¡Miren! Ah, sólo soy yo, vengo con capítulo nuevo. Un poco tarde tal vez, ¿por qué? Olimpiadas, gimnasia, Nadia Comaneci, facebook, mala memoria, etcétera, pido una disculpa con una mirada de perra recién bañada… eso no se escuchó bonito, pero ya lo escribí jejeje. Siempre me río en estas partes. Ok, ok, no quiero alargarme esta vez, así que paso a mis agradecimientos especiales:

Yoshi: Acá lo tienes, porque te gustó.

Strawberry: El nombre de ID me sigue dando problemas. Me entenderte, no problem :D. Gracias por volver.

Guest: Sí, odio a Beck, ¿porqué? La lista de razones es amplia, te las diré una a una, 1° No es guapo.

Hime-Chan 196: Recupérate y ya luego nos ponemos a cuentas tú y yo jeje. :* Besos amiga.

Lili: Ahí está, ahí está. Pero ¿on´ta bebé?... estoy bromeando. Gracias lectora!

Victoiousnaomi: Si vas a las olimpiadas, ganas, siempre eres la primera. Gracias maja por seguir acá. Tu historia va que vuela.

AsukaMiyamoto: Mmm… sin comentarios jejeje. Te estás haciendo rara. ¡Es broma! No puntitos. Besos muchos para ti amiga. Sabes que se te quiere por montones.

O-Life: Los Juegos del Hambre. No, tampoco la he visto, jeje, mi hermano… yo sólo hago cosas. Abrazos y besos y cariños para vos che. Me encanta tu acento y tu perspicacia batooo, abrazos, besos y cariños para ti mi viejo tío y colega de la pluma!

Caprigirl: Ahm… vale, espero seguirte leyendo por allá, ya sabes. Pero te aprecio y también lo sabes. Gracias por todos esos lindos momentos que compartes conmigo :P. Psst, psst, éste capítulo va para ti, me pareció un tanto tierno, así que te lo dedico.

: Volviste, no puedo estar más contenta, ya leí el último capi de tu historia. Eres fenomenal, sin duda, tu talento debe escalar para las mayores. Ese final no pudo estar mejor. Gracias ahora por apoyar mi causa. Sí, me lo advertiste, leí bajo mi propia responsabilidad, y sobreviví jejeje. Tenkiu!

Victorious, no, no, no, no es mío… y Big Time Rush tampoco, tampoco es mío.

CHAPTER 10. ¿AMIGAS? (Para Caprigirl)

-Atrapar las mariposas al principio no fue nada fácil, era como perseguir una avecilla lista con la virtud de volar, además de que me parecía cruel tener que atraparlas y luego encerrarlas en los frascos, sabiendo que no volverían a salir de ahí, eso era malo Jade - La marinera atendía con increíble fascinación el relato de la vida de la pelirroja tras la década de años sin verse – Pero luego se me hizo muy sencillo y pude lograrlo, era una colección muy grande y pues… cuando no tienes otra cosa más qué hacer, te aferras a lo que tienes a la mano.

-Te lo agradezco mucho Cat.

-¿Qué me agradeces?

-Que hayas hecho todo eso sólo por mí – La pelirroja la observó con detenimiento.

-La verdad te extrañaba mucho, yo no quería resignarme a que ya no te vería. Te extrañaba Jade, mucho, muchísimo, muchisísimo, "hartote".- Abrió los brazos al pronunciar la última palabra, la pelinegra le regaló una amplia y perfecta sonrisa.

-Sonaste como mexicana con eso último – Pero luego volvió sus ojos a la muchacha morena, que había permanecido callada durante todo el relato infantil de la pequeña – Tori…

-Nuestra visita aquí no es de cortesía… tenemos algo que discutir.- Respondió de inmediato.

XXX

-Señor Vega, Jan, Carlos me dijo que trajeron a Tori y a Cat a la oficina de la capitana.

-Las están acusando de atentar contra el sujeto que está parado en la salida – señaló a James – con una flecha, a Tori, y a Cat como su cómplice.

-Pero eso es imposible.

-Lo sabemos, pero todos conocemos a esta gente, son capaces de armar cualquier treta para inculpar a dos muchachas inocentes.

-No, vamos a esperar, no creo que Jade permita eso…

-Por supuesto que no… ¿quién? ¿A quién mencionaste hace un momento? – El color de André se tornó pálido - ¿Con quién es que deben de tratar?

