Bueno yo sé que algunos me odiaron por dejar el capítulo anterior justo en la mejor parte, a punto de saber que le paso a Korra pero no desesperen más aquí está el capítulo que tanto esperaban… o ¿no?.

EL CAMINO DEL GUERRERO

Capítulo 10 – Pasado

-Zaheer ese maldito me arrebato todo- Korra lloraba sin poder evitarlo en el hombro de Asami que la sostenía fuerte, su cabeza daba vueltas y se sentía realmente débil, tanto de cuerpo como de alma, todo lo acontecido la noche anterior la agrumaba, había acudido a las drogas para sentirse un poco aliviada pero en realidad una vez pasado el efecto la hacían sentir peor, como que su vida no valía ya para nada.

-No puedo más con todo esto- seguía balbuceando, Asami movía su mano en círculos en su espalda intentando consolarla, ya en este punto, se sentía bastante culpable, pero en el fondo sabía que era necesario, que de alguna u otra forma podía ayudar, no sabía exactamente por qué pero se sentía comprometida, el haber ayudado a los hermanos con el trabajo le trajo cierta satisfacción y ahora quería ayudar a esa muchacha, aun no sabía exactamente a que se dedicaba, de donde Korra sacaba dinero para mantener a los hermanos, pero no tenía que ser muy inteligente para saber que no eran buenos pasos, en ese momento recordó su conversación con Bolin.

Bolin y Asami caminaban despacio por los pasillos de la sección administrativa de Industrias Futuro, Bolin en lo poco que ella había conocido, se percató que era un chico bastante efusivo, cuando firmó el contrato literalmente se puso a saltar emocionado por toda la oficina, era un chico amable y se notaba que era bastante sincero, casi como un niño, por ello Asami inicio la conversación.

-yo…. Podría darle también empleo a Korra si lo necesita…- dijo dudando, casi se arrepintió al ver que la expresión alegre del chico había desaparecido, ahora mostraba un rostro en una mueca entra la tristeza y el enojo.

- eres muy amable – dijo despacio el muchacho mirando al suelo –pero ella no lo aceptaría…-

Asami se detuvo y poso su mano en el hombro del joven quien la miro con duda

-Yo quiero ayudarla, no sé qué habrá pasado y sé que tú no me lo contaras, pero quiero ayudarla – dijo con un tono fuerte y decidido, Bolin la miraba expectante y de nuevo se preguntó si en realidad una persona ajena podría ayudarla, era claro que a él no la escuchaba y que la situación con ella se hacía cada vez más difícil y no quería verla desmoronarse lentamente, no de nuevo.

-Ella…- dudo por un instante, pero decidió arriesgarse – Korra no confía en nadie, a todos nos tocó lo que paso, a mí, a Mako, a Kuvira, tenemos un pasado en común, en cierto, pero a Korra la engañaron de mas, ella confió en alguien y la defraudo completamente…..- Bolin titubeaba era difícil recordar todo –a ella la utilizaron y la lastimaron, por ello si quieres ayudarla…. Tendrás que hacer que vea el mundo nuevamente, hacer…. Que confié de nuevo en las personas…. Hacer que se sienta fuerte de nuevo….. Pues a ellas la lastimaron demasiado – Bolin giro sobre su eje, y retomo la caminata hacia la salida, Asami guardo silencio, sabía que aquella confesión era más de lo que podía pedir, pero se percató en la poca información que en realidad estaba recibiendo

-no es sencillo… yo no eh podido, nadie en realidad… - pronuncio de nuevo el chico cabizbajo, caminaron un poco más y ya se encontraban en la salida de la empresa, el sol alumbraba tenuemente

-Muchas gracias por el empleo Asami, mi hermano y yo lo agradecemos demasiado!- se despidió Bolin con un semblante completamente diferente, como si el sol lo hubiera despertado de repente, abrazo a Asami con fuerza.

-Recuerden llegar a tiempo- Dijo Asami en forma de despedida viendo como el joven partía del lugar, pero este se dio vuelta un momento

-Korra va todas las noches al mismo bar, se llama la "llamas de acero" – y dicho esto Bolin se fue emocionado a su casa, Asami se quedó sonriendo, no tenía que saber el nombre del bar, ya tenía claro cuál era y era momento de poner empeño en el nuevo enigma que se abría ante sus ojos.

Asami no sabía exactamente qué hacer con Korra, pero algo le decía que tenía que saber toda la historia en boca de la joven.

