Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto, pero la historia es totalmente mía
"―Pasado―"
-Pensamiento―
―Dialogo―
Atormentados
Sus pasos eran tranquilos, mientras mantenía sus manos en el bolsillo y dirigía la vista al techo sin fijarse por donde iba, solo pensaba en la mujer que le arrebataba el sueño, y una sonrisa se dibujó en su rostro, movió su cabeza de un lado al otro y sintió como su cuerpo se estremecía ante el recuerdo de ella. Se detuvo delante de una puerta y abrió la puerta con lentitud, pero se detuvo por completo cuando vio la silueta de un hombre de pie al lado de Sakura, el hombre volteo hacia donde él estaba y su respiración se detuvo.
― Itachi ¿Qué haces aquí? ―
― Naruto― El aludido lo observo con atención sin pasar por alto el aspecto deplorable que mostraba Itachi, sintió como su cuerpo se volvía a estremecer y su estómago se comprimía dolorosamente. Su corazón sintió tristeza al comprender todo por lo que había pasado Itachi y deseo con todas sus fuerzas ir a abrazar al que alguna vez había visto como su hermano mayor, sin poderse contener, Naruto comenzó a caminar hacia Itachi, esté lo observaba con miedo y comenzó a retroceder hasta que su espalda toco la pared. Naruto se detuvo a unos cuantos pasos de él e Itachi comenzó a temblar demostrando el miedo que sentía.
En cuestión de segundos, sin que Itachi se lo esperara, sintió los brazos fuertes y calurosos de Naruto rodeando su cuerpo. Dejo caer sus brazos, con la sorpresa reflejada en su rostro; las lágrimas se estaban acumulando en sus ojos pero como todo buen Uchiha, no las dejo escapar. Sintió unas palmadas en la espalda, mientras Naruto se separaba de él mientras lo veía, pero había algo en su mirada que no supo descifrar.
― ¿Qué estás haciendo en este hospital Itachi? ¿Te enfermaste?, ¿Qué te paso? ― Itachi no respondió, pero escondió sus manos tras su espalda, mientras bajaba la mirada. Naruto observo cada uno de sus movimientos y no se le escapo el "pequeño" detalle de los vendajes que cubrían las muñecas del pelinegro.
― Supongo que te escapaste― Itachi siguió sin responder. ― ¿De dónde conoces a Sakura? ―
― E-ella vino a mi habitación, y hablo conmigo. Yo solo quería asegurarme que estaría bien ― Naruto asintió, poniendo atención a la mujer que se encontraba a un lado de ellos, con los ojos cerrados y con una respiración pausada.
Itachi no había cambiado, a pesar de todo, él seguía preocupándose por los demás aunque no los conociera del todo.
― ¿Qué fue lo que le paso? ― La voz de Itachi lo sacó del pasado; cuando Itachi era su héroe, por siempre ser compasivo, humilde, caritativo y muchas cosas más. Naruto se encogió de hombros y regresando su vista a su acompañante le resumió todos los acontecimientos de esa tarde. Al terminar el relato, Itachi se quedó en silencio y sintió un sabor amargo en su boca, paso saliva tratando de eliminar aquel sabor, y se acercó a Sakura y comenzó a acariciar la cabeza de Sakura, enredando mechones rosas en sus dedos.
― ¿Y saben quién fue? ―
― Si, Kakashi me dio una foto para que se las diera a mis guardaespaldas y a los de Sasuke, aún no tienen mucha información de él, pero siguen buscándolo― Naruto sacó del bolsillo de su saco una hoja de papel que estaba doblada por la mitad, la extendió y se la enseño a Itachi.
Itachi al verla, sintió como un escalofrió recorrió su cuerpo, se alejó lo más rápido que pudo de aquella hoja y de Naruto, chocando contra la pared haciendo que del golpe cayera al piso, aún en el suelo, Itachi siguió haciendo el intento de alejarse de Naruto, a pesar de que la pared le impedía moverse más.
Los recuerdos en trozos de aquella noche le llegaron de golpe…
Itachi salía de su trabajo con su maletín en la mano, se desato la corbata y subió con pesar a su automóvil, lo encedió, y puso el radio, escuchando música de fondo...
"― Hoy la luna se ve diferente, la noche tiene algo….― Y con ese pensamiento y un presentimiento que se instalaba en su pecho, puso en marcha su automóvil con destino a su hogar.
…
Todo estaba oscuro, sus ojos no estaban acostumbrados a esa oscuridad, sintió un aroma diferente que llamaba su atención, a tientas puso las llaves en una repisa y siguió caminando mientras llamaba a sus padres y a su hermano.
