¡HOLA, HOLITA, HOLAAAAAAAA! ¡YA VUELVO A ESTAR AQUÍ MÁS FELIZ QUE UNA PERDIZ! ¡YAI! XD
Ya hemos llegado al décimo capítulo de ésta alocada historia que, juro, nunca pensé que gustaría tanto como para llegar a los 100 reviews! O/O Así que, a todos y todas que os habéis molestado en darme vuestra opinión sobre "Y todo empezó con un polvo", ARIGATOOOOO! *_* (reverencia, besos, reverencia y más besos)
Bueno, bueno, dejando celebraciones aparte, quería subir el capítulo, a muy tardar ésta semana, porque el siguiente tardará un poquito en venir; ya que me voy fuera y no me puedo llevar el ordenador :'( Así que espero que, este capítulo, os deje lo suficientemente satisfechos hasta que llegue el siguiente ^3^
Y, bueno, ¿qué más deciros? Muchas gracias por seguirme, leerme y querer ésta historia mía (aunque los personajes no sean míos, sino de Kishimoto-sensei ) y espero que os guste el cap.
Jaa ne! ^,^/
Capitulo 10
Al cerrar Naruto la puerta de su apartamento, éste se quedó en silencio a excepción de la respiración acelerada de dos ocupantes en su interior. Ino, pegada a la puerta de su habitación, al lado de Shikamaru, ponían la oreja sobre ésta hasta que todo estuvo en silencio y pudieron suspirar tranquilos.
Ino se acomodó la ropa y miró al viejo amigo de su primo. Éste rebuscado plan de quedarse solos para poder entrar a la habitación de Naruto, buscar unos supuestos "diarios" de cuando era un adolescente y leerlos no le estaba gustando nada. Era invadir el espacio personal de su primo...
- Bien, creo que ya están todos fuera y ése par arriba... –Ino miró a Shikamaru y le frunció el ceño.
- Naruto nunca me ha hablado de esos diarios que tú buscas. – dijo, mientras el Nara salía de la habitación de la rubia-. Además, ¿puedo saber para qué los quieres?
Shikamaru la miró unos segundos antes de cruzar el salón y entrar directo a la habitación del rubio, ya un tanto desordenada.
- ¡¿Pero qué-?!
- Aún no me creo que Naruto se haya vuelto tan despistado. –soltó de repente Shikamaru.
- ¿Despistado? –el moreno se adentró al cuarto y siguió buscando entre las cosas del rubio.
- ¿No te has fijado que he venido dos veces a la habitación? –sonrió-. ¿Ni que Choji me ha pedido la misma prenda que Naruto?
Ino parpadeó e intentó recordar lo que le decía Shikamaru...
- ¿A que no te atreves a decirle a Naruko lo que tú y yo sabemos, aquí y ahora? –Shikamaru le gruñó y Naruto dio un trago de su botella de agua-. Quiero tus calzoncillos fuera.
...
- Shikamaru –siguió Choji-, atrévete a meterle mano a Ino. –Ino empezó a enrojecer cuando el Nara se levantó y siguió al Uchiha al cuarto del rubio-. Los calzoncillos.
Ino sacudió la cabeza. Tenía razón; pero... ¿cómo no se habían dado cuenta? La rubia miró a Shikamaru, quién esperaba a que ésta volviera de su ensoñación.
- ¿Cómo...?
- Nadie se fijaba en lo que hacía ya que Naruto era el centro de toda la atención. –volvió a girarse y siguió con su búsqueda-. Y, gracias a vuestra ayuda, ahora podré saber un poco más el por qué de que, uno de mis amigos más problemáticos y más insumisos de todos, se convirtió en el perfecto hermanito y en el más distinguido de los herederos. –cerró uno de los cajones de la cómoda y se fue directo a la cama-. ¿Sabías que Naruto, antes de dibujar planos y construir maquetas de edificios, le encantaba dibujar todo lo que se ponía frente a sus ojos?
- ¿Naruto? –Ino empezó a buscar por la estantería personal de su primo-. Nunca me lo dijo...
- Porque nunca se lo dijo a nadie... –levantó el colchón pero solo se encontró con la cama y una parcial vista del suelo lleno de polvo-. Un día, de madrugada, vi a alguien sentado en el puerto del lago de la casa de verano a la que íbamos una vez al año. No le di mucha importancia, ya que me daba pereza ir hacia allí y saber quién era el desconocido. –volvió a dejar el colchón y empezó a mover la cama-. Al día siguiente, volví a desvelarme y miré por la ventana; el desconocido había vuelto y se encontraba en el mismo sitio exacto de ayer... –miró a Ino, quién había empezado a temblar por la dirección que llevaba la historia-. No te voy a dar un susto, Ino. Entonces, me dije que, si al día siguiente él o ella volvía a estar en el pequeño embarcadero, bajaría a ver. –suspiró-. Para mi gran pereza, tuve que bajar.
«Al estar tan cerca, pude vislumbrar una cabellera rubia que destacaba en la tenue oscuridad de la madrugada. Lentamente, y sin hacer el menor ruido, me acerqué al intruso que se había colado en nuestra propiedad y... –Shikamaru sonrió con dulzura al recordar lo que hacía Naruto allí y miró a Ino-… Naruto había ido al embarcadero los cinco primeros días que había permanecido en la villa porque, en un paseo matutino, vio cómo salía el sol de entre las aguas y quería plasmarlo en un dibujo. –siguió con la búsqueda-. Tenía solo seis años y dibujaba cómo un maldito adulto. Y, lo que no pude creerme de un niño de ésa edad, era que quería que le guardara el secreto de que dibujaba mejor que Miró. –soltó una risa amarga-. Tuve un poco de envidia de su talento hasta que nos convertimos en amigos.»
Ino se quedó allí de pie, sin saber qué decir de aquello. Se mordió el labio inferior, se dio la vuelta y sacó unos cuantos libros más de la estantería hasta que una de las estanterías se partió en dos.
Ino jadeó y soltó el tomo que tenía en la mano. Se giró a Shikamaru para decirle lo de la estantería; pero él ya había cogido una de las dos partes de ésta y la giró, mostrándole el interior de ésta.
- Está hueca. –Ino parpadeó, cogió la otra y ensanchó los ojos.
- Ésta tiene algo. –le dio la vuelta y, del trozo de la estantería, cayeron dos cuadernos de dibujo, tres libritos y un estuche de pinturas-. ¿Eso es...?
Shikamaru abrió uno de los cuadernos de dibujo, ensanchó los ojos para luego sonreír. Giró el cuaderno y se lo enseñó a Ino. Era el dibujo más realista que había visto en la vida.
Un lago, rodeado de arboles, en calma que parecía estar en llamas por la luz del sol del amanecer. Sus ojos se movieron hacia el dedo de Shikamaru, que señalaba la fecha de cuando se hizo.
Soltó un jadeo.
