N/a: No poseo Pokemon o Dragon Ball.
-Un guerrero en tierras lejanas-
Capítulo 10: Psíquico.
Una joven estaba en casa meditando, algo no muy común para jóvenes de catorce años de edad. Resaltaba entre los de su edad por sus únicas habilidades psíquicas, por ello diariamente se entrenaba mentalmente para mejorar y potenciar su control. Esto llevo de por medio convertirse en entrenadora, ya que en compañía de Pokemon Psíquicos resultaba mucho más fácil mejorar sus habilidades mentales. Lo malo es que aun siendo entrenadora, no le gustaban las batallas, era solo un método para mejorar sus poderes.
Su primer Pokemon fue un Abra dado por sus padres, el cual luego de dos años evolucionó en Kadabra. El siguiente, capturado un año después de haber recibido a Abra fue un Eevee, quien luego de meticuloso entrenamiento logro evolucionar en un Espeon bajo las condiciones adecuadas. Ahora ambos estaban junto a ella acompañándola en su meditación, lamentablemente esta llegó a un abrupto final con un gigantesco estruendo.
Al abrir los ojos vio que tanto Kadabra como Espeon se encontraban mirando en la misma dirección en la que ella sintió dicho impacto. No estaba segura de que llamarle al fenómeno: ¿Estruendo? ¿Impacto? ¿Pulsación? Fue como si toda la tierra se sacudiera sin un real movimiento físico.
Tanto ella como sus Pokemon se quedaron un largo tiempo observando en la dirección que vino aquella rara señal, al punto de tener que asomarse por la ventana para estar más atenta. Lamentablemente más allá de los Pidgey y Pidgeotto que volaron al mismo tiempo que sintió aquello, nada más había ocurrido, ninguna señal o perturbación alguna, como si nunca hubiera ocurrido.
Perpleja ante este suceso regresó a su meditación, esta vez intentando sondear con su mente sin efecto alguno. Ella no tenía desarrollada esa habilidad, pero esperaba que con un impacto tan grande lograría encontrar el suceso con mayor facilidad. Fuera lo que fuera, el suceso había terminado tan rápido a como inició sin algún efecto en el medio ambiente o en el mundo. Solo podía esperar que fuera verdad y que nada dañino hubiera surgido sobre el planeta.
Lamentablemente para ella no fue la única vez.
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Más tarde, aquella noche, la joven no tuvo sueños tranquilos. En lugar de un paisaje o simplemente un sueño sin sueños, llegó a un lugar oscuro donde solo un destello blanco señalaba el camino a lo lejos. Caminado confusa de saber cómo, después de todo ni siquiera podía ver el suelo, el destello blanco comenzó a crecer hasta tomar la forma de una persona. No podía verla, solo una silueta con forma humana.
Intentó acercarse más, pero el destello incremento su fuerza logrando empujarla hacia atrás. Al abrir los ojos el destello había cambiado de blanco a un dorado intenso. Curiosamente la fuente mayor era su cabello que se revelaba siendo amarillo intenso. Con un nuevo destello más intenso que el anterior la joven despertó.
Estaba de vuelta en su cama, respirando agitadamente. Kadabra y Espeon sintieron la perturbación emocional de su entrenadora, quien al despertar se encontró al lado de ellos. Se veían muy preocupados por ella.
"Estoy bien." Sonrió débilmente la joven a sus dos Pokemon. Pese a la carencia de luz, lograron ver su pequeña sonrisa gracias a la luna. "Creo que he tenido una visión, no estoy muy segura de que se trate pero creo que está relacionado con lo que ocurrió hoy." Los Pokemon se vieron notablemente interesados. "No hay de qué preocuparse, tarde o temprano sabremos que paso. Estoy segura de ello."
Con eso el tema quedo cerrado, a pesar de que de vez en cuando, ella se quedaría en la noche despierta pensando en aquella extraña visión. ¿Era buena? ¿Era mala? No tenía idea de cómo interpretarlo más allá de entender que se iba a topar con ese suceso tarde o temprano.
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Los primeros dos meses de Gohan en Kanto marchaban bastante bien. Había descubierto una decena de Pokemon en sus nuevas entradas y había actualizado varios datos de Pokemon que observó vivir en otras regiones. Cada día era un nuevo descubrimiento para el joven investigador y entrenador.
