¡Hola queridos lectores! Después de mucho tiempo por fin he podido continuar de éste fic, dónde para mi misma sorpresa se convirtió en el final :3 Espero les guste y les haya gustado todo este fic, como ha sido mi primer yaoi no esperé que me salieran tan grandes cosas, aún así al menos he quedado satisfecha con lo que logré! Disfruten el capítulo
Capítulo 10
Florecer
Los últimos días Ayato había cambiado considerablemente; no de buena manera, cabe destacar. Empezó a actuar de manera más agresiva, siendo su principal objetivo Yui, era como si todo lo que no le había hecho en sus días de depresión empezaron a desatarse ahora. Y esto no podía soportarlo la mortal Komori.
No fue hasta que Reiji le ordenó que parara porque la chica estaba empezando a tener anemia por la falta de sangre—y como son órdenes de su padre, no la querían muerta—. El pelirrojo de mala gana "obedeció".
La joden rubia empezó a analizar sobre el repentino cambio del trillizo menor. Recordando que empezó a actuar así desde la reciente charla con Laito. Todo esto nos llevaba a Ruki, la principal razón del problema de Ayato.
Era como si desahogara todo lo que sentía en ese momento.
Yui lo había decidido, hablaría con Ruki apenas encuentre la oportunidad, ¿y cual otra oportunidad que ésta? El profesor le había enviado a entregar unos papeles a dirección justo después de terminar la clase, por lo que en ese momento de libertad en donde ningún Sakamaki quiso acompañarla aprovecharía para encontrar a Ruki.
Suerte tuvo al encontrarlo cuando se devolvía por los pasillos, éste aún no se había ido.
—¡Ruki-san! — Lo llamó como si su vida dependiera de ello
—¿Sucede algo? — Preguntó, yendo directamente al grano.
—Yo… quería hablar…
-INCOMPRENSIBLE-
Ayato caminaba por los pasillos enojado, ¿por qué a la humana se le hacía tan difícil entregar unos papeles a los directores? Quizá porque ella no tenía teletransportación y dependía sólo de su frágil cuerpo. Habían pasado alrededor de 20 minutos y ésta aun no volvía, Reiji ordenó que fueran en su búsqueda a lo que el pelirrojo se dirigió automáticamente.
—Maldita Chichinashi, me las va a pagar… — Susurraba mientras recordaba donde era que estaba la dirección.
—Hey, Ayato-kun.
El pelirrojo se volteó observando a Kou, el Mukami rubio a quien tenía muchos días sin ver—desde aquél acontecimiento donde terminó gravemente herido—.
—¿Regresaste de tu gira? Puedes irte de nuevo, no te necesitamos — Le habló de mala gana, volteándose de nuevo.
—En realidad Ayato —Lo nombró con un tono más de seriedad — tengo que hablar contigo — En ese momento Ayato volteó a mirarlo nuevamente.
-INCOMPRENSIBLE-
Tanto Yui como Ruki entraron a un salón vacío para estar en privacidad, no se sentaron, Ruki miraba por la ventana mientras que Yui estaba cerca del escritorio del maestro.
—¿De qué quieres hablar? — Preguntó Ruki rompiendo el silencio incómodo.
—Quería saber sobre… —Hizo una pequeña pausa, para ordenar mejor sus ideas — o más bien todo sobre su… "relación" con Ayato-kun… — Terminó de decir con un pequeño sonrojo en sus mejillas, aun no podía asimilar lo que estaba pasando—o lo que Laito había dicho sobre Ayato—.
—Sólo estábamos cerca por tutorías, desde que subió sus notas considerablemente no hay necesidad de eso, por lo que hemos roto vínculo alguno — Le respondió secamente, mientras volteaba a mirarla.
—¡Ruki-san no hay necesidad de mentir! — Exclamó haciendo que el pelinegro se extrañara por el repentino cambio de la rubia—a quien siempre había visto como alguien extremadamente débil hasta de voz—.
—¿De qué mentira hablas? — Preguntó con la misma normalidad de siempre.
—Usted… ama a Ayato-kun, ¿no es así?
-INCOMPRENSIBLE-
—¿Amas a Ruki-kun? — Le preguntó Kou sin rodeos.
—¡¿Q-qué?! — Se sorprendió Ayato echándose para atrás — ¡¿Sólo has venido para preguntarme cosas tan absurdas como esas?! ¡Piérdete! — Cuando iba a dar media vuelta para dejarlo solo, Kou lo tomó del brazo para que no se teletransportara.
—Ruki lo ama.
Ayato abrió sus ojos como platos, no quería voltear y mirar a Kou porque delataría lo idiota que se veía en ese momento; Kou por el contrario tenía una cara realmente seria.
—Lo sé, todo este tiempo sólo he estado celoso de ti; pero no vale la pena ya… Si Ruki siente cosas por ti, lo aceptaré, pero debo estar seguro de si tú sientes lo mismo — Le terminó por decir el rubio.
Ayato se quedó en silencio por unos segundos para luego decir: —¿De qué cosas hablas? Deja de bromear.
—No estoy bromeando, Ayato.
El pelirrojo se deshizo del agarre de Kou y desapareció enseguida.
—Espero… haber servido de algo — Susurró el rubio para luego irse.
-INCOMPRENSIBLE-
Después de la pregunta de Komori, Ruki había quedado en extremo silencio, ya no respondía automáticamente; al parecer Yui había apuntado justo en el blanco.
Ruki no sabía si responder o no a esa pregunta.
—Si siente algo por Ayato-kun yo… no lo juzgaré… — Dijo Yui para romper un poco la tensión que había.