Era el cuadro que Shikamaru le había descrito. Pero, ver lo que realmente estaba haciendo su primo con tan solo seis años, no era lo mismo que la vaga descripción de éste. Alargó la mano hacia el dibujo y sonrió.
- Es precioso... –cogió el otro cuaderno y lo abrió-. ¿Por qué dejaría de dibujar? –preguntó, mientras pasaba las páginas-. Son muy buenos...
- Yo también se lo pregunté, pe-
- ¡AH! –gritó Ino para luego taparse la boca-. Perdón, es que... –giró el cuaderno con una sonrisita maléfica-. Mira.
Shikamaru parpadeó antes de soltar una pequeña risita. Dejó el cuaderno que tenía entre sus manos y cogió el de Ino. Sacudió la cabeza hacia los lados y observó el rostro de Sasuke desde diferentes ángulos; unos a lápiz, otros en bolígrafo, carboncillo y uno pintado al óleo. Por lo visto, el encuentro con el moreno lo instó a volver a dibujar.
Pasó la página para ver el siguiente dibujo. Al ver que Shikamaru se quedó anonadado con la imagen que había dibujado le pidió que se lo dejara ver. El moreno sacudió la cabeza y, al final, se lo mostró a la rubia. Ésta quedó boquiabierta al verse a sí misma en diferentes poses y con el rostro en diferentes ángulos. Pasó la página y a Ino casi se le saltaban las lágrimas al ver el siguiente dibujo.
No sabía cuando pudo verla ni cómo consiguió alguna foto de cuándo ella era pequeña, ya que casi todas acabaron quemadas en aquél incendio... Movió la cabeza hacia los lados con fuerza y cogió el cuaderno de las manos de Shikamaru. En aquél dibujo pintado, con lo que parecían acuarelas, salía ella en su versión de seis u siete años con la de los veinte; durmiendo la una al lado de la otra, con una sonrisa casi imperceptible en los labios, rodeada con flores silvestres y hierba verde mojada por el rocío.
Alzó el rostro hacia Shikamaru, movió los labios pero de su garganta no pudo salir nada. Éste, entendiendo el efecto de los dibujos de Naruto, asintió.
- Increíble, ¿no? –volvió a coger el cuaderno y pasó las páginas hasta su último dibujo... bueno, sus garabatos tachados. Sonrió cínicamente y negó con la cabeza-. Ni siquiera puede dibujarla.
- ¿Eh? –Ino, aún aguantándose las lágrimas, se movió al lado de Shikamaru y frunció el ceño al ver el dibujo tachado-. ¿Ésa no es...? –el Nara asintió y le pasó el cuaderno para coger uno de los pequeños libros que habían caído de la falsa estantería-. Pero, si era una buena representación de ella. ¿Por qué-?
- ¿Recuerdas como era la relación entre él y Naruko antes de que se volviera su guardián? –le preguntó, mientras abría el tomo.
- Si –afirmó Ino-, Naruto no soportaba a su hermana y siempre la metía en líos para que lo dejara en paz. –pasó las hojas hacia atrás y sonrió al ver los antiguos dibujos-. Incluso, algunas veces, ella acababa herida con algún que otro rasguño. –Shikamaru maldijo-. ¿Qué?
- Los diarios están en blanco. –gruñó-. Debe haberlos codificado. –los cerró y se tiró hacia atrás-. Ah, qué problemático.
- ¿No podemos hacer nada para descifrarlos? –el moreno la miró y suspiró.
- A no ser que vayas directamente a él y se lo preguntes... –se sentó de nuevo y empezó a meter las cosas dentro de la estantería falsa-. De momento, guardemos esto... –Ino miró el cuaderno y luego a Shikamaru-. ¿Qué?
- ¿Puedo hacerle una foto al dibujo? –suplicó-. Puede que no lo vuelva a ver en directo y me gustaría tenerlo aunque solo sea una fotografía...
- Por mí sí. –Ino, contenta, sacó el móvil y le hizo la foto-. Pero tendrás que vigilar que no te la vea.
- Ya, ya... –le dijo, soltando una risita-. Ahora, ordenemos esto. –cuando iba a cerrar el cuaderno, las hojas se abrieron en el dibujo del rostro de Sasuke. Hizo un mohín y miró a Shikamaru-. Por cierto, ¿cómo sabías que Naruto iba a aceptar el atrévete de Sasuke? -preguntó, curiosa-. ¿Y si no lo hubiera hecho?
- Naruto odia perder éste juego y acepta todos y cada uno de los retos que le mandes; ya que siempre consigue darles la vuelta al reto. –soltó una risita-. Como el de tu reto. –Shikamaru empezó a poner los libros en la estantería buena antes de colocar la falsa sobre estos-. Le da igual lo que le mandes... –frunció el ceño al recordar el reto de Juugo-... a no ser que sea algo muy, muy personal...
- Pero Naruto no quiere estar cerca de Sasuke... –miró el dibujo y sonrió con picardía-. Aunque, por éste dibujo me dice que le gusta el moreno...
- Lo que Naruto no quiere, es una relación seria. –soltó Shikamaru, colocando el último libro-. Por eso, cuando ve que la relación va a más, corta con todos. –miró hacia el techo y sonrió-. Pero, tengo la sensación de que el Uchiha no lo dejará libre con tanta facilidad.
Ino miró hacia el techo también y se preguntó qué estarían haciendo esos dos ahora.
Miré a mi alrededor, aburrido. Las fiestas tan elegantes que organizaba Obaa-san casi nunca tenían niños de mi edad para poder jugar con ellos. Bostecé y Otto-san se rió por lo bajini para que nadie lo viera u escuchara. Le miré y, seguramente, esperaba mi risa también. Pero no me reí; sólo, seguí mirando.
De pronto, una chica con el pelo negro y reflejos azules, ataviada con un vestido blanco lleno de volantes, se paró frente a mí con la cabeza gacha. A su lado, un chico unos años un poco más grande que yo, me miraba con furia reprimida. Antes, le hubiera sacado la lengua; pero ahora...
- ¿Hola?
- Me llamo Neji Hyuga. –soltó, inclinando la cabeza. Con la mano en la espalda de la chica, la presentó-. Ésta es mi prima, Hinata. –ésta asintió con la cabeza; aún agachada-. Le gustaría que bailaras con ella.
- ¡Neji...! –chilló ella, apartándose del rubio. Cuando Naruto iba a aceptar, por cortesía, alguien se interpuso.
- ¡Naruto-nii-chan! ¡Naruto-nii-chan! –gritó Naruko, llegando a su lado y asiéndole del brazo-. ¡Bailemos!
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- Toma esto, chaval. –me dijo Jiraya-jii-san-. Te sentará muy bien.
- ¿Qué es? –pregunté, oliendo el contenido de la copa. Arrugué la nariz-. Huele muy dulce...
- ¡Tú sólo tómalo! –me dio un golpe en la espalda y me guiñó el ojo-. Te ayudará con la chica Hyuga...