-J-Jake… un… sargento mayor… que… vino…

-Ahm, entendí otra cosa.

-Descuide señor Vega… no creo que las inculpen por eso… - Pero ya no estaba tan seguro.

XXX

-¡Pero yo no lo hice Jade! Tú lo sabes porque fuíste tú quien lanzó esa flecha.

-No me voy a arrestar a mí misma Vega.

-No te estoy pidiendo que lo hagas… sólo quiero que nos dejes ir porque no somos culpables, y menos Cat, mi padre no va a permitir esto tan fácil – suplicó – por favor, esto se puede poner feo, él no sabe que tú estás aquí.

-¿Y por qué no se lo has dicho?

-¡Porque te odia!

-Vaya, por lo visto la que ha pagado los platos rotos que rompió mi padre he sido yo… Yo no hice nada Vega… jamás planeé nada de esto, sólo fui… víctima de las circunstancias.

-Sí, pero nadie allá cree eso.

-Pues lo siento, no voy a ceder.

-¡¿Pero qué estás diciendo?!

XXX

Kendall salió de la oficina con una larga hoja de papel en la mano.

-Mi capitán ha dado sanción al delito denunciado.

-No hay ningún delito, no tienen evidencia suficiente para sancionar a dos muchachas inocentes.

El rubio ignoró el comentario de David y prosiguió a leer del papel que llevaba en la mano.

-Por el delito de atentado contra la seguridad del sub-teniente James Diamond, se designan 31 días de arresto a las ciudadanas Victoria Vega, y Catherine Valentine…

-¡Es una vergüenza! Ciudadanas, ni siquiera nos consideran como tales.

-Eso es imposible de realizar, no se ha comprobado nada.

-Le solicito a los varones presentes tengan la amabilidad de mantener la calma.

-¡No voy a ser lindo contigo! – Soltó molesto David acercándose a Kendall.

-Señor David Vega, enfrentarse a un elemento de la fuerza armada no solo le puede perjudicar a usted mismo, si no que se puede añadir el daño a la sanción ya impuesta hacia su hija.

-¡Son unos dementes!

-A-alto señor Vega – interrumpió André – permítame discutir algo con el teniente Knight – Y lo lleva aparte.

-No hay nada qué discutir Harris.

-Por favor, usted es justo teniente, no le pido que suplique a su capitán por una sanción menor, sólo le pido que me lleve a la oficina de ella para hacer un trato.

-No puedo hacer eso, no tengo la facultad…

-Sólo anúncieselo… por favor… sólo eso…

-Bien Harris, pero no te aseguro que permita que entres.

-Es todo lo que necesito.

XXX

-No lo han tomado con aceptación mi capitán, los varones afuera están inconformes de su veredicto. Pero hay un joven detrás de la puerta, que quiere pasar a verla.

-¿Quién es?

-André Harris mi capitán.

-Hazlo pasar.

-Enseguida.

-¿Cuándo fue que te teñiste el pelo de rojo Cat? – Preguntó curiosa la de los ojos azules.

XXX

-Bien – Habló Kendall nuevamente al salir de la oficina - Mi capitán se ha visto benevolente con los caballeros aquí presentes y con las inculpadas, y ha retirado la sanción anterior por una nueva… y ahm… ha designado que… quedará en completa libertad la señorita Catherine Valentine…

-Bien.

-Eso es justo.

-Sí, a cambio de 62 días de servicios comunitarios de la señorita Victoria Vega.

-¡¿Qué?!

-Eso no es benevolencia… ¡es una burla!

-Se retira el arresto. Sólo servirá a la comunidad del puerto con total libertad.

-Son unos… ¡ah!

-No voy a dejar a mi hija aquí. Exijo ver a ese capitán en este momento…

-Lo siento, eso es imposible.

André aparece con las dos chicas en la puerta.

-Dejaron libre a Cat, no se comprobó su complicidad en el delito.

-¡No hubo delito! Ahora mismo enfrentaré yo mismo a ese sujeto despreciable.

-Tranquilos… - dijo Tori – Papá, voy a estar bien, sólo voy a servir aquí en la base, en la casa, me cuidaré y además…

-¡Tú no eres culpable de nada!

Y de un fuerte empujón y la ayuda de Jan, David llegó hasta la oficina de Jade.