Se mantenía en contacto con Cynthia, informándole de sus propios progresos como entrenadora. Ya casi no reconocía a la joven al compararla a la primera vez que la vio; era más centrada y más calmada, también la vio sonreír más. No menos importante eran su cuarta y quinta victoria consecutiva en la Conferencia del Valle Lily, ya estando oficialmente preparándose para enfrentar al Alto Mando de la región. Recordando su batalla contra Alder, podía asumir el nivel que Cynthia debía enfrentar para lograr su sueño de ser campeona. Sin duda ella lo lograría.
Mientras tanto el Profesor Rowan le informaba sobre los estados de sus libros publicados recientemente. Al parecer los libros de Sinnoh y Unova iban muy bien, siendo rápidamente propagado entre las diferentes entidades de investigadores alrededor de las regiones. El Profesor Samuel Oak y la Profesora Aurea Juniper llamaban constantemente pidiendo actualizaciones sobre sus progresos de la investigación en Kanto, siendo el primero de estos el más emocionado.
Ahora se encontraba en Ciudad Azafrán terminando de hacer compras. Luego de meses de estar comiendo distintos bayas, resultaba bueno variar. El problema era que la carga era bastante grande, y tras salir de la tienda Gohan estaba con sus manos ocupadas, incluso el poder psíquico de Gardevoir resultaba agobiado quien con dificultad lograba llevar cuatro bolsas y varios paquetes flotando. El estado fue crítico cuando los paquetes en los brazos de Gohan le impedían ver a donde ir.
"Gardevoir, ¿Me puedes guiar?" Pidió Gohan a su Pokemon, para que esta fuera al frente.
Lamentablemente su petición fue un minuto demasiado tarde. A penas Gohan había terminado la oración, una colisión le hizo caer junto a todos sus paquetes. Aturdido y sentado en el suelo, el joven miró al frente para encontrarse con la causa de su caída. Una joven unos tres años mayor, cabello azul, ojos rojos brillantes los cuales le miraban intensamente.
"Eres tú." Fueron sus primeras palabras hacia él, mucho a su sorpresa.
La joven se veía más allá de impactada pero al mismo tiempo mantenía su mirada fija en él, ni siquiera parpadeaba. Fueron alrededor de cinco minutos bastante incomodos para Gohan mientras ella le miraba y él mismo no tenía la manera de iniciar alguna conversación entre ambos. No fue hasta que ella volvió a hablar que ella volvió a parpadear a pesar de que la incomodidad solo se incrementó a causa de sus palabras.
"¿Qué eres?" Volvió a cuestionar la joven desconocida.
"¿Eh?" En estos momentos era lo único que la inteligencia de Gohan permitió responder.
La desconocida en cambio se puso en pie.
"Sé que no eres de aquí. Tuve una visión de tu llegada hace dos años y…" Antes de que pudiera continuar y más rápido de lo que el ojo humano pudiera notar, Gohan se había posicionado a espalda de la desconocida, silenciándola con su mano en boca. "¡Mhh!" Exclamó al ser tomada por sorpresa.
"Cálmate." Insistió Gohan soltando su boca y tomando algo de distancia de ella. "No sé cómo sabes lo que sabes, pero por favor, nadie sabe de mi llegada. ¿Podemos hablar de esto en otro lugar?" Ante su movimiento brusco, el hibrido Saiyajin y Humano observó sus alrededores, viendo que ninguna persona notó su movimiento de alta velocidad.
La joven asintió un poco apenada por su comportamiento. Había sido educada, y ciertamente acusar a un desconocido en plena calle sonaba bastante descortés por más sorprendente que fuera el descubrimiento de que sus visiones fueran reales.
"Gardevoir, ¿Crees que puedas ayudarme a llevar algunas cosas más?" Preguntó Gohan a su primer Pokemon. Esta asintió al instante, solo para que sus ojos brillaran ligeramente en color rojo e inmediatamente levantar varias de las cajas y bolsas caídas.