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- ¡Ay, Kami! –gritó Tsunade-baa-san desde lejos. Me dolía la cabeza y me sentía mareado-. ¡Suelta a mi nieto, degenerado! –¿soltarme?
Alguien me había estado sujetando para que no cayera; hasta ese momento.
- ¡Perdóneme! Yo no-
- ¡Voy a hacer que se te caiga el pelo! –gritó Tsunade-baa-san. Miré a quien le estaba gritando y sonreí. Era un chico muy guapo.
- Hey, ¿por qué paramos? –solté entre risas-. ¿Puedo besarte otra vez? Me gusta...
- ¡Lo has emborrachado! –gritó alguien. Me daba igual quién, yo quería que el chico me besara otra vez.
- Eso... he sido yo...
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- ¡Naruko! –grité mientras corría hacia ella.
- ¡Nii-shan! –me saludó ella, parada en medio de la calle. Miré al camión que iba directo hacia ella y aceleré.
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Rojo... Rojo... todo era de color rojo…
Hasta la nada.
Naruto se enderezó en la cama, sudando y temblando. Sostuvo su brazo izquierdo sobre su estómago con el derecho y gimió. La boca se le llenó de saliva y empezó a sentir las nauseas que ya se esperaba.
Se levantó de la cama e intentó ir a su baño; pero no se acordó de que no estaba en su casa. Con las manos tapándole la boca, y sin ninguna otra opción, corrió a la cocina del piso de Sasuke y, al llegar a la pica, quitó las manos y soltó el contenido de su estómago.
Abrió la llave del agua para que el vómito se fuera yendo de la pica y tener que rascar menos comida medio digerida para limpiarla. Cuando sintió que ya no le quedaba nada que sacar, suspiró, secándose el sudor de la cara con el brazo. Se acarició el estómago, se giró, apoyándose en la encimera, y se dejó caer al suelo.
"¿Por qué? ¿Por qué volvéis ahora? Después de tantos años..."
Tiró la cabeza hacia atrás, apoyándola en la encimera tras de sí, y suspiró, cerrando los ojos. Lo siguiente que sintió, fue una mano acariciándole el pelo empapado de sudor. Lentamente, abrió los ojos, brillantes por las lágrimas no derramadas, y miró a Sasuke, quién le fruncía el ceño. Miró la pica mientras Naruto se sonrojaba, avergonzado por haberle manchado la cocina.
- Perdona... –le dijo con voz enronquecida-. Creo que algo no me ha sentado bien. Luego lo limpio...
- Tranquilo. –le dijo Sasuke, volviendo su atención hacia él-. ¿Ya estás mejor? –Naruto asintió suavemente.
- Algo así... Será mejor que me quede aquí por si tengo algún otro ataque. –dijo, cerrando otra vez los ojos-. Tú vuelve a tu cama. No te preocupes.
Sasuke le dio un apretón al pelo de Naruto, provocándole un ramalazo de dolor al rubio, y lo soltó. Naruto vio desaparecer al Uchiha por el pasillo antes de volver a cerrar los ojos. Cuando ya estaba casi inconsciente otra vez, sintió que algo cubría su cuerpo mientras otra persona se sentaba a su lado y lo acercaba a su cuerpo con uno de sus brazos.
Naruto abrió los ojos y vio a Sasuke acomodar una manta para los dos con el brazo que tenía libre. Frunció el ceño y miró al Uchiha.
- ¿Qué haces? –cuando la manta estuvo bien puesta, Sasuke obligó a Naruto a apoyar la cabeza en su hombro para él poder apoyarla en su cabeza-. Hey...
- Si tenemos que dormir en el suelo para dormir juntos, dormiré en el suelo. –una traviesa mano del Uchiha acarició el torso descubierto de Naruto, provocándolo de diferentes maneras-. Aunque preferiría hacer otra cosa... –Naruto bufó, haciendo un sonido gracioso.
- ¿Ahora intentas meterme mano? –preguntó, pegando su nariz al cuello del moreno-. Antes has dicho que no me harías nada...
- A no ser que tú quieras.
- Y no quiero; sólo... –Naruto giró su cuerpo y se abrazó a Sasuke-… durmamos, ¿sí?
Sasuke estuvo a punto de lanzarse sobre el rubio en cuanto éste le rodeó la cintura con los brazos y pasó una de sus piernas por encima de una de las suyas; pero, debía reconocer que, lo que le dijo el Nara, estaba más o menos funcionando.
Flash Back
- ¿Un juego? –Shikamaru asintió-. ¿Qué ganaría yo el ayudarte?
- Pasar la noche con Naruto.
Sasuke puso los ojos en blanco al escuchar el premio de su ayuda. ¿Hablaba en serio? Si con el tiempo que llevaban de tira y afloja en su relación sólo había conseguido pillarle cuando él había querido, ¿cómo podía asegurarse de que el sujeto ante él decía la verdad?
- No te creo. –dio un paso para volver a la universidad, pero las palabras del moreno lo detuvieron.
- Lo asustas. –Sasuke lo miró por el rabillo del ojo y enarcó una de sus cejas-. A Naruto. Sigue atacándole así, y lo perderás tan rápido como lo encontraste. –se giró hacia el Nara y lo miró con ojos homicidas.
- Él... ¿Sabes cómo nos conocimos? –Shikamaru sacudió la cabeza hacia los lados y bostezó-. Entonces, ¿cómo-?
- Todas las relaciones de ese astuto zorro siempre empiezan con un choque espontaneo y duran lo que él quiere que duren. –miró la calle por la que el taxi, en el que se había montado Naruto, había bajado-. Si te ha dicho algo de una fecha límite, ya puedes tener una jaula y cadenas lo suficientemente fuertes para atar al aprendiz de Houdini –Shikamaru miró con los ojos serios a Sasuke y el Uchiha sintió un escalofrío con sus siguientes palabras-, porque se escapará. –Sasuke apretó con fuerza la mandíbula y sintió como sus dientes rechinaban-. A no ser que lo engañes un poco.
- ¿Engañarlo? –Shikamaru asintió mientras Choji miraba el reloj.
- Llega hasta él –el Nara sacó una tarjeta de presentación y se la entregó a Sasuke-; pero no con el sexo. –el Uchiha tomó el pequeño trozo de cartulina y se la quedó viendo-. Llámame dentro de una hora si quieres tener realmente a Naruto.
- ¿Por qué me ayudas? –Choji paró otro taxi y se subió antes de que lo hiciera Shikamaru.
- Porque tengo un buen presentimiento contigo.
Fin del flash back
Y, ahora, Naruto se encontraba abrazándole y durmiendo apaciblemente entre sus brazos.
Sasuke apartó un poco la cabeza para verle y una leve sonrisa se dibujó en sus labios. Naruto parecía un niño pequeño cuando dormía. Con un par de maniobras, lentamente, consiguió que el cuerpo de Naruto quedara estirado en el suelo junto al de él. Inconscientemente, el rubio volvió a esconder el rostro en el cuello del Uchiha y éste, con aquél nimio gesto, se prometió que no dejaría escaparlo.