-¡Exijo ahora mismo que si tiene la suficiente valentía para inculpar a una muchacha inocente tenga la misma valentía para hacerme frente a mí!

-¡No papá, no!

-Tranquilo… señor Vega… - dijo Jade volviéndose al corpulento hombre – Esas no son maneras de enfrentar a la autoridad, usted debería saberlo.

-¿Tú?

-Sé que no me lo va a creer, pero me da gusto verlo de nuevo.

Los pasos de David fueron lentos al acercarse poco a poco a la muchacha, quien no retrocedía un centímetro desde su posición y mantenía la misma expresividad firme ante el gesto rudo y enfadado del hombre frente a ella.

-Debo imaginarlo… - habló con voz aguda – Se supone que querrías disfrutar nuestro martirio, nuestra muerte ante tus ojos sería tu deleite ¿no es así?

-¿Qué quiere que le diga? Cualquier respuesta de mi parte le sonará como una burla.

-Nunca fuíste tonta ¿verdad Jade?

-No señor, jamás.

-¿Y piensas salirte con la tuya una vez más de todas?

-Hago justicia – El hombre se echa a reír.

-¿Justicia?... ¿justicia? Es el peor chiste que he escuchado.- Jade también sonríe.

-Sí, bueno, no le queda de otra más que aceptar mis condiciones…

-¡No voy a dejar a mi hija aquí para que te sirva como esclava a ti y a todos tus miserables allegados!

-¿Quiere quedarse con ella?

-¡Tú…!

-Papá… por favor – suplicaba Tori – No lo hagas más difícil.

-¡No veo el problema para ti ¿verdad hija?! ¡Es Jade West! Claro, tu amiguita de la infancia… esa chica que un día te traicionó y te envió a un exilio sin importarle sus "lazos"…

-No papá, no es como tú piensas…

-Por favor…

-Papá – susurraba la morena – Por favor, no hagas que se complique…

-¡Lo que quieres es estar aquí con ella!

-No…

-¡¿No?! Victoria… esta chica no es como nosotros, ella y su familia nos quitaron todo lo que teníamos… tu casa… tu escuela, tus amigos… nos robaron todo hija… ¡todo! – la muchacha sólo podía asentir - ¿Quieres quedarte aquí, con ella? ¿Perder tu dignidad sólo por buscar compasión en una persona que nunca ha tenido corazón y que solo te ha mentido?

-No papá… no es así, yo…

-Veo que estás convencida hija… está bien… yo sólo espero que puedas ganar la suficiente simpatía para salvar tu vida por un tiempo más… al final, terminarás igual que toda tu gente… ya sabes cómo… - David salió de la oficina furioso – Vámonos Jan, no hay nada qué hacer aquí.

Jan tomó de la mano a Cat y las tres personas abandonaron el puerto, la pelirroja sólo miraba hacia atrás de tanto en tanto, mirando a Tori que lloraba desconsolada, quedando lejos a cada paso.

-Siento mucho que haya tenido que ser así Tori – La morena asiente.

XXX

-¡Ella no quiso venir!

-¿Pero cómo la dejaste sóla? En manos de esa… gente que no tiene corazón.

-Ya te lo dije Holly, Tori está complacida de estar allá… con su "amiga".

-Sabía que tarde o temprano mi hermanita mostraría su verdadera cara – dijo Trina – Es una traidora.

-Cállate Trina.

-¿Porqué? Es traidora pero lista, estando allá disfrutará de grandes beneficios ¿no? está con Jade.

-Los West – bufó David con furia contenida – Juro que un día pagarán todas las humillaciones que nos han hecho. ¡Lo juro!

XXX

-No tienes que quedarte si no quieres… venga, ahora mismo voy a llevarte a tu casa.

-¿Y que te linchen allá? Claro que no Jade, mi padre no dejará pasar una oportunidad para vengarse de ti.

-¿Y tú crees que yo soy dejada?

-¡No! – Respondió molesta, luego de alzar el rostro – Claro que no, no eres dejada, pero eso es lo que estoy tratando de evitar, no quisiera ver una guerra inmisericorde entre tú y mi padre.

-No le haría mucho daño, sólo el suficiente para…

-¿Sólo el suficiente? ¿Sólo el suficiente Jade? ¿Cuánto es suficiente para ti? Tú tienes gente armada, preparada militarmente, tienes equipo… a mi padre sólo le quedan los recuerdos de que una vez fue policía. ¿No es obvio quién sale ganando? – La muchacha pálida baja la mirada.