-Déjame ayudarte Korra- dijo casi en un susurro aun aferrándose a la joven que no paraba de llorar, pero que, cuando la escucho se apartó despacio, apartando su mirada al suelo

-nadie puede hacerlo, esta vez tengo que ganar!- dijo con enojo mientras se tambaleaba, decidió sentarse en el suelo agrumada, Asami se arrodillo frente ella y la beso despacio, gesto que sorprendió a la morena, quien no tardó en responder el gesto, cuando el beso termino Asami apoyo su frente en la de su acompañante.

-¿a quién tienes que vencer?- dijo despacio, en un susurro, Korra cerró los ojos, se sentía desarmada frente a esa joven, era tan dulce, tal amable, sintió un frio bajar por su espalda cuando Asami empezó a dejar pequeños y delicados besos por su rostro.

Asami acuno el rostro de Korra entre sus manos y deposito un beso profundo en sus labios, luego bajo por su barbilla y empezó a besar el cuello de la morena quien dejó escapar un suspiro, se acercó al lóbulo de la oreja y mordió delicadamente, Korra pego un pequeño respingo, y tomo una bocanada de aire y Asami sonrió ante su descubrimiento, la morena se sentía perdida en un mar de sensaciones, con movimientos un tanto torpes, desabrocho la chaqueta de Asami y dejo que sus manos tocaran la piel blanca debajo de su blusa, la joven Sato se sentó en las piernas de Korra y con un movimiento delicado dejo caer su chaqueta, para luego lentamente empezar a subir su camisa, Korra miro expectante como la piel nívea era expuesta, tocando donde más podía.

-Dime que sucedió- pronuncio la pelinegra con una voz seductora, deteniendo sus movimientos antes de poder exhibir sus pechos, sonriendo con malicia, Korra se sintió derrotada, sabía que aquella chica no se detendría hasta saber todo, y la poca cordura que le quedaba se desvaneció, acerco sus manos a las de la joven y termino de quitar la blusa.

- soy…soy una luchadora de peleas clandestinas- menciono esto mientras devoraba con la mirada el hermosos sujetador de encaje que cubría los pechos blanquecinos, acerco sus labios, y beso la piel expuesta a la altura del pecho.

Asami se sonrojo, lo había logrado, había logrado hacer hablar a Korra, y ahora sentía su piel arder allí donde era besada, era un gesto delicado pero no por ello menos pasional, enredo sus dedos en el corto cabello castaño, mientras su respiración se aceleraba.

-¿por qué?- dijo entre suspiros, mientras con su hábiles manos quitaba la camisa verde de Korra y la arrojaba lejos, exhibiendo su bien marcado torso, sus pechos solo los cubría unos vendajes pero Asami pudo tocar cada musculo de su espalda y brazos, Korra alzo su mirada y se sostuvieron la mirada por un momento, para luego continuar con sus caricias, que más de pación eran de consolación, aprobación, comprensión, caricias de dos personas que no quieren sentirse solas.

-yo… debo mi libertad – Korra se abrazó con fuerza a Asami, y sus pechos chocaron, dejaron escapar un pequeño gemido por parte de ambas, Korra tenía enredadas las ideas en su cabeza.

-¿deber?- a la pelingra no le estaba gustando para nada el camino que tomaba la historia, sintió una pequeña ráfaga de miedo, pero en ese momento sintió que el peso de sus senos quedaba libre, Korra con delicados movimientos había quitado su sosten, la morena se separó un poco y miro a la mujer que tenía en frente, era hermosa, exquisita, recorrió con la mirada cada rincón de piel expuesta hasta llegar a aquellas esmeraldas que la veían con preocupación, ya había dicho demasiado pero sabía que no se podía detener, y en parte no lo quería, no quería guardarse todo de nuevo, al fin y al cabo dentro de poco todo acabaría, de una forma u otra.

Acerco su rostro al blanquecino pecho y lamio despacio uno de los senos de Asami, la sostenía de la cintura y escucho con satisfacción como la pelinegra lanzaba un pequeño gemido de gusto, siguió con su tarea, saboreando ávidamente, pasaba de uno a otro, Asami estaba extasiada, sentía como su cuerpo se calentaba de a pocos, bajo sus manos por la espalda de la morena, y empezó a retirar los vendajes que le impedían ver su hermoso busto, una vez lo hizo tomo de los hombros a Korra y la hizo acostarse en el suelo, se tomó el tiempo para acariciar toda la piel de su tonificado abdomen, percatándose de los moretones en sus costillas, estaba seguro que aquella sureña debía tener su misma edad, pero parecía haber tenido una vida tan difícil, tomo delicadamente la mano y empezó a retirar las vendas que cubrían ese brazo, Korra aprisionó la mano blanquecina y aparto la vista.

