EL SEXO ES COMPLICADO

POR: Nythan—kun

Capítulo 10: EL SEXO… NO ES TAN COMPLICADO

La verdad entendí porque es fácil olvidarse del mundo, lastimar, haberla lastimado. Entendí que me había salido de control, entendí que traté de dar lo mejor de mí y que fracasé, fracasé aquella primera vez, lo intenté, eso no lo puedo negar, pero las cosas salieron mal y no pude enderezar el camino, me dirigí a un abismo y lo único que hice fue andar en línea recta hacia él, sin saber cómo o en qué momento desviar el camino.

Quizás ella también tenía algo de culpa, no sé ¿pudo haberle dolido tanto enserio para que no pudiera superar la barrera del dolor? Pregunta tonta, si le dolió, solo que no se pudo relajar, tenía miedo.

Después de eso, solo sufrimiento, dolor, perdida.

Yo también tenía miedo…

—Syaoran…

Y un giro, una segunda oportunidad ¿y que entendí? Que el sexo es increíble, que con razón hay adictos a esto, que se siente bien, que es reconfortante, que es una meta, que los hombre y las mujeres lo buscan y que cuando se hace lo que llaman mundialmente "hacer el amor" controlas esta gloriosa adicción, que te puede dejar agotado pero con una sonrisa en los labios o te puede dejar tan frustrado que lo único que querrías es meter la cabeza en un hueco como una avestruz y no salir nunca o quizás en esa misma posición te agarraran el culo a patadas para sacarte de ese estado.

—Syaoran…

Y se siente bien.

Muy bien…

Estar con ella, desnuda en su cama, dispuesta…

Y nuestra historia, aterradora historia y me pregunto ¿a qué le temes Li? Y la respuesta vendría a ser: el control.

Ah…

Al control que tengo sobre Sakura, eso me aterra un 50 por ciento y el otro 50 por ciento es el control que ella tiene sobre mí.

—Ah… Syaoran… Ah…

Por Dios, tuvieron que pasar tres nombres y tres jadeos para darme cuenta que me había puesto a pensar en el análisis universal de nuestra relación y que no le estaba prestando atención a Sakura, que es ese momento me miraba con ojos de ternero.

—Yo lo siento, estaba en otro mundo en este momento —Comenté sin saber que más decir.

Sakura estaba aterrada, su mirada me lo decía.

Pero por Dios Li, reacciona que estas dentro de ella.

Mazazo a la cabeza ¿Qué rayos estaba haciendo dentro de ella como un virgen acorralado, asustado y momificado?

—Pero ya estoy aquí —le dije sonriéndole —Para amarte, como quiero hacerlo.

Comencé a moverme por primera vez, Sakura ahogó un gritito de placer o de dolor, la verdad no lo pude identificar y es que no podía estar en todos los lados a la vez, es decir: la estaba mirando, estaba pendiente de su cara, de sus manos tensas en mi espalda y del calor que su centro me proporcionaba, ahora, no solo su centro, estábamos desnudos, rojos, acalorados y unidos en toda su gloria, muchas sensaciones, que hacían que tratar de entender a Sakura fuera complicado en ese momento.

Así que seguí moviéndome, con ritmo, deseando que Sakura se relajara un poco más y de paso yo, porque estaba igual que ella, mis manos presionadas sobre el colchón estaban blancas de la fuerza, estaba agotado en unos minutos.

Relájate…

Y con un suspiro deje que mis manos poco a poco fueran perdiendo tensión y con esta baje unos centímetro más, sintiendo como los senos de Sakura se pegaban también a mi pecho.

Le sonreí con todo el amor que un hombre le puede brindar a una mujer y bajé mi cabeza para acercarla a la de ella y la fundí en un beso, mientras mi cadera seguía moviéndose a un ritmo quizás no tan preciso.

—Ah… No puedo respirar…

—Lo siento…

—No Syaoran, no lo sientas… se siente… está bien.