- A mi manera, conseguiré llegar a ti, zorro astuto.
Naruto tenía un muy mal presentimiento.
- Algo raro está pasando...
Shizune se sobresaltó al escucharle. Naruto había permanecido en silencio durante los primeros diez minutos de su tercera sesión; aunque en las dos primeras tampoco es que el Namikaze fuera muy hablador. Cruzó las piernas y abrió su libreta.
- ¿Qué quieres decir? –Naruto también se sobresaltó. Ser había olvidado en dónde se encontraba.
- Nada; sólo... un pensamiento en voz alta...
- Sabes que estoy aquí para escuchar tus pensamientos y analizarlos, ¿verdad? –Naruto dio un respingo. Lo había pillado y estaba atrapado en un maldito callejón sin salida...-. Naruto... ¿Qué te inquieta?
El rubio miró una de las paredes de la consulta y, al final, suspiró.
- ¿Recuerdas al candidato a novio? –ella asintió-. Ha cambiado. Radicalmente.
- ¿En qué? –Naruto se sintió incómodo y se movió en su asiento, inquieto.
- Llevamos más de una semana yendo a la misma facultad y, lo que yo creía que sería una cacería constante, es solo un saludo constante. –Shizune se mordió las mejillas para evitar reírse. En la primera sesión que tuvieron, le dijo que no quería verlo ni en pintura; y, ahora...-. Shizu-chan...
- ¿Qué? –soltó Shizune, con voz chillona, intentado aguantarse la risa.
- Se supone que eres una profesional... –la acusó Naruto, con los ojos entrecerrados.
- Lo sien- –se le escapó una risita y, al final, unas cuantas carcajadas-. Perdona, Naruto. Es sólo...
- ¿Irónico? –acabó él, inclinando la cabeza hacia un lado-. Sólo digo que, de querer empotrarme en todas las paredes por las que pasaba a sólo saludarme y robarme algún que otro beso... –ensanchó los ojos y empezó a estremecerse de miedo al escuchar sus propias palabras-. Algo muy malo me va a pasar, lo sé.
- Oh, vamos, Naruto. –Shizune sacudió la cabeza hacia los lados ante esa suposición-. Y, ¿os habéis visto fuera de la universidad? –Naruto no le dijo que Sasuke vivía justo encima de él; pero sabía a lo que se refería.
- Hemos ido a tomar algún que otro café y a cenar al Ichiraku. –Shizune puso una sonrisa maliciosa al escuchar el nombre del restaurante favorito del rubio-. ¿Qué?
- A mí no me quisiste decir o llevar a Ichiraku hasta después de tres años de terapia...
- ¿Y? –no entendía qué quería decir con eso.
- Según tus propias palabras, "Ichiraku es mi lugar privado; mi escondite. No puedo decirle a cualquiera dónde está escondido para que me encuentren en menos que canta un gallo."
Naruto frunció el ceño al recordarlo. Y tenía razón. Ensanchó los ojos y empezó a revolverse el pelo y a gritar. ¿Qué le estaba pasando? Acababa de darle la dirección de uno de sus mejores escondites a alguien a quien no quería ni ver después de los tres meses de relación.
¿Qué le estaba pasando? Después de la noche de los malditos jugos, que inventaron Shikamaru y él cuando eran niños, todo se había vuelto un maldito País de las Maravillas. Lo imposible era posible.
En la universidad no le dijeron ni pio sobre lo de ser el heredero de los Namikaze; es más, todos le trataban igual que si fuera el Naruto de la semana anterior. Y lo era; sólo que sentía vergüenza por su engaño.
Ino empezó a darle besos y abrazos cada vez que se veían y no le gritó por haberla metido en un juego tan bruto como el del mixto.
Pero, lo que más le parecía raro, era como actuaba Sasuke con él. Estaba más... Calmado, atento. Y, tenía que reconocerlo, estaba muy a gusto con él. Tanto...
- ... que he bajado la guardia. –Naruto se cogía del pelo, desesperado, asustado y anonadado por lo que acababa de descubrir-. Tengo que alejarme de él.
- ¿Por qué? –volvió a sobresaltarlo Shizune. Tenía que hacer algo con ésa faceta olvidadiza que acababa de aparecerle-. Por lo que yo veo, no te está haciendo ningún mal –confesó, escribiendo algo en la libreta-; más bien, creo que él es algo bueno para ti.
- ¡No lo es! –le gritó, desesperado-. Todo esto... –miró sus manos, temblando-… todo esto por un maldito polvo de una noche que ni siquiera recuerdo...
- Naruto... –Shizune se arrodillo frente a él y le cubrió las manos con las suyas-. No le busques tres pies al gato. –Naruto miró sus manos unidas, las soltó y se levantó del sofá, tomando todas sus pertenencias para irse-. Uzumaki-kun. –el que Shizune lo llamara por su apellido significaba que, ahora, era solo su psiquiatra dándole una posible solución-. No te alejes de él. Nos vemos el viernes.
Naruto sostuvo el pomo de la puerta con fuerza hasta que lo giró y salió de la consulta.
- Así que has optado por mi especialidad –le dijo Tsunade, con una mirada maliciosa y una sonrisa diabólica-, ¿eh Uchiha?
Sasuke la miró sin mucho ánimo y suspiró. Nunca pensó que la abuela de Naruto fuera la jefa de cirugía del hospital en el que iba a hacer prácticas. Bueno, en realidad, no se había interesado mucho en el hospital al que iría ya que sabía que sería uno de los mejores hospitales gracias a sus notas. Pero el de la abuela de Naruto... demasiada casualidad. Y, aparte de todo aquello, la pelirrosa con complejo de él también se encontraba en el mismo programa de prácticas que él. La miró y la pilló observándolo. Bufó y apartó la vista del grupo y de Tsunade, pensando en cualquier otra cosa que aquella aburrida presentación.
Mientras bostezaba, de repente, una sombra apareció cerca de sus pies y, al levantar la cabeza, se encontró de frente con los enormes pechos de Tsunade. Parpadeó y dio unos pasos hacia atrás, asustado, y miró a su futura profesora y jefa; quien enarcó una ceja, esperando una explicación por su silencio y su actual reacción. Bufó, se pasó una mano por el pelo, entreabrió los labios para hablar pero se le adelantaron.
- ¿Namikaze-san? –Tsunade se giró, pensando que la llamaban a ella, pero no fue así-. Cuanto tiempo sin verle por aquí, Namikaze-san. ¿Ha venido a ver a su abuela? –siguió preguntando la recepcionista central del hospital.
Al otro lado de la recepción se encontraba Naruto, mirando su móvil, aturdido, hasta que la recepcionista le preguntó por una posible visita a Tsunade-baa-san. Miró a la susodicha, parpadeó y sacudió la cabeza cómo un autómata. Siguió caminando hacia la entrada pero, al pasar tan cerca del aparador de la recepcionista, ésta lo tomó del brazo y lo obligó a mirarla.