-Confía- susurro la pelinegra – déjame entenderte- noto como Korra dudaba, pero después de un momento aflojo su agarre, Asami procedió despacio, cuando retiro la venda pudo ver por qué Korra las llevaba, una cicatriz profunda sobresalía y rodeaba por completo la muñeca morena, Asami acaricio esa zona despacio, queriendo entender, tomo el otro brazo de la joven y retiro la otra venda, y allí tenía una cicatriz idéntica, pero a diferencia del otro bazo, este seguía una cicatriz rodeando el brazo hasta el codo, como si una serpiente se tratara, sintió terror al ver aquello, quien era tan cruel para hacerle semejante cosa a alguien tan joven como Korra, y ese pensamiento la hizo sentir enojada, no iba a dejar que las cosas siguieran igual.

-tengo que saber- dijo a modo de súplica mientras se recostaba sobre la morena y posaba su cabeza en el pecho de esta, se abrazó a ella y Korra correspondió el gesto, la joven sureña no respondió de inmediato, respiraba entrecortadamente, pero al final se decidió.

- Zaheer recluta huérfanos de todas las naciones…y …. y los entrena para las peleas- empezó a relatar lo mejor que podía, las palabras se le enredaban e intentaba con todas sus fuerzas contar todo de la forma más entendible posible.

-el…ese maldito, se queda con todas las ganancias y los mantiene…. Les da todo como si fuera un puto paraíso…. Pero el dinero no le interesa….. Lo hace por puro gusto –su voz sonaba entre cortada, Korra estaba intentando con todas sus fuerzas no ponerse a llorar de nuevo, apretó su agarre de su abrazo y respiro profundamente, Asami estaba sorprendida, era inquietante que alguien como ese hombre durara tanto tiempo sin que el peso de la ley cayera sobre él, estaba enojada, utilizar niños era algo muy bajo, pero aun no sabía que le había sucedido a Korra y tenía que ser paciente.

Korra cerró los ojos, los recuerdos empezaban a llegar de manera rápida y clara, tantos sentimientos que tenía adentro.

-el entrenamiento de hoy estuvo muy bien- Zahher caminaba tranquilo por unos pasillos junto con Korra que lo seguía con una sonrisa.

-Lo sé, soy invencible- decía la joven morena con arrogancia, el hombre solo se limitó a sonreír.

Korra veía a Zaheer como un padre, siempre se esforzaba para ganar su aprobación, después de todo fue el quien la salvo del asalto que devasto a la Tribu agua de Sur, era su salvador, además que había cuidado de ella, debía admitir que era demasiado estricto con los entrenamientos, pero ella podía soportarlo.

-La otra semana cumples años- Dijo el hombre tranquilo y en efecto Korra cumplía 17 años la próxima semana, si bien no era la fecha real de su nacimiento, era el día en que Zaheer la salvo, eso pasaba con todos, el día de su cumpleaños correspondía al día en el que eran encontrados.

-Así que te daré un regalo Korra- Siguió hablando el hombre con su gruesa voz –ya no eres una niña, y eres mi mejor alumna- decía orgulloso y Korra sentía cada vez más in sentimiento de felicidad de su corazón –tu regalo será la iniciación – hizo una pausa y detuvo su andar, se giró hacia la chica y la miro fijamente –te ganas tus tatuajes- termino solemne, Korra se llenó de felicidad tras escuchar aquello, dio un gritillo de felicidad y se abalanzo hacia el hombre abrazándolo por los hombros, el la cargo y la abrazo de igual forma –te lo has merecido pequeña- dijo al fin.

-Entonces el té hizo lo de la espalda- murmuro Asami desde el pecho de Korra, sus torsos estaban desnudos, y sentían la piel contra piel, las dos se sentían cálidas con el contacto, aun cuando permanecían acostadas en el suelo.