-Nunca quise que les hicieran esto… de haberlo podido evitar… no habría dudado en hacerlo…

Tori volvió su rostro lloroso, al acongojado de la chica atrás de ella. Estaba sentada a la orilla de la cama en el cuarto de Jade, y la de los ojos azules había estado intentando consolarla sentada detrás de ella.

-No… está bien… sé que tú no tienes la culpa de nada.

-Lamento mucho lo que ha hecho mi padre, de verdad…

-¿Dónde está él? – Preguntó Tori suspirando y echando una mirada alrededor de la habitación, apenas iluminada por candelas de luz opaca, a Jade seguía atrayéndole el estilo gótico de cuando era niña, no había cambiado en eso.

-Por ahora no vendrá, está en alta mar realizando prueba de armas.

-¿Y qué dirá cuando sepa que estoy aquí?

-Creo que él no sabe que ustedes están aquí… no estoy segura de eso, pero es muy posible que lo ignore, primero debo hablar y pedirle cuentas al padre de Sinjin, que me aclare la información falsa que obtuve antes de venir aquí, y entonces estaré segura. Mientras tanto, en cuanto él no te vea y nadie mencione tu nombre, todo estará bien.

-¿Y Robbie? ¿Y Beck? Si ellos me reconocen…

-Con Robbie no habrá problema, es un buen chico – mencionó con una sonrisa que a Tori le pareció extraña, nunca se hubiera imaginado que algo pudiera surgir en los sentimientos de Jade hacia el muchacho de cabello afro, pero con todo lo que había pasado, era posible que muchas cosas hayan sucedido en esos diez años.

-¿Beck y tú siguen saliendo? – La pelinegra se levantó de la cama suspirando profundamente, dando la espalda a Tori.

-Sí, aún salimos, pero entre Beck y yo las cosas se enfrían cada día más, y yo sólo quiero que un día él me diga que ya no quiere nada… pero es complicado, por más intentos que hago, no consigo que él se aleje.

-¿Y por qué quieres alejarlo? ¿Ya no lo amas? – La gótica sonrió.

-Me pregunto si algún día lo hice, es decir, sí, era muy celosa, pero… eso no quiere decir que fuera todo sano, además era una niñita que poco sabía del amor. Creo que mis intereses han cambiado – Puntualizó mirando a Tori, ésta se aclaró la garganta.

-¿Esto… esto es por Robbie?

-No lo sé… tal vez… tal vez el chico ridículo y raro supo ganarse mi aprecio… o algo más – La morena rió discretamente.

-¿Quién se lo hubiera imaginado? Jade West enamorada de Robbie Shapiro.

-¡Cierra la boca Vega! Nunca lo comentes – Pero sólo hizo que Tori riera más, a lo que ella la siguió.

-¿Y tú? ¿Alguna relación a la mano?

-Ninguna – respondió ella sin preocupación – No hay mucho de dónde elegir.

-André…

-André sólo es mi amigo, mi amigo de toda la vida y nada más, además, a él le gusta Trina.

-Ja… ¿cómo está tu hermana la loca? ¿Ya se compuso?

-Para nada, está más loca que antes… Jade… - dijo de pronto la morena - ¿Cómo estás segura que estando yo aquí es como puedes ayudarnos?

-Aun no lo sé Tori… estoy buscando la manera, estoy trabajando en eso, no he podido dormir desde que supe que ustedes estaban aquí. Sé que debo hacer algo pero no sé qué – la miró directo a los ojos – No ha sido fácil Tori, no me ha sido sencillo ayudar a las personas. Algunas veces he tenido qué ver morir frente a mis ojos a muchos inocentes… hubo una familia a la que estuve a punto de liberar, eran segundos Tori, segundos para que pudieran escapar, sólo segundos… pero alguien se dio cuenta y los delató… fue la peor de noche de todas, Robbie y yo los habíamos estado protegiendo por mucho tiempo y de un momento a otro, arañando la libertad… los…

-¿Tú has tratado de ayudar a las personas como nosotros?

-No soy la villana que tu padre cree que soy Tori Vega. Siempre que yo llegaba a un lugar, lo primero que hacía era cerciorarme de que ustedes no estuvieran ahí. Los buscábamos, Robbie y yo, él fue muy valiente, arrestado en varias ocasiones por sospecha… los buscábamos con esperanza de hallarlos para sacarlos de ahí, pero nunca estuvieron. Queríamos ayudar a los más que nos fuera posible, deseando porque alguien lo hiciera por ustedes también, en cualquier lugar donde se encontraran… creía ver a Cat entre todas las niñas… creía verte a ti.