Sasuke, al ver el descarado movimiento de la recepcionista hacia su rubio, se dirigió hacia ellos; pero Tsunade le detuvo y negó con la cabeza, pidiéndole que esperara por la reacción de Naruto.
- ¿Namikaze-san? –alargó la otra mano para intentar rozarle la mejilla-. ¿Se encuentra bien?
Naruto, al ver la mano que se le acercaba, dio un paso hacia atrás y se soltó del agarre de la mujer con rudeza. La recepcionista jadeó, asustada por el gesto de Naruto, y se cubrió la mano apartada. Naruto parpadeó y miró a la chica, dándose cuenta de lo que había hecho, avergonzado.
- Lo-lo siento. ¿Estás...?
- Estoy bien. –le respondió la recepcionista con una leve sonrisa-. Ha sido culpa mía. No debí tratarlo con tanta familiaridad y confianza. –la recepcionista cogió el teléfono y le volvió a sonreír-. ¿Quiere que llame a Tsunade-sensei?
- No, no hace falta. –dijo Naruto, abalanzándose hacia el teléfono y colgando con el dedo-. Sólo he venido a una revisión y hoy Obaa-chan no trabaja. Gracias, ehm…
- Hiyori.
- ...Hiyori. Bueno, nos vem- –al girarse Naruto, chocó contra algo blando que lo hizo rebotar hacia el estante de recepción y causándole, seguramente, algún moretón en la espalda. Se sobó la nariz y miró con qué había chocado. Pero, al verlo, era más bien con quién-. ¿Tsunade-baa-san? ¿Qué haces aquí?
- Eso mismo me pregunto yo de ti. –miró a la recepcionista, con los ojos entrecerrados, y ésta se esfumó tan rápido como el correcaminos. Volvió a mirar a su nieto, quien había apartado la mirada de ella y sintió y ramalazo de dolor al verle hacer eso. Su propio nieto-. No sabía que tuvieras revisión.
- No debo decirte todo lo que haga en mi vida –la miró unos segundos y volvió a bajar la mirada-; ¿o sí?
- Naruto...
- ¿Psiquiatría? –soltó una voz tras Tsunade. Naruto miró su mano vacía y luego tras su Obaa-san. Sasuke sostenía su móvil con el calendario en la pantalla en dónde estaba señalando sus visitas con Shizune-. ¿Ves a un psicólogo?
Naruto se apartó de Tsunade, corrió hacia Sasuke y le arrebató el teléfono. Le frunció el ceño al Uchiha y luego miró a su Obaa-san. Ésta había puesto los ojos en blanco al escuchar la razón por la que su nieto se encontraba allí. Dio un paso hacia él pero Naruto se alejó de ella y, antes de que pudiera preguntarle nada, salió corriendo.
Sasuke miró a Naruto huir por patas y, sin dudarlo ni siquiera un segundo, salió en su búsqueda, dejando a Tsunade aún anonadada y sorprendida por la situación que acaba de suceder allí. Se giró hacia Hiyori, que estaba arrepintiéndose de haber intentado atraer la atención de Naruto para invitarlo a cenar y lo había puesto en aquél aprieto con su familia, y le preguntó:
- ¿Está Shizune hoy de guardia?
Shizune acababa de guardar el historial de Naruto e iba a hacer pasar al siguiente paciente, cuando la puerta se abrió de golpe, mostrando a su sensei. Shizune se quedó boquiabierta y empezó a mirar hacia los lados y luego tras ella, buscando la presencia del rubio al que acababa de atender. Suspiró y le sonrió a su inesperada visita. "Puede que sólo sea una casualidad que ella esté aquí..."
- ¿Vuelves a atender a Naruto? –"…o quizás no." Shizune suspiró y se sentó en su silla del escritorio.
- No sé de qué me hablas.
- Ni lo intentes. He visto tus citas y Naruto está en ellas. –chasqueó la lengua, molesta con su sensei por aprovecharse del poder que tenía sobre el hospital.
- No voy a decirte nada, Tsunade-sensei. –entrecruzó los dedos de sus manos y las posó sobre su regazo-. Naruto ya es mayor de edad y me ha pedido discreción respecto a su caso. –frunció el ceño y, con una seriedad con la que nunca le había hablado a su sensei, le dijo-: Si, después de ésta conversación, veo que ha entrado o ha intentado entrar en mis archivos personales para ver las sesiones de Naruto, la denunciaré por difamación y por no respetar la privacidad de uno de mis pacientes. Y no bromeo.
- Shizune por-
- Sólo le diré –la interrumpió- que yo era la última persona a la que quería recurrir. –se levantó y se acercó a la puerta de salida para abrírsela-. Espero que, la próxima vez que venga de visita, sea para verme a mí.
Tsunade miró a su antigua alumna y, triste y molesta por cómo había acabado todo, salió del despacho de ésta.
Naruto se detuvo en un parque, no muy lejos de su departamento, agotado por la carrera que había hecho desde el hospital. Jadeando y sudando goterones, se sentó (más bien espatarró) en uno de los bancos del parque, mirando al cielo encapotado. Inspiró el aire, con olor a humedad, y se relajó. No tardaría en recibir llamadas de toda su familia cuestionándole el por qué de volver a sus visitas con Shizune.
Cerró los ojos y, al segundo siguiente, el móvil empezó a sonar. Rechazó la llamada y gruñó. Su Obaa-san no había tardado nada en irse con el chisme a sus padres. Otra llamada y volvió a rechazarla. Luego vino otra llamada, otra, otra y otra hasta que descolgó, molesto, y le gritó al receptor que se encontraba al otro lado del teléfono.
- ¡Qué no quiero hablar! ¡¿No pilláis la directa?!
- En realidad –soltó una voz tras él-, sólo quería ver tu límite de llamadas entrantes. –Naruto se giró y se encontró con Sasuke sosteniendo su teléfono lejos de su oreja-. No aguantas mucho, por lo que veo.
- ¿Vienes a burlarte? –soltó Naruto, volviendo a su posición inicial-. Si es así, entonces lárgate.
Sasuke suspiró ante la acusación de Naruto y la vuelta del distante trato que éste le tenía al principio de su relación. Se acercó al banco y se sentó a su lado.
- ¿Por qué debería burlarme? No es algo malo ir a un psicólogo cuando lo necesitas. –Naruto lo miró por el rabillo del ojo y Sasuke le mostró su sonrisa torcida-. Yo también fui a uno por mi carácter y mi comportamiento esquivo hacia los demás. –Naruto lo miró con los ojos en blanco, no creyéndose que el Uchiha le estuviera hablando de sus problemas pasados-. La mayoría provocados por una responsabilidad familiar de ser un Uchiha y heredero de una fortuna que no me he ganado por mis propios medios.