Más apenada por la situación, la desconocida le ayudo a levantar un par de bolsas para aligerar la carga solo para centrar su atención en el Pokemon que acompañaba a Gohan. Este miró a la joven que analizaba a su Pokemon del mismo modo como lo había hecho con él. Su mirada crítica, pero se sentía algo más, algo más intenso que una simple mirada, como si en realidad quisiera ver en el interior de su Pokemon. Luego de estos instantes se dirigió a Gohan.
"Tu Pokemon es increíble." Declaró la joven. "Su poder psíquico enorme despide una gran paz acompañada de una gran pureza. Pero por encima de todo puedo sentir que está muy unida a ti, puedo sentir la conexión que existe entre ustedes dos."
Gohan observó a la joven por instantes. Ignorando la sorpresa sobre su supuesta visión, no parecía una mala persona e incluso su presencia no mostraba muestra de malicia alguna. Estaba claro que la joven poseía ciertas habilidades no naturales para los humanos de este mundo.
"Por cierto, mi nombre es Sabrina. Lamento haberte acusado de esa manera, la sorpresa de verte directamente y ver tu poder me agobió." Declaró la joven finalmente presentándose ante él. "Soy entrenadora de Pokemon de tipo Psíquico."
"Soy Gohan Son, soy entrenador e investigador." Se presentó del mismo modo, aunque un tanto inseguro ante las últimas palabras de la joven; de hecho tuvo que reiterarlo porque aún no lo entendió del todo. "Creo que no entendí. ¿Viste mi poder?"
"Es evidente." Fue la respuesta que parecía obvia de Sabrina. "Puedo verlo, siendo emanado por todo tu cuerpo como una represa que contiene el agua. Esta cantidad no es natural para este…" Sabrina logró darse cuenta que la conversación se estaba volviendo nuevamente de carácter privado, por lo que se silenció a sí misma. "Lo siento, podemos hablar en un lugar más despejado y de manera más cómoda." Obviamente señalando las bolsas y paquetes que Gohan, Gardevoir y ella misma cargaban. "La salida al bosque está cerca, conozco un claro despejado donde podemos hablar."
Asintiendo y dispuesto, Gohan siguió a la joven en compañía de Gardevoir.
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La conversación no ocurrió tan pronto como Sabrina hubiera esperado. Al llegar al claro que ella señaló de antemano, Gohan sacó a sus Pokemon para comenzar a hacer su comida. Esto ayudaría a liberar gran espacio de lo que habían comprado y serviría para organizar todo lo demás. Ante las intenciones de Gohan, Sabrina decidió esperar a que terminara con sus labores. Este momento lo aprovechó para entender un poco más al desconocido entrenador e investigador.
Sabrina pudo ver que Gohan compartía una gran unión con sus Pokemon: Gardevoir, Infernape, Gabite, Serperior y Wartortle, quienes colaboraban en los quehaceres de cada manera que ellos pudieran. Pero por sobre todo, cada uno de ellos era altamente poderoso, podía verlo en sus respectivos comportamientos. Sabía que Gohan había puesto gran esfuerzo en lograr que llegaran a ese nivel, incluyendo a los no evolucionados como Wartortle y Gabite, ambos se veían capaces de acabar con facilidad con alguna de sus versiones evolucionadas.
Alrededor de una hora más tarde, Gohan finalmente estuvo libre para comenzar la tan esperada charla con la joven.
"¿Cómo es que sabes que no soy de aquí?" Fue lo primero que dijo Gohan al tomar asiento junto a ella, en el tronco derribado.
"Ocurrió hace un poco más de dos años." Inició la explicación Sabrina. "Pude sentir la llegada de alguien extremadamente poderoso, fue como si su fuerza perturbara toda la energía de este mundo, incluso la de los Pokemon. Esto ocurrió solo por un instante, ya que tan rápida como llego esa perturbación, desapareció." El joven se veía un tanto confuso por la explicación que había dado.
"Tu habías usado la palabra visión, ¿Qué querías decir con eso?" Volvió a preguntar Gohan.
"Posteriormente tuve una visión en donde te conocía." Dijo Sabrina, mucho a la perplejidad mayor de Gohan por lo que tuvo que seguir con algo más profundo. "Pude verte, no físicamente, sino tu presencia. Esto me dijo que algún día te conocería, nada más." El joven pareció comprender lo dicho luego de unos momentos para dejarle analizarlo; posteriormente realizó una cabezada confirmando sus sospechas. "Entonces, ¿De dónde vienes?"
