-… Solo creo que esas cosas deberían prohibirlas, no entiendo como hacen ustedes para caminar con eso todo el día – Chat noir se quejaba de su experiencia de hace un año con Reflekta, mientras Marinette intentaba contener carcajadas.
Si bien había estado ahí cuando pasó, recordarlo no era tan gracioso como cuando Chat noir contaba su punto de vista sobre la historia.
-Desde ese momento consideré a Reflekta en mi lista de los peores akumas que hemos enfrentado.
-¿Tienes una lista de akumas? – preguntó Marinette mientras volvía a recobrar su respiración, después de reírse quién sabe por cuánto tiempo.
-Es como una lista mental – dijo Chat mientras recordaba algo más – los organizo según la situación; aparte de Reflekta, a esta lista tambien pertenece la titiritera, cupido negro, princesa fragancia, maledictador…
-¿y que situación es esa? – preguntó Marinette interesada.
Chat bajó un poco la cabeza y suspiro pesadamente – los akumas en los que he sido un completo inútil.
El rostro de Marinette cambió drásticamente, en definitiva no esperaba esa respuesta.
-Esos akumas que se apoderan de mí, o me influyen de alguna manera, son los peores – continúo Chat mientras dirigía su mirada al estrellado cielo nocturno. – solo me hacen pensar, en que tan equivocada fue la decisión de la persona que me entregó el miraculous.
Marinette se sobresaltó a escuchar lo último, no creía que Chat noir pensara eso de si mismo, siempre se mostró tan confiado, extrovertido, optimista. Esas palabras no eran de aquel chico que solía volverla loca con coqueteos y juegos de palabras.
La chica colocó una mano en su hombro llamando su atención, ella se mostró calmada y segura – ya no tienes que preocuparte de eso Chat, ha pasado tiempo desde que esos villanos fueron derrotados; además Ladybug siempre luchará a tu lado sin importar lo que pase.
Chat no mostró signos de sentirse mejor – lo se princesa, estoy seguro de eso, pero es inevitable pensar que tan segura esté ella de mí.
-¿A que te refieres? – preguntó Marinette un poco sorprendida por el repentino rumbo de toda esta charla.
-Me refiero princesa a que no es muy diferente a como me siento en estos momentos, a como me había sentido cuando me he visto afectado por algún akuma. – Chat se movió un poco en su posición para quedar frente a la chica – supongo que viste las noticias de hace unos días, la del perro gigante.
-por supuesto, Rena Rouge y Carapace estuvieron con ustedes. Al final lograron derrotarlo, como siempre – dijo Marinette recordando todos los sucesos de ese día, pero ignorando la intensión de la verdadera situación.
-Si – suspiró el chico – la lucha contra ese akuma no era diferente a la que tuvimos con clima tempestuoso o señor pichón o inclusive gigantitán. Era un akuma que podríamos derrotar fácilmente.
Fue obvio para Marinette la intensión de las palabras del héroe, ya habían hablado de eso ese mismo día, antes de vencer a "Freedog", pero al parecer la situación seguía persiguiendo al chico.
-Rena Rouge y Carapace ni siquiera hubieran sido necesarios; pero … - Chat suspiró pesadamente – ella los llamó ya que necesitaba sentir la seguridad de ganar, que yo no le podía dar.
Marinette trató de aparentar que toda esa confesión no le afectaba, pero le fue un poco complicado intentar ocultar algunas lagrimas que amenazaban con salir o el efecto que tuvieron esas palabras.
-Solo desearía poder brindarle esa seguridad – Chat intentó ocultar un pequeño bostezó mientras volvía a mirar a la chica – perdón por molestarte con esto princesa. creo que me dejé llevar un poco con mis pensamientos.
-Siempre podrás hablar conmigo Chat - dijo Marinette intentando que su voz sonara confiada – estas lidiando con muchas en estos momentos, y si esta es la forma en que te puedo ayudar, entonces no dudes en seguir viniendo a mí.
Una ráfaga helada vino antes de que un trueno se escuchara a lo lejos, y un relámpago iluminara la ciudad.
-será mejor que entremos – dijo Marinette mientras se levantaba de la silla y se dirigía a la claraboya, Chat noir la siguió mientras intentaba ocultar más bostezos.
-Creo que tendremos un día frio para mañana – volvió a hablar la chica mientras bajaba las escaleras a su habitación – te gustaría algo de chocolate caliente – dijo dirigiéndose al chico e intentando que no pensara más en el tema– será bueno para este clima.
-Suena perrrfecto
Marinette asintió con una sonrisa y bajó las escaleras intentando hacer le menor ruido posible, para no despertar a sus padres.
La chica no demoró ni 5 minutos en preparar un rico chocolate caliente con una pizca de canela, miró a su alrededor y vio unos cuantos croissants que habían quedado de la venta del día. Supuso que algo de comer tambien vendría bien. Así se encaminó nuevamente con la bandeja en mano.
-Chat mira, tambien traje crois… - Marinette termino de subir las escaleras rápidamente y cerró la claraboya a sus espaldas, dejó la bandeja en el suelo y se acercó a donde cierto superhéroe estaba arrodillado al lado de la tumbona, su mano apretaba su costado mientras tenía problemas para respirar.
Marinette se acercó rápidamente y lo ayudó a sentarse, después tomó su pulso, estaba demasiado agitado. Tratando de no perder la calma cogió una de las toallas que se encontraban cerca a la mesa y limpió las gotas de sudor que comenzaban a resbalar por el rostro del muchacho.
-vamos Chat, recuerda inhala por la nariz y exhala por la boca, lentamente – Marinette colocó su mano en su pecho para sentir mejor la palpitación, mientras que la otra sostenía la toalla. – Inhala , exhala.