Bueno, sabiendo que eso era lo mejor que podía escuchar comencé y retomé mi tarea, haciendo lo mejor que podía y percibiendo cada detalle de su cuerpo, hasta el más mínimo suspiro, como sus senos me brindaban ese calor tan espectacular, porque no había otra palabra para describir lo que esto proporcionaban en mi anatomía, así como su boca suspiraba en la curva de mi cuello y por ahí un:

—Ah…

Saliendo de su boca, lo que era gratificante, para rematar con suspiros y jadeos saliendo de mí ser, para mezclarse en una combinación de ecos estimulantes y peligrosos para mí, ya que un descuido y podría estar pensando devuelta en mi placer.

Porque era así de fácil.

Como chasquear los dedos; olvidarme de ella y pensar en mí, ser egoísta en el sexo, pero así como era tan fácil, era imposible hacerle eso a Sakura, porque el amor no es egoísta y quizás menos en la cama, es amplio, es entrega…

Por favor que es esa muestra de cursilería

¿Qué acaso no eras tú quien la dejó llorando hace unos días en el motel?

Y joder que tenía razón, ya estaba bien… de pensar en cosas tan absurdas y más cuando las cosas estaban tomando rumbo.

Con mucho cuidado de seguir haciendo las cosas bien, comencé a acelerar un poco mis embestidas, era fácil sentir a Sakura un poco tensa aun, por eso traté de no ponerle tanto peso, sin saber si era o no lo que ella quería y quizás una parte morbosa de mí, queriendo alejarme para sentirla a ella buscándome y sabiendo así que no solo yo estaba perdido en esta madeja de sensaciones placenteras.

Desde mi posición a escasos centímetros de ella me dediqué segundos imperceptibles a mirarla, mientras mis movimientos trataban de hacer que los de ella comenzaran a ser más decididos, se podría decir que la primera vez que estuvimos juntos, Sakura fue una polilla que simplemente se acercó demasiado a la llama y se quemó, pero sobrevivió y la polilla no quería cometer dos veces el mismo error, por eso ella estaba tan prevenida. Me preguntaba ¿cuántas veces estaría pensando en aquella vez?

Sus movimientos patosos y prevenidos me decían que estaba aún pensando en eso, por eso enlenteciendo mis movimientos, cosa que la hizo mirarme, le sonreí, y baje mis labios a su rostro, donde deposite decenas de besos por todo lado, por su frente, por sus ojos, por sus sonrojadas mejillas, muy cerca de sus orejas y terminé en sus labios, solo queriendo que ella confiara, que entendiera que quería conectarme con ella en muchos aspectos no solo físicos y que supiera que entendía sus temores.

Que entendiera que la amaba y que esta vez ella lo iba a disfrutar.

El beso se rompió y esta vez Sakura no abrió los ojos y de repente el gesto más excitante, el sonido más estimulante y la alegría más increíble invadieron mi ser cuando la vi morder sus labios y soltar un pequeño jadeo, seguido de otro.

Oh dulce gloria.

Podría grabar ese sonido y escucharlo toda la vida en mi habitación.

Pervertido

Riéndome de las locuras de mi cabeza, continué con mi labor, sin poder verla más a la cara y enterrando la mía en la almohada, mordiendo mis labios como ella mordía los suyos segundos atrás, cada movimiento mío era un delicioso placer, sentir que lo que estaba haciendo la estaba afectando a ella de la misma manera en que me afectaba a mí, era una ambrosia de Dioses, era un gozo total de plenitud, mi cabeza daba vueltas con cada movimiento.

Fue muy grato sentir como sus manos que hasta ese momento estaban quietas y tensas comenzaban a acariciarme, de arriba abajo, por toda mi espalda, dándome a entender que ahora ella también empezaba a participar de forma activa.

—Me haces dar frio —Le dije sonriendo.

Como ella no estaba ya a la defensiva sonrió y continuó, mientras a cada rose de sus dedos mi piel se ponía más y más sensible.

—¿Cómo puede ser eso? —Bromeó.

—Ahora estas de bromista ¿eh? —comenté en un aliento.