- Aaaah, eso me suena... –soltó el rubio y, con voz chillona, siguió-. "¡Siéntate recto! ¡No le saques la lengua a los invitados! ¡No corras! ¡Inclínate como es debido! ¡No escupas el té! ¡Eres el futuro heredero de los Namikaze! ¡¿Cómo puedes ser así de hiperactivo?!" –movió la muñeca de su mano izquierda en círculos-. Y una larga, larga, larga lista de prohibiciones.
- Por cómo te burlas, veo que ése no es el problema que te ha llevado a ir a un psicólogo... –soltó Sasuke, inclinándose hacia delante mientras, a lo lejos, se escuchaba un trueno.
- No... –se encogió de hombros-. Al menos, no el principal. –miró a Sasuke y, aún y no estando muy convencido de lo que iba a hacer, le dijo-: Lo mío es más un problema de cambio de personalidad e aislamiento con la familia. –cubrió sus ojos con una palma de su mano y se apretó las sienes-. Y unos malditos sueños que han vuelto para atormentarme...
- ¿Sueños? –preguntó con suavidad Sasuke; y aún y habiendo tronado otro trueno, Naruto pudo escucharlo.
- Mi subconsciente es algo cabrón. –gruñó-. Hace unos diez años dejó de mostrármelos y, sin saber la razón, ha decidido que debería volver a revivirlos y a levantarme con sudores fríos, arcadas y, en algún que otro caso, lágrimas...
- Entonces, lo de aquella noche... –Naruto apartó la mano y lo miró. Suspiró y asintió-. Y, el que te abrazaras a mí, ¿era una medida de seguridad?
- Más bien que tu cuerpo despedía calor y hacía algo de frío. –una gota de agua cayó en la nariz de Naruto y éste miró hacia arriba cuando el cielo empezó a dejar un torrente de éstas-. Vaya...
- ¿Deberíamos irnos? –le preguntó Sasuke, tirándose hacia atrás. Naruto lo miró y vio que el Uchiha había aprovechado para acercarse a él. Se encogió de hombros, no dándole importancia ni a una cosa o la otra, y cogió el borde de la manga de Sasuke para darle un suave tirón.
- Me gusta sentir la lluvia. –se pasó la mano por su pelo ya empapado y le sonrió al Uchiha-. Relaja.
Sasuke sintió el impulso de capturar los labios sonrientes de Naruto en el momento que vio aquella sonrisa mostrando verdadera alegría. Se acercó a él pero, a centímetros de sus labios, se dejó caer hacia abajo en el banco, alejándose de los labios del rubio. No quería que pensara que, todo lo que habían estado hablando era una artimaña para poder atacarle.
- Al final, Sasuke sólo le devolvió la sonrisa y atrapó la mano que había estado sujetando la manga de su brazo. Naruto parpadeó al ver cómo el Uchiha se alejaba de él. Sincerándose con él mismo, si lo hubiera besado en ése momento, lo hubiera correspondido. "Pero con las veces que lo has rechazado, seguro que no quiere ni arriesgarse a besarte ahora." Naruto bajó la mirada y, a su mente, volvieron las palabras de Shizune: "Por lo que yo veo, no te está haciendo ningún mal; más bien, creo que él es algo bueno para ti... Uzumaki-kun. No te alejes de él."
Sin que Sasuke se lo esperara, Naruto se acercó a él y capturó sus labios, fríos y mojados por la lluvia que caía sobre ellos. El Uchiha, en un principio, parpadeó, sorprendido por el ataque del rubio, antes de corresponder el beso.
Ino colgó el teléfono cuando Naruko se lo permitió. Ésta acababa de decirle que Naruto visitaba a una loquera. ¿Cómo era posible que éste no le hubiera dicho nada? Se alejó del sofá y pasó por la puerta cerrada de la habitación de su primo. Se suponía que se lo decían todo entre ellos; pero, por lo visto, uno de ellos no lo hacía.
Apretó sus manos, en puños, a sus costados y se giró en dirección a su cuarto cuando el teléfono volvió a sonar. Se acercó a éste y descolgó.
- ¿Sí?
- ¿Yamanaka? –Ino sintió un escalofrío subírsele por la espalda al escuchar su apellido-. Soy Shikamaru Nara. Nos conocimos-
- Sé quién eres y, por favor, llámame Ino. –el interlocutor del otro lado se quedó en silencio durante unos segundos antes de aceptar lo que le decía la rubia.
- Vale. Querría pedirte un favor. ¿Está Naruto en casa?
- No, no está. –dijo, dejándose caer en el sofá.
- ¿Y sabes si volverá muy tarde hoy? –Ino frunció el ceño y prestó más atención a lo que el Nara decía.
- No lo sé. ¿Por qué?
- Porque puede que pueda leer los diarios en blanco de Naruto que encontramos el otro día. –hizo una pausa y suspiró-. Pero no sé cuánto tiempo puedo tardar en intentar todas y cada una de las técnicas que he encontrado por internet... –Ino se giró en el sofá y miró la puerta cerrada. Tenía ante ella lo que podía ser la respuesta al comportamiento de su primo y alguien con los medios para poder descifrarlo. Pero, ¿sería capaz de tomar los pensamientos más íntimos de Naruto sin su permiso? Se mordió el labio inferior, indecisa-. ¿Ino?
- Puedo alejar a Naruto. –soltó, al final-. Dame unos minutos y te aviso cuando puedes venir.
- Vale, gracias. –suspiró el Nara-. Te debo una. –y colgó.
Ino bajó la mano con la que sostenía el teléfono y se quedó mirando al frente.
- No me debes nada. –se deshizo la cola alta que llevaba y dejó que su pelo se esparciera a su alrededor-. Soy horrible. –sonrió con tristeza y luego soltó una risita-. Al final, mamá estaba en lo cierto.
Sacudió la cabeza, se levantó del sofá y fue a su habitación en busca de su móvil.
Sasuke gruñó cuando Naruto lo obligó a separarse de él. Se habían resguardado en uno de los castillos de juguete que había en el parque para que los niños se escondieran bajo este o atajaran camino para no dar la vuelta entera a la construcción. Naruto soltó una risita ante el gruñido de Sasuke y éste, al escucharle, también sonrió y, en vez de atacarle los labios, atacó a su cuello mientras acariciaba su vientre.
- Eh, espera un momento. –al ver que no paraba, suspiró y descolgó el teléfono-. ¿Sí?
- Estás vetado. –soltó Ino, de repente. Naruto frunció el ceño y apartó al Uchiha de su cuello con un leve estirón.
- Espera, ¿hoy? –miró su reloj y gruñó-. Deberías haberme avisado antes, Ino. –gruñó y se pasó una mano por el pelo-. Además, no puedo volver a la casa. –Sasuke le frunció el ceño y Naruto puso el índice sobre sus labios, pidiéndole que no hablara.
- ¿Qué ha pasado ésta vez? –preguntó con un tono de retintín. Naruto ensanchó los ojos, se miró el teléfono y volvió a acercarlo a su oreja.