"Probablemente no me creerías." Sonrió Gohan. "Es algo más increíble de lo que parece."
Sabrina pareció meditativa al respecto por instantes y por la incomodidad que sentía Gohan, no se atrevió a decir algo para interrumpirla.
"¿Qué te parece si en vez de decírmelo, me lo cuentas?" Preguntó la joven, dejando más perplejo a Gohan que antes. "No lo he hecho demasiadas veces, pero soy capaz de ver los recuerdos de las personas si me dan permiso para hacerlo."
"¿Ver recuerdos?" Repitió Gohan sorprendido. "Es como Papá." Se dijo al recordar que Goku había realizado lo mismo al llegar a Namekusei con Krilin para revisar sus recuerdos recientes y de esta manera no perder tiempo en charlas sin sentido. "No estoy seguro de que sea buena idea, hay cosas que no deberías ver."
"Puedes elegir qué quieres que vea y que no." Respondió Sabrina.
Gohan fue inmediatamente tentado, aunque muchos de los recuerdos resultaban privados. Tuvo que evaluar rápidamente los pro y los contra al tomar la decisión. Confiarle a alguien más parte de su pasado, cosa que nadie en este planeta sabía. Pero si solo mostraba partes clave sobre su ingreso a esta dimensión podría evaluar su reacción y posteriormente ver si era de confianza o no. También estaba el tema de que no se trataba de una presencia maligna.
Sabrina observó meditar al joven esperando su decisión. Este muchacho había sido un tema constante en su mente, pese a que nunca había visto su apariencia, solo su podría sentir su presencia. Nunca le vio un significado saber de aquel muchacho y del porque le hacía tan especial. Hoy finalmente podría tener respuestas a todas sus dudas o por lo menos tranquilizar varias de estas.
"Está bien, pero solo lo que yo te permita ver." Declaró Gohan entre una mezcla de tonos amable y serio, con lo que Sabrina sonrió y asintió. "¿Cómo lo hacemos?"
"Para hacerlo más fácil, debemos tomar asiento sobre la hierba." Se explicó la joven dejando el tronco y sentándose donde había indicado. Gohan la imitó. "Debes cerrar tus ojos y relajarte, esto puede tomar algún tiempo." Mucho a la sorpresa de Sabrina, no tuvo que esperar nada, el joven era tan sereno como si hubiera estado durmiendo. La única manera de lograr eso es si hubiera practicado meditación antes. "Así está bien, ahora déjame ver lo que quieras mostrar, enfócate en aquellas memorias."
Lamentablemente la inexperiencia de Sabrina jugó en su contra. Le fue imposible filtrar los recuerdos que deseaba mostrar por sobre los demás y simplemente fue absorbida por ellos.
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El espectáculo ante la tierra inhóspita desconocida fue dejado completamente de lado al ver la criatura humanoide frente a ella. Primariamente se enfocó en su coloración verde de piel, luego en su traje purpura que parecía similar a un practicante de artes marciales, finalmente y no menos importante sus antenas, un par que salían por sobre su cabeza. Aunque de pronto se volvió borroso, entendiendo que la emoción cruda de pena y miedo venían de Gohan, eran sus recuerdos por lo que estaba limitado a ver todo desde su perspectiva.
La entidad llamada Piccolo se encargaría de entrenarlo. Por disparatado que fuera unos sujetos del espacio vendrían a atacar de una raza denominada Saiyajin. La sorpresa de que el padre de Gohan proviniera de esta raza y que estaba muerto fue opacada ante la siguiente información: seria revivido dentro de un año ya que se encontraba entrenando en el más allá.
Por momentos Sabrina pensó si su cordura estaba a prueba.
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Sabrina tuvo un vistazo rápido a los meses siguientes, como el secuestrador se volvió maestro y como este sujeto que parecía un demonio de corazón frio le abrió su corazón al niño. Entonces le vio dar su vida a cambio de la de Gohan. Ante esos monstruos llamados Saiyajin: Vegeta y Nappa. Habia visto las hazañas que los humanos lograron luego de dominar sus energías internas, incluso pudo sentir grandes habilidades psíquicas, en especial del pequeño llamado Chaotzu.