—Las cosas han… ¡ah! —Sonreí —Cambiado mucho.

Y esas simples palabras me dijeron que algo acababa de morir de aquella tarde en el motel, naturalmente cambiar esa primera vez no era posible y ahí quedaría, quizás para recordar con el tiempo y verlo como una anécdota, pero de nosotros dependía que lo que viniera de ahí en adelante fuera una desgracia o hacer que las cosas fueran distintas.

Porque para mí, Syaoran Li, Había una realidad en todo esto, amaba a Sakura Kinomoto como nunca llegué a amar a alguien y nuestra historia tenía pies y cabeza, y la sola idea de perderla por ser un mediocre en la cama me enfurecía, aterraba y atemorizaba, ya que simplemente no concebía verla al lado de otra persona y más sabiendo que yo la llevé a eso por no estar a la altura de su frágil cuerpo.

O quizás simplemente porque armamos una tormenta en un vaso de agua.

La amo.

Mis pensamientos se esfumaron al sentir a Sakura haciendo presión sobre mi espalda.

Era realmente reconfortante sentirse así, buscado, Sakura me estaba buscando y yo simplemente me dejaba llevar, como un barquito de papel arrastrado por el viento en un lago y me preguntaba ¿Por qué diantres estaba pensando en barquitos y en lagos cuando debería estar pensando en mi novia y esos gloriosos jadeos que escuchaba cada vez que mis embates se hacían más acompasados y rítmicos?

Pues porque eres un inexperto que aún no te controlas.

Bien, mi mente tenía razón, no era experto.

Pero sin prestar más atención a mi mente, deje que mis pensamientos no vagaran más y me concentré en la tarea.

Sakura.

Sakura respirando arrítmicamente.

Sakura mordiendo sus labios.

Sakura acariciando mi espalda

¡Hey!, eso ya no es una caricia.

Sakura aruñando mi espalda.

Tuve que fruncir el ceño al sentir una caricia no tan delicada, pero era estimulante saber que ella también podía perder el control como lo hacía en ese momento, por eso aceleré un poco mi envestida y me esforcé por seguir haciendo que Sakura perdiera el control.

Aclarando que mi control estaba al límite también, ¿y cómo no estarlo? Si aún eran tan inexperto. Pero al demonio, se sentía como estar en la gloria, cada una de mis embestidas me hacían perder la cabeza, cada uno de mis movimientos hacían que cada una de las fibras de mi cuerpo reclamaran más, cada uno de mis ataques a su cuerpo hacían en Sakura una figura cada vez más natural; es decir, podía sentir que esta vez ella estaba gozando, tanto como yo.

Me sentía igual con ella.

Una gota de sudor bajo por mi frente, deslizándose hasta mi cuello para terminar en el cuerpo de Sakura y mezclarse con la transpiración de ella que se hacía evidente… he de decir que sus senos en ese momento eran la cosa más estimulante del mundo, por un segundo envidié esa gota, pero volví a la realidad al saber mi posición y como mi cuerpo envolvía el suyo en todo sentido, o quizás dicho de otra manera, era el cuerpo de ella quien envolvía el mío…

—Sakura… me vuelves loco —Susurré con un poco de cordura que me quedaba.

—Syaor… an… —Jadeo Sakura — Syaoran… —Repitió sin poder hilar otra frase coherente.

Y así, sabiendo que el ardor que estaba sintiendo yo por todo mi cuerpo lo estaba sintiendo ella también me motivé para llevar una mano hasta sus piernas, queriendo sentirla más y más, sabiendo que no iba a aguantar mucho, mi cuerpo adolecente pedía una liberación a gritos, mi cuerpo pedía que reclamara el suyo como mío, que lo apodara como mío y estaba claro que cada sensación que le estaba brindando a Sakura me estaba pasando Factura y más cuando sentí el cuerpo de mi novia contraerse donde estábamos unidos, haciendo mi tarea más complicada con cada embestida.

—No… Aguanto más Syaoran —Casi gritó Sakura sin comprender los dos muy bien lo que venía.