- ¿Ino? ¿Te ha pasado algo? –al no haber respuesta, Naruto se enderezó de la pared, quedando más cerca del Uchiha-. ¿Ino?
- Sólo quería avisarte de que, ésta noche, tengo a alguien y de que no vengas hasta mañana antes de ir a la universidad. Que pases una noche tan buena como la mía. –y así, sin más colgó. Naruto se quedó mirando el móvil con el ceño fruncido hasta que Sasuke le recordó, con un beso en su cabeza, de que no estaba solo.
- ¿Va todo bien? –el rubio sacudió la cabeza hacia los lados y suspiró.
- No lo sé. Y, encima, esta noche tendré que irme a un hotel. –dijo, molesto, mientras guardaba el móvil-. Me han vetado la entrada en casa.
- ¿Por qué? –le preguntó el Uchiha.
- Habrá encontrado algún rollo de una noche. –se encogió de hombros y se apartó de los brazos del Uchiha para acercarse a la entrada bajo el castillo al que se habían refugiado-. Sea como sea, tendré que buscarme la vida para dormir ésta noche en una cama cómoda. –volvió a sacar el móvil y empezó a buscar el número de algún hotel barato, que tuviera en la agenda, cuando Sasuke le propuso lo que quería evitar preguntarle a él:
- ¿Y mi casa? –el rubio se giró hacia él y Sasuke se encogió de hombros cuando lo miró-. ¿No somos novios? Deberías aprovecharte de mí en situaciones como ésta. –Naruto se le quedó mirando hasta que, con voz enronquecida, le dijo:
- Si voy hoy, ninguno de los dos, querrá dormir si estamos solos en una misma cama.
Sasuke se acercó a él, le cogió el móvil y se lo guardó en el bolsillo de dónde lo había sacado, quedando los dos a centímetros del otro.
- ¿Y eso sería malo? –le dijo junto a una sonrisa pícara.
Naruto miró por sobre su hombro la lluvia caer y luego volvió su vista a Sasuke. Con su brazo derecho, le rodeó el cuello y lo atrajo hacia él para volver a juntar sus labios y darle un beso hambriento. Con un sonoro ¡Pop!, Naruto separó sus labios para asentir. Alzó el rostro y le sonrió.
- Sería malo... –se encogió de hombros-. Pero, a veces, tienes que hacer alguna que otra diablura; sino, todo sería muy aburrido, ¿no? –le dijo, guiñándole un ojo.
Sasuke le dio un beso rápido y lo arrastró bajo la lluvia camino a su apartamento.
Naruko bajó las escaleras, murmurando y gruñendo algún que otro improperio, para ir a la cocina y cenar. Al llegar al umbral de la puerta, escuchó las voces de sus padres y abuelos discutiendo sobre algo. Sin que se dieran cuenta, abrió con suavidad la puerta y la dejó entreabierta para poder escuchar la conversación que tenían entre ellos.
- Creo que, si Naruto ha decidido ir a ver otra vez a Shizune, será porque realmente necesita hablar con alguien de lo que sea que le pasa. –soltó Minato, mientras le daba un sorbo a su té.
- Después de la terapia fue cuando Naruto cambió radicalmente. –le dijo Kushina-. ¿Y si, después de ésta, se vuelve más aislado? Minato...
- ¿Y si vuelve a ser el Naruto cariñoso? –soltó él-. Dejemos que haga lo que él crea mejor para él. No es ningún niño...
- El que Shizune no quisiera dejarme ver los informes, significa que es algo malo...
- Déjalo ya, mujer. –le dijo Jiraya-. Ya hemos pasado por el Naruto inquieto y por el pasivo. ¿Qué podría ser peor que esos dos?
- Más bien, esquivo. –dijo Kushina, sujetando su vaso con las dos manos-. En la última cena, cuando acabó de comer, le faltó la nube de polvo tras él para ser el correcaminos. Y, si no supiera que no lo es, creería que Naruto era mudo.
- Es normal que estuviera algo distante. –Minato miró a Tsunade y le frunció el ceño-. Mi madre les dijo a todos sus amigos lo que él había estado escondiendo por años.
- No entiendo por qué intenta esconder su origen...
- No intenta esconderlo, Oka-san. Él sólo... Quiere ser Naruto. –todos los presentes le miraron cómo si le faltara un tornillo.
- Entonces, ¿quién es ahora? Porque mi Naruto no es... –soltó Kushina, levantándose de la silla para vigilar la olla.
- Sinceramente, no sé qué es lo que quiere conseguir con su comportamiento actual. –les confesó Minato-. Aún estoy esperando a que, algún día, venga y me diga los por qués de su comportamiento. Pero, por ahora, sólo esperaré. –Jiraya soltó una carcajada mientras le daba un manotazo a la mesa.
- ¡Siempre tan inocente! –le acusó-. ¡Tú y Naruto son tan-! –el ánimo de Jiraya decayó-. Quiero decir, eran tan parecidos...
- Aunque, tengo que admitir que, con su cambio de actitud, su relación con Naruko mejoró mucho. –soltó Tsunade, con una risita-. ¿Os acordáis cómo intentó que los vecinos la adoptaran?
- O cuando nos engañó con el cambiazo de la mochila. –soltó una risita Kushina-. El muy pillo le dijo a su hermana que nos esperara en la tienda de la gasolinera mientras que, a nosotros, nos dijo que la mochila cubierta con la manta era su hermana pequeña durmiendo. –dijo, negando con la cabeza, no creyéndose lo lejos que estaba aquél recuerdo-. Tenían dos y ocho años.
- Gracias a Kami que los de la estación se dieron cuenta de que estaba sola y avisaron a la policía. –dijo Jiraya, entre risas-. Cuando nos llamaron, vaya susto nos dieron.
- Imagínate nosotros, Otto-san. –rió Minato para, al segundo siguiente, fruncir el ceño-. Nunca entendí el reacio comportamiento hacia su hermana.
- Ni yo. –negó Kushina, poniendo los platos sobre la mesa-. Era como si la odiara a muerte.
- Es cierto... Bueno, al menos, esa parte mala de Naruto se solucionó, ¿no? –dijo Jiraya, tomando su plato con avaricia.
Mientras tanto, Naruko, quién había escuchado toda la conversación que habían mantenido sus familiares más cercanos, se había deslizado hasta el suelo; ya que sus piernas no habían podido sujetarla más por el shock que había recibido con la información. Su hermano, su queridísimo y adorado hermano la había odiado. ¿Por qué? ¿Qué le había hecho? Y, ¿Por qué ahora la quería y cuidaba cómo un guardaespaldas?
Se levantó del suelo y corrió hacia la entrada. Se calzó, cogió el paraguas y salió a la calle para dirigirse al único lugar en dónde encontraría las respuestas a sus preguntas.
Continuará...
Yyyyyy, fin del décimo capítulo!