-Pero tu padre te dijo que habíamos muerto.

-Sí, pero tú no sabes lo que es aferrarse a la esperanza cuando tienes un padre mentiroso.

-No la hemos pasado mal – dijo Tori frotando con las manos sus piernas, en un tono y un gesto apacible, queriendo traer un poco tranquilidad a la traumática vida de la gótica – Al principio batallamos para acostumbrarnos, pero lo hemos hecho bien y pasamos buenos ratos.

-Cuando todo esto termine… le devolveré a tu familia lo que les ha sido quitado.

-Eso ya no nos importa…

-A mí sí… yo no soy felíz tomando lo que no me esforcé por conseguir…

-Jade de verdad…

-Te diré cuáles serán tus obligaciones aquí…

-Bien.

-Aguarda.

En cuestión de segundos Kendall estaba en la habitación de Jade.

-Ésta joven Comandante Knight, es Elizabeth Justice, Liz, su función en este lugar es servirme… sólo a mí, nadie más aparte de mí puede dar órdenes sobre ella, nadie repito. Le dará una habitación de servicio, pero le dará la mejor habitación. Se levantará y se acostará con mi horario, tomará de aquí todo lo que necesite y no se le cuestionará absolutamente nada. Usted Comandante Knight, vigilará particularmente que el incompetente de Diamond no se le acerque, si le toca un solo cabello, le costará la vida, hable con él y déjele claro este punto, vida por cabello, cabello por vida. De la misma manera quiero que André Harris trabaje dentro de la casa, no fuera… eso es todo por el momento. Puede retirarse comandante Knight.

-A sus órdenes mi capitán. Es hecho. Con permiso.

-Jade no tienes qué hacer todo eso por…

-Te dije que no sería malo Tori.

-Yo pensé que serías dura conmigo.

-¿Otra vez pensando lo peor de mí, Vega? ¿Qué tengo qué hacer para convencerte de que estoy tratando de ayudarlos?

-Nada, ya has hecho demasiado.

-Vete a dormir. Y no tengas miedo Victoria, en tanto yo esté aquí, nada malo va a pasarte, ni a ti ni a tu familia. Mañana vendrás conmigo a reconocer esta parte del puerto, que tú no conoces.

Las dos muchachas se regalan sonrisas la una a la otra, antes de que la morena abandone la habitación.

XXX

-Mmm… huelo a carne de desplazados cerca de mí… y muy suculenta – Dijo James esa mañana, cuando Tori se disponía a realizar algunos deberes en el patio.

-Diamond, creí haber sido claro anoche contigo ¿no?

-No la estoy tocando, sólo le hablo.

-Sí pues yo no voy a defenderte cuando te hagas de problemas con la capitana. Fue clara.

-Ésta chica me atacó con una flecha el otro día y es a ella a la que están protegiendo de mí.

-No seas payaso James, ambos sabemos que nadie te ataca sin que tú hayas provocado.

-¿Hay algún problema Knight?

-Ninguno teniente Oliver.

-¿Quién es esta muchacha?

-Elizabeth Justice para servirle señor.

-¿Elizabeth Justice? ¿Elizabeth Justice? – Repitió James – Tú no te…

-Diamond… no deberías estar aquí, tienes cosas qué hacer. Con su permiso teniente y… señorita – Dijo Kendall con amabilidad a Tori.

-¿Así que… Elizabeth…? Mm – Beck la rodeó con la vista, asomando un descaro sin ganas de ocultar – Vaya, seguro eres de las del otro lado… una desplazada… pero no estás mal… ¿quién te trajo?

-La capitana Jade West – respondió Tori nerviosa por la impaciente mirada de Beck sobre ella.

-Mi novia… tratando de darse un gustito… bueno, ésta vez ha elegido bien. Soy Beck Oliver – le anunció estirando la mano – Y soy un respetado teniente…

-Beck… ¿qué haces? – Lo interrumpió Jade, sus ojos esa mañana estaban más azules que el cielo.

-Hablaba con tu nueva adquisición.

-Liz es mi empleada, está sólo a mi servicio, así que te voy a pedir que evites hacerle "encargos" especiales.