…
Destellos, explosión, y algo golpeando contra el suelo. Su cerebro no identificaba lo que estaba pasando al final del corredor, pero sentía como entraba en un estado de ausencia, donde no podía ver ni sentir nada con claridad, parecía como si se sumiera en un sueño.
…
Sus ojos estaban abiertos de par en par, el sutil aroma a pólvora inundaba sus fosas nasales y se instalaba en su memoria. Sintió su cuerpo caer, pero fue sostenido por sus manos antes de caer por completo, su respiración era entrecortada, lágrimas se escapaban de su rostro, cerró los ojos con fuerza y sintió un líquido viscoso y caliente que llegaba a sus manos. Al abrir los ojos, vio un camino de un líquido color rojo llegar y detenerse en sus manos, él con lentitud, fue levantando sus manos hasta la altura de sus ojos, vio como sus manos temblaban y al bajarlas un poco, vio dos cuerpos en el piso. Él ya sabía de quienes se trataban. Su vista se fijó en una tercera persona que se encontraba sentado en el suelo con su espalda recargada en la pared, vio como sangre manchaba el pecho de su hermano menor, y en ese momento sus pensamientos dejaron de ser coherentes, y una risa mal
…
Su cuerpo estaba en el suelo, sintió como alguien ponía un objeto duro y frio en su mano, y tomaba cada uno de sus dedos presionando con fuerza aquel objeto.
―Disfruta de la cárcel. ― Escucho una risa cargada de malicia y abrió los ojos, la imagen era distorsionada pero al intentar levantar la mirada, vio a un hombre de pie a su lado, que lo miraba con unos ojos pequeños negros, y unos dientes peculiares que le recordaban a un tiburón. El hombre al notar la mírada de Itachi sobre él, extendió aún más la sonrisa. ―Buenas noches Uchiha― Y sintió un fuerte golpe en su cabeza, sumiéndolo en una terrible oscuridad
…
Itachi comenzó a gritar, haciendo que los vellos de su cuerpo se enchinaran, el grito de su "hermano mayor", eran tan desgarradores que sintió miedo, sintió su miedo…
Dejo caer la hoja, mientras corría hacia Itachi tratando de calmarlo, pero aunque le hablara y lo moviera tratando de que entrara en razón, él no respondía. Itachi no dejaba de ver la hoja de papel que estaba en el suelo y tampoco dejaba de gritar.
La puerta de la habitación se abrió de golpe y por ella entraron varias personas, hicieron a Naruto a un lado y trataron de someter al pelinegro, pero lo hicieron con tal fuerza que lastimaron las muñecas de esté, haciendo que comenzaran a sangrar de nuevo. Itachi al sentir la sangre llenar sus vendajes y bajar por sus brazos detuvo sus movimientos abruptamente, temblando, separó sus ojos de la hoja del suelo y la dirigió su vista a sus muñecas, el miedo paso al terror cuando vio la sangre, y la poca "cordura" que le quedaba, desapareció.
Sasuke entró a la habitación de Sakura, no había nada inusual en ella, y camino hacia la cama donde descansaba la muchacha, la observó por unos minutos y acercó una silla al lado de la cama y se sentó. La observó atentamente, recorriendo cada una de sus facciones, y asegurándose que nadie estaba con él en la habitación, toco su mano y la acarició. Cerró sus ojos al sentir la suave piel de su mano bajo la suya, y suspiró. Estaba cansado, pero no quería irse a su departamento. Prefería quedarse ahí y estar al pendiente de ella. A pesar de todo, de su molesta curiosidad, de su molesta torpeza, y de su molesto… todo, él se sentía diferente con ella, no la conocía lo suficiente, pero lo poco que conocía, llamaba su atención; su destreza para los negocios, su sonrisa inquebrantable a pesar de haber perdido a sus padres, su mirada llena de alegría a pesar de que él haber visto tristeza en ellos cuando la conoció…. Pero lo que más llamaba su atención era su fuerza, la fuerza que la hacía: sonreír, querer ser feliz y seguir adelante. Por eso mismo, no entendía como a pesar de que ya habían pasado dos semanas desde el incidente aquel, no había mostrado mejoría. Frunció su ceño y chasqueo la lengua ―Dos semanas y todavía no despiertas molestia. ―y como había hecho por esas dos largas semanas, después de un pesado día en la oficina, se recargó en la silla, saco unos papeles de su maletín y los revisaba… el trabajo nunca terminaba, y ahora menos que había asumido un rol como gerente temporal en la empresa de Haruno. Hinata se había ofrecido para hacer ese trabajo, pero él no se lo había permitido. No confiaba más que en él, y no iba a permitir que alguien más hiciera ese trabajo. Todo era obviamente por que su empresa estaba involucrada con la empresa de la Haruno. No había otra razón. Solo era estrictamente trabajo… o al menos eso quería creer.