-sí, cuando Zaheer considera que uno de los jóvenes ya es apto para las peleas, los tatúa y les da un apodo- hizo una pausa, para calmar su mareo –yo….yo soy el Avatar- frunció el ceño un momento, pero se percató de inmediato que Asami no lo entendería

–Básicamente, es uno de los sobrenombres más fuertes…..por qué a él le encanta eso…catalogarnos como si fuéramos ganado…. Los apodos van de acuerdo a tus habilidades, si solo manejas un estilo de lucha te cataloga como un bender- al decir esto, a su mente vino el recuerdo de Earth Bender en la arena hace unos días, vio su rostro ensangrentado y se sintió mal por ello- es la categoría más baja- dijo en un susurro casi para sí misma

- luego están los que hacen proezas, luchadores más fuertes, por lo general mezclan dos estilos de pelea, los nombran diferente, Lava, combustión… unificadora -dijo esto último con un estivo de sonrisa, recordaba a la perfección que el temperamento casi militar es el que le había ganado ese apodo a Kuvira.

Asami se levantó un momento para mirar el rostro de Korra al notar como ese último apodo era pronunciado diferente, y al notar la sonrisa que tenía dibujada en su rostro, sintió una corriente de celos, se sintió tonta porque en realidad no debía tenerlos, pero allí estaban, Korra al sentir el movimiento de la joven, ladeo su cabeza y empezó a jugar con sedosos mechones negros, sin siquiera percatarse de la seriedad de la otra.

-por ultimo….- siguió hablando la morena –estaría yo, el avatar, manejo todos los estilos de lucha- dijo con una sonrisa socarrona y de forma engreída, aun tenia espíritu para avivar su ego, eso hizo sonreír a Asami.

-¿y los hermanos que son?- pregunto la pelinegra por inercia, pues Bolin había revelado que tenían un pasado en común, estaba disfrutando de la delicadeza con la que Korra pasaba sus dedos por su cabello.

-ellos no llegaron a la iniciación- dijo despacio y su semblante se ensombreció, tomo una bocanada de aire, lista para continuar con su relato – aquí es donde sabrás porque tengo estas cicatrices, y como mi vida se vino abajo- dijo apartando su mirada de Asami y sacando su mano de su cabello. La pelinegra la miro expectante.

Estaba la joven morena en un cuadrilátero deteniendo los fervientes movimientos de un chico que cubría su rostro con un casco rojo

-eres muy lento- dijo Korra en el momento que tomaba el brazo de su contrincante y haciendo una maniobra lo sacaba a volar lejos sobre su hombro, el chico cayo pesadamente sobre la lona, Korra rio efusivamente mientras iba a ayudarlo a levantar

-jamás me ganare mis tatuajes- dijo el joven pelinegro mientras se quitaba el casco

-solo ahí que echarle ganas Bolin…. Al menos te ganas un bender –dijo antes de empezar a reír de nuevo

-claro lo dice la gran Avatar- contesta burlonamente –además de ser la favorita, nadie podría competir contra ti- comentario que solo hace que Korra se de vuelta, exhibiendo su tatuaje conformado por líneas azules en la extensión de su espalda, ya que solo se cubría dicha zona con un top azul, hace 3 meses había sido su cumpleaños, y ahora viajaba a diferentes arenas a competir como luchadora de Zaheer, lo que decía Bolin era cierto, ella era la favorita.

-pero vamos o tu ego aplastara a todos aquí- dijo el joven para pasar un brazo sobre el hombro de la morena y se fueron del lugar donde otros chicos entrenaban, caminaron por unos pasillos, riendo y hablando de trivialidades.

-ire a ducharme nos vemos luego- dijo la morena antes de tomar un camino diferente al joven, pero fue detenida por un golpecito en su espalda

-¿tienes pelea esta noche?- pregunto Bolin

-Sí, nada del otro mundo, se dicen que habrá muchos de todas las naciones- dijo alzando sus hombros en un gesto desinteresado

- bueno saberlo, así preparare mi kid para cuando te partan el trasero- dijo sonriendo, Korra hecho un bufido y los dos rieron, todos sabían que hasta el momento Korra estaba invicta, ambos tomaron caminos separados.