Mucho a su dolor, les vio morir uno a uno hasta que solo quedaron dos.
Fue cuando llego el padre de Gohan. Desde que llegó pudo entender porque cada uno de los presentes nunca perdió la fe en él, era de confianza y con una gran fuerza. Derroto al primer Saiyajin como si nada para luego ir a luchar con el segundo en un lugar apartado.
Lamentablemente Gohan se vio obligado a regresar al sentir que la presencia de su padre disminuía y su mal presentimiento no fue errado, ya que el Saiyajin se había convertido en un mono gigante. El resto de la pelea fue bastante confusa, ya que luego de cortarle la cola al llamado Vegeta regreso a la normalidad, posterior a eso era como si el cerebro de Gohan dejó de funcionar.
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Cuando pensó que lo extraño había terminado, todo alcanzó un nuevo nivel cuando Gohan decidió ir al espacio para revirar a su mentor del mismo modo que había revivido a su padre. Fue cuando entendió la leyenda de las Esferas del Dragón, siete esferas mágicas capaces de conceder cualquier deseo y que habían dejado de existir luego que Piccolo muriera. No entendió del todo, pero el creador de las esferas y el mentor de Gohan estaban conectados de algún modo.
Pronto entendió que la situación no mejoraría, ya que al llegar al planeta se encontraron con varios más fuertes que los Saiyajin que atacaron la tierra. Fue una semana muy crítica, ya que estuvo llena de crueldad al ver aldeas arrasadas por completo y de persecuciones por las esferas. Aun con un incremento de poder que el patriarca, creador de las esferas, les había dado, no significo mucho para la magnitud de los enemigos que afrontaban constantemente.
La alianza con Vegeta fue un punto a favor.
Nada la preparo para sentir su cuello roto a manos de aquellos payasos de las Fuerzas Especiales Ginyu. El dolor de Gohan fue su dolor, la agonía que el muchacho de apenas seis años fue monstruoso, algo que ningún niño debía sufrir jamás y que lamentablemente el muchacho ocurría demasiado a menudo.
El cambio de cuerpos entre el padre de Gohan y el líder de las Fuerzas Especiales fue una brisa en comparación a lo que vino después. El jefe de todos ellos, Freezer.
Pudo sentir el terror de Gohan cuando se enfrentó a Nappa y Vegeta en la tierra, nada de eso se comparaba a lo que el muchacho sentía en contra de Freezer. Se sorprendió que podía mantenerse en su presencia sin llorar. En cambio lucho aunque fuera por una pequeña oportunidad. Pero ni el regreso de su mentor cambio la situación de rumbo ante las transformaciones constantes de aquella criatura que solo podía asumir que venia del infierno mismo al punto de que sintió pena por quien pensó que era un hombre desalmado: Vegeta. El sufrimiento que tuvo y su impotencia de no poder hacerle nada al asesino de su raza realmente le tocó el corazón de la joven.
La esperanza que sintió cuando el padre de Gohan regresó a la batalla fue aplastada al igual que cualquier momento de alguna luz al final de camino, que comenzó luego de la muerte de Vegeta. La igualdad que ambos mostrada en el campo de batalla fue destruida por el villano cuando este se puso serio. Ni siquiera el ataque máximo del padre de Gohan fue capaz de derrotarle, matando al mejor amigo de este e hiriendo de manera casi mortal a su mentor.
Entonces vino la transformación. Un guerrero dorado que solo podía ser el héroe de una historia épica. Nacido para acabar con el mal que azotaba el universo. Un nuevo nivel de respeto nació por Son Goku.
Lamentablemente no fue testigo de la batalla épica, el regreso a la tierra fue demasiado rápido.
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Pensó que el regreso a la tierra seria el final o que por lo menos llegarían a un cierre cuando el padre de Gohan regresara a la tierra. No sabía lo equivocada que estaba.
Freezer no había muerto y el pánico volvió a crecer en su pecho. El padre de Gohan no estaba y dudaba que aunque revividos el equipo de la tierra lograra hacer algo, incluso si Vegeta se unía a la batalla, por más sorprendente que fuera.
Pero nuevamente un guerrero dorado apareció, uno que venía desde el futuro. La escala de rarezas se estaba quedando sin escalas.
