Ritsu quedó sorprendida por quién le había abierto la puerta -¿Yui?- la chica sonrió y negó con la cabeza –yo no soy Yui, soy su hermanita, Ui- Ritsu asintió -¿sois gemelas?- Ui volvió a negar con la cabeza –no, soy su hermana menor, aunque nos parecemos mucho, pero, por favor, entren, ¿necesitan alguna hostal?- las chicas entraron seguidas por Luna –Ui se dio vuelta y quedó encantada con el gato –kkyaaaaaaaaa es hermosaa-
Se lanzó sobre Luna abrasándola y acariciándola, la gata podría habérsela quitado de un solo manotazo, pero no hizo nada -¿de quién es?- Yuki levantó la mano –te la compro- Yuki negó con la cabeza –lo siento, aunque quisiera no puedo, ella es parte de mí- Ui recién se percató de las características felinas de Yuki, y las acarició –sois personas muy interesante, las hospedaré yo misma-
Ritsu intervino la conversación –espera espera, nosotras estamos aquí con fines diplomáticos –dijo sacando el sello Akiyama que la había regalado Mio –Yuki muéstrale el tuyo- la aludida sacó de su kimono blanco un sello similar Ui sonrió –entonces con mayor razón las hospedaré yo, ya que soy la esposa del emperador- ambas visitantes quedaron boquiabiertas –bueno bueno, si tanto necesitan ver a mi marido apresurémonos- dijo empujando a las visitantes y aprovechando de tocar el suave pelaje de e luna.
Avanzaron por las calles de la capital de las 8 islas expeditamente, y no sin pasar desapercibidas, pesar de que hubiera nieve, la vida en la capital era muy activa, todos los aldeanos conocían a las hermanas Hirasawa, a pesar de ser familia del emperador por el matrimonio de la menor de las hermanas con este, siempre fuer
on cercanas con todos los ciudadanos,, visitándolos y ayudándolos cono todo cuanto pedían, el emperador, Taku Nakamura, era el hijo único del cruel y despiadado ex emperador, Zenko Kikuta.
Taku detestaba la forma cruel de gobernar de su padre y lo detestaba a él, por eso decidió tomar el apellido de su madre y no el de su padre, su padre por todo mandaba a colgar de las paredes de la ciudad a los presos, para que murieran lentamente, con los brazos dislocados y picoteados por los cuervos, que se daban festines. Después de la muerte de su padre, Taku mandó a limpiar las paredes, aunque después de 2 décadas de sangre derramada, ya era muy difícil así que mando a ponerle una capa de arcilla blanca a toda la pared.
Todo el consejo y partidarios del emperador se suicidaron cuando Taku envió el cadáver al pueblo para que hicieran con él lo que quisieran, los consejeros fueron tirados a los perros.
Ahora reinaba cierta paz en la ciudad capital, gracias al benévolo nuevo emperador, llevaba 2 años d gobierno y trataba de evitar la guerra a toda costa, aunque nunca pudo hacer comprender a los Natsuyama en el sur, eran simplemente incorregibles, aunque la familia de esas cuatro localidades en esa esplendida montaña era mucho más antigua que la misma familia imperial, confiaba en que la familia Kotobuki lograra hacer algo en esas tierras, que desde siglos eran los consejeros y mediadores en esos lugares, pero después de la gran batalla de los hermanos Akio y Natsu, no pudieron hacer nada y solo optaron por aliarse parcialmente con las familia Akiyama, Fuyuyama, y Haruyama.
Taku estaba sentado en su salón de té favorito, una nueva sala que mandó a construir el año pasado, con un espléndido jardín que lo cruzaba un riachuelo, donde cada tarde en primavera, y verano llegaba una garza a cazar su alimento. Taku rellenó la taza con té de jazmín cuando entró su esposa –Taku, tenemos visitas, dicen que es muy urgente hablar contigo.