-No lo haré.

-Bueno. Mi padre llega al mediodía, asegúrate de estar ahí para recibirlo.- Ordenó caminando y llevando a Tori consigo.

-¿A dónde vas?

-Tengo cosas qué hacer y sabes que no me gusta que me cuestiones.

-Jade… Jade no quiero ir a recibir a tu padre sin que tú… Jade… ¡Jade!...

-¿A dónde vamos? – Preguntó confundida Tori.

-Por ahí. Sube – Le dijo dándole la mano para que se apoyara. La morena subió con dificultad al caballo, por la larga falda que traía puesta.

-Beck no me reconoció…

-Beck es un idiota que sólo sabe reconocer su cabello – la latina rió.

-No ha perdido la costumbre.

-Argh… aveces dudo de quien es la mujercita en nuestra relación – Bufó la chica pálida instalada detrás de Tori, ellas nunca habían estado tan cerca la una de la otra, alguna vez Tori había abrazado a Jade, pero fueron abrazos relámpagos, la gótica obligada, distante. Ahora compartían una caminata a caballo juntas. Las mejillas de Tori se pusieron rojas, no explicaba por cuál de los detalles de su ¿amiga?

Las manos de Jade tocaron suavemente las de Tori cuando le ayudó a tomar las riendas del animal y la castaña pudo sentir el aliento de la joven pálida rosando su mejilla derecha. Quería dar una explicación sobre porqué de repente se puso tan nerviosa.

-D-debería estar en la escuela ahora.

-De cualquier forma sus estudios no tienen validez curricular, da lo mismo que vayas o no. yo puedo enseñarte muchas cosas si quieres, has vivido encerrada en esta isla por casi diez años, las cosas cambian, se actualizan.

-No creo que haya tiempo para todo eso.

-Hay tiempo para todo Tori, no seas pesimista.- La morena se mordió el labio inferior.

-Estoy contenta de que estés aquí… de alguna manera me haces sentir segura. – La pelinegra tardó en responder.

-Estoy agradecida de haberlos encontrado… pero ahora pesa sobre mí el hecho de mantenerlos a todos vivos, y aún devolverles su libertad. No he dormido aun pensando en eso, no tenemos todavía la victoria.

Se detuvieron a la orilla del río, en el islote, mirando hacia la isla, un paso en falso que diera Jade hacia aquél lugar y sería mujer muerta.

-No entiendo porqué tu padre acrecentó todo ese odio hacia mí, te juro que yo no hice nada Tori…

-Shh… - la morena le hizo callar poniendo su dedo índice sobre sus labios dulcemente – Eso ya lo sé, no necesitas insistir en convencerme.

De un salto Jade había bajado del caballo y ayudado a Tori a hacer lo mismo, se sentaron debajo de un frondoso árbol de gruesas ramas verdes. La pelinegra jugueteaba con una delgada vara haciendo trazos en la tierra mientras que Tori la observaba a detalle, camisa de botones blanca desabrochada justo en el comienzo de los pechos, pantalones beige ajustados, cinturón y largas botas de cuero negro, el cabello suelto sobre la cara, los ojos azules, la mirada en Tori… ¡¿la mirada en Tori?! La castaña se rascó una oreja ocultando su ruborización al ser descubierta. La otra sólo sonrió, sabía que a Tori le gustaba admirarla de vez en vez, cuando estaban en la escuela, la latina fue captada varias veces mirándola. La gótica sabía que la belleza nunca estuvo lejana a ella. Todo el mundo se lo decía con palabras, o con miradas, miradas inocentes como las de Tori, miradas de amor como las de Robbie, o miradas de lujuria como las de Beck y el resto de la gente. Ya se había acostumbrado a que la miraran.

-¿A qué hora vendrá Cat?

-Acaba de entrar a clases ahora… saldrá por el mediodía y pasado de esa hora le veremos al frente recogiendo fresas para la comida. Si la quieres ver, deberás volver mínimo dentro de 4 horas.

-No quiero volver, la esperaremos aquí, ¿quieres esperar conmigo? – Preguntó como si estuviera animando a Tori a hacer algo que se merece.

-Sí, quiero esperar aquí contigo. – las dos muchachas se recostaron sobre la hierba verde, mirando las nubes grises que se estaban formando, probablemente, habría lluvia, ninguna se movió.