Chat siguió obediente las ordenes de Marinette, tenía los ojos cerrados con el fin de que el mareo no se prolongara, pero los otros síntomas parecían hacerse cargo de él. Inhala … exhala … inhala … exhala.
Nada de esto era nuevo para él, casi todos los días le pasaba lo mismo, pero normalmente, se encontraba en su cuarto, solo con Plagg quien se encargaba de ayudarle en lo que fuera posible para un kwami.
Esta era la primera vez que Marinette presenciaba este ataque, si haber visto a Chat noir despertarse repentinamente en mal estado por una pesadilla era lo suficientemente malo, esto lo terminaba de empeorar.
Sintió como su pulso se iba calmando, y como el agarre en su costado tambien fue más suave; hasta este momento Marinette no se había dado de cuenta que las lagrimas corrían libremente por su rostro. Nunca había presenciado algo así y nunca se imagino que lo haría con su compañero de batalla.
Chat comenzó a abrir los ojos lentamente, la mano en su costado se dirigió a su cabeza con el fin de que las nauseas no se hicieran cargo de él. Ya era suficiente con que Marinette hubiera presenciado eso, no tenía la intensión de que lo último que comió terminara haciendo un desastre la habitación de la chica.
Tragó grueso intentando desaparecer la sensación y finalmente abrió los ojos, la habitación iluminada por la lamparita de noche, un plato con croissants y dos tazas de chocolate al lado de la escalera, y lo más importante una chica al frente sus ojos azules y rostro bañados en lágrimas. No era la mejor visión, Chat se empezó a sentir terriblemente mal por poner así a la chica que lo ha estado acompañando todas estas noches.
-Mari … yo – su voz fue más apagada de lo que pensaba, carraspeo un poco y la miró apenado – lo .. siento princ…
El héroe fue rodeado en un abrazo antes de que pudiera terminar su oración, aceptó el abrazo y lo correspondió mientras disfrutaba de aquella sensación y dejaba que el dolor terminara de irse, al menos por el momento.
Marinette no sabia como explicar esa necesidad de solo sentirlo y estar lo más cerca posible de él, no sabría como explicarle después al héroe de su atrevimiento, pero lo único que quería en ese momento era saber que él estaba ahí, con ella.
Sintió como su abrazo fue correspondido y para mayor tranquilidad sintió como su respiración había logrado normalizarse; por su parte su rostro seguía cubierto de lágrimas, pero a quien podría importarle eso en estos momentos.
Permanecieron por un buen rato en esa posición, hasta que Marinette aflojó su agarre, y miró detalladamente el rostro del chico. Él tambien la miró y le dio una pequeña sonrisa culpable.
-Lamento que hayas tenido que ver eso princesa – susurro todavía tratando de recuperar su voz.
-¿esto es lo que te pasa todos los días? – sintió la necesidad de preguntar, pero no era exactamente lo que quería hablar con él ahora.
Chat asintió lentamente – normalmente los afronto en mi habitación, con mi kwami .
Marinette no pudo evitar imaginarse esa situación, Chat noir solo en su cuarto junto a Plagg, tratando de restablecerse a si mismo. No era para nada agradable de pensar.
-Será mejor que me vaya … ya te cause demasiadas emociones por hoy – dijo lentamente el héroe mientras intentaba levantarse.
Marinette lo ayudo a ponerse sobre sus pies y lo apoyó en sus hombros, después lo guio hasta las escaleras que daban a su cama. Le ayudó a subir las pocas escaleras; Chat le dio una pequeña sonrisa en señal de disculpa y comenzó a estirar el brazo para abrir la claraboya, pero fue detenido por la chica a su lado.
-No creas que te dejaré ir así – dijo suavemente – no estás en condiciones.
-pero princesa, ya he ….
-No lo digas, nunca serás un problema – interrumpió esta, después se recostó en su gran peluche con forma de gato y le hizo una señal a Chat para que se recostara en sus piernas.
Él lo miró al principio un poco sorprendido, pero aceptó la invitación, después de todo conocía a Marinette y sabia que no lo dejaría salir de ahí, al menos no después de haber presenciado eso. Pero no pudo evitar preguntar.
-¿estas segura princesa?
-No puedo dejarte ir así Chat, además de que no has dormido bien en casi dos semanas, casi me sacas el corazón al verte así.
-No quiero que te sientas comprometida con nada – suspiró el chico – nunca fue mi intensión involucrarte en tanto.
-demasiado tarde gatito – ella lo ayudó a acostar y lo miró decidida – ya estamos juntos en esto.
Tanto Marinette como Chat se sonrojaron un poco, la chica no sabía de donde estaba sacando tanto valor para hablar así con Chat; por otro lado Adrien nunca se había sentido tan seguro desde que su madre había desaparecido, quizá tener algo de apoyo con todo no sería tan malo.
-ahora, intenta descansar y recuperar algo de fuerzas – miró el reloj a su lado – todavía faltan 3 horas para que mis padres se levanten. Puedes intentar dormir un rato.
-Sabes que no puedo dormir princesa, ya has visto lo de las pesad…
-Lo se , solo inténtalo – dijo Marinette, y Chat asintió sin tener más excusas.
Ella se quedó ahí viendo como intentaba conciliar el sueño y al final logró dormirse, no paso mucho hasta que el sueño tambien la venció.
...
Finalmente otro capítulo, espero como siempre poder compensar un poco mi tardanza. Finalmente encontré el momento y la inspiración para sentarme a escribir.
Sin más que decir nos leemos la próxima vez. bye bye :)