Ui se acomodó al lado de su marido, por la puerta entraron Ritsu y Yuki de rodillas y realizaron una reverencia hasta tocar el piso con la frente, las orejas y la cola de Yuki se movían nerviosas, Taku sonrió tristemente –no tenéis por qué hacer eso, por favor levantaos, que me humillareis si no lo hacen- las chicas levantaron la cara, el emperador no daba mayor interés a las características felinas de Yuki.
Ritsu fue la primera en tomar la palabra, sacando el sello Akiyama que Mio le había dado y extendiéndolo hasta el emperador habló –vengo en representación de Akiyama Mio, señora de las tierras Akiyama, mi acompañante es Yuki Fuyuyama, señora de las tierras Fuyuyama, y hemos venido en representación de las 4 ciudades de la montaña, Haruyama, Natsuyama, Akiyama y Fuyuyama- el emperador se sorprendió al ver que venían a nombre de las 4, como si fueran uno solo –El señor Natsuyama ha muerto después de ser hecho prisionero en batalla entre los Natsuyama y los Akiyama y por consecuente los poblados al servicio de los Akiyama, entre los cuales se destacan Haruyama, Fuyuyama y Kotobuki- Ritsu hablaba con un lenguaje digno de una señora de la guerra, Yuki no había dicho nada, a pesar de ser relativamente mayor que Ritsu no tenía tanta experiencia en esos temas, solo había leído de esas historias, además que el emperador la ponía un tanto nervios, Ritsu prosiguió con el resumen –la batalla se produjo por una traición a la paz por parte de os Natsuyama al invadir la ciudad de los Akiyama con ayuda de un doble espía, Arai, muerto también en batalla. Después de la batalla dirigida por la señora Akiyama, la señora Kotobuki, y yo, Tainaka Ritsu, la señora Kotobuki volvió a las tierras Fuyuyama, la cal fue nuestra base y centro de reunión. La señora Akiyama y yo nos dirigimos a las tierras Akiyama para recuperarlas, allí nos enteramos que en el otro lado de la montaña se estaba preparando un numeroso ejército con soldados del continente. Corrimos para llegar con la señora Kotobuki a contarle esta información, pero ella se fue sin autorización con todos nuestros soldados a las tierras Natsuyama, donde todos murieron, todos menos la señora Kotobuki, quién era la gran artífice de todo esto, por medio de una espía logramos enterarnos que la señora Kotobuki quiere hacerse con el control total declarando una posible futura era "Kotobuki".-
El emperador estaba impactado, la chica que tenía ante sí le daba demasiada información –dónde están la señora Akiyama y la señora Kotobuki?- Yuki tomó la palabra –la señora Akiyama está en la llanura de las montañas del valle del Houou con toda nuestra gente, en una huida desesperada por su protección du majestad, y la señora Kotobuki está en las antiguas tierras Natsuyama- El emperador meditaba rápidamente –esto es increíble, ha desaparecido uno de los grandes clanes de las 8 islas –dijo cruzándose de piernas –Permítame corregirle señor, solo murieron los altos mandos del clan Natsuyama, además, por parentesco tenemos muchos primos Natsuyama- dijo Yuki apresuradamente –está bien, pero ¿en qué las puedo ayudar?- Ritsu se aclaró la garganta –necesitamos su protección y que nos ayude a detener a Mugí, antes de que destruya todo cuanto se encuentre, eso incluye esta majestuosa ciudad- El emperador accedió –está bien, las ayudaré personalmente, Ui, por favor, comunícale al general de mi ejército que se prepare, también a la capitana naval, tu hermana, que prepare todas sus naves, zarparan apenas le diga, dile a los sirvientes que preparen mi armadura y mi sable, partiremos hoy mismo a buscarlas, ¿digite que estaban en la llanura del valle del Houou?