Orgasmo…

Fue lo que pensó mi mente, y la palabra casi que era quitarme un peso de mis hombros, sabiendo que si aguantaba un poco más con mis caricias, si pensaba un poco más en su placer, dentro de minutos llegaría mi tan anhelada liberación.

Mi respiración era cada vez más agitada.

Las manos de Sakura se habían quedado quietas y agarradas a mi espalda, donde apretaba con fuerza, como aferrándose a algo que no la dejara caer a ese abismo desconocido para nosotros, pero yo quería que cayera, quería que se sumergiera y pidiera más.

Y de repente sentí como Sakura se arqueaba para enfrentarse con mis embestidas.

Sus ojos se apretaban, su mandíbula estaba tensa.

El grito que soltó Sakura de haber habido alguien en la casa seguro lo habría escuchado, ese y los que siguieron, en lo que fue su primer Orgasmo.

—Sakura…

Los sonidos de su boca no ayudaban, mi cuerpo se tensó, mis manos apretaron las sabanas y fui más profundo…

Más rápido…

Mas fuerte…

Mas brusco…

Hasta que no pude más y extenuado me adentré lo más posible en mi novia, soltando mi liberación y derrumbándome completamente sobre su cuerpo, exhausto y acabado, con la cabeza dándome vueltas y sin saber muy bien si lo que acababa de pasar había sido verdad o todo era un sueño de lo más celestial.

Había sido la cosa más increíble de toda mi existencia, pensé, mientras mis sentidos, que en ese momento estaban vueltos papilla, regresaban y así se entretenían sabiendo a quien tenía cerca mío, Sakura me embriagaba con su olor, mi pecho se sentía en el cielo contra el de ella, sintiendo su respiración tan agitada como la mía, pero también regresando poco a poco.

Con la poca fuerza que me quedaba me levanté sobre mis dos brazos y osé mirarla.

Quedé desarmado completamente.

Sakura sonreía de oreja a oreja.

—Sakura yo… —¿Qué podía decir? —yo…

—Fue increíble… —Cuando me abrazó bajó de mi para fundirnos en un beso que decía más que palabras, su boca jugando con la mía.

Tan distinto.

Sin querer hacerlo me separé, ella me miró sin comprender, pero al levantarme creo que entendió que tenía que deshacerme del condón, por eso como quien no quiere la cosa me escabullí de su habitación sin perder tiempo y sin querer que llegara un hermano y me viera desnudo arrojado este al baño.

No sucedió.

Cuando volví, Sakura continuaba desnuda en la cama, mirándome, agradecí el gesto, no me hubiera gustado estar frente a ella solo yo desnudo, pero seguro esto si era lo normal. Nada de incomodidad.

Me abrió espacio en la cama y atreviéndome a mirarla con una sonrisa estúpida en la cara pregunté…

—¿Entonces… eres mi novia Sakura Kinomoto?

Su mirada cruzó con la mía.

—No sé… —Bromeó —No has hecho suficientes méritos.

Me enamoró la naturalidad de la conversación, esos detalles, esos matices.

Como debía ser.

—¿Es eso una propuesta? Porque estoy dispuesto a practicar.

Y sin más Sakura se ovillo acercándose a mi cuerpo, simplemente queriendo ser acariciada, mientras miraba la lámpara del techo, sabía que nadie me iba a quitar la sonrisa de tonto de la cara por un buen tiempo…

Me alegraba pensar que en algún lugar del mundo… las segundas partes pueden valer la pena.

OOoOoOoOooO

—Y así es como deben pasar el símbolo, recuerden que positivo pasa a negativo ¿Esta Claro? –Comentó la profesora mientras yo recordaba muchas de las cosas que habían pasado días atrás.