Pero aun cuando el joven derroto a Freezer y a su padre, y señalo el punto de llegada de Goku, solo tenía malas noticias. Un futuro al cual se le podría llamar fácilmente infierno. Goku moriría por una enfermedad al corazón y tres años más tarde llegarían dos androides que se encargarían de exterminar a todo guerrero, salvo Gohan, quien resultaba ser el mentor de ese guerrero. Por fortuna, además del aviso, le entregó la medicina al padre de Gohan para salvarle de su destino.
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Los tres años llenos de un tedioso entrenamiento pasaron en cuestión de nada, desde la perspectiva de Sabrina. La llegada de los dos androides fue puntual, la enfermedad de Goku no lo fue. Se presentó justo mientras enfrentaba a uno de los androides. Siendo salvado por Vegeta, quien también había ascendido como el padre de Gohan, derrotó a uno de los androides sin problemas, siendo el ultimo obligado a huir para reactivar otros dos androides.
El muchacho del futuro, Trunks, llegó a tiempo para informar sobre el cambio radical que había ocurrido desde la cronología original. Los dos androides que despertaron eran los que el muchacho conocía, quienes junto a uno nuevo desconocido, justo después de eliminar al anterior androide resultado ser el Doctor Gero, creador de todos ellos, derrotaron sim problemas a todos los presentes. Gohan por fortuna se había salvado, siendo el encargado de regresar a casa para ver a su padre.
Como si no fuera suficiente, otra entidad desconocida había aparecido, proveniente del futuro al igual que Trunks. Esto forzó que Piccolo se uniera al guardián de la tierra para poder enfrentarle, lamentablemente escapó.
Goku despertó libre de su enfermedad y al tanto de la situación. Usando una cámara del tiempo que el templo del guardián de la tierra, iban a entrenar para superar los poderes enemigos. Trunks y Vegeta entraron primero, y luego de un día entrarían Gohan y su padre. Pero como era de esperar, ese día se haría muy largo.
La criatura, finalmente denominada Cell, logró absorber a uno de los androides casi montando al mentor de Gohan junto con uno de los terrestres, Ten Shin Han. Por fortuna este último logró otorgar el suficiente tiempo para que la androide restante escapara. Fue solo en este punto crítico cuando Vegeta y Trunks salieron de la habitación.
Nuevamente un año se hizo bastante corto para Sabrina. Año en el que Gohan finalmente logro alcanzar ese nivel, el guerrero dorado, el llamado Súper Saiyajin. Más allá de eso, fue un año de convivencia de padre e hijo.
Siendo solo un día en el exterior, se sintió que fueron cambios equivalentes a los de un año. Cell había absorbido al último androide logrando su horrorosa perfección y realizando un torneo dentro de diez días para probar el supuesto aumento de fuerzas, y por supuesto, su nuevo cuerpo perfecto.
¿Qué fue lo que hicieron esos diez días?
Descansar, por supuesto.
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El día llego más pronto que tarde.
El inicio de este no fue lo esperado, considerando que nadie esperaría a un payaso presentarse en el torneo diciendo que todo no eran más que trucos y que él derrotaría a Cell, quien aparentemente había anunciado su torneo por televisión. Era el llamado Mr. Satán, estaba segura que el verdadero Satán del inframundo estaría insultado con ese nombre.
Sorprendentemente el hombre no murió, suponiendo que Cell no lo consideraba alguien digno de matar.
Fue cuando comenzó un combate excepcional entre Goku y Cell. Se sorprendió que al principio solo estaban calentando, pero cuando cambiaron a una versión seria de la pelea, estaba más sorprendida que pudiera seguir los movimientos de ambos, es decir, que Gohan pudiera seguirlos, después de todo estaba viendo lo que Gohan estaba viendo, nada más, nada menos. Pero su velocidad era abominable, un nivel que dejaba a Freezer mucho más atrás, como un bebe si se pudiera comparar.
Entonces ocurrió. Lo que era impensable para cualquiera.
Son Goku se rindió enviando a su propio hijo al combate. Con esto también perdió todo el respeto que Sabrina tenia por él.