- le preguntó Taku a Ritsu, la chica estaba fascinada por la agilidad del emperador y por cómo había prestado su ayuda tan rápidamente –sí, están allí cruzándolo- El emperador sonrió, se puso de pie y avanzó hasta la puerta del salón de té –nos encargaremos, siéntanse como en su casa, si quieren algo nada más pídanlo- dijo el emperador dándole un sello a cada una –sois mis invitadas de honor, ahora debo partir, hasta luego- Taku salió de la habitación seguida de Ui, las chicas se quedaron en la habitación, Ritsu suspiró y se tiró en el suelo –por fin, estaba nerviosísima- Yuki la miró impresionada –pues no lo notabas- el estómago de Yuki gruñó, la chica se escondió detrás de su cabello blanco –que vergüenza por favor perdóname- Ritsu rio –aprovechemos y comamos algo, de seguro la comida es deliciosa-
En menos de una hora ya estaban listos, salió una gran comitiva de la ciudad, soldados, arqueros, campeones, todos a caballo, el emperador adelante, junto con Ui, que se veía temible con una armadura y en sable en la cintura montada en un caballo, pero siempre mantenía su sonrisa, Ritsu al lado de Ui, y al lado de Ritsu Yuki montada sobre luna –EN MARCHA- gritó el emperador
Cabalgaron unas 2 horas, cuando llegaron a la llanura Ritsu y Yuki se vieron alertadas por ciertos ruidos –maldición, ya llegaron- el emperador no comprendía bien lo que pasaba, hasta que del cielo cayó un demonio con forma femenina, de cabello oscuro y cabello oscuro, el demonio ni si quiera los miró y se adentró otra vez en la llanura, Ritsu se adelantó a todos, en medio del llano, estaba la gente de los clanes de la montaña escapando desesperados, detrás de ellos estaban Mio y Azuza deteniendo las fuerzas de Mugi y Sawako, quienes estaban detrás de todo su ejército sobre palanquines, contemplando la batalla, Mio se había convertido en una demonio y había creado a muchos de sus esbirros a matar a todos los soldados, cuyo número era de temer, y aun así, Ritsu sospechaba que no eran todos, Azuza estaba con sus tres gatos dentro, su boca y sus garras chorreaban sangre, Ritsu se le acercó por detrás sable en mano para degollar a un soldad que se le acercaba por la espalda -¿cuál l es el plan?- preguntó Ritsu deteniendo a otros soldados de un golpe y creando dos clones para ganar más tiempo y poder hablar –esperar a que todos los ciudadano pasen el valle, detenerlos todo lo que podamos y producir un derrumbe y una avalancha- Ritsu sonrió –es un gran plan- mandó a uno de sus clones a informar de la situación al emperador, quién mandó a sus gentes con caballos para apresurar la marcha del numeroso pueblo con sus carretas y todo.
Yuki se les unió a la pelea, unió a luna para sí y comenzó a rasgar gargantas con sus garras, Mugi se mostraba tranquila detrás viendo como mataban a su gente, su sonrisa mostraba una suerte de placer y seguridad, pero también maldad y odio.
Mio está arriba de todos, creando clones para que se lanzaran en picada hacia los soldados, los tomaran y desaparecieran del mundo, sin derramar mucha sangre, estaba esperando el momento preciso, aún quedaba gente en la llanura, bajó para ayudarlos cuando ya n quedaban más de sus gentes e l llanura bajó para reunirse con Azuza, Yuki y Ritsu –chicas ya es hora necesito que se alejen, voy a hacer algo y necesito espacio- las 3 chicas retrocedieron, Mio creó muchos clones para ganar un segundo, los demonios corrieron y volaron hacia sus enemigos, otros tantos se fueron a las alturas, en busca de grandes rocas y acumulaciones de nieve, Mio cerró los ojos, el aura de oscuridad que la rodeaba, que era gélida como el hielo de la Antártida se convirtió en fuego, Mio extendió todas su extremidades de golpe y una pared de un fuego oscuro se formó entre ella y sus adversarios,, lo último que vio antes de que el fuego se volviera muy grueso fue la expresión de sorpresa de Mugi –AHORA- las demonios clones de ella mandaron abajo todas las rocas que pudieron y luego nieve, una pared de 20 metros de altura se formó entre ella y Mugi, Mio apagó el fuego demoniaco y voló por los aires para no ser sepultada viva.