….
Ya habían pasado dos semanas y él todavía no llegaba a nada. Aventó los papeles que estaban en su escritorio con frustración. Orochimaru se había escabullido de sus manos, ahora más que nunca, sabía que existía una relación con la muerte de sus amigos los Haruno, pero la serpiente había eliminado toda prueba que pudiera tener en contra de él. Había actuado como un novato al ponerlo sobre aviso, y se castigó mentalmente por su estupidez, se había complicado su trabajo… y todo había sido por su culpa. Escucho como alguien se detenía detrás de la puerta de su oficina y le daba pequeños golpecitos.
―Adelante― Segundos después, apareció Shikamaru detrás de la puerta, mientras la iba abriendo poco a poco. Entró por completo a la oficina y vio los papeles regados por toda la oficina.
― Esto es problemático― Kakashi no respondió pero no dejo de verlo, esperaba que le dijera por que venía.
― Hemos recibido una llamada, parece ser que encontraron un cadáver en las orillas de la ciudad, tenemos que ir. ― Kakashi asintió, se puso de pie y salieron de la oficina.
…
Detuvieron el automóvil en un terreno baldío, y bajaron del automóvil. Kakashi observo con atención el lugar, tratando de descifrar algo, pero con molestia, descubrió que cualquier cosa que pudiera haber encontrado se había visto entorpecido por los incompetentes de los policías, que habían invadido la zona. Con paso firme, se acercó al lugar donde se veía una bolsa negra de cadáver, se agacho y con sus manos enguantadas abrió el zipper de la bolsa. Vio con atención el cadáver y su enojo comenzaba a mostrarse en sus facciones. Cerró con fuerza la bolsa y se puso de pie, se quitó los guantes, y se alejó del cadáver. De nuevo alguien había hecho de las suyas y lo habían adelantado, de nuevo, cuando creía tener algo en sus manos, se le escapaba. Pateo con fuerza la llanta del automóvil más cercano, se recargo en el automóvil, se cruzó de brazos y pensó….
Shikamaru, observaba a Kakashi desde lejos, le dio unos minutos para que se tranquilizara y luego se acercó a él. ― Es él… ¿verdad?, El que ataco a Sakura― Kakashi asintió, pero no dijo nada más.
― Lo que me interesa saber, es ¿Por qué lo mataron? ― Kakashi se encogió de hombros.
― Supongo que por que puso en peligro a sus jefes al atacar a Sakura. ―
― Es lo más probable. Lo llevaré a la morgue y le haré una autopsia, te mandare un informe con el reporte y una lista de mis sospechosos. ― Kakashi asintió, y sin decir más, se subió a su automóvil y se marchó. Shikamaru lo observó hasta que desapareció de su campo de visión, negó con la cabeza, se dio media vuelta y se fue a darle las instrucciones correspondientes a los policías.
….
Kabuto se encontraba en el baño de su casa, con sus manos recargadas en el lavamanos, sentía su cuerpo temblar. Una rápida mirada a sus manos y con rapidez abrió el grifo y metió sus manos al chorro de agua, comenzó a tallarse las manos mientras que el agua que se iba por el desagüe se teñía de rojo. Lo había hecho, había acabado con esa peste. Lo había subestimado, y eso le había dado ventaja. Aunque no pareciera, él estaba entrenado para eso, para matar. A pesar de su aspecto, le habían enseñado a usar la fuerza del oponente en contra de él mismo, obteniendo así él la victoria de toda pelea. Kisame era fuerte, de eso no había duda. Pero él había podido con él, y eso hacía que sintiera una especie de orgullo.
― Todo sea por estar fuera de peligro. ―
¿Y bien?
¿Qué les pareció?
Muchísimas gracias a todos los que leen esta historia, cada vez son más y más los que le dan la oportunidad a mis invenciones, y por ello les estoy eternamente agradecida. Como ven, las cosas se están poniendo color de hormiga, pero poco a poco las cosas van desarrollándose… Espero que haya sido de su agrado.
Muchas gracias por sus reviews y por seguir mi historia Muchas gracias
Que tengan una bellísima noche!
Hasta pronto!