Lo siguiente fue algo que Sabrina no estaba segura de como describir. El dolor que sintió, pero no físico, sino emocional. La tortura que Cell provocó con tal que Gohan se enfadara para mostrar sus verdaderos poderes, todo esto sumado al error de juicio del padre de Gohan. Era una pesadilla en la que solo quería despertar y que solo llegó a un cierto final hasta que lo que quedaba del último Androide restante hizo aparición ante Gohan.
Sus palabras, llenas de la ternura y el amor por la vida, más humanas que cualquier humano. La ironía detrás de esto, pues una maquina mostraba más emociones que cualquier humano que hubiera conocido. Y entonces estalló.
Una fuerza más allá de la comprensión despertó en Gohan, nacida de la furia acumulada. Un poder que hizo temblar a la tierra junto con su grito y que de inmediato le quito la sonrisa de satisfacción a Cell. En solo unos pocos momentos fue agregada desesperación, lamentablemente también hizo que la personalidad de Gohan cambiara. Quería justicia, quería venganza, quería que Cell sintiera todo el dolor que hizo sentir al mundo, por lo que simplemente jugo con él.
Su degradación fue tal que incluso soltó un androide, perdiendo su aclamada forma perfecta. Pero no fue suficiente para Gohan y esto llevo a Cell a una esquina. Como cualquier rata acorralada se defendió, convirtiéndose a sí mismo en una bomba que volaría el planeta enteró.
Pero Goku tenía algo que decir en contra de eso. Usando su técnica de Tele Transportación se llevó a Cell del planeta, salvándolo en el acto y sacrificándose a sí mismo. Casi le hizo olvidar el error que había hecho antes.
Casi.
Fue cuando Cell regresó, matando a Trunks en el acto y enloqueciendo al Vegeta, su padre. Era la segunda ocasión que veía emoción más allá del orgullo en el príncipe Saiyajin. Nuevamente le sorprendía, aunque esta vez le costara la batalla a Gohan. Por protegerle de lo que hubiera sido una muerte segura, Gohan se interpuso al ataque de Cell, lastimando su brazo severamente y con esto perdiendo gran parte de su poder. Lo hizo peor que Vegeta realmente se disculpara por ello, le hizo sentir lo poca de esperaban que había en el momento.
Y del más allá Goku respondió a la plegaria, con un último mensaje para su hijo. Que luchara, que aun podía ganarle si usaba todo su poder.
Gohan nunca dudo de su padre, y por eso hizo todo lo que pudo. Con la ayuda de todos sus amigos, de su mentor e incluso un inexplicable golpe de Vegeta, Cell fue hecho polvo en instante, en un espectáculo que estaba segura que jamás volvería a ver en su vida.
Lo siguiente que sabía era despertar observando a un Ralts.
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Sabrina abrió los ojos encontrándose inmediatamente con los ojos negros de Gohan.
Ambos se quedaron mudos, entendiendo lo que acababa de ocurrir y aun así no podían creerlo. Lo primero que paso fue el sonrojo de Sabrina ante la vergüenza extrema. No solo perdió el control de sus poderes, sino que había espiado toda la vida de una persona, algo que jamás hizo antes a ese nivel. Realizó algo similar con sus Pokemon, y a cierta medida con sus padres, pero esta era una persona que acababa de conocer el día de hoy.
Gohan miró a la joven perturbada. Estaba claro que ella no tenía intenciones de adentrarse a esos niveles y todo había ocurrido demasiado rápido como para frenarlo. El mismo se vio absorbido por sus propios recuerdos. ¿Qué hacer ahora? Sabrina le miraba con temor, pero no de él sino por lo que había hecho, por la violación que realizo a pesar de que prometió observar los recuerdos que el autorizaba, en realidad había visto toda su vida y todos los momentos que le formaron hasta hoy.
En realidad. ¿Qué se podían decir?
Notas del Autor:
Bien, aquí esta. Si, damas y caballeros, es Sabrina. Me basó específicamente en la versión del juego, no del anime y tampoco la del manga. No agregaré a Sabrina a la descripción de personaje junto a Gohan aun, la idea es no dar Spoilers del capitulo, al siguiente la agregare ya que "todos estarán al tanto", o por lo menos todos los que leyeron.
Ahora es cuando todo se vuelve interesante.
Muchas gracias por los comentarios, espero ver más de sus Reviews/Comentarios.
