Hola. Aquí estoy de nuevo y con él último capítulo. Que emoción. Espero que os guste tanto como a mí escribirlo. ¡Comenten!
El sol era abrasador en la Fortaleza Charles, a excepción de la última vez, me encontraba en la sombra con uno de esos vestidos pomposos de color claro. A mi derecha estaba padre vestido de marrón y a la derecha de padre se encontraba el comodoro. Sonaban los tambores, una melodía que no era de mi gusto, pues anunciaba una acción de la que me encontraba en desacuerdo.
En el patíbulo se encontraba un hombre de piel trigueña, con rastas y barba de chivo. El Capitán Jack Sparrow, había sido condenado a la horca. A pesar de que nos había salvado la vida y a mí en dos ocasiones. Los tambores pararon de sonar, y el hombre vestido de gris comenzó a leer la serie de cargos que tenía el pirata.
—"Es injusto"—Susurré para mí misma.
—"El comodoro Norrington está obligado por ley, al igual que todos nosotros"
Vi como un guacamayo azul y amarillo se posó en uno de los estandartes que sostenían dos marines. ¿Ese no era el loro que tenía uno de los piratas? Una persona con un sombrero gris con una pluma de color claro se acercó a nosotros. Era Will. ¿Qué estaba haciendo aquí? ¿Por qué se había acercado justamente en este momento?
—"Gobernador Swann"—Padre le saludó bajando la cabeza—." Comodoro"—Norrington imitó a padre—"Elizabeth, debería haberos dicho desde el momento en que os conocí…"—Le miré intentado saber qué es lo que me quería decirme—. "Que os amo"
Me quedé totalmente desconcertada. ¿Qué me amaba? El alma se me acaba de caer a los pies. Si… si yo me tengo que casar con Norrington, ¿por qué me lo dice ahora? Pero de repente se dio la vuelta y se marchó en dirección del patíbulo. ¿Qué pretendía hacer? ¿Por qué me había dicho eso? Jack estaba a punto de ser ejecutado, vi como Will apartaba a varias personas, entonces miré de nuevo al guacamayo azul y amarillo posado en uno de los estandartes que sostenían dos marines. ¿Ese no era el loro de Cotton? Entonces entendí todo, Will quería salvar a Jack. El comodoro Norrington dio unos pasos para detener a Will. Pero fingí que me desmayaba para poder detenerlo.
Oí unos gritos y me recosté rápidamente para ver que había pasado. Jack estaba en vilo apoyado en la espada de Will y vivo. Mi amado subió al patíbulo y peleó contra el verdugo. A Will se le cayó la espada, pero esquivó el hachazo del verdugo y este por error cortó la cuerda que sujetaba a Sparrow y quedó liberado. Will empujó al verdugo y cayó encima de los marines, entre ellos, encima de Norrington. Cuando Jack apareció sus manos estaban libres de cuerdas, aunque la llevaba en la mano. Lazó un extremo de esta a Will, con ella derribaron a tres marines y después se dieron la vuelta e hicieron la zancadilla a otros. Dejaron a otros dos inconscientes, haciéndose que se golpeasen en la cabeza con una columna. Vencieron a un par más, sin embargo les rodearon.
No tenían salida, un gran número de marines de casacas rojas les apuntaban con sus rifles.
—"Supuse que presenciaríamos una burda variedad de intento de fuga… Pero no de vuestra parte"—dijo el comodoro apuntando con su espada a Will.
Padre se acercó a ellos.
—"Cuando regresé a Port Royal, os concedí clemencia y ¿me lo agradecéis de este modo?"—preguntó padre indignado—. "¿Uniendo vuestra suerte a la de él?"
En ese justo instante llegué. No podía ver al hombre que amaba, ahora sabiendo que me correspondía, colgado de la horca junto a un hombre inocente, quien ha sido varias veces mi salvador. Por muy pirata que fuese el Capitán Jack Sparrow no merecía la horca y mucho menos Will.
—"Es un pirata"—dijo padre.
—"Y un buen hombre"—contestó Will—"Si con ello, he logrado que el verdugo se gane dos pares de botas en vez de uno, que así sea."
Miré a padre. No podía permitir, que Will acabase en la horca después de todo lo que ha pasado.
—"Al menos mi conciencia estará tranquila"—concluyó el herrero.
—"No olvidéis el lugar que os corresponde, Turner"—le recordó el comodoro.
—"Mi lugar es este"—Contestó Will firmemente—. "Entre vos y Jack"
Di un par de pasos, tomé la mano de Wil y me di la vuelta para mirar a Norrington y a padre.
—"Y el mío también"
Padre pidió que bajasen las armas y así lo hicieron. Norrington me preguntó entristecido si realmente amaba a Will, contesté que sí. Jack se acercó a padre y a Norrington mientras hablaba, a padre le pareció molestar la excesiva cercanía y el mal aliento del pirata, al igual que el comodoro. Pero mi atención estaba únicamente centrada en Will. Oí que me llamaba el pirata, y me dijo que lo nuestro nunca habría funcionado. ¿Pero de qué estaba hablando? El pirata llamó a Will y alabó el sombrero que llevaba puesto. Jack andaba hacia atrás, mirando de vez en cuando para vigilar los movimientos de los marines.
—"Amigos"—Dijo subiéndose al escalón donde acababa la fortaleza, detrás de él había una valla de muy poca altura. Estaba en el mismo lugar donde me desmayé —." Siempre recordaréis este día como..."
El pirata dio un par de pasos hacia atrás y cayó al agua. Norrington y el resto de la marina subieron los escalones apresuradamente para ver al capitán. Uno de ellos auguró que su final sería la soga, pero Will y yo, sabíamos que estaba equivocado. Otro marine comunicó que había un barco cerca del fuerte. Era un barco de velas negras. La Perla Negra. Gibbs y el resto de la tripulación habían regresado a por su capitán. Sonreí, al final esos piratas no eran tan malos como pensé. Jack iba a salir sano y salvo y posiblemente volverían a la Isla de Muerta para recoger el botín.
Finalmente el comodoro decidió no ir a por ellos.
—"¡Señor Turner!"—llamó Norrington. En ese momento me asuste. ¿Qué iba a ser de Will?
—"Asumiré las consecuencias de mis actos"—Me dijo Will.
El herrero se dio la vuelta para mirar el comodoro, este sacó la espada. Me asusté, todos mis sentidos se pusieron alerta y mis músculos en tensión.
—"Es una hermosa espada, confío en el hombre que la hizo demuestre el mismo cariño y devoción en todos los aspectos de su vida"—dijo Norrington mirando su espada. Después a Will.
—"Gracias"
Los marines comenzaron a marcharse, pero uno de ellos le preguntó al comodoro sobre Jack y este le contestó que le podían dar un día de ventaja. Miré a Will. Por fin. Mi sueño se había hecho realidad. Era como estar en las nubes. Estaba tremendamente feliz.
—"Entonces…este es el camino que eliges, ¿no es cierto? Al fin y al cabo es un herrero"—dijo padre, aceptando mi opción de casarme con Will y no con Norrington.
—"No…"—Will me miró y le quité el sombrero y sonreí—. "Es un pirata"
Él me besó y sentí como me quedaba sin aire y como mi pecho se inflaba de felicidad, era maravilloso. Le respondí encantada.
Al final pude vivir una aventura, con piratas, tesoros y sobre todo romance.