Korra doblo la esquina de un pasillo largo doblo a la izquierda, diversas puertas empezaron a aparecer, era la zona de los dormitorios de las chicas, y antes de llegar al final del pasillo donde estaba su cuarto, alguien jalo de ella y la aprisiono contra la pared

-a la gran Avatar la han tomado por sorpresa, quien lo diría- dijo un joven de cabello negro y piel blanca

-solo por ti amor- respondió la morena y beso los labios de la chica, un beso fuerte e inocente

-Supe que vas a otra pelea esta noche- dijo Kuvira tomando la mano de Korra y guiándola hasta la habitación de esta, ya que al ser Korra la favorita, contaba con tener una habitación privada, el resto de los jóvenes compartían habitaciones de a 4

-si lo usual- dijo sin interés Korra mientras entraba al cuarto y se sentaba en su cama, se quitó las botas de cuero que utilizaba, típicas de la tribu agua, para luego quitar su pantalón holgado azul

- que lastima, tenía planes para esta noche- repuso la ojiverde seductoramente mientras se recostaba en la puerta de la habitación. Korra se sonrojo por el comentario, tomo una tolla dirigiéndose al baño

-podríamos aprovechar la ducha entonces- dijo la morena en la entrada del baño, antes de desaparecer dentro de este, Kuvira sonrió, y siguió a Korra

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Korra ya estaba lista, tenía una camisilla azul celeste completamente ajustada a su cuerpo, unos pantalones holgados color café, una piel sobre sus caderas y por ultimo un par de botas anchas de cuero.

-¿nunca has querido algo mas Korra? – pregunto Kuvira que estaba tendida desnuda bajo las sabanas de la cama con el cabello negro aun húmedo –Zaheer nos recogió de la calle, pero deberíamos poder escoger nuestro propino camino ¿No?-

- yo no me iría, además él nos trata bien, no nos falta nada, no sé por qué no te gusta estar aquí- dijo Korra mientras recogía su cabello en una cola alta, y hacia dos más pequeñas delante de su rostro, Kuvira no respondió, sabía que era un caso perdido, cuando la sureña hubo terminado de peinarse se dio vuelta y beso los labios de Kuvira antes de dirigirse a la puerta

-nos vemos mañana vale- dijo Korra con una sonrisa

-Pasare aquí la noche esperándote –respondió Kuvira y solo fue contestada por un ceño fruncido de Korra –créeme que mis compañeras de cuarto no me extrañaran- volvió a hablar en el momento en que se daba vuelta dando la espalda a Korra y extendía su brazo en un gesto de que se fuera, la morena sonrió y salió del lugar.

El viaje fue corto, Korra por alguna razón se sintió tensa, como una premonición, llegaron a una mansión, y es que la mayoría de los sitios donde se suscitaban las peleas eran de grandes magnates y como efectivamente le habían dicho a Korra allí había gente de todas las naciones, hubo dos peleas antes del turno de la joven, se quitó su camisilla, para que sus tatuajes solo se vieran interrumpidos por los vendajes que cubrían su pecho y entro al cuadrilátero, todo a su alrededor era hermoso, con finos detalles, la gente adinerada estaba sentada alrededor del cuadrilátero con caras solemnes cubiertas por máscaras, todos finamente vestidos.

Vio entonces a su contrincante, un hombre corpulento de tez morena y ojos celestes, era difícil saber más, ya que cubría la mitad de su rostro con una tela, iba toco vestido de azul, Korra dedujo rápidamente que era de laguna tribu agua, cuando los dos estuvieron listos, una campanilla sonó dando inicio a la pelea.

Algo andaba mal, aquel hombre no le gustaba y para el colmo de males, ni siquiera intentaba pelear solo desviaba los ataques que la morena propinaba y se movía de un lado para otro, el sujeto apartaba la vista de Korra para centrarla en el público, eso estaba enfureciendo a la morena y fue cuando paso, el hombre diviso lo que buscaba entre el público y sin tomarse un momento para meditarlo se abalanzo fuera del cuadrilátero, los asistentes se espantaron, las mujeres gritaban, y Korra estaba atónita, no entendía que sucedía

-Te encontré maldito! – grito el luchador enigmático, golpeando con fuerza el rostro del hombre calvo

-Zaheer!- Korra grito al ver la escena, y corrió hacia donde estos dos estaban

El luchador saco un cuchillo y esgrimió con habilidad, pero Zaheer era rápido y esquivo las estocadas, pero un error y el luchador logro cortar su rostro a la altura de la ceja, Zaheer buzo, pero en ese momento llego Korra y golpe con fuerza al extraño

-Que te sucede!- grito la morena defendiendo a Zaheer del ataque

-ese hombre tiene que pagar por lo que le hizo a la tribu del sur!- respondió el sujeto colocándose nuevamente en posición de ataque, Korra se sobre salto, la tribu del sur era de donde ella provenía, y donde Zaheer la había rescatado