La situación con Sakura había mejorado mucho, volvimos a sonreír y estaba claro que volvíamos a ser novios, para desgracia de algunas chicas. El tema de nuestra primera desastrosa vez cada día se veía más distorsionada y poco a poco habíamos logrado que las cosas se arreglaran, claro no podíamos hacer borrón y cuenta nueva y no podíamos hacer como que nunca hubiera pasado nada, porque eso nos había hecho en parte madurar, en parte crecer como seres humanos

Sonreí.

—¿Cómo es que queda el símbolo señor Li?

—Pasa de positivo a negativo y viceversa, para el caso de ser división pasara como multiplicación o de multiplicación a división –Respondí a la profesora quien pensaba que estaba en las nubes y lo estaba pero las matemáticas se me daban bien.

—Muy bien Joven Li, no pierda ese entusiasmo pero disimule esa sonrisa.

Comencé a sonrojarme cuando Sakura Volteó a mirarme y sonrió igualmente que yo, compartiendo un secreto y entendiendo que íbamos a tener más.

El sonido de la campana marcó el final de la clase y el comienzo del receso, así que como solía hacer a veces me fui con Eriol y con Takashi a comprar algo de Pan para acompañar mi almuerzo.

—Eres un Sabelotodo Syaoran

—Positivo a negativo –Me remedó Takashi –Pero mira que no te cambias por nadie. La cuestión es que no me aventuro a preguntar, ya que tus cambios de humor están peor que los de una chica embarazada

—Así es, no te aventures a preguntar –Dije sabiendo que no iba a responder nada de lo que ellos preguntaran y sabiendo que para ellos estaba claro que estaba feliz porque las cosas con Sakura estaban sobre ruedas y hablando de Sakura la vi venir hacía mi junto a Tomoyo, que me miró con esos ojos suyos que lograron intimidarme, pero que no decían nada.

—Aquí estamos…

Mi mirada cruzó con la de Sakura, se conectó con ella, los demás sin querer entorpecer ese momento se alejaron de nosotros, mientras terminaba mis compras y nos dirigíamos a la terraza.

—Estas hecho un Sabelotodo Syaoran

—Eres la segunda persona que me lo dice.

Sonreímos…

Pensando… En sexo…

—Syaoran… yo… bueno

Me extrañó un poco la actitud de Sakura, estaba rara, se había puesto roja como un tomate, y no me miraba a los ojos.

—Dime

—Mi hermano trabaja de noche este jueves y mi papa no va a estar por motivos de trabajo… si tu… bueno… si tú puedes inventar algo creíble en tu casa, tu y yo podríamos… bueno la idea fue de Tomoyo y me parece una gran idea… pues a mí me gusto y…

Mi corazón bombeaba demasiado rápido ante la propuesta de Sakura, por nerviosismo y por la emoción y hablando de emoción, algo en mí estaba más entusiasmado ante esa gran propuesta de mi novia.

—Créeme, algo me inventaré –Le dije sonriendo y pensando en disfrutar la adolescencia en toda su regla.

FIN

NOTAS DE AUTOR: Buenas Noches para todos.

Vaya que el tiempo sí que pasa rápido y no espera… es increíble que hayan pasado tantos años, esta demás decir que lo siento, que cada vez es más complicado escribir, que es un pasatiempo que te consume demasiado, entre otras cosas.

Sentí como ser humano que tenía que terminar el Fic y me esforcé para sacarle tiempo, el destino no quería que lo subiera y por eso me daño el PC, pero mucho de lo escrito estaba en mi cabeza así que pudimos sacar adelante la historia… o quizás fue el hecho de Ver a Syaoran y Sakura de nuevo en anime.

Para los que recuerdan la historia aquí terminó este ciclo, para los que no o nunca hayan leído un capitulo espero de todo corazón que la disfruten, pensé en seguirla pero cuando la Leí me di cuenta que muchas cosas han cambiado, incluso hablando de tecnología, de tiempo, de términos que me impiden hacerlo.

Espero que disfrutaran, que gozaran, que rieran, que sufrieran pues eso habla de un buen trabajo y como siempre espero recibir los comentarios de todos para saber que tanto les gusto.

Saludos desde Colombia y seguro nos estaremos leyendo nuevamente.