La historia va avanzando poquito a poco; pero ya va avanzando hacia algunas respuestas :) Y, hablando de respuestas, aquí van las mías:
Lady Beatriz: Si te soy sincera, la razón del tatuaje no lo había pensado; pero me has dado un buen punto para ponerlo en la historia XD! Me alegro que te gustaran los juegos y, el origen de las cicatrices... poquito a poco jijijijiji gracias por seguirme y leerme :3 nos vemos en el siguiente capítulo!
: He intentado que el día de Naruto acabara con algo bonito; pero soy mala y me gusta que sufra la gente jijijiji, si hiciera una entrevista con ellos, seguro Naruto se me echa al cuello por mala y Sasuke lo mismo; pero por no dejarle tener lo que tanto anhela XD! Espero que te haya gustado la conti :3 Hasta el próximo!
Zanzamaru: En realidad, Sasuke, de tierno nada; más bien aprovechao XD! jajajajaja, bueno, Naruko tiene que ser un poco pesada, porque ella es una parte importante (+o-) en la relación futura de nuestros amados protas; así que... Te permito sacudirla durante cinco horas pero luego devuélvela para que pueda seguir en la historia :3 Y, bueno, estos dos por fin avanzan en su relación, aunque sea pasitos pequeños, avanzan *¬* Nos vemos en el siguiente capítulo! Matta nee!
Kumikoson4 : Quería hacer el juego un poco más fuerte; pero, al meter también a tantos personajes que no conocen tanto a Naruto o tener a la hermana al lado, quise hacer que Shikamaru y él se controlaran un poco. Más adelante, puede que haga la revancha al estilo de Naruto y Shikamaru (si veo la oportunidad) y mostraré a los verdaderos diablillos que consiguieron una orden legal con tan sólo nueve añitos ;3 Y el misterio crecerá y se resolverá poquito a poco jijijijiji Espero que te haya gustado la continuación y nos vemos en el siguiente! ^-^/
Natsuki Akagami: Primero de todo, toma la caja de pañuelos, no quiero que te me desangres ^.^U Y muchas gracias por decir que mi fic es como una droga, es algo muy bonito que te digan que lo que escribes es algo tan adictivo O/O (aunque las drogas no sean buenas) Y, bueno, no creo que te imaginaras lo que ha pasado entre Ino y Shikamaru... ·3· jajajajaja, tranquila, que habrá algo entre ellos ;) y la tensión sexual entre nuestros queridos chicos se descargará en el siguiente capítulo (mi primer lemon completo O/O) me da vergüenza / pero sé que, el lemon es lo que estabais esperando ¬3¬ Así que... tendré que desvergonzarme XD! Y, bueno, lo de Naruko no puedo remediarlo (podría matarla pero entonces Naruto ya si que deja a Sasuke, y eso si que ¡NO!) jijijijiji Espero que te haya gustado el capítulo y tengas suficientes pañuelos para tus hemorragia :))) nos vemos en el siguiente! ^3^***
kaoru-himura1878: jijijijijijijijiji, por lo visto, lo que más os ha gustado a todos/as ha sido el juego XD! Me alegro que te gustara y espero que este capítulo también te haya gustado :3 Nos vemos en el siguiente _
Sakurampop: jajajajajajaja, bienvenida a mi secta! Cómo ya le he dicho a otros, es un halago que te digan que se han leído toda tu historia de una tirada; así que gracias! O/O Y espero que te haya gustado la continuación y te hayas enamorado más de la historia. ^-^ Hasta el próximo capítulo! Jaa ne!
Maky : Si, llegará el momento en que Naruko y Sasuke tengan una discusión pero no pienso decir por qué ;) jijijijiji Mistery, mistery. Y, bueno, nuestro zorrito ya se ha abierto un poco con él; ahora falta lo demás XD! Gracias por leerme y espero que te haya gustado la conti :) Hasta el siguiente cap!
Icitzy: jajajaja, a alguien se tiene que odiar en la historia; aunque Naruko ahora se pone en marcha para descubrir lo que está pasando en realidad con su hermano... Yo pagaré por la mitad de las pelucas que te compres, ya que, mayormente, será culpa mía si te quedas sin pelo U_U (pero intenta que no, que no voy bien de dineritouuu :'( ) y, bueno, he vuelto ha dejar a estos dos yendo a una habitación con el misterio; pero, esta vez sin tan misterio XD! Porque, en el siguiente sí que sí habrá lo que habéis esperado O/O Rezo por que la espera no te deje sin uñas, pelo y lo siguiente que te muerdas XD! Nos leemos en el próximo cap! Matta nee!
natzumy08: Me encanta cuando os dais cuenta de mis truquitos! jijijijiji Creo que has sido la primera y la única que se dio cuenta con lo de los calzoncillos :3 pero no era una errata; estaba hecho aposta por las intenciones reales de Shikamaru (que era entrar al cuarto de Naruto tantas veces cómo pudiera) y, bueno, a veces, algunas familias, por mucho que los demás no supieran quien es, consideran una falta de educación que sus integrantes se comporten mal enfrente de la gente; por eso Tsunade usa el nombre Namikaze y su presencia para detener a nuestro Naru :(( y, bueno, Sasuke intenta acercarse a nuestro rubito pero también poder tocarle, sobarle, abrazarle, f- bueno, eso último no, de momento XD! Espero que te haya gustado el capítulo y sigue así de observadora! Jaa ne! ^,^/
Goten Trunks5 : jejejeje impaciente _ ya llega, ya llega; pero no en éste capítulo XD! Y, por lo visto, el juego es lo que más os ha gustado; habrá que repetirlo... más adelante :3 hasta el próximo cap!
ambu780: Lo siento, el pasado de Naruto aún está bloqueado; se les irá dando trocitos poquito a poco XD! jajajajaja Bueno, Naruko tiene un complejo de hermano un tanto rarito (o algo más... ·_· no ce zabe ·3·) jijijiji Espero que te haya gustado el capítulo y nos vemos en el siguiente! ^,^
Y hasta aquí mis answers. :) Ahora vamos con los nuevos Favoritos y Followers: Tamar Taisho, Datyi, Alice'D'Angel, FurudeMidori13, jazdebiit, NekoDanyhentai, Lolit, Lilus Heavy, Punk, MeruVantas,Francis100,
Y ya está por hoy! Bueno, espero que hayáis disfrutado de la continuación y rezo para veros en el próximo capítulo.
Sé que os lo he dicho arriba y seguramente estáis pensando que soy una maldita pesada pero, MUCHAS GRACIAS POR SEGUIRME Y SEGUIR A MI HISTORIA Y HABERME HECHO LLEGAR A 100 REVIEWS TToTT (ahora los 200 ·3·) jajajaja, nah, sin presiones XD! si llega llegará y si no... algo mal haré ·_· XD!
Bueno, que tengáis unas muy felices vacaciones y un muy buen final de semana.
1000000000000000000000000000000000000000 Besos para todos/as (no sé como se dice éste número, por eso no lo escribo :p) jijijiji
Ah! Decidme qué os ha parecido (tanto si es bueno o malo) el capítulo. Thank you! 3