Hablaron buena parte durante el tiempo de espera, hasta que las dos se quedaron calladas, podían sentir la una a la otra que la conversación no había terminado, pero ninguna quería decir nada más, por el momento. Hasta que Tori rompió el silencio incorporándose.

-¿Qué pasó con Sikowitz?

-Él está bien… creo… es un indeseado ferozmente buscado por el gobierno de mi padre, pero Robbie y yo lo tenemos situado en un lugar seguro desde nos envía información. Está activo, ayuda e instruye. ¿Qué me dices de Lane?

-Él es nuestro maestro… Lane nos enseña… más que otra cosa… a no perder la cabeza.

La joven pálida asomó la cabeza por arriba de su hombro.

-Pues les ha enseñado bien, aún la tienes pegada – Y ríen. Tori se echa nuevamente al lado de Jade, esta vez, mirándola de costado, un momento, hasta que vuelve a levantarse.

-Ven – La jala de un brazo.

-¿Qué pasa? Creo que no deberías juntarte tan seguido con Cat, su hiperactividad se te ha pegado.

Tori hizo que cruzaran el río.

-En serio Tori… no es que tenga miedo pero si tus vecinos y tu padre me ven acá ya no podré hacer nada por ayudarlos.

-Cierra la boca West, y sígueme. Mira – le mostró un árbol, y dos grandes columpios que se balanceaban con el viento – André y Carlos los hicieron para nosotras, para Cat y para mí.

-¿Quién es Carlos?

-Un muchacho… que tú no conoces - respondió acomodándose en uno de los columpios – Anda, toma el otro, no muerden.

-Hace mucho que no subo a uno.

-Pues ya es tiempo, deja un momento tu… robotizada actitud militar y sé niña de nuevo… o una chica normal – Jade sonrió y subió al columpio libre. Ambas comenzaron a balancearse y reír como las dos niñas que en un tiempo fueron. Compitieron por ver quién llegaba más alto, ganó la latina.

-Aguarda Tori, aguarda – dijo Jade bofeada – Espera un segundo, es suficiente, debo guardar un poco de energía.

-Esto no es desgastante – y continuó balanceándose.

-Ya Vega, para – dijo con un tono que parecía molesto, pero no lo estaba, Tori rió de nuevo.

-¿Qué te pasa West? – Preguntó al notar la seriedad en su rostro.

-Nada… es sólo que… había perdido la costumbre…

-Creo que te hicieron crecer muy rápido Jade.

-Sí, así ha sido. Cuando ustedes partieron en ese barco… ese día terminó mi niñez.

-Quisiera poder ayudarte a cambiar eso si pudiera…

-Hay tantas cosas que todos quisiéramos hacer… - Los ojos azules de Jade se clavaron en los marrones de la castaña, que titubeó.

-Bueno pero… podemos recuperar muchas cosas que perdimos cuando nos separaron.

-¿Qué cosas Vega? – Pidió, sin apartar la vista de sobre la morena, aun cuando sentía que el espacio entre ambas se cerraba centímetro a centímetro.

-No lo sé… tal vez… podríamos comenzar por… - Tori miró los labios rosados y entreabiertos de la gótica. Se alejó un poco, pero sólo un poco, para luego continuar hacia adelante, la otra chica no se alejaba, sino todo lo contrario – tal vez – repitió, perdiendo el hilo de la charla – haciendo nuevas… - no había manera de alejarse, la cercanía estaba tan próxima que sus labios parecían dos imanes con los polos opuestos que se atraían entre sí – haciendo nuevas todas las cosas…

No hubo retracto, Tori puso una mano en el pecho de Jade, mientras que Jade acarició la mejilla de Tori, en tanto las dos ¿amigas? Cobraban de un beso que ninguna de las dos había planeado, pero que tal vez, en algún momento previo, habían estado deseando…

¿Y bueno? ¿Merece un review? ¿Un comentario? ¿Una palomita o una X? ¿Merezco un aplauso o una paliza? Jeje… no, mejor un aplauso jajajaja. Es todo broma. Pues ahí lo tienen. Si les queda tiempo, una opinión será muy bien recibida, lo que sea… menos groserías, tampoco recetas de cocina… Sí, ganó Jade West en la competencia contra Sam Puckett, ambas son estupendas, pero Jade es… Jade jejeje. Gracias por leer y muchas gracias por opinar mi gente. Se les quiere. A todos saludos, abrazos yyy… TENKIU!