-¿Ataque?-pregunto la sureña –Él no tiene nada que ver con eso- dijo señalando a Zaheer con el fin de aclarar el mal entendido

- yo lo enfrente ese día, ataco la aldea, con el fin de robarse a nuestros niños, asesino a los jefes tribales y se llevó a su hija- dijo con enojo el hombre –ahora quítate es hora de saldar cuentas- el hombre se abalanzo hacia Zaheer, pero fue embestido por un hombre de la seguridad privada, muchos de ellos llegaron por la revuelta, Korra estaba estática, le dolía la cabeza intentando digerir toda la información, pero Zahher la tomo del brazo con fuerza y la arrastro fuera del lugar

-no le creas – dijo estando afuera dirigiéndose a la furgoneta donde se transportaban, el hombre iba sangrando, pero Korra se zafo de su agarre con un movimiento brusco, estaba reuniendo fragmentos de memoria de cuando era niña, del ataque a la tribu, de su supuesto salvado, lo miro llena de enojo, lo que el atacante había dicho era probable y todo se confirmó cuando Zaheer empezó a reír.

-no debiste enterarte- dijo en un tono burlón, dando un puñetazo en el estoma de la joven, que de inmediato callo de rodillas en el suelo – lo siento pero eres mi favorita- y golpe con fuerza la nuca de Korra dejándola inconsciente

Korra conto despacio todo lo sucedido a omitiendo su relación con Kuvira, lagrimas salía de sus ojos rodando por sus mejillas, se cubrió el rostro con el antebrazo

-cuando volví a despertar estaba en un salón, encadenada a la pared de pies y manos- su voz flaqueaba ante el recuerdo, Asami la miraba horrorizada, la historia era peor de lo que ella imaginaba, ese hombre tenía que pagar.

-no sé cuánto tiempo me mantuvo allí, pero me debilite demasiado, tanto que no podía sostener mi peso, y tenía que estar colgada de las muñecas, por eso las cicatrices – dijo intentando calmar su llanto, Asami acaricio despacio la muñeca de Korra, ahora entendía de sobre manera el por qué las ocultaba, sus dedos se dirigieron hacia la que continuaba por su brazo y la duda la abarco

-¿y esta?- pregunto con miedo a ser demasiado directa, pero necesitaba saberlo todo

-Zaheer quería que siguiera luchando para él, por ello me reto, si lo vencía podría irme, si no tendría que quedarme con el- el llanto se volvió más efusivo en el momento en que a su mente llegaron las imágenes de ese día

Ghazan y P´li sostenían las cadenas de Korra mientras las llevaban a un cuadrilátero, todos los jóvenes estaban allí para presenciar la pelea, se había esparcido el rumor de que Korra había cometido alguna falta grave y por ello la tenían retenida, Bolin, Marko y Kuvira estaban en primera fila, enojados y asustados en partes iguales, ellos eran los únicos cercanos a la morena. Todos permanecían quedaron en silencio cuando subieron a Korra al ring, Ghazan quito las esposas de sus manos y dejo junto con las cadenas en la esquina, Zaheer la miraba confiado, la campana sonó y los dos se pusieron en guardia, Korra sentía toda su ira pasar por sus venas, apretó los dientes y se lanzó a su contrincante.

La pelea era candente, los movimientos de los dos eran similares, Korra lanzaba golpes a diestra y siniestra estaba enojada y no pararía hasta acabar con ese hombre, logro asentar una parada en el rostro de su oponente, pero fue envestida por un puño en su estómago, se tambaleo un poco pero tomo postura de nuevo, se estaba cansando, los ataques de Zaheer era precisos y se le hacía difícil esquivarlos, acertó un par de golpes más, los dos iban por el cuadrilátero como si danzaran, los dos sudaban copiosamente, y el público estaba en completo silencio, Korra atacaba efusivamente, pero Zaheer esquivaba cada uno de ellos con elegantes movimientos