Desde las alturas pudo ver cómo la tropas de Mugi retrocedían y esta, llena de ira se bajaba de su palanquín y de rabia degollaba gente con su sable, gritando y vociferando maldiciones, bajó juntarse con los demás, cuando tocó suelo volvió a su forma humana, y todas la abrazaron –res genial Mio, nadie puede contra ti- dijo Ritsu besándola en los labios –Ritsu tiene razón prima, eres increíble- convino Yuki.
Azuza se limitó a abrazarla con fuerza, pero luego la fuerza se fue perdiendo hasta que cayó al suelo, todas se reunieron alrededor de ella, Ritsu la examinó por todo el cuerpo, no vio nada, le tocó la frente, estaba ardiendo de fiebre, su boca aún tenía sangre al igual que sus garras –debe de haberse intoxicado con algo- dijo Ritsu –muchas de las armas de los guerreros pudieron estar envenenadas, basta con que Azuza haya usad o su boca para detener un ataque de espada para que se hubiera envenenado- las orejas de Azuza estaban gachas y su cola floja, su respiración se tornó agitada -¿puedes curarla amor?- le preguntó Mio poniéndole las manos en los hombros –veré que puedo hacer- cerró los ojos y puso las manos en el estómago de Azuza, la luz azulada volvió a nacer, pero esta vez más pequeña y concentrada, Azuza emitió un agudo grito de dolor, dio varias vueltas y convulsiones hasta que se calmó, su tono de piel volvió a ser natural y su respiración pausada, pero no despertó, si no que se quedó dormida.
Yuki ordenó a luna cargar a Azuza, las chicas aún estaban dentro de la llanura y caminaron lentamente para no perturbar a Azuza -¿y cómo os fue en las negociaciones?- preguntó Mio tratando de olvidar la horrible imagen de Azuza gritando de dolor –Ritsu miró hacia adelante, estaban por salir –mejor que lo veas tu misma Mio-.
Delante de ellas se extendía una gran cantidad de soldados, más la gente de Mio, que era socorrida por todos, a Mio se le llenó de jolgorio el corazón, era increíble, el emperador se le acercó e hizo una reverencia con la cabeza en el caballo –señora Akiyama, será un placer enorme trabajar con usted, y toda su interesante gente- dijo sonriendo el emperador señalando a las 3 chicas a sus espadas, Mio hizo una reverencia profunda –el placer es todo mío señor, y un gran honor que me ayude-
Regresaron a la ciudad rápidamente, sin detenerse, aunque estaba anocheciendo, no era necesario porque ya estaban en tierras imperiales y con un bloqueo de roca y nueve al único acceso terrestre a esas tierras, las puertas de la ciudad se abrieron de dos en dos para que entraran, la gente los recibía como héroes, las hostales se abrieron para hospedar a todos los nuevos, recién llegados de tierras sureñas, Mio ofreció todos los productos que llevaban como ofrenda para el emperador, quién los acepto, pero con la condición de devolverles el doble cuando pudieran retornar a sus tierras.
En la ciudad se organizó una gran fiesta para celebrar la llegada de los 3 clanes a la ciudad, todos participaban excepto Yuki, Mio y Ritsu que acompañaban a Azuza, aguardando a que despertara, Nodoka estaba en la habitación que le había dado el emperador y se fue a dormir.
