Cápitulo x...Escucha la brisa del oceano.
Australia, mi querida australia que abandoné para seguir mi vida adelante. Australia, mi casa, mi hogar. Ahora, solo me encuentro solo como un perro, traicionado por mis acciones y mis equivocaciones. El suicidio es pecado, pecado...¿Un pecado mas? Dios, perdóname, dame tu salvación, ¿que puedo hacer de mi? Nadie cree en mi, yo no creo en mi ¿que puedo hacer? No hay nada por luchar.
-Chase...Escúchame...Escúchame...La caobardía,Cobardía...
Abrí los ojos de repente, después de un dolor agonizante. Dios no me quiere en el infierno, quiere que continue mi sufrimiento en la cruel tierra. Al ver el cuarto, era...Frío. Pero al cerrar mis ojos, veía una playa...Hermosa playa.
-Querido, no hagas lo que yo hice...Sabes que está mal. Hazlo por mi, por ti...Me he portado mal...lo se...Pero no abandones tu vocación, sabes...que estoy orgullosa de ti, esto es real...No te rindas-Ella sonrió al final.
-Madre...Madre- el lloraba de felicidad. -Ahora ve, alguien te espera...- -¿Quien?
Al abrir sus ojos, vio dos rostros, de su jefe y el amigo de este...Wilson.
-Has decidido despertar, hermoso...- Dijo house escuchandose el berrinche de wilson de su frialdad.
Chase no sabía que decir. El dolor cegaba su conciencia.
Wilson mirando a House, esperando que diga algo reparador, llegó a cuentas que lo debía decir el.
-¿Como te sientes,chase?- dijo con una mirada serena.
-Yo...