-bien se acabó el juego- sentencio Zaheer al momento que sonreía, sus movimientos en efecto era más rápido y ligeros, Korra se encontraba lenta por el cansancio, ese había sido el truco, Zaheer comenzó a arremeter con más fuerza, se movía de un lado para otro en círculos y acertaba golpes a la morena, en un momento ya tenía parte del rostro inflamado y se sostenía la costilla por una punzada de dolor, pero eso no hizo detener los ataques el hombre, por el contrario, los hizo más fuertes, Korra veía borroso, estaba perdiendo, entonces recibió una patada a la altura de su rodilla y cayó al suelo, todo el público tomo una bocanada de aire en el momento en que Zaheer tomo el cuerpo de la morena y lo alzo en el aire, se hincó en el suelo y golpeo la espalda de la morena contra su rodilla, Korra grito de dolor, había escuchado como algo se rompía, y se retorció de dolor por el suelo, pero Zaheer no se detuvo hay, se sentó sobre ella, y empezó a proferirle una series de golpes en el estómago

-La va a matar- dijo Kuvira con enojo mientras hacia ademan de subir al ring para detenerlo, pero un toque fuerte sobre su hombro la detuvo

-tenemos que sacarla pero todos se nos vendrán encima- hablo con seriedad Mako –Esperen la señal y la sacan de aquí- dijo antes de fundirse entre las personas del lugar y salir

-espero se dé prisa- dijo preocupado Bolin al ver como la morena giraba en el suelo y vomita

-Yo los trato como reyes- dijo Zaheer al público – y espero lealtad de ustedes- continúo en un tono de amenaza, camino lento por el cuadrilátero, los gritos de dolor de Korra se escuchaban en todo el lugar, Zaheer tomo una de las cadenas que había quedado en la esquina y se acercó a la maltrecha joven, enrollo el frio metal en el brazo de Korra y empezó a jalar con fuerza

-no podemos esperar a Mako- bufo desesperada Kuvira quien era retenida por Bolin, confiaba en su hermano debían salir de allí como fuera y toda esa gente no se lo permitiría

Korra gritaba en el suelo, Zaheer no paraba de jalar la cadena, eso era una táctica, una amenaza para todos los espectadores, la cadena empezó a ceder dejando un camino sanguinolento a su paso

-Espero que esto sea un recordatorio Avatar- susurro Zaheer para que solo Korra escuchara, y antes de que pudiera proferir otro golpe, una explosión de escucho en el lugar y humo negro inundo el lugar, el caos se desato, los jóvenes corriendo de un lado para otro, Kuvira y Bolin se dirigieron rápidamente hacia el cuadrilátero, Bolin fue el primero en divisar a Zaheer y lo envistió mándalo lejos, Kuvira corrió a socorrer a Korra, la tomo por y la alzo en brazos, Korra profirió un grito de dolor, pero no había tiempo, ella y Bolin salieron corriendo del sitio, la morena se quejaba ante cada movimiento y aun llevaba la cadena colgando de su brazo, en la puerta se encontraron con Mako, y huyeron del lugar.

Korra lloraba efusivamente contando lo sucedido – el….. Me rompió….- dijo despacio –luego de eso…. Huimos a una aldea del reino tierra…. Fue ahí donde….- hizo una pausa larga que hizo preocupar a Asami –donde nos dimos cuenta que…. No podía mover las piernas… Bolin, Mako y Kuviera tuvieron que cargar conmigo por mucho tiempo, luego llegamos a ciudad república y pensaron que aquí podíamos quedarnos en definitiva, tarde dos años en hacer que mis piernas volvieran a funcionar…... ahora Zaheer llego a ciudad republica de nuevo y …. Yo aún le debo mi libertad, porque perdí- decía entrecortadamente –pero Asami…. Yo perdí- dijo profundamente como para ella misma

Asami se sentó de nuevo a horcajadas de Korra, poso una mano sobre su boca y pequeñas lagrimas empezaron a caer por sus mejillas, la historia era peor de lo que pensaba, era demasiado cruel, y allí estaban esas marcas que confirmaban cada palabra, se sintió impotente y culpable, pues por lo dicho por la morena, la gente adinerada como ella eran las que pagaban esas peleas, se quedaron así un momento, cada una llorando por su cuenta, hasta que el silencio lleno el lugar, Asami se levantó, y se llevó a Korra al cuarto, ninguna de las dos tenia energías para nada mas, así que se acostaron y abrazadas la una a la otra dejaron que el sueño las venciera.

Bueno aquí queda el capítulo de hoy, me disculpo si es un poco largo, pero era necesario contar todo de un solo empujón jajajaja lamento haberlos hecho esperar para saber que le paso a Korra pero aquí esta :D

Espero sus opiniones respecto al capítulo, y espero les guste!

me gustaría saber que papel quisieran para Asami de aquí en adelante

Gracias por leer