Del pasillo del palacio se escucharon pisadas rápidas y ruidosas, sobre todos para las 3 chicas, cuyo oído, olfato y visión eran mucho más desarrollados que los del resto, la puerta corredera se abrió y una preocupadísima Yui entró en la habitación, se abalanzó sobre Azuza abrasándola y llorando –Azuza despierta despierta- Ritsu le tocó el hombro –señora Hirasawa- Yui la miró con la cara chorreada de lágrimas y mocos –se pareja solo está dormida- Yui se rascó la nuca sonrió –je je je, supongo que exageré un poquitín- Azuza se levantó tras ella y la golpeó en l cabeza con la mano peluda y blanda –en efecto, y me despertaste, Yui tonta- dijo dándole la espalda a su novia y haciendo mohines de enfado.
Todas rieron de buena gana, ya más tranquilas, menos Yui que estaba arrodillada frente a Azuza pidiendo disculpas, la cola de Azuza se movió hacia los lados, diciendo no, Yui no había notado la cola, ni las orejas, ni las manos por la oscuridad pero ahora las veía –Azuza ha evolucionado en Azu-nyan- dijo tomando la cola de Azuza y tirándola suavemente, Azuza dio un grito de dolor –GGGHHHH- fue lo único que salió de su boca junto con una expresión de enfado, se puso de pie y se marchó de la habitación cerrando la puerta corredera de un portazo, Yui se quedó llorando –buuu buuuu Azu-nyan me odia- la chicas volvieron a reír, todas sabían que el enfado de Azuza era temporal, siempre era así, además que siempre mencionaba lo adorable que era Yui a todas.
Mio suspiró y se acomodó en el piso –al fin estamos seguras y las cosas se están arreglando, Ritsu ven aquí me siento un poco sola- Ritsu se le acercó, Yuki solo se limitó a salir de la habitación, no tenía sueño, así que decidió dar un paseo, salió del palacio y escaló con la agilidad digna de un gato la pared del palacio hasta llegar a la parte más alta del tejado, allí se quedó contemplando la última luna llena del año –cielos, esto es de locos, ojalá mi esposo estuviera aquí- el esposo de Yuki había desaparecido hacía muchos años, no se sabía nada de él, pero como las tierras de ella se pasaban de mujer a mujer, no tuvo problemas para que la dejasen gobernar en paz, el emperador le recordaba de cierta forma a su esposo, Takashi, una lágrima asomó de su ojo, se la iba a secar con su pata, pero una mano se le adelantó –hola Yuki, ha pasado mucho tiempo- Yuki se dio vuelta, era su esposo –TAKASHI ERES TU- Yuki se colgó del cuello del chico, que perdió el equilibrio en el techo en bajada, pero logró mantenerse en pie –si soy yo amor- Yuki estaba llorando -¿por qué tardaste tanto?- El chico de cabello negro azabache y ojos verdes abrazó a su esposa con fuerza –debí contarte esto hace mucho tiempo, por favor siéntate-
Yuki se sentó en el tejado, apoyó su cabeza en el hombro de Takashi, su cola se movía contenta –yo soy miembro de la tribu, me desaparecía cuando en mi último trabajo me ordenaron asesinar a un señor feudal del continente, pero me atraparon, logré escapara, crucé la mayoría del mar a nado, pero luego el barco de Hirasawa Yui me recogió y me trajo con el emperador, que en ese entonces era el padre de Taku, él me quería asesinar, pero Taku vio algo en mí, y me ocultó entregando a otro pobre desgraciado en mi lugar, tiempo después de vivir en secreto Taku me pidió un trabajo, asesinar a su padre de manera que pareciera natural, aún conservaba mis cápsulas de veneno, solo le mezcle un poco en el vino y murió- Yuki l abrazaba con fuerza –apenas me enteré que estabas con los recién llegados te estuve buscando por todos los tejados de la ciudad, sé lo mucho que te gustan, y recordé que siempre subías con tus gatos a la parte más alta, así que vine aquí- Takashi abrazó a su esposa con fuerza –me has hecho mucha falta tonto- dijo Yuki escondiendo su rostro en el pecho de su novio, el chico le acarició la cabeza y se la besó- perdóname, pero desde ahora, ya no nos volveremos a separar.