Ruki rio un poco ante eso — ¿El ganado se preocupa de qué intenten quitarle a su amo? — Le dijo en un tono de voz sarcástico.
—Estoy preocupada por el gran cambio que usted provoca en él… Estoy empezando a pensar que quizá… él sienta algo por usted, sólo que no quiere… o no puede admitirlo — Se aventuró a decirle un poco tímida, ya que estaba segura de que Ayato se molestaría por decir cosas sobre él.
En ese momento, la puerta se abrió; ambos miraron para saber quién había interrumpido la conversación, y no era nadie más que Ayato.
El pelirrojo al ver a Ruki se paralizó, el ser quien había empezado a rondar por su mente más que antes—culpa de Kou—estaba justo parado al frente de él, bajó su mirada luego de darse cuenta de su paralítica reacción.
—Chichinashi, vámonos — Ordenó.
—No.
¿Había escuchado bien? ¿La humana había desobedecido una orden?
—Esta vez no huiras más… es hora de que ambos hablen y arreglen su problema — Los dos vampiros habían quedado sin palabras, la humana se les había revelado, pero tenía razón… deberían hablar.
Komori aló el brazo de Ayato y lo adentro más hacia el salón — Yo me iré… — Yui se fue de allí cerrando la puerta, dejando a ambos en un incómodo silencio.
—Cuanto tiempo — Fue Ruki, quien rompió el silencio.
—Sí… — Ayato cerró los ojos, de verdad que no hallaba como empezar todo lo que tenía que decir—sin contar que era un desastre de sentimientos—. Abrió los ojos al sentir en ese momento como Ruki lo había besado, por la sorpresa él se había echado un poco para atrás terminando sobre el escritorio del maestro. El pelinegro se separó, quedando ambos mirándose fijamente — Eres un idiota — Le dijo Ayato con sonrojo en sus mejillas, en ese momento no quería golpearlo; algo lo había hecho cambiar repentinamente — Me enojas, me confundes, me haces sentir vacío, eres el significado de molesto — Ruki en ese momento abrió la boca para responderle pero éste fue interrumpido por Ayato — Sin embargo… — Ayato apretó la camisa del Mukami mayor con suma fuerza — Es como si… me hicieras falta… un sentimiento que apagué desde la muerte de mi madre — Confesó, Ruki quería comentar pero las palabras no le salían, el reciente fragmento de memoria de Ayato lo habían dejado sin palabras — Yo maté a mi madre, sí, lo hice por odio hacia su putrefacta persona, pero muy dentro de mí yo la amaba y quería ser el mejor para ella — Prosiguió, comentando nada más que el resumen de toda su trágica historia — Pero… ¿Qué es el amor? Ruki… yo no puedo amar.
El pelinegro entendía como se sentía el trillizo menor, aquélla desilusión que se había llevado, aquélla soledad, todo.
Él mismo hubiera terminado así de no ser por Ayato y el ánimo que logró darle cuando era un niño—algo que el pelirrojo quizá no recordaba—.
Ayato tenía su mirada desviada de los ojos de Ruki, no quería que lo viera de esa manera tan vergonzosa, aunque no llorara su expresión era realmente triste, cuando se dio cuenta, Ruki había besado su frente logrando que éste se sonrojara — Entiendo — Le dijo Ruki luego de captar su atención — Aunque lo que quiero es sentirte, probarte, es más importante que tú estés bien, si tú me pides que me quede lo haré, si me pides que me aleje también lo haré. Te amo Ayato, al menos te lo diré una vez — En ese momento Ruki se dio media vuelta para irse, había sacado en conclusión que era mejor dejar que el Sakamaki pensara las cosas para tomar una decisión, pero Ayato lo tomó de la manga de su camisa, provocando que el pelinegro lo mirara.
—No puedo amar, porque principalmente no sé qué es el amor — Empezó a hablar con ciertos nervios — Yo realmente no sé qué es el amor, pero estoy dispuesto a aprenderlo contigo, Ruki — terminó de decirle, no quería pensarlo más, quería actuar como siempre lo hacía, y él ahora muy bien sabía que lo que quería era estar con Ruki — Quédate — Le pidió, Ruki sintió como toda esperanza regresaba, aun así se había quedado estático, no fue hasta que Ayato lo besó que reaccionó, cerrando sus ojos y correspondiendo al beso. Seguidamente empezó a tomar control de la situación, empezando a besarlo con más intensidad.
Ambos sabían que el sentimiento tardaría en crecer, pero ¿qué sentimiento no se disfruta con paciencia? Y mucho más después de tantos acontecimientos llenos de ira, así que como las rosas espinosas, ese amor florecería, desde la propia interpretación de Ruki sobre la cita de Ernstaur en uno de sus libros favoritos. De ahora en adelante, ambos le echarían agua a ese sentimiento para que florezca.
¡Fin! Espero les haya gustado, de cierta forma sentí que el final debía ser "feliz" pero con un toque de "suspenso" o de "final abierto" La última parte fue inspirada en el nuevo CD drama de Ruki (el de las bodas xD) quería buscar un poco sobre como Ruki demostraba sus sentimientos y bueno, espero haya resultado bien :D tengo pensado en un futuro (quizá) hacer unos drabbles de esta pareja (aun no decido si hacerlo 100% yaoi o con Ruki x Ayato de mujer ya que me parece interesante escribir sobre eso xD) podría hasta decirse que serían un "apagón" de éste fic, mostrando cosas que no se verán en este fic pero tiene mucho que ver :P ¡Bueno! Eso ha sido todo, sin más que decir me despido :3
