba con lastima, con un poco de cariño, pero ningún sentimiento mas fuerte que eso.
"Serena perdóname." Dijo Andrew. "Sé que fui un imbécil, no quise lastimarte pero las cosas sucedieron así, quise negarme a lo que sentía, pero amo a Makoto y no creo que tú te merezcas estar con un hombre que no te ama."
Serena lo miró con rabia y alzó su mano metiéndole una sonora bofetada que a él no le hizo inmutarse, como si no le hubiera lastimado. Serena comenzó a reclamarle, a preguntarle a gritos porque había escogido a "esa zorra" y no a ella, golpeándolo en el pecho con los puños cerrados pese a los intentos de Minna y de Andrew por tranquilizarla, logrando que ante el escandalo pronto llegaran a la escaleras los padres de Andrew y la familia de Serena, quien estaba en casa.
"Hija, tranquilízate… ¿Qué es lo que sucede?" Preguntó la madre de Serena, rodeándola en un abrazo cuando al fin ella se tranquilizo.
"¡Sucede que este imbécil embarazó a otra mujer!"
Andrew se dio cuenta como las miradas de sus padres, de sus suegros y de su cuñada se posaban sobre él, mirándolo con extrañeza, con sorpresa y con una mezcla de decepción y rabia. Sabia que los Schlinder se sentirían defraudados al saberlo como él hombre que hacia sufrir a su hija, pero al fin, al darse cuenta de que no tenia mas nada que ocultar se sintió aliviado al saber que nada le impediría estar al lado de Makoto.
"¿Es cierto lo que está diciendo mi hermana?" Preguntó Susanne, la hermana de Serena.
"No tiene caso seguir ocultándolo." Dijo Andrew haciéndoles frente a todos. "Lo que dice Serena es cierto, le fui infiel con otra mujer y le pido perdón por eso, creí que podría hacer un esfuerzo por olvidar aquello que quise ver como una aventura, pero amo a esa mujer, no la puedo olvidar y ahora que espera un hijo mio no la dejare sola, así como por supuesto tampoco dejare desamparado al hijo que acabo de tener."
"¡Eres un infeliz!" Exclamó él padre de Serena.
"Sé que merezco todos los insultos que quieran darme." Respondió Andrew. "En verdad lo lamento. Bueno, ahora ya lo saben, mañana viajare a Londres."
"¿A Londres?" Preguntó Luke Hansford con extrañeza. "¿Qué pretendes hacer en Londres?"
"¿Acaso no lo sospecha querido suegro?" Respondió Serena con una mezcla de rabia y odio en su voz. "En Londres está la mujer que mi marido embarazó, la zorra que me quitó a Andrew, vive a un lado de su casa… ¿Aun sigue sin sospechar quien es?... Pues es esa estúpida llamada Makoto Kino."
Andrew notó como sus padres lo miraban sorprendido, si bien sabían que Makoto estaba embarazada, seguro jamás se habían imaginado que él fuera quien la había embarazado. Las preguntas no se hicieron esperar, pero Andrew dijo que no daría explicaciones y que haría las maletas porque partiría tan pronto como pudiera a Londres.
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Día siguiente…
Makoto se encontraba en la repostería con su madre puesto que como de costumbre esta había decido ir para cerciorarse de que todo estuviera funcionando bien y de que los clientes y comensales estuvieran bien atendidos, Aimée Kino tenia pensado quedarse sólo por algún par de minutos, pero el contador de la pastelería al parecer tenia algo de que hablar con su madre por lo cual la dejó un momento a solas, en compañía de una de las empleadas que se acercó para preguntarle cordialmente como la estaba pasando con su embarazo.
"Estoy muy bien Gina, gracias por preguntar." Respondió Makoto.
"¿Ya sabes si será niño o niña?... ¿Tienes elegidos los nombres?" Le preguntó la joven con insistencia.
Makoto tomó una bocanada de aire, muchas veces había pensado en los hombres que querría ponerle a su bebe, pero aun no se lo había comentado a nadie, salvo a Rei.
"No se que será, quiero que eso sea una sorpresa." Respondió Makoto. "Pero si es niña quiero que se llame Sayuri, es un nombre japones que significa pequeña flor de lirio y si es niño me gustaría que se llamara André."
"Que lindos nombres." Respondió la joven dependiente.
Ambas siguieron hablando sobre los planes que tenia Makoto para cuando naciera su bebe, sobre la idea de estudiar gastronomía en alguna escuela en Londres, mas entonces, en un momento en que la repostería se llenó de clientes Gina se tuvo que ir a atenderlos y Makoto decidió ir a dar un paseo al parque que estaba a una calle de la repostería.
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Mas de 15 minutos habían pasado desde que Makoto había llegado al parque, su madre le había llamado para pedirle que regresara, pues le preocupaba que estuviera sola, mas Makoto había terminado por convencerla de que caminar y respirar a solas le hacia bien, además de que quería estar a solas un momento, sólo en compañía de su pequeño a quien llevaba en su vientre.
De pronto miró hacia una banca que se encontraba a solas y decidió sentarse, acariciándose el vientre y sonriendo al sentir una patadita de su hijo en su vientre.
"Así que estas despierto pequeño… ¿Sabes?... Cuando seas mas grandecito y ya puedas caminar te traeré a este parque, te comprare un helado, te leeré algún cuento y después te llevare a los juegos." Makoto tomó una bocanada de aire, estaba triste al desconocer quien era el padre de su hijo, pero pese a todo lo amaba y deseaba tenerlo entre sus brazos, mas la tristeza fue opacada cuando lo sintió moverse de nuevo dentro de su vientre. "Tal vez no tengas a un padre, pequeño… pero yo te voy a cuidar y te voy a dar mi cariño, procurare que nada te haga falta."
"A nuestro pequeño jamás le hara falta su padre." Escuchó de pronto tras de si una voz conocida susurrándole al oído, era la voz de Andrew. "Siempre estaré a su lado, porque lo quiero y porque también adoro a su madre." Makoto sintió de pronto una mano de Andrew posarse fuertemente pero al mismo tiempo con delicadeza sobre su hombro, poco a poco volteó y entonces sintió un cumulo de emociones encontradas al encontrarse con su orbes azules que la miraban con amor, ternura, pasión pero también con arrepentimiento. "Te amo Makoto, permíteme estar a tu lado, por favor."
N/A: Hola chicas, espero les guste el capitulo y pues… ¿Qué creen?... Vida no vivida está ya por acabar, sólo falta un capitulo mas y el epilogo, así que espero les haya gustado.
Atte:
Mademoiselle Rousseau.
